{"id":222275,"date":"2016-08-10T17:53:29","date_gmt":"2016-08-10T20:53:29","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=222275"},"modified":"2016-08-10T17:53:29","modified_gmt":"2016-08-10T20:53:29","slug":"las-buenas-nuevas-de-la-cana-de-azucar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-buenas-nuevas-de-la-cana-de-azucar\/","title":{"rendered":"Las buenas nuevas de la ca\u00f1a de az\u00facar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_222281\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-222281\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_AbreB18288.jpg\" alt=\"Zafra mecanizada de ca\u00f1a de az\u00facar en Piracicaba (S\u00e3o Paulo), en 2007: mejores condiciones de trabajo\" width=\"290\" height=\"423\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_AbreB18288.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_AbreB18288-120x175.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_AbreB18288-250x365.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ricardo Azoury\/Olhar Imagem<\/span>Zafra mecanizada de ca\u00f1a de az\u00facar en Piracicaba (S\u00e3o Paulo), en 2007: mejores condiciones de trabajo<span class=\"media-credits\">Ricardo Azoury\/Olhar Imagem<\/span><\/p><\/div>\n<p>El Programa Nacional del Alcohol (Proalcohol), creado en Brasil en 1975 para achicar los gastos con la importaci\u00f3n de petr\u00f3leo, alter\u00f3 profundamente la matriz energ\u00e9tica del pa\u00eds, al reducir la poluci\u00f3n atmosf\u00e9rica y la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero. Pero adem\u00e1s de sus beneficios ambientales, la reciente expansi\u00f3n de la agroindustria ca\u00f1era tambi\u00e9n gener\u00f3 impactos positivos en los indicadores sociales del pa\u00eds, seg\u00fan apunta el estudio intitulado <em>Socio-economic impacts of Brazilian sugarcane industry<\/em> (Los impactos socioecon\u00f3micos de la industria brasile\u00f1a de la ca\u00f1a de az\u00facar), publicado en el n\u00famero 16 de la revista <em>Environmental Development <\/em>(diciembre de 2015).<\/p>\n<p>Basadas en un extenso estudio bibliogr\u00e1fico, M\u00e1rcia Azanha Ferraz Dias Moraes, de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Esalq-USP), Fab\u00edola Cristina Ribeiro de Oliveira, de la carrera de Ciencias Econ\u00f3micas de la Universidad Metodista de Piracicaba (Unimep), y Roc\u00edo A. D\u00edaz-Ch\u00e1vez, del Centro de Pol\u00edtica Ambiental del Imperial College, de Londres, utilizaron datos de la Investigaci\u00f3n Nacional por Muestreo de Domicilios (Pnad, por sus siglas en portugu\u00e9s) y de la Lista Anual de Informaciones Sociales (Rais, siglas tambi\u00e9n en portugu\u00e9s) para comparar la situaci\u00f3n del personal dedicado al cultivo de la ca\u00f1a de az\u00facar con la de los trabajadores de los dem\u00e1s segmentos agr\u00edcolas. Tambi\u00e9n compararon indicadores sociales de los descendientes de los empleados del cultivo ca\u00f1ero con los de otros cultivos, para verificar si las condiciones de los padres influir\u00edan sobre las de los hijos.<\/p>\n<p>El estudio mostr\u00f3 que los trabajadores de la ca\u00f1a de az\u00facar perciben salarios mayores, est\u00e1n m\u00e1s escolarizados y tienen una proporci\u00f3n mayor de empleo formal cuando se los compara con el promedio de los mismos indicadores referente a los otros cultivos analizados. Fue posible tambi\u00e9n verificar que los descendientes de los empleados de la labranza ca\u00f1era exhiben indicadores socioecon\u00f3micos mejores, aparte de contar con una movilidad mayor hacia otros sectores fuera del agr\u00edcola: \u201cPodemos decir que la expansi\u00f3n ca\u00f1era verificada a partir de 2008 contribuy\u00f3 en la mejora de los indicadores sociales agr\u00edcolas\u201d, afirma Ferraz Dias Moraes. Pero estos logros son relativamente recientes, advierte la profesora. \u201cCuando surgi\u00f3 el Proalcohol, su enfoque principal consist\u00eda en buscar alternativas al petr\u00f3leo, y en aquel momento las cuestiones ambientales o sociales eran secundarias\u201d. En esa \u00e9poca, la prioridad era disminuir a toda costa la dependencia con relaci\u00f3n al petr\u00f3leo importado, que respond\u00eda por m\u00e1s del 80% del consumo nacional.<\/p>\n<p>Este objetivo econ\u00f3mico se alcanz\u00f3: la producci\u00f3n de ca\u00f1a de az\u00facar salt\u00f3 de 88,9 millones de toneladas en 1975 a 588,5 millones en 2013, lo que permiti\u00f3 que la producci\u00f3n de etanol trepase a su vez de 555 millones de litros a 23.200 millones de litros en id\u00e9ntico per\u00edodo. Esto contribuy\u00f3 para que la dependencia del petr\u00f3leo importado cayese al 18% del consumo nacional en 2013. Y el Proalcohol aport\u00f3 otros beneficios directos. Tal como qued\u00f3 demostrado en el estudio <em>Social externalities of fuels<\/em> (Las externalidades sociales de los combustibles), de 2011, elaborado por Ferraz Dias Moraes, Ribeiro de Oliveira y otros autores, la expansi\u00f3n del complejo de az\u00facar y alcohol gener\u00f3 empleos y elev\u00f3 los ingresos en vastas regiones del interior de Brasil, mientras que las plantas dedicadas a la refinaci\u00f3n de petr\u00f3leo siempre se concentraron en pocas ciudades costeras.<\/p>\n<div id=\"attachment_222280\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-222280\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00047545-ac.jpg\" alt=\"Ca\u00f1a de az\u00facar recibida para empezar el proceso de producci\u00f3n de etanol en Nova Europa (S\u00e3o Paulo): beneficios econ\u00f3micos, ambientales y sociales\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00047545-ac.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00047545-ac-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00047545-ac-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Ca\u00f1a de az\u00facar recibida para empezar el proceso de producci\u00f3n de etanol en Nova Europa (S\u00e3o Paulo): beneficios econ\u00f3micos, ambientales y sociales<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Dos tiempos<br \/>\n<\/strong>Con todo, desde el punto de vista social, la situaci\u00f3n no era satisfactoria. \u201cCuando se observa la literatura producida en la d\u00e9cada de 1980 sobre el tema, se verifica que las condiciones de trabajo en el sector de la ca\u00f1a de az\u00facar eran malas: hab\u00eda una gran informalidad e incluso trabajo infantil\u201d, dice Ferraz Dias Moraes. Y en el plano ambiental, el cuadro general no era mejor: los incendios produc\u00edan grandes nubes de humo. De acuerdo con Ferraz Dias Moraes, estos problemas estaban relacionados con el proceso de zafra manual de la ca\u00f1a, mediante la utilizaci\u00f3n del trabajo de migrantes que llegaban a S\u00e3o Paulo: \u201cLas condiciones de trabajo y de alojamiento eran problem\u00e1ticas, y actuaban los llamados \u2018gatos\u2019 [intermediarios de la contrataci\u00f3n de mano de obra]. Con las investigaciones desarrolladas en nuestro grupo de estudio, logramos verificar que hubo un cambio importante en las condiciones de trabajo. Son dos per\u00edodos completamente distintos. Actualmente no tiene m\u00e1s sentido hablar de trabajo esclavo en el cultivo de ca\u00f1amiel\u201d.<\/p>\n<p>Otros estudios a los que Ferraz Dias Moraes hace menci\u00f3n ya apuntaban en ese sentido. La tesis intitulada <em>Indicadores socioecon\u00f3micos en estados productores de ca\u00f1a de az\u00facar: an\u00e1lisis comparativo entre municipios<\/em>, de Janaina Garcia de Oliveira, defendida en la Universidad de Campinas\u00a0 (Unicamp) en 2011, se\u00f1ala que el \u00cdndice de Desarrollo Humano (IDH) de los municipios productores de ca\u00f1amiel present\u00f3 una evoluci\u00f3n favorable de 1970 a 2000: \u201cLos municipios ca\u00f1eros en todos los estados exhib\u00edan mejores indicadores de distribuci\u00f3n de ingresos y de acceso a los servicios de infraestructura, fundamentalmente en lo que hace al acceso a instalaciones sanitarias\u201d.<\/p>\n<p>Los avances en las condiciones de trabajo se intensificaron de all\u00ed en adelante. \u00bfQu\u00e9 factores contribuyeron para ese cambio? \u201cEl primer motivo fue una acci\u00f3n sumamente rigurosa del Ministerio P\u00fablico del Trabajo, al exigir el efectivo cumplimiento de las normas\u201d, dice la autora. La inspecci\u00f3n estatal se reforz\u00f3 debido al inter\u00e9s internacional, que cobr\u00f3 importancia a medida que Brasil fue incrementando sus exportaciones de az\u00facar y alcohol. La intensa competencia entre los productores de esas <em>commodities<\/em> en el mercado mundial, como as\u00ed tambi\u00e9n la preocupaci\u00f3n de las empresas compradoras de az\u00facar y etanol, que pasaron a ejercer una auditoria m\u00e1s rigurosa sobre las pr\u00e1cticas sociales y ambientales de los proveedores brasile\u00f1os, tambi\u00e9n contribuyeron para la adopci\u00f3n de pr\u00e1cticas m\u00e1s sostenibles.<\/p>\n<div id=\"attachment_222277\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-222277\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00037740.jpg\" alt=\"Zafra manual en Ol\u00edmpia (S\u00e3o Paulo): un trabajo extenuante y en proceso de extinci\u00f3n\" width=\"290\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00037740.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00037740-120x179.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00037740-250x373.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Zafra manual en Ol\u00edmpia (S\u00e3o Paulo): un trabajo extenuante y en proceso de extinci\u00f3n<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>La mecanizaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>El flujo de inversionistas extranjeros hacia el sector a partir del a\u00f1o 2000 contribuy\u00f3 en la adopci\u00f3n de una administraci\u00f3n m\u00e1s responsable, pues esas empresas aportaron nuevos est\u00e1ndares laborales y de gesti\u00f3n. Seg\u00fan Ferraz Dias Moraes, no todas las empresas nacionales ten\u00edan pr\u00e1cticas reprobables, pero las extranjeras ayudaron a levantar el nivel de las condiciones sociales y laborales.<\/p>\n<p>Con todo, la principal explicaci\u00f3n para el cambio en el campo reside, seg\u00fan la autora, en la mecanizaci\u00f3n de la zafra. El proceso se aceler\u00f3 con la eliminaci\u00f3n gradual de la quema de la ca\u00f1a de az\u00facar en el estado de S\u00e3o Paulo, determinada por la firma del Protocolo Agroambiental del Sector Sucroenerg\u00e9tico en 2007, y por la legislaci\u00f3n del estado en vigor referente a este tema. Esto gener\u00f3 enormes beneficios ambientales, al acabar con los problemas ocasionados por los incendios, aparte de permitir el aprovechamiento de la paja de la ca\u00f1a en la generaci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica (tal como ya se hac\u00eda con el bagazo).<\/p>\n<p>Por otra parte, la mecanizaci\u00f3n tuvo un efecto perverso, al inviabilizar la zafra manual de la ca\u00f1a y provocar una merma de puestos de trabajos. \u201cLa mecanizaci\u00f3n exige menos trabajadores\u201d, dice la investigadora. \u201cUna cosechadora reemplaza en promedio a 80 cortadores\u201d. Entre 2000 y 2012, la cantidad de trabajadores registrados legalmente en todo el complejo sucroalcoholero creci\u00f3 de 642.848 a 1.091.575, un incremento global del 69,8%. Al disgregar esos datos, se constata que el volumen de empleos formales subi\u00f3 un 205,2% en las destiler\u00edas de alcohol y un 153,93% en los ingenios de az\u00facar. Pero la cantidad de trabajadores registrados formalmente en el cultivo de ca\u00f1a de az\u00facar se redujo un 7,4%: de 356.986 a 330.710 empleados.<\/p>\n<p>La regresi\u00f3n sectorial en el empleo tiene un aspecto positivo. \u201cEl corte manual de la ca\u00f1a de az\u00facar es un trabajo extenuante\u201d, dice Ferraz Dias Moraes. Otros investigadores tambi\u00e9n ponen de relieve el car\u00e1cter penoso de este trabajo. Seg\u00fan Maria Aparecida de Moraes Silva, docente jubilada de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), del campus de la ciudad de Araraquara, \u201cla vida \u00fatil de un cortador de ca\u00f1a no supera los 15 a\u00f1os: el trabajo destruye la columna, las mu\u00f1ecas y los brazos\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, tal como asevera Francisco Alves, profesor asociado del Departamento de Ingenier\u00eda de la Producci\u00f3n de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), la mecanizaci\u00f3n no elimin\u00f3 totalmente el corte manual. \u201cEn realidad, el modelo de mecanizaci\u00f3n que se puso en pr\u00e1ctica con la ca\u00f1a de az\u00facar requiere la combinaci\u00f3n del corte mecanizado con el corte manual de elevada productividad: los trabajadores empleados en el corte de la ca\u00f1a deben tener una elevada productividad, que actualmente pasa de las 14 toneladas por hombre y por d\u00eda de trabajo\u201d, dice Alves. Eso trae aparejado un aumento de las enfermedades laborales.<\/p>\n<p>La gradual disminuci\u00f3n de la demanda de cortadores manuales se vio compensada, al menos en parte, por la creaci\u00f3n de puestos de tractoristas, choferes, mec\u00e1nicos, conductores de cosechadoras y t\u00e9cnicos en electr\u00f3nica, apunt\u00f3 Ferraz Dias Moraes en su estudio intitulado <em>El mercado de trabajo de la agroindustria ca\u00f1era: desaf\u00edos y oportunidades, <\/em>de 2007. Para mitigar el problema del desempleo generado por la mecanizaci\u00f3n, las federaciones patronales y los sindicatos de trabajadores de S\u00e3o Paulo han organizado \u2012de acuerdo con el \u00faltimo estudio de la autora\u2012 cursos de capacitaci\u00f3n y recalificaci\u00f3n para tres mil trabajadores por a\u00f1o. Tambi\u00e9n hubo una absorci\u00f3n de parte de esos trabajadores en obras de infraestructura en las regiones norte y nordeste del pa\u00eds.<\/p>\n<div id=\"attachment_222278\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-222278\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00041618.jpg\" alt=\"Centro de Tecnolog\u00eda Ca\u00f1era, en Piracicaba (S\u00e3o Paulo): los avances mejoraron las condiciones, pero a su vez se redujo la cantidad de puestos de trabajo\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00041618.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00041618-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Cana_00041618-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Centro de Tecnolog\u00eda Ca\u00f1era, en Piracicaba (S\u00e3o Paulo): los avances mejoraron las condiciones, pero a su vez se redujo la cantidad de puestos de trabajo<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Generaciones<br \/>\n<\/strong>Para evaluar mejor el alcance de las transformaciones, Ferraz Dias Moraes, Ribeiro de Oliveira y D\u00edaz-Ch\u00e1vez utilizaron datos de fuentes gubernamentales (Pnad y Rais) que permiten comparar las condiciones de trabajo y los niveles de escolaridad entre dos generaciones de trabajadores. Para evitar distorsiones en la comparaci\u00f3n con los dem\u00e1s sectores agr\u00edcolas, no se tuvieron en cuenta los datos referentes a los empleados de las destiler\u00edas de alcohol y centrales azucareras.<\/p>\n<p>El cruzamiento de informaci\u00f3n revela que el ingreso promedio del jefe de familia (la persona de referencia en la familia, seg\u00fan la denominaci\u00f3n actual de las estad\u00edsticas oficiales) en el cultivo de la ca\u00f1a de az\u00facar era un 46,5% mayor que el ingreso promedio de los restantes sectores agr\u00edcolas. La escolaridad promedio es de cinco a\u00f1os de estudio en el \u00e1rea de los trabajadores de la ca\u00f1amiel, frente a cuatro a\u00f1os en los dem\u00e1s. En comparaci\u00f3n con sus padres, los hijos de estos\u00a0 trabajadores tienen una escolaridad promedio m\u00e1s alta: son 8,4 a\u00f1os, en el caso de los empleados de la ca\u00f1a de az\u00facar, y 8,1 a\u00f1os en el resto del sector agr\u00edcola. As\u00ed y todo, todos poseen ingresos promedio menores que los de sus padres (en el caso de la ca\u00f1a, un 14,2% menores, y en la agricultura en general, un 3,2% menores). Diversos factores influyen sobre los haberes de los trabajadores, lo que puede explicar por qu\u00e9 los hijos, pese a de tener una mayor escolaridad, a\u00fan ganan en promedio menos que sus padres.<\/p>\n<p>Si se consideran los jefes de familia, es posible notar tambi\u00e9n que en el sector de la ca\u00f1a, el 86,98% corresponde a trabajadores formalizados, ante s\u00f3lo un 34,23% en los dem\u00e1s sectores agr\u00edcolas. Cuando se compara a los descendientes, se constata que el 70,05% de los descendientes de los trabajadores de la ca\u00f1a de az\u00facar tiene registro formal, con relaci\u00f3n al 49,31% de los hijos de trabajadores de los restantes sectores. Por ende, se observa el influjo de los padres en las condiciones de trabajo de los hijos, es decir, el hecho de que la mayor\u00eda de los trabajadores de la ca\u00f1a tengan trabajo registrado formalmente habr\u00eda influido en las elecciones tomadas por sus descendientes. En el caso de los hijos de trabajadores agr\u00edcolas en general, el 43,2% sigue en la agricultura; en el de los hijos de los trabajadores de la ca\u00f1a de az\u00facar, ese porcentaje se reduce al 29,3%, lo cual indica una mayor movilidad hacia otros sectores.<\/p>\n<p>La mayor parte de los descendientes de los empleados del sector ca\u00f1ero encuentra trabajo en el sector de servicios (un 35,3%). La industria de transformaci\u00f3n absorbe el 20,9%, la construcci\u00f3n civil un 8,1% y la administraci\u00f3n p\u00fablica un 4,9%. Esta mayor movilidad social es producto probablemente de la influencia del contexto familiar. \u201cLas condiciones de la familia influyen sobremanera en las elecciones de los hijos\u201d, explica Ferraz Dias Moraes. \u201cLas mejores condiciones de trabajo de los padres abren la posibilidad de un empleo mejor para los hijos.\u201d<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nMORAES, M.A.D.<em> et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S2211464515000627\" target=\"_blank\">Socio-economic impacts of Brazilian sugarcane industry<\/a>. <strong>Environmental Development<\/strong>. v. 16, p. 31-43, dic. 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La producci\u00f3n de etanol ayud\u00f3 a mejorar los indicadores sociales en el campo","protected":false},"author":594,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[294,297,269,331],"coauthors":[1580],"class_list":["post-222275","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-economia-es","tag-ingenieria","tag-ambiente-es","tag-sostenibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/594"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=222275"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222275\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=222275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=222275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=222275"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=222275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}