{"id":236894,"date":"2017-04-25T13:59:14","date_gmt":"2017-04-25T16:59:14","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=236894"},"modified":"2017-04-25T13:59:14","modified_gmt":"2017-04-25T16:59:14","slug":"el-agujero-de-eta-carinae","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-agujero-de-eta-carinae\/","title":{"rendered":"El agujero de <em>Eta Carinae<\/em>"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/castelli_eta-carinae_final-inv.jpg\" rel=\"attachment wp-att-236896\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-236896\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/castelli_eta-carinae_final-inv-300x198.jpg\" alt=\"castelli_eta-carinae_final-inv\" width=\"300\" height=\"198\" \/><span class=\"media-credits-inline\">SANDRO CASTELLI<\/span><\/a>Eta Carinae, la estrella m\u00e1s estudiada de la v\u00eda L\u00e1ctea despu\u00e9s del Sol y una de las m\u00e1s grandes y m\u00e1s luminosas hasta ahora vistas, sigue sorprendiendo. Primeramente los astr\u00f3nomos verificaron que la misma estaba formada a decir verdad por dos estrellas muy grandes: la principal y que es tambi\u00e9n la mayor, Eta Carinae A, con alrededor de 90 masas solares, y la secundaria, dos tercios menor y 10 veces menos brillante, que es Eta Carinae B. Posteriormente vieron que cada cinco a\u00f1os y medio, la estrella mayor deja de brillar durante alrededor de 90 d\u00edas consecutivos en ciertas franjas del espectro electromagn\u00e9tico, especialmente en el rango de los rayos X. Y ahora, expertos de Brasil, Estados Unidos y otros pa\u00edses, tras analizar la informaci\u00f3n obtenida durante el apag\u00f3n de 2014, el m\u00e1s reciente, describieron un nuevo fen\u00f3meno: la formaci\u00f3n de un agujero causado por la estrella menor sobre la superficie de la estrella mayor.<\/p>\n<p>La colisi\u00f3n entre los fuertes vientos de ambas estrellas, que ya se hab\u00eda descrito (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2012\/01\/02\/m%C3%A1s-que-un-mero-eclipse\/?\" target=\"_blank\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 191<\/em><\/a>), y la formaci\u00f3n de un agujero en Eta Carinae A dilucidan la liberaci\u00f3n intensa y hasta ahora no enteramente explicada de luz producida por una de las formas del elemento qu\u00edmico helio observada durante los apagones. Esta forma es el helio doblemente ionizado o He<sup>++<\/sup>, as\u00ed llamado por haber perdido los dos electrones y haber quedado \u00fanicamente con el n\u00facleo, que contiene dos protones y dos neutrones. En 2014, datos obtenidos por telescopios terrestres emplazados en Chile, Brasil, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelandia y por el telescopio espacial Hubble detallaron la variaci\u00f3n de la intensidad de la luz emitida en una frecuencia espec\u00edfica debido a la transformaci\u00f3n del He<sup>++<\/sup> en He<sup>+<\/sup>, con tan s\u00f3lo un electr\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cLa colisi\u00f3n entre los vientos estelares por s\u00ed sola no era suficiente como para producir la cantidad necesaria de He<sup>++<\/sup> que explicara la intensa liberaci\u00f3n de luz en esa frecuencia\u201d, dice el astrof\u00edsico Mairan Teodoro, investigador del Goddard Space Flight Center de la Nasa, la agencia espacial estadounidense. Enseguida despu\u00e9s del apag\u00f3n de 2009, cuando todav\u00eda estaba en la Universidad de S\u00e3o Paulo, el cient\u00edfico empez\u00f3 a planificar la recolecci\u00f3n de informaci\u00f3n referente al apag\u00f3n de 2014 con su entonces supervisor de posdoctorado, Augusto Damineli. Teodoro emiti\u00f3 una convocatoria internacional invitando a astr\u00f3nomos profesionales y amateurs, cre\u00f3 un sitio web con informaci\u00f3n sobre el proyecto y afin\u00f3 los m\u00e9todos de trabajo de los grupos que se dispusieron a participar.<\/p>\n<p>En 2012, estando ya en Estados Unidos, y en busca de explicaciones para los fen\u00f3menos observados, Teodoro trabaj\u00f3 con su colega de la Nasa Thomas Madura, f\u00edsico te\u00f3rico que formul\u00f3 la hip\u00f3tesis de que la estrella menor, al acercarse a la mayor, cada cinco a\u00f1os y medio, y como resultado de su \u00f3rbita el\u00edptica, har\u00eda un agujero que podr\u00eda alcanzar las capas m\u00e1s profundas de la estrella mayor, donde existe He<sup>++<\/sup> en abundancia. No obstante, faltaban evidencias que alimentasen o echasen por tierra esta posibilidad. La informaci\u00f3n reunida durante el apag\u00f3n de 2014 confirm\u00f3 y ajust\u00f3 esta hip\u00f3tesis, e indic\u00f3 que la emisi\u00f3n de luz del He<sup>++<\/sup> es el resultado de la colisi\u00f3n de los vientos estelares y de la formaci\u00f3n del agujero en la estrella mayor.<\/p>\n<p><strong>Cerca del fin<\/strong><br \/>\n\u201cEl viento estelar funciona como una manta que cubre a la estrella primaria\u201d, dice Teodoro, primer autor del art\u00edculo publicado en marzo de 2016 en <em>Astrophysical Journal<\/em> en el cual se describen esos resultados. De acuerdo con ese trabajo, la estrella menor vence la resistencia de los vientos estelares de la mayor, ya que sus propios vientos tienen una velocidad mayor, y se lanza a una especie de vuelo rasante para cavar un agujero en la mayor, y as\u00ed deja ver un poco del gas a alta temperatura \u00a0\u2012el plasma\u2012 que la compone.<\/p>\n<p>\u201cLa luz que sale del agujero es tan s\u00f3lo de alrededor de 100 luminosidades solares, 50 mil veces m\u00e1s d\u00e9bil que la luz de la estrella. Es como ver un f\u00f3sforo encendido delante del Sol\u201d, dice Damineli. Adem\u00e1s de tenue, la se\u00f1al es escasa, pues la hendidura de la estrella por donde sale la luz queda abierta durante poco m\u00e1s de un mes cada cinco a\u00f1os y medio.<\/p>\n<p>Damineli previ\u00f3 que Eta Carinae, la estrella que estudia desde 1989, sufrir\u00eda un eclipse o un apag\u00f3n \u2013una merma equivalente al brillo de 60 soles en un solo d\u00eda\u2013 en 2003. Sus pron\u00f3sticos se confirmaron y atrajeron a una cantidad creciente de astr\u00f3nomos interesados en observar la estrella (<em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n\u00ba 49, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/12\/01\/brillo-unico-2\/?\" target=\"_blank\">94<\/a> y <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/12\/01\/una-estrella-llena-de-misterios-2\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\">154<\/a><\/em>). Ese fen\u00f3meno ahora est\u00e1 m\u00e1s claro. \u201cEl apag\u00f3n empieza con la inmersi\u00f3n de la estrella menor en la mayor y se completa con el cierre del agujero, cuando desaparecen las se\u00f1ales de emisiones electromagn\u00e9ticas\u201d, dice. \u201cEs un fen\u00f3meno completamente nuevo en la astrof\u00edsica.\u201d<\/p>\n<p>Los investigadores esperan detallar las dimensiones del agujero durante el pr\u00f3ximo apag\u00f3n, en 2020. Ser\u00e1 tambi\u00e9n una oportunidad para conocer un poco m\u00e1s sobre la luminosidad y la variaci\u00f3n de temperatura de las dos estrellas. La menor a\u00fan no ha sido observada directamente.<\/p>\n<p>Gigantesca y muy brillante, con una luminosidad cinco millones de veces mayor que la del Sol, Eta Carinae es \u201cuna representante de la primera generaci\u00f3n de estrellas, formadas 200 millones de a\u00f1os despu\u00e9s del Big Bang y que murieron enseguida despu\u00e9s, cuando hab\u00eda materia prima abundante\u201d, afirma Damineli. \u201cEta Carinae y otras estrellas mayores, inicialmente siempre binarias, iluminaron el Universo, que era opaco, durante la llamada edad de las tinieblas.\u201d<\/p>\n<p>Como es la \u00fanica de de ese porte y con esas singularidades en nuestra galaxia, Eta Carinae, dice el investigador, \u201ces como un dinosaurio vivo en el patio\u201d. Su elevada densidad y la composici\u00f3n de sus vientos indican que est\u00e1 perdiendo masa r\u00e1pidamente. Los astr\u00f3nomos prev\u00e9n que esta estrella, quiz\u00e1 dentro de algunas d\u00e9cadas, explotar\u00e1 y generar\u00e1 un agujero negro. \u201cPuede ser que Eta Carinae ya est\u00e9 muerta y a\u00fan no nos hemos enterado\u201d, sostiene Teodoro, \u201cpues la luz que sale de all\u00e1 tarda 7.500 a\u00f1os para llegar a la Tierra\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nSteles: Espectr\u00f3grafo de alta resoluci\u00f3n para el Soar (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1965\/steles-espectografo-de-alta-resolucao-para-o-soar\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2007\/02933-3<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Coordinador<\/strong> Augusto Damineli Neto\u00a0 (IAG-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.373.456,33.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nMAIRAN, T. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/iopscience.iop.org\/article\/10.3847\/0004-637X\/819\/2\/131\" target=\"_blank\">He II \u03bb4686 emission from the massive binary systen in \u03b7 Car: Constraints to the orbital elements and the nature of the periodic minima<\/a>. <strong>The Astrophysical Journal<\/strong>.\u00a0v. 819, n. 2, p. 131-55. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La estrella menor horada a la mayor y permite ver por debajo de su superficie","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304],"coauthors":[5968],"class_list":["post-236894","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/236894","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=236894"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/236894\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=236894"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=236894"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=236894"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=236894"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}