{"id":221896,"date":"2016-08-02T15:54:03","date_gmt":"2016-08-02T18:54:03","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=221896"},"modified":"2016-08-05T23:02:04","modified_gmt":"2016-08-06T02:02:04","slug":"el-inusitado-menu-de-los-paracas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-inusitado-menu-de-los-paracas\/","title":{"rendered":"El inusitado men\u00fa de los paracas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_221897\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-221897\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Paracas_manto-paracas-PROYECTO-TELEFONICA.jpg\" alt=\"Los paracas eran famosos por sus mantas\" width=\"290\" height=\"170\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Paracas_manto-paracas-PROYECTO-TELEFONICA.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Paracas_manto-paracas-PROYECTO-TELEFONICA-120x70.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Paracas_manto-paracas-PROYECTO-TELEFONICA-250x147.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Proyecto Fundaci\u00f3n Telef\u00f3nica <\/span>Los paracas eran famosos por sus mantas<span class=\"media-credits\">Proyecto Fundaci\u00f3n Telef\u00f3nica <\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante alrededor de 900 a\u00f1os, entre los siglos IX a. C. y I d. C., los miembros de la antigua civilizaci\u00f3n Paracas habitaron una franja costera situada entre el valle de Ca\u00f1ete y la cuenca del Rio Grande de Nazca, en la zona centro-sur de Per\u00fa. Dicha \u00e1rea, ubicada a 270 kil\u00f3metros al sur de Lima y alrededor de la pen\u00ednsula de Paracas, posee un gran potencial pesquero, y fue el escenario de los hallazgos m\u00e1s importantes referentes a esa cultura en la d\u00e9cada de 1920, cuando se descubrieron grandes cementerios. Los paracas son conocidos por su arte textil \u2012especialmente sus mantas\u2012, su cer\u00e1mica pulida y sus t\u00e9cnicas de trepanaci\u00f3n craneana para tratar traumatismos encef\u00e1licos causados por batallas y por otras afecciones neurol\u00f3gicas. En los trabajos arqueol\u00f3gicos m\u00e1s antiguos se suele describir a los paracas de la pen\u00ednsula como un pueblo cuya alimentaci\u00f3n se basaba en pescados y mariscos, y escasamente complementada con cultivos agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>Pero un estudio realizado por arque\u00f3logos de Brasil y Per\u00fa invierte la visi\u00f3n dominante sobre los h\u00e1bitos alimentarios de este pueblo, que precedi\u00f3 y tuvo influjo sobre la cultura nazca. \u201cAunque algunos de sus sitios arqueol\u00f3gicos se sit\u00faan tan s\u00f3lo a 400 metros del Pac\u00edfico, los paracas no ten\u00edan una dieta t\u00edpica de pescadores, sino m\u00e1s bien una de agricultores\u201d, afirma el principal autor del trabajo, el peruano Luis Pezo Lanfranco, quien realiz\u00f3 su maestr\u00eda y su doctorado en el Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB-USP), donde ahora cursa una pasant\u00eda posdoctoral. \u201cCultivaban y com\u00edan muchos hidratos de carbono, primeramente tub\u00e9rculos y legumbres, y luego esencialmente ma\u00edz\u201d. La participaci\u00f3n en su dieta de alimentos procedentes del mar fue declinando en el curso del tiempo, en tanto que la de los carbohidratos fue increment\u00e1ndose.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Paracas_238.jpg\" rel=\"attachment wp-att-222013\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-222013\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Paracas_238-300x144.jpg\" alt=\"Paracas_238\" width=\"300\" height=\"144\" \/><\/a>Junto a su compatriota Delia Aponte, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, de Lima, y a su directora de tesis de posgrado, Sabine Eggers, coordinadora del Laboratorio de Antropolog\u00eda Biol\u00f3gica del IB-USP, Pezo Lanfranco public\u00f3 un art\u00edculo en la edici\u00f3n de junio de la revista <em>\u00d1awpa Pacha: Journal of Andean Archaeology<\/em> sobre la alimentaci\u00f3n de los paracas. El tr\u00edo analiz\u00f3 la incidencia de caries y la conservaci\u00f3n de 690 dientes de 56 individuos oriundos de tres fases distintas de la ocupaci\u00f3n de la pen\u00ednsula y sus alrededores: Karwas, de 700 a 550 a. C.; Paracas Cavernas, de 550 a 260 a. C.; y Paracas Necr\u00f3polis, de 260 a. C. a 100 d. C. Los investigadores constataron la presencia de al menos una caries dentaria, como m\u00ednimo, en el 70% de los individuos de cada per\u00edodo de ocupaci\u00f3n, y altos \u00edndices de caries de superficies lisas o no retentivas. Estos datos sugieren que, a lo largo de los siglos de ocupaci\u00f3n costera, los paracas consumieron regularmente hidratos de carbono fermentables, un tipo de alimentaci\u00f3n que favorece la incidencia de caries.<\/p>\n<p>Los dientes y muelas tambi\u00e9n se mostraron poco desgastados, un indicio de que su dieta deb\u00eda ser rica en comidas tiernas, tales como vegetales cocidos. El consumo de pescados y mariscos, cuyos vestigios son abundantes en la zona, puede no haber sido tan alto como se esperaba. Antiguas poblaciones costeras que com\u00edan grandes cantidades de alimentos de origen marino, tales como las de los concheros o sambaqu\u00edes hallados en partes de la costa brasile\u00f1a, suelen presentar dientes desgastados por el constante rozamiento mec\u00e1nico con comida envuelta en restos de arena y conchas, un patr\u00f3n distinto al encontrado en Paracas.<\/p>\n<p>Con base en muestras de la prote\u00edna col\u00e1geno y del mineral apatita extra\u00eddas de dientes de 11 individuos representativos de las tres etapas de ocupaci\u00f3n, los arque\u00f3logos tambi\u00e9n analizaron la existencia de diferentes formas, los llamados is\u00f3topos, de tres elementos qu\u00edmicos: carbono, nitr\u00f3geno y ox\u00edgeno. La concentraci\u00f3n de los elementos constituye un reflejo del car\u00e1cter de la dieta al momento en que se formaron los dientes: durante la infancia de los antiguos paracas. Los datos de los an\u00e1lisis pusieron en evidencia que el peso de los carbohidratos era mayor de lo que se pensaba, y que su importancia aument\u00f3 con el paso del tiempo, sobre todo entre los siglos V y II a. C.<\/p>\n<p>\u00bfY de d\u00f3nde proven\u00edan las legumbres, los tub\u00e9rculos y el ma\u00edz que consum\u00edan cotidianamente? Existen dos posibilidades no excluyentes: del cultivo que ellos mismos hac\u00edan en su territorio des\u00e9rtico a orillas del mar, o de intercambios comerciales con pueblos que plantaban en \u00e1reas m\u00e1s f\u00e9rtiles de los valles andinos vecinos. \u201cDe cualquier modo, el estudio muestra que los paracas ten\u00edan un desarrollo agr\u00edcola y una complejidad social m\u00e1s antigua que la hasta ahora imaginada, un dato que puede tener repercusiones sobre la cronolog\u00eda de la ocupaci\u00f3n de las zonas vecinas\u201d, comenta Eggers. De entrada, la idea de que la agricultura puede haber prosperado en aquel \u00e1rea del actual Per\u00fa hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os parece un devaneo. All\u00ed pr\u00e1cticamente no llueve (en la actualidad la precipitaci\u00f3n media anual es de dos mil\u00edmetros), hay riesgo de terremotos y tsunamis y el viento es inclemente.\u00a0 \u201cPero existen evidencias de que en el pasado el clima era menos seco y la napa fre\u00e1tica se encontraba a un nivel m\u00e1s superficial\u201d, comenta Pezo Lanfranco. \u201cEsto habr\u00eda permitido la construcci\u00f3n de sistemas de riego para el cultivo, mediante el aprovechamiento de aguas superficiales en el propio desierto.\u201d<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEst\u00e1ndar de subsistencia y complejidad social: una perspectiva bioantropol\u00f3gica comparativa entre poblaciones prehist\u00f3ricas de ecosistemas costeros de Am\u00e9rica del Sur (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/117577\/padrao-de-subsistencia-e-complexificacao-socialuma-perspectiva-bioantropologica-comparativa-entre-p\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2011\/50339-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca en Brasil \u2013 Doctorado; <strong>Investigadora responsable <\/strong>Sabine Eggers (IB-USP); <strong>Becario<\/strong> Luis Pezo Lanfranco; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 165.547,00.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nLANFRANCO, L. P. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.maneyonline.com\/doi\/abs\/10.1179\/0077629715Z.00000000023\" target=\"_blank\">Aproximaci\u00f3n a la dieta de las sociedades formativas tard\u00edas del litoral de Paracas (costa sur del Per\u00fa): evidencias bioarqueol\u00f3gicas e isot\u00f3picas.<\/a> <strong>\u00d1awpa Pacha, Journal of Andean Archaeology<\/strong>. v. 35, n.\u00a0 1, p. 23-55. jun. 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los paracas ten\u00edan una dieta con abundantes hidratos de carbono","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[271,300,310,320],"coauthors":[101],"class_list":["post-221896","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-arqueologia-es","tag-evolucion","tag-historia-es","tag-nutricion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/221896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=221896"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/221896\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=221896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=221896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=221896"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=221896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}