{"id":223553,"date":"2016-09-06T14:05:10","date_gmt":"2016-09-06T17:05:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=223553"},"modified":"2016-09-06T14:05:10","modified_gmt":"2016-09-06T17:05:10","slug":"la-expansion-del-zika","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-expansion-del-zika\/","title":{"rendered":"La expansi\u00f3n del Zika"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-223558\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_mosquito-1.jpg\" alt=\"Original Title: aegypti668sRGB.tif\" width=\"290\" height=\"198\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_mosquito-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_mosquito-1-120x82.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_mosquito-1-250x171.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">James Gathany\/CDC<\/span>Durante las \u00faltimas semanas, dos equipos de cient\u00edficos brasile\u00f1os culminaron la secuenciaci\u00f3n del material gen\u00e9tico del virus del Zika que se aisl\u00f3 en los estados de S\u00e3o Paulo y Para\u00edba. Los resultados sugieren que la variedad del Zika circulante en distintas regiones brasile\u00f1as es la misma que se identific\u00f3 en la Polinesia Francesa, donde se registr\u00f3 un brote entre 2013 y 2014. Tambi\u00e9n se\u00f1alan que, probablemente, el virus se introdujo en Brasil en un \u00fanico evento.<\/p>\n<p>En el Instituto Adolfo Lutz, de S\u00e3o Paulo, el vir\u00f3logo Renato Pereira de Souza y su equipo secuenciaron el material gen\u00e9tico del virus del Zika que se extrajo de un paciente que desarroll\u00f3 la enfermedad en Campinas. Ese individuo contrajo el virus cuando recibi\u00f3 una transfusi\u00f3n de sangre. El donante se enferm\u00f3 unos d\u00edas despu\u00e9s y le avis\u00f3 al hemocentro de la Universidad de Campinas (Unicamp), que sospechaba que se trataba de dengue. Los an\u00e1lisis que se efectuaron en el Adolfo Lutz descartaron el dengue y confirmaron la infecci\u00f3n por el virus del Zika. \u201cLos hemocentros tambi\u00e9n deber\u00e1n prestar atenci\u00f3n a este virus, puesto que muchos de los casos son asintom\u00e1ticos\u201d, dice Pereira de Souza. \u201cEn el caso en cuesti\u00f3n, el virus se mantuvo viable e infect\u00f3 a otra persona\u201d, relata el vir\u00f3logo, uno de los coordinadores del an\u00e1lisis, que se efectu\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de investigadores de la Unicamp y de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), en Ribeir\u00e3o Preto, y fue aceptado para su publicaci\u00f3n en la revista <em>Genome Announcements<\/em>.<\/p>\n<p>La secuenciaci\u00f3n del material gen\u00e9tico del virus revel\u00f3 un genoma magro. Se trata de alrededor de 10.600 unidades (nucle\u00f3tidos) que componen una cadena simple de \u00e1cido ribonucleico (ARN). Esa cinta alberga, en total, tan s\u00f3lo seis genes, capaces de producir diez prote\u00ednas diferentes, y algunos genes son polivalentes. \u201cEl an\u00e1lisis del genoma indica que el virus proviene de un linaje muy cercano al que circul\u00f3 en la Polinesia Francesa y en la Isla de Pascua\u201d, comenta Pereira de Souza.<\/p>\n<p>En la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro, el vir\u00f3logo Amilcar Tanuri y su equipo tambi\u00e9n secuenciaron el genoma del Zika que se extrajo del l\u00edquido amni\u00f3tico de dos gestantes que tuvieron beb\u00e9s con microcefalia en el estado de Para\u00edba. Las conclusiones son las mismas. \u201cNo me cabe duda de que se trata del mismo linaje de la Polinesia\u201d, sostiene Tanuri. Seg\u00fan el vir\u00f3logo carioca, la diferencia entre el material gen\u00e9tico del virus circulante aqu\u00ed y el de all\u00e1 es m\u00ednima, de unos veinte nucle\u00f3tidos y solamente uno de los 3.500 amino\u00e1cidos (las unidades formadoras de prote\u00ednas). Semejante similitud, seg\u00fan Tanuri, indica que el virus se est\u00e1 propagando muy r\u00e1pidamente y se introdujo en una sola ocasi\u00f3n en Brasil. El investigador incluso comenta que el Zika secuenciado en R\u00edo de Janeiro presenta una gran similitud con el virus del dengue, especialmente el serotipo 4, algo que podr\u00eda dificultar el desarrollo de un kit de diagn\u00f3stico que detecte espec\u00edficamente los anticuerpos contra el Zika. \u201cTendremos que sortear esa similitud a la hora de elaborar el test\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_223559\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-223559\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_00057026.jpg\" alt=\"Un embri\u00f3n de gallina...\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_00057026.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_00057026-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_00057026-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>Un embri\u00f3n de gallina&#8230;<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>De Brasil al mundo<\/strong><br \/>\nAl virus que espanta al mundo con la amenaza de la microcefalia le llev\u00f3 casi 70 a\u00f1os atravesar la mitad del globo. Pero en poco tiempo adquiri\u00f3 un potencial explosivo para diseminarse. Su capacidad de propagaci\u00f3n parece haber aumentado en los \u00faltimos tiempos, especialmente despu\u00e9s de su arribo a Brasil, donde, seg\u00fan estimaciones del gobierno, ya ha infectado a entre 440 mil y 1.300.000 personas.<\/p>\n<p>Las adaptaciones que sufri\u00f3 el virus durante su viaje saliendo de \u00c1frica, aparentemente propiciaron su reproducci\u00f3n en el organismo humano. Esta caracter\u00edstica, que se suma a la alta movilidad de la poblaci\u00f3n actual y al hecho de que el virus se instala a menudo en la sangre humana sin ser detectado (en el 80% de los casos, la infecci\u00f3n no provoca s\u00edntomas), est\u00e1 transformando al Zika en un dolor de cabeza internacional. En un breve art\u00edculo presentado en la edici\u00f3n del 23 de enero de la revista <em>Lancet<\/em>, una de las m\u00e1s importantes del \u00e1rea m\u00e9dica, un grupo de investigadores de Canad\u00e1, Estados Unidos e Inglaterra, prev\u00e9n un escenario de r\u00e1pida difusi\u00f3n del virus del Zika por regiones con elevada concentraci\u00f3n de habitantes en Am\u00e9rica y Europa.<\/p>\n<p>El equipo encabezado por el m\u00e9dico Kamran Khan, infect\u00f3logo de la Universidad de Toronto que investiga c\u00f3mo propagan las enfermedades los viajeros, se vali\u00f3 de un\u00a0 modelo matem\u00e1tico que reproduce los brotes del dengue para calcular la capacidad de difusi\u00f3n del zika. Los investigadores alimentaron el modelo con informaciones sobre las \u00e1reas donde habitan actualmente los mosquitos del g\u00e9nero <em>Aedes<\/em>, que, adem\u00e1s del virus del Zika, tambi\u00e9n transmiten los virus de la fiebre amarilla, del dengue y del chikungu\u00f1a, as\u00ed como las regiones con clima favorable para la proliferaci\u00f3n de esos insectos. Con estos datos, ahora tienen una idea de d\u00f3nde habr\u00eda condiciones propicias para la propagaci\u00f3n del zika, en caso de que el virus arribase all\u00ed.<\/p>\n<p>En una etapa posterior, los cient\u00edficos tuvieron que calcular la probabilidad de que el virus llegue a las regiones donde habita su transmisor \u2012el <em>Aedes aegypti<\/em>\u2012, en Am\u00e9rica y en \u00c1frica, y el <em>Aedes albopictus<\/em>, en Asia y Europa. Para lograrlo, mapearon el destino internacional de las personas que, durante el per\u00edodo comprendido entre septiembre de 2014 y agosto de 2015, visitaron regiones de Brasil donde se registraban contagios de zika.<\/p>\n<p>En ese per\u00edodo, casi 10 millones de personas viajaron al exterior partiendo de 146 aeropuertos brasile\u00f1os emplazados en \u00e1reas donde circulaba el virus. Alrededor de 6,5 millones de personas (el 65% del total) se trasladaron a pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur y del Norte. Otro 27% viaj\u00f3 hacia Europa, y un 5% se dirigi\u00f3 a Asia. Estados Unidos, s\u00f3lo, ha recibi\u00f3 a 2,8 millones de personas provenientes de Brasil, mientras que Argentina acogi\u00f3 a 1,3 millones y Chile, a 614 mil. En Europa, los destinos m\u00e1s frecuentes fueron: Italia, Portugal y Francia, donde cada uno recibi\u00f3 a 400 mil personas. Algunas decenas de miles tambi\u00e9n viajaron a Asia, en particular, a China, y a \u00c1frica, principalmente hacia Angola.<\/p>\n<p>Este panorama preocupa a las autoridades sanitarias por diversas razones. En primer lugar, porque algunas de las regiones que recibieron a los viajeros albergan una elevada concentraci\u00f3n de habitantes. \u201cM\u00e1s del 60% de la poblaci\u00f3n de Argentina, Italia y Estados Unidos habita en regiones propicias para la transmisi\u00f3n estacional del virus\u201d, escribieron los investigadores. En M\u00e9xico, Colombia y tambi\u00e9n en Estados Unidos, hay entre 23 y 30 millones de habitantes que se encontrar\u00edan en \u00e1reas donde el riesgo de transmisi\u00f3n es permanente, en las cuales los insectos pueden propagar el virus durante todo el a\u00f1o.<\/p>\n<p>El segundo motivo de inquietud radica en que el Zika parece haber adquirido la capacidad para infectar con mayor facilidad al organismo humano en el extenso y lento tr\u00e1nsito que realiz\u00f3 en Asia, desde que sali\u00f3 de los bosques de Uganda aproximadamente en 1945, hasta arribar a la Polinesia Francesa en 2013, desde donde lleg\u00f3 a Brasil. En esa traves\u00eda, recientemente mapeada por el biom\u00e9dico Caio de Melo Freire, de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), junto a colegas de la USP y del Instituto Pasteur, en Senegal, el virus se humaniz\u00f3. Esto quiere decir que algunos de sus genes poseen ahora la f\u00f3rmula para elaborar prote\u00ednas m\u00e1s compatibles con el organismo humano, lo cual facilita la infecci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/08\/10\/zika-el-virus-que-tomo-a-brasil-por-sorpresa\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 239<\/em><\/a>). \u201cEsto podr\u00eda haber ocurrido porque en el curso de su viaje, el virus circul\u00f3 entre pocos vectores, probablemente, el ser humano y el insecto\u201d, explica el bi\u00f3logo Atila Iamarino, coautor del estudio, quien es miembro del equipo de la USP y que tambi\u00e9n se dedica a la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica. Adem\u00e1s, junto a la zo\u00f3loga S\u00f4nia Carvalho Lopes, coordin\u00f3 la producci\u00f3n de un <a href=\"https:\/\/pt.wikiversity.org\/wiki\/Educa%C3%A7%C3%A3o_na_Web\/Material_de_apoio_docente_para_Zika\" target=\"_blank\">material que se encuentra disponible en el sitio web Wikiversidade<\/a>, con orientaciones para que los docentes de la ense\u00f1anza b\u00e1sica y media puedan ayudar a sus alumnos a desmentir rumores sobre el zika que se difunden por internet.<\/p>\n<p>A medida que el virus avanza, cient\u00edficos de todo Brasil prosiguen con sus estudios para intentar comprender qu\u00e9 provoca el Zika en el organismo humano y c\u00f3mo es que causar\u00eda los casos de microcefalia que se le atribuyen. Desde el 22 de octubre de 2015 hasta el 30 de enero de este a\u00f1o, el Ministerio de Salud registr\u00f3 el nacimiento de 4.783 beb\u00e9s que, se sospecha, padecen microcefalia (antes de la epidemia de zika, no era obligatorio informarlo).<\/p>\n<p>De los 1.113 casos que se analizaron, 404 ya se confirmaron. Esos beb\u00e9s tienen, efectivamente, el cerebro demasiado peque\u00f1o para su edad y, adem\u00e1s de los s\u00edntomas cl\u00ednicos, exhiben se\u00f1ales de lesi\u00f3n cerebral compatibles con las de una infecci\u00f3n adquirida en el curso del embarazo (cong\u00e9nita). Hasta ahora, sin embargo, s\u00f3lo se logr\u00f3 comprobar la infecci\u00f3n por Zika en 17 de los 404 casos de microcefalia. En los restantes 387 casos, se depende de la realizaci\u00f3n de pruebas inmunol\u00f3gicas, a\u00fan no disponibles, para descartar terminantemente esa asociaci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_223556\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-223556\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Embri\u00e3o-de-peixe-zebra.jpg\" alt=\"...y otro de pez cebra: modelos para el estudio del desarrollo del sistema nervioso central\" width=\"290\" height=\"143\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Embri\u00e3o-de-peixe-zebra.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Embri\u00e3o-de-peixe-zebra-250x123.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Embri\u00e3o-de-peixe-zebra-120x59.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">\u00c2ngela Costa y Murilo Carvalho\/ lnbio<\/span>&#8230;y otro de pez cebra: modelos para el estudio del desarrollo del sistema nervioso central<span class=\"media-credits\">\u00c2ngela Costa y Murilo Carvalho\/ lnbio<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Un s\u00edndrome cong\u00e9nito<\/strong><br \/>\nAlgunos grupos intentan realizar una mejor caracterizaci\u00f3n de los problemas que presentan los hijos de madres posiblemente infectadas por el virus. Con la coordinaci\u00f3n de la m\u00e9dica y genetista Lavinia Sch\u00fcler-Faccini, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, expertos en anomal\u00edas cong\u00e9nitas de diversas instituciones brasile\u00f1as realizaron ex\u00e1menes cl\u00ednicos, gen\u00e9ticos y por im\u00e1genes en 35 ni\u00f1os con microcefalia relacionada con el zika nacidos en ocho estados brasile\u00f1os, entre los que figura S\u00e3o Paulo. \u201cLos an\u00e1lisis permitieron descartar enfermedades gen\u00e9ticas o infecci\u00f3n a trav\u00e9s de otros agentes conocidos que causan microcefalia\u201d, comenta Sch\u00fcler-Faccini.<\/p>\n<p>A partir de esos an\u00e1lisis, comenz\u00f3 a emerger un patr\u00f3n de alteraciones t\u00edpico de las infecciones causadas por virus durante la gestaci\u00f3n. Si bien no se comprob\u00f3 que las madres hayan sido infectadas por el virus, el 74% de ellas present\u00f3 s\u00edntomas compatibles con la fiebre del Zika durante el embarazo, tales como manchas rojas con comez\u00f3n, fiebre tenue y dolor en las articulaciones, la mayor\u00eda de ellos, durante el primer trimestre de gestaci\u00f3n, cuando el feto atraviesa una fase acelerada de su desarrollo. De los 35 beb\u00e9s que se estudiaron, 25 (el 71% del total) padec\u00edan microcefalia grave, con un per\u00edmetro del cr\u00e1neo inferior a 31 cent\u00edmetros al nacer.<\/p>\n<p>Los 27 beb\u00e9s a los que se les efectuaron ex\u00e1menes por im\u00e1genes presentaban alteraciones neurol\u00f3gicas. Lo m\u00e1s com\u00fan eran las calcificaciones, peque\u00f1os n\u00f3dulos que funcionan como una especie de cicatriz en el tejido cerebral. Uno de cada tres ni\u00f1os presentaba lisencefalia \u2012ausencia de las circunvoluciones caracter\u00edsticas del cerebro sano\u2012, o paquigiria, que son pliegues m\u00e1s alargados. Estas \u00faltimas alteraciones, m\u00e1s graves, sugieren que la infecci\u00f3n se produjo en una etapa precoz del desarrollo.<\/p>\n<p>Cuatro de los beb\u00e9s desarrollaron un problema articular grave, la artrogriposis. Esta enfermedad, que dificulta el movimiento de las articulaciones, se manifest\u00f3 fundamentalmente en las rodillas, las caderas y los codos y, a juicio de Sch\u00fcler-Faccini, podr\u00eda significar que el beb\u00e9 no se mov\u00eda mucho durante el desarrollo intrauterino a causa de las lesiones neurol\u00f3gicas. \u201cHemos analizado otros 15 casos y el patr\u00f3n que observamos siempre es muy similar, lo que abona la hip\u00f3tesis de que la infecci\u00f3n por el Zika no provoca solamente microcefalia, sino tambi\u00e9n un nuevo s\u00edndrome, tal como ya propusieron algunos investigadores\u201d, comenta la genetista, quien present\u00f3 los resultados en un art\u00edculo publicado en la edici\u00f3n del 22 de enero de la revista <em>Morbidity and Mortality Weekly Report<\/em>.<\/p>\n<p>La caracterizaci\u00f3n de los da\u00f1os asociados al zika resulta fundamental para encauzar el trabajo de otros grupos que tratan de esclarecer los mecanismos biol\u00f3gicos inherentes a la microcefalia. En el marco de una nueva iniciativa de estudio del virus que organiz\u00f3 Kleber Gomes Franchini, del Laboratorio Nacional de Biolog\u00eda (LNBio) del Centro de Investigaciones en Energ\u00eda y Materiales (CNPEM), el m\u00e9dico e investigador Jos\u00e9 Xavier Neto y su equipo de Campinas se proponen inocular el virus en embriones de ratones, gallinas y peces cebra con diferentes edades.<\/p>\n<p>En los vertebrados, el amplio grupo zool\u00f3gico que incluye desde peces hasta mam\u00edferos (incluidos los seres humanos), la formaci\u00f3n y el desarrollo de los \u00f3rganos del sistema nervioso central siguen una secuencia de pasos conocidos y estandarizados. Las interferencias en diferentes etapas generalmente conducen a distintas alteraciones en la estructura cerebral, lo cual permite prever la acci\u00f3n del virus. \u201cPreviamente\u201d, explica Xavier Neto, \u201cdeberemos verificar cu\u00e1l es el modelo biol\u00f3gico m\u00e1s adecuado para el estudio de la infecci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El investigador pretende analizar las alteraciones a nivel celular y gen\u00e9tico. El modelo que se observ\u00f3 en los casos de microcefalia asociados al virus del Zika sugiere que podr\u00edan producirse interferencias tanto en la multiplicaci\u00f3n de las c\u00e9lulas como en la fase de migraci\u00f3n, en la cual \u00e9stas se desplazan perif\u00e9ricamente hasta las posiciones que ocupar\u00e1n en el cerebro fetal, un fen\u00f3meno que ocurre durante el segundo trimestre de la gestaci\u00f3n. \u201cLa informaci\u00f3n que va surgiendo es mucha y todav\u00eda hay que determinar qu\u00e9 es lo m\u00e1s importante\u201d, dice Xavier Neto. En sus experimentos, el cient\u00edfico utilizar\u00e1 muestras del virus que se est\u00e1 cultivando en el laboratorio de Lucio Freitas J\u00fanior, tambi\u00e9n del LNBio. \u00c9ste, a su vez, est\u00e1 desarrollando ensayos de selecci\u00f3n para la b\u00fasqueda de nuevos compuestos que puedan utilizarse en el tratamiento de las infecciones por Zika.<\/p>\n<div id=\"attachment_223555\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-223555\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Bacillus_spp.jpg\" alt=\"Colonias de bacterias del g\u00e9nero Bacillus...\" width=\"290\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Bacillus_spp.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Bacillus_spp-120x83.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Bacillus_spp-250x173.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Let\u00edcia Gushi\/Unesp<\/span>Colonias de bacterias del g\u00e9nero <em>Bacillus<\/em>&#8230;<span class=\"media-credits\">Let\u00edcia Gushi\/Unesp<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>El virus y el mosquito<\/strong><br \/>\nMientras algunos investigadores mapean los da\u00f1os que produce el virus en el organismo humano, otros buscan formas de reducir o incluso de bloquear la transmisi\u00f3n del virus por el mosquito. En la Universidade Estadual Paulista (Unesp), campus de Botucatu, el bi\u00f3logo Jayme Souza-Neto est\u00e1 empezando a investigar cu\u00e1les son los factores que tornan al <em>Aedes<\/em> m\u00e1s susceptible de infectarse con el Zika. En ese trabajo, se propone valerse de lo que se ha aprendido durante los \u00faltimos a\u00f1os al respecto de la interacci\u00f3n entre el mosquito y el virus del dengue.<\/p>\n<p>A\u00f1os atr\u00e1s, durante su posdoctorado en la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, Souza-Neto comenz\u00f3 a notar que las bacterias que componen la microbiota intestinal y naturalmente se encuentran en el sistema digestivo del insecto, en algunos casos lo protegen contra el virus del dengue. Ese efecto se hizo evidente cuando los investigadores trataron a una poblaci\u00f3n de mosquitos con antibi\u00f3ticos \u2012alter\u00e1ndoles su microbiota intestinal\u2012 y comprobaron que se infectaban m\u00e1s f\u00e1cilmente con el virus que aqu\u00e9llos que manten\u00edan su microbiota intacta.<\/p>\n<p>En un desglose de ese trabajo, Souza-Neto constat\u00f3 que algunos grupos de bacterias desempe\u00f1ar\u00edan un efecto m\u00e1s protector que otros. Las hembras de <em>Aedes<\/em> a las que se aliment\u00f3 con una mezcla de sangre y una alta concentraci\u00f3n de ciertos grupos de bacterias \u2012por ejemplo, las bacterias del g\u00e9nero <em>Paenibacillus<\/em> y <em>Proteus<\/em>\u2012 presentaban una cantidad menor de copias del virus en los intestinos. Adem\u00e1s de estimular el sistema biol\u00f3gico del insecto, algunas de estas bacterias, tal como ya se sabe, act\u00faan directamente sobre el virus, inhibiendo su replicaci\u00f3n. \u201cComo el virus del dengue y el de la fiebre del Zika son evolutivamente muy pr\u00f3ximos, es posible que algunas variedades de bacterias que act\u00faan contra uno tambi\u00e9n funcionen contra el otro\u201d, dice Souza-Neto. De mostrarse exitosa esta estrategia para combatir al virus, podr\u00eda sum\u00e1rsela al combate contra el propio mosquito que, por el momento, es la forma m\u00e1s eficiente de evitar el avance del zika.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de buscar maneras de evitar que el mosquito se infecte con el virus, impidi\u00e9ndole al insecto la transmisi\u00f3n, Souza-Neto pretende comparar la eficiencia del <em>Aedes aegypti<\/em> en la propagaci\u00f3n del virus del dengue con la de la diseminaci\u00f3n del Zika. Este trabajo lo llevar\u00e1 a cabo en colaboraci\u00f3n con el equipo de la entom\u00f3loga Margareth Capurro, de la USP, y podr\u00eda ser de ayuda para explicar por qu\u00e9 este virus parece dispersarse m\u00e1s r\u00e1pidamente que aqu\u00e9l. En el marco de un proyecto que desarrollar\u00e1 junto a cient\u00edficos del Imperial College de Londres, se propone incluso verificar si el <em>Aedes albopictus<\/em>, com\u00fan en Europa y detectado en algunas regiones boscosas en Brasil, tambi\u00e9n puede ser un buen vector del Zika.<\/p>\n<p>En forma simult\u00e1nea con los estudios a largo plazo, Souza-Neto se ocupar\u00e1 de una labor de impacto inmediato. Tal como lo har\u00e1n otros equipos de la Red Zika, su grupo de trabajo con sede en Botucatu realizar\u00e1 una b\u00fasqueda activa de mosquitos en las \u00e1reas donde hay casos con sospecha de la enfermedad. \u201cDe esta manera, esperamos conocer la cantidad de mosquitos infectados en el ambiente y la cepa del virus circulante\u201d, comenta el bi\u00f3logo, quien trabajar\u00e1 junto a Margareth Capurro y Lincoln Suesdek, del Instituto Butantan, ambos integrantes de la red de investigaciones que comenz\u00f3 a estructurarse en S\u00e3o Paulo en el mes de diciembre, y que ahora ganar\u00e1 en eficiencia, con una gesti\u00f3n optimizada.<\/p>\n<div id=\"attachment_223557\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-223557\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Microbacterium_spp.jpg\" alt=\"...y Microbacterium: test para evaluar si eliminan al virus del Zika\" width=\"290\" height=\"217\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Microbacterium_spp.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Microbacterium_spp-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Zika_Microbacterium_spp-250x187.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Let\u00edcia Gushi\/Unesp<\/span>&#8230;y <em>Microbacterium<\/em>: test para evaluar si eliminan al virus del Zika<span class=\"media-credits\">Let\u00edcia Gushi\/Unesp<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Una red m\u00e1s eficiente<\/strong><br \/>\nEn el marco de una reuni\u00f3n que se realiz\u00f3 a comienzos del mes de febrero en el Consejo de Rectores de las Universidades Estaduales Paulistas (Cruesp), los prorrectores de Investigaci\u00f3n de la USP, Unicamp y Unesp, les propusieron a los l\u00edderes de la Red Zika la creaci\u00f3n de una estructura que permita optimizar el uso de los recursos disponibles y coordinar la interacci\u00f3n entre esas universidades y otras instituciones del pa\u00eds y del exterior, adem\u00e1s de acelerar el acceso a un mayor presupuesto para la investigaci\u00f3n. Esta estructura estar\u00e1 compuesta por un comit\u00e9 cient\u00edfico y otro consultivo, ambos integrados por miembros de las tres universidades, adem\u00e1s de un vocero, que oficiar\u00e1 como interlocutor ante los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El objetivo, seg\u00fan los prorrectores, consiste en dise\u00f1ar un programa de acci\u00f3n que conduzca con mayor premura a la comprensi\u00f3n de c\u00f3mo act\u00faa el virus en el organismo humano, al desarrollo de test de diagn\u00f3stico m\u00e1s eficaces, a la producci\u00f3n de un suero o una vacuna contra el virus y, adem\u00e1s, al control del vector. En primera instancia, se efectuar\u00e1 un censo de todos los cient\u00edficos de la red y de sus \u00e1reas de actuaci\u00f3n. \u201cCon ello, pretendemos tener m\u00e1s claro el panorama con el que estamos trabajando, para verificar los recursos disponibles y cu\u00e1les tendremos que conseguir, incluso en el exterior\u201d, dice Maria Jos\u00e9 Giannini, prorrectora de Investigaci\u00f3n de la Unesp. \u201c\u00c9se ser\u00e1 un intento por lograr que las mencionadas colaboraciones obtengan resultados con mayor rapidez en un tema que se ha transformado en una urgencia nacional e internacional\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>\u201cEsta coordinaci\u00f3n quiz\u00e1 no hab\u00eda sido necesaria hasta ahora\u201d, dijo el prorrector de Investigaci\u00f3n de la USP, Jos\u00e9 Eduardo Krieger. \u201cNo obstante, ahora hemos percibido que se torn\u00f3 necesaria para que la red gane en eficiencia\u201d. En su opini\u00f3n, tal estructuraci\u00f3n permitir\u00e1 aprovechar mejor los recursos y la infraestructura de las tres universidades. \u201cTodav\u00eda no se hab\u00edan integrado las capacidades internas de cada instituci\u00f3n y podr\u00eda haber otros grupos trabajando en forma aislada sobre un mismo tema\u201d, comenta Glaucia Pastore, prorrectora de Investigaci\u00f3n de la Unicamp. \u201cEn esta instancia de emergencia, necesitamos un nuevo modelo de trabajo, donde el desempe\u00f1o sea complementario para superar los obst\u00e1culos m\u00e1s r\u00e1pidamente\u201d.<\/p>\n<p>El director cient\u00edfico de la FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz, estuvo presente en la reuni\u00f3n y les solicit\u00f3 a las tres universidades que preparen un programa con propuestas, metodolog\u00edas y objetivos, que pueda remitirse a algunas fuentes de financiaci\u00f3n. \u201cLo que pretend\u00edamos era contar con un nuevo programa subvencionado por la FAPESP, enfocado en una mejor comprensi\u00f3n, principalmente del virus del Zika, pero tambi\u00e9n, en relaci\u00f3n con el dengue y el chikungu\u00f1a\u201d, dijo Brito Cruz. \u201cTendremos m\u00e1s reuniones al respecto\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nCaracterizaci\u00f3n de los mecanismos de acci\u00f3n antidengue mediados por la microbiota intestinal de poblaciones naturales del mosquito <em>Aedes aegypti<\/em> (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/83235\/caracterizacao-dos-mecanismos-de-acao-anti-dengue-mediados-pela-microbiota-intestinal-de-populacoes\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2013\/11343-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Programa J\u00f3venes Investigadores; <strong>Investigador responsable<\/strong> Jayme Augusto de Souza Neto (IBTec-Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.843.243,92<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nCUNHA, M. S. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/genomea.asm.org\/content\/4\/2\/e00032-16.abstract\" target=\"_blank\">First complete genome sequence of zika virus (Flaviviridae, Flavivirus) from an autochthonous transmission in the Americas<\/a>. <strong>Genome Announcements<\/strong>. En prensa.<br \/>\nSCH\u00dcLER-FACCINI, L.<em> et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.cdc.gov\/mmwr\/volumes\/65\/wr\/mm6503e2.htm\" target=\"_blank\">Possible association between zika virus infection and microcephaly \u2013 Brazil, 2015<\/a>. <strong>Morbidity and Mortality Weekly Report<\/strong>. 22 ene. 2016.<br \/>\nBOGOCHI, I. I. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(16)00080-5\/fulltext\" target=\"_blank\">Anticipating the international spread of zika virus from Brazil<\/a>. <strong>Lancet<\/strong>. v. 387, p. 334-5. 23 ene. 2016.<br \/>\nOLIVEIRA MELO, A. S. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/uog.15831\/abstract\" target=\"_blank\">Zika virus intrauterine infection causes fetal brain abnormality and microcephaly: tip of the iceberg? <\/a><strong>Ultrasound Obstretics and Gynecology<\/strong>. v. 47. p. 6-7. 2016.<br \/>\nVENTURA, C. V. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(16)00006-4\/abstract\" target=\"_blank\">Zika virus in Brazil and macular atrophy in a child with microcephaly<\/a>. <strong>Lancet<\/strong>. v. 387. p. 228. 23 ene. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La secuenciaci\u00f3n confirma la origen de virus Zika que circula en Brasil","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,298,316,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-223553","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-epidemiologia-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/223553","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=223553"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/223553\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=223553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=223553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=223553"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=223553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}