{"id":237381,"date":"2017-04-27T16:38:48","date_gmt":"2017-04-27T19:38:48","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=237381"},"modified":"2017-04-27T16:48:12","modified_gmt":"2017-04-27T19:48:12","slug":"una-vidriera-de-nuevas-tecnologias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-vidriera-de-nuevas-tecnologias\/","title":{"rendered":"Una vidriera de nuevas tecnolog\u00edas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Patentes_246.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237382\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-237382\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Patentes_246-300x177.jpg\" alt=\"Patentes_246\" width=\"300\" height=\"177\" \/><\/a>Las patentes que resultan de los proyectos de investigaci\u00f3n financiados por la FAPESP tienen ahora un nuevo espacio de consulta p\u00fablica: <a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/papi-nuplitec\" target=\"_blank\">la p\u00e1gina de propiedad intelectual de la Biblioteca Virtual<\/a> (BV) de la FAPESP, que est\u00e1 disponible en la web a partir del mes de agosto (). Este banco de patentes, que se cre\u00f3 con el prop\u00f3sito de ampliar el impacto cient\u00edfico y econ\u00f3mico de las investigaciones cient\u00edficas realizadas en universidades, institutos de investigaci\u00f3n y empresas, conten\u00eda 913 registros hasta el final de julio: 749 solicitudes de patentes remitidas al Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual (INPI), el organismo del gobierno federal encargado del an\u00e1lisis y la concesi\u00f3n de marcas y patentes en Brasil; 97 patentes caducadas, rechazadas o abandonadas, y 67 patentes concedidas. De ese total, hay 21 solicitudes que se est\u00e1n analizando o ya fueron aprobadas en la United States Patent and Trademark Office (USPTO), la oficina de marcas y patentes de Estados Unidos.<\/p>\n<p>\u201cEs una buena vidriera para difundir los resultados de las investigaciones patrocinadas por la FAPESP\u201d, dice la abogada Patr\u00edcia Pereira Tedeschi, asesora t\u00e9cnica de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP. Ella comenz\u00f3 a armar ese banco de datos en 2010 tomando informaciones de las bases <em>online<\/em> del INPI, de la USPTO y de los informes de proyectos de investigaciones patrocinadas por la FAPESP. Ella cree que la base de datos crecer\u00e1 r\u00e1pidamente, a medida que los investigadores informen sobre las patentes surgidas de sus proyectos que no han sido registradas en el estudio inicial.<\/p>\n<p>Una patente asegura el derecho de exclusividad para la explotaci\u00f3n comercial de una invenci\u00f3n. Tal como se explica en la p\u00e1gina de la BV, la \u201cgarant\u00eda de propiedad intelectual es el primer paso para asegurar que la inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n se traduzca en nuevos productos y procesos\u201d. La etapa siguiente es la identificaci\u00f3n de una instituci\u00f3n o empresa capaz de transformar la invenci\u00f3n en un producto comercial y generar beneficios econ\u00f3micos para los inventores y titulares de la patente.<\/p>\n<p>El ciclo que abarca desde el descubrimiento en una universidad o instituto de investigaci\u00f3n hasta la consecuci\u00f3n de un producto que atienda las necesidades de un mercado de consumo ya se ha completado varias veces. En 2003, el f\u00edsico Vladimir Jesus Trava Airoldi, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) y fundador de Clorovale Diamantes, empresa afincada en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, le entreg\u00f3 a la FAPESP un cheque por valor de 4.150,45 reales, que fue el primer retorno por <em>royalties<\/em> de una patente financiada por la Fundaci\u00f3n. A partir de trabajos efectuados en centros p\u00fablicos de investigaci\u00f3n, Clorovale hab\u00eda desarrollado y comenzaba a producir brocas odontol\u00f3gicas con punta de diamante artificial para tratamientos dentales (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 87<\/em>). Entre 2003 y 2015, la explotaci\u00f3n de las patentes se increment\u00f3 y, para 2015, le aport\u00f3 alrededor de 130 mil reales a la Fundaci\u00f3n, que recibe beneficios variables, seg\u00fan la inversi\u00f3n realizada y la modalidad del proyecto de investigaci\u00f3n financiado, hasta un l\u00edmite m\u00e1ximo del 33% del lucro sobre las ventas o sobre los valores recibidos por las instituciones que disponen de un N\u00facleo de Innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el banco de patentes de la BV, la FAPESP posee la titularidad de 49 registros de patentes, de los cuales, 34 ya han caducado, 12 se encuentran en an\u00e1lisis y 3 est\u00e1n vigentes. Y encabeza la lista de depositantes (autora de pedidos), con 388 solicitudes, seguida por la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), con 335, y la Universidad de Campinas (Unicamp), con 317. En la mayor\u00eda de los casos, la FAPESP es cotitular, junto a otras 35 universidades, incluyendo a las de otros seis estados (R\u00edo de Janeiro, Minas Gerais, Goi\u00e1s, Pernambuco, Rio Grande do Norte y Paran\u00e1), a las que se suma el Distrito Federal, y otros cuatro pa\u00edses (Estados Unidos, Suiza, Italia y Polonia), reflejando la cooperaci\u00f3n entre expertos de diferentes instituciones, adem\u00e1s del estado de S\u00e3o Paulo. En la base de datos tambi\u00e9n figuran los registros de 27 empresas, 23 institutos de investigaci\u00f3n, 22 investigadores individuales y 8 fundaciones.<\/p>\n<p>El nuevo banco de patentes es un complemento a las bases equivalentes de universidades e institutos de investigaci\u00f3n y permite que ella pueda realizarse de varias formas, incluyendo el acceso r\u00e1pido a las p\u00e1ginas del INPI mediante una descripci\u00f3n detallada de la patente y de su desempe\u00f1o hist\u00f3rico. El banco de patentes es una iniciativa del N\u00facleo de Patentamiento y Licencias de Tecnolog\u00eda (Nuplitec) de la FAPESP, que se cre\u00f3 en el a\u00f1o 2000, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de haberse aprobado la actual Ley de Patentes, con la finalidad de apoyar la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual y el licenciamiento de los derechos sobre los resultados de investigaciones financiadas por la FAPESP. Hasta ese entonces, recuerda Pereira, la mayor\u00eda de las universidades no contaban con presupuesto, equipos y procedimientos consolidados para desempe\u00f1arse en esa \u00e1rea en forma adecuada. Esa situaci\u00f3n cambi\u00f3 en 2004, con la aprobaci\u00f3n de la Ley de Innovaci\u00f3n, que oblig\u00f3 a los centros de investigaci\u00f3n a constituir sus n\u00facleos de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y a ocuparse de sus posibles patentes.<\/p>\n<p>En 2011, la FAPESP promovi\u00f3 una revisi\u00f3n en su pol\u00edtica de apoyo a la propiedad intelectual, pasando a evitar la titularidad, pero manteniendo la posibilidad de recibir beneficios generados por las patentes resultantes de ayudas y becas financiadas por la Fundaci\u00f3n. De ese modo, la negociaci\u00f3n de licencias, realizada por la instituci\u00f3n que alberg\u00f3 la investigaci\u00f3n se realiza en forma m\u00e1s fluida. En la actualidad, la Fundaci\u00f3n interviene en esa \u00e1rea por medio de tres modalidades del Programa de Apoyo a la Propiedad Intelectual (Papi). La primera y la segunda apoyan la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual emergente de proyectos FAPESP solicitada por investigadores individuales, con el apoyo de sus instituciones, o del n\u00facleo de innovaci\u00f3n de las mismas. La tercera, financia pasant\u00edas en el exterior para los equipos de los n\u00facleos de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, con el prop\u00f3sito de perfeccionar sus pr\u00e1cticas de trabajo. La pol\u00edtica de propiedad intelectual de la FAPESP se encuentra disponible en <a href=\"http:\/\/www.fapesp.br\/3740\" target=\"_blank\">la p\u00e1gina principal del Papi<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las patentes de proyectos de investigaci\u00f3n est\u00e1n en una nueva p\u00e1gina","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284,333],"coauthors":[5968],"class_list":["post-237381","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es","tag-tecnologia-de-la-informacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237381","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=237381"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237381\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=237381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=237381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=237381"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=237381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}