{"id":234761,"date":"2017-03-22T16:16:54","date_gmt":"2017-03-22T19:16:54","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=234761"},"modified":"2017-03-23T14:37:13","modified_gmt":"2017-03-23T17:37:13","slug":"planetas-con-cola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/planetas-con-cola\/","title":{"rendered":"Planetas con cola"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_234763\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Osiris_evapoplanet_hst_big.jpg\" rel=\"attachment wp-att-234763\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-234763\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Osiris_evapoplanet_hst_big-819x1024.jpg\" alt=\"Hortelanos del espacio: representaci\u00f3n art\u00edstica de los planetas Osiris;;;\" width=\"300\" height=\"375\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NASA, ESA, STScI, and G. Bacon<\/span><\/a> Hortelanos del espacio: representaci\u00f3n art\u00edstica de los planetas Osiris&#8230;<span class=\"media-credits\">NASA, ESA, STScI, and G. Bacon<\/span><\/p><\/div>\n<p>Algunas estrellas no muy distantes del Sol albergan en sus sistemas planetas con una cola similar a la de los cometas. Esos planetas, descubiertos por los astr\u00f3nomos durante los \u00faltimos 13 a\u00f1os, son gigantes gaseosos con dimensiones semejantes a la de J\u00fapiter, el mayor planeta del Sistema Solar. La diferencia principal, radica en que, por lo com\u00fan, ellos orbitan muy cerca de sus estrellas, que erosionan la atm\u00f3sfera planetaria expulsando un rastro de gas y polvo hacia el espacio. Dos astr\u00f3nomos brasile\u00f1os expertos en qu\u00edmica del medio interestelar se abocaron a investigar las reacciones que podr\u00edan estar ocurriendo en la estela de algunos de esos planetas y verificaron que, bajo ciertas condiciones, podr\u00edan formarse all\u00ed mol\u00e9culas muy simples, tales como la del agua, esencial para la vida.<\/p>\n<p>La astr\u00f3noma Heloisa Boechat-Roberty y su alumno de doctorado Rafael Pinotti arribaron a esa conclusi\u00f3n al simular lo que ocurre en la cola del planeta Osiris, un gigante gaseoso similar a J\u00fapiter que orbita a la estrella HD 209458, que se encuentra en la direcci\u00f3n de la constelaci\u00f3n de Pegaso, a 154 a\u00f1os luz del Sistema Solar. Esa estrella presenta caracter\u00edsticas muy parecidas a las del Sol. Pero Osiris se ubica tan cerca de ella que sufre el calentamiento y erosi\u00f3n de su atm\u00f3sfera, lo cual produce una cola gigantesca de gas y polvo en el espacio.<\/p>\n<p>El planeta Osiris fue descubierto en 1999 y ya fue observado por los telescopios espaciales Hubble y Spitzer, de la NASA. Es un planeta similar a J\u00fapiter, que orbita su estrella a una distancia menor a la que separa a Mercurio del Sol. En 2003, los astr\u00f3nomos detectaron la cola de Osiris, un chorro de m\u00e1s de 10 mil toneladas de gas escapando de la atm\u00f3sfera del planeta cada segundo, a velocidades de hasta 130 kil\u00f3metros por segundo. \u201cNos resulta muy atrayente investigar las reacciones qu\u00edmicas que podr\u00edan producirse all\u00ed\u201d, dice Boechat-Roberty, docente e investigadora del Observatorio de Valongo, en la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ).<\/p>\n<p>Ella y Pinotti sospechaban que las part\u00edculas presentes en la corriente de gas emitida al espacio podr\u00edan interactuar y generar mol\u00e9culas estables. Antes de ellos, otros astr\u00f3nomos ya hab\u00edan confirmado la presencia de diferentes mol\u00e9culas en la atm\u00f3sfera de Osiris. All\u00ed abunda el hidr\u00f3geno molecular (H<sub>2<\/sub>), bajo la forma de gas y tambi\u00e9n mol\u00e9culas simples de carbono y vapor de agua, adem\u00e1s de mol\u00e9culas de carburo de silicio, \u00f3xido de titanio y vanadio, que formar\u00edan granos de polvo. Pero muchos imaginaban que esas mol\u00e9culas ser\u00edan destruidas a medida que fueran arrastradas por la cola de Osiris.<\/p>\n<div id=\"attachment_234762\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Osiris_Abre.jpg\" rel=\"attachment wp-att-234762\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-234762\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Osiris_Abre-300x200.jpg\" alt=\"...y Gliese 436b, que van diseminando su atm\u00f3sfera\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NASA, ESA, STScI, and G. Bacon<\/span><\/a> &#8230;y Gliese 436b, que van diseminando su atm\u00f3sfera<span class=\"media-credits\">NASA, ESA, STScI, and G. Bacon<\/span><\/p><\/div>\n<p>Uno de los argumentos es que, inmediatamente por encima de la atm\u00f3sfera del planeta, en la base de la cola, la temperatura del gas llega a 10 mil grados Celsius. M\u00e1s all\u00e1 de esta alta temperatura, la radiaci\u00f3n ultravioleta de la estrella ser\u00eda lo suficientemente intensa como para destruir cualquier mol\u00e9cula de gas proveniente de la atm\u00f3sfera de Osiris. \u201cOtros estudios, indicaban que all\u00ed las mol\u00e9culas eran inexistentes\u201d, dice Pinotti. \u201cLa radiaci\u00f3n ser\u00eda tan fuerte que el gas estar\u00eda compuesto tan s\u00f3lo por \u00e1tomos e iones aislados\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, el investigador explica que la mayor\u00eda de los estudios te\u00f3ricos previos se enfocaban en el c\u00e1lculo de las temperaturas, las velocidades y las densidades del gas de la cola a una distancia relativamente cercana al planeta. Un modelo f\u00edsico ideado por el astrof\u00edsico franc\u00e9s Vincent Bourrier, del Observatorio de Ginebra, en Suiza, le llam\u00f3 la atenci\u00f3n a Pinotti porque estimaba densidades y velocidades en una zona de la cola bastante m\u00e1s alejada del planeta, donde la temperatura del gas ser\u00eda lo suficientemente baja para que iones y \u00e1tomos pudiesen combinarse nuevamente formando mol\u00e9culas. Tomando como base ese modelo, Boechat-Roberty y Pinotti simularon 566 reacciones qu\u00edmicas diferentes empleando 56 mol\u00e9culas e iones que podr\u00edan formarse en la cola de Osiris.<\/p>\n<p>Los resultados de ese an\u00e1lisis, que se presentaron en la edici\u00f3n de febrero de la revista <em>Planetary and Space Science<\/em>, indican que, en el caso de que una fracci\u00f3n de hidr\u00f3geno molecular de la atm\u00f3sfera de Osiris sobreviva a los efectos de la radiaci\u00f3n, podr\u00edan formarse mol\u00e9culas de agua en la cola del planeta. Seg\u00fan los c\u00e1lculos del d\u00fao, los telescopios espaciales pueden comprobar esa hip\u00f3tesis si exploran la cola de Osiris en busca de vestigios de iones OH+, las mol\u00e9culas m\u00e1s abundantes ah\u00ed, seg\u00fan lo que indican las simulaciones.<\/p>\n<p>Por el momento, las observaciones que se realizaron por medio de los telescopios espaciales s\u00f3lo confirmaron la existencia de hidr\u00f3geno, carbono y ox\u00edgeno bajo la forma de \u00e1tomos e iones aislados en la cola de Osiris. Empero, existen evidencias provenientes de observaciones controversiales que sugieren que la cola del planeta podr\u00eda arrastrar consigo algo del polvo de Osiris, lo cual podr\u00eda proteger a una parte de las mol\u00e9culas de hidr\u00f3geno de los efectos de la radiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEn el caso de Osiris, las mol\u00e9culas de agua se desintegran inmediatamente despu\u00e9s de formarse, disip\u00e1ndose en el medio interplanetario como iones\u201d, explica Pinotti. Existen otros planetas con colas, sin embargo, que se ven afectados por dosis m\u00e1s leves de radiaci\u00f3n ultravioleta que las verificadas en Osiris. Uno de ellos es el que se conoce con el nombre de Gliese 436b, un planeta gaseoso menor, similar a Neptuno, orbitando a una estrella enana roja, a 30 a\u00f1os luz de la Tierra, y cuya cola se descubri\u00f3 el a\u00f1o pasado. \u201cPor ahora se trata de meras especulaciones\u201d, dice el investigador, \u201cpero contemplo la posibilidad de que mol\u00e9culas de agua, o incluso mol\u00e9culas org\u00e1nicas simples, sobrevivan y realicen un peque\u00f1o viaje interplanetario por la cola, acabando en la atm\u00f3sfera de alg\u00fan planeta m\u00e1s externo, en la zona habitable de la estrella\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nPINOTTI, R. y BOECHAT-ROBERTY, H. M. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0032063315003827\" target=\"_blank\">Molecular formation along the atmospheric mass loss of HD 209458b and similar Hot Jupiters<\/a>. <strong>Planetary and Space Science<\/strong>. v. 121, p. 83-93. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Gigantes gaseosos pueden emitir al espacio mol\u00e9culas esenciales para la vida","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,328],"coauthors":[103],"class_list":["post-234761","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/234761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=234761"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/234761\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=234761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=234761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=234761"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=234761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}