{"id":228824,"date":"2016-12-20T17:07:10","date_gmt":"2016-12-20T19:07:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=228824"},"modified":"2016-12-22T12:03:44","modified_gmt":"2016-12-22T14:03:44","slug":"la-maternidad-en-la-carcel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-maternidad-en-la-carcel\/","title":{"rendered":"La maternidad en la c\u00e1rcel"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_228825\" style=\"max-width: 590px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Maternidade_Abre.jpg\" rel=\"attachment wp-att-228825\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-228825\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Maternidade_Abre-1024x676.jpg\" alt=\"Madres detenidas y sus hijos en un presidio modelo en Valencia (Minas Gerais), en el a\u00f1o 2009\" width=\"580\" height=\"383\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Christian Tragni \/ Folhapress<\/span><\/a> Madres detenidas y sus hijos en un presidio modelo en Valencia (Minas Gerais), en el a\u00f1o 2009<span class=\"media-credits\">Christian Tragni \/ Folhapress<\/span><\/p><\/div>\n<p>En los nueve meses que transcurrieron durante la recopilaci\u00f3n de datos de la investigaci\u00f3n intitulada \u201cDando a luz a la sombra\u201d, el equipo coordinado por la profesora Ana Gabriela Braga detect\u00f3 una divisi\u00f3n en las opiniones de las mujeres encarceladas embarazadas o que tienen hijos en la c\u00e1rcel. El estudio \u2012que no es cuantitativo\u2012 dej\u00f3 en claro que parte de las detenidas deseaba mantener los ni\u00f1os en el presidio, al lado de sus madres, mientras que otras prefer\u00edan su separaci\u00f3n, para que los beb\u00e9s se alejen del ambiente penal. El trabajo indic\u00f3 que entre las dos opciones m\u00e1s frecuentes en el actual sistema penitenciario brasile\u00f1o, a ambas se las toma como \u201cmenos malas\u201d.<\/p>\n<p>\u201cHoy en d\u00eda, casi todos los estados poseen o est\u00e1n construyendo tan s\u00f3lo un \u00fanico establecimiento, generalmente emplazado cerca de la capital, con pabellones espec\u00edficos para gestantes o madres de reci\u00e9n nacidos\u201d, dice Braga, docente de derecho penal en la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), campus de Franca. Por consiguiente, no se est\u00e1 cumpliendo con el art\u00edculo 89 de la Ley de Ejecuciones Penales (LEP), agregado en 2009: \u201cLa penitenciar\u00eda femenina estar\u00e1 dotada de una secci\u00f3n para gestantes y parturientas y guarder\u00eda para albergar a los ni\u00f1os mayores de seis meses y menores de siete a\u00f1os, con el objeto de brindarle asistencia al ni\u00f1o desamparado cuya responsable se encuentra presa\u201d. El an\u00e1lisis de todos esos \u00edtems condujo, al finalizar el estudio, a elevar 30 propuestas de pol\u00edticas p\u00fablicas en procura de mejorar la situaci\u00f3n de constantes violaciones a la ley.<\/p>\n<p>\u201cEl problema del ejercicio de los derechos relacionados con la maternidad en el sistema penitenciario no es, la mayor\u00eda de las veces, la falta de leyes, sino que es cuesti\u00f3n de cumplir con las existentes\u201d, dice Braga. De las 30 propuestas enunciadas en el estudio, tan s\u00f3lo cinco dependen de alguna modificaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n vigente, y de ellas, tres son objeto de proyectos de ley en tr\u00e1mite. \u201cEl derecho a la educaci\u00f3n y al trabajo no est\u00e1 garantizado para todas las detenidas, no hay separaci\u00f3n de pabellones entre detenidas con prisi\u00f3n preventiva y condenadas, y el tiempo legal de garant\u00eda de permanencia de las madres con sus ni\u00f1os no se respeta\u201d, prosigue la investigadora. \u201cEl plazo m\u00ednimo de seis meses se toma, en la pr\u00e1ctica, como un plazo m\u00e1ximo, porque se necesita dejarle espacio a los reci\u00e9n nacidos\u201d. Ante la ausencia de guarder\u00edas, los beb\u00e9s permanecen en las celdas con sus madres. Cuando se saca al ni\u00f1o de la c\u00e1rcel, va a parar a albergues o se les entrega a sus familiares, generalmente a la abuela.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n que coordin\u00f3 Braga se efectu\u00f3 en el marco del proyecto \u201cPensando el Derecho\u201d, de la Secretar\u00eda de Asuntos Legislativos del Ministerio de Justicia, en colaboraci\u00f3n con el instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea). El estudio se llev\u00f3 a cabo en varios ejes: 50 entrevistas formales con expertos en el tema, 80 charlas con gestantes presas o madres de beb\u00e9s (basadas en cuestionarios modelo), creaci\u00f3n de un grupo focal de debate en el penal de Franca y visitas a presidios femeninos de capitales de seis estados y de Argentina, para escuchar a detenidas y empleados, y verificar las instalaciones. Como conclusi\u00f3n, el trabajo gener\u00f3 \u201crecomendaciones de modificaciones legislativas, procedimentales y propuestas de pol\u00edticas p\u00fablicas para minimizar el escenario sistem\u00e1tico de violaciones de derechos al cual se encuentra expuesta la mayor\u00eda de las madres en situaci\u00f3n de c\u00e1rcel en Brasil\u201d. Dichas recomendaciones se encuentran en gran parte consignadas en las enmiendas a la LEP, por el Estatuto del Ni\u00f1o y del Adolescente y por las Reglas de Bangkok, un conjunto de indicaciones al respecto del trato a las mujeres encarceladas aprobado en 2010 por las Naciones Unidas y del cual Brasil es signatario.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n carcelaria femenina viene creciendo significativamente. Seg\u00fan datos que arroja la investigaci\u00f3n, mientras el aumento en el ingreso de varones en el sistema penal, entre 2000 y 2012 fue de un 130%,\u00a0 el incremento entre las mujeres fue del 246%. La cifra absoluta de mujeres presas en 2012 era de 35.072, que correspond\u00eda al 6,4% del total de personas encarceladas en Brasil. No se cuenta con estad\u00edsticas espec\u00edficas acerca de la cantidad de ni\u00f1os que est\u00e1n con sus madres dentro del sistema penal, algo que justifica la calificaci\u00f3n de \u201cpoblaci\u00f3n invisible\u201d que le atribuyen las investigadoras. El perfil de la mayor\u00eda de las mujeres en situaci\u00f3n penitenciaria se describe en el estudio como \u201cjoven, de bajos ingresos, generalmente madre, con prisi\u00f3n preventiva bajo sospecha de crimen relacionado con el tr\u00e1fico de drogas o contra el patrimonio\u201d.<\/p>\n<p>El hecho de que el tr\u00e1fico sea considerado como un crimen horrendo por la legislaci\u00f3n vigente, se emplea, seg\u00fan las investigadoras, para legitimar una pol\u00edtica de encarcelamiento en masa. Que tenga tal calificaci\u00f3n no conlleva un impedimento legal para la concesi\u00f3n de la libertad provisional o la reclusi\u00f3n preventiva para acusados o condenados por tr\u00e1fico, pero seg\u00fan Braga, \u201cla cuesti\u00f3n moral incide sobre las decisiones de muchos jueces, que ven incompatibilidad entre ser traficante y buena madre\u201d. Seg\u00fan Luciana Boiteux, docente de la Facultad Nacional de Derecho de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (FND-UFRJ), \u201chay jueces que dictan sentencia basados en argumentos tales como seguridad y protecci\u00f3n de la sociedad, en oposici\u00f3n a derechos y garant\u00edas previstos expresamente en las leyes\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLas mujeres constituyen el blanco m\u00e1s f\u00e1cil de la pol\u00edtica de guerra a las drogas\u201d, dice Braga. \u201cSu puesto dentro del tr\u00e1fico es subalterno y generalmente est\u00e1 restringido al transporte y guarda de las drogas en el hogar, lo cual les permite conciliar esa actividad con los quehaceres dom\u00e9sticos. Sin embargo, asoman como el extremo visible del crimen organizado, algo que las deja en situaci\u00f3n de vulnerabilidad\u201d. En opini\u00f3n de las investigadoras, las sentencias de prisi\u00f3n preventiva son numerosas porque se basan en el testimonio de los polic\u00edas que realizaron el allanamiento.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/086-088_Maternidade_241.jpg\" rel=\"attachment wp-att-228826\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-228826\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/086-088_Maternidade_241-473x1024.jpg\" alt=\"086-088_Maternidade_241\" width=\"290\" height=\"627\" \/><\/a>Otros de los problemas que se identificaron son la falta de acceso a la educaci\u00f3n, que impide el derecho de reducci\u00f3n de penas por estudio, y un acceso precario a la Justicia. \u201cEl sistema de defensor\u00eda p\u00fablica es muy fr\u00e1gil, y usualmente las mujeres ni siquiera tienen contacto con los jueces que deciden el destino del ni\u00f1o\u201d, dice Braga. \u201cResulta com\u00fan que no sepan d\u00f3nde se encuentran sus hijos porque no reciben informaci\u00f3n sobre su destino\u201d. A menudo, seg\u00fan la investigadora, la ausencia de comunicaci\u00f3n entre la Justicia Civil, donde cursan los procesos de guarda de los ni\u00f1os, y la Justicia Penal, donde se juzgan los cr\u00edmenes de los cuales se acusa a las detenidas.<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n m\u00e9dica de la madre y el ni\u00f1o, prevista y descripta en la LEP y en el protocolo de Bangkok, tambi\u00e9n falla, seg\u00fan consignan los datos de la investigaci\u00f3n. \u201cTodas las entrevistadas denunciaron el menosprecio con el que la actividad se ejerce en el interior del penal\u201d, seg\u00fan el informe final del estudio. \u201cPese a que las visitas m\u00e9dicas se realizan semanalmente, solamente una detenida por vez, de cada celda, puede consultarlo; y no hay medicamentos espec\u00edficos para determinadas afecciones, y tampoco para todas las reclusas\u201d.<\/p>\n<p><strong>Esposas<\/strong><br \/>\nEl trabajo intitulado \u201cMujeres y ni\u00f1os encarcelados\u201d, coordinado por Luciana Boiteux, de la UFRJ, y Ma\u00edra Fernandes, presidente del Consejo Penitenciario de Estado de R\u00edo de Janeiro, informa que, entre las detenidas en la penitenciar\u00eda Talavera Bruce, en R\u00edo, son comunes las quejas acerca de que los agentes del servicio penitenciario desconf\u00edan de las solicitudes de atenci\u00f3n m\u00e9dica o medicamentos. La mayor\u00eda de las reclusas (53,7%) declar\u00f3 que no reciben atenci\u00f3n ginecol\u00f3gica. Hubo numerosos relatos de realizaci\u00f3n incompleta de los ex\u00e1menes prenatales: algunas tan s\u00f3lo realizaron ecograf\u00eda y otras, s\u00f3lo an\u00e1lisis de sangre y orina. Asimismo, constan denuncias de partos con la detenida esposada. \u201cNunca se deber\u00edan realizar partos dentro de las c\u00e1rceles, debido a la ausencia de condiciones de higiene y de prestaci\u00f3n m\u00e9dica\u201d, dice Boiteux. \u201cEn R\u00edo de Janeiro, ni siquiera se les permite la compa\u00f1\u00eda de un familiar durante el trabajo de parto\u201d.<\/p>\n<p>Las recomendaciones de la investigaci\u00f3n \u201cDando a luz a la sombra\u201d se resumen de la siguiente forma: Implementaci\u00f3n de pol\u00edticas que contemplen la permanencia del beb\u00e9 junto a la madre, tendientes a la excarcelaci\u00f3n y, en casos de mantenerse la condena, que esa convivencia ocurra en el marco de un ambiente confortable y saludable para ambas partes\u201d. Las investigadoras optaron por una presentaci\u00f3n de las propuestas considerando, en todos los casos, la posibilidad de que sean instituidas por el Poder Ejecutivo: toda vez que se trata de la recomendaci\u00f3n de implementaci\u00f3n o modificaci\u00f3n de la ley, proyecto de ley en tr\u00e1mite o elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las irregularidades en la situaci\u00f3n de las detenidas embarazadas","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[137],"class_list":["post-228824","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/228824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=228824"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/228824\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=228824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=228824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=228824"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=228824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}