{"id":237200,"date":"2017-04-26T18:26:50","date_gmt":"2017-04-26T21:26:50","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=237200"},"modified":"2017-04-26T18:26:50","modified_gmt":"2017-04-26T21:26:50","slug":"el-extranjero-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-extranjero-invisible\/","title":{"rendered":"El extranjero invisible"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_237201\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Migra\u00e7\u00e3o_GettyImages-98781714.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237201\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-237201\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Migra\u00e7\u00e3o_GettyImages-98781714-300x200.jpg\" alt=\"Nueva York, 1\u00ba de mayo de 2010: centenas de latinos protestan contra una ley que exig\u00eda documentos de residencia a inmigrantes sospechosos de ser ilegales         \" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Spencer Platt \/ Getty Images<\/span><\/a> Nueva York, 1\u00ba de mayo de 2010: centenas de latinos protestan contra una ley que exig\u00eda documentos de residencia a inmigrantes sospechosos de ser ilegales<span class=\"media-credits\">Spencer Platt \/ Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los brasile\u00f1os que se instalan en Estados Unidos, en general con planes de regresar a su pa\u00eds de origen al cabo de algunos a\u00f1os, tienden a mantener la invisibilidad y a luchar para que no los confundan con los hispanos, a no ser en lugares y en situaciones en que esa aproximaci\u00f3n les resulta beneficiosa. De modo opuesto, los hijos de japoneses nacidos en Brasil, despu\u00e9s de ser rechazados por la tradicional sociedad oriental, cuando migran a Jap\u00f3n asumen la identidad y los h\u00e1bitos brasile\u00f1os: se exponen en desfiles de Carnaval y exhiben comportamientos disonantes tales como hablar en portugu\u00e9s en voz alta en p\u00fablico, de acuerdo con los an\u00e1lisis de investigadores extranjeros y brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>En Estados Unidos, el primer movimiento es el rechazo de una identidad indeseable. \u201cAl llegar a Estados Unidos, lo primero que los brasile\u00f1os aprenden a decir es: \u2018No soy hispano y no hablo en espa\u00f1ol\u2019, porque en general los estadounidenses creen que el portugu\u00e9s se habla \u00fanicamente en Portugal, no en Brasil\u201d, comenta la antrop\u00f3loga Maxine Margolis, profesora em\u00e9rita de la Universidad de Florida, Estados Unidos. Autora de un libro de referencia entre los estudiosos del \u00e1rea, llamado <em>Little Brazil: Imigrantes brasileiros em Nova York<\/em>, de 1994, Margolis inaugur\u00f3 el d\u00eda 16 de junio una serie de conferencias sobre los movimientos migratorios de los brasile\u00f1os en el Museo de la Inmigraci\u00f3n, en S\u00e3o Paulo, organizada por el Observatorio de las Migraciones, dependiente del N\u00facleo de Estudios Poblacionales de la Universidad de Campinas (Nepo-Unicamp). Seg\u00fan la investigadora, la mayor\u00eda de los estadounidenses no distinguen las diferentes culturas latinas, m\u00e1s de tres d\u00e9cadas despu\u00e9s del famoso viaje del presidente Ronald Reagan en 1982, cuando propuso un brindis \u201cal pueblo de Bolivia\u201d en una cena oficial en Brasilia.<\/p>\n<p>Los hispanos son actualmente casi 50 millones entre los 310 millones de habitantes de Estados Unidos, mientras que los brasile\u00f1os forman un contingente estimado entre los 350 mil del Censo de 2010 de Estados Unidos y 1.400.000 del ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil. Sin embargo, no siempre son mundos aparte. Margolis observ\u00f3 que la afinidad con la comida y la m\u00fasica latina, que raramente se siente en Brasil, emerge en ciudades como Miami, ciudad de Florida con elevada proporci\u00f3n de sudamericanos, donde los brasile\u00f1os se sienten a gusto y con relativa facilidad encuentran restaurantes que sirven arroz con frijoles. \u201cHay brasile\u00f1os que ya me han dicho: \u2018\u00a1Vinimos a Florida y descubrimos que somos latinos!\u2019\u201d, comenta la investigadora.<\/p>\n<p>\u201cPara el brasile\u00f1o que llega a Estados Unidos, su reconocimiento como hispano es casi un susto\u201d, afirma la soci\u00f3loga Ana Cristina Braga Martes, docente de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas. Braga Martes arrib\u00f3 a esa conclusi\u00f3n al entrevistar a sus compatriotas en la d\u00e9cada de 1990 en Boston como parte de su doctorado, bajo la direcci\u00f3n de la antrop\u00f3loga Ruth Cardoso (1930-2008), y despu\u00e9s reiter\u00f3 esa visi\u00f3n mediante otros estudios que realiz\u00f3 sobre el tema. Seg\u00fan la investigadora, bolivianos, colombianos y otros latinos tambi\u00e9n pierden la primac\u00eda de la identidad nacional cuando se los encaja en el mismo grupo \u00e9tnico hispano, tal como se los denomina a todos aqu\u00e9llos que provienen Latinoam\u00e9rica en Estados Unidos. Esta clasificaci\u00f3n, aunque resulta indeseable, puede facilitar el acceso a beneficios y a pol\u00edticas p\u00fablicas. \u201cVarios inmigrantes brasile\u00f1os me contaron que se valieron del cupo para hispanos para inscribir a sus hijos en las escuelas o conseguir un trabajo\u201d, dice Braga Martes. \u201cDependiendo del contexto, la identidad nacional es flexible. Ser brasile\u00f1o deja de ser tan importante cuando la prioridad es asegurarse una mejor inserci\u00f3n econ\u00f3mica o social en otro pa\u00eds.\u201d<\/p>\n<p>En su libro <em>New immigrants, new land: A study of Brazilians in Massachusetts<\/em>, la soci\u00f3loga describe las estrategias de construcci\u00f3n de la identidad y de supervivencia en el mercado de trabajo. En general los brasile\u00f1os aceptan trabajos m\u00e1s sencillos \u2013las mujeres como empleadas dom\u00e9sticas y los varones en la construcci\u00f3n civil o en restaurantes\u2013, pero la ca\u00edda del estatus en parte se ve compensada por los ingresos mayores y por las relaciones sociales m\u00e1s formales, seg\u00fan la investigadora. \u201cLos inmigrantes que entrevist\u00e9 dicen que sienten que los tratan bien y que es posible tener dignidad y una vida mejor trabajando en tareas dom\u00e9sticas\u201d. En un estudio realizado en 2012, ella verific\u00f3 que los brasile\u00f1os en Boston prefer\u00edan la red de asistencia m\u00e9dica estadounidense, en la cual eran atendidos en el marco de programas destinados a poblaciones de escasos recursos, a la brasile\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>Una tierra lejana<\/strong><br \/>\n\u201cEn Brasil la identidad sencillamente se presume, es algo abstracto, raramente expresada y reconocida por menci\u00f3n a la ciudad o al estado de origen, a la clase econ\u00f3mica y a la profesi\u00f3n. En Estados Unidos \u2013y tambi\u00e9n en Portugal\u2013, los brasile\u00f1os son tenidos esencialmente como extranjeros de una tierra lejana y ex\u00f3tica, sin diferenciaci\u00f3n\u201d, dice Maxine Margolis. \u201cNot\u00e9 este fen\u00f3meno en Nueva York y despu\u00e9s otros investigadores vieron lo mismo en ciudades de Florida y de California. Por consiguiente, muchos se preguntan: \u2018\u00bfQui\u00e9n soy?\u2019.\u201d En su libro m\u00e1s reciente, <em>Goodbye, Brazil: Emigrantes brasileiros no mundo<\/em>, la antrop\u00f3loga estadounidense comenta que los hijos de los brasile\u00f1os que emigraron quiz\u00e1 acepten m\u00e1s f\u00e1cilmente que sus padres el hecho de ser latinos, y de ese modo tal vez ingresen a grupos m\u00e1s organizados.<\/p>\n<p>En Jap\u00f3n, tambi\u00e9n analizado en ese libro, los brasile\u00f1os descendientes de japoneses, llamados de <em>nikkeijins<\/em>, tambi\u00e9n son recibidos con frialdad por los nativos. \u201cEl orgullo \u00e9tnico decae cuando, tras ser vistos en forma positiva en Brasil a causa de la herencia japonesa, se los trata como inferiores en Jap\u00f3n debido a la herencia brasile\u00f1a\u201d, dice la investigadora. La reacci\u00f3n de los inmigrantes brasile\u00f1os en Jap\u00f3n \u2013se estima que son alrededor de 250 mil\u2013 es peculiar. \u201cEn lugar de volverse m\u00e1s japoneses, tal como pretend\u00edan, los <em>nikkeijins<\/em> se vuelven m\u00e1s brasile\u00f1os, se visten con ropas auriverdes, desfilan en Carnaval, muchos por primera vez, y hablan en portugu\u00e9s en voz alta en p\u00fablico. En los edificios residenciales, los japoneses de quejan de que los <em>nikkeijins <\/em>pone m\u00fasica alta, no saben reciclar y, fundamentalmente, debido a su expresiones amorosas en la calle.\u201d<\/p>\n<p><em>Libros<\/em><br \/>\nMARGOLIS, M. L. <strong>Little Brazil:\u00a0Imigrantes brasileiros en nueva York<\/strong>. Papirus, 1994.<br \/>\nMARGOLIS, M. L. <strong>Goodbye, Brazil: Emigrantes brasileiros no mundo<\/strong>. Contexto, 2013.<br \/>\nMARTES, A. C. B. <strong>New immigrants, new land: A study of Brazilians in Massachusetts<\/strong>. Gainesville: University Press of Florida, 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los brasile\u00f1os en Estados Unidos evitan que los vean como hispanos","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[5968],"class_list":["post-237200","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237200","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=237200"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237200\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=237200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=237200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=237200"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=237200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}