{"id":222045,"date":"2016-08-09T13:58:40","date_gmt":"2016-08-09T16:58:40","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=222045"},"modified":"2016-08-09T13:58:40","modified_gmt":"2016-08-09T16:58:40","slug":"fraudes-escamoteados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/fraudes-escamoteados\/","title":{"rendered":"Fraudes escamoteados"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-222046\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/BoasPraticas-a.jpg\" alt=\"BoasPraticas a\" width=\"290\" height=\"520\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/BoasPraticas-a.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/BoasPraticas-a-120x215.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/BoasPraticas-a-250x448.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Daniel Bueno<\/span>Los investigadores que falsifican datos en art\u00edculos cient\u00edficos suelen adoptar ciertos patrones de escritura para intentar enmascarar las pistas de sus malas conductas. \u00c9sta es la principal conclusi\u00f3n que surge de un estudio realizado por Jeff Hancock y David Markowitz, docentes del Departamento de Comunicaci\u00f3n de la Universidad Stanford, en Estados Unidos. En un trabajo publicado en noviembre en <em>Journal of Language and Social Psychology<\/em>, los investigadores muestran que existen diferencias en el estilo de escritura de art\u00edculos fraudulentos y no fraudulentos. Los autores analizaron 253 comunicaciones publicadas en diversos peri\u00f3dicos del \u00e1rea de biomedicina que se retractaron entre 1973 y 2013. Mediante el empleo de t\u00e9cnicas de ling\u00fc\u00edstica computacional, compararon los documentos con art\u00edculos que no fueron objeto de retractaciones, publicados en las mismas revistas y durante id\u00e9ntico per\u00edodo, y abarcando temas parecidos. Los resultados muestran que los art\u00edculos retractados presentan un nivel elevado de aquello a lo que denominan \u201cofuscaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica\u201d. \u201cLos cient\u00edficos que falsifican datos tienen conciencia de que est\u00e1n cometiendo actos de mala conducta y no desean ser sorprendidos. Una estrategia tendiente a esquivar esto consiste en intentar camuflar los fraudes mediante el empleo de ciertas palabras o expresiones en el texto\u201d, explic\u00f3 Markowitz al sitio web de la Universidad Stanford. Este fen\u00f3meno ya se hab\u00eda observado en informes financieros. \u201cQuisimos verificar si lo propio ocurre en art\u00edculos cient\u00edficos.\u201d<\/p>\n<p>Se observ\u00f3 que los art\u00edculos fraudulentos exhiben una cantidad mayor de giros t\u00e9cnicos, por ejemplo: son en promedio alrededor de 60 t\u00e9rminos especializados m\u00e1s que en los art\u00edculos no fraudulentos. Una explicaci\u00f3n posible para ello indica que esas palabras, poco comunes en la comunicaci\u00f3n cotidiana, ayudan a simular la base cient\u00edfica del art\u00edculo. Tambi\u00e9n se registra una incidencia menor de t\u00e9rminos que expresan emociones o juicios de valor, tales como \u201c\u00e9xito\u201d o \u201cmejorar\u201d, en las comunicaciones retractadas. De acuerdo con los autores de la investigaci\u00f3n, la utilizaci\u00f3n de una menor cantidad de palabras que suenen positivas, tal como la afirmaci\u00f3n de que los resultados obtenidos son \u201csatisfactorios\u201d, sirve para no llamar la atenci\u00f3n de los lectores con relaci\u00f3n a los datos falsificados en el art\u00edculo. \u201cNuestro trabajo constituye una aporte al esfuerzo de investigaci\u00f3n que apunta a entender de qu\u00e9 modo el lenguaje puede revelar din\u00e1micas sociales y psicol\u00f3gicas tales como fraudes\u201d, explica Markowitz. Con todo, el investigador hace hincapi\u00e9 en la necesidad de realizar m\u00e1s estudios sobre el tema para que este abordaje pueda utilizarse en la\u00a0 detecci\u00f3n de estos fraudes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Fraudes escamoteados","protected":false},"author":476,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[786],"class_list":["post-222045","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222045","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/476"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=222045"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222045\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=222045"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=222045"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=222045"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=222045"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}