{"id":234734,"date":"2017-03-22T14:43:07","date_gmt":"2017-03-22T17:43:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=234734"},"modified":"2017-03-22T18:03:01","modified_gmt":"2017-03-22T21:03:01","slug":"impactos-visibles-en-el-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/impactos-visibles-en-el-mar\/","title":{"rendered":"Impactos visibles en el mar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_234735\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Indice_Poluentes_regencialama4.180002.jpg\" rel=\"attachment wp-att-234735\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-234735\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Indice_Poluentes_regencialama4.180002-300x200.jpg\" alt=\"Contaminaci\u00f3n a la vista: los residuos vertidos por la represa de Mariana forman una mancha pardusca en la desembocadura del r\u00edo Dulce\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">GABRIELA BIL\u00d2\/ ESTAD\u00c3O CONTE\u00daDO<\/span><\/a> Contaminaci\u00f3n a la vista: los residuos vertidos por la represa de Mariana forman una mancha pardusca en la desembocadura del r\u00edo Dulce<span class=\"media-credits\">GABRIELA BIL\u00d2\/ ESTAD\u00c3O CONTE\u00daDO<\/span><\/p><\/div>\n<p>En enero de este a\u00f1o, al sobrevolar el litoral del estado de Esp\u00edrito Santo y el sur de Bah\u00eda, bi\u00f3logos, ocean\u00f3grafos y t\u00e9cnicos de organismos ambientales del gobierno federal reconocieron los manchones oscuros en la superficie marina formados por la acumulaci\u00f3n de residuos met\u00e1licos que derram\u00f3 la represa de Bento Rodrigues, propiedad de la minera Samarco en la localidad de Mariana, estado de Minas Gerais, en noviembre de 2015. La mancha de residuos, tambi\u00e9n denominada pluma, se aproximaba al archipi\u00e9lago de Abrolhos, una de las principales reservas de vida silvestre marina de la costa brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Esos manchones no eran tan s\u00f3lo los desechos indeseados de la extracci\u00f3n de mineral de hierro de Minas Gerais, sino una de sus consecuencias, tal como pudo verificarse m\u00e1s tarde. En medio de los lamparones de color verde oscuro hab\u00eda colonias de algas y otros organismos marinos microsc\u00f3picos \u2012el fitoplancton\u2012 con decenas de kil\u00f3metros de extensi\u00f3n, mucho mayores que las registradas en los a\u00f1os anteriores, seg\u00fan indica el an\u00e1lisis de los investigadores de la Universidad Federal de Esp\u00edrito Santo (Ufes).<\/p>\n<p>Otra peculiaridad radica en que esos organismos crec\u00edan y se multiplicaban velozmente, como consecuencia del exceso de hierro presente en los desechos de la minera de Mariana que se esparcen por el mar a partir de la desembocadura del r\u00edo Doce, adonde llegaron hacia el final del mes de noviembre. Desde entonces, los residuos vertidos constantemente en el mar por el r\u00edo, forman una mancha m\u00f3vil cimbreante a lo largo de 200 kil\u00f3metros (km) hacia el norte y el sur de la desembocadura del r\u00edo Doce, que alter\u00f3 el equilibrio marino, tal como puede verse en la masa de fitoplancton, y afect\u00f3 al menos a tres unidades de conservaci\u00f3n de organismos marinos.<\/p>\n<p>\u201cLas manchas de fitoplancton son comunes durante el verano, aunque no de esa forma\u201d, explica Alex Bastos, docente de oceanograf\u00eda de la Ufes, al final del mes de febrero. Evaluaciones preliminares indicaron que las colonias de algas est\u00e1n constituidas por organismos que se generan y mueren en pocos d\u00edas, m\u00e1s r\u00e1pidamente que lo habitual. La descomposici\u00f3n acelerada de los organismos consume el ox\u00edgeno del agua del mar, con consecuencias imprevisibles para las comunidades de organismos marinos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la diversidad de las especies se hab\u00eda visto reducida casi a la mitad. El ocean\u00f3grafo Camilo Dias J\u00fanior, junto a su equipo de la Ufes, detect\u00f3 un m\u00e1ximo de 40 especies de fitoplancton por cada muestra analizada; previo a la llegada de los residuos, los investigadores reconoc\u00edan entre 50 y 70 especies. La hip\u00f3tesis de los cient\u00edficos y t\u00e9cnicos plantea que ya se habr\u00eda producido una selecci\u00f3n de las variedades m\u00e1s adaptadas al exceso de hierro derivado de la descarga de los desechos en el mar.<\/p>\n<p>Durante los vuelos de reconocimiento sobre el litoral de los estados de Esp\u00edrito Santo y Bah\u00eda, Claudio Dupas, coordinador del N\u00facleo de Geoprocesamiento y Monitoreo Ambiental de la Superintendencia del Instituto Brasile\u00f1o de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) en S\u00e3o Paulo, avist\u00f3 muchos barcos pesqueros en las proximidades de las manchas de fitoplancton en la desembocadura del r\u00edo Doce. La abundancia de alimento atra\u00eda card\u00famenes de peces, y su gran n\u00famero les llam\u00f3 la atenci\u00f3n a los pescadores.<\/p>\n<div id=\"attachment_234736\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Poluentes_20302664.160101.jpg\" rel=\"attachment wp-att-234736\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-234736\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Poluentes_20302664.160101-300x200.jpg\" alt=\"La localidad de Governador Valadares, en Minas Gerais: el lodo se disemin\u00f3 por el r\u00edo Dulce en noviembre, afectando el abastecimiento de agua para los habitantes de la ciudad\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">GABRIELA BIL\u00d3\/ ESTAD\u00c3O CONTE\u00daDO<\/span><\/a> La localidad de Governador Valadares, en Minas Gerais: el lodo se disemin\u00f3 por el r\u00edo Dulce en noviembre, afectando el abastecimiento de agua para los habitantes de la ciudad<span class=\"media-credits\">GABRIELA BIL\u00d3\/ ESTAD\u00c3O CONTE\u00daDO<\/span><\/p><\/div>\n<p>Bas\u00e1ndose en an\u00e1lisis preliminares de la calidad del agua y en la observaci\u00f3n del escenario, el equipo del Ibama elabor\u00f3 un informe t\u00e9cnico alertando sobre alteraciones en la calidad del agua, que sufri\u00f3 perjuicios por la descarga de sedimentos en el mar. Ateni\u00e9ndose a ese documento y siguiendo medidas precautorias \u2012para evitar que la poblaci\u00f3n se vea perjudicada por el consumo de peces contaminados\u2012, el 22 de febrero, un juez federal de Vit\u00f3ria, la capital del estado de Esp\u00edrito Santo, prohibi\u00f3 por tiempo indeterminado la pesca en la regi\u00f3n de la desembocadura del r\u00edo Doce. \u201cNi bien sali\u00f3 la resoluci\u00f3n judicial, el superintendente del Ibama en Vit\u00f3ria, Guanadir Gon\u00e7alves, me solicito que confeccionara un mapa con la delimitaci\u00f3n del \u00e1rea de prohibici\u00f3n, que se public\u00f3 por internet y se envi\u00f3 por mensaje a los celulares de los fiscales en campo ese mismo d\u00eda\u201d, dice Dupas.<\/p>\n<p>Desde el mes de enero, los desplazamientos de la pluma de residuos pueden seguirse por medio de mapas generados por el Ibama a partir de im\u00e1genes satelitales, disponibles en el sitio <a href=\"http:\/\/governancapelodoce.com.br\" target=\"_blank\">governancapelodoce.com.br<\/a> (monitoreo de la pluma del mar), a cargo de Samarco. En tanto, el sitio web <a href=\"http:\/\/siscom.ibama.gov.br\/mariana\" target=\"_blank\">siscom.ibama.gov.br\/mariana<\/a> alberga im\u00e1genes por sat\u00e9lite desde la represa hasta la desembocadura, de alta resoluci\u00f3n, previas y posteriores al accidente. Los mapas indican que los residuos han llegado hasta 50 km al sur de Vit\u00f3ria, y afectaron a tres unidades de conservaci\u00f3n del ecosistema marino: el Refugio de Vida Silvestre de Santa Cruz, el \u00c1rea de Protecci\u00f3n Ambiental (APA) Costa das Algas y a una de las principales \u00e1reas de desove de la tortuga boba (<em>Caretta caretta<\/em>), tambi\u00e9n denominada cabezona, caguama o cayume, una franja de 37 km de playas a la que se conoce como Reserva Biol\u00f3gica Comboios. \u201cTodav\u00eda no puede evaluarse el impacto sobre el ambiente, la vida de los organismos marinos y los habitantes de la regi\u00f3n\u201d, dice Dupas.<\/p>\n<p>Desde que se vaci\u00f3 la represa de Fund\u00e3o, el 5 de noviembre, hasta llegar al mar, la enorme masa de residuos provenientes de la extracci\u00f3n del mineral de hierro caus\u00f3 una transformaci\u00f3n profunda. Arras\u00f3 casas y bosques a orillas del r\u00edo Doce, provocando la muerte de 18 personas y de toneladas de peces y otros organismos acu\u00e1ticos. La bi\u00f3loga Fl\u00e1via Bottino particip\u00f3 en las expediciones del Grupo Independiente para el An\u00e1lisis del Impacto Ambiental (Giaia) a lo largo del r\u00edo Doce en el mes de noviembre y not\u00f3 una intensa turbiedad en el agua, que dificultaba la penetraci\u00f3n de la luz y la supervivencia de los organismos. Los bi\u00f3logos hallaron camarones de agua dulce que sobrevivieron al desastre, pero los organismos bent\u00f3nicos, que habitaban en el fondo del r\u00edo quedaron enterrados.<\/p>\n<p><strong>L\u00edmites inciertos<\/strong><br \/>\nLa alta concentraci\u00f3n de part\u00edculas s\u00f3lidas que absorben calor podr\u00eda ser la causa del aumento de la temperatura del agua hasta alrededor de los 30\u00ba Celsius. \u201cEl agua del r\u00edo estaba caliente\u201d, observ\u00f3 ella. Los an\u00e1lisis de las muestras de agua recogidas en diciembre a lo largo de un tramo de unos 800 km del r\u00edo, llevados a cabo en diversos campus de las universidades de S\u00e3o Paulo (USP), en Ribeir\u00e3o Preto, Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar) en S\u00e3o Carlos y Sorocaba, Estadual Paulista (Unesp) en S\u00e3o Vicente, y en la de Brasilia (UnB), revelaron concentraciones elevadas de manganeso, hierro, ars\u00e9nico y plomo. Las lluvias podr\u00edan agravar el panorama al lavar las m\u00e1rgenes de los r\u00edos, cubiertas de residuos, arrastr\u00e1ndolos hacia el mar.<\/p>\n<p>Por medio de recolecciones efectuadas con el buque Vital de Oliveira Moura, de la Marina, el equipo de la Ufes verific\u00f3 que a 25 km hacia el este de la desembocadura del r\u00edo Doce los desechos forman una capa de 1 a 2 cent\u00edmetros sobre el lodo del fondo del mar, a 25 metros de profundidad. \u201cLos sedimentos residuales se est\u00e1n acumulando velozmente en el lecho marino\u201d, dice Bastos, de la Ufes, bas\u00e1ndose en muestras recolectadas a partir de noviembre, inmediatamente despu\u00e9s de la rotura de la represa (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/08\/10\/los-danos-escondidos-en-el-barro\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 236<\/em><\/a>). \u201cNi siquiera con las mayores crecientes fue tan alta la acumulaci\u00f3n de sedimentos transportados por el r\u00edo en el fondo del mar\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/042-047_Poluentes_242-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-234738\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-234738\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/042-047_Poluentes_242-1-734x1024.jpg\" alt=\"042-047_Poluentes_242\" width=\"300\" height=\"418\" \/><\/a>Al comienzo del mes de febrero, en el marco de una reuni\u00f3n que mantuvieron los investigadores de la Ufes con representantes del Ibama, el Instituto Estadual de Medio Ambiente (Iema) y el Instituto Chico Mendes de Conservaci\u00f3n de la Biodiversidad (ICMBio), Bastos coment\u00f3 que la concentraci\u00f3n de hierro en el fondo del mar hab\u00eda aumentado 20 veces, en comparaci\u00f3n con los niveles previos al accidente, la de aluminio 10 veces y, la de cromo y manganeso, 5 veces. Otro docente de la Ufes, Renato Rodrigues Neto, acot\u00f3 que el caudal del r\u00edo se elev\u00f3 de 300 metros c\u00fabicos por segundo (m<sup>3<\/sup>\/s), antes de la rotura de la represa, hasta alrededor de 4.000 m<sup>3<\/sup>\/s, increment\u00e1ndose la cantidad de lodo con residuos met\u00e1licos derramados en el mar.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes satelitales indican que los residuos met\u00e1licos podr\u00edan haber llegado hasta el archipi\u00e9lago de Abrolhos al comienzo del mes de enero, si bien, resalta Dupas, a\u00fan no es posible diferenciar los sedimentos provenientes del r\u00edo Doce, a unos 200 km de distancia, de los del r\u00edo Caravelas, que desagua en la regi\u00f3n. Seg\u00fan \u00e9l, los resultados de los an\u00e1lisis en curso se anunciar\u00e1n en el mes de abril.<\/p>\n<p>Varios estudios efectuados en otras \u00e1reas marinas han indicado que los residuos industriales pueden diseminarse mucho m\u00e1s all\u00e1 de los sitios donde se los produjo, mezcl\u00e1ndose con los sedimentos del fondo del mar, aflorando si se los remueve mediante redes de pesca, o bien, pueden ser asimilados por organismos marinos. Un equipo del Instituto Oceanogr\u00e1fico (IO) de la USP identific\u00f3 metales pesados (plomo, cobre y zinc) y compuestos org\u00e1nicos derivados del petr\u00f3leo producidos en la zona industrial de Santos y del polo industrial de Cubat\u00e3o, a 15 km del mar, mezclados con el lodo del lecho marino a una profundidad de 100 metros y a una distancia de 200 km de la costa. No se cre\u00eda que la contaminaci\u00f3n generada en tierra pudiese llegar tan lejos.<\/p>\n<p><strong>Condiciones ambientales<\/strong><br \/>\nLas conclusiones ayudan a pensar en lo que podr\u00eda ocurrir en el litoral de Esp\u00edrito Santo y de los estados vecinos a medida que el lodo de la minera se esparce. \u201cConforme a las circunstancias, los eventos no tienen conexi\u00f3n a primera vista\u201d, dijo Michel Mahiques, docente de oceanograf\u00eda del IO-USP, quien se desempe\u00f1\u00f3 como coordinador de los estudios en Santos. El derrame de Samarco en Mariana fue una cat\u00e1strofe, con una descarga intensa de residuos, mientras que lo que ocurre en Santos y otros lugares, como en el caso de la bah\u00eda de Guanabara, son casos cr\u00f3nicos, que llevan d\u00e9cadas de liberaci\u00f3n ininterrumpida de contaminantes. \u201cEl hecho com\u00fan\u201d, dice Mahiques, \u201ces que existen sectores del lecho marino en los cuales, las condiciones ambientales permiten el asentamiento de materiales generados por la actividad humana, aunque a grandes distancias\u201d.<\/p>\n<p>En un estudio anterior efectuado en la costa de Santos, su grupo de trabajo identific\u00f3 is\u00f3topos de cesio 137 originarios de explosiones at\u00f3micas o de usinas nucleares, en las cuales se genera ese tipo de material. \u201cEl cesio se difundi\u00f3 por la atm\u00f3sfera adhiri\u00e9ndose a part\u00edculas muy peque\u00f1as en el fondo del mar\u201d, relata. \u201cA esos casos los podemos denominar teleconexiones, donde un evento en un punto determinado del planeta puede afectar a regiones muy distantes\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, los casos cl\u00e1sicos son los accidentes de las centrales nucleares de Chernobyl, en 1986, y de Fukushima, en 2011.<\/p>\n<div id=\"attachment_234737\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Poluentes_201511081337179999.jpg\" rel=\"attachment wp-att-234737\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-234737\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Poluentes_201511081337179999-300x200.jpg\" alt=\"La villa de Mariana devastada por el lodo de la represa de Fund\u00e3o: consecuencias a m\u00e1s de 800 km de distancia en tierra, en el r\u00edo y en el mar\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Daniel Marenco\/ Agencia O Globo<\/span><\/a> La villa de Mariana devastada por el lodo de la represa de Fund\u00e3o: consecuencias a m\u00e1s de 800 km de distancia en tierra, en el r\u00edo y en el mar<span class=\"media-credits\">Daniel Marenco\/ Agencia O Globo<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cDebemos plantearnos otro enfoque ante el potencial de acumulaci\u00f3n de materiales en el medio marino\u201d, comenta Mahiques. Sus estudios indicaron que los contaminantes se acumulan, principalmente, en los cinturones de lodo, que generalmente son sectores de unos 3 a 4 km de ancho y decenas de kil\u00f3metros de extensi\u00f3n, en la denominada plataforma continental, que se depositan sobre antiguas estructuras del relieve. \u201cHay un efecto a distancia. Los sedimentos se acumulan en sitios muy distantes de su origen. El l\u00edmite al que llegamos fue de doscientos kil\u00f3metros, pero todav\u00eda no sabemos si podr\u00edan llegar m\u00e1s lejos\u201d. Mahiques sostiene que deber\u00edan reverse dos conceptos b\u00e1sicos sobre el funcionamiento de la plataforma continental. El primero es el supuesto de que la cantidad de materiales del continente que llega al mar ser\u00eda peque\u00f1a. El segundo es la afirmaci\u00f3n de que los ecosistemas costeros retienen la suciedad. \u201cLa cantidad de desechos no es peque\u00f1a, ni los estuarios resultan un filtro perfecto para los residuos generados en el continente\u201d.<\/p>\n<p>Los investigadores analizaron 21 muestras de sedimentos recogidas en 2005 y otras, m\u00e1s recientes, recopiladas por medio del buque oceanogr\u00e1fico Alpha Crucis. Los resultados indicaron que los niveles de plomo, zinc y cobre a 100 metros de profundidad, y a m\u00e1s de 100 km de la costa eran similares a los detectados en la bah\u00eda de Santos, aunque m\u00e1s bajos que los l\u00edmites m\u00e1s altos presentes en el estuario santista, un ambiente cercano a la costa donde se mezclan el agua de los r\u00edos y la del mar. En el estuario, la concentraci\u00f3n de plomo en el sedimento marino fluctuaba entre 9 miligramos por kilo (mg\/kg) en \u00e1reas no contaminadas, y 59 mg\/kg en las muestras tomadas del fondo del puerto, lo cual indicaba un incremento de cinco a diez veces en comparaci\u00f3n con los valores previos al proceso de industrializaci\u00f3n. Los autores de ese trabajo afirmaron que los contaminantes industriales mezclados con el lodo en el fondo del mar, podr\u00edan f\u00e1cilmente volver a circular, como resultado del intenso movimiento del agua o de actividades humanas tales como el dragado para la ampliaci\u00f3n de los puertos o la pesca con redes pesadas que revuelven el fondo marino.<\/p>\n<p>Estudios anteriores de cient\u00edficos del IO-USP ya hab\u00edan revelado que la descarga continua de los desag\u00fces dom\u00e9sticos y de contaminantes industriales en la bah\u00eda de Santos, probablemente era una de las causas de la magra diversidad de organismos marinos en la regi\u00f3n, comparando con \u00e1reas menos contaminadas.<\/p>\n<p>En paralelo, un equipo de la Unesp en S\u00e3o Vicente detect\u00f3 niveles superiores a los permitidos por ley de cuatro metales pesados: cadmio, cobre, plomo y mercurio, en muestras de agua, sedimentos, y en los cangrejos juey zambuco [<em>u\u00e7\u00e1<\/em>] (<em>Ucides cordatus<\/em>) de los manglares de los municipios de Cubat\u00e3o, Bertioga, Iguape, S\u00e3o Vicente y Cananeia. En las regiones con mayor concentraci\u00f3n de esos metales, los cangrejos pose\u00edan una mayor proporci\u00f3n de c\u00e9lulas con alteraciones gen\u00e9ticas asociadas con la aparici\u00f3n de malformaciones (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/11\/18\/una-cangrejada-de-riesgo\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 225<\/em><\/a>). Un estudio llevado a cabo por un equipo de la Universidad Federal de Rio Grande, que fue publicado en noviembre de 2015, asoci\u00f3 la contaminaci\u00f3n por metales como la posible causa de la fibropapilomatosis, una enfermedad espec\u00edfica de las tortugas marinas, que se caracteriza por la formaci\u00f3n de tumores benignos sobre la piel, en las tortugas verdes (<em>Chelonia mydas<\/em>) de Ubatuba, S\u00e3o Paulo, puesto que los ejemplares examinados presentaban un nivel por encima de lo normal de cobre, hierro y plomo, en comparaci\u00f3n con los animales sanos.<\/p>\n<p>\u201cCuando analizamos la legislaci\u00f3n y las pol\u00edticas p\u00fablicas, para trazar una proyecci\u00f3n del impacto de eventuales accidentes ambientales, debemos ser m\u00e1s amplios y rever el concepto de \u00e1rea de influencia, puesto que el efecto podr\u00eda ser mucho mayor a lo que se imagina\u201d, dijo Mahiques. El profesor Bastos, de la Ufes, expres\u00f3 que los da\u00f1os ambientales podr\u00edan ser intensos, como consecuencia de peque\u00f1as alteraciones en la concentraci\u00f3n de metales en el agua del mar, aunque los l\u00edmites a\u00fan se encuentren por debajo de los m\u00e1ximos establecidos por la legislaci\u00f3n ambiental.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nFIGUEIRA, R.C.L. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0048969705002019\" target=\"_blank\">Distribution of 137Cs, 238Pu and 239 + 240Pu in sediments of the southeastern Brazilian shelf \u2013 SW Atlantic margin<\/a>. <strong>Science of the Total Environment<\/strong>. v. 357, p. 146-59. 2006.<br \/>\nMAHIQUES, M.M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s12665-015-4782-z#page-1\" target=\"_blank\">Mud depocentres on the continental shelf: a neglected sink for anthropogenic contaminants from the coastal zone<\/a>. <strong>Environmental Earth Sciences<\/strong>. v. 75, n. 1, p. 44-55. 2016.<br \/>\nSILVA, C.C. da<em> et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0166445X15300904\" target=\"_blank\">Metal contamination as a possible etiology of fibropapillomatosis in juvenile female green sea turtles Chelonia mydas from the southern Atlantic Ocean<\/a>. <strong>Aquatic Toxicology<\/strong>. v. 170, p. 42-51. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La mancha de residuos alter\u00f3 el equilibrio y la conservaci\u00f3n marina","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293],"coauthors":[5968],"class_list":["post-234734","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/234734","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=234734"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/234734\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=234734"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=234734"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=234734"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=234734"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}