{"id":235040,"date":"2017-03-24T17:03:23","date_gmt":"2017-03-24T20:03:23","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=235040"},"modified":"2017-03-27T13:30:33","modified_gmt":"2017-03-27T16:30:33","slug":"la-capital-de-los-rayos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-capital-de-los-rayos\/","title":{"rendered":"La capital de los rayos"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_235041\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Raios_Relampago_del_catatumbo_observado_desde_bachaquero-3.jpg\" rel=\"attachment wp-att-235041\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-235041 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Raios_Relampago_del_catatumbo_observado_desde_bachaquero-3-300x202.jpg\" alt=\"En el lago de Maracaibo, en Venezuela, cae un rayo cada 10 segundos\" width=\"300\" height=\"202\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ruzhugo27\/ Wikicommons <\/span><\/a> En el lago de Maracaibo, en Venezuela, cae un rayo cada 10 segundos<span class=\"media-credits\">Ruzhugo27\/ Wikicommons <\/span><\/p><\/div>\n<p>En este mismo momento, en alg\u00fan lugar del mundo est\u00e1 cayendo un rayo. En la Tierra se producen 44 descargas el\u00e9ctricas atmosf\u00e9ricas por segundo (casi cuatro millones por d\u00eda). Se estima que s\u00f3lo el 20% de las mismas llega al suelo y el resto ocurrir\u00edan en el interior de las nubes. El lago de Maracaibo, en el oeste de Venezuela, el mayor de Am\u00e9rica del Sur, es el lugar del planeta donde caen m\u00e1s rayos. Las nubes que se forman sobre los 13 mil kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>) de su superficie \u2012en su parte m\u00e1s ancha tiene 160 kil\u00f3metros\u2012 generan alrededor de ocho mil rayos por d\u00eda, seg\u00fan un estudio que se public\u00f3 en febrero de este a\u00f1o, que identific\u00f3 los 500 puntos del planeta con mayor cantidad de descargas el\u00e9ctricas atmosf\u00e9ricas.<\/p>\n<p>All\u00ed, la frecuencia de esos eventos luminosos es tan grande que el escritor espa\u00f1ol Lope de Vega ya mencionaba al lago y sus numerosos rayos en el poema \u00e9pico <em>La dragontea<\/em>, de 1598. Los rayos, seg\u00fan esa obra, habr\u00edan impedido una invasi\u00f3n brit\u00e1nica a la ciudad de Maracaibo, ubicada en las proximidades del lago. Incluso hay relatos que refieren que en el pasado, el lago oficiaba de faro para los navegantes del Caribe, a causa de los rel\u00e1mpagos en el cielo durante la noche.<\/p>\n<p>La causa principal para esta alta frecuencia del fen\u00f3meno en ese sitio es lo que se denomina convergencia de la brisa nocturna, seg\u00fan explica la meteor\u00f3loga Rachel Albrecht, docente del Departamento de Ciencias Atmosf\u00e9ricas del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IAG-USP). Albercht es la primera autora del <em>ranking<\/em> mundial de descargas el\u00e9ctricas atmosf\u00e9ricas, elaborado en forma conjunta con investigadores de Estados Unidos y aceptado para su publicaci\u00f3n en el <em>Bulletin of the American Meteorological Society<\/em>. Dicha convergencia es un fen\u00f3meno emergente de la combinaci\u00f3n ambiental: la existencia de un gran lago tropical rodeado por un relieve bastante accidentado.<\/p>\n<p>Durante el d\u00eda, el continente se calienta mucho m\u00e1s r\u00e1pido que el agua del lago. La diferencia de temperatura provoca que el viento sople del lago hacia el continente, en direcci\u00f3n a las monta\u00f1as que forman la bah\u00eda de Maracaibo. En tanto, por las noches, el sentido de la brisa se invierte. Las monta\u00f1as y el continente se enfr\u00edan antes que el lago, cuyas aguas c\u00e1lidas aportan humedad a la atm\u00f3sfera. A medida que sube, el vapor se condensa y forma nubes de tempestad profunda, con cristales de hielo y granizo, que, al colisionar entre s\u00ed millones de veces en el interior de las nubes, provocan una transferencia de cargas el\u00e9ctricas. Como consecuencia de ello, el campo el\u00e9ctrico aumenta y se producen los rayos. \u201cLos rayos caen con mayor frecuencia alrededor de las tres de la ma\u00f1ana en el huso horario local\u201d, relata Albrecht. Seg\u00fan la meteor\u00f3loga, la mayor\u00eda de las regiones continentales presenta un m\u00e1ximo de rayos por la tarde, principalmente durante las denominadas tormentas de verano.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/056-057_Raios_243.jpg\" rel=\"attachment wp-att-235042\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-235042\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/056-057_Raios_243-300x144.jpg\" alt=\"056-057_Raios_243\" width=\"300\" height=\"144\" \/><\/a>Los rayos en el mundo<\/strong><br \/>\nEl estudio que defini\u00f3 al lago de Maracaibo como el l\u00edder mundial de las descargas el\u00e9ctricas en la atm\u00f3sfera \u2012en esa regi\u00f3n se producen cada a\u00f1o, en promedio, 232 rayos por km<sup>2<\/sup>\u2012 se bas\u00f3 en los datos recopilados entre 1998 y 2013 por el sat\u00e9lite Tropical Rainfall Measuring Mission, de la NASA, la agencia espacial estadounidense. Ese sat\u00e9lite, que orbita a 405 kil\u00f3metros de la superficie de la Tierra, dispone de sensores que captan los pulsos \u00f3pticos que resultan de la interacci\u00f3n de los rayos con los gases de las nubes. Cabe resaltar que esos sensores registran tanto las descargas el\u00e9ctricas que se producen en el interior de las nubes como las que llegan al suelo. El estudio actual emple\u00f3 una resoluci\u00f3n cinco veces mayor que la de los anteriores, permitiendo as\u00ed la detecci\u00f3n de descargas que ocurren en \u00e1reas de la superficie del globo que corresponden a 0,1 grado, cerca de la l\u00ednea del ecuador, una medida equivalente a un cuadrado de 10 kil\u00f3metros de lado.<\/p>\n<p>Aunque el punto del planeta con mayor densidad de rayos (la cantidad de esos eventos por km<sup>2<\/sup> por a\u00f1o) se encuentra en Am\u00e9rica del Sur, la regi\u00f3n con mayor cantidad de sitios con abundancia de rayos es el continente africano. De los 500 lugares que se analizaron, m\u00e1s de la mitad (283) se encuentran en \u00c1frica, la mayor\u00eda entre el centro y el oeste de ese continente. En Asia existen 87 sitios con alta incidencia de rayos, en Am\u00e9rica del Sur son 67, y en Am\u00e9rica del Norte, 53. El continente con menor cantidad de sitios es Ocean\u00eda, con tan s\u00f3lo 10.<\/p>\n<p>En \u00c1frica, la regi\u00f3n con mayor densidad de rayos (205 por km<sup>2<\/sup> por a\u00f1o) es la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Congo. El pa\u00eds tiene una superficie de 2,3 millones de km<sup>2<\/sup> y en sus cielos se producen 95 millones de descargas el\u00e9ctricas anuales. Si bien las regiones brasile\u00f1as s\u00f3lo aparecen a partir del puesto 191\u00ba en ese <em>ranking<\/em>, el pa\u00eds, con un \u00e1rea territorial casi cuatro veces mayor que la de Congo, es el campe\u00f3n mundial en cifras absolutas de rayos: se producen 108 millones de descargas el\u00e9ctricas anuales en la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n brasile\u00f1a con mayor densidad de rayos se ubica al noroeste de Manaos, en medio de la selva amaz\u00f3nica. En esa \u00e1rea se producen 68 rayos por km<sup>2<\/sup> por a\u00f1o, seg\u00fan informa el estudio en el cual particip\u00f3 Albrecht. Un mapeo anterior, realizado por el Grupo de Electricidad Atmosf\u00e9rica (Elat) del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), se\u00f1alaba a la ciudad de Porto Real, en R\u00edo de Janeiro, como el lugar con mayor incidencia de rayos en el pa\u00eds. Ah\u00ed, la frecuencia era de aproximadamente unas 20 descargas el\u00e9ctricas por km<sup>2<\/sup> por a\u00f1o.<\/p>\n<p>La diferencia, a juicio de Osmar Pinto J\u00fanior, coordinador del Elat, surge como consecuencia de distintas estrategias de medici\u00f3n. El Elat emplea redes de monitoreo que se encuentran instaladas tan s\u00f3lo en las regiones sur, sudeste, centro-oeste y nordeste de Brasil. M\u00e1s all\u00e1 de su distribuci\u00f3n m\u00e1s acotada, estas redes est\u00e1n integradas por sensores de superficie que detectan la radiaci\u00f3n invisible a simple vista generada por las descargas que llegan al suelo. La cifra registrada al noroeste de Manaos corresponde al total de descargas, que incluye tanto las que se producen en el interior de las nubes como las que llegan al suelo. En tanto, la densidad que mide el Elat en Porto Real representa el m\u00e1ximo de descargas que alcanzan el suelo. \u201cSon m\u00e1ximos de diferente magnitud, para regiones distintas\u201d, explica Pinto J\u00fanior. A pesar de las diferentes estrategias de medici\u00f3n, la concentraci\u00f3n de rayos es bastante elevada en la regi\u00f3n de Porto Real. \u201cLa vecina localidad de Rezende\u201d, dice Albrecht, \u201cfigura en el puesto 396\u00ba en el <em>ranking<\/em> global de rayos y en el 10\u00ba puesto entre las regiones brasile\u00f1as\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nALBRECHT, R. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/journals.ametsoc.org\/doi\/abs\/10.1175\/BAMS-D-14-00193.1\" target=\"_blank\">Where are the lightning hotspots on Earth?<\/a> <strong>Bulletin of the American Meteorological Society<\/strong>. online. 17 feb. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El lago de Maracaibo es el lugar del planeta donde caen m\u00e1s rayos","protected":false},"author":605,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[286],"coauthors":[1610],"class_list":["post-235040","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-clima-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/605"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=235040"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235040\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=235040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=235040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=235040"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=235040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}