{"id":222321,"date":"2016-08-11T12:54:55","date_gmt":"2016-08-11T15:54:55","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=222321"},"modified":"2016-08-11T16:58:57","modified_gmt":"2016-08-11T19:58:57","slug":"la-matematica-de-la-musica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-matematica-de-la-musica\/","title":{"rendered":"La matem\u00e1tica de la m\u00fasica"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_222322\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-222322\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9681.jpg\" alt=\"Manzolli comanda el ordenador en su laboratorio de Barcelona, produciendo sonidos e im\u00e1genes\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9681.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9681-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9681-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGACI\u00d3N<\/span>Manzolli comanda el ordenador en su laboratorio de Barcelona, produciendo sonidos e im\u00e1genes<span class=\"media-credits\">DIVULGACI\u00d3N<\/span><\/p><\/div>\n<p>El brasile\u00f1o J\u00f4natas Manzolli ha pasado buena parte de sus d\u00edas en un espacio de inmersi\u00f3n en el Centro de Neurorrob\u00f3tica y Sistemas Aut\u00f3nomos de la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona, manipulando teclados de ordenadores. Con ellos produce una profusi\u00f3n integrada de colores, formas y sonidos, un espect\u00e1culo para los sentidos que cubre las paredes y puebla el ambiente con ocho canales de audio. Manzolli no es neurocient\u00edfico ni ingeniero sino m\u00fasico y matem\u00e1tico. \u201cAnte mis alumnos yo me considero un compositor y tambi\u00e9n alguien que hace traducci\u00f3n entre ambas \u00e1reas, como un p\u00e9ndulo\u201d, dice Manzolli, docente del Instituto de Artes de la Universidad de Campinas\u00a0 (Unicamp), en donde coordin\u00f3 tambi\u00e9n el N\u00facleo Interdisciplinario de Comunicaci\u00f3n Sonora (Nics).<\/p>\n<p>En Barcelona, Manzolli desarroll\u00f3 el sistema CromaCronos (\u201c<em>croma<\/em> de color y <em>cronos<\/em> de tiempo o m\u00fasica\u201d), que hace posibles sus composiciones multisensoriales. En estos momentos se dedica \u201ca la parte creativa\u201d, toda vez que la parte t\u00e9cnica ya est\u00e1 resuelta, con sus representaciones matem\u00e1ticas precisas y sus sistemas algor\u00edtmicos. \u201cPuedo programar el ordenador y montar una especie de instalaci\u00f3n sonora, o ir al escenario e interactuar con el aparato como un instrumento musical en tiempo real\u201d, describe Manzolli. Esto es lo que har\u00e1 este a\u00f1o durante la presentaci\u00f3n intitulada <em>Descobertas <\/em>[Descubirmientos], \u201cun concierto multimodal interactivo con la Orquestra Sinf\u00f3nica de la Unicamp\u201d, durante las celebraciones por el 50\u00ba aniversario de la universidad.<\/p>\n<p>El laboratorio donde el m\u00fasico trabaja promueve \u201cun abordaje contempor\u00e1neo de sistemas complejos\u201d, en este caso, los mecanismos del cerebro humano. \u201cEn lugar de hacer simulaciones gr\u00e1ficas en el ordenador, el propio ambiente es un simulador en el cual podemos entrar y hacer inmersi\u00f3n\u201d, dice Manzolli. Los neurocient\u00edficos que trabajan en el laboratorio emplean el sistema para comprender, mediante im\u00e1genes y sonidos, impulsos generados no s\u00f3lo por la acci\u00f3n directa de quien opera el ordenador sino tambi\u00e9n por se\u00f1ales inconscientes, tales como la respiraci\u00f3n y la conductancia el\u00e9ctrica de la piel. El m\u00fasico se vale de esos recursos para explorar posibilidades art\u00edsticas. \u201cDebajo del sistema hay toda una capa de representaci\u00f3n matem\u00e1tica que se traduce en sonidos e im\u00e1genes que, cuando toco, responde a mis est\u00edmulos creando un di\u00e1logo\u201d, describe Manzolli.<\/p>\n<div id=\"attachment_222323\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-222323\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9734.jpg\" alt=\"Colores y formas generadas por impulsos conscientes e inconscientes...\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9734.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9734-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9734-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGACI\u00d3N<\/span>Colores y formas generadas por impulsos conscientes e inconscientes&#8230;<span class=\"media-credits\">DIVULGACI\u00d3N<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Circuitos cerebrales<br \/>\n<\/strong>La investigaci\u00f3n de Manzolli en el instituto catal\u00e1n, que cuenta con el apoyo de la FAPESP y del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) de Brasil, incluy\u00f3 la colaboraci\u00f3n en un proyecto en el cual se emplean juegos y realidad virtual para rehabilitar a personas que sufrieron da\u00f1os cerebrales tales como derrames. \u201cEl sistema crea est\u00edmulos visuales y sonoros y propone que la persona interact\u00fae con la representaci\u00f3n del cuerpo en la realidad virtual\u201d, explica Manzolli. \u201cAl hacerlo, el paciente es llevado a reconectarse o reconducir circuitos cerebrales que fueron da\u00f1ados\u201d. Uno de los resultados de ese proyecto ser\u00e1 un libro coescrito por el m\u00fasico brasile\u00f1o, la neur\u00f3loga espa\u00f1ola Anna Mura y el neurocient\u00edfico suizo Paul Verschure, con quien trabaja desde 1998.<\/p>\n<p>El gusto por la m\u00fasica y por las matem\u00e1ticas viene de lejos en la historia de Manzolli, quien ya tocaba el piano a los siete a\u00f1os de edad. A la hora de rendir el examen de ingreso a la universidad, eligi\u00f3 seguir matem\u00e1tica. Al llegar a la mitad de la carrera en la Unicamp, y aburrido con la aridez te\u00f3rica de los c\u00e1lculos, tom\u00f3 conocimiento de la obra del griego Iannis Xenakis (1922-2001). El m\u00fasico y arquitecto compon\u00eda obras instrumentales y electr\u00f3nicas con un sistema que \u00e9l mismo desarrollara. Para Xenakis, dice Manzolli, \u201cla m\u00fasica era una nube de notas y texturas complejas, y como tal, deber\u00eda cre\u00e1rsela con modelos estoc\u00e1sticos\u201d, es decir, indeterminadamente, mediante variables aleatorias. Entusiasmado, el joven estudiante de matem\u00e1tica rindi\u00f3 el ingreso en la carrera de M\u00fasica del Instituto de Artes de la Unicamp; y entr\u00f3. En ese tiempo era posible cursar simult\u00e1neamente dos carreras en la universidad.<\/p>\n<p>Eligi\u00f3 estudiar composici\u00f3n y regencia y se acerc\u00f3 a los docentes que trabajaban con experimentaci\u00f3n electroac\u00fastica y m\u00fasica contempor\u00e1nea. Los ordenadores de buena calidad eran raros en Brasil en aquel tiempo, a mediados de la d\u00e9cada de 1980. Manzolli creaba en un sintetizador anal\u00f3gico (\u201cuna joya\u201d) y bromea al decir que tambi\u00e9n \u201ccompon\u00eda la m\u00fasica en el cuello\u201d: se colgaba de la nuca trozos de cinta magn\u00e9tica de un grabador de cuatro canales que recortaba y mezclaba los sonidos entre s\u00ed. Una vez graduado, con una maestr\u00eda en Matem\u00e1tica y un doctorado en Composici\u00f3n Musical, ingres\u00f3 como docente en la Unicamp en 1994, donde enseguida se uni\u00f3 al Nics, al que actualmente considera como \u201cla \u00fanica raz\u00f3n por la cual todo lo que estoy haciendo sale bien\u201d. Manzolli se refiere a la capacidad de realizaci\u00f3n del grupo, merced a su estructura interdisciplinaria, donde caben estudiantes de diversos or\u00edgenes, entre ellos la m\u00fasica, la ingenier\u00eda, la matem\u00e1tica y la danza: en una parte importante de su obra se vale de interfaces gestuales para la composici\u00f3n musical.<\/p>\n<div id=\"attachment_222324\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-222324\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9746.jpg\" alt=\"...tales como la respiraci\u00f3n y la electricidad de la piel del m\u00fasico\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9746.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9746-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Arte_IMGM9746-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGACI\u00d3N<\/span>&#8230;tales como la respiraci\u00f3n y la electricidad de la piel del m\u00fasico<span class=\"media-credits\">DIVULGACI\u00d3N<\/span><\/p><\/div>\n<p>A diferencia de lo que puede hacer suponer el uso m\u00e1s convencional y popular del ordenador en m\u00fasica, la creaci\u00f3n de partituras constituye tan s\u00f3lo una parte de las posibilidades sonoras que ofrece el aparato. El m\u00fasico puede trabajar con la propia programaci\u00f3n al momento de la ejecuci\u00f3n. \u201cSuelo decir que todo proceso de composici\u00f3n es una improvisaci\u00f3n\u201d, dice Manzolli. \u201cComo la m\u00fasica es un fen\u00f3meno en el tiempo, existe siempre un aspecto que reside en el aqu\u00ed y ahora. Con el ordenador, el m\u00fasico puede expandir o contraer la presencia de ese aspecto como lo desee.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Espect\u00e1culos crean modelos de programaci\u00f3n para ordenadores  ","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[177],"tags":[288,312,333],"coauthors":[137],"class_list":["post-222321","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-artes-es","tag-computacion","tag-innovacion","tag-tecnologia-de-la-informacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=222321"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222321\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=222321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=222321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=222321"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=222321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}