{"id":228722,"date":"2016-12-20T16:09:00","date_gmt":"2016-12-20T18:09:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=228722"},"modified":"2016-12-20T16:11:32","modified_gmt":"2016-12-20T18:11:32","slug":"la-importancia-de-estar-presente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-importancia-de-estar-presente\/","title":{"rendered":"La importancia de estar presente"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Cuanto-m\u00e1s-cerca.jpg\" rel=\"attachment wp-att-228724\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-228724\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Cuanto-m\u00e1s-cerca-300x185.jpg\" alt=\"Cuanto m\u00e1s cerca\" width=\"300\" height=\"185\" \/><\/a>El crecimiento de la colaboraci\u00f3n entre investigadores brasile\u00f1os se mantiene a\u00fan bajo un influjo importante de la cercan\u00eda geogr\u00e1fica de los socios. Esta constataci\u00f3n, realizada con base en el an\u00e1lisis de los datos de m\u00e1s de un mill\u00f3n de curr\u00edculos acad\u00e9micos de la Plataforma Lattes, sugiere que los avances en tecnolog\u00edas de comunicaci\u00f3n no fueron lo suficientemente fuertes como para derribar los efectos de la distancia a la hora de sembrar colaboraciones en art\u00edculos cient\u00edficos. El peso de la cercan\u00eda sigue siendo sumamente importante, seg\u00fan indica art\u00edculo publicado en enero por investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y de la Universidad Federal del ABC en <em>Journal of the Asociation for Information Science and Technology<\/em>. Seg\u00fan dicho estudio, una distancia de 100 kil\u00f3metros (km) entre dos investigadores brasile\u00f1os reduce las probabilidades de colaboraci\u00f3n un 16,3% en promedio. Pero ese efecto no es lineal. Un aumento de 300 km en la distancia disminuye la probabilidad de cooperaci\u00f3n un 41,3%. Se observ\u00f3 tambi\u00e9n que este fen\u00f3meno afecta de manera peculiar a las colaboraciones en diferentes \u00e1reas del conocimiento (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Cuanto-m\u00e1s-cerca.jpg\" target=\"_blank\">vea el gr\u00e1fico<\/a><\/em>). Por ejemplo: una distancia de 400 km entre dos investigadores reduce un 40% las posibilidades de publicar un trabajo en colaboraci\u00f3n de ser de las \u00e1reas de ling\u00fc\u00edstica, letras y artes, en tanto que el impacto llega al 65% en caso de que el trabajo corresponda al campo de las ciencias agrarias, exactas y de la Tierra.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el economista Eduardo Haddad, uno de los autores del art\u00edculo, el contacto personal y frecuente entre investigadores facilita las interacciones y amplifica la productividad de los socios. \u201cV\u00e9ase el caso del nuestro art\u00edculo. Abarc\u00f3 a grupos de unidades distintas de la USP, que se encontraron f\u00e1cilmente porque bastaba con cruzar la calle para conversar\u201d, dice Haddad, quien es docente de la Facultad de Econom\u00eda, Administraci\u00f3n y Contabilidad (FEA) e investigador del N\u00facleo de Econom\u00eda Regional y Urbana de la USP. \u201cLa producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a creci\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os y ese crecimiento redund\u00f3 en un aumento notable de la cantidad de colaboraciones\u201d, afirma el investigador.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n y de la din\u00e1mica de las colaboraciones, dentro y fuera de Brasil, como as\u00ed tambi\u00e9n su est\u00edmulo, resulta importante para aumentar la visibilidad de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a, afirma Samile Vanz, docente de la Facultad de Biblioteconom\u00eda de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul que se dedica al estudio de colaboraciones cient\u00edficas (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/03\/01\/la-construccion-conjunta\/?cat=politica\" target=\"_blank\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n\u00a0 n\u00ba 169<\/em><\/a>). \u201cSe sabe que los art\u00edculos escritos por varios autores tienen mayores probabilidades de ser citados que los escritos por autores aislados. Ampliar la producci\u00f3n cient\u00edfica implica ampliar las colaboraciones\u201d, dice.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Distintos.jpg\" rel=\"attachment wp-att-228725\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-228725\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Distintos-300x184.jpg\" alt=\"Distintos\" width=\"300\" height=\"184\" \/><\/a>La investigaci\u00f3n que dio origen al art\u00edculo se llev\u00f3 a cabo durante la maestr\u00eda del economista Ot\u00e1vio Sidone, dirigido por Haddad y concluido en 2013, durante el cual el investigador analiz\u00f3 la distribuci\u00f3n de las redes de colaboraci\u00f3n cient\u00edfica en Brasil entre 1990 y 2010. \u201cMi inter\u00e9s inicial era estudiar de qu\u00e9 modo el conocimiento producido por la universidad se vierte hacia la comunidad y tiene impacto en el desarrollo regional, pero en el \u00ednterin resolv\u00ed concentrarme en los flujos de conocimiento que existen entre las regiones brasile\u00f1as\u201d, dice Sidone. El an\u00e1lisis del efecto de la cercan\u00eda en las colaboraciones se volvi\u00f3 viable con la participaci\u00f3n del investigador en ciencia de la computaci\u00f3n Jes\u00fas Mena-Chalco, quien en ese entonces cursaba una pasant\u00eda posdoctoral en el Instituto de Matem\u00e1tica y Estad\u00edstica (IME) de la USP, y en la actualidad es docente de Universidad Federal del ABC. Mena-Chalco fue el autor de un estudio, publicado en 2014, en el cual analiz\u00f3 el perfil de las colaboraciones cient\u00edficas brasile\u00f1as con base en el cruce de datos de 1.100.000 curr\u00edculos Lattes (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/04\/24\/el-arte-de-asociarse-2\/?cat=politica\" target=\"_blank\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 218<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>\u201cEn el primer trabajo, el foco era el investigador. En ese mismo estudio procuramos comprender de qu\u00e9 manera la geolocalizaci\u00f3n influye en la colaboraci\u00f3n. Yo imaginaba que esa influencia hab\u00eda perdido importancia, pero no es lo que mostr\u00f3 el an\u00e1lisis de los datos al identificar las ciudades donde trabajan los investigadores brasile\u00f1os que colaboraron entre s\u00ed\u201d, dice Mena-Chalco, quien actualmente se dedica a crear una plataforma con la genealog\u00eda de los investigadores de Brasil, con el fin de demostrar la influencia de l\u00edderes del pasado en la formaci\u00f3n de la generaci\u00f3n actual. Ese proyecto est\u00e1 financiado por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq).<\/p>\n<p>Las posibilidades de cooperar var\u00edan de acuerdo con otros factores. En campos del conocimiento cuya investigaci\u00f3n depende de inversiones abultadas en infraestructura, tales como grandes laboratorios u hospitales universitarios, la cercan\u00eda tiene un peso mayor. \u201cGrandes instalaciones de investigaci\u00f3n suelen concentrarse en grandes ciudades, y los investigadores deben desplazarse hasta ellas para trabajar juntos. Es m\u00e1s dif\u00edcil cooperar a distancia\u201d, afirma Eduardo Haddad. \u201cEn tanto, en \u00e1reas ligadas a las humanidades y a las ciencias sociales, es m\u00e1s viable hacer investigaci\u00f3n colaborativa de manera no presencial. Yo, por ejemplo, necesito \u00fanicamente una buena conexi\u00f3n de internet y acceso a bancos de datos para trabajar con colaboradores.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Crecimiento.jpg\" rel=\"attachment wp-att-228723\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-228723\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Crecimiento-300x239.jpg\" alt=\"Crecimiento\" width=\"300\" height=\"239\" \/><\/a>En ese estudio se mapearon cu\u00e1les son los pares de ciudades brasile\u00f1as donde se computaron los mayores \u00edndices de colaboraci\u00f3n. Metr\u00f3polis que son sedes de grandes universidades aparecen en ese <em>ranking <\/em>junto a ciudades vecinas con un historial mucho menor de investigaci\u00f3n cient\u00edfica. En la lista m\u00e1s reciente, con datos de 2007 a 2009, S\u00e3o Paulo despunta en compa\u00f1\u00eda de Santo Andr\u00e9 (sede de la joven Universidad Federal del ABC), R\u00edo de Janeiro aparece en compa\u00f1\u00eda de Niter\u00f3i (donde funciona la Federal Fluminense) y de Serop\u00e9dica (sede de la Federal Rural de R\u00edo de Janeiro), as\u00ed como Porto Alegre junto a la ciudad <em>ga\u00facha<\/em> de Santa Maria (tambi\u00e9n sede de una universidad federal). Pero existen circunstancias que superan el efecto de la cercan\u00eda. Los datos muestran que metr\u00f3polis que concentran gran producci\u00f3n cient\u00edfica atraen naturalmente m\u00e1s colaboraciones, dentro o fuera de su \u00e1rea de influencia.<\/p>\n<p>La capital paulista se encuentra en seis de las nove colaboraciones de municipios con colaboraciones m\u00e1s frecuentes entre 2007 y 2009. Sede del campus principal de la USP, que responde por el 25% de la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a, y de instituciones tales como la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP), la capital paulista lidera la lista al lado de Campinas (donde est\u00e1 la Universidad de Campinas, la Unicamp); aparece en 3\u00ba lugar al lado de Ribeir\u00e3o Preto (donde queda el otro campus de la USP); en 4\u00ba, con R\u00edo de Janeiro; en 6\u00ba, con Porto Alegre; en 9\u00ba, con Santo Andr\u00e9, y en 10\u00ba con Curitiba. Datos recabados para per\u00edodos anteriores destacaron colaboraciones entre S\u00e3o Paulo y ciudades paulistas como S\u00e3o Carlos, sede de una universidad federal y un campus de la USP, y Botucatu, que es sede de uno de los campus de la Universidade Estadual Paulista (Unesp). \u201cLas colaboraciones entre municipios siguen una especie de modelo gravitacional, y eso explica por qu\u00e9 S\u00e3o Paulo y R\u00edo de Janeiro son l\u00edderes naturales de colaboraciones, tanto con instituciones de ciudades cercanas como alejadas\u201d, dice Haddad.<\/p>\n<p>El patr\u00f3n espacial de la cooperaci\u00f3n puede variar entre las \u00e1reas de conocimiento. El art\u00edculo presenta dos ejemplos, que tambi\u00e9n ilustran este reportaje (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Distintos-300x184.jpg\" target=\"_blank\">vea los mapas<\/a><\/em>): el flujo de colaboraciones en los campos de ciencias de la salud y ciencias agrarias. En el caso de la investigaci\u00f3n en salud, el flujo principal de colaboraciones ocurre dentro del estado de S\u00e3o Paulo, alrededor de municipios como la capital paulista, Ribeir\u00e3o Preto y Campinas. \u201cLa concentraci\u00f3n en ese corredor es impresionante\u201d, dice Ot\u00e1vio Sidone. Partiendo de la capital existe una red de colaboraciones con ciudades en las regiones sur, sudeste y nordeste.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Lazos.jpg\" rel=\"attachment wp-att-228726\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-228726\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Lazos-300x127.jpg\" alt=\"Lazos\" width=\"300\" height=\"127\" \/><\/a>En tanto, en las ciencias agrarias, el perfil est\u00e1 m\u00e1s descentralizado. Se visualizan dos redes distintas. La que m\u00e1s siembra colaboraciones parte de Vi\u00e7osa, ciudad de Minas Gerais sede de una de las m\u00e1s importantes universidades dedicadas a la agricultura de Brasil, y se ramifica hacia diversos estados del nordeste y del centro-oeste. Una segunda red abarca ciudades paulistas donde existen campus de la USP (S\u00e3o Paulo, Piracicaba y Ribeir\u00e3o Preto), de la Unicamp (Campinas) y de la Unesp (Jaboticabal y Botucatu). \u201cHay una red de colaboraciones que parte de Vi\u00e7osa y se vincula a unidades de la estatal Embrapa dispersas por el pa\u00eds, y otra red de colaboraciones dentro de S\u00e3o Paulo con intereses regionales, como la producci\u00f3n de biocombustibles\u201d, dice Eduardo Haddad.<\/p>\n<p>El investigador acota que las colaboraciones cient\u00edficas crecen de acuerdo con un est\u00e1ndar y siguen una jerarqu\u00eda. \u201cLa gran mayor\u00eda de ellas nace de la relaci\u00f3n entre investigadores y sus supervisores, se propaga hacia otras ciudades a medida que hijos y nietos acad\u00e9micos de l\u00edderes de investigaci\u00f3n van a trabajar en instituciones diferentes y crea nuevos nexos a trav\u00e9s de doctorados s\u00e1ndwich en el exterior o pasant\u00edas posdoctorales\u201d, dice. Seg\u00fan Haddad, las colaboraciones tienen varios niveles de interacci\u00f3n. El primero abarca a los grandes centros de excelencia, que logran colaborar con instituciones internacionales y se apropian de conocimiento producido fuera del pa\u00eds. Esos grandes centros establecer\u00e1n colaboraciones en Brasil primero con grupos m\u00e1s fuertes y, en un segundo momento, con \u00a0regiones menos desarrolladas, merced a la conexi\u00f3n con hijos y nietos acad\u00e9micos o a colaboraciones que comprenden recabado de datos, por ejemplo.<\/p>\n<p>Experto en geograf\u00eda de la innovaci\u00f3n, Renato de Castro Garcia, docente del Instituto de Econom\u00eda de la Unicamp, afirma que los resultados sobre las colaboraciones en el ambiente acad\u00e9mico coinciden con lo que se conoce sobre interacciones entre investigadores y empresas. \u201cEn las relaciones entre universidades y el sector privado, las interacciones frecuentes y el contacto cara a cara permiten que se comparta de un modo m\u00e1s fluido un tipo de conocimiento que no est\u00e1 en los libros ni tampoco en los manuales, sino que depende de la experiencia profesional de los interlocutores\u201d, dice. Pero la proximidad geogr\u00e1fica, afirma De Castro Garcia, no es el \u00fanico factor implicado en interacciones que producen innovaciones. \u201cTambi\u00e9n tiene su peso lo se denomina como cercan\u00eda cognitiva, que es una profunda familiaridad compartida entre los interlocutores sobre el tema en cuesti\u00f3n, la cercan\u00eda temporal, que es la posibilidad de interactuar con una cierta frecuencia, pero no todo el tiempo, sino mediante reuniones y visitas t\u00e9cnicas, y la cercan\u00eda social, que es el v\u00ednculo de confianza entre ambas partes que se establece en el transcurso del tiempo y permite el intercambio constante de informaci\u00f3n, aun a distancia\u201d. Seg\u00fan De Castro Garcia, estos tipos de cercan\u00eda son visibles en el ambiente acad\u00e9mico y a menudo se mezclan. \u201cLos supervisores y sus alumnos pueden apartarse geogr\u00e1ficamente, pero preservan la cercan\u00eda cognitiva, temporal y social\u201d, afirma. Para Samile Vanz, aunque las agencias de fomento estimulen la investigaci\u00f3n en colaboraci\u00f3n, deber\u00edan existir m\u00e1s herramientas para propagar las colaboraciones en un territorio extenso como el de Brasil. \u201cParticipaciones en tribunales de tesinas y tesis de maestr\u00eda, doctorado y de concursos p\u00fablicos son momentos que permiten el contacto entre investigadores y pueden representar el comienzo de un proyecto de investigaci\u00f3n en colaboraci\u00f3n. Sin embargo, los vi\u00e1ticos que pagan los programas de posgrado est\u00e1n desfasados, lo que lleva a los investigadores a tener que costear parte de sus gastos de viaje.\u201d<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nSIDONE, O. J. G.; HADDAD, E. A.; MENA-CHALCO, J. P. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/asi.23635\/abstract\" target=\"_blank\">Scholarly publication and collaboration in Brazil: The role of geography<\/a>. <strong>Journal of the Asociation for Information Science and Technology<\/strong>. online, 11 ene. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las colaboraciones siguen bajo la cercan\u00eda entre los investigadores","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[98],"class_list":["post-228722","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/228722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=228722"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/228722\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=228722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=228722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=228722"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=228722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}