{"id":220972,"date":"2016-07-15T17:23:35","date_gmt":"2016-07-15T20:23:35","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=220972"},"modified":"2016-08-10T14:40:23","modified_gmt":"2016-08-10T17:40:23","slug":"jeter-bertoletti-impulsor-de-colecciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/jeter-bertoletti-impulsor-de-colecciones\/","title":{"rendered":"Jeter Bertoletti: Impulsor de colecciones"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-220973\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Entrevista_JeterBertoletti_fotoFernandaChemale-okokok.jpg\" alt=\"Jeter Bertoletti\" width=\"290\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Entrevista_JeterBertoletti_fotoFernandaChemale-okokok.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Entrevista_JeterBertoletti_fotoFernandaChemale-okokok-120x181.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Entrevista_JeterBertoletti_fotoFernandaChemale-okokok-250x378.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Fernanda Chemale<\/span>Una colecci\u00f3n privada de un joven estudiante fue el punto de partida del archivo del Museo de Ciencias y Tecnolog\u00eda (MCT) de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Rio Grande do Sul (PUCRS), un imponente edificio construido en un \u00e1rea de 22 mil metros cuadrados (m<sup>2<\/sup>) en el campus de la universidad ga\u00facha. En la d\u00e9cada de 1960, el bi\u00f3logo y muse\u00f3logo Jeter Bertoletti ingres\u00f3 en la instituci\u00f3n para cursar Historia Natural. Lllevaba consigo un gran inter\u00e9s por la ciencia y atesoraba en el s\u00f3tano de su casa un archivo, acumulado desde sus 7 a\u00f1os de edad, con piedras, minerales y peque\u00f1os animales, entre los cuales hab\u00eda ara\u00f1as, escorpiones y serpientes. La colecci\u00f3n dio origen al Museo de Zoolog\u00eda de la PUCRS, embri\u00f3n del actual MCT, al cual se dedic\u00f3 Bertoletti hasta que se jubil\u00f3 en 2007. En m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas de actividad, ampli\u00f3 las colecciones mediante la adquisici\u00f3n, recolecci\u00f3n y donaciones de materiales y piezas de arqueolog\u00eda, paleontolog\u00eda, zoolog\u00eda, bot\u00e1nica y mineralog\u00eda. Y colabor\u00f3 en los proyectos de muchos de los m\u00e1s de 700 experimentos de qu\u00edmica y f\u00edsica disponibles en el museo.<\/p>\n<p>El tiempo que le dedic\u00f3 a la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica no le impidi\u00f3 trabajar como investigador cient\u00edfico. A resguardo del MCT se elaboraron proyectos en el campo de la cr\u00eda de peces, camarones y crust\u00e1ceos del g\u00e9nero Callinectes [en Brasil, siris], una actividad de investigaci\u00f3n a la cual prest\u00f3 ayuda para su desarrollo en Rio Grande do Sul, con el mismo entusiasmo con el que se dedic\u00f3 a la museolog\u00eda. Uno de sus emprendimientos con mayor repercusi\u00f3n fue el Proyecto Tainha (Lisa), en cuyo marco se seleccionaron ambientes propicios para la cr\u00eda sostenible de peces. En simult\u00e1neo, estudiaba las caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas de peces, llegando a describir una nueva especie, el Trachelyopterus lucenai.<\/p>\n<p>Bertoletti aboga por la idea de que los centros y museos de ciencia deben ser espacios destinados a la producci\u00f3n cient\u00edfica. \u201cLas colecciones son de un cariz cient\u00edfico y sirven como ayuda para la formaci\u00f3n de recursos humanos en curadur\u00eda, por ejemplo, o taxonom\u00eda\u201d, dice.<\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Edad<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>76\u00a0a\u00f1os<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Especialidad<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Historia Natural, Museolog\u00eda y Acuicultura<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Estudios<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Rio Grande do Sul \u2012 PUCRS<br \/>\n(t\u00edtulo de grado, doctorado y libre docencia)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Instituici\u00f3n<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>PUCRS<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>M\u00e1s de 150 art\u00edculos cient\u00edficos y 17 libros y cap\u00edtulos de libros. Supervis\u00f3 163 trabajos de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica y posgrados<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>En 2007, el muse\u00f3logo fue el ganador de la 27\u00aa edici\u00f3n del Premio Jos\u00e9 Reis de Divulgaci\u00f3n Cient\u00edfica, concedido por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq). Parte de ese reconocimiento se debe a su labor pionera en Brasil en cuanto a la creaci\u00f3n de un museo que funciona montado en un cami\u00f3n, el Promusit, que se inaugur\u00f3 en 2001 y fue el primer museo de ciencia itinerante del pa\u00eds, transform\u00e1ndose en una referencia. A sus 76 a\u00f1os de edad, el investigador reparte su tiempo entre dos casas que proyect\u00f3 como residencias, en las ciudades de Porto Alegre y Canela.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo surgi\u00f3 su inter\u00e9s por las ciencias naturales?<\/strong><br \/>\nEstudi\u00e9 en el Colegio Marista Nossa Senhora do Ros\u00e1rio, en Porto Alegre, cuyo sesgo formativo eran las asignaturas ligadas a la naturaleza. Hab\u00eda algunos hermanos maristas que trabajaban con historia natural y eso me llam\u00f3 la atenci\u00f3n. Cuando contaba con unos siete a\u00f1os, sal\u00eda con mis compa\u00f1eros a buscar piedras preciosas en Porto Alegre, que se encuentra en una regi\u00f3n de rocas gran\u00edticas. Escav\u00e1bamos en los cerros y hall\u00e1bamos cuarzo, por ejemplo. Comenc\u00e9 a coleccionarlas. En mi casa ten\u00edamos un gran s\u00f3tano, donde guardaba esos minerales y cristales. M\u00e1s all\u00e1 de rocas y minerales, tambi\u00e9n atesoraba algunos animales, tales como ara\u00f1as, escorpiones y serpientes.<\/p>\n<p><strong>Se convirti\u00f3 en un coleccionista&#8230;<\/strong><br \/>\nYa ten\u00eda esa inclinaci\u00f3n. Con el tiempo, comenc\u00e9 a identificar las especies. Mi colecci\u00f3n fue creciendo, sin contar con profesores que me supervisaran. Mis padres me incentivaban a estudiar medicina, pero acab\u00e9 estudiando Historia Natural en la PUCRS. Se trata de una carrera que ya no existe en Brasil. En ella se brindaba una noci\u00f3n mucho m\u00e1s amplia de la naturaleza. Como yo ya dispon\u00eda de una gran colecci\u00f3n de minerales y animales, ten\u00eda en mente trabajar con museos de ciencia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEntonces ese deseo de crear un museo de ciencia lo acompa\u00f1aba desde su infancia?<\/strong><br \/>\nEn realidad, comenc\u00e9 a tenerlo claro cuando ingres\u00e9 a la universidad. La carrera de la PUCRS no dispon\u00eda de un museo, aunque se hallaba bien equipada con microscopios, por ejemplo. Desde mi primer a\u00f1o en la facultad comenc\u00e9 a organizar por mi cuenta las colecciones de la carrera. Entre 1960, cuando comenc\u00e9, y 1967, arm\u00e9 una hermosa colecci\u00f3n con la ayuda del rector de ese entonces, Jos\u00e9 Ot\u00e3o, y del profesor Jacob Kuhn; que luego se convirti\u00f3 en el Museo de Historia Natural de la PUCRS. Parte del patrimonio mineral\u00f3gico lo hab\u00eda adquirido Faustino Jo\u00e3o en Alemania, que era un hermano marista director de ciencias en la universidad, en aquel tiempo. Como hablaba varios idiomas, encarg\u00f3 esos minerales provenientes de Europa con facilidad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted se inspir\u00f3 en ejemplos internacionales de la \u00e9poca?<\/strong><br \/>\nA\u00fan no ten\u00eda conocimiento de experiencias en el exterior, tan s\u00f3lo era un estudiante. En 1961, cuando cursaba el segundo a\u00f1o de la carrera, comenc\u00e9 a trabajar como auxiliar de mineralog\u00eda en la PUC, una disciplina compleja. Luego fui auxiliar de zoolog\u00eda y de fisiolog\u00eda vegetal. Eso, en cierto modo, colabor\u00f3 para reforzar mi gusto por la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica. Pero estaba al tanto de lo que suced\u00eda en el mundo a trav\u00e9s de revistas internacionales. Le\u00eda sobre museos, fundamentalmente de pa\u00edses de Europa y de Estados Unidos. Eran museos grandes, pero muy est\u00e1ticos. El concepto de interactividad, con actividades din\u00e1micas como las que disponemos hoy d\u00eda, es algo m\u00e1s reciente. Por eso en esa \u00e9poca comenc\u00e9 a pensar en hacer algo novedoso en Brasil. Un museo que pudiera no s\u00f3lo albergar colecciones, sino tambi\u00e9n laboratorios de investigaci\u00f3n b\u00e1sica y aplicada.<\/p>\n<div id=\"attachment_220974\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Entrevista_Scan0004-e1468613864471.jpg\" rel=\"attachment wp-att-220974\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-220974\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Entrevista_Scan0004-e1468613864471-300x199.jpg\" alt=\"Bertoletti (en el centro) presentando el Proyecto Tainha a las autoridades de Rio Grande do Sul en la d\u00e9cada de 1970\" width=\"300\" height=\"199\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Bertoletti (<em>en el centro<\/em>) presentando el Proyecto Tainha a las autoridades de Rio Grande do Sul en la d\u00e9cada de 1970<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se estructur\u00f3 el museo en su etapa inicial?<\/strong><br \/>\nFuncionaba en un \u00e1rea de 220 m<sup>2<\/sup> de exposiciones, con alrededor de siete mil piezas de \u00e1reas tales como arqueolog\u00eda, zoolog\u00eda, bot\u00e1nica, paleontolog\u00eda, geolog\u00eda, etc. Hab\u00eda una r\u00e9plica de un mastodonte de tres metros de altura. Dispon\u00edamos de varios acuarios marinos y de agua dulce y unos 30 dispositivos interactivos que yo hab\u00eda fabricado para la explicaci\u00f3n de conceptos de f\u00edsica y qu\u00edmica. Cabe destacar que en la d\u00e9cada de 1970 trabaj\u00e9 como docente de matem\u00e1tica y coordinador de biolog\u00eda en dos colegios de Rio Grande do Sul: el Marista Nossa Senhora do Ros\u00e1rio, donde hab\u00eda estudiado, y el Colegio Estadual J\u00falio de Castilhos. En ambos tambi\u00e9n fund\u00e9 museos de ciencias. Ellos dispon\u00edan de un cuerpo docente muy calificado, laboratorios y bibliotecas. As\u00ed fue que comenc\u00e9 a introducir a los alumnos en clases pr\u00e1cticas en esas escuelas.<\/p>\n<p><strong>Hay estudiantes que ingresan en la universidad sin haber visitado nunca un laboratorio.<\/strong><br \/>\nEn efecto, y a m\u00ed ya me preocupaba eso desde entonces. Not\u00e9 que la divulgaci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico y la popularizaci\u00f3n de la ciencia deber\u00edan hallarse presentes en todas las escuelas: en las de la capital, municipales, estaduales y hasta en las nacionales. En la actualidad a\u00fan hacen mucha falta clases pr\u00e1cticas, tales como las de microscop\u00eda, morfolog\u00eda y anatom\u00eda de animales. Por ejemplo, la microscop\u00eda de microorganismos vivos o en l\u00e1minas. Dirig\u00ed una pel\u00edcula amateur con mis alumnos, sobre la anatom\u00eda de un perro callejero enfermo. Hab\u00eda tantos gusanos en el interior del animal, afectando diversos \u00f3rganos, tales como el h\u00edgado y el p\u00e1ncreas, que sin duda morir\u00eda en pocos d\u00edas. La pel\u00edcula se exhibi\u00f3 en varias capitales, incluso en Brasilia. El problema radica en que nuestros profesores, en general, no est\u00e1n capacitados para ense\u00f1ar de ese modo. Y ni hablar de la falta de recursos y estructura. El Colegio Estadual J\u00falio de Castilhos, por ejemplo, en m\u00ed \u00e9poca dispon\u00eda de estructura, laboratorios. Ahora, se encuentra en gran parte descuidado. Solamente hay un peque\u00f1o museo, pero sin demasiada finalidad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl museo pas\u00f3 a llamarse Museo de Ciencias y Tecnolog\u00eda posteriormente?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es. Su denominaci\u00f3n cambi\u00f3 por una raz\u00f3n muy sencilla: notaba que la qu\u00edmica, la f\u00edsica, la tecnolog\u00eda y otras \u00e1reas del conocimiento no se hallaban presentes en el Museo de Historia Natural. Faltaba brindarles espacio a esos campos. El museo ya recib\u00eda bastantes visitantes, hab\u00eda meses en que m\u00e1s de dos mil alumnos pasaban por all\u00ed. Entonces comenc\u00e9 a ampliarlo con contenidos de otras disciplinas. La inserci\u00f3n del t\u00e9rmino \u201ctecnolog\u00eda\u201d apareci\u00f3 reci\u00e9n en 1993. El Museo de Ciencias y Tecnolog\u00eda de la PUCRS dispone hoy de 22 mil m<sup>2<\/sup>, con una arquitectura propia, y ubicado en un \u00e1rea privilegiada dentro del campus de la universidad. Su estructura posee cinco plantas y dos entrepisos, donde se encuentran ubicados el \u00e1rea de exposiciones, el archivo cient\u00edfico y did\u00e1ctico, los laboratorios de investigaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n docente, adem\u00e1s de oficinas y de la administraci\u00f3n. Dispone incluso de \u00e1reas anexas, tales como talleres mec\u00e1nicos, de artes, dep\u00f3sitos, serpentario, espacio de acuicultura y estacionamientos. En total, hay m\u00e1s de 700 experimentos en unas 20 \u00e1reas tem\u00e1ticas, tales como Universo, Electricidad y Magnetismo y Ser Humano.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo arrib\u00f3 a su configuraci\u00f3n actual?<\/strong><br \/>\nEstuvimos repartidos en diversos edificios hasta mediados de los a\u00f1os 1980. En 1985, el entonces rector Norberto Rauch me solicit\u00f3 un proyecto. En 1988 le entregu\u00e9 el diagrama de flujo que se ajustaba al curr\u00edculo de las escuelas, explorando la biolog\u00eda, la zoolog\u00eda, la bot\u00e1nica, la qu\u00edmica, la geograf\u00eda y la historia. Despu\u00e9s, con ayuda de la Fundaci\u00f3n Vitae, dirigida por Regina Weinberg, conocimos otras experiencias internacionales, de M\u00e9xico, de Estados Unidos y de Europa, que cuentan con un diagrama de flujo muy distinto al nuestro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los museos de ciencia que m\u00e1s le gustan y que funcionan como referentes internacionales en la actualidad?<\/strong><br \/>\nCada uno cuenta con caracter\u00edsticas propias, por su tradici\u00f3n o por la innovaci\u00f3n. La atracci\u00f3n, la interactividad, la ense\u00f1anza y el aprendizaje var\u00edan. Con el conocimiento que poseo de m\u00e1s de 50 museos, puedo citar algunos. Lo cierto es que los mejores museos se encuentran en el hemisferio Norte y en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados econ\u00f3micamente. Por ejemplo, el American Museum of Natural History, de Nueva York, es muy conocido por su vasta colecci\u00f3n de f\u00f3siles. En tanto, el Smithsonian National Museum of Natural History, de Washington, posee m\u00e1s de 120 millones de piezas, y se destaca en cuanto a la investigaci\u00f3n, especialmente, de peces. El Museum of Science de Boston es muy interactivo y din\u00e1mico, abarca diversas \u00e1reas del conocimiento humano. Tiene un gran director, David Ellis, con quien trabaj\u00e9 en Porto Alegre, Minas Gerais y S\u00e3o Paulo. All\u00e1, la f\u00edsica y la matem\u00e1tica est\u00e1n muy bien representadas. Tambi\u00e9n dispone de atracciones sobre dinosaurios y el tibur\u00f3n del famoso filme de igual nombre. La California Academy of Sciences de San Francisco constituye uno de los mayores espect\u00e1culos en materia de museos modernos. Su arquitectura es una obra maestra. Dispone de \u00e1reas de interactividad, exposiciones singulares y se destaca en investigaci\u00f3n biol\u00f3gica. Tambi\u00e9n est\u00e1 el Cit\u00e9 des Sciencies et de l\u2019Industrie de Par\u00eds. Se trata de un grande y famoso parque de ciencias, adem\u00e1s de ser una postal de la capital francesa, juntamente con el Louvre. Tambi\u00e9n quiero citar al Deutsches Museum de M\u00fanich, uno de los mayores y m\u00e1s tradicionales museos del mundo, que se destaca por la tecnolog\u00eda y por las ciencias naturales. Y el Natural History Museum de Londres, con buenas colecciones de ciencias de la vida y de la Tierra.<\/p>\n<p><strong>En la d\u00e9cada de 1970 usted cre\u00f3 una carrera de posgrado en el museo. \u00bfUn museo de ciencia tambi\u00e9n debe ser un centro educativo?<\/strong><br \/>\nEn 1972, le envi\u00e9 un proyecto a la Capes [la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior] para la creaci\u00f3n de una carrera de osteolog\u00eda, la ciencia que estudia los huesos. En esa \u00e9poca recib\u00ed bastantes cr\u00edticas. Muchos me dec\u00edan que un museo no puede ser una instituci\u00f3n educativa ni de investigaci\u00f3n. La rector\u00eda me comunic\u00f3 que no era funci\u00f3n del museo contar con una carrera de posgrado. Por eso cancel\u00e9 la carrera y los alumnos se sumaron a la materia de posgrado en paleontolog\u00eda de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, para poder identificar, por ejemplo, los f\u00e9mures de animales fosilizados. Las colecciones son de car\u00e1cter cient\u00edfico y sirven de ayuda para la capacitaci\u00f3n de recursos humanos en curadur\u00eda o taxonom\u00eda. Actualmente, en el museo se dictan tres carreras de posgrado \u2012Zoolog\u00eda, Arqueolog\u00eda y Educaci\u00f3n en Ciencias y Matem\u00e1tica\u2012 que tienen cientos de alumnos.<\/p>\n<div id=\"attachment_220976\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Entrevista_Scan0055-e1468613994191.jpg\" rel=\"attachment wp-att-220976\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-220976\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Entrevista_Scan0055-e1468613994191-300x214.jpg\" alt=\"Expedici\u00f3n organizada por Bertoletti en los a\u00f1os 1970 con el objetivo de seleccionar peces para las investigaciones\" width=\"300\" height=\"214\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Expedici\u00f3n organizada por Bertoletti en los a\u00f1os 1970 con el objetivo de seleccionar peces para las investigaciones<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>El trabajo del museo estaba patrocinado por una revista de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica. \u00bfCu\u00e1l es el balance de esa experiencia?<\/strong><br \/>\nYo fui el creador y editor de dos revistas cient\u00edficas del museo. Se intitulaban <em>Comunica\u00e7\u00f5es Cient\u00edficas y Divulga\u00e7\u00f5es do MCT-PUCRS<\/em>. Desgraciadamente, la PUC las discontinu\u00f3 al finalizar mi gesti\u00f3n, en 2007. Se habr\u00e1n realizado unas 40 ediciones. Tuvieron gran circulaci\u00f3n, incluso a nivel mundial. Nos permitieron realizar un fuerte intercambio internacional, enviando nuestras revistas para algunas de las principales instituciones de investigaci\u00f3n del mundo, en B\u00e9lgica, Holanda, Francia, Inglaterra, Rusia y Estados Unidos, y recibiendo ejemplares de publicaciones de esas instituciones. Con las revistas que recib\u00edamos, mont\u00e9 una biblioteca con m\u00e1s de 40 mil ejemplares. Le dej\u00e9 ese material al museo, pero la PUCRS, que posee una de las mayores bibliotecas de Sudam\u00e9rica, anex\u00f3 el material a la biblioteca central.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted inici\u00f3 su trabajo con peces a partir de los a\u00f1os 1960?<\/strong><br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de mis trabajos con museos, tambi\u00e9n investigaba, con la ayuda del CNPq [el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico]: estudiaba peces que recog\u00eda en Lago Gua\u00edba y en Laguna dos Patos. Mi objetivo era el conocimiento de la fauna de un modo general y la identificaci\u00f3n de especies. Las investigaciones comenzaron dentro del museo y yo contaba con la ayuda de los alumnos de la carrera de Historia Natural, que realizaban una pasant\u00eda en el museo y al finalizar recib\u00edan un certificado. En esa \u00e9poca, describ\u00ed y publiqu\u00e9 una nueva especie de pez, el Trachelyopterus lucenai. En total, debo tener m\u00e1s de 50 trabajos en esa \u00e1rea. Paralelamente, tambi\u00e9n me desempe\u00f1\u00e9 como asesor en el \u00e1rea ambiental. Entre quienes me contrataron, figura el Consorcio Nacional de Ingenieros Consultores de S\u00e3o Paulo, la empresa Hidroservice y otras grandes empresas nacionales e internacionales para la coordinaci\u00f3n de estudios de impacto ambiental en la construcci\u00f3n de hidroel\u00e9ctricas. Eso implicaba un estudio ambiental complejo, que involucraba fauna, flora, geolog\u00eda, arqueolog\u00eda, etc. Coordinaba equipos con m\u00e1s de 100 personas. Eran investigadores que hac\u00edan el trabajo de campo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted trabaj\u00f3 en S\u00e3o Paulo, cierto?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es, hice una pasant\u00eda en el Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo en los a\u00f1os 1960, cuyo director era Paulo Vanzolini, uno de los mayores investigadores de lagartos del mundo. \u00c9l me brind\u00f3 toda la estructura necesaria para investigar y quer\u00eda que me quedara con \u00e9l, trabajando con peces. Con el tiempo, tuve una copia de la llave del museo, e iba all\u00ed tambi\u00e9n los s\u00e1bados y domingos. Vanzolini me llev\u00f3 a la casa de una familia cerca del museo, que me alquil\u00f3 el cuarto principal. En aquella \u00e9poca, tambi\u00e9n cont\u00e9 con un gran apoyo del zo\u00f3logo Heraldo Britski, del Museo de Zoolog\u00eda, que trabaja en el \u00e1rea de ictiolog\u00eda, el estudio de los peces.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos resultados de sus trabajos en la identificaci\u00f3n de especies ict\u00edcolas fueron aprovechados de alguna forma por el museo en la PUCRS?<\/strong><br \/>\nEn mi opini\u00f3n, los museos de ciencia e investigaci\u00f3n deben complementarse. En la actualidad, la mayor\u00eda de los museos brasile\u00f1os no realizan investigaci\u00f3n. Por supuesto, hay estudios bibliogr\u00e1ficos, de archivo, pero no existe una preocupaci\u00f3n concreta por invertir en investigaci\u00f3n cient\u00edfica. En mi caso, me esforzaba por mantener bajo la esfera del museo a alrededor de 50 investigadores, que se dedicaban exclusivamente a los laboratorios de ictiolog\u00eda, herpetolog\u00eda, paleontolog\u00eda y ornitolog\u00eda. Llegamos a organizar una edici\u00f3n del Congreso Internacional de Ictiolog\u00eda dentro del museo, al que asistieron m\u00e1s de 300 investigadores de todo el mundo. Nuestro laboratorio fue un referente internacional y a trav\u00e9s de \u00e9l recib\u00ed invitaciones para conocer laboratorios en Estados Unidos.<\/p>\n<div id=\"attachment_220975\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Entrevista_Scan0012.jpg\" rel=\"attachment wp-att-220975\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-220975 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Entrevista_Scan0012-300x204.jpg\" alt=\"Los primeros a\u00f1os del Museo de Ciencias e Tecnolog\u00eda: alumnos participan de una aula practica\" width=\"300\" height=\"204\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Los primeros a\u00f1os del Museo de Ciencias e Tecnolog\u00eda: alumnos participan de una aula practica<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>En 1974 usted cre\u00f3 el Proyecto Tainha. \u00bfC\u00f3mo fue eso?<\/strong><br \/>\nEn ese entonces, la producci\u00f3n de camarones y peces de Laguna dos Patos estaba disminuyendo dr\u00e1sticamente. Las colonias de pescadores se hallaban en crisis y a la industria pesquera de Rio Grande do Sul tambi\u00e9n le iba mal. Comenc\u00e9 a comandar expediciones oceanogr\u00e1ficas, en colaboraci\u00f3n con el gobierno estadual, para la b\u00fasqueda de peces. La idea consist\u00eda en recolectar especies y aumentar la colecci\u00f3n cient\u00edfica para la investigaci\u00f3n y, simult\u00e1neamente, la identificaci\u00f3n de peces marinos de Rio Grande do Sul. La Secretar\u00eda de Agricultura del estado contaba con un grupo de trabajo que se dedicaba al desarrollo de la industria pesquera. Le elev\u00e9 una propuesta a la cartera: la modificaci\u00f3n de la estructura del puesto de piscicultura de la localidad de Os\u00f3rio, como una forma de introducir la piscicultura econ\u00f3mica en varias \u00e1reas del estado, y la implementaci\u00f3n del proyecto de selecci\u00f3n de ambientes en aguas de estuarios y marinas para la conformaci\u00f3n de criaderos de especies de importancia econ\u00f3mica, tales como lisas, lenguados, camarones y siris.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les fueron los resultados de ese proyecto?<\/strong><br \/>\nImplementamos la maricultura en la ciudad de Tramanda\u00ed, mediante la cr\u00eda de mejillones. Tambi\u00e9n introdujimos ostras en la desembocadura del r\u00edo Tramanda\u00ed, pero no dio mucho resultado. Despu\u00e9s, algunos de mis alumnos llevaron esa idea a Santa Catarina e incluso algunos, hasta el nordeste. Y llevamos el proyecto a Saco do Justino, una ensenada de Laguna dos Patos. Entre 1976 y 1978, la regi\u00f3n produjo 70 toneladas de camarones y m\u00e1s de 100 toneladas de lisas. Los grandes comerciantes locales \u2012que compran y venden el pescado\u2012 quedaron pasmados. Con el proyecto, por ejemplo, 30 camarones pasaron a pesar alrededor de 1 kilogramo. Quer\u00edan que los ayudara, pero mi objetivo siempre fue en pos de los pescadores m\u00e1s pobres. Lo que yo hac\u00eda era crear zonas de alimentaci\u00f3n natural, adem\u00e1s de fertilizaci\u00f3n qu\u00edmica de los campos de pesca. Esas \u00e1reas atra\u00edan peces, camarones y siris. Consegu\u00eda salvado de arroz y sembraba todos los d\u00edas. En total, hice 19 proyectos de acuicultura en Rio Grande do Sul.<\/p>\n<p><strong>Usted fue un pionero en el pa\u00eds al crear el Promusit, el museo de ciencia itinerante de la PUCRS. \u00bfC\u00f3mo surgi\u00f3 esa idea?<\/strong><br \/>\nEstaba viendo un documental del proyecto itinerante Questacon, de Australia. Un investigador de all\u00e1 recibi\u00f3 una suma y adquiri\u00f3 un cami\u00f3n de carga, al que luego adapt\u00f3 y lo transform\u00f3 en un museo sobre ruedas, con varios experimentos cient\u00edficos y atracciones. Ese cami\u00f3n todav\u00eda hoy recorre el interior de Australia y localidades pobres, que nunca hab\u00edan visto experimentos de f\u00edsica y de biolog\u00eda. \u00a1Eso me moviliz\u00f3! Me incit\u00f3 a hacer algo similar en Brasil. Elabor\u00e9 el proyecto en mi casa y lo tuve listo en 2001. El proyecto fue presentado a Vitae, que luego de analizarlo y aprobarlo financi\u00f3 toda la estructura. En principio, el objetivo era atender solamente al estado de Rio Grande do Sul, pero, con el tiempo, el remolque comenz\u00f3 a desplazarse hacia otros estados. Desde 2001 hasta diciembre de 2007, el a\u00f1o en que dej\u00e9 el museo, se realizaron 92 exposiciones con un p\u00fablico total de 1,7 millones de personas. La demanda aument\u00f3 fue aumentando y no logr\u00e1bamos atender a todos. Hubo 138 pedidos sin atender en Rio Grande do Sul, diez en Santa Catarina, cinco en Paran\u00e1, y tres en S\u00e3o Paulo. M\u00e1s all\u00e1 de los 60 experimentos interactivos en promedio, hay talleres pedag\u00f3gicos. No se trata s\u00f3lo de experimentos. Posee un teatro cient\u00edfico, charlas, proyecci\u00f3n de pel\u00edculas en 3D, microscop\u00eda en vivo y con l\u00e1minas preparadas en laboratorio.<\/p>\n<p><strong>Usted tambi\u00e9n cre\u00f3 el Proyecto Escuela-Ciencia (Proesc). \u00bfDe qu\u00e9 se trata?<\/strong><br \/>\nA diferencia del Promusit, el Proesc consiste en un \u00f3mnibus que viaja para atender a alumnos y docentes de escuelas probadamente de escasos recursos. Tambi\u00e9n tiene como objetivo la atenci\u00f3n de gente con necesidades especiales, chicos de la calle. El mismo trae desde diferentes sitios a ni\u00f1os y adultos y los conduce al MCT. En el museo, ellos pasan el d\u00eda bajo la supervisi\u00f3n de docentes. Tambi\u00e9n se les sirven comidas gratuitas en los restaurantes de la PUC-RS. En el caso del Proesc, es el \u00f3mnibus quien va en busca de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Una de las funciones de esos proyectos itinerantes consiste en llegar a los sitios donde no hay museos fijos, \u00bfcierto?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es. La cantidad de museos de ciencia en el pa\u00eds, es, sin duda, insignificante, considerando que hay 5.500 municipios brasile\u00f1os, para una poblaci\u00f3n de 205 millones de habitantes. Deber\u00edamos contar con muchos m\u00e1s museos de ciencias en Brasil. Estamos lejos de eso, pero se justifica la necesidad de que cada ciudad disponga de al menos un museo o centro de ciencias. Atravesamos un momento especial, que exige una movilizaci\u00f3n general para aumentar la comprensi\u00f3n al respecto de la importancia de la ciencia y la tecnolog\u00eda, no s\u00f3lo para los estudiantes, sino para toda la sociedad.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de esa cifra reducida, alrededor de 272 seg\u00fan la <\/strong><strong>Gu\u00eda de centros y museos de ciencia de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, los museos tambi\u00e9n se concentran en las regiones sur y sudeste.<\/strong><br \/>\nExactamente. El \u00edndice o nivel de cultura de un pueblo es proporcional a la cantidad y calidad de sus centros y museos de ciencia. En Brasil, estas instituciones comenzaron a surgir efectivamente, como actividad cultural, hace tan s\u00f3lo tres o cuatro d\u00e9cadas. Y eso no es algo que debe pensarse solamente enfocado en los estudiantes. Es para toda la sociedad. Se trata de una herramienta destinada a mejorar la calidad educativa, al presentar el conocimiento en forma interactiva y l\u00fadica. La difusi\u00f3n de cualquier actividad cient\u00edfica resulta compleja y exige precisi\u00f3n en sus contenidos. La frescura en la forma de presentarlas se torna fundamental para facilitar su asimilaci\u00f3n y aprendizaje. Deber\u00eda proporcion\u00e1rsele a todo docente la oportunidad de capacitarse, por medio de cursos, reuniones t\u00e9cnicas, charlas, simposios y pasant\u00edas. Las escuelas deben contar con condiciones f\u00edsicas y arquitect\u00f3nicas adecuadas, con laboratorios y bibliotecas virtuales, y con obras esenciales y actualizadas, espacios para reuniones y debates de temas escolares para encuentros, conferencias y exposiciones interactivas, que produzcan los alumnos bajo el modelo de ferias estudiantiles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El desaf\u00edo de conciliar investigaci\u00f3n con divulgaci\u00f3n cient\u00edfica","protected":false},"author":421,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[278],"coauthors":[740],"class_list":["post-220972","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-biologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220972","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=220972"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220972\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=220972"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=220972"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=220972"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=220972"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}