{"id":236871,"date":"2017-04-25T13:28:33","date_gmt":"2017-04-25T16:28:33","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=236871"},"modified":"2017-04-25T16:21:46","modified_gmt":"2017-04-25T19:21:46","slug":"zikabr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/zikabr\/","title":{"rendered":"Zika<sup>BR<\/sup>"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_236873\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Zika_06_2JG7439.jpg\" rel=\"attachment wp-att-236873\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-236873 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Zika_06_2JG7439-300x200.jpg\" alt=\"Cerebros en miniatura: organoides cultivados en el Laboratorio de C\u00e9lulas Madre de la USP y utilizados en pruebas con el virus del Zika\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/a> Cerebros en miniatura: organoides cultivados en el Laboratorio de C\u00e9lulas Madre de la USP y utilizados en pruebas con el virus del Zika<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Cient\u00edficos de S\u00e3o Paulo y de otros estados de Brasil han culminado la etapa inicial de la investigaci\u00f3n sobre la influencia del virus del Zika en los casos de microcefalia. Seis meses despu\u00e9s de que surgieran las primeras evidencias de que ese agente infeccioso estar\u00eda por detr\u00e1s del nacimiento de ni\u00f1os con el cerebro demasiado peque\u00f1o para la edad gestacional, los equipos brasile\u00f1os que estudian esa conexi\u00f3n juzgan que ya existe informaci\u00f3n suficiente como para afirmar que el zika causa microcefalia y da\u00f1os neurol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Sucede que se han atendido diversas condiciones necesarias como para comprobar la relaci\u00f3n de causa y efecto. En ese lapso de tiempo, se registraron casos de mujeres infectadas durante la gestaci\u00f3n que tuvieron beb\u00e9s con microcefalia y se verific\u00f3 que el virus atraviesa la placenta. Se detectaron particularidades que diferencian a la microcefalia asociada al zika con respecto a otras formas del problema y se confirm\u00f3 la predilecci\u00f3n del virus por las c\u00e9lulas del sistema nervioso. Y en mayo lleg\u00f3 la comprobaci\u00f3n que faltaba: un equipo paulista present\u00f3 un modelo animal de microcefalia.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos usaron la variedad del virus en circulaci\u00f3n en Brasil y demostraron que es m\u00e1s agresiva que la africana, aislada en 1947 de un mono. En la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), el grupo del neuroinmun\u00f3logo Jean Pierre Peron inocul\u00f3 el virus en ratonas embarazadas y acompa\u00f1\u00f3 la gestaci\u00f3n. La cepa brasile\u00f1a, la ZIKV<sup>BR<\/sup>, atraviesa la placenta de hembras de una variedad de roedores m\u00e1s susceptibles a la infecci\u00f3n por virus y perjudica el desarrollo de las cr\u00edas.<\/p>\n<p>Los roedores nacen con menos de la mitad del peso normal, tienen el cerebro menor y presentan da\u00f1os en el tejido cerebral similares a los causados por el virus del Zika en los seres humanos. As\u00ed como el virus africano, el virus del Zika brasile\u00f1o invade y da\u00f1a preferencialmente los progenitores neurales, c\u00e9lulas que originan los distintos tipos de c\u00e9lulas cerebrales y son abundantes al comienzo del desarrollo del feto. Pero la variedad brasile\u00f1a provoca una muerte celular m\u00e1s acentuada.<\/p>\n<p>Este modelo, presentado el 11 de mayo en la revista <em>Nature<\/em>, permitir\u00e1 investigar, seg\u00fan los investigadores, detalles del mecanismo de lesi\u00f3n del virus y hacer pruebas iniciales de compuestos que podr\u00e1n transformarse en vacunas y medicamentos contra el zika. \u201cAntes no era posible saber si era realmente zika o si hab\u00eda otro factor asociado provocando los casos de malformaciones en Brasil\u201d, comenta el neurocient\u00edfico brasile\u00f1o Alysson Muotri, investigador de la Universidad de California en San Diego y coautor del estudio. \u201cNuestro trabajo muestra que el virus del Zika brasile\u00f1o es suficiente como para causar microcefalia y otros problemas cong\u00e9nitos\u201d, dice.<\/p>\n<p>\u201cHemos solucionado un problema important\u00edsimo\u201d, afirma el vir\u00f3logo Paolo Zanotto, de la USP, uno de los autores del estudio. Zanotto coordina la Red Zika, un consorcio compuesto por casi 50 laboratorios paulistas que investigan el virus con el apoyo de la FAPESP. Pero el cient\u00edfico sabe que no todo est\u00e1 resuelto. \u201cAhora\u201d, dice, \u201ctenemos que entender la complejidad de la epidemia y seguir la evoluci\u00f3n cognitiva de las ni\u00f1os con microcefalia\u201d.<\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>M\u00e1s sobre zika<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/09\/06\/la-expansion-del-zika\/?\" target=\"_blank\">La expansi\u00f3n del Zika<\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/12\/20\/la-incertidumbre-sobre-la-microcefalia\/?\" target=\"_blank\">La incertidumbre sobre la microcefalia<\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/03\/22\/las-conexiones-del-zika\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\">Las conexiones del Zika<\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/03\/24\/monos-con-zika\/?\" target=\"_blank\">Monos com zika<\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>Fragilidad inmunitaria<\/strong><br \/>\nIncluso la variedad m\u00e1s agresiva del virus s\u00f3lo caus\u00f3 microcefalia en las cr\u00edas de roedores de un linaje menos resistente a infecciones virales. En el Laboratorio de Interacciones Neuroinmunitarias de la USP, Peron y su equipo inyectaron el virus en el torrente sangu\u00edneo de ratonas pre\u00f1adas de dos linajes: el C57BL\/6, con un sistema de defensa m\u00e1s robusto, y el SLJ, cuyas c\u00e9lulas producen menos interfer\u00f3n, un se\u00f1alizador qu\u00edmico que las protege contra la invasi\u00f3n v\u00edrica. S\u00f3lo las cr\u00edas del linaje SLJ nacieron menores, una se\u00f1al de que sufrieron restricci\u00f3n del crecimiento en el \u00fatero, y presentaban da\u00f1os en el cerebro. \u201cEste modelo parece simular bien lo que sucede durante la gestaci\u00f3n, el per\u00edodo en que el sistema inmunol\u00f3gico sufre alguna supresi\u00f3n y puede quedar m\u00e1s susceptible a las infecciones\u201d, comenta la neurocient\u00edfica Patr\u00edcia Beltr\u00e3o Braga, jefa del Laboratorio de C\u00e9lulas Madre de la USP y una de las coordinadoras del estudio.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Peron, estos resultados pueden explicar por qu\u00e9 no todas las mujeres infectadas por el virus del Zika durante la gestaci\u00f3n tendr\u00e1n hijos con microcefalia. \u201cLas caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas de la madre parecen ser importantes para impedir que el virus llegue al feto\u201d, dice. Una de sus hip\u00f3tesis indica que mujeres con ciertas variaciones en los genes que contienen la receta para producir interfer\u00f3n o que regulan su s\u00edntesis son m\u00e1s susceptibles a la infecci\u00f3n por el virus y a tener beb\u00e9s con microcefalia.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Virus-del-Zika_244-01.jpg\" rel=\"attachment wp-att-236875\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-236875 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Virus-del-Zika_244-01-300x263.jpg\" alt=\"Virus del Zika_244-01\" width=\"300\" height=\"263\" \/><\/a>M\u00e1s agresivo<\/strong><br \/>\nLa confirmaci\u00f3n m\u00e1s contundente de que el virus del Zika brasile\u00f1o es m\u00e1s agresivo que el africano surgi\u00f3 de los experimentos realizados en el laboratorio de Patr\u00edcia Braga. Ella y su equipo extraen c\u00e9lulas madre de los dientes de leche de ni\u00f1os sanos y las reprograman qu\u00edmicamente para que se transformen en c\u00e9lulas m\u00e1s vers\u00e1tiles: los progenitores neurales. Cultivados en suspensi\u00f3n en un l\u00edquido nutritivo, dichos progenitores forman esferas microsc\u00f3picas (neuroesferas). Con el tiempo, las c\u00e9lulas de las neuroesferas originan distintos tipos celulares que se organizan en capas como si fuesen minicerebros.<\/p>\n<p>En el laboratorio de Braga, las bi\u00f3logas Fernanda Cugola, Isabella Fernandes y Fabiele Russo infectaron las neuroesferas y los minicerebros con la variedad brasile\u00f1a y con la africana del virus del Zika. Desde el primer d\u00eda, ambos tipos de virus invadieron los progenitores neurales y empezaron a multiplicarse. Al cuarto d\u00eda, las neuroesferas infectadas por el ZIKV<sup>BR<\/sup> ten\u00edan una cuarta parte del tama\u00f1o de las infectadas por el virus africano y casi una d\u00e9cima parte del tama\u00f1o de las que no ten\u00edan virus. El virus del Zika tambi\u00e9n caus\u00f3 deformaciones en sus estructuras. Y cuanto mayor era la cantidad de virus, m\u00e1s intensos eran los da\u00f1os.<\/p>\n<p>Aparte de deformar las neuroesferas, el virus impidi\u00f3 que sus c\u00e9lulas migrasen, un fen\u00f3meno por el cual se desplazan y pueblan distintas regiones cerebrales. Minicerebros con el virus del Zika brasile\u00f1o exhibieron una reducci\u00f3n del espesor de la capa que origina la corteza, la capa m\u00e1s superficial del cerebro y la m\u00e1s afectada en los beb\u00e9s con microcefalia causada por zika.<\/p>\n<p>Las alteraciones del tama\u00f1o y de la estructura de las neuroesferas y de los minicerebros son producto de la muerte de sus c\u00e9lulas, que parecen ocurrir de dos formas: apoptosis o muerte programada, en la cual las c\u00e9lulas se marchitan a causa de se\u00f1ales que le indican que no podr\u00e1 recuperar su funcionamiento normal, y autofagia, cuando bolsas que contienen \u00e1cidos y enzimas se rompen y digieren el contenido celular.<\/p>\n<p>En el caso del virus del Zika, la muerte por apoptosis viene precedida de des\u00f3rdenes identificados por el grupo de Patricia Garcez y Stevens Rehen, neurocient\u00edficos de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro y del Instituto D\u2019Or de Pes\u00a0\u00a0\u00a0 quisa e Ensino. El equipo de R\u00edo infect\u00f3 progenitores neurales con virus del Zika y, al cabo de tres d\u00edas, le pidi\u00f3 a Janaina Vasconcelos y Jo\u00e3o Vianez J\u00fanior, del Instituto Evandro Chagas, de Bel\u00e9m, que analizasen el patr\u00f3n de activaci\u00f3n de los genes, y a Juliana Nascimento, Juliana Cassoli y Daniel Martins de Souza, de la Universidad de Campinas, que identificasen qu\u00e9 prote\u00ednas estaban siendo producidas.<\/p>\n<p>Combinadas, estas estrategias revelaron que, una vez dentro de las c\u00e9lulas, el virus del Zika pasa a controlar su funcionamiento. Impide que los progenitores neurales se multipliquen y evita que las \u00f3rdenes para la reparaci\u00f3n de da\u00f1os se ejecuten. Tambi\u00e9n obliga a la maquinaria de las c\u00e9lulas a producir copias del virus. Impedidas de retomar su rutina, las c\u00e9lulas accionan los mecanismos de autodestrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, la muerte de los progenitores neurales explica s\u00f3lo en parte la disminuci\u00f3n de la cantidad de neuronas. El virus tambi\u00e9n desactiva la programaci\u00f3n que orienta a esas c\u00e9lulas a transformarse en neuronas. \u201cYa sab\u00edamos que las c\u00e9lulas mor\u00edan, pero la muerte celular puede afectar de distintos modos la producci\u00f3n de neuronas\u201d, dice Patricia Garcez. \u201cLa detecci\u00f3n de esas v\u00edas moleculares quiz\u00e1 nos lleve a descubrir formas de bloquear la infecci\u00f3n\u201d, dice la neurocient\u00edfica, quien planea investigar factores que pueden favorecer el pasaje del virus de la madre al feto.<\/p>\n<p>Por cierto, \u00e9se es uno de los intereses actuales de Zanotto. \u00c9l y sus colaboradores intentan descubrir si y c\u00f3mo facilitan otras infecciones que la madre padeci\u00f3 antes de la gestaci\u00f3n o durante el embarazo el acceso del virus al feto. En mayo, Zanotto y el m\u00e9dico Mauro Hanaoka describieron uno de los primeros casos de microcefalia por zika registrados en el estado de S\u00e3o Paulo. Se trata de una ni\u00f1a que naci\u00f3 en noviembre, cuando su madre cursaba la 38\u00aa semana de gestaci\u00f3n. Es hija de una mujer de 32 a\u00f1os que vive en la ciudad de Santos y tuvo dengue en 2013, adem\u00e1s de s\u00edntomas de infecci\u00f3n por zika al comienzo de la gestaci\u00f3n. En julio, cuando la mujer se trat\u00f3 debido a una infecci\u00f3n respiratoria, los m\u00e9dicos notaron que el beb\u00e9 ten\u00eda microcefalia y derivaron el caso a S\u00e3o Paulo. An\u00e1lisis de la sangre materna revelaron la presencia de anticuerpos contra los virus del dengue y del Zika. Y tambi\u00e9n contra el citomegalovirus, el virus del herpes y el par\u00e1sito de la toxoplasmosis, agentes infecciosos que pueden causar microcefalia e integran la lista de los Storch (acr\u00f3nimo de s\u00edfilis, toxoplasmosis, rubeola, citomegalovirosis y herpes).<\/p>\n<p>Con el avance de la gestaci\u00f3n, Zanotto y sus colaboradores notaron que la concentraci\u00f3n de anticuerpos contra <em>Toxoplasma gondii<\/em> alcanz\u00f3 niveles de una infecci\u00f3n reciente. Los investigadores no saben si la elevaci\u00f3n represent\u00f3 una reacci\u00f3n del organismo materno al resurgimiento de los par\u00e1sitos, que puede ocurrir debido a la ca\u00edda de la inmunidad, o a la proliferaci\u00f3n de c\u00e9lulas productoras de anticuerpos (expansi\u00f3n policlonal) contra <em>Toxoplasma<\/em>. Pero imaginan que no fue una buena se\u00f1al. \u201cPueden haberse producido lesiones en la placenta, lo que le vuelve m\u00e1s f\u00e1cil al virus del Zika la tarea invadir los tejidos del feto\u201d, supone Zanotto.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Virus-del-Zika_244-02.jpg\" rel=\"attachment wp-att-236876\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-236876 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Virus-del-Zika_244-02-300x160.jpg\" alt=\"Virus del Zika_244-02\" width=\"300\" height=\"160\" \/><\/a>Otras infecciones<\/strong><br \/>\nEl caso de Santos refuerza la sospecha de que la ocurrencia de otras infecciones ayuda a explicar la concentraci\u00f3n de microcefalia en algunas regiones de Brasil y entre las personas m\u00e1s pobres. La toxoplasmosis parece ser una de ellas. Entre 13 factores de riesgo comunes en la gestaci\u00f3n, \u00e9sta constituy\u00f3 el \u00fanico que elev\u00f3 la probabilidad de microcefalia causada por el Zika, seg\u00fan un estudio publicado en <em>Bulletin of the World Health Organization<\/em>. Se estima que, en ciertas regiones del pa\u00eds, hasta el 70% de la poblaci\u00f3n ha tenido contacto con el par\u00e1sito. \u201cRecientemente, un ministerio inform\u00f3 que el 77% de los casos de microcefalia en el nordeste de Brasil se detectan en familias con el IDH [\u00edndice de desarrollo humano] m\u00e1s bajo\u201d, comenta Zanotto. \u201cEsas personas se encuentran m\u00e1s susceptibles a esos agentes infecciosos.\u201d<\/p>\n<p>Y el dengue tambi\u00e9n preocupa. Se calcula que entre el 50% y el 80% de los brasile\u00f1os han sido infectados por el virus y poseen anticuerpos contra esta afecci\u00f3n. Un estudio estadounidense indica que los anticuerpos contra el dengue aumentan hasta 200 veces la infectividad del virus del Zika.<\/p>\n<p>\u201cTodo ese contexto no puede soslayarse\u201d, afirma Zanotto, quien planea testear los casos de microcefalia a los cuales tiene acceso para los agentes Storch. \u201cLa madre que vive en Santos vive en una zona con IDH bajo\u201d, comenta. Y explica: \u201cS\u00f3lo sabremos si esos factores ejercen una influencia real en la medida en que comparemos la ocurrencia de manifestaciones cong\u00e9nitas en los hijos de madres infectadas y con diferentes IDHs\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> El papel del eje triptofano-kinureninas en la regulaci\u00f3n de la respuesta inmunitaria a trav\u00e9s de receptores de glutamato tipo NMDA en la encefalomielitis experimental autoinmune y en la lesi\u00f3n por isquemia y reperfusi\u00f3n cerebral (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/47726\/o-papel-do-eixo-triptofano-kinureninas-na-regulacao-da-resposta-imune-atraves-de-receptores-de-glu\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2011\/18703-2<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Programa J\u00f3venes Investigadores; <strong>Investigador responsable<\/strong> Jean Pierre Schatzmann Peron (ICB-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.077.384,82.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Abordaje sist\u00e9mico en el estudio de la permisividad del <em>Anticarsia gemmatalis<\/em> m\u00faltiple nucleopoliedrovirus (AgMNPV) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/88294\/abordagem-sistemica-no-estudo-da-permissividade-do-anticarsia-gemmatalis-multiplo-nucleopoliedroviru\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2014\/17766-9<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Paolo Marinho Zanotto (ICB-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 500.009,45.<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Desarrollo de un test predictivo para la medicaci\u00f3n exitosa y la comprensi\u00f3n de las bases moleculares de la esquizofrenia a trav\u00e9s de la prote\u00f3mica (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/83726\/desenvolvimento-de-um-teste-preditivo-para-medicacao-bem-sucedida-e-compreensao-das-bases-moleculare\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2013\/08711-3<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Programa J\u00f3venes Investigadores; <strong>Investigador responsable <\/strong>Daniel Martins de Souza (IB-Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.379.511,67.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nCUGOLA, F. R. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/nature\/journal\/v534\/n7606\/full\/nature18296.html\" target=\"_blank\">The Brazilian zika virus strain causes birth defects in experimental models.<\/a> <strong>Nature<\/strong>. On-line. 11 may. 2016.<br \/>\nGARCEZ, P. P. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/peerj.com\/preprints\/2033\/\" target=\"_blank\">Combined proteome and transcriptome analyses reveal that Zika virus circulating in Brazil alters cell cycle and neurogenic programs in human neurospheres<\/a>. <strong>PeerJ Preprints<\/strong>. 9 may. 2016.<br \/>\nHANAOKA, M. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/biorxiv.org\/content\/early\/2016\/05\/10\/052340\" target=\"_blank\">A zika virus-associated microcephaly case with background exposure to Storch agents<\/a>. <strong>bioRxiv<\/strong>. 10 may. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cient\u00edficos investigan factores que pueden generar da\u00f1os neurol\u00f3gicos","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-236871","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/236871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=236871"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/236871\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=236871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=236871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=236871"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=236871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}