{"id":220704,"date":"2016-07-12T18:43:19","date_gmt":"2016-07-12T21:43:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=220704"},"modified":"2016-07-12T18:43:19","modified_gmt":"2016-07-12T21:43:19","slug":"una-ruta-alternativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-ruta-alternativa\/","title":{"rendered":"Una ruta alternativa"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/060_061_Astrofisica_236.jpg\" rel=\"attachment wp-att-220705\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-220705\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/060_061_Astrofisica_236-300x162.jpg\" alt=\"060_061_Astrofisica_236\" width=\"300\" height=\"162\" \/><\/a>El descubrimiento de un objeto astrof\u00edsico de los m\u00e1s raros y poco comunes del Cosmos, a cargo de un grupo internacional de investigadores con participaci\u00f3n de brasile\u00f1os, puede llevar a un entendimiento m\u00e1s refinado de c\u00f3mo evolucionan las estrellas de alta masa, mucho mayores y m\u00e1s luminosas que el Sol. El objeto es conocido por la sigla VFTS 352 y se ubica en la nebulosa de la Tar\u00e1ntula, tambi\u00e9n conocida como 30 Doradus, que forma parte de la Gran Nube de Magallanes, una de las galaxias sat\u00e9lites de la V\u00eda L\u00e1ctea, a unos 160 mil a\u00f1os luz de distancia de la Tierra. Est\u00e1 compuesto por dos estrellas azules del tipo O, con una masa combinada 58 veces mayor que la del Sol, que est\u00e1n en una etapa llamada \u201csobrecontacto\u201d. Esta expresi\u00f3n significa que una estrella b\u00e1sicamente se encuentra pegada a la otra, y ambas comparten su envoltura, su zona m\u00e1s externa. Seg\u00fan los astrof\u00edsicos, esa situaci\u00f3n indica que las estrellas estar\u00edan fundi\u00e9ndose.<\/p>\n<p>\u201cConocemos tan s\u00f3lo otros tres sistemas con esa configuraci\u00f3n\u201d, explica Leonardo Almeida, quien realiza su pasant\u00eda de posdoctorado en el Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IAG-USP) y es el primer autor del art\u00edculo que reporta el descubrimiento, que ser\u00e1 publicado este mes en el peri\u00f3dico <em>Astrophysical Journal<\/em>. \u201cEl VFTS 352 es el m\u00e1s interesante e importante, pues es el de masa mayor y el m\u00e1s caliente\u201d. Las estrellas del sistema binario ya est\u00e1n compartiendo alrededor del 30% de su envoltura. Con el paso del tiempo, probablemente se convertir\u00e1n en una estrella sola. Pero eso no suceder\u00e1 tan pronto. \u201cAunque el sistema evolucione muy r\u00e1pido para el tiempo de las estrellas, no veremos nada radical en los pr\u00f3ximos siglos\u201d, afirma el astrof\u00edsico Augusto Damineli, tambi\u00e9n de la USP y coautor del trabajo.<\/p>\n<p>El sistema atrae el inter\u00e9s porque permite realizar un estudio pr\u00e1ctico de un camino evolutivo distinto para estrellas de alta masa. Hasta hace poco se imaginaba que \u00e9stas se formaban aisladamente, y no tambi\u00e9n en pares, como parece ser el caso del sistema VFTS 352. \u201cLa teor\u00eda de evoluci\u00f3n estelar se elabor\u00f3 sobre la base de estrellas menos masivas y aisladas\u201d, dice C\u00e1ssio Leandro Barbosa, astr\u00f3nomo experto en estrellas de alta masa que no particip\u00f3 en el estudio. \u201cEn ese caso, tenemos una doble violaci\u00f3n de esas condiciones, de modo tal que deben ser diferentes a lo que prev\u00e9 la teor\u00eda\u201d. Las primeras mediciones indican que las estrellas del sistema son m\u00e1s calientes que lo que indica el modelo tradicional. Su temperatura supera los previstos 40 mil Kelvin (K). \u201cDescubrimientos recientes como \u00e9se muestran que al menos el 70% de las estrellas del tipo O interact\u00faan en sistemas dobles\u201d, dice Damineli. Un aspecto importante indica que estrellas de ese tipo son las principales fuentes de ox\u00edgeno existentes en el Universo.<\/p>\n<p>Las estrellas se clasifican de acuerdo con la temperatura. \u00c9sta, a su vez, puede estar asociada a la masa, al menos cuando las estrellas est\u00e1n en la llamada secuencia principal y usan hidr\u00f3geno para alimentar las reacciones nucleares que las hacen brillar. Las del tipo O son las mayores de todas, seguidas por las de tipos B, A, F, G, K y M. El Sol, de porte modesto, es del tipo G.<\/p>\n<p>El descubrimiento del sistema binario se concret\u00f3 en el marco de dos proyectos paralelos: el VLT-Flames Tarantula Survey y el The Tarantula Massive Binary Monitoring. En ambos se utiliz\u00f3 el Very Large Telescope, del Observatorio Europeo Austral (ESO), para realizar las observaciones. Este hallazgo fue considerado tan importante que motiv\u00f3 incluso observaciones realizadas con el disputado Telescopio Espacial Hubble.<\/p>\n<p><strong>F\u00e1brica de elementos<\/strong><br \/>\nEl Big Bang, el evento que marca el inicio del Universo, produjo en cantidades significativas \u00fanicamente dos elementos: hidr\u00f3geno y helio. Habr\u00eda sido de esos \u00e1tomos primordiales que surgieron las primeras estrellas, congregadas a partir de nubes gaseosas por la fuerza gravitacional. A medida que la masa empieza a contraerse debido a la gravedad en el centro de la estrella, la presi\u00f3n y la temperatura internas se vuelven tan grandes que los n\u00facleos de hidr\u00f3geno empiezan a fundirse y forman helio. Esa reacci\u00f3n produce la energ\u00eda del astro. Con todo, cuando el hidr\u00f3geno se agota en el centro de la estrella, el proceso recomienza con elementos cada vez m\u00e1s pesados. Primeramente helio, despu\u00e9s ox\u00edgeno y as\u00ed cuesta arriba por la tabla peri\u00f3dica hasta llegar al hierro.<\/p>\n<p>Cuanta m\u00e1s masa tiene una estrella, mayores son la presi\u00f3n y la temperatura internas, y mayor es la capacidad de producir elementos pesados. Al final de su vida, cuando la fusi\u00f3n nuclear ya no es posible, las estrellas de tipo O desaparecen en violentas explosiones conocidas como supernovas. Esos eventos producen todos los elementos situados arriba del hierro. Merced a ese ciclo promovido por las estrellas hace m\u00e1s de 13 mil millones de a\u00f1os, surgieron los \u00e1tomos que componen la Tierra y sus habitantes.<\/p>\n<p>No obstante, los detalles de las proporciones de producci\u00f3n de esos elementos a\u00fan est\u00e1n lejos de conocerse. \u201cLos astr\u00f3nomos suelen hacer la contabilidad de la producci\u00f3n de los elementos qu\u00edmicos admitiendo que las estrellas est\u00e1n aisladas\u201d, afirma Damineli. \u201cDescubrimientos como la VFTS 352 requieren que se rehagan las cuentas teniendo en cuenta la elevada duplicidad de las estrellas de alta masa.\u201d<\/p>\n<p>En su estadio final, el sistema VFTS 352 puede producir lo que los astr\u00f3nomos conocen como una explosi\u00f3n de rayos gamma de larga duraci\u00f3n. \u201cEstos objetos, cuando explotan a 12 mil millones de a\u00f1os luz de nosotros, llegan a interrumpir las telecomunicaciones en caso de que su eje de rotaci\u00f3n se ubique en nuestra direcci\u00f3n\u201d, dice Damineli. \u201cDe morir as\u00ed, al estar a menos de 200 mil a\u00f1os luz de nosotros, m\u00e1s que un espect\u00e1culo, ese sistema ser\u00e1 un potencial problema para posibles planetas habitados que se ubique en la direcci\u00f3n del haz de rayos gamma.\u201d<\/p>\n<p>Apuntados hacia la Tierra, los rayos gamma no llegar\u00edan a atravesar la atm\u00f3sfera, pero podr\u00edan destruir la capa de ozono y as\u00ed exponer la vida a los nocivos rayos solares ultravioleta. Esto muestra de qu\u00e9 modo ciertos eventos astrof\u00edsicos pueden ser hostiles para la vida, aun cuando se encuentren a distancias gigantescas. Con todo, Leonardo Almeida recuerda que ese evento s\u00f3lo ocurrir\u00e1 a millones de a\u00f1os: \u201cY la probabilidad de que el haz de rayos gamma se ubique en nuestra direcci\u00f3n es muy peque\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nDistancias precisas de conglomerados j\u00f3venes a trav\u00e9s de binarias eclipsantes masivas (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/139666\/distancias-precisas-de-aglomerados-jovens-atraves-de-binarias-eclipsantes-massivas\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2012\/09716-6<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Beca de Posdoctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Augusto Damineli (IAG-USP); <strong>Beneficiario<\/strong> Leonardo Almeida; <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 239.299,28 y US$ 44.400,05.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nALMEIDA, L. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/iopscience.iop.org\/article\/10.1088\/0004-637X\/812\/2\/102\/meta;jsessionid=A876883DA51B2061FB9B62DE4A6D33D1.c1\" target=\"_blank\">Discovery of the massive overcontact binary VFTS 352: Evidence for enhanced internal mixing<\/a>. <strong>Astrophysical Journal<\/strong>. En prensa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El descubrimiento indica un camino evolutivo distinto para las estrellas","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304],"coauthors":[111],"class_list":["post-220704","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=220704"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220704\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=220704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=220704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=220704"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=220704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}