{"id":221812,"date":"2016-08-02T16:05:09","date_gmt":"2016-08-02T19:05:09","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=221812"},"modified":"2016-08-11T16:51:21","modified_gmt":"2016-08-11T19:51:21","slug":"las-oportunidades-de-las-mujeres-en-las-universidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-oportunidades-de-las-mujeres-en-las-universidades\/","title":{"rendered":"Las oportunidades de las mujeres en las universidades"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-221813\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/238_Genero_Ilustracao_ABRE_AF2.jpg\" alt=\"238_Genero_Ilustracao_ABRE_AF2\" width=\"209\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/238_Genero_Ilustracao_ABRE_AF2.jpg 209w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/238_Genero_Ilustracao_ABRE_AF2-120x111.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 209px) 100vw, 209px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Elisa Carareto<\/span>Un art\u00edculo publicado en la revista <em>Dados<\/em> sugiere que, en Brasil, las desigualdades de g\u00e9nero en la carrera acad\u00e9mica tienen efectos m\u00e1s complejos de los que suele contemplar la literatura sobre el tema. En el trabajo, firmado por la soci\u00f3loga Mar\u00edlia Moschkovich y por su directora de tesis, la profesora Ana Maria Fonseca de Almeida, de la Facultad de Educaci\u00f3n de la Universidad de Campinas (Unicamp), se analizaron datos acerca de la trayectoria de profesores y profesoras de la Unicamp y se hicieron algunos hallazgos sorprendentes. Uno de ellos radica en el hecho de que, aunque las mujeres sean mayor\u00eda en determinadas \u00e1reas del conocimiento, eso no necesariamente les sirve para llegar a la cima. En el estudio se evaluaron las posibilidades de varones y mujeres de llegar al nivel m\u00e1s alto de la carrera docente de la Unicamp en cada uno de los 27 campus de la instituci\u00f3n. Y se constat\u00f3 que las docentes tienen menos chances de llegar a la c\u00faspide que los profesores en las carreras de Ling\u00fc\u00edstica, Educaci\u00f3n y Medicina, en las cuales las mujeres son mayor\u00eda dentro del cuerpo docente. Simult\u00e1neamente, las profesoras cuentan con mayores posibilidades de alcanzar la cumbre en las carreras de Ingenier\u00eda Mec\u00e1nica y Agr\u00edcola, en las cuales ellas representan una franca minor\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cLos est\u00e1ndares de desigualdad variaron para las diferentes disciplinas, lo que sugiere que existen otros factores que podr\u00edan influir en la carrera de los docentes seg\u00fan su g\u00e9nero\u201d, dice Mar\u00edlia Moschkovich. En la etapa siguiente de la investigaci\u00f3n, en la que se analizar\u00e1n los datos de otras tres universidades p\u00fablicas que a\u00fan est\u00e1n definidas, se comparar\u00e1n otros aspectos de la carrera, tales como la matriz de publicaci\u00f3n y la relaci\u00f3n del \u00e1rea con el mercado laboral no acad\u00e9mico, por ejemplo, para comprobar si eso influye en la trayectoria docente de manera peculiar en cada disciplina. \u201cLa carrera acad\u00e9mica tal vez no desempe\u00f1e el mismo \u2018rol\u2019 en el mercado de trabajo en general de cada \u00e1rea. Existen estudios que documentan de qu\u00e9 modo el mercado laboral corporativo para ingenieros, que poseen sueldos mayores que los de la carrera acad\u00e9mica en el \u00e1rea, por ejemplo, impone diversas barreras a las mujeres. Es posible que las mujeres que alcanzan un buen desempe\u00f1o en su carrera en algunas ingenier\u00edas, opten por la carrera acad\u00e9mica, mientras que los varones en similar condici\u00f3n lo hagan por el mercado de trabajo corporativo, que exhibe una mayor apertura para ellos. Esto podr\u00eda contribuir, al menos en teor\u00eda, para que el ambiente laboral acad\u00e9mico tenga cierto \u2018clima\u2019. No obstante, en esta primera etapa de la investigaci\u00f3n verificamos que la carrera acad\u00e9mica no es necesariamente menos competitiva o m\u00e1s favorable para las mujeres\u201d, dice Ana Maria F. de Almeida, quien tambi\u00e9n se desempe\u00f1a como coordinadora adjunta de Ciencias Sociales y Humanas de la FAPESP. \u201cComo eso es algo que se nota en ciertas \u00e1reas y no en otras, se requieren estudios espec\u00edficos m\u00e1s profundos\u201d.<\/p>\n<p>Otro aspecto que se investigar\u00e1 es el efecto del origen social de los investigadores sobre la velocidad de ascenso en la carrera. Seg\u00fan las autoras, ser\u00eda razonable suponer que un docente oriundo de un ambiente cercano al \u00e1mbito universitario \u2012un hijo de docentes de ense\u00f1anza superior, por ejemplo\u2012 se encuentre m\u00e1s familiarizado con las normas del universo acad\u00e9mico y logre afianzarse m\u00e1s r\u00e1pido entre sus pares que otro con poca experiencia en ese entorno, al que le costar\u00eda un poco m\u00e1s llegar a comprender lo que debe hacerse para imponerse y trasponer etapas de la carrera. \u201cEsa capacidad para lidiar con la carrera puede adquirirse durante el posgrado o incluso antes, en los estudios de grado, pero los c\u00f3digos necesarios para la comprensi\u00f3n de las exigencias de la carrera no siempre se encuentran a disposici\u00f3n de todos, lo cual podr\u00eda influir en el ascenso en la carrera\u201d, dice Ana Maria F. Almeida. Las investigadoras se proponen trabajar junto a j\u00f3venes profesoras y profesores para evaluar los retos que afrontan al comienzo de la trayectoria y determinar si la situaci\u00f3n se ha modificado en comparaci\u00f3n con los de mayor edad. \u201cLa idea consiste en comprender lo que ellas y ellos necesitan hacer para insertarse y obtener respeto\u201d, dice Moschkovich.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de la igualdad de g\u00e9nero en el \u00e1mbito acad\u00e9mico, m\u00e1s all\u00e1 de su relevancia en el contexto de los derechos civiles, es importante para dotar de mayor dinamismo a la universidad. \u201cSi se garantiza el acceso de investigadores y docentes con or\u00edgenes y experiencias diferentes, eso ayuda a cada disciplina a diversificar sus problemas y objetos de investigaci\u00f3n, como as\u00ed tambi\u00e9n sus abordajes y modos de trabajo\u201d, dice Ana Maria F. Almeida. Las mujeres son mayor\u00eda entre los nuevos doctores (el 51,5% de los titulados en Brasil en 2008) y tambi\u00e9n entre los docentes de la educaci\u00f3n superior (55%), seg\u00fan datos del Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educativas (Inep). En las universidades p\u00fablicas brasile\u00f1as, la proporci\u00f3n es menor, con un 45% de mujeres entre los docentes. En la Unicamp, ellas representan el 35%.<\/p>\n<p>\u201cAlgunos dicen que esas diferencias son reales, que son producto del modo tard\u00edo en que las mujeres ingresaron en la carrera acad\u00e9mica, y que esa realidad est\u00e1 modific\u00e1ndose en las nuevas generaciones; pero la verdad es que no se trata tan s\u00f3lo de un problema generacional\u201d, analiza Elizabeth Balbachevsky, docente de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la USP y estudiosa de la profesi\u00f3n acad\u00e9mica. \u201cHay obst\u00e1culos importantes para la inserci\u00f3n y el ascenso de las mujeres en la carrera acad\u00e9mica y existen evidencias de que los mismos empeoran a medida que la carrera se vuelve m\u00e1s competitiva\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Las autoras escogieron el cuerpo docente de la Unicamp porque en recorte, el de una universidad p\u00fablica brasile\u00f1a, vislumbraron potencial para contribuir al debate internacional referente a la relaci\u00f3n entre g\u00e9nero y carrera cient\u00edfica. Lo que ocurre es que, en ese contexto, se pueden controlar variables que se encuentran en el centro del debate de pol\u00edticas destinadas a promover la igualdad en las universidades de otros pa\u00edses. En Estados Unidos, por ejemplo, se est\u00e1 debatiendo acerca de la ampliaci\u00f3n del per\u00edodo de prueba para las mujeres, cuando se les exige una gran dedicaci\u00f3n al trabajo, y al final del cual se eval\u00faa a los investigadores para que, reci\u00e9n entonces, puedan gozar de estabilidad. El an\u00e1lisis indica que ellas se ven perjudicadas en relaci\u00f3n con los varones porque se encuentran en edad reproductiva y son responsables del cuidado de los hijos. En la universidad p\u00fablica brasile\u00f1a, se puede controlar el impacto de la estabilidad para las mujeres, dado que ellas la logran inmediatamente despu\u00e9s de la admisi\u00f3n por concurso, al igual que los hombres.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/info2.jpg\" rel=\"attachment wp-att-222306\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-222306\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/info2-300x171.jpg\" alt=\"info2\" width=\"300\" height=\"171\" \/><\/a>En otros pa\u00edses, como en el caso de los de Europa y tambi\u00e9n en Australia, se discute c\u00f3mo garantizarles sueldos ecu\u00e1nimes a varones y mujeres en un \u00e1mbito en el cual las investigadoras se encuentran en desventaja, y afrontan dificultades para negociar ascensos y remuneraci\u00f3n de forma tan eficiente como los hombres. En la universidad p\u00fablica de Brasil se puede evaluar lo que ocurre en un ambiente en el que esa variable pr\u00e1cticamente no tiene incidencia, ya que los sueldos de varones y mujeres en cargos iguales de la carrera son id\u00e9nticos y est\u00e1n definidos por ley, y las reglas de promoci\u00f3n se aplican a todos por igual: su definici\u00f3n est\u00e1 a cargo de cuerpos colegiados compuestos por los propios docentes. Por \u00faltimo, se\u00f1alan las autoras, la desigualdad econ\u00f3mica en la sociedad brasile\u00f1a permite a las docentes contar con empleadas dom\u00e9sticas que les ayuden en tareas que socialmente se les atribuyen a las mujeres, tales como el cuidado de los hijos y las tareas del hogar, algo que no se observa tanto en los pa\u00edses desarrollados. \u201cAl menos, hipot\u00e9ticamente, se trata de una carrera que puede brindarles condiciones m\u00e1s favorables para superar la desventaja femenina en relaci\u00f3n con otros contextos\u201d, dice Moschkovich.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n se concentr\u00f3 en tres \u00edtems espec\u00edficos. El primero evalu\u00f3 las posibilidades de los docentes de cada sexo para alcanzar el puesto m\u00e1s alto de la carrera y cargos administrativos en la Unicamp. El segundo, estudi\u00f3 la velocidad con que los docentes de cada sexo alcanzan la cumbre. Y el tercero, analiz\u00f3 si las posibilidades de ascenso, as\u00ed como la velocidad con que ello ocurre, var\u00edan de acuerdo con la proporci\u00f3n de mujeres en cada facultad o instituto, puesto que en algunas \u00e1reas, tales como Danza y Letras, las mujeres son una mayor\u00eda abrumadora y, en otras, tales como Ingenier\u00eda El\u00e9ctrica, ellas rozan apenas el 10% de los docentes (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/info2.jpg\" target=\"_blank\">observe el cuadro<\/a><\/em>).<\/p>\n<p>La constataci\u00f3n principal indica que las mujeres sufren desventajas. En los tres niveles de la carrera, la proporci\u00f3n de mujeres es inferior a la de los varones, pero la desventaja es mayor en el nivel m\u00e1s alto, el MS6, con un 73,8% de hombres frente a un 26,2% de mujeres. En tanto, en relaci\u00f3n con las posibilidades de acceder a cargos administrativos, los varones se encuentran en ventaja cuando los cargos son de direcci\u00f3n del campus y coordinaci\u00f3n de posgrado, mientras que las mujeres ostentan mayores posibilidades de tornarse coordinadoras de carreras. Nunca hubo una mujer en la rector\u00eda de la Unicamp. \u201cEso demuestra cu\u00e1n dif\u00edcil es para las docentes el acceso a cargos que acumulen mayor poder universitario\u201d, dice Ana Maria F. Almeida. Recientemente, se produjo una reestructuraci\u00f3n que abarc\u00f3 a las cinco prorrector\u00edas: tres de ellas hoy est\u00e1n a cargo de docentes de sexo femenino.<\/p>\n<p>Para calcular la velocidad de ascenso, las autoras utilizaron como referencia el a\u00f1o m\u00e1s reciente en que los docentes en el nivel m\u00e1s alto de la carrera defendieron sus tesis doctorales, partiendo del supuesto de que todos los docentes titulados aquel a\u00f1o o antes, tendr\u00edan, en teor\u00eda, posibilidades de llegar a la c\u00faspide. La cantidad de docentes que se evalu\u00f3 en cada unidad variaba, alcanzando el 79% en Ingenier\u00eda Agr\u00edcola y m\u00e1s del 50% en dos tercios de las 27 unidades. El dato m\u00e1s sorprendente surgi\u00f3 del an\u00e1lisis de las posibilidades de ascenso en la carrera. La proporci\u00f3n de docentes que alcanzaron el nivel m\u00e1s alto, entre los considerados con condiciones de hacerlo, fue similar para varones (55,1%) y mujeres (54,1%) en el global de la universidad. Pero oscilaba entre las \u00e1reas, algo que no siempre estaba relacionado con una mayor o menor presencia de mujeres. Las docentes llegan al nivel m\u00e1s alto con mayor rapidez que los varones en siete unidades, con la misma velocidad en dos y, en catorce, los hombres son quienes llegan m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p>La profesora Mar\u00edlia Pinto de Carvalho, de la Facultad de Educaci\u00f3n de la USP, que estudia las diferencias de desempe\u00f1o de ni\u00f1os y ni\u00f1as en la ense\u00f1anza b\u00e1sica, opina que uno de los m\u00e9ritos del art\u00edculo radica en que muestra con claridad que la presencia de mayor cantidad de mujeres en una carrera no tiene relaci\u00f3n directa con las posibilidades de ascenso en la misma. \u201cEn algunos casos, sucede todo lo contrario. La clase de datos registrados en el estudio no permite especificar las razones, pero revela un cuadro complejo\u201d, dice. La restricci\u00f3n del estudio a una sola universidad, dice Pinto de Carvalho, es m\u00e1s un m\u00e9rito que una endeblez. \u201cSi hubieran buscado datos m\u00e1s gen\u00e9ricos, acaso no hubieran podido captar esas particularidades\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Elizabeth Balbachevsky, la originalidad del trabajo reside en que muestra el modo en que las culturas de diferentes disciplinas inciden tanto en la incorporaci\u00f3n de las mujeres en el mundo acad\u00e9mico como en sus perspectivas de carrera. \u201cHay una tendencia a afirmar que las ciencias duras son dif\u00edciles para las mujeres y las humanidades, m\u00e1s amigables. Los datos revelan que eso no es precisamente as\u00ed\u201d, afirma. \u201cUno de los datos relevantes indica que el trabajo muestra el nivel de competencia dentro de la carrera acad\u00e9mica en Brasil. La competencia existe, eso se nota en una universidad de investigaci\u00f3n y puede variar de acuerdo al perfil de cada disciplina\u201d, sostiene.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Presencia femenina en las disciplinas no les garantizan ventaja en sus carreras","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[295,330],"coauthors":[98],"class_list":["post-221812","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-educacion","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/221812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=221812"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/221812\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=221812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=221812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=221812"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=221812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}