{"id":235034,"date":"2017-03-24T16:52:09","date_gmt":"2017-03-24T19:52:09","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=235034"},"modified":"2017-03-27T16:00:05","modified_gmt":"2017-03-27T19:00:05","slug":"la-era-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-era-humana\/","title":{"rendered":"La era humana"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_235035\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Antropoceno_000_Par8002435.jpg\" rel=\"attachment wp-att-235035\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-235035\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Antropoceno_000_Par8002435-300x200.jpg\" alt=\"Productos pl\u00e1sticos entre la basura: fuente de material sint\u00e9tico que integra sedimentos depositados en las playas y en los oc\u00e9anos\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gianluigi Guercia \/ AFP<\/span><\/a> Productos pl\u00e1sticos entre la basura: fuente de material sint\u00e9tico que integra sedimentos depositados en las playas y en los oc\u00e9anos<span class=\"media-credits\">Gianluigi Guercia \/ AFP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al final del mes de abril, un grupo internacional integrado por ge\u00f3logos, arque\u00f3logos, geoqu\u00edmicos, ocean\u00f3grafos y paleont\u00f3logos particip\u00f3 en un encuentro que tuvo lugar en Oslo, Noruega. El objetivo inicial de la reuni\u00f3n, que logr\u00f3 que se sentaran en una misma mesa cient\u00edficos de \u00e1reas tan distintas, era el de acordar una propuesta para presentarla en el mes de agosto en Sud\u00e1frica, para marcar el inicio del proceso de reconocimiento oficial de que la Tierra atraviesa una nueva era geol\u00f3gica: el Antropoceno, la era de los seres humanos.<\/p>\n<p>Sin embargo, luego de un debate de dos d\u00edas, el grupo resolvi\u00f3 aplazar hasta 2018 la propuesta de formalizaci\u00f3n del Antropoceno. Hasta entonces, habr\u00e1 que reunir mayores evidencias de que las transformaciones ambientales provocadas por la actividad humana son tan intensas que han dejado marcas indelebles en el registro geol\u00f3gico del planeta. \u201cAnhelamos presentar una propuesta lo suficientemente robusta como para que a la comunidad cient\u00edfica internacional no le queden dudas acerca de la formalizaci\u00f3n del Antropoceno\u201d, comenta la ocean\u00f3grafa Juliana Ivar do Sul, investigadora de la Universidad Federal de Rio Grande (Furg), en R\u00edo Grande do Sul, quien intervino en el encuentro.<\/p>\n<p>La opini\u00f3n del grupo que se reuni\u00f3 en Noruega indica que desde la d\u00e9cada de 1950 en adelante, las actividades humanas habr\u00edan causado alteraciones en los procesos geol\u00f3gicos de la Tierra \u2012modificando el ritmo de erosi\u00f3n de las rocas y la acumulaci\u00f3n de sedimentos desde la superficie de los continentes hasta el fondo de los oc\u00e9anos\u2012 mucho m\u00e1s intensas que las que ocurren naturalmente. Una caracter\u00edstica singular de esta nueva etapa en la historia de la Tierra ser\u00eda la presencia, cada vez m\u00e1s abundante, de un sedimento artificial, conformado por lodo y arena mezclados con part\u00edculas de materiales sint\u00e9ticos, especialmente el pl\u00e1stico, proveniente de la basura que produce el ser humano.<\/p>\n<p>\u201cLa propuesta de una nueva era geol\u00f3gica es algo muy complejo\u201d, sostiene Ivar do Sul. \u201cNecesitamos una amplia gama de evidencias cient\u00edficas y el efecto del pl\u00e1stico en los procesos geol\u00f3gicos es s\u00f3lo una de ellas\u201d, comenta la ocean\u00f3grafa. Ella es experta en la investigaci\u00f3n de los efectos de la contaminaci\u00f3n de los oc\u00e9anos por el pl\u00e1stico, y forma parte del Grupo de Trabajo del Antropoceno, coordinado por el paleont\u00f3logo Jan Zalasiewicz, de la Universidad de Leicester, en el Reino Unido, y por el ge\u00f3logo Colin Waters, del Servicio Geol\u00f3gico Brit\u00e1nico. El grupo fue creado en 2009 por la Uni\u00f3n Internacional de Ciencias Geol\u00f3gicas (Iugs, por sus siglas en ingl\u00e9s), que define la tabla cronoestratigr\u00e1fica internacional.<\/p>\n<p>Esa tabla clasifica las capas de roca que forman los continentes y el fondo de los oc\u00e9anos siguiendo el orden cronol\u00f3gico en que surgieron, donde las capas m\u00e1s antiguas aparecen en el sector inferior de la tabla. Las convenciones definidas en la misma permiten a los ge\u00f3logos la comparaci\u00f3n de sedimentos y rocas de diferentes sitios, as\u00ed como la determinaci\u00f3n de sus edades relativas cuando no hay una dataci\u00f3n directa, reconstruyendo de ese modo la historia de la Tierra.<\/p>\n<p>En concordancia con la tabla, la \u00e9poca actual es el Holoceno, que comenz\u00f3 hace 11.700 a\u00f1os. El inicio del Holoceno reci\u00e9n fue definido oficialmente en 2008, cuando un grupo de trabajo revis\u00f3 las evidencias cient\u00edficas que determinan que las capas de roca, hielo y sedimento de alrededor de 11.700 a\u00f1os de edad presentaban marcas dejadas por los cambios clim\u00e1ticos que se produjeron al final de la \u00faltima era glacial del planeta.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/052-055_Antropoceno_243-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-235038\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-235038\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/052-055_Antropoceno_243-1-880x1024.jpg\" alt=\"052-055_Antropoceno_243\" width=\"300\" height=\"349\" \/><\/a>La idea que sugiere que el Holoceno habr\u00eda llegado a su fin con las alteraciones ambientales provocadas por la civilizaci\u00f3n moderna, dando inicio al Antropoceno, se hizo conocida al comienzo de la d\u00e9cada pasada por medio de art\u00edculos y conferencias del holand\u00e9s Paul Crutzen, ganador del Premio Nobel de Qu\u00edmica en 1995 por sus trabajos sobre la formaci\u00f3n del agujero en la capa de ozono de la atm\u00f3sfera. Las ideas de Crutzen inspiraron a Zalasiewicz para efectuar la propuesta de un grupo de trabajo que debatiera el tema a los efectos de intentar definir el inicio del Antropoceno y sus caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p>Aunque las conclusiones del grupo reci\u00e9n ser\u00e1n sintetizadas y se presentar\u00e1n en 2018, las principales evidencias recabadas ya se est\u00e1n divulgando y debatiendo desde hace alg\u00fan tiempo. El trabajo m\u00e1s reciente que avala al Antropoceno es un art\u00edculo de revisi\u00f3n que redactaron Waters, Zalasiewicz y otros 22 colaboradores, que fue publicado en el mes de enero en la revista <em>Science<\/em>. En ese <em>paper<\/em>, los cient\u00edficos sostienen que las actividades humanas han alterado el planeta a punto tal de producir en todo el globo sedimentos y hielo con caracter\u00edsticas distintas a aqu\u00e9llos que se formaron durante el resto del Holoceno.<\/p>\n<p>Seg\u00fan esa revisi\u00f3n, las capas de hielo y sedimento depositadas recientemente contienen fragmentos de materiales artificiales producidos en los \u00faltimos 50 a\u00f1os: hormig\u00f3n, aluminio puro y pl\u00e1stico, adem\u00e1s de rastros de pesticidas y otros compuestos qu\u00edmicos sint\u00e9ticos. Incluso en lugares remotos del planeta, como es el caso de Groenlandia, los sedimentos acumulados desde 1950 en adelante presentan concentraciones de carbono, resultado de la quema de combustibles f\u00f3siles, y de f\u00f3sforo y nitr\u00f3geno, que se utilizan como fertilizantes en la agricultura, mucho m\u00e1s elevadas que las registradas en los \u00faltimos 11.700 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Junto a sus colegas, Waters y Zalasiewicz incluso estiman que el impacto de las actividades humanas actuales podr\u00eda quedar registrado durante decenas de millones de a\u00f1os. La miner\u00eda, los cambios en el clima global y el aumento de la tasa de extinci\u00f3n de especies vegetales y animales tambi\u00e9n dejar\u00e1n sus marcas en las rocas. \u201cEl art\u00edculo suscit\u00f3 gran pol\u00e9mica\u201d, recuerda Ivar do Sul. \u201cMuchos investigadores disienten acerca de que el Holoceno haya llegado a su fin y esa discusi\u00f3n a\u00fan perdurar\u00e1 por algunos a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Entre los cr\u00edticos de la propuesta se encuentra el ge\u00f3logo Stanley Finney, de la Universidad del Estado de California en Long Beach, Estados Unidos. Finney es el director del consejo ejecutivo de la Iugs, que define la tabla cronoestratigr\u00e1fica y, junto a Lucy Edwards, del United States Geological Survey, rechaza la idea de la instauraci\u00f3n del Antropoceno en un art\u00edculo de opini\u00f3n publicado en la edici\u00f3n de marzo-abril del bolet\u00edn\u00a0 <em>GSA Today<\/em>, de la Asociaci\u00f3n Geol\u00f3gica Americana. En ese texto, Finney y Edwards afirman que muchas de las capas depositadas en los \u00faltimos 70 a\u00f1os en los sectores m\u00e1s profundos del oc\u00e9ano no tienen m\u00e1s de un mil\u00edmetro (mm) de espesor. Y tambi\u00e9n sostienen que la mayor\u00eda de las evidencias que presentaron los impulsores del Antropoceno se basan en previsiones sobre el potencial registro en rocas de un futuro remoto. La inclusi\u00f3n del Antropoceno en la escala temporal geol\u00f3gica ocultar\u00eda un motivo de car\u00e1cter preponderantemente pol\u00edtico (denunciar el impacto ambiental de la humanidad) y no cient\u00edfico.<\/p>\n<p>\u201cPara definir una nueva \u00e9poca se necesita que el material depositado sea significativo en la columna de sedimentos en muchos lugares del planeta y en ambientes diversos\u201d, explica el ge\u00f3logo Michel Mahiques, docente del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IO-USP). \u201cNo sabemos hasta qu\u00e9 punto el Antropoceno coincide con la Iugs en ese supuesto, toda vez que la pretendida \u00e9poca ser\u00eda expresiva en algunos ambientes, tales como las regiones costeras, y casi nula en otros, como en el caso de las cuencas oce\u00e1nicas\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_235037\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Antropoceno_plasti3.jpg\" rel=\"attachment wp-att-235037\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-235037\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Antropoceno_plasti3-300x220.jpg\" alt=\"Una muestra de plastiaglomerado: una roca formada por sedimentos de origen mineral y material pl\u00e1stico que se hall\u00f3 en la playa de Kamilo, en Haw\u00e1i\" width=\"300\" height=\"220\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Patricia Corcoran\/ Universidad de Ontario Occidental  <\/span><\/a> Una muestra de plastiaglomerado: una roca formada por sedimentos de origen mineral y material pl\u00e1stico que se hall\u00f3 en la playa de Kamilo, en Haw\u00e1i<span class=\"media-credits\">Patricia Corcoran\/ Universidad de Ontario Occidental  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Ivar do Sul recuerda que ni siquiera existe consenso entre los que apoyan la oficializaci\u00f3n del Antropoceno. El grupo de Zalasiewicz, por ejemplo, postula un d\u00eda para el inicio de esa nueva \u00e9poca: el 16 de julio de 1945, cuando se deton\u00f3 la primera bomba at\u00f3mica en Alamogordo, en el estado de Nuevo M\u00e9xico, Estados Unidos. Esa fecha marca el inicio de una contaminaci\u00f3n de la atm\u00f3sfera por is\u00f3topos radioactivos liberados en los ensayos de las armas termonucleares que ya habr\u00edan tenido tiempo para incorporarse al hielo y al sedimento de toda la superficie del planeta, dejando una clara se\u00f1al para los ge\u00f3logos del futuro. Otros cient\u00edficos sugieren, con todo, fechas m\u00e1s remotas, tales como el inicio de la Revoluci\u00f3n Industrial, alrededor del 1800, algo que abarcar\u00eda todas las transformaciones que la humanidad ha provocado en el ambiente terrestre.<\/p>\n<p><strong>Micropl\u00e1sticos en el mar<\/strong><br \/>\nZalasiewicz y Waters invitaron a Ivar do Sul a participar en el Grupo de Trabajo del Antropoceno luego de leer una revisi\u00f3n que \u00e9sta y la ocean\u00f3grafa M\u00f4nica Costa, de la Universidad Federal de Pernambuco, publicaran en 2014 en la revista <em>Environmental Pollution<\/em>, sobre la acumulaci\u00f3n de micropl\u00e1sticos en los oc\u00e9anos. Los micropl\u00e1sticos son fragmentos de menos de cinco mm, generalmente invisibles a simple vista cuando flotan en los oc\u00e9anos o se encuentran mezclados con el lodo o la arena. \u201cEllos quer\u00edan saber si se podr\u00eda utilizar a los micropl\u00e1sticos como un marcador geol\u00f3gico para el Antropoceno\u201d, relata la investigadora, quien ha recolectado material de la superficie marina alrededor de todas las grandes islas oce\u00e1nicas brasile\u00f1as, tales como Fernando de Noronha y Trindade. Junto a otros 16 miembros del grupo, elabor\u00f3 un trabajo de revisi\u00f3n que se public\u00f3 en enero en la revista <em>Anthropocene<\/em>, resumiendo todo lo que se sabe acerca del derrotero de los pl\u00e1sticos por el planeta. En ese art\u00edculo, los cient\u00edficos ponen de relieve que ese tipo de material posee un elevado potencial para preservarse en los sedimentos marinos.<\/p>\n<p>El origen de los micropl\u00e1sticos que se encuentran en el oc\u00e9ano es diverso. Aqu\u00e9llos denominados <em>pellets<\/em> son esferas del tama\u00f1o de una lenteja que se emplean como materia prima para la elaboraci\u00f3n de objetos pl\u00e1sticos mayores. Otros provienen de la degradaci\u00f3n en el ambiente de piezas mayores. Sin embargo, los micropl\u00e1sticos m\u00e1s abundantes son las fibras con 2 a 3 mm de longitud por 0,1 mm de espesor que componen el filtro de los cigarrillos o se desprenden de tejidos sint\u00e9ticos durante el lavado. Desde 1950 en adelante, la producci\u00f3n mundial de pl\u00e1stico trep\u00f3 de dos millones de toneladas a 300 millones de toneladas anuales. Se estima que el total del pl\u00e1stico que se ha producido hasta ahora (en el orden de unas cinco mil millones de toneladas) ser\u00eda suficiente como para envolver al planeta con filme pl\u00e1stico varias veces.<\/p>\n<p>Los materiales pl\u00e1sticos desechados en los basurales llegan a los oc\u00e9anos y a las regiones costeras. Un estudio coordinado por el bi\u00f3logo Alexander Turra, del IO-USP, se\u00f1al\u00f3 hace algunos a\u00f1os que hay 10 veces m\u00e1s part\u00edculas de micropl\u00e1stico enterradas en la arena de las playas que en su superficie. \u201cAntes de nuestro estudio, la gente subestimaban la cantidad de pl\u00e1stico presente en la arena\u201d, dice Turra. Como la tendencia del pl\u00e1stico es flotar, los investigadores supon\u00edan que los micropl\u00e1sticos quedaban siempre sobre la arena. Sin embargo, Turra y sus colegas los hallaron enterrados hasta a dos metros de profundidad en cuatro playas del litoral paulista (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/05\/15\/basura-casi-invisible-en-las-playas\/?\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 219<\/em><\/a>). Desde entonces, el equipo confirm\u00f3 ese fen\u00f3meno en otras 13 playas. Por la distribuci\u00f3n de las part\u00edculas, Turra sospecha que los micropl\u00e1sticos quedan enterrados por la fuerza de ocasionales tempestades mar\u00edtimas. Otra parte del material pl\u00e1stico que se produce y descarta se encuentra flotando en los oc\u00e9anos. E incluso existe otro destino: el fondo del mar.<\/p>\n<p><strong>Pl\u00e1sticos f\u00f3siles<\/strong><br \/>\nSi bien al principio flotan, los restos de pl\u00e1stico (tanto grandes como peque\u00f1os) que permanecen durante mucho tiempo en el agua salada acaban colonizados por microorganismos y se hunden. Tambi\u00e9n pueden ser tragados por organismos mayores, desde el microsc\u00f3pico zooplancton, hasta peces, sumergi\u00e9ndose junto a sus heces o esqueletos. Hubo expediciones que detectaron pl\u00e1sticos a diferentes profundidades en el relieve submarino. Robots han fotografiado botellas, bolsas y redes de pesca en gargantas submarinas alrededor de Europa y, en 2015, se encontraron micropl\u00e1sticos a m\u00e1s de cinco kil\u00f3metros de profundidad sobre el sedimento de la fosa de Karil-Kamchatka, en el oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Hay vestigios en sedimentos marinos que indican la presencia de fibras pl\u00e1sticas en todo el lecho oce\u00e1nico.<\/p>\n<p>Zalasiewicz es experto en microf\u00f3siles de 500 millones de a\u00f1os de edad, entre los que figuran los graptolitos, cuya estructura se compone de mol\u00e9culas org\u00e1nicas con una estructura similar a la de los pl\u00e1sticos. Si esos microorganismos dejaron registros fosilizados, Zalasiewicz sospecha que el pl\u00e1stico depositado en el fondo del mar, especialmente aqu\u00e9l presente en el sedimento de los ca\u00f1ones submarinos cercanos a los bordes de las plataformas continentales, tambi\u00e9n tiene grandes posibilidades de quedar preservado durante miles de a\u00f1os y, quien sabe, alg\u00fan d\u00eda podr\u00eda intrigar a los futuros paleont\u00f3logos que encuentren botellas PET, CDs y colillas de cigarro fosilizados.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nZALASIEWICZ, J. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S2213305416300029\" target=\"_blank\">The geological cycle of plastics and their use as a stratigraphic indicator of the Anthropocene<\/a>. <strong>Anthropocene<\/strong>. 18 ene. 2016.<br \/>\nTURRA, A.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/articles\/srep04435?WT.mcid=FBKSciReports\" target=\"_blank\">Three-dimensional distribution of plastic pellets in sandy beaches: Shifting paradigms<\/a>. <strong>Scientific Reports<\/strong>. 27 mar. 2014.<br \/>\nIVAR DO SUL, J. A. e COSTA, M. F. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0269749113005642\" target=\"_blank\">The present and future of microplastic pollution in the marine environment<\/a>. <strong>Environmental Pollution<\/strong>. feb. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cient\u00edficos discuten el comienzo de una nueva era geol\u00f3gica: el Antropoceno","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[309,310],"coauthors":[103],"class_list":["post-235034","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-geologia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=235034"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235034\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=235034"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=235034"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=235034"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=235034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}