{"id":235055,"date":"2017-03-24T17:38:09","date_gmt":"2017-03-24T20:38:09","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=235055"},"modified":"2017-03-27T13:28:54","modified_gmt":"2017-03-27T16:28:54","slug":"corazon-de-piedra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/corazon-de-piedra\/","title":{"rendered":"Coraz\u00f3n de piedra"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_235057\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Cora\u00e7\u00e3o_Peixes-ABRE.jpg\" rel=\"attachment wp-att-235057\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-235057\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Cora\u00e7\u00e3o_Peixes-ABRE-783x1024.jpg\" alt=\"F\u00f3sil de un pez de la especie Rhacolepis buccalis, hallado en Araripe: \u00f3rganos internos en perfecto estado de preservaci\u00f3n\" width=\"300\" height=\"392\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Murilo de Carvalho\/ lnbio  <\/span><\/a> F\u00f3sil de un pez de la especie <em>Rhacolepis buccalis<\/em>, hallado en Araripe: \u00f3rganos internos en perfecto estado de preservaci\u00f3n<span class=\"media-credits\">Murilo de Carvalho\/ lnbio  <\/span><\/p><\/div>\n<p>La paleontolog\u00eda ahora dispone de un coraz\u00f3n. Un grupo de investigadores brasile\u00f1os hall\u00f3 un \u00f3rgano preservado en el f\u00f3sil de un pez que vivi\u00f3 hace alrededor de 115 millones de a\u00f1os en una zona de lo que hoy es el nordeste del pa\u00eds. \u00c9sta es la primera vez que se describe un coraz\u00f3n fosilizado en el mundo. Puesto que se halla en \u00f3ptimo estado de conservaci\u00f3n, el \u00f3rgano petrificado del pez <em>Rhacolepis buccalis<\/em> revela una fase hasta ahora desconocida de la evoluci\u00f3n del coraz\u00f3n. Mediante tomograf\u00edas de alt\u00edsima resoluci\u00f3n, se pudieron realizar im\u00e1genes en 3D de todo el cuerpo del ejemplar \u2012que med\u00eda unos 15 cent\u00edmetros (cm) de longitud\u2012 y de sus \u00f3rganos internos. Para el asombro de los investigadores, el coraz\u00f3n consta de cinco valvas, un tipo de v\u00e1lvulas que controlan el flujo sangu\u00edneo hacia el resto del cuerpo, mientras que los peces actuales poseen tan s\u00f3lo una. \u201cEsto demuestra que los organismos no siempre se tornan m\u00e1s complejos a medida que evolucionan. En algunos casos, se tornan m\u00e1s sencillos\u201d, explica el m\u00e9dico Jos\u00e9 Xavier Neto, investigador del Laboratorio Nacional de Biociencias (LNBio), en Campinas, y coordinador del grupo que estudi\u00f3 el coraz\u00f3n fosilizado.<\/p>\n<p>El <em>R. buccalis<\/em> pertenece a la clase de los actinopterigios, o peces de aletas radiadas. Su coraz\u00f3n parece hallarse a medio camino de la evoluci\u00f3n entre los miembros actuales de ese grupo, tales como el pez cebra (<em>Danio rerio<\/em>), que dispone de una v\u00e1lvula card\u00edaca, y los de otros que poco cambiaron en los \u00faltimos 390 millones de a\u00f1os, tales como los peces del g\u00e9nero <em>Polypterus<\/em>, que poseen decenas de v\u00e1lvulas. \u201cNo sabemos en qu\u00e9 contexto se produjo esa simplificaci\u00f3n, pero la misma suele producirse luego de lo que denominamos brote de complejidad\u201d, dice Neto, quien public\u00f3 los resultados en el mes de abril, en el peri\u00f3dico <em>eLife<\/em>. Tampoco se sabe si esa p\u00e9rdida de v\u00e1lvulas represent\u00f3 una ventaja evolutiva o si se produjo en forma aleatoria.<\/p>\n<p><strong>F\u00f3sil en 3D<\/strong><br \/>\nEl hallazgo y la descripci\u00f3n de un coraz\u00f3n fosilizado s\u00f3lo fueron posibles gracias a la tecnolog\u00eda de luz sincrotr\u00f3n, que en los \u00faltimos a\u00f1os viene contribuyendo en forma significativa con la paleontolog\u00eda. \u201cLos tejidos blandos, como en el caso del coraz\u00f3n, es muy dif\u00edcil que se preserven\u201d, dice la paleont\u00f3loga M\u00edrian Pacheco, de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar) en Sorocaba, quien tambi\u00e9n se vale de la luz sincrotr\u00f3n para el estudio\u00a0 de f\u00f3siles de animales del per\u00edodo Ediac\u00e1rico, en su mayor\u00eda, organismos con cuerpo blando que vivieron hace unos 540 millones de a\u00f1os y, dif\u00edcilmente puedan hallarse intactos. Ya se hab\u00edan hallado otros \u00f3rganos de pez fosilizados, tales como cerebro, ovario, m\u00fasculos, contenido intestinal, cord\u00f3n umbilical y vejiga natatoria, pero nunca un coraz\u00f3n, seg\u00fan refieren los cient\u00edficos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/062-063_Cora\u00e7\u00e3o-f\u00f3ssil_243.jpg\" rel=\"attachment wp-att-235059\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-235059 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/062-063_Cora\u00e7\u00e3o-f\u00f3ssil_243-300x216.jpg\" alt=\"062-063_Cora\u00e7\u00e3o f\u00f3ssil_243\" width=\"300\" height=\"216\" \/><\/a>Luego de que lo convencieron de centrar su b\u00fasqueda en el <em>R. buccalis<\/em>, hace algunos a\u00f1os, Neto ingres\u00f3 en el selecto grupo de cient\u00edficos que describieron tejidos blandos fosilizados. En unas vacaciones en el sur del estado de Cear\u00e1, tierra natal de su familia, convers\u00f3 con los ge\u00f3logos Francisco Idal\u00e9cio Freitas, coordinador ejecutivo del Geopark Araripe, y Jos\u00e9 Artur de Andrade, del Departamento Nacional de Producci\u00f3n Mineral, quienes le aconsejaron enfocar sus an\u00e1lisis en ese pez, bastante com\u00fan en la cuenca de Araraipe, un \u00e1rea que abarca el interior de los estados de Cear\u00e1, Pernambuco y Piau\u00ed, conocida por contener f\u00f3siles del Cret\u00e1cico muy bien preservados. Los f\u00f3siles de <em>R. buccalis<\/em> poseen la ventaja de que normalmente se encuentran en formato tridimensional, lo cual aumenta la probabilidad de que mantengan sus \u00f3rganos internos preservados.<\/p>\n<p>Neto comenz\u00f3 a visitar la regi\u00f3n por lo menos una vez al a\u00f1o y reuni\u00f3 67 f\u00f3siles. En Campinas, los bi\u00f3logos Laura Maldanis y Murilo de Carvalho acondicionaron las muestras y analizaron el material. El sincrotr\u00f3n de segunda generaci\u00f3n existente en el Laboratorio Nacional de Luz Sincrotr\u00f3n, vecino del LNBio en el Centro Nacional de Investigaci\u00f3n en Energ\u00eda y Materiales (CNPEM, por sus siglas en portugu\u00e9s), no tiene capacidad para elaborar im\u00e1genes de muestras grandes como son los f\u00f3siles de los peces, generalmente, de unos 15 cm de longitud por 5 cm de espesor. Por eso, hubo que enviar los f\u00f3siles al European Synchrotron Radiation Facility, en Grenoble, Francia, que dispone de un dispositivo de cuarta generaci\u00f3n, capaz de generar haces de radiaci\u00f3n m\u00e1s energ\u00e9ticos. \u201cEn las primeras tomograf\u00edas no se pudieron observar las cavidades del coraz\u00f3n, pero la resoluci\u00f3n era tan buena que fue posible visualizar, en el tracto intestinal de los peces, los camarones que hab\u00edan comido\u201d, recuerda Neto. Hasta que las dos muestras revelaron claramente no s\u00f3lo el coraz\u00f3n, sino tambi\u00e9n detalles internos de ese \u00f3rgano.<\/p>\n<p>Semejante precisi\u00f3n fue posible porque la tomograf\u00eda efectuada por el sincrotr\u00f3n posee una resoluci\u00f3n casi 100 veces mayor que la de los tom\u00f3grafos m\u00e9dicos. Mientras que los tom\u00f3grafos convencionales s\u00f3lo logran distinguir puntos que se encuentran a 500 micrones de distancia uno de otro, en los aparatos de luz sincrotr\u00f3n, esa distancia se reduce a seis micrones (cada micr\u00f3n es una mil\u00e9sima de mil\u00edmetro). El dispositivo realiza una secuencia de radiograf\u00edas de la muestra en \u201ctajadas\u201d, obteniendo as\u00ed, un retrato minucioso del \u201crelieve\u201d interno de ella. A continuaci\u00f3n, un programa de computaci\u00f3n toma esas lonjas y elabora una imagen en tres dimensiones. \u201cEl resultado es tan preciso que es casi como observar un coraz\u00f3n disecado\u201d, comenta Neto. Otra de las ventajas radica en que la luz sincrotr\u00f3n no destruye las muestras. \u201cEl mismo material, puede volver a analizarse teniendo en cuenta otros aspectos. El logro de ese equipo ubica a Brasil en un nivel de competitividad internacional en paleontolog\u00eda\u201d, opina Pacheco, quien no forma parte del grupo de investigadores. Si se mantiene el cronograma actual, se espera disponer en 2018 del Sirius, una nueva fuente de luz sincrotr\u00f3n en Campinas, similar a la francesa, que permitir\u00eda el an\u00e1lisis de los f\u00f3siles y otros materiales en el propio pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEvoluci\u00f3n molecular de regiones regulatorias de genes HOX asociados a la morfolog\u00eda de la aleta de peces, con especial \u00e9nfasis en Chondrichthyes (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/140187\/evolucao-molecular-de-regioes-regulatorias-de-genes-hox-associados-com-a-morfologia-da-nadadeira-de\/\" target=\"_blank\">n\u00b0 2012\/05152-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Becas en Brasil \u2013 Posdoctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Marcelo Rodrigues de Carvalho (USP); <strong>Becario<\/strong> Murilo de Carvalho; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 255.270<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nMALDANIS, L. <em>et. al<\/em>. <a href=\"https:\/\/elifesciences.org\/content\/5\/e14698\" target=\"_blank\">Heart fossilization is possible and informs the evolution of cardiac outflow tract in vertebrates<\/a>. <strong>eLife<\/strong>. v. 5, e14698. 19 abr. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un f\u00f3sil revela una trayectoria inesperada en la evoluci\u00f3n del coraz\u00f3n","protected":false},"author":576,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[300,310,324],"coauthors":[1539],"class_list":["post-235055","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-evolucion","tag-historia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/576"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=235055"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235055\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=235055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=235055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=235055"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=235055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}