{"id":237409,"date":"2017-04-27T17:05:00","date_gmt":"2017-04-27T20:05:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=237409"},"modified":"2017-04-27T17:05:00","modified_gmt":"2017-04-27T20:05:00","slug":"el-turno-del-chikunguna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-turno-del-chikunguna\/","title":{"rendered":"El turno del chikungu\u00f1a"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_237410\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Chikungunya_02_Site.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237410\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-237410\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Chikungunya_02_Site-300x230.jpg\" alt=\"El virus del dolor: copias de chikungu\u00f1a observadas bajo el microscopio electr\u00f3nico\" width=\"300\" height=\"230\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Joshua E. Cogan\/ Pan American Health Organization-PAHO<\/span><\/a> El virus del dolor: copias de chikungu\u00f1a observadas bajo el microscopio electr\u00f3nico<span class=\"media-credits\">Joshua E. Cogan\/ Pan American Health Organization-PAHO<\/span><\/p><\/div>\n<p>Mientras la atenci\u00f3n se centraba en el virus del Zika y su efecto devastador sobre el cerebro de los beb\u00e9s, otro agente infeccioso, causante de una enfermedad bastante m\u00e1s dolorosa y debilitante para la mayor\u00eda de los pacientes, se iba instalando en el pa\u00eds en forma velada. A mediados de 2014, dos variedades del virus del chikungu\u00f1a arribaron casi simult\u00e1neamente a dos regiones brasile\u00f1as: una cepa originaria de \u00c1frica fue detectada al final de mayo en Feira de Santana, estado de Bah\u00eda, y otra, proveniente de Asia y asociada a la epidemia de chikungu\u00f1a en Am\u00e9rica, en el municipio de Oiapoque, estado de Amap\u00e1. \u00c9se fue el inicio de una difusi\u00f3n lenta y gradual, que se aceler\u00f3 bastante durante este a\u00f1o (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Chikungunya_246.jpg\" target=\"_blank\">observe el gr\u00e1fico<\/a><\/em>).<\/p>\n<p>Seg\u00fan registros, hasta diciembre de 2014, hab\u00eda ocho ciudades, adem\u00e1s de Brasilia, con 3.657 casos sospechosos de fiebre chikungu\u00f1a. De ah\u00ed en adelante, esa cifra se multiplic\u00f3, y el problema avanz\u00f3 por todo el pa\u00eds. En 2015 se registraron 38.332 probables casos, distribuidos por 696 localidades, y ha comenzado a surgir preocupaci\u00f3n porque esa infecci\u00f3n pueda comprometer la capacidad de atenci\u00f3n del sistema de salud brasile\u00f1o. Tan s\u00f3lo en el primer semestre de este a\u00f1o se detectaron 138 mil casos en 2.054 municipios. En abril, los casos sospechosos de chikungu\u00f1a (64 mil) ya superaban en un 36% a las infecciones por el virus del Zika en el nordeste.<\/p>\n<p>\u201cDurante el mes de abril, estuve en el Hospital Giselda Trigueiro, en Natal (RN), para conocer mejor los s\u00edntomas del virus Zika, pero s\u00f3lo hab\u00eda casos de chikungu\u00f1a\u201d, relata el infect\u00f3logo Marcos Boulos, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP), actualmente a cargo de la Coordinaci\u00f3n de Control de Enfermedades de la Secretar\u00eda de Salud del Estado de S\u00e3o Paulo. Aquella ma\u00f1ana, en poco m\u00e1s de una hora y media, fue testigo de la atenci\u00f3n de tres pacientes con chikungu\u00f1a. \u201cEllos llegaban agobiados por los dolores articulares y ten\u00edan los dedos tan hinchados que no lograban cerrar las manos\u201d, comenta el m\u00e9dico.<\/p>\n<p>La infecci\u00f3n por chikungu\u00f1a recuerda a aqu\u00e9llas causadas por el virus de la fiebre del zika y del dengue y, a causa de ello, un diagn\u00f3stico certero s\u00f3lo es factible por medio de test moleculares (PCR) e inmunol\u00f3gicos, que ya existen, pero no est\u00e1n disponibles en el sistema p\u00fablico de salud. Las tres enfermedades, cuya transmisi\u00f3n se produce por la picadura de mosquitos del g\u00e9nero <em>Aedes<\/em> \u2012especialmente, el <em>A. aegypti<\/em>, que abunda en todo el pa\u00eds\u2012, usualmente causan fiebre, manchas rojas en el cuerpo y cefaleas, adem\u00e1s de los dolores musculares y articulares (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/08\/10\/zika-el-virus-que-tomo-a-brasil-por-sorpresa\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 239<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>En general, esa inflamaci\u00f3n de las articulaciones y la intensidad de los dolores en las coyunturas, posiblemente asociados a la multiplicaci\u00f3n del virus, inducen a los m\u00e9dicos a sospechar un diagn\u00f3stico de chikungu\u00f1a, una palabra de la lengua makonde, un grupo \u00e9tnico que habita en el sureste de Tanzania y el norte de Mozambique, y significa \u201caquellos que se doblan\u201d. Se trata de una referencia alusiva al modo en que empiezan a caminar las personas infectadas por el virus: con el cuerpo contra\u00eddo y encorvado hacia adelante, en un intento por atenuar el padecimiento.<\/p>\n<p>El primer brote confirmado de esa fiebre se produjo en Tanzania, en 1952, si bien se sospecha que el virus, que forma parte de la familia Togaviridae y pertenece al g\u00e9nero <em>Alphavirus<\/em>, ya circulaba en \u00c1frica dos siglos antes. Durante mucho tiempo, se consider\u00f3 a la enfermedad como un problema de salud p\u00fablica en Oriente, porque estaba circunscripta a la regi\u00f3n oriental del continente africano, al sudeste asi\u00e1tico y toda el \u00e1rea ba\u00f1ada por el oc\u00e9ano \u00cdndico. Reci\u00e9n en los \u00faltimos 10 a\u00f1os, con la intensificaci\u00f3n de los brotes en esas regiones y el arribo del virus al Caribe, el chikungu\u00f1a se transform\u00f3 en una preocupaci\u00f3n global.<\/p>\n<p>Ya era tarde. Luego de la detecci\u00f3n de los primeros casos de transmisi\u00f3n local en la isla de San Mart\u00edn (<em>St. Maarten<\/em>) al final de 2013, la cepa del virus originaria de Asia se difundi\u00f3 velozmente por toda Am\u00e9rica. En poco m\u00e1s de un a\u00f1o, el virus ya estaba presente en 43 pa\u00edses y territorios del continente y hab\u00eda infectado a 1,4 millones de personas. Esa fue la cepa que apareci\u00f3 en el estado de Amap\u00e1, proveniente, probablemente, de la Guayana Francesa, y provoc\u00f3 casos en municipios de la regi\u00f3n norte.<\/p>\n<p>En mayo de 2014, un brasile\u00f1o que lleg\u00f3 desde Angola para visitar a su familia en el estado de Bah\u00eda, pudo haber sido el responsable de la introducci\u00f3n en el pa\u00eds de la variante del virus que circula en el este africano y ya se disemin\u00f3 por buena parte de Brasil. \u00c9l estuvo en Feira de Santana, la segunda mayor ciudad del estado, y el 28 de mayo acudi\u00f3 a un dispensario con fiebre alta y dolores en las articulaciones. La sospecha inicial de dengue fue descartada por los an\u00e1lisis de laboratorio. An\u00e1lisis gen\u00e9ticos posteriores, efectuados por el equipo del vir\u00f3logo Pedro Vasconcelos, del Instituto Evandro Chagas, en el estado de Par\u00e1, confirmaron que la afecci\u00f3n hab\u00eda sido causada por la cepa africana del chikungu\u00f1a, distinta a la que circulaba en Amap\u00e1.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Chikungunya_246.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237413\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-237413\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Chikungunya_246-300x228.jpg\" alt=\"Chikungunya_246\" width=\"300\" height=\"228\" \/><\/a>En las semanas siguientes a esa consulta, varios de los familiares de ese hombre, picados por mosquitos infectados, manifestaron s\u00edntomas de chikungu\u00f1a, la cual se difundi\u00f3 por la ciudad. Desde el inicio de ese brote, cient\u00edficos de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) en Bah\u00eda, y de la Universidad Estadual de Feira de Santana, en un trabajo mancomunado con colegas de la Universidad de Oxford, en Inglaterra, identificaron dos oleadas de transmisi\u00f3n de la enfermedad. En una primera instancia, desde junio a diciembre de 2014, cuando la presencia del mosquito es menor, los casos se concentraron en el barrio George Am\u00e9rico, donde resid\u00eda la primera familia infectada. La segunda, se produjo entre enero y septiembre de 2015, aliada a la difusi\u00f3n de dengue y zika en la ciudad, seg\u00fan relatan los investigadores en un art\u00edculo que se public\u00f3 este a\u00f1o en la revista <em>PLOS Currents Outbreaks<\/em>. Ellos creen que la etapa de radicaci\u00f3n del virus ya ocurri\u00f3. Ahora hay focos de transmisi\u00f3n en muchos barrios y se corre el riesgo de que la infecci\u00f3n se torne end\u00e9mica en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Dolores cr\u00f3nicos<br \/>\n<\/strong>Hasta el inicio de este a\u00f1o, ya se hab\u00edan detectado 5.363 casos sospechosos de chikungu\u00f1a en Feira de Santana, dejando al sistema p\u00fablico de salud de la ciudad al borde del colapso. \u201cEstamos atendiendo a decenas de pacientes que todav\u00eda presentan dolores en las articulaciones entre cuatro y seis meses despu\u00e9s de haber enfermado\u201d, relata el infect\u00f3logo Rivaldo Ven\u00e2ncio da Cunha, de la sede local de la Fiocruz en el estado de Mato Grosso do Sul.<\/p>\n<p>Desde el comienzo del brote en Bah\u00eda, Da Cunha acude a Feira de Santana y Riach\u00e3o do Jacu\u00edpe, otra localidad bahiana muy afectada, para estudiar los casos. De manera general, seg\u00fan \u00e9l, los enfermos con chikungu\u00f1a utilizan la red de salud con mayor frecuencia que los pacientes con zika o dengue. \u201cLuego de un brote o epidemia de dengue, la red asistencial pronto se descongestiona\u201d, explica. Eso no ocurre con el chikungu\u00f1a. \u201cA causa de los dolores e inflamaci\u00f3n, los pacientes retornan a consulta casi cada semana, durante meses. Es algo que desbarata a cualquier sistema de salud\u201d.<\/p>\n<p>Estudios internacionales indican que los dolores articulares son m\u00e1s intensos al comienzo de la infecci\u00f3n y suelen tornarse cr\u00f3nicos en los pacientes mayores de 45 a\u00f1os. Una porci\u00f3n variable de ellos puede verse afectada durante un a\u00f1o o m\u00e1s. Un trabajo de los a\u00f1os 1980, revel\u00f3 que el 12% de los individuos que padecieron chikungu\u00f1a segu\u00edan presentando s\u00edntomas tres a\u00f1os m\u00e1s tarde. En otro estudio, de 2009, se control\u00f3 durante 15 meses la salud de 147 residentes de las Islas Reuni\u00f3n, en el oc\u00e9ano \u00cdndico, que hab\u00edan padecido chikungu\u00f1a. Seis de cada diez, manifestaron que a\u00fan sent\u00edan dolores incluso habiendo pasado tanto tiempo desde su infecci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEn Brasil, los casos de chikungu\u00f1a parecen ser m\u00e1s frecuentes en las regiones m\u00e1s carenciadas\u201d, pondera el vir\u00f3logo Renato Pereira de Souza, del Instituto Adolfo Lutz, en S\u00e3o Paulo. \u201cCuando esa infecci\u00f3n afecta al proveedor de la familia, genera un problema econ\u00f3mico importante\u201d. Souza asisti\u00f3 a un encuentro internacional de virolog\u00eda, que se llev\u00f3 a cabo a comienzos de junio en S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, y comenta que varios expertos se mostraron preocupados por el riesgo de que el chikungu\u00f1a se transforme en el suceso del pr\u00f3ximo verano.<\/p>\n<p>Esa sospecha tiene sustento. El virus ya se encuentra en un tercio de los municipios brasile\u00f1os \u2012incluso en S\u00e3o Paulo y R\u00edo de Janeiro, los m\u00e1s populosos; el <em>Aedes<\/em> abunda y procrea por casi todo el pa\u00eds; y la poblaci\u00f3n nunca tuvo contacto con el virus (aparentemente, luego de la infecci\u00f3n, se desarrolla inmunidad permanente).<\/p>\n<p>Otra de las caracter\u00edsticas del brote brasile\u00f1o avala el temor de que la situaci\u00f3n pueda agravarse. Pese a la progresi\u00f3n que se observ\u00f3 este a\u00f1o, el virus a\u00fan se difunde con mayor lentitud que en otros pa\u00edses. \u201cLos brotes de chikungu\u00f1a\u00a0 suelen ser explosivos\u201d, comenta el infect\u00f3logo Benedito Lopes da Fonseca, de la USP en Ribeir\u00e3o Preto. Hace alrededor de un a\u00f1o y medio, \u00e9l adecu\u00f3 su laboratorio para poder identificar la infecci\u00f3n y diagnostic\u00f3 dos casos, ambos importados, al comienzo de 2015. \u201cCre\u00eda que iba a surgir antes que el Zika\u201d, dice Da Fonseca, que trabaja junto a la Secretar\u00eda de Salud del municipio en el montaje de un sistema de monitoreo para el chikungu\u00f1a.<\/p>\n<p>\u201cVamos notando, poco a poco, un incremento en la cantidad de casos en otras regiones del pa\u00eds\u201d, dice Souza, del Instituto Adolfo Lutz. \u201cEl invierno es una etapa de latencia, pero de importancia para conjugar fuerzas y recursos para combatir al mosquito\u201d. Por su parte, Da Cunha, de la Fiocruz, a\u00f1ade: \u201cEsta es la \u00e9poca para organizar la red de salud para la atenci\u00f3n de los enfermos, puesto que pocas cosas son tan previsibles como la proliferaci\u00f3n del <em>Aedes<\/em> cada verano\u201d.<\/p>\n<p>A\u00fan no hay una vacuna contra el virus, y el tratamiento es paliativo, a base de analg\u00e9sicos u otros medicamentos. En opini\u00f3n de los expertos, debe capacitarse a los m\u00e9dicos para que realicen un diagn\u00f3stico certero, especialmente de los casos graves. \u201cEn el nordeste hemos detectado muchos casos de miocarditis y se registr\u00f3 un \u00edndice de \u00f3bitos exageradamente alto\u201d, afirma el infect\u00f3logo Kleber Luz, de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN). \u00c9ste \u00faltimo, se desempe\u00f1a como asesor del Ministerio de Salud para la asistencia a los pacientes y, en 2013, estudi\u00f3 en Martinica un brote de chikungu\u00f1a que le pareci\u00f3 una versi\u00f3n m\u00e1s leve de la enfermedad circulante ahora en el pa\u00eds. \u00c9l sospecha que parte de los decesos son consecuencia de un manejo inadecuado de los pacientes y del uso de antiinflamatorios, que hay que evitar en la fase aguda. \u201cEs necesario investigar lo que est\u00e1 ocurriendo\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_237412\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Chicungunya_Zika-virus-3D-Vermelho_Site.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237412\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-237412\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Chicungunya_Zika-virus-3D-Vermelho_Site-300x169.jpg\" alt=\"Representaci\u00f3n gr\u00e1fica del virus del Zika, que puede afectar el desarrollo cerebral de los fetos en formaci\u00f3n y causar  microcefalia\" width=\"300\" height=\"169\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Adaptaci\u00f3n de Manuel Almagro Rivas\/ Wikimedia Commons<\/span><\/a> Representaci\u00f3n gr\u00e1fica del virus del Zika, que puede afectar el desarrollo cerebral de los fetos en formaci\u00f3n y causar microcefalia<span class=\"media-credits\">Adaptaci\u00f3n de Manuel Almagro Rivas\/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Vacunas \u00a0que inmunizan a monos contra el virus del Zika<\/strong><\/p>\n<p>Tres f\u00f3rmulas propuestas como vacunas contra el virus del Zika se mostraron eficaces y seguras en pruebas con monos. Se trat\u00f3 de la segunda bater\u00eda experimental en animales a la cual, dos de ellas fueron sometidas exitosamente. Al final del mes de junio, investigadores brasile\u00f1os y estadounidenses informaron en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Nature<\/em> sobre el efecto protector, en ratones, de dos tipos de vacunas: un inmunizante elaborado con el virus inactivo y otro, obtenido a partir de dos genes del virus del Zika, la denominada vacuna de ADN (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/04\/26\/una-esperanza-contra-el-zika\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 245<\/em><\/a>). El mismo grupo present\u00f3 ahora, en la edici\u00f3n del 4 de agosto de la revista <em>Science<\/em>, los resultados de la etapa siguiente, la \u00faltima antes de la realizaci\u00f3n de los test en seres humanos, cuyo comienzo est\u00e1 previsto en los pr\u00f3ximos meses.<\/p>\n<p>\u201cEstos resultados son importantes porque demuestran que es posible generar protecci\u00f3n contra el Zika en monos, animales con un sistema de defensa mucho m\u00e1s similar al del ser humano que el de los ratones\u201d, comenta el inmun\u00f3logo brasile\u00f1o Rafael Larocca, investigador del Centro de Virolog\u00eda e Investigaci\u00f3n de Vacunas (CVVR) de la Escuela M\u00e9dica Harvard, en Estados Unidos. Larocca forma parte del equipo de Dan Barouch y, junto a su colega Peter Abbink, es uno de los autores principales de ambos estudios.<\/p>\n<p>En los test m\u00e1s recientes, los investigadores vacunaron macacos Rhesus con una dosis \u00fanica, o bien, una dosis inicial seguida de un refuerzo, empleando una de las tres f\u00f3rmulas siguientes: la del virus inactivo, la vacuna del ADN o, una tercera variante, una f\u00f3rmula que emplea adenovirus recombinante para expresar los genes del Zika. Todas ellas se revelaron capaces por igual de impedir la infecci\u00f3n posterior por ese virus.<\/p>\n<p>El compuesto con el virus inerte gener\u00f3 una protecci\u00f3n bastante amplia. Los monos tratados con esa f\u00f3rmula y posteriormente infectados con Zika no presentaban el virus en sangre, ni en la orina, ni en el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo, ni en la secreci\u00f3n vaginal. \u201cEste tipo de protecci\u00f3n es relevante, a ra\u00edz del riesgo de transmisi\u00f3n sexual\u201d, comenta el neuroinmun\u00f3logo Jean Pierre Peron, investigador de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien junto al vir\u00f3logo Paolo Zanotto, de la misma universidad, colaboraron en la redacci\u00f3n de los art\u00edculos e integran la Red Zika, el consorcio de cient\u00edficos de S\u00e3o Paulo que estudian el virus con el patrocinio de la FAPESP.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>NUNES, R. F. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/currents.plos.org\/outbreaks\/article\/epidemiology-of-chikungunya-virus-in-bahia-brazil-2014-2015\/\" target=\"_blank\">Epidemiology of chikungunya virus in Bahia, Brazil, 2014-2015<\/a>. <strong>PLOS Currents Outbreaks<\/strong>. 1\u00ba de feb. 2016.<br \/>\nTEIXEIRA, M. G. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/wwwnc.cdc.gov\/eid\/article\/21\/5\/14-1727_article\" target=\"_blank\">East\/ Central\/ South African genotype chikungunya virus, Brazil, 2014<\/a>. <strong>Emerging Infectious Diseases<\/strong>. May. 2015.<br \/>\nMORRISON, C. R.; PLANTE, K. S. e HEISE, M. T. <a href=\"http:\/\/www.asmscience.org\/content\/journal\/microbiolspec\/10.1128\/microbiolspec.EI10-0017-2016\" target=\"_blank\">Chikungunya virus: Current perspectives on a reemerging virus<\/a>. <strong>Microbiology Spectrum<\/strong>. 13 de may. 2016.<br \/>\nABBINK, P. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/science.sciencemag.org\/content\/early\/2016\/08\/03\/science.aah6157\" target=\"_blank\">Protective efficacy of multiple vaccine platforms against Zika virus challenge in Rhesus monkeys<\/a>. <strong>Science<\/strong>. 4 de ago. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La infecci\u00f3n viral, altamente debilitante, se propaga por Brasil","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298,311,316,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-237409","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=237409"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237409\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=237409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=237409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=237409"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=237409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}