{"id":221830,"date":"2016-08-02T13:15:33","date_gmt":"2016-08-02T16:15:33","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=221830"},"modified":"2016-08-11T14:34:45","modified_gmt":"2016-08-11T17:34:45","slug":"ejercicios-de-rehabilitacion-para-el-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ejercicios-de-rehabilitacion-para-el-corazon\/","title":{"rendered":"Ejercicios de rehabilitaci\u00f3n para el coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_221831\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-221831\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Exerc\u00edcio_11_2JG3061.jpg\" alt=\"M\u00e1rio Bernardes, durante una sesi\u00f3n de entrenamiento en el InCor: mayor disposici\u00f3n para la realizaci\u00f3n de las actividades diarias\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Exerc\u00edcio_11_2JG3061.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Exerc\u00edcio_11_2JG3061-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Exerc\u00edcio_11_2JG3061-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>M\u00e1rio Bernardes, durante una sesi\u00f3n de entrenamiento en el InCor: mayor disposici\u00f3n para la realizaci\u00f3n de las actividades diarias<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>M\u00e1rio Pedro Bernardes es un individuo alto y fuerte. Mide 1,90 m y siempre estuvo habituado a ejecutar tareas que requer\u00edan fortaleza f\u00edsica. Fue camar\u00f3grafo de una red de televisi\u00f3n durante a\u00f1os y, en los repostajes, cargaba una c\u00e1mara que pesaba siete kilogramos en sus hombros. Pero en 2012, a sus 47 a\u00f1os, se tuvo que jubilar. Bernardes realiz\u00f3 un examen para participar como voluntario sano en un estudio y entonces descubri\u00f3 que su coraz\u00f3n no funcionaba bien. Una infecci\u00f3n viral, probablemente antigua, le hab\u00eda causado lesiones en el m\u00fasculo card\u00edaco y el \u00f3rgano ya no bombeaba sangre como deber\u00eda. Hab\u00eda desarrollado una insuficiencia card\u00edaca, un problema complejo que reduce la capacidad del coraz\u00f3n para distribuir la sangre por el cuerpo y constituye una de las principales causas de muerte en Brasil.<\/p>\n<p>Unos meses m\u00e1s tarde, sufri\u00f3 un infarto que lo mantuvo en internaci\u00f3n durante una semana en una UTI y le agrav\u00f3 el cuadro. Al recibir el alta m\u00e9dica, se jubil\u00f3 por invalidez y el que por entonces era su cardi\u00f3logo le recomend\u00f3 que no hiciera actividad f\u00edsica. Le recet\u00f3 medicamentos para ayudar al funcionamiento del coraz\u00f3n y podr\u00eda, a lo sumo, realizar \u201cbreves caminatas\u201d. Pero ni eso lograba. \u201cCaminaba una cuadra y ten\u00eda que detenerme a descansar; si llegaba a hablar, me cansaba incluso antes\u201d, relat\u00f3 Bernardes una ma\u00f1ana del mes de noviembre de este a\u00f1o, al cabo de una sesi\u00f3n de ejercicios en la que pedale\u00f3 durante 40 minutos en una bicicleta ergom\u00e9trica, en uno de los laboratorios del Instituto del Coraz\u00f3n (InCor) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>Bernardes es uno de los casi 150 voluntarios que, en los \u00faltimos a\u00f1os, asistieron a un programa de entrenamiento en el InCor, destinado a evaluar el efecto de los ejercicios f\u00edsicos sobre la salud de pacientes con insuficiencia card\u00edaca. Bajo la supervisi\u00f3n del fisi\u00f3logo Carlos Eduardo Negr\u00e3o, el programa est\u00e1 ayudando a demostrar que, aliada al uso de f\u00e1rmacos, la pr\u00e1ctica regular de ejercicios f\u00edsicos resulta fundamental para recomponer la salud de quienes tiene el coraz\u00f3n enfermo. \u201cLa mayor\u00eda de los individuos que participaron en el experimento mejor\u00f3\u201d, comenta la investigadora L\u00edgia Antunes-Corr\u00eaa, integrante del equipo m\u00e9dico.<\/p>\n<p>S\u00f3lo participan en el programa aqu\u00e9llos que se encuentran en una condici\u00f3n cl\u00ednica estable, lograda con la ayuda de medicamentos. Los investigadores eval\u00faan la capacidad cardiorrespiratoria de cada paciente y preparan un plan progresivo de entrenamientos hasta que alcancen el nivel de ejercicios f\u00edsicos anhelado. La meta consiste en la realizaci\u00f3n de 40 minutos de ejercicio aer\u00f3bico y otros 20 de resistencia muscular y flexibilidad, tres veces por semana. El plan dura cuatro meses, tiempo suficiente como para comenzar a recuperar la calidad de vida y la capacidad para desempe\u00f1ar muchas de las actividades cotidianas, tales como ducharse por su cuenta o caminar hasta el supermercado, perdidas debido a la insuficiencia card\u00edaca.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Exercicio_238_Fragmentos.jpg\" rel=\"attachment wp-att-221994\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-221994\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Exercicio_238_Fragmentos-300x166.jpg\" alt=\"Exercicio_238_Fragmentos\" width=\"300\" height=\"166\" \/><\/a>\u201cDespu\u00e9s de hacer el ejercicio por primera vez, me sent\u00ed m\u00e1s animado\u201d, dijo Bernardes, quien ahora, con 50 a\u00f1os, interviene en un segundo estudio que lleva a cabo el grupo de Negr\u00e3o. Sin embargo, gran parte de ese \u00e1nimo desapareci\u00f3 cuando dej\u00f3 de ejercitarse. \u201cEl efecto de los ejercicios se pierde cuando se interrumpe su pr\u00e1ctica\u201d, explic\u00f3 Antunes-Corr\u00eaa.<\/p>\n<p>\u201cLa pr\u00e1ctica regular de ejercicios f\u00edsicos es obligatoria para los pacientes con\u00a0 insuficiencia card\u00edaca con un control cl\u00ednico adecuado\u201d, afirma Negr\u00e3o, director de la Unidad de Rehabilitaci\u00f3n Cardiovascular y Fisiolog\u00eda del Ejercicio del InCor. \u00c9l y su equipo vienen demostrando, desde el final de los a\u00f1os 1990, que el ejercicio ayuda a estabilizar \u2012y en ocasiones revertir\u2012 las alteraciones que provoca la insuficiencia card\u00edaca en el organismo, funcionando como un complemento de los medicamentos.<\/p>\n<p>Durante estos casi 20 a\u00f1os, el trabajo de su equipo, simult\u00e1neo al de otros de Europa y Estados Unidos, detect\u00f3 algunas de las alteraciones a nivel bioqu\u00edmico, celular e histol\u00f3gico inducidas por el ejercicio. Son alteraciones que reequilibran el funcionamiento de los sistemas muscular, vascular y end\u00f3crino, y ayudan a explicar de qu\u00e9 modo el ejercicio f\u00edsico que se practica regularmente mejora el bienestar de quienes padecen insuficiencia card\u00edaca.<\/p>\n<p>Las evidencias acumuladas durante este per\u00edodo llevaron a que el ejercicio f\u00edsico sea incorporado a las estrategias de tratamiento de la insuficiencia card\u00edaca que recomiendan la Sociedad Brasile\u00f1a de Cardiolog\u00eda (SBC), el Colegio Americano de Cardiolog\u00eda y el Colegio Americano de Medicina del Deporte. \u201cHasta los a\u00f1os 1990, hab\u00eda dudas al respecto de los beneficios de la ejercitaci\u00f3n y por eso se recomendaba reposo\u201d, comenta Dirceu Rodrigues de Almeida, presidente del Departamento de Insuficiencia Card\u00edaca de la SBC y responsable de la Divisi\u00f3n de Insuficiencia Card\u00edaca y Trasplantes Card\u00edacos de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp). Desde entonces, mucho ha cambiado. \u201cYa en los a\u00f1os 1990 comenzaron a surgir evidencias de que el ejercicio f\u00edsico elevaba el bienestar de los pacientes y, en la d\u00e9cada siguiente, se pudo comprender el modo en que minimizaba y, eventualmente, revert\u00eda las alteraciones provocadas por la insuficiencia card\u00edaca\u201d.<\/p>\n<p>En Estados Unidos, donde alrededor del 3% de la poblaci\u00f3n padece este problema, la mayor\u00eda de los casos deriva de infartos. En Brasil, donde se detectan unos 200 mil nuevos casos por a\u00f1o, ese patr\u00f3n es algo distinto, tal como lo revela el estudio efectuado por la SBC con 1.263 pacientes atendidos en 51 centros del pa\u00eds. Aqu\u00ed, el 30% de los casos es consecuencia de infartos, un 20% por hipertensi\u00f3n arterial no tratada y otro 11%, por la enfermedad de Chagas, que es la causa principal en la regi\u00f3n centro-oeste del pa\u00eds (<em>observe los datos en la p\u00e1gina 54<\/em>).<\/p>\n<p>Todas esas eventualidades acaban por da\u00f1ar el m\u00fasculo card\u00edaco \u2012especialmente al ventr\u00edculo izquierdo, que es el que impulsa la sangre a todo el cuerpo\u2012 y comprometen la capacidad de bombeo del coraz\u00f3n. Cuando la sangre no cuenta con la fuerza necesaria como para penetrar en los \u00f3rganos y en los m\u00fasculos, se activan inmediatamente mecanismos de compensaci\u00f3n. Los ri\u00f1ones liberan una prote\u00edna en la sangre, la renina, que dispara una secuencia de reacciones qu\u00edmicas que terminan generando el fragmento de prote\u00edna (p\u00e9ptido) angiotensina II. Este p\u00e9ptido causa la retenci\u00f3n de l\u00edquidos en el cuerpo y reduce el calibre de los vasos sangu\u00edneos. Simult\u00e1neamente, estimula al sistema nervioso simp\u00e1tico a que env\u00ede comandos tendientes a elevar la fuerza de contracci\u00f3n y la frecuencia de los latidos del coraz\u00f3n, adem\u00e1s de reducir todav\u00eda m\u00e1s el calibre de los vasos en los \u00f3rganos menos vitales. Se trata de un mecanismo adaptativo, que ayuda a restablecer el equilibrio hemodin\u00e1mico.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Exercicio_238_Corpo.jpg\" rel=\"attachment wp-att-221995\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-221995\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Exercicio_238_Corpo-905x1024.jpg\" alt=\"Exercicio_238_Corpo\" width=\"290\" height=\"328\" \/><\/a>Durante cierto tiempo, ese efecto es bueno e incluso deseable, porque compensa, en parte, la falta de fuerza del coraz\u00f3n. As\u00ed se garantiza la provisi\u00f3n de sangre y nutrientes a los m\u00fasculos cuando alguien sube escaleras o realiza otras actividades diarias. \u201cPero el mantenimiento de ese sistema permanentemente activado resulta costoso para el organismo, adem\u00e1s de destructivo\u201d, explica Igor Lucas Gomes-Santos, del equipo del InCor.<\/p>\n<p>Tal esfuerzo provoca alteraciones anat\u00f3micas y funcionales en el coraz\u00f3n enfermo. As\u00ed, se torna m\u00e1s esf\u00e9rico y bombea la sangre de manera a\u00fan menos eficiente. Otro problema radica en una pronunciada p\u00e9rdida de masa muscular (caquexia). Casi la mitad de los pacientes con insuficiencia card\u00edaca adelgaza mucho, porque sus m\u00fasculos comienzan a perder tono, en funci\u00f3n de la debilidad y el cansancio que sienten.<\/p>\n<p>El exceso de angiotensina II en el sistema circulatorio y el mantenimiento del sistema nervioso simp\u00e1tico activado, enviando permanentes est\u00edmulos para que los vasos sangu\u00edneos se mantengan con un calibre reducido (vasoconstricci\u00f3n), acaban por alterar la provisi\u00f3n de ox\u00edgeno y nutrientes (glucosa) a las c\u00e9lulas musculares. \u00c9stas superan el problema recurriendo a una fuente alternativa de producci\u00f3n de energ\u00eda. Comienzan a consumir sus propias prote\u00ednas, en el marco de una serie de reacciones qu\u00edmicas que no dependen del ox\u00edgeno y conducen a la acumulaci\u00f3n de \u00e1cido l\u00e1ctico, el mismo compuesto responsable del dolor muscular luego de un entrenamiento f\u00edsico intenso. \u201cEstas personas viven como si estuvieran permanentemente extenuadas f\u00edsicamente\u201d, dice la cardi\u00f3loga Maria Janieire Alves, del equipo de Negr\u00e3o. \u201cAlgunos se cansan y les falta el aire por s\u00f3lo intentar peinarse\u201d, a\u00f1ade Antunes-Corr\u00eaa.<\/p>\n<p>Y eso no es todo. M\u00e1s all\u00e1 del consumo de prote\u00ednas propias para generar energ\u00eda, los m\u00fasculos presentan otro desequilibrio, seg\u00fan constat\u00f3 en 2012 el equipo de la investigadora Patr\u00edcia Chakur Brum, colaboradora de Negr\u00e3o. En su laboratorio en la Escuela de Educaci\u00f3n F\u00edsica y Deporte de la USP, junto a las investigadoras Aline Villa Nova Bacurau y Telma Cunha, analizaron el funcionamiento de las c\u00e9lulas musculares esquel\u00e9ticas en roedores y seres humanos con insuficiencia card\u00edaca y comprobaron que, en ambos casos, esas c\u00e9lulas se degradaban m\u00e1s de lo que sintetizaban prote\u00ednas, conduciendo a la atrofia muscular. Al investigar m\u00e1s, Chakur Brum not\u00f3 un aumento de la inflamaci\u00f3n y de la producci\u00f3n de especies reactivas de ox\u00edgeno, mol\u00e9culas que da\u00f1an a las prote\u00ednas del m\u00fasculo. Un sistema de control de calidad detecta a las prote\u00ednas defectuosas y las sit\u00faa en una l\u00ednea de desmontaje, lo cual contribuye a la p\u00e9rdida de masa muscular.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en 2012, J\u00falio Cesar Ferreira, un exalumno de doctorado de Chakur y actualmente docente del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la USP, verific\u00f3 que se suscitaban problemas con el control de calidad de las prote\u00ednas del m\u00fasculo card\u00edaco. Al analizar las c\u00e9lulas del coraz\u00f3n de roedores y seres humanos que hab\u00edan sido operados para sustitu\u00edrseles las v\u00e1lvulas card\u00edacas, constat\u00f3 que las prote\u00ednas que \u00e9stas produc\u00edan eran de peor calidad e incid\u00edan sobre la capacidad de contracci\u00f3n del \u00f3rgano.<\/p>\n<p>Chakur Brum y dos investigadoras a las que hab\u00eda supervisado en el doctorado \u2012Alessandra Medeiros, de la Unifesp, campus de Baixada Santista, y Natale Rolim, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnolog\u00eda\u2012 demostraron que el ejercicio f\u00edsico aer\u00f3bico revirti\u00f3 las alteraciones en el funcionamiento del m\u00fasculo card\u00edaco. Durante dos meses, pusieron a roedores con insuficiencia card\u00edaca a correr en una cinta durante una hora diaria, cinco veces por semana. Luego del ejercicio, mejor\u00f3 el control de calidad en las prote\u00ednas de las c\u00e9lulas del coraz\u00f3n, que comenz\u00f3 a contraerse mejor. En tanto, disminuy\u00f3 la degradaci\u00f3n de prote\u00ednas en la musculatura esquel\u00e9tica. \u201cEl ejercicio mejora la capacidad f\u00edsica porque adecua el funcionamiento de la musculatura card\u00edaca y esquel\u00e9tica\u201d, dice Chakur Brum.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/info1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-222308\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-222308\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/info1-300x225.jpg\" alt=\"info1\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>La pr\u00e1ctica regular de ejercicios f\u00edsicos tambi\u00e9n compensa el desequilibrio causado por la angiotensina II en los m\u00fasculos. Los roedores entrenados producen compuestos en sus c\u00e9lulas musculares que transforman la angiotensina II en una mol\u00e9cula menor: la angiotensina 1-7. Esta versi\u00f3n de la angiotensina hace que los vasos sangu\u00edneos se dilaten y reduce la alteraci\u00f3n card\u00edaca. \u201cLos efectos del ejercicio son complementarios al uso de los medicamentos, los cuales no logran, por ejemplo, inhibir completamente ni de modo duradero el efecto de la angiotensina II\u201d, comenta Gomes-Santos.<\/p>\n<p>El ejercicio tambi\u00e9n restablece el flujo sangu\u00edneo en los m\u00fasculos, dado que reduce la actividad del sistema nervioso simp\u00e1tico. En un estudio que se efectu\u00f3 con 26 pacientes con insuficiencia card\u00edaca, Antunes-Corr\u00eaa compar\u00f3 el funcionamiento del sistema nervioso simp\u00e1tico de 13 de ellos que entrenaron una hora por d\u00eda, tres veces a la semana, durante cuatro meses, con el de los otros 13 a los que solamente se les recomend\u00f3 mantener h\u00e1bitos de vida. Y constat\u00f3 que los ejercicios restauraron el funcionamiento de c\u00e9lulas que detectan el movimiento (receptores mec\u00e1nicos) y compuestos qu\u00edmicos (receptores qu\u00edmicos) que se encuentran en la musculatura y cerca de los vasos sangu\u00edneos. Estos receptores controlan la activaci\u00f3n del sistema nervioso simp\u00e1tico durante las contracciones musculares y se encuentran desregulados en la insuficiencia card\u00edaca. Como resultado de los ejercicios f\u00edsicos, el coraz\u00f3n de los pacientes lat\u00eda menos acelerado y la respiraci\u00f3n disminu\u00eda el jadeo durante el esfuerzo f\u00edsico. \u201cEl ejercicio parece normalizar todo lo que se encuentra alterado\u201d, analiza Gomes-Santos.<\/p>\n<p>Pese a las evidencias favorables, el ejercicio f\u00edsico regular a\u00fan est\u00e1 lejos de formar parte de la vida de quienes padecen insuficiencia card\u00edaca, a juico de Dirceu de Almeida, de la SBC. Hay tres razones que confluyen para ello: muchos m\u00e9dicos todav\u00eda desconocen los beneficios del ejercicio y le recomiendan reposo a sus pacientes, faltan centros de rehabilitaci\u00f3n cardiovascular en los hospitales brasile\u00f1os y los pacientes no tienen noci\u00f3n de la gravedad de su enfermedad.<\/p>\n<p>\u201cAntes de que se adoptaran los betabloqueadores para el tratamiento de la insuficiencia card\u00edaca, que reducen la actividad del sistema nervioso simp\u00e1tico, la expectativa promedio de vida era de un a\u00f1o despu\u00e9s del diagn\u00f3stico. Hoy en d\u00eda, esos individuos sobreviven hasta diez a\u00f1os\u201d, comenta Alves. \u201cEl desaf\u00edo consiste en que mejoren su calidad de vida y en disminuir las descompensaciones card\u00edacas mediante el ejercicio\u201d. Ella realiz\u00f3 un seguimiento con un grupo de pacientes con insuficiencia card\u00edaca avanzada que hicieron actividad f\u00edsica durante un a\u00f1o y luego se les recomend\u00f3 que se mantuvieran activos. S\u00f3lo el 40% prosigui\u00f3 realizando ejercicios. \u201cDentro del grupo que as\u00ed lo hizo, el 10% falleci\u00f3\u201d, comenta. Entre los que no realizaron ejercicio f\u00edsico, la mortalidad fue del 50%.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Bases celulares y funcionales del ejercicio f\u00edsico en la enfermedad cardiovascular (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/7231\/bases-celulares-e-funcionais-do-exercicio-fisico-na-doenca-cardiovascular\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2010\/50048-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Carlos Eduardo Negr\u00e3o (InCor-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 2.428.870,57 (para la totalidad del proyecto).<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Efectos del entrenamiento f\u00edsico aerobio asociado al ejercicio muscular inspiratorio en la miopat\u00eda esquel\u00e9tica en pacientes con insuficiencia card\u00edaca (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/146720\/efeitos-do-treinamento-fisico-aerobio-associado-ao-treinamento-muscular-inspiratorio-na-miopatia-esq\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2013\/15651-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Becas en Brasil \u2013 Posdoctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Carlos Eduardo Negr\u00e3o (InCor-USP); <strong>Becaria<\/strong> L\u00edgia de Moraes Antunes-Corr\u00eaa (InCor-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 150.763,78<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Contribuci\u00f3n de las c\u00e9lulas precursoras miog\u00e9nicas en la miopat\u00eda esquel\u00e9tica inducida por la insuficiencia card\u00edaca: perspectiva terap\u00e9utica del ejercicio f\u00edsico aer\u00f3bico (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/88910\/contribuicao-das-celulas-precursoras-miogenicas-na-miopatia-esqueletica-induzida-pela-insuficiencia\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2014\/23703-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Patr\u00edcia Chakur Brum (EEFE-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 369.007,10<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nNEGR\u00c3O, C. E. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/ajpheart.physiology.org\/content\/early\/2015\/02\/09\/ajpheart.00830.2014\" target=\"_blank\">Effects of exercise training on neurovascular control and skeletal myopathy in systolic heart failure<\/a>. <strong>American Journal of Physiology \u2013 Heart and Circulatory Physiology<\/strong>. v. 308, p. H792-H802. feb. 2015.<br \/>\nALBUQUERQUE, D. C. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0066-782X2015000600002\" target=\"_blank\">I Brazilian registry of heart failure \u2013 Clinical aspects, care quality and hospitalization outcomes<\/a>. <strong>Arquivos Brasileiros de Cardiologia<\/strong>. v. 104 (6), p. 433-42. jun. 2015.<br \/>\nCUNHA, T. 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