{"id":233386,"date":"2017-03-01T14:34:14","date_gmt":"2017-03-01T17:34:14","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=233386"},"modified":"2017-03-27T13:47:33","modified_gmt":"2017-03-27T16:47:33","slug":"estimado-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/estimado-senor\/","title":{"rendered":"Estimado se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_233393\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-233393\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/090-091_Memoria_194-1.jpg\" alt=\"El libro de M\u00fcller traducido en ingl\u00e9s a pedido del cient\u00edfico ingl\u00e9s (a la izq.) y el original en alem\u00e1n\" width=\"290\" height=\"219\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/090-091_Memoria_194-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/090-091_Memoria_194-1-120x91.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/090-091_Memoria_194-1-250x189.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Luiz Roberto Fontes<\/span>El libro de M\u00fcller traducido en ingl\u00e9s a pedido del cient\u00edfico ingl\u00e9s (<em>a la izq<\/em>.) y el original en alem\u00e1n<span class=\"media-credits\">Luiz Roberto Fontes<\/span><\/p><\/div>\n<p>El a\u00f1o 1864 fue especial para Charles Darwin. Bajo el fuego cruzado de gran parte de la comunidad cient\u00edfica de su pa\u00eds y del exterior, el cient\u00edfico brit\u00e1nico afront\u00f3 la publicaci\u00f3n de un libro y un art\u00edculo cient\u00edfico que atacaban sus ideas sobre la evoluci\u00f3n: <em>An\u00e1lisis del libro del se\u00f1or Darwin sobre el origen de las especies<\/em>, del fisi\u00f3logo franc\u00e9s Pierre Flourens, y <em>Sobre la teor\u00eda darwinista de la creaci\u00f3n<\/em>, del anatomista suizo Albert K\u00f6lliker. <em>El origen de las especies<\/em> hab\u00eda sido publicado en 1859, con sus 1.250 ejemplares agotados en un d\u00eda. La controversia sobre el tema se transform\u00f3 en un gran debate cient\u00edfico internacional y atraves\u00f3 r\u00e1pidamente las fronteras acad\u00e9micas. Por suerte para el evolucionista, tambi\u00e9n en 1864 surgi\u00f3 en Leipzig, Alemania, otra obra que abordaba la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, cuyo t\u00edtulo no dejaba dudas acerca de su postura: <em>Para Darwin<\/em> (<em>F\u00fcr Darwin<\/em>, en el original). Su autor era Fritz M\u00fcller (1822-1897), un naturalista que viv\u00eda en la entonces ciudad de Desterro (actual Florian\u00f3polis), en Santa Catarina, Brasil, y daba clases en el liceo provincial.<\/p>\n<p>El libro de M\u00fcller lleg\u00f3 a manos de Darwin en 1865. Su mujer, Emma, conocedora del idioma alem\u00e1n, se lo ley\u00f3 haciendo simult\u00e1neamente la traducci\u00f3n. Darwin sinti\u00f3 entonces una profunda admiraci\u00f3n por el trabajo. A diferencia de la inmensa mayor\u00eda de los que opinaban sobre <em>El origen de las especies<\/em>, el naturalista radicado en Brasil lo hac\u00eda con propiedad, suministrando ejemplos zool\u00f3gicos descritos minuciosamente que corroboraban la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, sin detenerse en cuestiones filos\u00f3ficas y religiosas. \u201cEl libro fue sumamente importante para Darwin, no solamente por el apoyo, sino tambi\u00e9n porque ayud\u00f3 a consolidar la teor\u00eda darwinista en el seno de la comunidad cient\u00edfica de la \u00e9poca\u201d, dice el bi\u00f3logo y m\u00e9dico forense Luiz Roberto Fontes, coautor de la traducci\u00f3n en portugu\u00e9s de <em>F\u00fcr Darwin<\/em> (editorial de la UFSC, 2009) junto a Stefano Hagen, docente de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de S\u00e3o Paulo. Ambos forman parte del proyecto Nuestro Fritz M\u00fcller, de recuperaci\u00f3n de la memoria del cient\u00edfico alem\u00e1n que vivi\u00f3 45 a\u00f1os en Santa Catarina hasta su muerte.<\/p>\n<div id=\"attachment_233392\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-233392\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Memoria_Fig_G2-369x1024.jpg\" alt=\"Microscopio original del naturalista, enviado por el amigo Max Schultze\" width=\"290\" height=\"805\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Proyecto Nuestro Fritz M\u00fcller<\/span>Microscopio original del naturalista, enviado por el amigo Max Schultze<span class=\"media-credits\">Proyecto Nuestro Fritz M\u00fcller<\/span><\/p><\/div>\n<p>El naturalista hab\u00eda llegado a Brasil a los 30 a\u00f1os, en 1852, junto a su mujer, una hija y uno de sus hermanos, y se radic\u00f3 en Colonia Blumenau, en Santa Catarina. Primeramente trabaj\u00f3 como un simple colono, manejando la azada y el hacha, pese a los dos t\u00edtulos acad\u00e9micos que ten\u00eda, de bi\u00f3logo y de m\u00e9dico. Pero en 1861, cuando ya estaba en Desterro, su amigo Max Schultze le envi\u00f3 a traducci\u00f3n alemana de <em>El origen de las especies<\/em>. Schultze lo manten\u00eda actualizado sobre los debates cient\u00edficos en Europa y le enviaba anualmente a Brasil libros y alg\u00fan material para sus investigaciones, como por ejemplo un microscopio que \u00e9l le pidiera. Encantado con las ideas del ingl\u00e9s, M\u00fcller trabaj\u00f3 sistem\u00e1ticamente en el estudio de diversas especies, en especial crust\u00e1ceos, y reuni\u00f3 pruebas inequ\u00edvocas del acierto darwinista. Durante los a\u00f1os subsiguientes reuni\u00f3 sus observaciones y experimentos en una monograf\u00eda que, en homenaje al ingl\u00e9s, denomin\u00f3 <em>Para Darwin<\/em>. Luego se la envi\u00f3 a Schultze, quien la hizo publicar.<\/p>\n<p>El trabajo de M\u00fcller hizo que Darwin entablase con \u00e9l una correspondencia, colaboraci\u00f3n y amistad que duraron hasta su muerte en 1882, con un intercambio de alrededor de 60 cartas entre ambos. En 1869, Darwin coste\u00f3 de su propio bolsillo la traducci\u00f3n del libro en ingl\u00e9s y la publicaci\u00f3n de mil ejemplares, con el t\u00edtulo <em>Hechos y argumentos a favor de Darwin<\/em>. Hasta la sexta edici\u00f3n de <em>El origen de las especies<\/em> (1872), considerada la definitiva, hab\u00eda 12 citas sobre los estudios de M\u00fcller. \u201cDarwin consideraba tambi\u00e9n algunas cartas del naturalista alem\u00e1n tan informativas que suger\u00eda su publicaci\u00f3n en car\u00e1cter de art\u00edculos cient\u00edficos en revistas especializadas\u201d, comenta Stefano Hagen. Fritz M\u00fcller tuvo una extensa y productiva vida cient\u00edfica en Brasil (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2004\/11\/01\/un-sabio-en-la-selva\/?\" target=\"_blank\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em> n\u00ba 105<\/em><\/a>), y public\u00f3 alrededor de 260 art\u00edculos, la mayor\u00eda en el exterior.<\/p>\n<p>Desde 2010, Fontes y Hagen colaboran con el Instituto Martius-Staden de S\u00e3o Paulo, para lograr la divulgaci\u00f3n de la historia y la obra de M\u00fcller. Se ha organizado una exposici\u00f3n que recorri\u00f3 16 instituciones de Brasil y que ir\u00e1 tambi\u00e9n al Centro Brasile\u00f1o de la Universidad de T\u00fcbingen, en Alemania, entre mayo y julio. Como este a\u00f1o se celebran los 190 a\u00f1os del nacimiento del naturalista, el instituto transform\u00f3 el cat\u00e1logo de la exposici\u00f3n en un <em>e-book<\/em> biling\u00fce: <em>Fritz M\u00fcller \u2013 El pr\u00edncipe de los observadores<\/em>, la forma en que Darwin se refer\u00eda al amigo alem\u00e1n naturalizado brasile\u00f1o. El libro electr\u00f3nico puede leerse en: <a href=\"http:\/\/www.martiusstaden.org.br\">www.martiusstaden.org.br<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La correspondencia entre cient\u00edficos ayud\u00f3 a consolidar una teor\u00eda","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[300],"coauthors":[104],"class_list":["post-233386","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-evolucion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/233386","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=233386"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/233386\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=233386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=233386"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=233386"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=233386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}