{"id":221855,"date":"2016-08-02T14:08:06","date_gmt":"2016-08-02T17:08:06","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=221855"},"modified":"2016-08-05T16:17:51","modified_gmt":"2016-08-05T19:17:51","slug":"estrellas-canibales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/estrellas-canibales\/","title":{"rendered":"Estrellas can\u00edbales"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Sistemas-estelares_238.jpg\" rel=\"attachment wp-att-222005\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-222005 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Sistemas-estelares_238-300x246.jpg\" alt=\"Sistemas-estelares_238\" width=\"300\" height=\"246\" \/><\/a>El espacio sideral es como un zool\u00f3gico de especies peculiares. Entre ellas, una de las m\u00e1s intrigantes es la de los p\u00falsares, objetos compactos que rotan a gran velocidad y emiten pulsos regulares de ondas de radio. Un modelo que desarrollaron cient\u00edficos de Brasil y Argentina ayuda a explicar c\u00f3mo evolucionan algunas de las m\u00e1s ex\u00f3ticas variantes de p\u00falsares, que, en coincidencia con la evocaci\u00f3n de un zool\u00f3gico, recibieron nombres de animales: las ara\u00f1as <em>redback<\/em> y viuda negra.<\/p>\n<p>Los p\u00falsares fascinaron a los astr\u00f3nomos desde su descubrimiento, en 1967. Cuando los astr\u00f3nomos Jocelyn Bell y Antony Hewish observaron por primera vez las emisiones puls\u00e1tiles que les granjearon el nombre a estos cuerpos celestes, les parecieron tan enigm\u00e1ticas que no descartaron que fueran transmisiones provenientes de civilizaciones extraterrestres. Risue\u00f1amente, Bell y Hewish bautizaron al objeto que descubrieron como LGM-1, la sigla en ingl\u00e9s por <em>little green men<\/em> u hombrecillos verdes. Empero, no tard\u00f3 en descubrirse que los p\u00falsares constituyen en realidad un tipo de estrellas de neutrones, especies de cad\u00e1veres de estrellas masivas que, luego de agotar su combustible nuclear, explotaron como supernovas.<\/p>\n<p>Las estrellas con una masa ocho veces superior a la del Sol, al explotar, eyectan sus capas exteriores, mientras que su n\u00facleo sufre tal compactaci\u00f3n que los electrones se introducen en los protones y los convierten en neutrones, por eso se las denomina estrellas de neutrones. Se trata de objetos extremadamente compactos, donde la masa que qued\u00f3, equivalente a la de uno o dos soles, queda comprimida en una esfera de 10 a 30 kil\u00f3metros de di\u00e1metro. Cuando su poderoso campo magn\u00e9tico se encuentra desalineado en relaci\u00f3n con su eje de rotaci\u00f3n, el haz de radiaci\u00f3n que emiten esas estrellas gira realizando un movimiento de procesi\u00f3n. Desde la Tierra, esa radiaci\u00f3n se observa de manera intermitente, bajo la forma de los pulsos que caracterizan a estos objetos.<\/p>\n<p>Muchos de esos p\u00falsares poseen estrellas compa\u00f1eras que giran alrededor de ellas. A algunos los acompa\u00f1a una estrella cuya masa corresponde a entre un 20% y un 40% de la del Sol y conforman sistemas a los que se conoce como <em>redback<\/em>, una ara\u00f1a australiana que posee una franja roja sobre su abdomen negro. En tanto, a los p\u00falsares que acompa\u00f1an a estrellas menores, con un 5% de la masa solar, se los denomina viuda negra.<\/p>\n<p>Los sistemas fueron llamados as\u00ed porque en ellos, la estrella con mayor masa y tambi\u00e9n la m\u00e1s densa \u2012el p\u00falsar\u2012 contribuye a \u201cevaporar\u201d a la de menor masa. Es algo similar a lo que ocurre con esas ara\u00f1as: las hembras, bastante mayores que los machos, los matan luego de la c\u00f3pula. \u201cLos estadounidenses y los australianos utilizaron esos apodos y luego prendieron\u201d, relata el astrof\u00edsico Jorge Horvath, del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas de la Universidad de S\u00e3o paulo (IAG-USP). \u201cEn la actualidad, a esos sistemas se los conoce con el mote de <em>spiders<\/em> [ara\u00f1as]\u201d.<\/p>\n<p>El trabajo que Horvath llev\u00f3 a cabo junto con sus colegas argentinos Omar Benvenuto y Mar\u00eda Alejandra De Vito, ambos de la Universidad Nacional de La Plata, constituye un paso importante en la comprensi\u00f3n de la evoluci\u00f3n de estos sistemas. El modelo que elabor\u00f3 el tr\u00edo revela que existe una relaci\u00f3n evolutiva entre los sistemas <em>redback<\/em> y viuda negra.<\/p>\n<p>En ambos casos, los p\u00falsares consumen parte de la masa de sus compa\u00f1eras mediante un mecanismo al que se denomina acrecimiento o acreci\u00f3n. Los p\u00falsares, que son mucho m\u00e1s densos, poseen un intenso campo gravitatorio que atrae a la masa de la estrella compa\u00f1era. Y as\u00ed funcionan como una aspiradora de polvo que succiona los fragmentos en que se va desintegrando la vecina. Pero estos sistemas ara\u00f1a tambi\u00e9n pueden asumir una configuraci\u00f3n bastante m\u00e1s interesante: la \u00f3rbita de sus estrellas puede evolucionar hasta que la distancia entre ambas llegue a ser inferior a la que separa la Tierra de la Luna.<\/p>\n<p>En tales casos, cuando la masa de la compa\u00f1era se torna demasiado peque\u00f1a (un 5% de la masa solar), t\u00edpicos de los sistemas viuda negra, \u00e9sta termina por consumirse mediante un segundo mecanismo: la evaporaci\u00f3n. La radiaci\u00f3n y las part\u00edculas que emite el p\u00falsar eyectan parte de la masa de la estrella compa\u00f1era, en forma similar a un soplido que barre el polvo de una mesa. \u201cEn las simulaciones, notamos que, en algunos casos habr\u00eda tiempo suficiente como para que el p\u00falsar provoque la evaporaci\u00f3n total de la compa\u00f1era\u201d, comenta Horvath. \u201cTambi\u00e9n observamos que, en otros casos, podr\u00eda quedar, a una mayor distancia del p\u00falsar, un \u2018n\u00facleo\u2019 con una masa equivalente a la de un planeta\u201d, dice.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos describieron esas trayectorias evolutivas en un art\u00edculo en <em>Astrophysical Journal Letters<\/em>. En ese trabajo, demostraron incluso que el comportamiento de estos sistemas depende tanto de la distancia inicial entre el p\u00falsar y la estrella compa\u00f1era como de la masa inicial de \u00e9sta. Cuando la compa\u00f1era se encuentra en una \u00f3rbita cercana al p\u00falsar, que ella completa en un tiempo menor a un d\u00eda terrestre, su masa se va consumiendo por acreci\u00f3n y algunos de esos sistemas evolucionan hasta convertirse en los <em>redback<\/em>. En tanto, si la distancia fuera menor, el equivalente a una \u00f3rbita de menos de tres horas, la estrella compa\u00f1era se consume por evaporaci\u00f3n, algo t\u00edpico de los sistemas de viuda negra. Los investigadores notaron incluso que, bajo ciertas condiciones, el primer sistema puede convertirse en el segundo. \u201cEn esos sistemas, la masa de los p\u00falsares aumenta mucho, algo importante para comprender la naturaleza de la materia que los compone\u201d, explica Horvath.<\/p>\n<p>En su modelado, Horvath y sus colegas incluyeron los efectos de las emisiones de radiaci\u00f3n y part\u00edculas del p\u00falsar sobre la evoluci\u00f3n del sistema. \u201cEsta emisi\u00f3n influye de dos maneras: puede arrancarle capas de gas a la compa\u00f1era [evaporaci\u00f3n] y as\u00ed, la materia atra\u00edda hacia el p\u00falsar genera rayos X lo suficientemente intensos como para afectar a la estructura de la compa\u00f1era\u201d, dice Marcelo Allen, docente del Instituto Federal de S\u00e3o Paulo, quien no particip\u00f3 en el estudio.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n integral de <em>redback<\/em> y viudas negras exigir\u00e1 nuevos esfuerzos. \u201cNos hallamos lejos de una f\u00f3rmula te\u00f3rica satisfactoria que explique el comportamiento observado en largos per\u00edodos de tiempo\u201d, analiza Flavio D\u2019Amico, astrof\u00edsico del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nMateria superdensa en el Universo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/87953\/materia-superdensa-no-universo\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2013\/26258-4<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Manuel M\u00e1ximo Bastos Malheiro de Oliveira (ITA); <strong>Investigadores principales<\/strong> Jorge Ernesto Horvath (IAG-USP) y Jo\u00e3o Braga (Inpe); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 222.701,00<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nBENVENUTO, O. G., DE VITO, M. A. y HORVATH, J. E. <a href=\"http:\/\/arxiv.org\/abs\/1402.7338\" target=\"_blank\">Understanding the evolution of close binary systems with radio pulsars<\/a>. <strong>Astrophysical Journal Letters<\/strong>. v. 786 (L7). may. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un grupo explica c\u00f3mo un tipo de p\u00falsares consume a otros objetos celestes","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274],"coauthors":[111],"class_list":["post-221855","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/221855","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=221855"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/221855\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=221855"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=221855"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=221855"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=221855"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}