{"id":222315,"date":"2016-08-11T12:44:01","date_gmt":"2016-08-11T15:44:01","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=222315"},"modified":"2016-08-19T17:04:22","modified_gmt":"2016-08-19T20:04:22","slug":"el-legado-de-un-monje-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-legado-de-un-monje-invisible\/","title":{"rendered":"El legado de un monje invisible"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_222316\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Memoria_Mendel_with_other_monks._Wellcome_L0000527-02-e1470929934348.jpg\" rel=\"attachment wp-att-222316\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-222316\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Memoria_Mendel_with_other_monks._Wellcome_L0000527-02-e1470929934348-300x178.jpg\" alt=\"En el monasterio, a comienzos de los a\u00f1os 1860: Mendel contemplando una flor y Napp, en frente, con un crucifijo \" width=\"300\" height=\"178\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wellcome Images\/ Wikimedia Commons<\/span><\/a> En el monasterio, a comienzos de los a\u00f1os 1860: Mendel contemplando una flor y Napp, en frente, con un crucifijo<span class=\"media-credits\">Wellcome Images\/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hace 150 a\u00f1os, en 1866, fue publicado un trabajo que se torn\u00f3 conocido como la base de la gen\u00e9tica: \u201cExperimentos en hibridaci\u00f3n de plantas\u201d, de Gregor Johann Mendel. El a\u00f1o anterior, en febrero y marzo de 1865, ese monje de Moravia (en esa \u00e9poca parte de Austria, y actualmente territorio de la Rep\u00fablica Checa) hab\u00eda presentado su trabajo durante dos sesiones de la Sociedad de Investigaci\u00f3n Natural de Br\u00fcnn, ciudad actualmente conocida como Brno. Sus conclusiones fueron recibidas con una indiferencia que en nada suger\u00eda el reconocimiento que le llegar\u00eda posteriormente. Mendel hab\u00eda pasado siete a\u00f1os cultivando casi 30 mil plantas de arvejas, cuyas partes reproductivas diseccionaba minuciosamente para obtener los cruzamientos controlados que le permitir\u00edan entender de qu\u00e9 manera ciertas caracter\u00edsticas sencillas, tales como el color de las flores y el formato de las semillas, se transmit\u00edan de una generaci\u00f3n a otra. Los experimentos le permitieron inferir la existencia de caracteres recesivos y dominantes, que funcionan de acuerdo con dos leyes de la herencia. La Ley de la Segregaci\u00f3n afirma que cada individuo recibe dos caracteres de sus padres, pero le transmite s\u00f3lo uno a cada descendiente. La Ley de la Independencia de los Caracteres Hereditarios, a su vez, dice que cada caracter\u00edstica es heredada independientemente de las otras. Esa teor\u00eda explica por qu\u00e9 ciertas caracter\u00edsticas parentales que desaparecen en los descendientes pueden reaparecer en la generaci\u00f3n subsiguiente. Ese trabajo se realiz\u00f3 en un invernadero del monasterio agustiniano de Santo Tom\u00e1s, en Br\u00fcnn, donde Mendel era monje, menos por vocaci\u00f3n religiosa y m\u00e1s por \u00edmpetu cient\u00edfico.<\/p>\n<div id=\"attachment_222317\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Memoria_NOVO.jpg\" rel=\"attachment wp-att-222317\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-222317\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Memoria_NOVO-300x300.jpg\" alt=\"Sellos postales lanzados en agosto de 2015 en Portugal...\" width=\"300\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Atelier Design &amp; Etc \/ Elizabete Fonseca \/ CTT - Correios de Portugal<\/span><\/a> Sellos postales lanzados en agosto de 2015 en Portugal&#8230;<span class=\"media-credits\">Atelier Design & Etc \/ Elizabete Fonseca \/ CTT - Correios de Portugal<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hijo de labradores, el joven Johann no ten\u00eda inclinaci\u00f3n hacia la labor agr\u00edcola. Pero al no contar con recursos econ\u00f3micos, las oportunidades de estudiar eran escasas y se restring\u00edan a la esfera religiosa. El director del monasterio que lo acogi\u00f3, el abad Cyril Napp, pretend\u00eda crear un centro de excelencia en conocimiento y estimulaba la investigaci\u00f3n cient\u00edfica entre sus monjes. Y all\u00ed Johann fue rebautizado como Gregor y encontr\u00f3 el tiempo y el espacio para dedicarse al trabajo aparentemente sencillo que, para \u00e9l, no ten\u00eda nada de modesto.<\/p>\n<p>De acuerdo con el libro <em>El monje en el huerto<\/em>, de Robin Marantz Henig (editorial Debate, 2001), Mendel anhelaba la gloria, tal como lo sugiere un poema que escribi\u00f3 cuando era adolescente en homenaje a Gutenberg, el inventor de imprenta: \u201cOjal\u00e1 el poder del destino me conceda\/ El supremo \u00e9xtasis de la alegr\u00eda terrenal\/ El m\u00e1ximo objetivo del \u00e9xtasis terrenal\/ El de ver, cuando me alce de la tumba,\/ mi arte prosperando apaciblemente\/ Entre los que vendr\u00e1n detr\u00e1s de m\u00ed\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_222318\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Memoria_NOVO02.jpg\" rel=\"attachment wp-att-222318\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-222318\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Memoria_NOVO02-300x300.jpg\" alt=\"...celebran la efem\u00e9ride de los descubrimientos de Mendel\" width=\"300\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Atelier Design &amp; Etc \/ Elizabete Fonseca \/ CTT - Correios de Portugal<\/span><\/a> &#8230;celebran la efem\u00e9ride de los descubrimientos de Mendel<span class=\"media-credits\">Atelier Design & Etc \/ Elizabete Fonseca \/ CTT - Correios de Portugal<\/span><\/p><\/div>\n<p>La fama le lleg\u00f3 en forma tard\u00eda, cuando ya estaba efectivamente ya en la tumba. Una pregunta recurrente es por qu\u00e9 los descubrimientos de Mendel fueron ignorados. El f\u00edsico e historiador de la ciencia Jo\u00e3o Jos\u00e9 Caluzi, del campus de la localidad de Bauru de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), abord\u00f3 el concepto de prematuridad cient\u00edfica junto a su alumna de maestr\u00eda Caroline Batisteti en un art\u00edculo publicado en 2010 en la revista <em>Filosofia e Historia da Biologia<\/em>. Y explica que Mendel constituye un ejemplo de prematuridad cient\u00edfica porque sus conclusiones no se conectaban con el pensamiento de esa \u00e9poca. Pero el investigador no est\u00e1 convencido de que sea posible echar esa mirada hacia el pasado de manera imparcial. \u201cLa cuesti\u00f3n de la prematuridad se basa demasiado en lo que nos interesa hoy en d\u00eda\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Para Caluzi, otros factores contribuyeron para que Mendel no haya sido reconocido: era un monje concentrado en cultivar guisantes, que present\u00f3 sus resultados en conferencias de una sociedad cient\u00edfica peque\u00f1a y los public\u00f3 en los anales de la misma sociedad, con una distribuci\u00f3n limitada. Tambi\u00e9n es probable que estuviera al frente de su tiempo. \u201cA\u00fan no se utilizaba la estad\u00edstica en biolog\u00eda\u201d, explica el docente de la Unesp. La matem\u00e1tica que empleaba para analizar los resultados de los cruzamientos de las arvejas era de dif\u00edcil comprensi\u00f3n para la comunidad interesada en la hibridaci\u00f3n de plantas de aquella \u00e9poca. Asimismo, hab\u00eda otro tema que dominaba la escena en aquel entonces: Charles Darwin hab\u00eda publicado <em>El origen de las especies<\/em> pocos a\u00f1os antes, en 1859.<\/p>\n<p>Darwin formaba parte de aqu\u00e9llos a quienes Mendel envi\u00f3 su publicaci\u00f3n, que aparentemente no fue le\u00edda. Luego de su muerte, fue hallada en la biblioteca del brit\u00e1nico con las p\u00e1ginas todav\u00eda unidas tal como sal\u00edan de la imprenta. Mendel muri\u00f3 en 1884, a los 63 a\u00f1os, sin haber encontrado a alguien que le diese importancia a su trabajo. Reci\u00e9n en el viraje hacia el siglo XX, los bot\u00e1nicos europeos Hugo de Vries, Carl Correns y Erich Tschermak-Seysenegg se acercaron a los mismos resultados y descubrieron el estudio publicado m\u00e1s de tres d\u00e9cadas antes. El zo\u00f3logo Willian Bateson se encarg\u00f3 de difundir el trabajo, de darle el cr\u00e9dito debido a su autor y de la publicaci\u00f3n del texto traducido en ingl\u00e9s, en 1901, en la revista <em>Journal of the Royal Horticultural Society<\/em>. Fue entonces cuando efectivamente naci\u00f3 la gen\u00e9tica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los experimentos de Gregor Mendel con arvejas dieron origen a la gen\u00e9tica","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[306,310],"coauthors":[1601],"class_list":["post-222315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-genetica-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=222315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222315\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=222315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=222315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=222315"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=222315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}