{"id":235031,"date":"2017-03-24T16:38:15","date_gmt":"2017-03-24T19:38:15","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=235031"},"modified":"2017-03-24T16:38:15","modified_gmt":"2017-03-24T19:38:15","slug":"monos-con-zika","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/monos-con-zika\/","title":{"rendered":"Monos con zika"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_235032\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Zika_prego2.jpg\" rel=\"attachment wp-att-235032\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-235032\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Zika_prego2-300x225.jpg\" alt=\"V\u00edctimas de la cercan\u00eda: monos capuchinos que conviv\u00edan con seres humanos fueron diagnosticados con el virus del Zika\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Danielle Araujo\/ Instituto Pasteur e ICB-USP<\/span><\/a> V\u00edctimas de la cercan\u00eda: monos capuchinos que conviv\u00edan con seres humanos fueron diagnosticados con el virus del Zika<span class=\"media-credits\">Danielle Araujo\/ Instituto Pasteur e ICB-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>En cinco localidades del estado de Cear\u00e1, en Brasil, algunas a 300 kil\u00f3metros unas de otras, hay monos infectados con el virus del Zika. Investigadores paulistas y cearenses identificaron el virus en muestras de suero, mucosa oral y saliva de cuatro tit\u00edes y tres monos capuchinos habituados a la convivencia con seres humanos, hallados en \u00e1reas urbanas y rurales de Fortaleza, Limoeiro do Norte, Quixer\u00e9, S\u00e3o Benedito y Guaraciaba do Norte.<\/p>\n<p>Los siete animales infectados representan un 29% de los 24 monos cuyo material biol\u00f3gico fue analizado por los investigadores en los \u00faltimos meses, aparte de otras 30 muestras que ser\u00e1n evaluadas en las pr\u00f3ximas semanas. \u201c\u00c9sta es la primera vez que el virus del Zika se detecta en primates del Nuevo Mundo\u201d, dice la bi\u00f3loga Silvana Favoretto, investigadora\u00a0 del Instituto Pasteur de S\u00e3o Paulo y del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ICB-USP). Ella y otros seis cient\u00edficos de S\u00e3o Paulo que integran la Red Zika, un consorcio de laboratorios paulistas que estudian el virus, describieron el hallazgo en un breve art\u00edculo depositado el 20 de abril en el repositorio <em>bioRxiv<\/em>.<\/p>\n<p>El virus del Zika fue aislado por primera vez en 1947, a partir de la sangre de un macaco Rhesus (<em>Macaca mulatta<\/em>) monitoreado en una selva de Uganda para estudiar la circulaci\u00f3n del virus de la fiebre amarilla. El macaco Rhesus forma parte de un grupo de primates denominados catarrinos, que tienen sus narinas muy juntas y enfocadas hacia abajo, y es el mismo grupo al que pertenecen los chimpanc\u00e9s, los gorilas y tambi\u00e9n los seres humanos.<\/p>\n<p>Ahora, el virus se detect\u00f3 en Cear\u00e1, en tit\u00edes comunes (<em>Callithrix jacchus<\/em>) y monos silbadores (<em>Sapajus libidinosus<\/em>), primates clasificados en el clado de los platirrinos, cuyas narinas est\u00e1n orientadas hacia los costados. Se cree que tanto platirrinos como catarrinos habr\u00edan compartido un ancestro com\u00fan, hace entre 37 y 34 millones de a\u00f1os. Luego de eso, cada grupo evolucion\u00f3 por separado.<\/p>\n<p>La identificaci\u00f3n del virus del Zika en los primates americanos preocupa por una cuesti\u00f3n de salud p\u00fablica. El caso es que existe el riesgo de que esos animales se transformen en lo que los investigadores denominan como un reservorio silvestre del virus. Una vez infectados, podr\u00edan mantener el virus en circulaci\u00f3n en la naturaleza y, cada tanto, volver\u00edan a propagarlo entre los seres humanos, algo similar a lo que ocurre con la fiebre amarilla en algunas zonas de Brasil.<\/p>\n<p>No obstante, esto por ahora es solamente una suposici\u00f3n. Los animales de Cear\u00e1 en los que se detect\u00f3 el virus viv\u00edan cerca de los seres humanos. Seg\u00fan Favoretto, en el nordeste es algo com\u00fan encontrar tit\u00edes visitando las huertas de las casas. Tambi\u00e9n es algo frecuente que la gente tenga tit\u00edes y capuchinos como mascotas. \u201cEstos animales son d\u00f3ciles cuando son peque\u00f1os y se tornan m\u00e1s huidizos y a veces agresivos una vez que crecen\u201d, comenta. A causa de esta\u00a0 cercan\u00eda, la investigadora sospecha que los monos podr\u00edan haberse infectado a trav\u00e9s de mosquitos que picaron a personas con zika.<\/p>\n<p>\u201c\u00c9sta tambi\u00e9n es mi apuesta principal por ahora\u201d, dice el primat\u00f3logo J\u00falio C\u00e9sar Bicca-Marques, docente de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Rio Grande do Sul (PUC-RS). \u201cSi el virus se detectara posteriormente en animales silvestres sin contacto con el hombre, mi interpretaci\u00f3n podr\u00eda modificarse\u201d, admite el investigador <em>ga\u00facho<\/em>, quien a\u00f1os atr\u00e1s estudi\u00f3 un brote de fiebre amarilla silvestre que afect\u00f3 a los caray\u00e1s del sur del pa\u00eds. Por ese entonces, seg\u00fan Bicca-Marques, la gente cre\u00eda que los monos estaban propagando la enfermedad y comenzaron a perseguirlos. Favoretto y Bicca-Marques temen que ahora se desate el mismo tipo de persecuci\u00f3n con los tit\u00edes y los capuchinos. \u201cNuestros resultados demuestran que el lugar de los animales silvestres es el patio de una casa, sino la libertad en la naturaleza, donde los ciclos de las infecciones ocurren sin generar da\u00f1o para la gente\u201d, dice Favoretto.<\/p>\n<p><strong>Curiosidad y suerte<\/strong><br \/>\nAmbos investigadores reconocen que, por el momento, no se sabe casi nada sobre la acci\u00f3n del virus del Zika en primates no humanos, especialmente los del Nuevo Mundo. \u201cNo sabemos, por ejemplo, si se enferman, si sus cr\u00edas pueden nacer con microcefalia, ni cu\u00e1nto tiempo permanece el virus en sus organismos\u201d, comenta Favoretto. Ella y la veterinaria Danielle Araujo, tambi\u00e9n del Instituto Pasteur y del ICB-USP, detectaron concentraciones bajas del virus del Zika en los tit\u00edes y capuchinos infectados.<\/p>\n<p>El hallazgo del virus en esos ejemplares se produjo por una combinaci\u00f3n de curiosidad y suerte. En el ICB-USP, Favoretto coordina el N\u00facleo de Investigaci\u00f3n en Rabia y desde hace casi dos d\u00e9cadas estudia esta enfermedad en Cear\u00e1, en colaboraci\u00f3n con la secretar\u00eda estadual de salud de ese estado. La rabia, causada por un virus altamente letal para los seres humanos, tiene un ciclo silvestre en ese estado del nordeste, donde uno de sus reservorios, identificado tiempo atr\u00e1s por Favoretto, es el tit\u00ed com\u00fan.<\/p>\n<p>Al comienzo de este a\u00f1o, mientras analizaba la distribuci\u00f3n de los casos de zika y microcefalia en Cear\u00e1, la bi\u00f3loga comprob\u00f3 que algunos de ellos coincid\u00edan con las \u00e1reas de recolecci\u00f3n de muestras de material biol\u00f3gico de los monos y resolvi\u00f3 evaluarlas para detectar la presencia del Zika. \u201cHallamos muestras positivas para el Zika en animales que habitaban en el litoral, en \u00e1reas del semi\u00e1rido [caatinga] y en la regi\u00f3n serrana, donde la vegetaci\u00f3n es m\u00e1s densa\u201d, dice la investigadora. \u201cEsto demuestra que la presencia del virus est\u00e1 difundida en esa regi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Luego de la detecci\u00f3n del Zika en algunas muestras, el material gen\u00e9tico del virus fue aislado y secuenciado en el Laboratorio de Virolog\u00eda Cl\u00ednica y Molecular de la USP, siendo analizado por los vir\u00f3logos Paolo Zanotto y Edison Durigon. El resultado confirm\u00f3 que el Zika hallado en los animales es el mismo que infecta a los seres humanos en el pa\u00eds y puede conducir al nacimiento de beb\u00e9s con problemas neurol\u00f3gicos y un cerebro anormalmente peque\u00f1o. Desde el final de 2015 hasta el 23 de abril de este a\u00f1o, el Ministerio de Salud identific\u00f3 1.198 casos de microcefalia, donde se detect\u00f3 el virus del Zika en 194 de ellos.<\/p>\n<p>Favoretto contempla la pronta realizaci\u00f3n de nuevas expediciones a Cear\u00e1, y retornar a las ciudades donde se identificaron animales con Zika para intentar recapturarlos (se los marc\u00f3 con chips). Si esos monos siguieran presentando copias del virus en su organismo, ser\u00eda un s\u00edntoma de que pueden funcionar como reservorio. \u201cSi esto se comprueba, el Zika habr\u00e1 venido para quedarse, puesto que las enfermedades que cuentan con un reservorio silvestre no se han logrado erradicar\u201d, dice Favoretto. \u201cA lo sumo\u201d, a\u00f1ade, \u201clo que puede hacerse es controlarlas\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nRabia en silvestres terrestres de la regi\u00f3n nordeste de Brasil: Epidemiolog\u00eda molecular y detecci\u00f3n de la respuesta inmune (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/88450\/raiva-em-silvestres-terrestres-da-regiao-nordeste-do-brasil-epidemiologia-molecular-e-deteccao-da-r\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2014\/16333-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Silvana Regina Favoretto (Instituto Pasteur); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 296.307,41<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nFAVORETTO, S. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/biorxiv.org\/content\/early\/2016\/04\/20\/049395.abstract\" target=\"_blank\">First detection of Zika virus in neotropical primates in Brazil: a possible new reservoir<\/a>. <strong>bioRxiv<\/strong>. 20 abr. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores detectaron el virus en animales habituados a la presencia humana","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,311,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-235031","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-inmunologia","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=235031"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235031\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=235031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=235031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=235031"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=235031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}