{"id":220608,"date":"2016-07-12T15:48:27","date_gmt":"2016-07-12T18:48:27","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=220608"},"modified":"2016-07-12T15:48:27","modified_gmt":"2016-07-12T18:48:27","slug":"las-raices-de-la-resistencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-raices-de-la-resistencia\/","title":{"rendered":"Las ra\u00edces de la resistencia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_220612\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-220612\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0196.jpg\" alt=\"Vendedores de hierbas y condimentos t\u00edpicos de Bolivia en la feria de la calle Coimbra, en S\u00e3o Paulo\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0196.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0196-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0196-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Vendedores de hierbas y condimentos t\u00edpicos de Bolivia en la feria de la calle Coimbra, en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201c\u00a1Vu\u00e9lvanse a Cuba!\u201d La soci\u00f3loga Roberta Peres se asust\u00f3 con el grito proveniente de un pasajero de un coche gris que pasaba delante de Miss\u00e3o Paz, una instituci\u00f3n religiosa que atiende a migrantes, inmigrantes y refugiados reci\u00e9n llegados a la ciudad de S\u00e3o Paulo. El haitiano a quien entrevistaba \u2013un estudiante de ingenier\u00eda que interrumpi\u00f3 su carrera porque su universidad qued\u00f3 destruida por el terremoto de 2010 en Hait\u00ed\u2013 no entendi\u00f3 la situaci\u00f3n, puesto que conversaban en ingl\u00e9s. Esto fue a comienzos de 2014, en el auge de la llegada de haitianos a la capital paulista. Y esa hostilidad creci\u00f3 durante los meses siguientes. El s\u00e1bado 1\u00ba de agosto de 2015, seis haitianos fueron baleados con un rifle de aire comprimido en la calle Glic\u00e9rio y en la escalinata de la parroquia Nossa Senhora da Paz, sede de Miss\u00e3o Paz.<\/p>\n<p>\u201cEn varias ciudades brasile\u00f1as los haitianos a\u00fan son oprimidos por los habitantes locales\u201d, asevera Rosana Baeninger, tambi\u00e9n soci\u00f3loga y colega de Peres en el N\u00facleo de Estudios de Poblaci\u00f3n (Nepo) de la Universidad de Campinas (Unicamp). Ambas investigadoras participaron en un estudio recientemente concluido sobre la situaci\u00f3n y los planes de 250 haitianos que viven en Manaos, Porto Velho, S\u00e3o Paulo capital y tres ciudades del interior paulista (Campinas, Jundia\u00ed y Santa F\u00e9 do Sul), Curitiba, Cambori\u00fa, Porto Alegre y Encantado, en Rio Grande do Sul. Los entrevistados eran en su mayor\u00eda varones con edades entre 24 y 29 a\u00f1os, que pretend\u00edan traer a sus familiares, pero no pensaban en permanecer en Brasil. \u201cPara los haitianos\u201d, dice Peres, \u201cBrasil est\u00e1 dejando de ser un pa\u00eds de destino para ser una etapa de tr\u00e1nsito \u2012aunque larga\u2012 hacia Estados Unidos, adonde la mayor\u00eda afirm\u00f3 que le gustar\u00eda ir\u201d.<\/p>\n<p>El estudio reiter\u00f3 dos conclusiones previas del equipo del Nepo. La primera apunta hacia la desconcentraci\u00f3n territorial: ciudades del interior paulista tales como Piracicaba y Limeira, aparte de Campinas, Jundia\u00ed y Santa F\u00e9 do Sul, debido a inversiones internacionales en la producci\u00f3n agropecuaria o industrial, est\u00e1n recibiendo m\u00e1s inmigrantes y viviendo situaciones antes comunes \u00fanicamente en capitales tales como S\u00e3o Paulo, que hasta comienzos de los a\u00f1os 2000 constitu\u00edan el destino casi exclusivo de los extranjeros. \u201cEl excedente poblacional acompa\u00f1a los destinos del capital internacional, aunque la ciudad de S\u00e3o Paulo sigue siendo una referencia en el imaginario inmigratorio\u201d, dice Baeninger.<\/p>\n<div id=\"attachment_220616\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-220616\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_1049.jpg\" alt=\"Inmigrantes africanos trabajando como vendedores ambulantes \" width=\"290\" height=\"437\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_1049.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_1049-120x181.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_1049-250x377.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Inmigrantes africanos trabajando como vendedores ambulantes<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>La segunda conclusi\u00f3n indica que la ola inmigratoria de los \u00faltimos diez a\u00f1os \u2013formada por bolivianos, peruanos y otros hispanoamericanos, a los cuales se sumaron haitianos, senegaleses y congoleses a partir de 2010\u2013 contrar\u00eda supuestos hist\u00f3ricos t\u00e1citos. \u201cDesde finales del siglo XIX, se cre\u00f3 la idea de que el inmigrante, para ser aceptado, deber\u00eda ser blanco y europeo, y los inmigrantes actuales son ind\u00edgenas que hablan en espa\u00f1ol, como los bolivianos, o negros que hablan en franc\u00e9s o en criollo, como los haitianos\u201d, dice Baeninger, quien trabaja en ese campo hace 30 a\u00f1os. Seg\u00fan la investigadora, el alejamiento del est\u00e1ndar hist\u00f3rico blanco europeo, la ausencia de una necesidad expl\u00edcita de mano de obra extranjera y la escasez de pol\u00edticas p\u00fablicas locales, estaduales y federales que promuevan la interacci\u00f3n social de los inmigrantes del siglo XXI generan aquello a lo que ella denomina \u201cdistancia en relaci\u00f3n al otro\u201d y las reacciones de hostilidad.<\/p>\n<p>Los japoneses que llegaron a comienzos del siglo XX, sostiene Baeninger, si bien eran tolerados debido a la necesidad de mano de obra en las plantaciones de caf\u00e9, en ese entonces la base de la econom\u00eda nacional, fueron hostilizados y discriminados, tal como puede verse en la pel\u00edcula <em>Gaijin \u2013 os caminhos da liberdade <\/em>(1980). Los orientales eran tenidos como una raza inferior, al igual que los negros y los indios, que perjudicar\u00eda el emblanquecimiento de la poblaci\u00f3n que anhelaba el gobierno brasile\u00f1o y que promov\u00edan los inmigrantes europeos.<\/p>\n<p>El proyecto de emblanquecimiento de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, de car\u00e1cter eugen\u00e9sico, hab\u00eda sido establecido por Get\u00falio Vargas durante el r\u00e9gimen conocido como Estado Novo (1930-1945). De acuerdo con estudio del historiador F\u00e1bio Koifman, de la Universidad Federal Rural Fluminense, publicado en el libro <em>Imigrante ideal: o Ministerio da Justicia e a entrada de estrangeiros no Brasil (1941-1945)<\/em> (Civiliza\u00e7\u00e3o Brasileira, 2012), dicho proyecto establec\u00eda cu\u00e1les eran los inmigrantes deseables: blancos, cat\u00f3licos y apol\u00edticos, preferentemente portugueses con escasa escolaridad, sin \u201cideas disolventes\u201d como las que ten\u00edan grupos intelectualizados de Alemania, Francia y Austria, entre otros pa\u00edses. Indeseables eran los negros, los japoneses, los ancianos y los discapacitados. En 1930, durante la campa\u00f1a a la Presidencia, Vargas advirti\u00f3 que la inmigraci\u00f3n deber\u00eda pensarse tambi\u00e9n bajo un criterio \u00e9tnico, no meramente econ\u00f3mico. Una vez en el poder, promulg\u00f3 varias leyes que estipulaban cupos de inmigraci\u00f3n y restring\u00edan la entrada de orientales fundamentalmente. \u201cSegmentos letrados de la sociedad brasile\u00f1a y muchos hombres del gobierno, Vargas inclusive, cre\u00edan que el problema del desarrollo brasile\u00f1o estaba relacionado con la mala formaci\u00f3n \u00e9tnica del pueblo. Consideraban que al traer \u2018buenos\u2019 inmigrantes, es decir, blancos que se integrasen a la poblaci\u00f3n no blanca, Brasil en 50 a\u00f1os se transformar\u00eda en una sociedad m\u00e1s desarrollada\u201d, dijo Koifman en entrevista a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> en 2012 (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2012\/11\/12\/jos%C3%A9-marques-de-melo-la-prima-pobre-de-las-ciencias-sociales\/?\" target=\"_blank\">lea en la edici\u00f3n n\u00ba 201<\/a><\/em>).<\/p>\n<div id=\"attachment_220613\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-220613\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0341.jpg\" alt=\"Frecuentadores del comercio callejero mantenido por bolivianos en la zona de Br\u00e1s, en S\u00e3o Paulo\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0341.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0341-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0341-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Frecuentadores del comercio callejero mantenido por bolivianos en la zona de Br\u00e1s, en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Prejuicios<\/strong><br \/>\nTanto en Brasil como en Europa, los medios de comunicaci\u00f3n abordan la llegada de los inmigrantes \u201ccomo una amenaza, como si el pa\u00eds estuviera siendo invadido por una horda de vagos, pandilleros que vienen ac\u00e1 a presionar al ya tan debilitado sistema de protecci\u00f3n social y al mercado de trabajo\u201d, escribi\u00f3 Ant\u00f4nio Tadeu Ribeiro de Oliveira, investigador del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), en un art\u00edculo publicado en enero de este a\u00f1o en la <em>Revista Interdisciplinar da Mobilidade Humana. <\/em>Seg\u00fan Ribeiro de Oliveira, la dimensi\u00f3n de este fen\u00f3meno, pese a la intensa visibilidad, \u201ces muy inferior al de la entrada v\u00eda aeropuertos, puertos y otras \u00e1reas de fronteras de inmigrantes irregulares blancos\u201d.<\/p>\n<p>Los que llegan muchas veces se decepcionan. Seg\u00fan el padre Paolo Parise, uno de los directores de Miss\u00e3o Paz, los coyotes, como se les llama a los agentes que les cobran a los interesados para ayudarlos a atravesar las fronteras de otro pa\u00eds, les prometen a los haitianos empleo f\u00e1cil y ganar 1.500 d\u00f3lares por mes. \u201cLos haitianos dicen que no imaginaban que Brasil era tan racista\u201d, dice. La instituci\u00f3n, mantenida por la Congregaci\u00f3n Scalabriniana y mediante donaciones, ofrece desde 1978 albergue, alimentaci\u00f3n, atenci\u00f3n m\u00e9dica y psicosocial y servicios de documentaci\u00f3n a inmigrantes, refugiados y migrantes. Por all\u00ed pasaron 11 mil de los 60 mil haitianos que entraron en Brasil desde 2010. A comienzos de septiembre, el padre Paolo saludaba a los reci\u00e9n llegados sirios con la mano en el pecho, sin extenderles la mano ni tocarlos como hac\u00eda con los latinos que encontraba mientras caminaba, lo cual indicaba los cuidados indispensables para tratar con los representantes de distintos pa\u00edses y culturas.<\/p>\n<div id=\"attachment_220609\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-220609\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0076.jpg\" alt=\"Sirios reci\u00e9n llegados, acogidos por O\u00e1sis Solid\u00e1rio, una organizaci\u00f3n mantenida por la comunidad siria residente en S\u00e3o Paulo\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0076.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0076-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0076-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Sirios reci\u00e9n llegados, acogidos por O\u00e1sis Solid\u00e1rio, una organizaci\u00f3n mantenida por la comunidad siria residente en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Este a\u00f1o, el equipo de Miss\u00e3o les consigui\u00f3 trabajo a 1.180 inmigrantes. Hasta septiembre del a\u00f1o pasado, fueron 1.700, lo cual lleva al padre Paolo a prever que el a\u00f1o pueda terminar con un tercio menos de contrataciones. El estudio de la Unicamp tambi\u00e9n indic\u00f3 que la buena fase parece quedado atr\u00e1s. Despu\u00e9s de una \u00e9poca de empleos temporales relativamente f\u00e1ciles en la construcci\u00f3n civil, antes del Mundial de F\u00fatbol de 2014, muchos ahora prefieren ir a Santa Catarina y Rio Grande do Sul, en donde creen que encontrar\u00e1n mejores empleos.<\/p>\n<p>\u201cLos organismos p\u00fablicos se est\u00e1n posicionando a favor de la inmigraci\u00f3n y se est\u00e1n haciendo cargo de la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas\u201d, sostiene Camila Baraldi, coordinadora adjunta de la Coordinaci\u00f3n de Pol\u00edticas para Migrantes (CPMig) de la Secretar\u00eda Municipal de Derechos Humanos y Ciudadan\u00eda de S\u00e3o Paulo. Como una de sus primeras acciones, tras su creaci\u00f3n en 2013, la coordinaci\u00f3n promovi\u00f3 la simplificaci\u00f3n de la apertura de cuentas bancarias para inmigrantes como una forma de disminuir los asaltos a estos grupos de personas, que antes se guardaban el dinero que acumulaban, y facilitar su contrataci\u00f3n en las empresas. Una buena parte del tiempo de los equipos del CPMig va para los haitianos, que en 2014 llegaban en gran cantidad: en ocasiones era un autob\u00fas por d\u00eda. El flujo actual es menor, pero todav\u00eda llegan entre dos y tres micros por semana provenientes del estado de Acre, su primera parada en Brasil. La mayor\u00eda permanecen, al menos al principio, en la capital. Ahora est\u00e1 aumentando el arribo de sirios: en agosto los equipos de la municipalidad atendieron a 25.<\/p>\n<p>A los que llegan sin tener ad\u00f3nde ir, la coordinaci\u00f3n les ofrece albergues y apoyo para la emisi\u00f3n de documentos y la b\u00fasqueda de empleo, aparte de impulsar la articulaci\u00f3n con los equipos de otros organismos p\u00fablicos con el objetivo de asegurar el acceso a servicios de salud y educaci\u00f3n y asistencia social. \u201cMuchas veces se les niegan esos derechos debido al desconocimiento de quienes los atienden\u201d, dice Baraldi. En este momento, una de las prioridades es la formaci\u00f3n del Comit\u00e9 Intersectorial de la Pol\u00edtica Municipal para la Poblaci\u00f3n Inmigrante, creado en agosto, que contar\u00e1 con 13 representantes del poder p\u00fablico y 13 de la sociedad civil, que tendr\u00e1n la tarea de redactar una propuesta de pol\u00edtica p\u00fablica para la poblaci\u00f3n inmigrante que vive actualmente en la ciudad de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/016-023_Capa_Migra\u00e7\u00f5es_236.jpg\" rel=\"attachment wp-att-220617\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-220617\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/016-023_Capa_Migra\u00e7\u00f5es_236-300x297.jpg\" alt=\"016-023_Capa_Migra\u00e7\u00f5es_236\" width=\"300\" height=\"297\" \/><\/a>El soporte legal de apoyo a quienes inmigran sigue siendo precario. El Estatuto del Refugiado, de 1997, asegura algunos derechos, tales como el registro de extranjero en Brasil, pero se dificultan acciones m\u00e1s amplias debido al car\u00e1cter restrictivo del Estatuto del Extranjero, en vigor desde la d\u00e9cada de 1980. En julio, el Senado aprob\u00f3 un proyecto de ley que crea una nueva Ley de Migraci\u00f3n, que revoca dicho estatuto y reduce las exigencias para la concesi\u00f3n de visas y autorizaci\u00f3n de residencia. El proyecto en la actualidad se trata en la C\u00e1mara de Diputados.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, la cantidad de refugiados en el pa\u00eds se duplic\u00f3, llegando a 8.530 en septiembre de 2015, de acuerdo con el Comit\u00e9 Nacional de Refugiados del Ministerio de Justicia. Los sirios, que llegan en n\u00famero creciente, representan un 24,5% del total de refugiados de 81 nacionalidades que viven en Brasil, seguidos por los colombianos, angolanos y congoleses y libaneses. Hay tambi\u00e9n 12.666 solicitudes de refugiados en an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>En Brasil no hay multitudes de refugiados como las que desde hace meses llegan a los pa\u00edses centrales de Europa, provenientes fundamentalmente de Siria, destruida por la guerra. En 2015, Alemania recibi\u00f3 a alrededor de 200 mil inmigrantes, que pueden compensar la merma de la poblaci\u00f3n generada por la ca\u00edda de la tasa de natalidad, pero en general los inmigrantes son indeseables, y no solamente en Europa. De acuerdo con estudio del instituto franc\u00e9s Ipsos, la mitad de los habitantes entrevistados en 24 naciones, Brasil inclusive, afirmaron que hab\u00eda demasiados inmigrantes en sus pa\u00edses; el 46% sostuvo que los extranjeros dificultaban el acceso de los pobladores nativos a los empleos y tan s\u00f3lo el 21% de los 17.533 entrevistados consider\u00f3 positivo el impacto de los inmigrantes en sus pa\u00edses. En Brasil, el 36% de los consultados dijo que los inmigrantes intensifican la disputa por empleos, \u00edndice muy por debajo del 85% de la Turqu\u00eda, el 68% de Rusia y el 56% de los habitantes de la Argentina que expresan esa misma opini\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_220610\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-220610\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0124.jpg\" alt=\"Los inmigrantes \u00e1rabes ganan las calles de S\u00e3o Paulo\" width=\"290\" height=\"463\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0124.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0124-120x192.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0124-250x399.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Los inmigrantes \u00e1rabes ganan las calles de S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las reacciones contrarias exhibidas hasta ahora en las ciudades brasile\u00f1as tambi\u00e9n est\u00e1n lejos de los conflictos que ocurren en Europa, \u201cpero expresan la dificultad de la sociedad receptora a la hora de acoger a estos grupos de inmigrantes\u201d, subraya Baeninger. En 2012 y 2013, pintadas en puertas de comercios de la localidad paulista de Piracicaba hostilizaron a los coreanos, numerosos en la ciudad desde cuando la automovil\u00edstica surcoreana Hyundai empez\u00f3 a construir su f\u00e1brica, en 2010. A comienzos de agosto de este a\u00f1o, el muro del cementerio de Nova Odessa, ciudad cercana a Campinas, apareci\u00f3 pintado con la frase \u201cBack to Haiti\u201d (\u201cVu\u00e9lvanse a Hait\u00ed\u201d). Hasta julio, la Iglesia Bautista de Nova Odessa hab\u00eda ayudado a alrededor de 80 haitianos a encontrar trabajo y a aprender portugu\u00e9s. En 2014, trece haitianos denunciaron haber sido golpeados en las empresas donde trabajaban en Curitiba. En la capital se estima en 2.500 la cifra de haitianos, y la mayor\u00eda trabaja en constructoras.<\/p>\n<p>Pese a las dificultades, los inmigrantes conquistan sus territorios. Ya se ven bares, pasteler\u00edas, tiendas de ropas y cibercaf\u00e9s con empleados o propietarios haitianos en las inmediaciones de la calle Glic\u00e9rio, cerca de Miss\u00e3o Paz, en S\u00e3o Paulo. La calle Coimbra, en el barrio de Br\u00e1s, es el coraz\u00f3n de la comunidad boliviana en la capital, estimada en 300 mil inmigrantes, de los cuales tan s\u00f3lo 90 mil est\u00e1n regularizados. Las ferias de los s\u00e1bados y domingos en calle Coimbra re\u00fanen a unos seis mil bolivianos y visitantes que pueden comprar papas que parecen zanahorias, piedras blancas o negras o veteadas con puntos rojos,\u00a0 m\u00faltiples tipos de ma\u00edz y aj\u00edes y otros condimentos, en medio de restaurantes que sirven salchipapas, silpanchos, sajta, caldo de card\u00e1n y otros platos t\u00edpicos. Como probable efecto de la clandestinidad en que vivieron o viven, los vendedores son atentos aunque ariscos, hablan con entusiasmo de los numerosos tipos de ma\u00edz y, a lo sumo, cuentan algo sobre sus ciudades de origen, en general La Paz o Cochabamba, y despu\u00e9s vuelven al silencio. La municipalidad regulariz\u00f3 la feria en noviembre de 2014, lo que permiti\u00f3 la concreci\u00f3n de mejoras en su organizaci\u00f3n y su seguridad, tras funcionar 11 a\u00f1os en la ilegalidad.<\/p>\n<p>A menos de tres kil\u00f3metros de all\u00ed funciona una maternidad municipal cuyos equipos, desde 2005, se han venido especializando en atender a mujeres bolivianas que en general no hablan en portugu\u00e9s. En un art\u00edculo publicado en 2006 en la revista <em>Estudos Avan\u00e7ados<\/em>, el antrop\u00f3logo Sidney Silva, de la Universidad Federal de Amazonas, escribi\u00f3 que la inmigraci\u00f3n boliviana se volvi\u00f3 m\u00e1s visible en S\u00e3o Paulo a partir de la d\u00e9cada de 1980, pero empez\u00f3 en la d\u00e9cada de 1950, con estudiantes que llegaban merced a un programa de intercambio cultural Brasil-Bolivia. \u201cAl culminar sus estudios, muchos de ellos terminaban optando por la permanencia, en raz\u00f3n de las m\u00faltiples ofertas laborales que hab\u00eda en aquel momento en el mercado de trabajo paulistano\u201d, sostuvo Silva. Posteriormente, el flujo de inmigrantes latinoamericanos \u2013bolivianos, peruanos y paraguayos, uruguayos y chilenos\u2013 sigui\u00f3 creciendo. Trabajan fundamentalmente en confecciones y en el comercio.<\/p>\n<p>Para entender las ra\u00edces de la inmigraci\u00f3n, la soci\u00f3loga Patr\u00edcia Freitas, en la actualidad investigadora del Centro de Estudios de la Metr\u00f3polis (CEM), uno de los 17 Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) financiados por la FAPESP, entrevist\u00f3 a 17 bolivianos en S\u00e3o Paulo y a otros 33 \u2012durante ocho meses, en 2012 y 2013\u2012 en ciudades y en municipios rurales de Bolivia, como parte de su doctorado, dirigido por Rosana Baeninger.\u00a0\u201cEn general a los bolivianos que inmigraron los est\u00e1n expulsando del campo desde las d\u00e9cadas de 1980 y 1990 y arribaron aqu\u00ed provenientes de situaciones de extrema precariedad en las ciudades de Bolivia\u201d, concluy\u00f3 Freitas, tras rehacer las trayectorias personales de los entrevistados.<\/p>\n<div id=\"attachment_220614\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-220614\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0701.jpg\" alt=\"Boliviana en con vestido de fiesta presente en un festival de poes\u00eda, en la feria dominical de la plaza Kantuta,  en el barrio paulistano de Canind\u00e9\" width=\"290\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0701.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0701-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Migra\u00e7\u00e3o_EDU_0701-250x374.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Boliviana en con vestido de fiesta presente en un festival de poes\u00eda, en la feria dominical de la plaza Kantuta, en el barrio paulistano de Canind\u00e9<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cLas condiciones de trabajo all\u00e1 son peores que ac\u00e1, donde pueden ganar m\u00e1s. Hay casos de explotaci\u00f3n, es cierto; pero muchos se las arreglan bien\u201d, dice. Seg\u00fan la investigadora, los contratistas atraen a los interesados en emigrar mediante anuncios, y les pagan los viajes a S\u00e3o Paulo o a Buenos Aires, que es otro destino usual, para trabajar en talleres de costura, con lo cual generan una deuda que no siempre se paga, puesto que los inmigrantes, una vez que llegan, encuentran empleos mejores. Los 50 entrevistados hab\u00edan pasado por 180 talleres de costura en las ciudades bolivianas y en S\u00e3o Paulo.\u200b<\/p>\n<p>\u201c\u00c9sta es una oportunidad de reconocernos como parte de Am\u00e9rica Latina\u201d, dice Camila Baraldi, de la CPMig. En su doctorado, concluido en 2014 en la USP, ella argument\u00f3 que la ciudadan\u00eda sudamericana se encuentra en construcci\u00f3n y \u201cpodr\u00eda venir a ser una ciudadan\u00eda fundada en el paradigma de la movilidad\u201d. El cura Paolo sugiere: \u201cDebemos aprender y ense\u00f1ar las razones hist\u00f3ricas de los flujos migratorios\u201d. \u201cEl mundo actual\u201d, dice el saerdote, \u201cest\u00e1 hecho por la emigraci\u00f3n y por el refugio, que dejaron de ser circunstanciales y hoy en d\u00eda son estructurales\u201d. La migraci\u00f3n internacional es una condici\u00f3n b\u00e1sica por la cual se forjan, se expanden y se reproducen las sociedades y los Estados, reitera Thomas Nail, docente de la Universidad de Denver, Estados Unidos, en un libro recientemente publicado (<em>The figure of the migrant<\/em>, Stanford University Press). \u201cLas condiciones sociales de la migraci\u00f3n\u201d, sostiene, \u201cson siempre una mezcla de los tipos de expulsi\u00f3n territorial, pol\u00edtica, jur\u00eddica y econ\u00f3mica. Estos cuatro tipos operan al mismo tiempo, en distintos grados\u201d. El mundo acad\u00e9mico tiene un plan por cumplir en ese campo, ofreciendo oportunidades a estudiantes e investigadores para que prosigan sus carreras, se advirti\u00f3 en un editorial de <em>Nature<\/em> del 10 de septiembre. De otro modo, argument\u00f3 la revista, se puede perder una generaci\u00f3n entera de talentos de Medio Oriente y de otras regiones del mundo.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Observatorio de migraciones en S\u00e3o Paulo: las migraciones internas e internacionales contempor\u00e1neas en el estado de S\u00e3o Paulo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/87062\/observatorio-das-migracoes-em-sao-paulo-migracoes-internas-e-internacionais-contemporaneas-no-estad\/\" target=\"_blank\">n\u2070 2014\/ 04850-1<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora responsable <\/strong>Rosana\u00a0Aparecida Baeninger (Nepo\/ Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$\u00a0555.279,96.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> La gobernanza de las migraciones internacionales y sus impactos en la experiencia social de los migrantes: un estudio comparativo de los contextos nacionales y locales de S\u00e3o Paulo, en Brasil, y Buenos Aires, en Argentina (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/153092\/a-governanca-das-migracoes-internacionais-e-os-seus-impactos-na-experiencia-social-dos-migrantes-um\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2014\/ 11649-0<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Beca de Posdoctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Eduardo Cesar Le\u00e3o Marques (USP); <strong>Becaria<\/strong> Patr\u00edcia Tavares de Freitas; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 169.557,84.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nBAENINGER, R. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/pdf\/remhu\/v20n39\/v20n39a05.pdf\" target=\"_blank\">Rotatividade migrat\u00f3ria: um novo olhar para as migra\u00e7\u00f5es internas no Brasil<\/a>. <strong>Revista Interdisciplinar da Mobilidade Humana<\/strong>. v. 20, n. 39, p. 77-100. 2012.<br \/>\nFREITAS, P. T. de. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/pdf\/remhu\/v22n42\/14.pdf\" target=\"_blank\">Fam\u00edlia e inser\u00e7\u00e3o laboral de jovens migrantes na ind\u00fastria de confec\u00e7\u00e3o<\/a>. <strong>Revista Interdisciplinar da Mobilidade Humana<\/strong>. v. 22, p. 231-46. 2014.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.nature.com\/news\/keep-a-welcome-1.18336\" target=\"_blank\">Keep a welcome<\/a>. <strong>Nature<\/strong>, v. 525, p. 157. 10 sep. 2015.<br \/>\nOLIVEIRA, A.T.R. de. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/pdf\/remhu\/v23n44\/1980-8585-REMHU-23-44-135.pdf\" target=\"_blank\">Os invasores: as amea\u00e7as que representam as migra\u00e7\u00f5es subsaarianas na espanha haitiana no Brasil<\/a>. <strong>Revista Interdisciplinar da Mobilidade Humana<\/strong>. v. 23, n. 44, p. 135-55. ene.\/ jun. 2015.<br \/>\nSILVA, S.A. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0103-40142006000200012&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\">Bolivianos em S\u00e3o Paulo: entre o sonho e a realidade<\/a>. <strong>Estudos Avan\u00e7ados<\/strong>. v. 20, n. 57, p. 157-70. 2006.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las razones de la hostilidad contra los actuales flujos migratorios","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[308,310,330],"coauthors":[5968],"class_list":["post-220608","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-geografia-es","tag-historia-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=220608"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220608\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=220608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=220608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=220608"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=220608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}