{"id":237436,"date":"2017-04-27T17:39:53","date_gmt":"2017-04-27T20:39:53","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=237436"},"modified":"2017-09-26T15:19:08","modified_gmt":"2017-09-26T18:19:08","slug":"en-el-interior-de-los-fosiles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-el-interior-de-los-fosiles\/","title":{"rendered":"En el interior de los f\u00f3siles"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_237438\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Paleo_Euparkeria-e1493325303923.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237438\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-237438\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Paleo_Euparkeria-e1493325303923-300x171.jpg\" alt=\"El Euparkeria capensis, en el dibujo de arriba, era del tama\u00f1o de un gato dom\u00e9stico\" width=\"300\" height=\"171\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Taenadoman, Wikimedia Commons  <\/span><\/a> El Euparkeria capensis, en el dibujo de arriba, era del tama\u00f1o de un gato dom\u00e9stico<span class=\"media-credits\">Taenadoman, Wikimedia Commons  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Al comienzo de los a\u00f1os 1990, S\u00e9rgio Alex Azevedo, investigador del Museo Nacional de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), anhelaba ver el interior de un huevo. En esa \u00e9poca, estudiaba lo que parec\u00eda ser un huevo intacto de la colecci\u00f3n del museo, perteneciente a una especie arcaica de tortuga de hace m\u00e1s de 65 millones de a\u00f1os, que hab\u00eda sido hallado en el interior paulista y se hab\u00eda transformado en roca s\u00f3lida. Era una pieza rar\u00edsima y cortarla para su estudio era impensable. Le sac\u00f3 una radiograf\u00eda, pero la mancha difusa de la placa no sirvi\u00f3 de mucho. Con la ayuda de otros colegas, logr\u00f3 acceder a un equipo de tomograf\u00eda computada del Hospital S\u00e3o Lucas, en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Rio Grande do Sul (PUC-RS), en Porto Alegre, que combina im\u00e1genes por rayos X de varias secciones de un cuerpo y genera un mapa tridimensional de sus partes y cavidades interiores. Mediante las im\u00e1genes provistas por el tom\u00f3grafo, pod\u00edan distinguirse los contornos generales de la cabeza, dorso y columna vertebral del embri\u00f3n, de menos de cinco cent\u00edmetros de largo. \u201cReci\u00e9n pude convencerme de lo que ve\u00eda cuando le mostr\u00e9 las im\u00e1genes a un m\u00e9dico radi\u00f3logo\u201d, relata Azevedo. Su trabajo, que se public\u00f3 en el a\u00f1o 2000 en los <em>Anais da Academia Brasileira de Ci\u00eancias<\/em>, fue uno de los primeros que emple\u00f3 la tomograf\u00eda computada para estudios paleontol\u00f3gicos en Brasil.<\/p>\n<p>Esa t\u00e9cnica, que hace 20 a\u00f1os era uno novedad incluso para los paleont\u00f3logos en el exterior, hoy es algo accesible, principalmente con el desarrollo de microtom\u00f3grafos y con el aumento de la resoluci\u00f3n de los dispositivos. Ahora, las im\u00e1genes se generan a partir de rayos X con un poder de penetraci\u00f3n mayor que el de los tom\u00f3grafos m\u00e9dicos, y las computadoras combinan cientos de im\u00e1genes. Los cient\u00edficos logran identificar detalles microm\u00e9tricos del interior de huesos f\u00f3siles sin necesidad de romperlos o extraerlos completamente del bloque rocoso donde fueron hallados. Adem\u00e1s de preservar los f\u00f3siles, el escaneo del material genera informaciones que pueden utilizarse para elaborar modelos tridimensionales y animaciones en computadora que promueven una mejor comprensi\u00f3n de la estructura y los movimientos de animales extintos. En Brasil, los aparatos de ese tipo para uso en paleontolog\u00eda no llegan a una decena, lo cual impulsa a los investigadores a recurrir a las que se encuentran disponibles en instituciones del \u00e1rea m\u00e9dica, ingenier\u00eda, geociencias o f\u00edsica, puesto que es muy dif\u00edcil salir del pa\u00eds con los f\u00f3siles. Pero cada vez hay m\u00e1s museos y universidades nacionales que invierten en la adquisici\u00f3n de sus propios equipos de microtomograf\u00eda computada, asumiendo los costos: tan s\u00f3lo la licencia para el uso del programa de computadora para el dispositivo puede llegar a costar unos 50 mil reales.<\/p>\n<p>\u201cLa microtomograf\u00eda todav\u00eda es cara, pero se ha tornado usual en el \u00e1rea\u201d, afirma la paleont\u00f3loga Gabriela Sobral, de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC). En 2012, mientras realizaba el doctorado, ella emple\u00f3 el microtom\u00f3grafo del Museo de Historia Natural de Berl\u00edn para reconstruir la historia evolutiva del o\u00eddo interno de los arcosaurios, un grupo de animales que incluye a los cocodrilos, los dinosaurios y los descendientes directos del \u00fanico subgrupo no extinto de los dinosaurios, las aves (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2012\/12\/15\/pobre-audici%C3%B3n-buenos-reflejos\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 202<\/em><\/a>). \u201cCuando no exist\u00eda la tomograf\u00eda s\u00f3lo se pod\u00eda acceder a las estructuras internas del cr\u00e1neo, como en el caso del o\u00eddo interno, si el f\u00f3sil estaba roto\u201d, comenta.<\/p>\n<div id=\"attachment_237440\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Paleo_euparkeria_foto_Site.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237440\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-237440\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Paleo_euparkeria_foto_Site-300x208.jpg\" alt=\"La tomograf\u00eda de su cr\u00e1neo (al lado) revela detalles de las cavidades del o\u00eddo interno y avala la hip\u00f3tesis sobre su agilidad\" width=\"300\" height=\"208\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gabriela Sobral<\/span><\/a> La tomograf\u00eda de su cr\u00e1neo revela detalles de las cavidades del o\u00eddo interno y avala la hip\u00f3tesis sobre su agilidad<span class=\"media-credits\">Gabriela Sobral<\/span><\/p><\/div>\n<p>En un art\u00edculo publicado\u00a0 en julio de este a\u00f1o en la revista <em>Royal Society Open Science<\/em>, Sobral y otros expertos de Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y Sud\u00e1frica presentaron las tomograf\u00edas del o\u00eddo interno del <em>Euparkeria capensis<\/em>, un reptil del tama\u00f1o de un gato dom\u00e9stico, extinguido hace\u00a0 245 millones de a\u00f1os. Las im\u00e1genes revelaron el formato de las cavidades \u00f3seas que albergaban los tres canales semicirculares del o\u00eddo interno, estructuras relacionadas con la capacidad del animal para mantener el equilibrio del cuerpo al desplazarse. \u201cLos resultados confirman la hip\u00f3tesis que plantea que el <em>Euparkeria<\/em> era un animal m\u00e1s activo y \u00e1gil que la mayor\u00eda de los reptiles de la \u00e9poca\u201d. Los cient\u00edficos sugieren que esta especie, descubierta en Sud\u00e1frica, en 1913, ser\u00eda la m\u00e1s cercana al antepasado com\u00fan de todos los arcosaurios. Por lo tanto, la comprensi\u00f3n de la anatom\u00eda del <em>Euparkeria<\/em>, ayuda a dilucidar el modo en que los arcosaurios se habr\u00edan definido como un grupo evolutivo \u00fanico, a partir de los dem\u00e1s grupos de reptiles.<\/p>\n<p>El manejo de un tom\u00f3grafo no es algo trivial, explica Sobral. A los cient\u00edficos del museo de Berl\u00edn les lleva tres a\u00f1os aprender a utilizar la m\u00e1quina correctamente. \u201cLos ajustes\u00a0 de los rayos X del esc\u00e1ner emplean par\u00e1metros similares a los de una c\u00e1mara fotogr\u00e1fica profesional, tales como el tiempo de exposici\u00f3n e intensidad del flash\u201d, dice. \u201cCada f\u00f3sil exige un an\u00e1lisis diferente\u201d, reitera Azevedo, de la UFRJ. Su grupo, utiliza desde 2002 los tom\u00f3grafos de una cl\u00ednica m\u00e9dica privada y el del hospital de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro, as\u00ed como los microtom\u00f3grafos de la UFRJ y de la PUC de R\u00edo de Janeiro para el estudio de materiales f\u00f3siles y arqueol\u00f3gicos, tales como momias egipcias (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/01\/13\/el-ultimo-acto-de-la-favorita-del-emperador\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 215<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>\u201cLos estudiantes desean utilizar esa t\u00e9cnica cada vez m\u00e1s\u201d, acota Alexander Kellner, paleont\u00f3logo del Museo Nacional. Mientras tanto, hasta que el museo disponga de su propio aparato, uno de sus alumnos de maestr\u00eda, Arthur Brum, utiliz\u00f3 el tom\u00f3grafo del Centro de Investigaciones de Petrobras para analizar fragmentos \u00f3seos de un abelisaurus, un tipo de dinosaurio hallado en el interior de S\u00e3o Paulo semejante al tiranosaurio, pero con tan s\u00f3lo 3 metros de longitud. Las im\u00e1genes, que fueron publicadas en mayo de este a\u00f1o en la revista <em>Cretaceous Research<\/em>, confirmaron que los abelisaurus pose\u00edan huesos porosos, similares a los de las aves.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Fosiles_246.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237437\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-237437\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Fosiles_246-300x164.jpg\" alt=\"Fosiles_246\" width=\"300\" height=\"164\" \/><\/a>Mordeduras de hace 237 millones de a\u00f1os<\/strong><br \/>\nEl bi\u00f3logo Voltaire Paes Neto, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), en un trabajo conjunto con Kellner, identific\u00f3 las mordidas m\u00e1s antiguas que se hayan registrado, realizadas por insectos con mand\u00edbulas en un hueso de un animal del grupo de los dicinodontes, unos herb\u00edvoros con el porte de rinocerontes, hace 237 millones de a\u00f1os. Para ello, \u00e9l emple\u00f3 un equipo de tomograf\u00eda del Hospital de Cl\u00ednicas de Porto Alegre.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo tard\u00f3 cuatro a\u00f1os para caracterizar las marcas en los f\u00f3siles, a partir de unas perforaciones que nadie sab\u00eda explicar en un hueso de arcosaurio que le encomendaron limpiar al arribar, en 2011, al laboratorio de paleontolog\u00eda coordinado por Marina Bento Soares, en la UFRGS. Como los orificios de 4 mil\u00edmetros de di\u00e1metro eran perfectos, \u00e9l descart\u00f3 la posibilidad de que se trataran de alguna enfermedad \u00f3sea, que dif\u00edcilmente dejar\u00eda marcas tan regulares y, finalmente, concluy\u00f3 que\u00a0 los orificios y los rastros de mand\u00edbulas habr\u00edan sido dejados por insectos similares a los escarabajos y termitas actuales, que a\u00fan hoy se alimentan de huesos y restos de animales en descomposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Una de las marcas, que representa un rastro dejado por mand\u00edbulas, por ahora s\u00f3lo se ha registrado en huesos de cinodontes \u2012animales que dieron origen a los mam\u00edferos\u2012 del actual sur de Brasil, y recibi\u00f3 el nombre de <em>Osteocallis infestans<\/em>. A las marcas de los insectos en los huesos se les asigna un nombre cient\u00edfico, con g\u00e9nero y especie, que indica el comportamiento de los animales extintos que las realizaron. En el per\u00edodo geol\u00f3gico al que se conoce como Tri\u00e1sico, que abarca entre 252 y 201 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, los escarabajos reci\u00e9n hab\u00edan comenzado a diversificarse, conquistando nuevos ambientes y a formar un grupo que abarca alrededor de 350 mil especies. \u201cCreo que ser\u00e1 posible detectar marcas similares en f\u00f3siles incluso m\u00e1s antiguos que esos\u201d, dice Kellner.<\/p>\n<p>\u201cComo las im\u00e1genes tridimensionales requieren de computadoras con una alta capacidad de procesamiento, la tomograf\u00eda transform\u00f3 a la paleontolog\u00eda, que antes era relativamente barata, en una ciencia cara\u201d, dice Felipe Montefeltro, paleont\u00f3logo de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en el campus de Ilha Solteira, quien estudia la evoluci\u00f3n del o\u00eddo interno en los cocodrilos y ya utiliz\u00f3 los microtom\u00f3grafos de institutos de investigaci\u00f3n en Canad\u00e1 y en el Reino Unido. De la misma manera, la bi\u00f3loga Tiana Kohlsdorf, de la Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras de Ribeir\u00e3o Preto (FFCLRP) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), analiza especies de reptiles y anfibios actuales vali\u00e9ndose del microtom\u00f3grafo del Instituto de Biociencias (IB) de la USP, en colaboraci\u00f3n con el zo\u00f3logo Gabriel Marroig, tambi\u00e9n del IB (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2015\/04\/10\/teoria-en-construccion\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 230<\/em><\/a>).<\/p>\n<p><strong>Mucho m\u00e1s que polvo<\/strong><br \/>\nLa paleont\u00f3loga Gabriela Sobral se apresta para dar comienzo en el mes de septiembre a un proyecto de posdoctorado en el que utilizar\u00e1 el microtom\u00f3grafo del Museo de Zoolog\u00eda (MZ) de la USP, adquirido en 2015, y que es id\u00e9ntico al que utilizaba en Berl\u00edn. Ella se propone realizar un registro de las etapas del desarrollo de embriones de yacar\u00e9 negro, en colaboraci\u00f3n con el zootecn\u00f3logo Willer Girardi, vali\u00e9ndose de colorantes espec\u00edficos que permiten distinguir m\u00fasculos y v\u00edsceras en las im\u00e1genes por tomograf\u00eda. \u201cLa microtomograf\u00eda tambi\u00e9n est\u00e1 siendo muy utilizada en la biolog\u00eda comparativa\u201d, dice Hussam Zaher, zo\u00f3logo especialista en serpientes que coordina el proyecto de adquisici\u00f3n e instalaci\u00f3n del nuevo equipamiento del MZ. En la actualidad, subraya, un investigador interesado en conocer la estructura interna de una especie no precisa necesariamente disecar el cuerpo intacto de un animal conservado en alcohol en el museo. \u201cEsta t\u00e9cnica colabora para la preservaci\u00f3n de las colecciones\u201d. Kellner, de la UFRJ, agrega: \u201cHay que olvidarse de la imagen del paleont\u00f3logo soplando el polvo de los f\u00f3siles. La paleontolog\u00eda es cada vez m\u00e1s sofisticada, con una tecnolog\u00eda que nos permite explorar asuntos cada vez m\u00e1s complejos sobre animales que vivieron hace millones de a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>AZEVEDO, S. A.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0001-37652000000200007&amp;script=sci_abstract\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A possible chelonian egg from the Brazilian Late Cretaceous<\/a>. <strong>Anais da Academia Brasileira de Ci\u00eancias<\/strong>. v. 72, n. 2, p. 187-93. 2000.<br \/>\nSOBRAL, G. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/rsos.royalsocietypublishing.org\/content\/3\/7\/160072\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">New information on the braincase and inner ear of Euparkeria capensis Broom: implications for diapsid and archosaur evolution<\/a>. <strong>Royal Society Open Science<\/strong>. 13 jul. 2016.<br \/>\nBRUM, A.S. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S019566711530121X\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Morphology and internal structure of two new abelisaurid remains (Theropoda, Dinosauria) from the Adamantina Formation (Turonian \u2013 Maastrichtian), Bauru Group, Paran\u00e1 Basin, Brazil<\/a>. <strong>Cretaceous Research<\/strong>. v. 60, p. 287-96. 2016.<br \/>\nPAES NETO, V. D. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0031018216300384\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Oldest evidence of osteophagic behavior by insects from the Triassic of Brazil<\/a>. <strong>Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology<\/strong>. v. 453, p. 30-41. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La tomograf\u00eda permite un an\u00e1lisis de los huesos de animales extintos","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[310,324],"coauthors":[103,5968],"class_list":["post-237436","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-historia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237436","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=237436"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237436\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=237436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=237436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=237436"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=237436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}