{"id":222197,"date":"2016-08-10T15:30:35","date_gmt":"2016-08-10T18:30:35","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=222197"},"modified":"2016-08-19T16:37:28","modified_gmt":"2016-08-19T19:37:28","slug":"zika-el-virus-que-tomo-a-brasil-por-sorpresa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/zika-el-virus-que-tomo-a-brasil-por-sorpresa\/","title":{"rendered":"Zika: el virus que tom\u00f3 a Brasil por sorpresa"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_222200\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-222200\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_9258.jpg\" alt=\"Un d\u00fao de riesgo: el mosquito Aedes aegypti...\" width=\"290\" height=\"195\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_9258.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_9258-120x81.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_9258-250x168.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">James Gathany\/CDC  <\/span>Un d\u00fao de riesgo: el mosquito <em>Aedes aegypti<\/em>&#8230;<span class=\"media-credits\">James Gathany\/CDC  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Vestida como una cirujana, la cient\u00edfica Stella Melo trabajaba en total silencio en un laboratorio de bioseguridad de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) durante la tarde del viernes 11 de diciembre. En el interior de una cabina en la cual s\u00f3lo circula aire filtrado, sembraba c\u00e9lulas de ri\u00f1\u00f3n de mono en botellas pl\u00e1sticas que conten\u00edan un l\u00edquido nutritivo de color rosado. Pese a utilizar una m\u00e1scara, Melo evitaba hablar, para no correr el riesgo de contaminar el material. D\u00edas m\u00e1s tarde, aquellas c\u00e9lulas servir\u00edan para reproducir el virus del Zika, un agente infeccioso al que durante d\u00e9cadas se lo consider\u00f3 inofensivo, pero que ahora asusta a Brasil y al mundo, ya que se sospecha que est\u00e1 asociado al nacimiento de beb\u00e9s con el cerebro de un tama\u00f1o menor que lo normal, un problema sin cura al que se conoce con el nombre microcefalia cong\u00e9nita.<\/p>\n<p>El jueves siguiente, el d\u00eda 17, la vir\u00f3loga Danielle Leal de Oliveira utiliz\u00f3 parte de las c\u00e9lulas preparadas por Melo para iniciar el cultivo de virus del Zika y anunci\u00f3 en un correo electr\u00f3nico: \u201cInocul\u00e9 los virus hoy. Estamos cruzando los dedos para que crezcan\u201d. Leal de Oliveira y Melo integran el equipo del vir\u00f3logo Edison Durigon en el Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas (ICB) de la USP, y trabajaban duramente para replicar las muestras del virus del Zika que recibieron proveniente del Instituto Evandro Chagas, con sede en la ciudad norte\u00f1a de Par\u00e1. El objetivo de esa labor consist\u00eda en multiplicar el virus y compartirlo con grupos de Brasil y del exterior que planeaban estudiarlo. E interesados no faltaban.<\/p>\n<p>Desde que el virus del Zika cobr\u00f3 importancia mundial en noviembre, con los casos de microcefalia, el vir\u00f3logo Paolo Zanotto, colega de Durigon y su vecino de despacho en la USP, no piensa en otra cosa a no ser en contenerlo. Experto en la evoluci\u00f3n de los flavivirus, el grupo al que pertenece el del Zika, Zanotto sabe que el riesgo de que este virus se propague por el pa\u00eds es grande, especialmente en el estado de S\u00e3o Paulo, donde prolifera la poblaci\u00f3n urbana de su transmisor, el mosquito <em>Aedes aegypti<\/em>. Y sabe tambi\u00e9n que s\u00f3lo existen posibilidades de contener al virus del Zika mediante un esfuerzo coordinado entre cient\u00edficos, el poder p\u00fablico y la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_222202\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-222202\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_10228-CDC-Dr-Fred-Murphy-Sylvia-Whitfield.jpg\" alt=\"...y copias de virus (los puntos oscuros) de la familia Flaviviridae, la misma del virus del Zika\" width=\"290\" height=\"382\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_10228-CDC-Dr-Fred-Murphy-Sylvia-Whitfield.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_10228-CDC-Dr-Fred-Murphy-Sylvia-Whitfield-120x158.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_10228-CDC-Dr-Fred-Murphy-Sylvia-Whitfield-250x329.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fred Murphy y Sylvia Whitfield\/CDC<\/span>&#8230;y copias de virus (<em>los puntos oscuros<\/em>) de la familia Flaviviridae, la misma del virus del Zika<span class=\"media-credits\">Fred Murphy y Sylvia Whitfield\/CDC<\/span><\/p><\/div>\n<p>Por esta raz\u00f3n, tambi\u00e9n en noviembre, Zanotto inici\u00f3 la movilizaci\u00f3n de vir\u00f3logos, epidemi\u00f3logos, m\u00e9dicos y entom\u00f3logos de S\u00e3o Paulo y del exterior para estudiar todo lo que sea posible sobre el virus del Zika. Al final de diciembre, treinta y dos grupos paulistas (casi 300 investigadores) ya hab\u00edan aceptado formar parte de esa red de investigaci\u00f3n del virus \u2013que recibi\u00f3 el nombre informal de Red Zika\u2013 y varios aguardaban muestras de virus del laboratorio de Durigon para empezar las investigaciones.<\/p>\n<p>Esta r\u00e1pida reacci\u00f3n fue posible porque, en el pasado, la FAPESP apoy\u00f3 la creaci\u00f3n de laboratorios de virolog\u00eda en todo el estado de S\u00e3o Paulo, que mantuvieron una fuerte interacci\u00f3n entre s\u00ed. Muchos de ellos llevan adelante proyectos tem\u00e1ticos patrocinados por la Fundaci\u00f3n o cuentan con sus fondos de ayudas regulares. Para reactivar el trabajo colectivo del grupo, la FAPESP concedi\u00f3 peque\u00f1as sumas en car\u00e1cter de aditivos a los proyectos existentes. Dichos valores adicionales sumar\u00e1n alrededor de 550 mil reales y permitir\u00e1n complementar el trabajo que ya se est\u00e1 llevando adelante.<\/p>\n<p>Jean Pierre Peron es neuroinmun\u00f3logo y, entre otras cosas, estudia en su laboratorio de la USP las inflamaciones del cerebro provocadas por el sistema de defensa del propio cuerpo. Y es uno de los investigadores que adhirieron a la Red Zika: est\u00e1 con su equipo listo para empezar al menos dos experimentos. En uno de ellos, Peron planea inyectar el virus directamente en el cerebro de ratones con dos objetivos: el primero es dejarlo multiplicarse y generar m\u00e1s muestras para sus investigaciones y las de otros grupos. El segundo, que es el m\u00e1s importante, consiste en verificar si el propio virus lesiona al cerebro o si los da\u00f1os son ocasionados por un ataque exacerbado del sistema de defensa contra el virus del Zika.<\/p>\n<p>Im\u00e1genes del cerebro de beb\u00e9s que nacieron con microcefalia y son hijos de madres posiblemente infectadas por el virus del Zika durante la gravidez en general muestran peque\u00f1os c\u00edrculos blancos muy cerca unos de otros, como las cuentas de un collar. Seg\u00fan los neur\u00f3logos, son se\u00f1ales de calcificaci\u00f3n, una especie de cicatriz que se forma en \u00e1reas lesionadas del cerebro, y ocurren tambi\u00e9n en beb\u00e9s cuyas madres padecieron infecciones por citomegalovirus o toxoplasmosis durante la gestaci\u00f3n. En el caso del Zika, no se sabe si estas calcificaciones son provocadas por el virus o constituyen lesiones secundarias, producto de un gran ataque de las c\u00e9lulas de defensa contra el invasor.<\/p>\n<p>Tampoco se sabe todav\u00eda de qu\u00e9 modo el virus llega al cerebro, tal como se observ\u00f3 en un beb\u00e9 del estado de Cear\u00e1, que naci\u00f3 con microcefalia y muri\u00f3 minutos despu\u00e9s del parto. Con muestras de varios tejidos de ese ni\u00f1o, el vir\u00f3logo Pedro Vasconcelos y su equipo lograron aislar, en el Evandro Chagas, un centro nacional de referencia en virolog\u00eda, las muestras del Zika enviadas a S\u00e3o Paulo. La sospecha principal indica que el virus \u2013como as\u00ed tambi\u00e9n otros entre los casi 60 virus de la familia <em>Flaviviridae<\/em>, la misma de los virus del dengue y de la fiebre amarilla\u2013 se desarrolla mejor en c\u00e9lulas del sistema nervioso.<\/p>\n<p>Un segundo experimento planeado por Peron puede ayudar a confirmar la preferencia del Zika por c\u00e9lulas del tejido cerebral y a trazar el camino que el virus recorre hasta llegar al sistema nervioso central. \u00c9l y su equipo est\u00e1n listos para inocular el virus en ratonas pre\u00f1adas y realizar un seguimiento de lo que ocurre con los fetos. \u201cEsto nos permitir\u00e1 verificar si el virus llega hasta el cerebro de los fetos y si causa lesionrd, muerte o microcefalia\u201d, dijo Peron en una visita al laboratorio de Durigon durante la tarde en que Stella preparaba las c\u00e9lulas para multiplicar el virus del Zika.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_MAPA_Edici\u00f3n_239.jpg\" rel=\"attachment wp-att-223027\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-223027 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_MAPA_Edici\u00f3n_239-300x126.jpg\" alt=\"Zika_MAPA_Edici\u00f3n_239\" width=\"300\" height=\"126\" \/><\/a>El trabajo de Peron con los roedores se complementar\u00e1 con los experimentos de la bi\u00f3loga Patr\u00edcia Beltr\u00e3o Braga con c\u00e9lulas humanas. \u201cLo primero que necesitamos saber es si el virus infecta efectivamente a las c\u00e9lulas humanas del sistema nervioso y qu\u00e9 tipo de muerte celular provoca\u201d, dice Beltr\u00e3o Braga. Con base en la informaci\u00f3n que circula entre los cient\u00edficos y en la extrapolaci\u00f3n que se conoce sobre otros flavivirus, el Zika invadir\u00eda las c\u00e9lulas del tejido cerebral, pero a\u00fan no se sabe cu\u00e1les ni c\u00f3mo. Esta informaci\u00f3n puede orientar en el futuro a los m\u00e9dicos con relaci\u00f3n a qu\u00e9 tratamiento adoptar a los efectos de intentar contener al virus o hacer lo propio con los da\u00f1os que \u00e9ste puede causar. Sin embargo, por ahora no existe un medicamento seguro para combatir al virus del Zika.<\/p>\n<p>Beltr\u00e3o Braga analizar\u00e1 los efectos del virus sobre c\u00e9lulas humanas vali\u00e9ndose una tecnolog\u00eda innovadora. La investigadora utilizar\u00e1 c\u00e9lulas madre adultas extra\u00eddas de dientes de leche de ni\u00f1os y las reprogramar\u00e1 qu\u00edmicamente para que se transformen en c\u00e9lulas m\u00e1s vers\u00e1tiles, capaces de originar distintos tejidos. Dichas c\u00e9lulas, cultivadas en una matriz tridimensional, al recibir los est\u00edmulos qu\u00edmicos correctos, dan origen a los distintos tipos de c\u00e9lulas del sistema nervioso central y se organizan en capas, como si fuesen cerebros microsc\u00f3picos: algunos de \u00e9stos tienen el tama\u00f1o de la cabeza de un alfiler.<\/p>\n<p>La investigadora tambi\u00e9n planea infectar esos minicerebros con el virus del Zika y efectuar un seguimiento de las alteraciones que surjan. \u201cMi idea es evaluar si el virus perjudica el crecimiento de las c\u00e9lulas, la producci\u00f3n de prote\u00ednas y la formaci\u00f3n de sinapsis, que son las conexiones entre las neuronas\u201d, dice. \u201cCreo que los minicerebros nos permitir\u00e1n obtener una respuesta r\u00e1pida con respecto a algunos interrogantes\u201d, comenta la investigadora, quien estuvo presente en la primera reuni\u00f3n de la Red Zika, a comienzos del mes de diciembre. Hasta ese momento, el Ministerio de Salud hab\u00eda registrado la presencia del virus en 18 estados, fundamentalmente en la regi\u00f3n nordeste de Brasil, donde se detectaron los primeros casos. Y el virus pod\u00eda avanzar m\u00e1s.<\/p>\n<p>Una de las dificultades a la hora de planificar acciones eficientes con miras a contener al virus reside en que todav\u00eda no se conoce su patr\u00f3n de circulaci\u00f3n entre la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, ni tampoco entre otras poblaciones. Nadie sabe con precisi\u00f3n cu\u00e1nta gente ha sido infectada en el pa\u00eds ni cu\u00e1ntos casos nuevos surgen mensualmente. Tampoco existen datos sobre la tasa de infecci\u00f3n de los mosquitos y su eficiencia en la transmisi\u00f3n del virus a trav\u00e9s de las picaduras. \u201cCon esa informaci\u00f3n podr\u00edamos calcular la capacidad de propagaci\u00f3n de la infecci\u00f3n\u201d, comenta el epidemi\u00f3logo Eduardo Massad, de la Facultad de Medicina de la USP, quien tambi\u00e9n forma parte de la red.<\/p>\n<p>Una manera de empezar a conocer estas variables consiste en registrar los casos de infecciones en tiempo real, para ver de qu\u00e9 manera evolucionan en el tiempo y en el espacio. Una de las herramientas necesarias para ello ser\u00eda un test de laboratorio confiable destinado a detectar infecciones antiguas por Zika y saber por d\u00f3nde el virus ha pasado y cu\u00e1ndo. La forma actual de realizar ese rastreo es mediante an\u00e1lisis serol\u00f3gicos, que detectan anticuerpos contra el virus en la sangre. Este tipo de test permite saber si una infecci\u00f3n es antigua o reciente, pero no funciona bien en el caso del Zika. Sucede que los anticuerpos contra este virus son similares a los que se generan contra los virus del dengue, que existen en casi todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>El modo alternativo de verificar la infecci\u00f3n, ya disponible en casi 20 laboratorios de la red p\u00fablica de salud, es un test en el cual se emplea la t\u00e9cnica de la reacci\u00f3n en cadena de la polimerasa (PCR). Este test amplifica una zona del material gen\u00e9tico del virus, pero es m\u00e1s complejo y requiere la intervenci\u00f3n de personal capacitado, y el empleo de aparatos caros. Adem\u00e1s s\u00f3lo permite detectar el Zika cuando la infecci\u00f3n est\u00e1 activa y la persona exhibe los s\u00edntomas.<\/p>\n<p>Como muchos de los laboratorios de la Red Zika ya disponen de aparatos para la realizaci\u00f3n de la PCR \u2013muchos son antiguos miembros de la Red de Diversidad Gen\u00e9tica de Virus (VGDN), equipada con financiaci\u00f3n de la FAPESP\u2013, Zanotto planea aprovechar esa capacidad instalada para ayudar en el monitoreo del virus del Zika en el estado de S\u00e3o Paulo. La idea es que esos laboratorios realicen el diagn\u00f3stico molecular de personas con sospecha de estar infectadas. De este modo, ser\u00eda posible realizar un seguimiento casi en tiempo real del avance de las infecciones y ayudar a los servicios de vigilancia epidemiol\u00f3gica a combatir los focos de infecci\u00f3n activos.<\/p>\n<p>Existen motivos de sobra para tama\u00f1a urgencia. El verano ya ha comenzado, y con \u00e9l, el per\u00edodo de lluvias en el sudeste de Brasil, donde viven 82 millones de personas, o cuatro de cada diez brasile\u00f1os. El temor de los vir\u00f3logos, epidemi\u00f3logos y expertos en salud p\u00fablica reside en que el Zika encuentre un terreno f\u00e9rtil para prosperar. El virus es inoculado en los seres humanos a trav\u00e9s de las picaduras de las hembras de <em>Aedes aegypti<\/em>, mosquitos oscuros de patas con rayas blancas que suelen alimentarse de sangre durante el d\u00eda. Adem\u00e1s de sangre, estos insectos s\u00f3lo necesitan encontrar un poco de agua estancada para generar su prole. Y desde hace ya algunos a\u00f1os se han venido volviendo resistentes a la acci\u00f3n de los insecticidas (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 147<\/em>).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika-Edici\u00f3n-239.jpg\" rel=\"attachment wp-att-222990\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-222990\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika-Edici\u00f3n-239-300x196.jpg\" alt=\"Zika Edici\u00f3n 239\" width=\"300\" height=\"196\" \/><\/a>Otro motivo de preocupaci\u00f3n reside en que el mosquito <em>Aedes<\/em>, que transmite tambi\u00e9n los virus del dengue, de la fiebre amarilla y de la fiebre chikungu\u00f1a, ya se ha propagado por el sudeste de Brasil. La evidencia m\u00e1s contundente de la presencia de este mosquito la constituyen los casos de dengue de 2015. El a\u00f1o pasado, el Ministerio de Salud registr\u00f3 1.600.000 casos con sospecha de infecci\u00f3n en el pa\u00eds, de los cuales 990 mil, o el 61%, se detectaron en la regi\u00f3n sudeste (y 718 mil fueron en el estado de S\u00e3o Paulo). Seg\u00fan sugieren algunos investigadores, es posible que muchos de esos mosquitos ya est\u00e9n contaminados con el Zika.<\/p>\n<p>Desde hace ya alg\u00fan tiempo, se sabe que el virus del Zika circula, si bien que t\u00edmidamente, por el sudeste de Brasil. Los estados de S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro y Esp\u00edrito Santo hab\u00edan registrado hasta el final de noviembre unos pocos casos de contracci\u00f3n del zika en su propio territorio, que se confirmaron mediante an\u00e1lisis moleculares. Pero no exist\u00eda una contabilidad oficial y precisa.<\/p>\n<p>El primer caso en S\u00e3o Paulo se detect\u00f3 el 19 de mayo, cuando el Instituto Adolfo Lutz, uno de los laboratorios de referencia para la detecci\u00f3n de virus en el pa\u00eds, confirm\u00f3 la presencia del Zika en la sangre de un hombre de 52 a\u00f1os residente en Sumar\u00e9, en la zona de Campinas. Otro caso se registr\u00f3 en S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, en el noroeste del estado, y otros dos en Ribeir\u00e3o Preto, en el norte. \u201cEs posible que el virus del Zika est\u00e9 circulando desde hace algunos meses por el estado, pero no de manera propagada\u201d, dijo el infect\u00f3logo Marcos Boulos, jefe de la Coordinaci\u00f3n de Control de Enfermedades de la Secretar\u00eda de Salud del Estado de S\u00e3o Paulo. \u201cDe lo contrario, ya tendr\u00edamos la confirmaci\u00f3n de problemas neurol\u00f3gicos\u201d, coment\u00f3 en la tarde del 14 de diciembre, antes de que el secretario David Uip anunciara que seis beb\u00e9s con microcefalia se encontraban bajo investigaci\u00f3n con relaci\u00f3n a una posible infecci\u00f3n por el virus del Zika.<\/p>\n<p>Todav\u00eda no se conoce el tama\u00f1o del problema. A mediados de diciembre, el Ministerio de Salud public\u00f3 un documento en el cual efect\u00faa una proyecci\u00f3n, a\u00fan con un gran nivel de incertidumbre, sobre la cantidad de infectados por el virus en Brasil. Entre 443 mil y 1.300.000 brasile\u00f1os pueden haber tenido zika, una enfermedad que se confunde con el dengue, pero que en el 80% de los casos no genera se\u00f1ales aparentes, o causa a lo sumo un malestar pasajero (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika-Edici%C3%B3n-239.jpg\" target=\"_blank\">lea en el recuadro<\/a><\/em>). Los autores del documento arribaron a esas cifras tomando como base estimaciones de la literatura m\u00e9dica internacional y los casos con sospecha de dengue no confirmados mediante an\u00e1lisis de laboratorio.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico y vir\u00f3logo Maur\u00edcio Lacerda Nogueira, docente de la Facultad de Medicina de Rio Preto, es uno de los que sospechan de que parte de los casos identificados como dengue ser\u00edan en realidad casos de zika. Desde hace casi una d\u00e9cada, este especialista realiza un seguimiento de los brotes de dengue en S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, y entre abril y mayo de 2015 detect\u00f3 algo at\u00edpico: casos del s\u00edndrome de Guillain-Barr\u00e9, una enfermedad inflamatoria que degenera los nervios, en personas con s\u00edntomas de dengue. \u201cEn una mirada retrospectiva, digo que puede haber sido zika\u201d, coment\u00f3. En poco tiempo m\u00e1s, Lacerda Nogueira testear\u00e1 alrededor de 300 muestras de sangre de comienzos de 2015 clasificadas como dengue para el virus del Zika, y Zanotto planea hacer lo propio con otras 1.200 de la capital paulista.<\/p>\n<p>Si el virus estuviese presente en el estado desde hace m\u00e1s tiempo y fuese efectivamente el causante de la microcefalia, nuevos casos podr\u00edan aparecer en breve. \u201cEl pico de circulaci\u00f3n del dengue en S\u00e3o Paulo y, por ende, el de circulaci\u00f3n del <em>Aedes<\/em>, se registr\u00f3 entre abril y mayo, y quienes estaban gestando en ese lapso est\u00e1n por tener a sus beb\u00e9s\u201d, recuerda Lacerda Nogueira. \u00c9l y su grupo monitorear\u00e1n a 2.200 personas durante cinco a\u00f1os para verificar el porcentaje de casos asintom\u00e1ticos de zika y el riesgo de microcefalia en los beb\u00e9s de gestantes infectadas por el virus.<\/p>\n<p>La sospecha de la conexi\u00f3n del zika con la microcefalia, algo in\u00e9dito en el mundo, surgi\u00f3 en octubre. Un mes antes, la neur\u00f3loga pedi\u00e1trica Vanessa Van Der Linden empez\u00f3 a detectar un aumento poco com\u00fan de los casos de microcefalia en el Hospital Bar\u00e3o de Lucena, donde trabaja, en la ciudad de Recife, y notific\u00f3 a la Secretaria de Salud del Estado de Pernambuco. Luego el investigador Carlos Brito, de la Universidad Federal de Pernambuco, sugiri\u00f3 que el virus del Zika podr\u00eda estar por detr\u00e1s de esos casos y se le comunic\u00f3 el problema al ministerio, que a su vez los notific\u00f3 ante la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud.<\/p>\n<div id=\"attachment_222198\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-222198\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_06_2JG3785.jpg\" alt=\"Stella Melo analiza en el microscopio cultivo de c\u00e9lulas, en la USP\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_06_2JG3785.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_06_2JG3785-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_06_2JG3785-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>Stella Melo analiza en el microscopio cultivo de c\u00e9lulas, en la USP<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las evidencias m\u00e1s fuertes reci\u00e9n surgieron al final de noviembre, cuando Vasconcelos aisl\u00f3 al virus del beb\u00e9 de Cear\u00e1 y la Fiocruz de R\u00edo confirm\u00f3 la presencia del Zika en el l\u00edquido amni\u00f3tico de dos gestantes del estado de Para\u00edba cuyos fetos ten\u00edan microcefalia. Hasta el d\u00eda 15 de diciembre, el ministerio hab\u00eda confirmado 134 casos asociados a la infecci\u00f3n por el virus del Zika \u2013en Pernambuco, Para\u00edba, Rio Grande do Norte y Sergipe\u2013 y hab\u00eda descartado 102. Otros 2.165 casos segu\u00edan siendo estudiados.<\/p>\n<p>Varios expertos consultados para la elaboraci\u00f3n de este reportaje afirman que el virus del Zika es el principal sospechoso de causar la microcefalia. Adem\u00e1s de la conexi\u00f3n temporal entre ambos problemas, el virus parece estar adapt\u00e1ndose para infectar a los seres humanos. En un estudio llevado a cabo junto a investigadores del Instituto Pasteur en Senegal, el biom\u00e9dico Caio de Melo Freire, de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos, demostr\u00f3 que el linaje en circulaci\u00f3n en Brasil lleg\u00f3 proveniente de \u00c1frica a trav\u00e9s de Asia (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_MAPA_Edici%C3%B3n_239.jpg\" target=\"_blank\">vea el mapa<\/a>)<\/em>. En el camino, el virus se humaniz\u00f3: algunos de sus genes registran la receta para hacer prote\u00ednas de modo m\u00e1s similar a los genes humanos.<\/p>\n<p>De todos modos, algunos investigadores dicen que se requieren m\u00e1s datos para despejar todos los interrogantes. \u201cNo sabemos si la vulnerabilidad del feto se restringe al primer trimestre o si tambi\u00e9n es m\u00e1s tard\u00eda y deriva en otros problemas, por ejemplo\u201d, recuerda el neur\u00f3logo Fernando Kok, de la USP. \u201cLa relaci\u00f3n de causalidad es plausible y las se\u00f1ales son fuertes\u201d, dice el infect\u00f3logo Celso Granato, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp). \u201cPero necesitamos tener casos mejor estudiados, porque pueden existir otros cofactores que a\u00fan no conocemos.\u201d<\/p>\n<p>\u201cSi me preguntasen si el virus del Zika causa microcefalia, yo contestar\u00eda que no lo s\u00e9\u201d, coment\u00f3 el epidemi\u00f3logo Eduardo Massad a comienzos de diciembre. Para el especialista, hab\u00eda muchas preguntas sin repuesta. \u201cAhora bien, si se comprueba la causalidad\u201d, a\u00f1adi\u00f3, \u201cel zika podr\u00e1 convertirse en el Godzilla de las infecciones\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos y otros documentos<\/em><br \/>\nFAYE, O. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/journals.plos.org\/plosntds\/article?id=10.1371\/journal.pntd.0002636\" target=\"_blank\">Molecular evolution of Zika virus during its emergence in the 20th century<\/a>. <strong>PLoS Neglected Diseases<\/strong>. 9 ene. 2014.<br \/>\nFREIRE, C.C.M.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/biorxiv.org\/content\/early\/2015\/11\/25\/032839\" target=\"_blank\">Spread of the pandemic Zika virus lineage is asociated with NS1 codon usage adaptation in humans<\/a>. Biorxiv.org.<br \/>\nZANLUCA, C. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/memorias.ioc.fiocruz.br\/issues\/past-issues\/item\/5505-0192_first-report-of-autochthonous-transmission-of-zika-virus-in-brazil\" target=\"_blank\">First report of autochthonous transmission of\u00a0Zika\u00a0virus\u00a0in\u00a0Brazil<\/a>. <strong>Mem\u00f3rias do Instituto Oswaldo Cruz<\/strong>. 11 jun. 2015.<br \/>\nCAMPOS, G.S.; BANDEIRA, A.C.; SARDI, S.I. <a href=\"http:\/\/wwwnc.cdc.gov\/eid\/article\/21\/10\/15-0847_article\" target=\"_blank\">Zika virus outbreak, Bahia, Brazil<\/a>. <strong>Emerging Infectious Diseases<\/strong>. oct. 2015.<br \/>\nProtocolo de control y respuesta a la ocurrencia de microcefalia relacionada con la infecci\u00f3n por el virus del Zika [en portugu\u00e9s] \u2012 <a href=\"http:\/\/portalsaude.saude.gov.br\/images\/pdf\/2015\/dezembro\/09\/Microcefalia---Protocolo-de-vigil--ncia-e-resposta---vers--o-1----09dez2015-8h.pdf\" target=\"_blank\">http:\/\/bit.ly\/1REOZ2w<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Laboratorios de S\u00e3o Paulo se unen para investigar al agente el virus del zika","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[311,316,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-222197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=222197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=222197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=222197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=222197"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=222197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}