{"id":237073,"date":"2017-04-25T19:37:37","date_gmt":"2017-04-25T22:37:37","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=237073"},"modified":"2017-04-26T19:20:30","modified_gmt":"2017-04-26T22:20:30","slug":"anibal-faundes-el-hombre-que-aprendio-a-ver-a-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/anibal-faundes-el-hombre-que-aprendio-a-ver-a-las-mujeres\/","title":{"rendered":"An\u00edbal Fa\u00fandes: El hombre que aprendi\u00f3 a ver a las mujeres"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Entrevista_Anibal_04.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237074\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-237074\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Entrevista_Anibal_04-681x1024.jpg\" alt=\"Entrevista_Anibal_04\" width=\"300\" height=\"451\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/a>A los 85 a\u00f1os, el m\u00e9dico chileno An\u00edbal Fa\u00fandes parece incansable. Experto en reproducci\u00f3n humana y sexualidad femenina, Fa\u00fandes ayud\u00f3 a transformar los cuidados referentes a la salud de las mujeres a finales de los a\u00f1os 1980, al demostrar que los programas a \u00e9stas destinados no las beneficiaban, y a\u00fan hoy en d\u00eda mantiene una agenda repleta de compromisos que lo hacen viajar al exterior algunas veces por mes. Entre abril y mayo de este a\u00f1o, el m\u00e9dico empalm\u00f3 una secuencia de actividades que lo llevaron a siete pa\u00edses de tres continentes. Estuvo en la India, en Zambia, en Suiza, en Camer\u00fan, en Dinamarca, en Kirguist\u00e1n y en Turqu\u00eda. Siempre por trabajo.<\/p>\n<p>Fa\u00fandes se gradu\u00f3 en medicina en 1955 en la Universidad de Chile. A\u00fan en el internado, el per\u00edodo de la carrera de grado en el cual los alumnos trabajan y viven en el hospital, se sensibiliz\u00f3 frente a los malos tratos y el estigma que enfrentaban las mujeres que se somet\u00edan a abortos \u2013tema del libro El drama del aborto, que public\u00f3 en 2007 junto a su colega Jos\u00e9 Barzelatto\u2013 y se aboc\u00f3 a trabajar para disminuir los abortos inseguros, una de las principales causas de muerte materna. \u201cSon dos los mecanismos tendientes a disminuir la cantidad abortos: la educaci\u00f3n sobre la sexualidad y la informaci\u00f3n sobre m\u00e9todos anticonceptivos eficaces, aparte del acceso a los mismos\u201d, comenta Fa\u00fandes, quien preside el grupo de trabajo sobre prevenci\u00f3n del aborto inseguro de la Federaci\u00f3n Internacional de Ginecolog\u00eda y Obstetricia (Figo). \u201cLa mujer que aborta no es favorable a el mismo, pero lo ve como una soluci\u00f3n\u201d, afirma.<\/p>\n<p>En 1973, cuando el general Augusto Pinochet tom\u00f3 el poder en Chile, el m\u00e9dico tuvo que abandonar su pa\u00eds. Jos\u00e9 Aristodemo Pinotti, en ese entonces director de la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas de la Unicamp, y exalumno de Fa\u00fandes, lo invit\u00f3 a radicarse en Campinas. En Brasil, Fa\u00fandes trabaj\u00f3 en programas pioneros de asistencia a la salud femenina y ayud\u00f3 a crear el Programa de Atenci\u00f3n Integral a la Salud de la Mujer (Paism).<\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana del 30 de mayo, dos d\u00edas despu\u00e9s llegar procedente de Estambul, el especialista recibi\u00f3 a Pesquisa FAPESP en el Centro de Investigaciones en Salud Reproductiva de Campinas (Cemicamp), una organizaci\u00f3n no gubernamental abocada a los estudios referentes a la salud y a los derechos sexuales y reproductivos en colaboraci\u00f3n la Unicamp. Alto, delgado, de voz baja e ideas \u00e1giles, Fa\u00fandes culmin\u00f3 la entrevista al cabo de dos horas y media de conversaci\u00f3n y baj\u00f3 cuatro tramos de escaleras a pasos r\u00e1pidos. Ante la pregunta: \u201c\u00bfNo se cansa?\u201d, contest\u00f3: \u201cCuando yo ten\u00eda su edad me cansaba\u201d.<br \/>\n<strong>\u00bfDe qu\u00e9 manera la sociedad percibe a la mujer en Brasil y en el resto del mundo?<\/strong><\/p>\n<p>Por desdicha, a\u00fan se la ve a la mujer como alguien muy dependiente del hombre, al que debe servir para que est\u00e9 tranquilo. Creo que la propia mujer se siente un poco as\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 sigue pasando eso?<\/strong><br \/>\nEs la famosa historia de que detr\u00e1s de cada hombre hay una mujer, que es importante porque ayud\u00f3 al hombre y no por s\u00ed misma. Es el sentimiento general. La mujer es tenida como alguien que se dedica a mejorarle la vida al var\u00f3n, para que \u00e9ste se alimente y se vista bien. Yo aprend\u00ed a entender la posici\u00f3n de la mujer durante mi primer casamiento [con la soci\u00f3loga argentina Ellen Hardy, quien falleci\u00f3 en 2010]. Tuve una educaci\u00f3n intensiva.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue esa educaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nConoc\u00ed a Ellen cuando yo ya era m\u00e9dico y ella estaba haciendo el secundario: era nueve a\u00f1os m\u00e1s joven que yo. Cuando la conoc\u00ed, ella ten\u00eda 17 a\u00f1os y nos casamos dos a\u00f1os despu\u00e9s, en Chile. Yo ya era m\u00e1s o menos conocido y pensaba: \u201cLa voy formar a mi manera\u201d. Pero fue al rev\u00e9s. Al principio ella cumpli\u00f3 el rol de ama de casa, al cuidado del marido y de los hijos, hasta que nos fuimos a Estados Unidos, donde permanecimos entre 1963 y 1964, con una beca de estudios. Ella era una lectora extraordinaria, devoraba los libros. Todas las semanas pasaba por delante de casa una biblioteca ambulante y ella retiraba libros. As\u00ed fue como ley\u00f3 The feminism mystique, de la primera feminista famosa, Betty Friedan, y descubri\u00f3 por qu\u00e9 no era feliz, aunque desempe\u00f1ase un papel que, socialmente, hab\u00eda sido dise\u00f1ado para ella. Ellen no estaba feliz porque no estaba desarrollando su intelecto, su capacidad de producir. Me plante\u00f3 entonces ese problema y yo le dije: \u201cCuenta con mi apoyo, estudia lo que t\u00fa quieras; cuando volvamos a Chile buscaremos a alguien que cuide a los ni\u00f1os\u201d.<\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Edad <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>85 a\u00f1os<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Especialidad<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Ginecolog\u00eda y obstetricia<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Estudios<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Carrera de grado en medicina en la Universidad de Chile (1955)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Instituci\u00f3n <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Universidad de Campinas (Unicamp), Centro de Investigaciones en Salud Reproductiva de Campinas (Cemicamp)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Escribi\u00f3 alrededor de 460 art\u00edculos cient\u00edficos, dos libros y 83 cap\u00edtulos de libros. Dirigi\u00f3 26 tesinas de maestr\u00eda y 26 tesis doctorales<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde viv\u00edan en Estados Unidos y qu\u00e9 estudiaba usted all\u00e1?<\/strong><br \/>\nViv\u00edamos cerca de Boston. Fui a la Fundaci\u00f3n Worcester para la Biolog\u00eda Experimental, donde se cre\u00f3 la p\u00edldora anticonceptiva. All\u00ed estaba Gregory Pincus, uno de los investigadores que ide\u00f3 la pastilla. Al regresar a Chile, ella decidi\u00f3 estudiar sociolog\u00eda. Ten\u00edamos dos hijos y hac\u00eda unos ocho a\u00f1os que ella hab\u00eda salido de la escuela secundaria. Se recibi\u00f3 en la Universidad Cat\u00f3lica de Chile, donde es m\u00e1s dif\u00edcil ingresar, y a\u00f1os m\u00e1s tarde, ya estando en Brasil, la contrataron como docente en la Unicamp, donde desempe\u00f1\u00f3 un papel importante en el desarrollo del posgrado. Ella introdujo en la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas o concepto de \u00e9tica en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y cre\u00f3 el primer comit\u00e9, antes de que existiera la Conep, la comisi\u00f3n nacional de \u00e9tica en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo influy\u00f3 ella?<\/strong><br \/>\nCuando me cont\u00f3 por qu\u00e9 no estaba feliz, me dijo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9, por ser mujer, no puedo ser como vos? Tengo capacidad para producir y estoy s\u00f3lo limpiando la casa y cuidando a los chicos. \u00bfPor qu\u00e9 mi mente debe restringirse a eso?\u201d. Progresivamente me fue mostrando que exist\u00eda una diferencia de funciones que obedec\u00eda a que ella era mujer y yo var\u00f3n. Al venir a la Unicamp, donde mi vida fue m\u00e1s tranquila, empec\u00e9 a compartir con ella y con nuestros tres hijos las tareas de la casa. Ella cre\u00f3 una lista de quehaceres, uno lavaba los platos y el otro limpiaba la casa. Empec\u00e9 a entender el sentido del feminismo y la necesidad de que tengamos derechos iguales. Ella me mostraba c\u00f3mo se aceptaba que la mujer tuviera menos derechos que el hombre y me correg\u00eda siempre, cuando yo me comportaba de acuerdo con la mentalidad en la cual hab\u00edamos sido formados. Despu\u00e9s ella aprendi\u00f3 a pensar distinto y yo a reconocer que varones y mujeres tienen los mismos derechos. Ella fue la que me lo ense\u00f1\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Y usted llev\u00f3 ese conocimiento a su trabajo.<\/strong><br \/>\nPor supuesto. Cuando nos convencemos de algo, pasamos a obrar de un modo distinto. En el Cemicamp ella realiz\u00f3 un estudio sobre la violencia sexual en el cual una de las preguntas era si alguna vez la mujer ya hab\u00eda tenido sexo en contra de su voluntad. Al ver el resultado, no pod\u00eda creer que el 63% de las mujeres ya hab\u00eda tenido sexo en contra de su voluntad al menos una vez en la vida. La proporci\u00f3n de violaciones era del 7%, y el veintitantos por ciento era de sexo bajo amenaza, cuando el hombre impone una condici\u00f3n tipo \u201csi no tienes sexo conmigo, habr\u00e1 tal consecuencia\u201d. Otra proporci\u00f3n similar era de mujeres que se sent\u00edan obligadas a tener sexo por ser mujeres. Ellen me dijo: \u201c\u00bfVos nunca me obligaste a tener una relaci\u00f3n sexual?\u201d. Le contest\u00e9 que no y ella me dijo: \u201c\u00bfAh, no? \u00bfY aquella vez&#8230;?\u201d As\u00ed ella me mostraba de qu\u00e9 manera vamos perdiendo la noci\u00f3n de que existe desigualdad de derechos, producto de una cultura que nos ense\u00f1\u00f3 que la mujer tiene obligaciones que el hombre no tiene. Y que el var\u00f3n tendr\u00eda poder sobre la mujer. El hombre pasa a ser m\u00e1s feliz cuando acepta a la mujer con igualdad de derechos, porque su compa\u00f1era tambi\u00e9n est\u00e1 feliz as\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEsta visi\u00f3n sobre la mujer existe en todo el mundo?<\/strong><br \/>\nEs raro que alg\u00fan pa\u00eds haya logrado cambiarla. Estados Unidos es machista. Europa est\u00e1 muy atr\u00e1s. Los pa\u00edses de Escandinavia y Suiza quiz\u00e1 son un poco menos machistas. Los peores son los pa\u00edses \u00e1rabes. Se ve eso en todas partes: en pa\u00edses socialistas, capitalistas y en dictaduras.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 manera esa cultura de la superioridad masculina afecta a la salud de las mujeres?<\/strong><br \/>\nHace tiempo escrib\u00ed un paper llamado G\u00e9nero, poder y derechos sexuales y reproductivos. All\u00ed analic\u00e9 los tres tipos de demora que dos investigadoras estadounidenses, Sereen Thaddeus y Deborah Maine, asociaron a la mortalidad materna. La primera demora consiste en aceptar que existe un problema y es necesario buscar ayuda. La segunda demora consiste en, una vez tomada la decisi\u00f3n, llegar al lugar de atenci\u00f3n. Y la tercera radica, dentro del servicio de salud, en el tiempo que se tarda para tratar el problema. La primera ocurre porque en muchos pa\u00edses las mujeres no pueden decidir ir al hospital si sus maridos no las autorizan o no est\u00e1n con ellas. Esto es com\u00fan en \u00c1frica. Pero, si pensamos en el Brasil actual, \u00bfcu\u00e1l es el grado de independencia tiene una mujer para consultar a un m\u00e9dico sin que el marido lo sepa?<\/p>\n<p><strong>\u00bfTodav\u00eda sucede?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, todav\u00eda ocurre. En mayo, estaba en Turqu\u00eda hablando con grupos de los pa\u00edses \u00e1rabes sobre las mujeres que dejan de usar anticonceptivos porque los maridos no las autorizan, aun cuando necesitar\u00edan tomarlos. En buena parte de Brasil es as\u00ed, y en Chile tambi\u00e9n. Las mujeres no pueden usar un m\u00e9todo anticonceptivo si los hombres no est\u00e1n de acuerdo. Hace 15 \u00f3 20 a\u00f1os hicimos un estudio dirigido por Ellen sobre la reversi\u00f3n de ligadura de trompas, uno de los m\u00e9todos de esterilizaci\u00f3n femenina. Entrevistamos a mujeres que solicitaron la reversi\u00f3n de las ligaduras porque quer\u00edan tener hijos y descubrimos que, en muchos casos, las intervenciones se hab\u00edan realizado porque sus maridos se las hab\u00edan solicitado directamente a los m\u00e9dicos, sin que sus mujeres lo supieran.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEra com\u00fan?<\/strong><br \/>\nNo lo s\u00e9, pero el problema exist\u00eda en una \u00e9poca en la cual en Brasil se aprovechaba la ces\u00e1rea para hacer la ligadura. El m\u00e9dico acordaba con la mujer el parto quir\u00fargico y aprovechaba para hacerle la ligadura, cobrando aparte, aunque llevaba a cabo los procedimientos vali\u00e9ndose de la estructura de los servicios p\u00fablicos. Entre los casos que estudiamos, hab\u00eda aqu\u00e9llos en los cuales la mujer se hab\u00eda sometido a la ligadura muy tempranamente y otros en que ni siquiera sab\u00eda que se la hab\u00edan hecho. Existen tambi\u00e9n otras formas de que el hombre interfiera en la salud de la mujer. Hay casos en que la mujer no puede ir al prenatal porque el marido no est\u00e1 dispuesto a pedir franco para quedarse a cuidar al ni\u00f1o que ellos ya tienen. La diferencia de poder entre los g\u00e9neros contribuye para que la mujer descuide su salud. El hombre corteja a la mujer y le dice que usar\u00e1 preservativo. Cuando llega la hora, no lo usa y la mujer que se las arregle. En todos los estudios realizados, cuando se eval\u00faa de qui\u00e9n es la responsabilidad de prevenir el embarazo, se ve que es de la mujer. Los varones no se hacen cargo de propia sexualidad. Los m\u00e9dicos que atienden a las mujeres deben hacerlo con suma atenci\u00f3n, pues existe un abismo de poder entre quienes brindan asistencia a la salud y quienes la reciben. Esta diferencia de poder se vuelve a\u00fan mayor si es un m\u00e9dico, un var\u00f3n, el que atiende a la mujer.<\/p>\n<div id=\"attachment_237075\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Entrevista_Casamento-Ellen.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237075\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-237075\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Entrevista_Casamento-Ellen-678x1024.jpg\" alt=\"Fa\u00fandes y su primera mujer, Ellen Hardy, el d\u00eda en que se casaron, en enero de 1959\" width=\"300\" height=\"453\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Fa\u00fandes y su primera mujer, Ellen Hardy, el d\u00eda en que se casaron, en enero de 1959<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los principales problemas de salud reproductiva de la mujer?<\/strong><br \/>\nCon relaci\u00f3n a la salud sexual, el principal problema es la mortalidad materna, que en Brasil y en los otros pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica llega a cifras injustificables. Ac\u00e1 en Brasil, la tasa de mortalidad se ubica alrededor de las 50 muertes por grupo de 100 mil nacidos vivos. Digo alrededor porque no existe nada que sea m\u00e1s subnotificado que esto. La mujer muere durante el embarazo, durante el parto y en el posparto y no aparece en las estad\u00edsticas. Cuando se cuestiona por qu\u00e9 muri\u00f3, se llega a la conclusi\u00f3n que por hemorragia, insuficiencia renal aguda o anemia.<\/p>\n<p><strong>Se registra la causa espec\u00edfica. <\/strong><br \/>\nExactamente. Pero la hemorragia ocurre en el parto, en el aborto. En los lugares donde es crimen, se oculta la muerte por aborto. En un estudio realizado por la m\u00e9dica Mary Angela Parpinelli, que analiz\u00f3 alrededor de mil muertes de mujeres de entre 10 y 49 a\u00f1os en Campinas a comienzos de la d\u00e9cada 1990, la causa de muerte materna m\u00e1s subnotificada era el aborto. Existe una cantidad de muertes que aparecen en las estad\u00edsticas oficiales, que son las que est\u00e1n registradas en los certificados de defunci\u00f3n. Sin embargo, al estudiar una por una las muertes de mujeres con edades entre 10 y 49 a\u00f1os, se descubre un n\u00famero importante de muertes maternas que no estaban en las estad\u00edsticas. Si no me equivoco, aparec\u00eda s\u00f3lo el 35% de las muertes por aborto en los registros. No deber\u00eda ocurrir ninguna muerte por aborto, pues hoy en d\u00eda es un procedimiento tan sencillo que no deber\u00eda causar m\u00e1s riesgo que una inyecci\u00f3n de penicilina. No estoy exagerando: un parto es mucho m\u00e1s arriesgado que un aborto.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted es favorable al aborto?<\/strong><br \/>\nNo, no lo soy y no conozco a nadie que lo sea. Pero soy absolutamente contrario que una mujer que se hace un aborto sea condenada. Son cosas totalmente distintas. Tan es as\u00ed que los pa\u00edses con menores \u00edndices de aborto suelen ser aqu\u00e9llos que cuentan con leyes menos restrictivas y con m\u00e1s acceso a la asistencia. Publicamos el a\u00f1o pasado un art\u00edculo en el cual mostr\u00e1bamos que, cuando se legaliza el aborto, inicialmente se produce un aumento de la tasa. No sabemos si es porque se registra m\u00e1s o porque aumenta efectivamente. Enseguida despu\u00e9s, la tasa empieza a caer. El efecto de la legalizaci\u00f3n del aborto consiste en disminuir la cantidad de abortos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 es lo que explica esos datos?<\/strong><br \/>\nCon el aborto caracterizado como crimen, si una persona de clase media necesita someterse a este procedimiento, busca a buen un profesional y le paga por ello. La persona que realiza el aborto est\u00e1 ganando dinero. Cuando se permite que los servicios de salud realicen el aborto, esas instituciones no desean que la mujer regrese para hacerse otro. La instituci\u00f3n suministra informaci\u00f3n acerca de c\u00f3mo prevenir el embarazo, explica los riesgos y sugiere o administra un m\u00e9todo anticonceptivo. De este modo se logra reducir el aborto repetido, que suma la mitad o m\u00e1s de todos los casos de aborto. El mantenimiento de esa pr\u00e1ctica clandestina es una manera de mantener la tasa elevada. Es una estupidez absoluta cuando los legisladores hacen proyectos de leyes contra ese procedimiento e incluyen el aumento de la pena para quienes se sometan al mismo. Est\u00e1 demostrado que prohibir el aborto no reduce sus cifras. Aumenta la muerte de mujeres y eleva los costos para el sistema de salud entero.<\/p>\n<p><strong>Termina siendo m\u00e1s barato ense\u00f1ar a evitar el embarazo.<\/strong><br \/>\nEs necesario saber por qu\u00e9 se hacen abortos. Los mecanismos tendientes a reducirlos son dos: el primero es la informaci\u00f3n sobre la sexualidad; el segundo, la informaci\u00f3n sobre los m\u00e9todos anticonceptivos. Educaci\u00f3n sexual significa poner a disposici\u00f3n de las escuelas a gente preparada para responder preguntas sobre la sexualidad. Los adolescentes tienen un mont\u00f3n de preguntas sobre la sexualidad. \u00bfY d\u00f3nde encuentran respuestas? En internet y en las revistas, que muchas veces suministran informaci\u00f3n err\u00f3nea. Estudios realizados en Brasil muestran que cuando se les ense\u00f1a a los chicos y a las chicas a actuar con responsabilidad, en lugar de aumentar la frecuencia de relaciones sexuales y la cantidad de parejas sexuales, disminuye la frecuencia de esas relaciones. Es necesario ense\u00f1ar que si se va tener una relaci\u00f3n, hay que usar preservativos para que no haya transmisi\u00f3n de enfermedades y para protegerse de un embarazo para el cual no se est\u00e1 preparado. Tambi\u00e9n es necesario dar informaci\u00f3n sobre m\u00e9todos anticonceptivos y acceso a ellos. Desafortunadamente, el profesional de la salud sigue la ley del menor esfuerzo. Resulta mucho m\u00e1s f\u00e1cil y m\u00e1s r\u00e1pido esperar sentado en el consultorio prescribiendo pastillas anticonceptivas o inyecciones mensuales o trimestrales que tener que levantarse, examinar a la paciente y ponerle un dispositivo intrauterino, un DIU.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la eficacia del DIU?<\/strong><br \/>\nEs mucho mayor. \u00c9se es otro tema. Cuando se habla de la eficacia de los m\u00e9todos anticonceptivos, en general se hace menci\u00f3n a la eficacia con uso perfecto, descrita en los prospectos. \u00c9sa es la eficacia de los ensayos cl\u00ednicos, que son bien controlados. James Trussel, que es economista y docente de la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, compar\u00f3 la eficacia observada en estudios poblacionales midiendo cu\u00e1ntas mujeres quedaban embarazadas un a\u00f1o despu\u00e9s de empezar a usar regularmente pastillas, anillo vaginal o inyecciones, y denomin\u00f3 a esto eficacia en el uso habitual.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les fueron los resultados?<\/strong><br \/>\nCon el uso perfecto, tres mujeres de cada mil est\u00e1n embarazadas al final del primer a\u00f1o tomando pastillas. Con el uso habitual, esa cifra se eleva a nueve. Vea como son malas las informaciones suministradas sobre la eficacia de los m\u00e9todos anticonceptivos. En la vida real es distinto. Hay casos de mujeres que, cuando se quedan sin dinero, atrasan la compra de un nuevo bl\u00edster y s\u00f3lo vuelven a tomar la p\u00edldora un poco despu\u00e9s del plazo ideal. Si la mujer se atrasa dos o tres d\u00edas, puede quedar embarazada. Realizamos un estudio tiempo atr\u00e1s sobre la distribuci\u00f3n de anticonceptivos que lleva a cabo el Ministerio de Salud. Vimos que los m\u00e9todos llegaban a los municipios, pero ni el 30% de los consultorios externos contaba con anticonceptivos en forma permanente. Muchas veces, la mujer se embaraza porque, si no tiene ni el dinero ni el conocimiento adecuado, puede no tener acceso al m\u00e9todo anticonceptivo.<\/p>\n<p><strong>\u00c9sa es la realidad de la mayor parte de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a.<\/strong><br \/>\nExactamente. Asimismo, la gente no tiene conocimiento de que el mejor m\u00e9todo anticonceptivo, disponible gratuitamente en Brasil, es el DIU de cobre, cuya eficacia en el uso perfecto es igual a la eficacia en el uso habitual y es la misma de la ligadura de trompas. En el consultorio externo del Cemicamp, quien coloca el DIU es la enfermera. Campinas es el \u00fanico lugar de Brasil donde una enfermera hace eso porque muchos a\u00f1os atr\u00e1s yo traje a una matrona chilena que sab\u00eda poner el dispositivo muy bien. En Chile, en Inglaterra y en Escandinavia, las enfermeras ponen el DIU. Ac\u00e1 se lo considera un acto m\u00e9dico. El Ministerio de Salud tiene inter\u00e9s en implementar el uso del DIU porque esos dispositivos ya se han comprado y distribuido. Pero los m\u00e9dicos no los ponen. Estoy trabajando en Recife en un proyecto destinado a brindar acceso a m\u00e9todos anticonceptivos de alta eficacia en el uso habitual, espec\u00edficamente el DIU y el implante hormonal, destinados a mujeres que viven en \u00e1reas con zikay \u00a0que no desean embarazarse. Este proyecto consiste en suprimir las barreras que impiden el acceso a esos m\u00e9todos. Esto significa tener el m\u00e9todo disponible y m\u00e9dicos capacitados y motivados para proteger a esas mujeres.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEse trabajo se llevar\u00e1 cabo s\u00f3lo en el estado de Pernambuco?<\/strong><br \/>\nLo haremos tambi\u00e9n en el estado de Para\u00edba. Pretendemos demostrar que es posible hacerlo, para que el ministerio y las secretarias estaduales de salud se interesen en reaplicar este modelo. El objetivo es descubrir c\u00f3mo hacer para que la mujer que vive en la favela realmente tenga acceso a estos m\u00e9todos. Mediremos la proporci\u00f3n de gestaciones no planificadas. En el mundo, m\u00e1s de la mitad de los embarazos no se desean.<\/p>\n<p><strong>Antes usted coment\u00f3 que no conoc\u00eda a nadie que sea favorable al aborto. \u00bfNi siquiera las mujeres en situaci\u00f3n precaria?<\/strong><br \/>\nLa mujer que se hace un aborto preferir\u00eda no haber quedado embarazada. No es que sea favorable: simplemente ve en el aborto la \u00fanica soluci\u00f3n. No est\u00e1 correcto decir que la mujer tendr\u00e1 problemas emocionales si se somete a ese procedimiento. Tendr\u00e1 problemas emocionales por haber quedado embarazada cuando no quer\u00eda tener un hijo. Lo que el aborto causa en la mujer es alivio. El estar a favor o en contra constituye un falso dilema. Y la condena a la mujer no hace sino dificultar la resoluci\u00f3n del problema. La salida es brindarle acceso universal a la educaci\u00f3n sexual desde ni\u00f1a, a la informaci\u00f3n correcta y a los m\u00e9todos anticonceptivos de alta eficacia, siguiendo la elecci\u00f3n de la mujer. Porque si la mujer quiere usar pastillas y no el DIU, es su derecho. Si no se cuida, la probabilidad de que quede embarazada siempre ser\u00e1 mayor.<\/p>\n<p><strong>Es el derecho que tiene la mujer sobre su propio cuerpo, \u00bfno?<\/strong><br \/>\nSeguramente. Una vez el expresidente Bill Clinton dijo que el aborto deber\u00eda ser legal, seguro y raro. Estoy absolutamente de acuerdo con eso. Una amiga feminista dijo que toda mujer tiene derecho sobre su cuerpo, incluso derecho a no querer usar anticonceptivos y a querer abortar. No estoy de acuerdo, porque creo que la mayor parte de las mujeres no coinciden con eso. No acepto la idea de que la mujer tenga derecho a no usar anticonceptivos porque puede abortar. Eso es cosa de personas que hablan por otras.<\/p>\n<p><strong>Usted paga un alto precio por expresar esas opiniones.<\/strong><br \/>\nUn sacerdote de Goi\u00e1s puso en internet mi retrato cubierto de sangre y dijo que era de los fetos por cuyas muertes yo era culpable. Es un concepto rid\u00edculo. Recientemente, cuando la C\u00e1mara de Diputados de Chile discut\u00eda el proyecto de despenalizaci\u00f3n del aborto, que a\u00fan no ha sido aprobado, algunos diputados que votaron en contra y perdieron dijeron que quienes votaron a favor ser\u00edan culpables de la gran cantidad de abortos que habr\u00e1 en Chile. Dicen eso como si all\u00e1 no hubiese entre 80 mil y 150 mil abortos por a\u00f1o. Como el aborto es clandestino e ilegal, para ellos no existe. Si es legal y seguro, as\u00ed ellos no quieren. Uruguay legaliz\u00f3 el aborto en diciembre de 2012 y al cabo de dos meses puso ese servicio a disposici\u00f3n de todas las mujeres. En 2015, el \u00edndice de abortos all\u00e1 era de 12 cada mil mujeres, uno de los m\u00e1s bajos del mundo. En Brasil es de 30 \u00f3 40 cada mil mujeres.<\/p>\n<p><strong>Cambiemos de tema. \u00bfCu\u00e1ndo lleg\u00f3 a Brasil usted? <\/strong><br \/>\nEl 4 de julio de 1976. Hubo alguna dificultad para que me contrataran en la Unicamp porque el gobierno brasile\u00f1o, que en esa \u00e9poca era militar, consult\u00f3 al gobierno chileno, tambi\u00e9n militar, y le dijeron que yo sal\u00ed de all\u00e1 porque era un m\u00e9dico peligroso. Fui director del programa de salud de la mujer del gobierno de Salvador Allende, tumbado por los militares. Separ\u00e9 lo materno y lo infantil con el argumento de que la mujer exist\u00eda no solamente cuando era madre. La mujer existe tambi\u00e9n antes y despu\u00e9s y tiene necesidades de salud que no dependen del hecho de ser madre. El programa de salud de la mujer de Brasil es una copia fiel de aquel que iniciamos en Chile en los a\u00f1os 1970.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe d\u00f3nde sali\u00f3 esa idea? <\/strong><br \/>\nEn alg\u00fan momento me di cuenta de que los programas de salud de la mujer que exist\u00edan eran programas que usaban a la mujer, pero no eran para la mujer. El programa de atenci\u00f3n prenatal es para que el reci\u00e9n nacido est\u00e9 sano. El de amamantamiento materno es para que el ni\u00f1o est\u00e9 alimentado y crezca bien. El de planificaci\u00f3n familiar era para que disminuya el crecimiento de la poblaci\u00f3n. El tratamiento antirretroviral ofrecido a mujeres VIH positivas era para no transmitir el virus al feto. Los programas de salud de la mujer ten\u00edan otros objetivos y a la mujer se la usaba como medio para alcanzar esos objetivos, todos muy positivos. Faltaba un programa de salud de la mujer para la mujer.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted fue pionero al proponerlo?<\/strong><br \/>\nEn Chile y ac\u00e1 en Brasil s\u00ed. All\u00e1 fui asesor de salud materno-infantil durante el gobierno de Jorge Alessandri, que era de derecha, durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva, que era cristiano, y cuando surgi\u00f3 Allende, de izquierda, me invitaron a pasar de ser asesor a ser director del programa. Estuve algo m\u00e1s de un a\u00f1o en el cargo porque empezaron a exigirme que entrase en el partido pol\u00edtico. Soy demasiado independiente como para aceptar los matices de un partido pol\u00edtico. Volv\u00ed al trabajo normal en el servicio nacional de salud. Afortunadamente, porque si hubiera estado a\u00fan en el cargo, habr\u00eda terminado preso inmediatamente despu\u00e9s del golpe. Una semana despu\u00e9s yo hab\u00eda ido a una reuni\u00f3n de investigaci\u00f3n en Miami y, al d\u00eda siguiente, mi nombre apareci\u00f3 en una lista de m\u00e9dicos exonerados del hospital. Mi mujer averigu\u00f3 y yo estaba en la lista de m\u00e9dicos peligrosos elaborada por el Colegio M\u00e9dico de Chile. Me pusieron en la lista de m\u00e9dicos peligrosos porque era jefe de guardia del \u00fanico hospital de Santiago que no entr\u00f3 en una huelga nacional. Trabaj\u00e1bamos en un \u00e1rea muy pobre. Si hici\u00e9ramos huelga, \u00bfqui\u00e9n iba a atender a aquellas mujeres? Todos los que fueron detenidos fueron enviados a una isla situada al sur del estrecho de Magallanes. Menos yo, que estaba fuera del Chile y no regres\u00e9.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 hizo entonces?<\/strong><br \/>\nAntes nosotros ya hab\u00edamos mandado a nuestros tres hijos a Buenos Aires, donde viv\u00eda mi suegra. Eso fue en junio y el golpe fue en septiembre. De Miami me fui a Buenos Aires y mi mujer me encontr\u00f3 all\u00e1. Largamos todo en Chile. Mi mujer era muy linda, rubia, de ojos verdes, y hablaba ingl\u00e9s. Seg\u00fan la l\u00f3gica de los golpistas no pod\u00eda ser revolucionaria, de izquierda, entonces sali\u00f3 sin problemas. Junto con un amigo, yo ya formaba parte de un programa de capacitaci\u00f3n en salud sexual<br \/>\ny reproductiva de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, la OMS. Hubo una reuni\u00f3n en Buenos Aires a la semana siguiente a mi llegada y propusieran que yo fuera a Ginebra, a la sede de la OMS. En esa \u00e9poca exist\u00eda la discusi\u00f3n sobre fuga de cerebros de los pa\u00edses latinoamericanos para trabajar en los pa\u00edses desarrollados. Mi mujer y yo est\u00e1bamos en contra y decidimos no salir de Am\u00e9rica Latina. Yo ya era conocido y me ofrecieron un puesto en Rep\u00fablica Dominicana, donde viv\u00ed dos a\u00f1os y medio antes de venirme a Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_237076\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Entrevista_foto-AF-Caldeyro-Barcia-3.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237076\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-237076\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Entrevista_foto-AF-Caldeyro-Barcia-3-300x196.jpg\" alt=\"Pr\u00e1ctica en Uruguay, en 1961: en los c\u00edrculos, Fa\u00fandes de pie y Caldeyro sentado\" width=\"300\" height=\"196\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Pr\u00e1ctica en Uruguay, en 1961: en los c\u00edrculos, Fa\u00fandes de pie y Caldeyro sentado<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hac\u00eda all\u00e1?<\/strong><br \/>\nEra asesor de un programa de planificaci\u00f3n familiar. Trabajaba en el Ministerio de Salud y tambi\u00e9n puse en marcha un programa de prevenci\u00f3n del c\u00e1ncer de cuello de \u00fatero, aparte de organizar un programa de amamantamiento infantil, el programa de la mujer.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPodr\u00eda contarnos c\u00f3mo surgi\u00f3 la invitaci\u00f3n a venir a Brasil?<\/strong><br \/>\nJos\u00e9 Aristodemo Pinotti, quien hab\u00eda sido alumno m\u00edo en Chile y era el director del Departamento de Tocoginecolog\u00eda de la Unicamp, fue la primera persona que nos telefone\u00f3 despu\u00e9s del golpe y me invit\u00f3 a venirme ac\u00e1. Buss\u00e1mara Neme, que hab\u00eda creado el departamento en la Unicamp, mand\u00f3 a Pinotti a estudiar conmigo y nos hicimos muy amigos. En el telefonema, Pinotti me dijo que, cuando decidiera salir de Rep\u00fablica Dominicana, que le avisase. En esa \u00e9poca empezaron a ofrecer puestos en distintos lugares. No aceptamos ir al mundo desarrollado y entonces decid\u00ed venirme ac\u00e1.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCon qu\u00e9 se encontr\u00f3 al llegar, dado que la carrera de medicina de la Unicamp estaba reci\u00e9n en sus comienzos?<\/strong><br \/>\nEst\u00e1bamos en el hospital Santa Casa de Miseric\u00f3rdia, en el centro de Campinas. Cuando llegu\u00e9 descubr\u00ed que era com\u00fan que las personas entraran a la sala de parto vestidas con la ropa que usaban en la calle, mientras todos estaban all\u00ed con ropa quir\u00fargica. Una vez lleg\u00f3 un parto p\u00e9lvico y llamamos al residente. \u00c9ste entr\u00f3 vestido como en la calle y se puso un delantal. Yo le dije: \u201cNo se entra para hacer un parto vestido as\u00ed. Lo hago yo\u201d. Decid\u00ed que nadie m\u00e1s entrar\u00eda all\u00ed sin la ropa adecuada. Impuse disciplina. Era docente en sala de parto, en la enfermer\u00eda. Cada alumno ten\u00eda dos pacientes y yo los incentivaba a conocerlas mejor a cada una de ellas, porque yo las conoc\u00eda a todas. Nunca acept\u00e9 que no conocieran a la paciente por su nombre, ni que llegasen para examinarlas sin decir al menos buen d\u00eda ni sin pedirles permiso para examinarlas. Creo que es debido a ese respeto que esa maternidad goza de una buena calificaci\u00f3n entre las pacientes.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHubo alguna resistencia a su contrataci\u00f3n en la Unicamp?<\/strong><br \/>\nZeferino Vaz era el rector y era muy amigo de Roberto Caldeyro Barcia, mi instructor en Uruguay. Despu\u00e9s de que Caldeyro le dijo que \u00e9sa era una contrataci\u00f3n muy buena, Zeferino le dijo al gobierno brasile\u00f1o que se responsabilizaba por m\u00ed. Llegu\u00e9 el 4 de julio y 10 d\u00edas despu\u00e9s el Ministerio de Salud me invit\u00f3 a discutir problemas de salud materno-infantil. En ese encuentro, yo dije que era necesario crear comit\u00e9s de mortalidad materna, los cuales funcionaron bien durante un tiempo. A\u00fan creo que uno de los problemas de Brasil es la falta de esos comit\u00e9s, formados por personal calificado que eval\u00faa cada muerte materna de determinada regi\u00f3n. El objetivo es verificar por qu\u00e9 no se evitaron las muertes, ya que la mayor parte de \u00e9stas es evitable, y tomar medidas para corregir ese problema.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo es algo punitivo?<\/strong><br \/>\nEl castigo no funciona. En Campinas funcion\u00f3 un comit\u00e9 municipal hasta hace poco tiempo. Siempre dije que esos comit\u00e9s deb\u00edan profesionalizarse y no pod\u00edan funcionar con trabajo voluntario. Resulta dif\u00edcil investigar este tipo de muertes si no existe un sistema que recabe informaci\u00f3n y la haga llegar a la direcci\u00f3n del comit\u00e9. Eso tiene un costo y requiere la existencia de personal especializado. Organizamos en Campinas el primer seminario sobre mortalidad materna. Discutimos el tema y elaboramos el libro Morte materna, uma trag\u00e9dia evit\u00e1vel. Es evitable, pero no se la evita.<\/p>\n<p><strong>Desde que usted lleg\u00f3 a Brasil, \u00bfha mejorado la atenci\u00f3n a la salud de la mujer?<\/strong><br \/>\nEn algunos lugares s\u00ed; en otros ha empeorado. El problema en Brasil es la ces\u00e1rea, que reviste un gran riesgo. Deja una cicatriz en el \u00fatero y, cuando la mujer quiere tener otro hijo, el riesgo de que haya placenta previa, placenta acreta o ruptura prematura de membranas es mayor. Estamos creando generaciones de mujeres con alto riesgo de tener complicaciones. Muchos m\u00e9dicos a\u00fan creen que la ces\u00e1rea es m\u00e1s segura para el reci\u00e9n nacido y que no causa riesgo para la mujer. Evidencias recabadas en todo el mundo muestran que no es as\u00ed. Es mayor el riesgo para el beb\u00e9 y para la mujer. Y muestran tambi\u00e9n que el porvenir obst\u00e9trico de esa mujer queda comprometido para toda la vida. Hoy en d\u00eda tenemos muchos m\u00e1s casos de placenta previa que los que hab\u00eda antes, ya que, en una nueva gestaci\u00f3n, la placenta se asienta sobre la cicatriz. Y hay m\u00e1s casos de placenta acreta, que penetra en el miometrio y no puede ser retirada, lo cual exige la extracci\u00f3n del \u00fatero, que provoca hemorragia y mortalidad materna alta. Cuantas m\u00e1s ces\u00e1reas la mujer se haya hecho, mayor ser\u00e1 el riesgo.<\/p>\n<p><strong>Usted dice que la mortalidad materna es evitable en todo el mundo. \u00bfD\u00f3nde se es m\u00e1s eficiente a la hora de evitar esas muertes en nuestra regi\u00f3n?<\/strong><br \/>\nUruguay tiene actualmente una mortalidad materna m\u00e1s baja que la de Estados Unidos. En toda Am\u00e9rica, la tasa de mortalidad materna de Uruguay s\u00f3lo es m\u00e1s alta que la de Canad\u00e1. Los pa\u00edses con menor mortalidad materna de Am\u00e9rica Latina son Uruguay, Chile, Cuba y Costa Rica.<\/p>\n<p><strong>En la d\u00e9cada de 1980 ustedes le propusieron al gobierno federal brasile\u00f1o la creaci\u00f3n del Programa de Asistencia Integral a la Salud de la Mujer (Paism), visto con alguna reserva porque planteaba formas de controlar la fertilidad. \u00bfC\u00f3mo deber\u00eda funcionar?<\/strong><br \/>\nImag\u00ednese que una mujer va a una unidad de salud porque tiene diabetes. Nadie piensa que puede quedar embarazada. Ni que, de quedar embarazada, su diabetes va a empeorar y su gestaci\u00f3n ser\u00e1 de riesgo. Se piensa en la diabetes, no en la mujer. Hay que pensar en la mujer: es necesario ofrecerle un m\u00e9todo anticonceptivo apropiado y hacerle un seguimiento. Es un concepto sencillo. Siempre les he dicho a mis alumnos: \u201cUstedes no est\u00e1n atendiendo al \u00fatero. Est\u00e1n atendiendo a una mujer, que sigue viviendo despu\u00e9s de salir de la maternidad. Deben preocuparse con las otras necesidades que ella tiene, no s\u00f3lo con el parto\u201d. Los m\u00e9dicos pens\u00e1bamos \u00fanicamente en la parte de la salud, y un grupo de feministas que hab\u00eda en el ministerio empez\u00f3 a pensar tambi\u00e9n en las necesidades psicol\u00f3gicas y sociales. Es necesario ver a la mujer integralmente, no ver \u00fanicamente el motivo que la llev\u00f3 a la consulta. Ese programa no se puso totalmente en pr\u00e1ctica, pero la atenci\u00f3n mejor\u00f3 mucho.<\/p>\n<p><strong>Usted tiene un estudio sobre la violencia contra la mujer. \u00bfQu\u00e9 encontr\u00f3 en \u00e9l?<\/strong><br \/>\nEllen, mi primera mujer, hab\u00eda hecho la investigaci\u00f3n sobre sexo sin consentimiento, a la que ya me refer\u00ed antes. Y nuevamente remit\u00eda a la cuesti\u00f3n del aborto, que es permitido en Brasil en caso de violaci\u00f3n y violencia sexual. Un\u00ed las dos cosas. Por un lado est\u00e1 la violaci\u00f3n; por el otro lado, empec\u00e9 a detectar que ninguna mujer logra hacer la interrupci\u00f3n del embarazo ocasionado por una violaci\u00f3n. En la Unicamp atend\u00edamos entre uno y dos casos por a\u00f1o porque exist\u00eda un convenio con una ONG llamada SOS Mulher. Cuando ocurr\u00eda un embarazo producto de una violaci\u00f3n, enviaban a la mujer a nuestra maternidad y el jefe de la ginecolog\u00eda, que era evang\u00e9lico bautista, pero muy humano, proced\u00eda a la interrupci\u00f3n. Cuando yo llegu\u00e9, \u00e9ramos \u00e9l y yo. Nadie m\u00e1s quer\u00eda hacerlo. Tiempo despu\u00e9s, la maternidad Fernando Magalh\u00e3es empez\u00f3 a hacerlo en R\u00edo de Janeiro y tambi\u00e9n el Hospital Municipal de Jabaquara, en S\u00e3o Paulo. S\u00f3lo tres maternidades en Brasil cumpl\u00edan la ley. Por eso decidimos investigar de qu\u00e9 manera la mujer hab\u00eda logrado informarse acerca de esos servicios y someterse a la interrupci\u00f3n del embarazo. Tambi\u00e9n investigamos cu\u00e1les eran los procedimientos seguidos en esas maternidades. Despu\u00e9s hicimos un estudio de base poblacional, inspirado en un art\u00edculo de American Journal of Obstetrics and Gynecology, que correlacionaba la historia de violencia sexual con alteraciones menstruales. evaluamos a las mujeres que hab\u00edan sido violadas, mujeres que hab\u00edan sufrido coerci\u00f3n para tener sexo y mujeres que declaraban no haber sufrido nada y las correlacionamos con patolog\u00edas ginecol\u00f3gicas y obst\u00e9tricas, fundamentalmente alteraciones menstruales y problemas sexuales tales como falta de orgasmo y de libido.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les fueron los resultados?<\/strong><br \/>\nEncontramos lo mismo que hab\u00eda sido descrito en Estados Unidos. Existe una mayor frecuencia de trastornos menstruales en las v\u00edctimas de violaciones. Cuanto mayor es la gravedad de la violaci\u00f3n, mayor es la frecuencia. Las mujeres violadas presentaban m\u00e1s problemas de esa \u00edndole que aqu\u00e9llas que hab\u00edan tenido sexo bajo coerci\u00f3n. Y entre \u00e9stas, era mayor que en aqu\u00e9llas que ten\u00edan sexo por obligaci\u00f3n. Exist\u00eda una secuencia. Y lo mismo se vio en la esfera sexual. Falta de libido, falta de orgasmo, todo eso est\u00e1 relacionado con la historia de la violaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfExiste en la sociedad aquello a lo que algunos denominan cultura de la violaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nLa cultura indica que la mujer debe aceptar lo que el var\u00f3n decide. Y existe aquel mito de que la mujer dice que no, pero quiere, y despu\u00e9s termina gust\u00e1ndole. A quien sufre un abuso no le gusta la situaci\u00f3n. La violaci\u00f3n es la peor forma de violencia. En el caso de la chica de 16 a\u00f1os que sufri\u00f3 una violaci\u00f3n colectiva en mayo en R\u00edo, le\u00ed en internet que ella dijo que lo que le dol\u00eda no era el \u00fatero sino el alma. En 1976 realizamos el primer seminario sobre violencia sexual y se cre\u00f3 el concepto de atenci\u00f3n de emergencia para mujeres que sufren violencia sexual. En esa atenci\u00f3n, lo primero que se hace es dar apoyo psicol\u00f3gico, porque lo que m\u00e1s duele es el alma. Despu\u00e9s viene la protecci\u00f3n contra enfermedades sexualmente transmisibles y contra el embarazo. Y por supuesto, el seguimiento a largo plazo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEse servicio se ofrece efectivamente?<\/strong><br \/>\nEs uno de los \u00e9xitos que parti\u00f3 de una iniciativa nuestra. Tenemos un programa que se llama Superar Barreras. Existe a\u00fan una resistencia a la interrupci\u00f3n del embarazo. Pero hoy en d\u00eda hay m\u00e1s de mil hospitales en Brasil que ofrecen atenci\u00f3n de emergencia a mujeres que sufren violencia sexual.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 debe hacer ella primero, ir a la comisar\u00eda o al hospital?<\/strong><br \/>\nAl hospital del servicio p\u00fablico. Ac\u00e1 en Campinas, donde el servicio est\u00e1 mejor organizado y existe el apoyo del municipio, al principio hab\u00eda m\u00e1s denuncias ante la polic\u00eda que atenciones en el hospital. Ahora hay muchas m\u00e1s atenciones en el sistema de salud que denuncias en las comisar\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El m\u00e9dico habla sobre sexualidad, violaci\u00f3n e interrupci\u00f3n del embarazo","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[316,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-237073","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237073","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=237073"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237073\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=237073"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=237073"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=237073"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=237073"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}