{"id":228751,"date":"2016-12-20T16:14:27","date_gmt":"2016-12-20T18:14:27","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=228751"},"modified":"2024-06-05T15:41:59","modified_gmt":"2024-06-05T18:41:59","slug":"los-viajes-de-las-tortugas-marinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-viajes-de-las-tortugas-marinas\/","title":{"rendered":"Los viajes de las tortugas marinas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-228752\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Tartaruga_@Rainer-von-Brandis.jpg\" alt=\"Tartaruga_@Rainer von Brandis\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Tartaruga_@Rainer-von-Brandis.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Tartaruga_@Rainer-von-Brandis-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Tartaruga_@Rainer-von-Brandis-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Rainer von Brandis<\/span>Son animales discretos en el agua, pero en tierra parecen sumamente vulnerables cuando se arrastran por la arena en busca de un lugar donde depositar sus huevos. En el mar, las tortugas carey est\u00e1n en casa, y desliz\u00e1ndose debajo del agua, pueden migrar de un \u00e1rea de reproducci\u00f3n en las islas Seychelles, en el oc\u00e9ano \u00cdndico, para alimentarse en el Atl\u00e1ntico, en la regi\u00f3n de Fernando de Noronha. Son puntos con latitudes muy cercanas, pero, para llegar de uno al otro es necesario bordear \u00c1frica, cosa que ellas parecen hacer casi como si fuesen del dormitorio a la cocina, aunque raramente. La genetista Sarah Vargas, docente de la Universidad Federal de Esp\u00edrito Santo (Ufes), pretende entender mejor estos periplos, en parte para indicar \u00e1reas que puedan ayudar a evitar la extinci\u00f3n de la especie, considerada cr\u00edticamente amenazada por la Uni\u00f3n Internacional para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en ingles). El trabajo de la investigadora ya aport\u00f3 una buena noticia: esas tortugas, famosas por desovar en el lugar donde nacieron, parecen tener alguna flexibilidad en sus rutas, de acuerdo con un art\u00edculo que saldr\u00e1 destacado en la portada de una de las pr\u00f3ximas ediciones de la revista <em>Journal of Heredity<\/em>.<\/p>\n<p>Durante el a\u00f1o que pas\u00f3 en Australia en el laboratorio de la evolucionista Nancy Fitz-Simmons, en ese entonces en la Universidad de Canberra, Vargas analiz\u00f3 el ADN de muestras de piel de esas tortugas recogidas en 13 puntos de nidificaci\u00f3n (donde ponen sus huevos) distintos de los oc\u00e9anos \u00cdndico y Pac\u00edfico, una regi\u00f3n conocida como Indo-Pac\u00edfico: en Ir\u00e1n, en Arabia Saudita, en las\u00a0 islas Seychelles, en las islas Chagos, en Malasia, en Australia y en las islas Salom\u00f3n. \u201cLas poblaciones de esa regi\u00f3n no estaban caracterizadas\u201d, comenta la brasile\u00f1a, quien en aquel momento cursaba su doctorado en la Universidad Federal de Minas Gerais bajo la direcci\u00f3n del genetista Fabr\u00edcio Santos. \u201cCuando hacemos muestreo de tortugas prisioneras en redes de pesca en el Atl\u00e1ntico, no hay manera de saber de d\u00f3nde provienen si no conocemos la mayor cantidad posible de poblaciones.\u201d<\/p>\n<p>Debido a que el estudio de la ecolog\u00eda de estos animales es una tarea que reviste m\u00e1s desaf\u00edos que satisfacciones (transmisores de radio, que permiten seguirlas, pueden despegarse de caparaz\u00f3n en pocos meses), la gen\u00e9tica termina siendo el recurso posible. En 2015, ya siendo profesora de la Ufes, Vargas regres\u00f3 a Australia como becaria de posdoctorado del programa Ciencia sin Fronteras del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), y pas\u00f3 10 meses en la Universidad de Sidney analizando los datos en el laboratorio del evolucionista computacional Simon Ho. Los resultados echaron por tierra el dogma de que las tortugas necesariamente regresan a la playa natal para concretar su propia reproducci\u00f3n, al mostrar que existe una mezcla gen\u00e9tica entre linajes maternos con or\u00edgenes distintos, y tambi\u00e9n indicaron que la separaci\u00f3n de poblaciones es m\u00e1s compleja de lo que se pensaba.<\/p>\n<p>Como en el oc\u00e9ano no existen barreras geogr\u00e1ficas obvias, la distancia entre \u00e1reas de reproducci\u00f3n es tenida como la principal separaci\u00f3n entre poblaciones: 500 kil\u00f3metros (km) ser\u00edan suficientes como para asegurar la diferenciaci\u00f3n gen\u00e9tica. Pero no es eso lo que apareci\u00f3 en los datos. O al menos no siempre. Las tortugas que nidifican en dos \u00e1reas en la costa iran\u00ed separadas por alrededor de 200 km parecen ser de poblaciones separadas, pero cada una de ellas est\u00e1 en contacto reproductivo con Arabia Saudita, del otro lado del golfo P\u00e9rsico. \u201cCreemos que es porque cada uno de los puntos en Ir\u00e1n est\u00e1 m\u00e1s cerca de Arabia Saudita que uno del otro\u201d, explica Vargas. Lo contrario tambi\u00e9n sorprendi\u00f3: dos \u00e1reas de Australia separadas por 800 km son homog\u00e9neas desde el punto de vista gen\u00e9tico. \u201cNo deber\u00eda haber intercambio gen\u00e9tico entre esas dos poblaciones porque una de ellas tiene su pico de desova en verano y la otra en inverno y en primavera\u201d, dice Sarah. \u201cEsta distinci\u00f3n temporal deber\u00eda funcionar como una barrera reproductiva\u201d. La explicaci\u00f3n posible indica que la separaci\u00f3n entre esas poblaciones es reciente y a\u00fan no se refleja en el ADN mitocondrial, el tipo de material gen\u00e9tico analizado en el estudio, que funciona como un testigo de la historia m\u00e1s antigua.<\/p>\n<p>Los resultados permiten identificar ocho \u00e1reas, entre los 13 puntos de muestreo, que deben estar representadas en unidades regionales de manejo de conservaci\u00f3n para asegurar el mantenimiento de los linajes distintos de las tortugas de esa especie en el Indo-Pac\u00edfico. Ahora Vargas pretende caracterizar poblaciones del delta del Parna\u00edba, entre los estados de Piau\u00ed y Maranh\u00e3o, tanto de la tortuga carey (<em>Eretmochelys imbricata<\/em>) como de la tortuga la\u00fad (<em>Dermochelys coriacea<\/em>), para saber de d\u00f3nde provienen y desde hace cu\u00e1nto tiempo est\u00e1n en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Otros estudios, como el de la ocean\u00f3grafa Maira Proietti, docente de la Universidad Federal de Rio Grande (Furg) y publicado en 2014 en <em>PLoS One<\/em>, muestran que mucha de las tortugas carey que se alimentan en aguas brasile\u00f1as tienen origen local, fundamentalmente Bah\u00eda y Rio Grande do Norte, pero sin excluir los intercambios con el Caribe y \u00c1frica. El grupo analiz\u00f3 muestras de 157 tortugas j\u00f3venes recolectadas en \u00e1reas de alimentaci\u00f3n en el Caribe y en Brasil \u2013incluso de la regi\u00f3n costera desde de Rio Grande do Sul hasta Cear\u00e1 y de los archipi\u00e9lagos de Fernando de Noronha y S\u00e3o Pedro y S\u00e3o Paulo, respectivamente, a alrededor de 350 km y mil km de la costa\u2013 y detect\u00f3 una cierta homogeneidad, aunque es posible discernir una estructura gen\u00e9tica asociada a las corrientes marinas. \u201cLas corrientes parecen influir sobre el modo de dispersi\u00f3n de estos animales en el oc\u00e9ano\u201d, comenta Proietti, quien compar\u00f3 los datos gen\u00e9ticos con el rastreo de boyas de deriva arrojadas al mar en el marco de proyectos internacionales.<\/p>\n<p>Para dos de las muestras no fue posible identificar la poblaci\u00f3n de origen. \u201cResulta sumamente importante caracterizar m\u00e1s \u00e1reas para aumentar la resoluci\u00f3n en el an\u00e1lisis\u201d, pondera la investigadora, quien no descarta que las tortugas en cuesti\u00f3n hayan llegado procedentes de \u00e1reas distantes, igual que las estudiadas por Vargas. Proietti hace hincapi\u00e9 en la importancia de mapear la conexi\u00f3n entre las \u00e1reas, ya que los impactos ecol\u00f3gicos en un sitio pueden afectar a los animales que est\u00e1n muy lejos del mismo.<\/p>\n<p>La gen\u00e9tica puede ser la base para delinear planes de manejo, importantes no s\u00f3lo debido a la protecci\u00f3n de las tortugas en s\u00ed misma, que en Brasil se hace de manera cuidadosa en el marco del proyecto Tamar, sino tambi\u00e9n por la importancia ecol\u00f3gica de estos animales. Las tortugas carey se alimentan de esponjas, an\u00e9monas, calamares y gambas, y al controlar la poblaci\u00f3n de esos organismos ayudan a mantener la salud de los arrecifes coralinos. Pese a que a\u00fan existe alguna explotaci\u00f3n de la tortuga carey en el mundo, tanto para uso del caparaz\u00f3n como para alimento, aparte de la captura accidental en redes de pesca, sumada a la ingesti\u00f3n de basura marina, la legislaci\u00f3n las protege. Legalmente, no se pueden fabricar m\u00e1s peines con sus caparazones.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nVARGAS, S. M. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/jhered.oxfordjournals.org\/content\/early\/2015\/11\/25\/jhered.esv091.abstract\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Phylogeography, genetic diversity, and management units of hawksbill turtles in the Indo-Pacific<\/a>. <strong>Journal of Heredity<\/strong>. on-line. 27 nov. 2015.<br \/>\nPROIETTI, M. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0088746\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Genetic structure and natal origins of immature hawksbill turtles (<em>Eretmochelys imbricata<\/em>) in Brazilian waters<\/a>. <strong>PLoS One<\/strong>. v. 9, n. 2, e88746. fev. 2014.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La gen\u00e9tica ayuda a delimitar las poblaciones de las tortugas","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293,300,306,269,321,335],"coauthors":[1601],"class_list":["post-228751","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es","tag-evolucion","tag-genetica-es","tag-ambiente-es","tag-oceanografia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/228751","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=228751"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/228751\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":518682,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/228751\/revisions\/518682"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=228751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=228751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=228751"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=228751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}