{"id":237483,"date":"2017-04-28T13:52:18","date_gmt":"2017-04-28T16:52:18","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=237483"},"modified":"2017-04-28T13:52:18","modified_gmt":"2017-04-28T16:52:18","slug":"ultrasonido-contra-el-infarto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ultrasonido-contra-el-infarto\/","title":{"rendered":"Ultrasonido contra el infarto"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_237484\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Microbolhas_c0296038.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237484\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-237484\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Microbolhas_c0296038-300x300.jpg\" alt=\"En el dibujo, un co\u00e1gulo se disuelve por la acci\u00f3n de medicamentos, la forma tradicional, y no siempre eficaz, de desobstruir arterias\" width=\"300\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ALFRED PASIEKA\/ SCIENCE PHOTO LIBRARY  <\/span><\/a> En el dibujo, un co\u00e1gulo se disuelve por la acci\u00f3n de medicamentos, la forma tradicional, y no siempre eficaz, de desobstruir arterias<span class=\"media-credits\">ALFRED PASIEKA\/ SCIENCE PHOTO LIBRARY  <\/span><\/p><\/div>\n<p>En el Instituto del Coraz\u00f3n (InCor) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) se est\u00e1 probando una nueva estrategia destinada restaurar el flujo de sangre en las paredes del coraz\u00f3n, reduciendo as\u00ed la necrosis del m\u00fasculo card\u00edaco provocada por el infarto. A aqu\u00e9l que sufre un infarto y llega al instituto hasta seis horas despu\u00e9s de que comenzara el dolor en el pecho, puede ofrec\u00e9rsele un procedimiento extra e innovador que posibilita una disminuci\u00f3n de los da\u00f1os card\u00edacos.<\/p>\n<p>El tratamiento se denomina sonotromb\u00f3lisis y es una adaptaci\u00f3n de la ecograf\u00eda card\u00edaca, un examen por im\u00e1genes que permite observar los movimientos y la integridad del coraz\u00f3n. La terapia, que es indolora, excepto por el pinchazo de una aguja en el brazo, consiste en la inyecci\u00f3n de 3 a 5 mililitros de un l\u00edquido opaco en el torrente sangu\u00edneo, el cual contiene miles de millones de diminutas burbujas de gas y, unos segundos despu\u00e9s, se aplica al coraz\u00f3n una secuencia de pulsos de ultrasonido muy breves y de alta intensidad. La diferencia entre el ultrasonido convencional y el empleado en la sonotromb\u00f3lisis radica en la intensidad de los pulsos, que es mayor en este \u00faltimo caso.<\/p>\n<p>Las ondas ac\u00fasticas del ultrasonido, inaudibles para los seres humanos, provocan que las microburbujas vibren hasta explotar. Cuando ellas se rompen, originan una presi\u00f3n que, sin da\u00f1ar las arterias, rompen el co\u00e1gulo en porciones menores al tama\u00f1o de un eritrocito, la c\u00e9lula que distribuye el ox\u00edgeno por el organismo y circula hasta por los m\u00e1s estrechos vasos sangu\u00edneos, los capilares (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Microburbujas_246.jpg\" target=\"_blank\">observe la infograf\u00eda<\/a><\/em>). Al eliminar el co\u00e1gulo, la sangre vuelve a fluir, restableciendo la provisi\u00f3n de ox\u00edgeno y nutrientes al m\u00fasculo card\u00edaco.<\/p>\n<p>\u201cResulta algo similar al uso de dinamita para pulverizar una pared de hormig\u00f3n, pero a escala microsc\u00f3pica\u201d, resume el cardi\u00f3logo Wilson Mathias J\u00fanior, director del Servicio de Ecocardiograf\u00eda del InCor y coordinador del ensayo cl\u00ednico que evalu\u00f3 la seguridad y eficacia de la sonotromb\u00f3lisis. \u201cEsta es la primera vez que se testea el tratamiento en seres humanos\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Microburbujas_246.jpg\" rel=\"attachment wp-att-237485\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-237485\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Microburbujas_246-300x208.jpg\" alt=\"Microburbujas_246\" width=\"300\" height=\"208\" \/><\/a>En el InCor, el equipo de Mathias seleccion\u00f3 a 30 individuos que hab\u00edan sufrido un primer infarto y los invit\u00f3 a participar en la evaluaci\u00f3n de esa t\u00e9cnica. Ni bien arribaron al hospital, todos recibieron la medicaci\u00f3n que se emplea tradicionalmente para reducir la formaci\u00f3n de co\u00e1gulos: heparina, \u00e1cido acetilsalic\u00edlico y clopidogrel. A continuaci\u00f3n, mientras aguardaban turno para el cateterismo, los pacientes fueron sometidos a una de dos posibles intervenciones. A veinte se les practic\u00f3 la inyecci\u00f3n de microburbujas seguida de pulsos de ultrasonido de alta intensidad. Los diez restantes tambi\u00e9n fueron inoculados con las microburbujas, pero acompa\u00f1adas, en este caso, de pulsos de baja intensidad, como los que se utilizan para obtener im\u00e1genes del coraz\u00f3n. Los investigadores midieron el desempe\u00f1o de la sonotromb\u00f3lisis al confrontar los resultados de esas 30 personas con los de otras 70, que s\u00f3lo recibieron la medicaci\u00f3n anticoagulante y afrontaron el cateterismo para el implante de un estent, que es un cilindro de tela met\u00e1lica que mantiene abierta a la arteria.<\/p>\n<p>La mitad de los pacientes del primer grupo presentaron una mejora en la circulaci\u00f3n card\u00edaca incluso antes del implante del estent. Un mes despu\u00e9s, la circulaci\u00f3n en el m\u00fasculo card\u00edaco segu\u00eda siendo buena en 12 de los 20 pacientes (60%) tratados con las microburbujas y el ultrasonido. Ese mismo resultado pudo verificarse solamente en una de las 10 personas que hab\u00edan recibido los pulsos de menor intensidad y en 16 de las 70 (23%) del grupo de control, seg\u00fan se consigna en un art\u00edculo publicado en el mes de mayo en el <em>Journal of the American College of Cardiology<\/em>.<\/p>\n<p>Luego de esa primera fase, se someti\u00f3 a otros 15 individuos a ese procedimiento en el InCor, y el equipo de Mathias espera llegar pronto a una cifra de 100. El investigador sabe que, s\u00f3lo mediante una mayor evaluaci\u00f3n de casos, podr\u00e1 contar con una idea m\u00e1s certera acerca de la eficacia de esta t\u00e9cnica. \u201cPor ahora, lo m\u00e1s importante es demostrar que el procedimiento es seguro y puede aportar un beneficio\u201d, afirma. \u201cM\u00e1s adelante ser\u00e1 necesario realizar un ensayo cl\u00ednico mayor, con otros centros\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn los test precl\u00ednicos, ya hab\u00edamos notado que el ultrasonido de alta intensidad era capaz de recanalizar las arterias coronarias y los vasos menores, que componen la microcirculaci\u00f3n\u201d, relata el cardi\u00f3logo Thomas Porter, del Centro M\u00e9dico de la Universidad de Nebraska, en Estados Unidos, y coautor del estudio. \u00c9l es el coordinador del equipo estadounidense que colabora con el grupo del InCor. Fue en 2006, durante una pasant\u00eda en Nebraska, que la m\u00e9dica brasile\u00f1a Jeane Mike Tsutsui, que forma parte del grupo de Mathias, demostr\u00f3 que el ultrasonido de alta intensidad romp\u00eda los co\u00e1gulos en el coraz\u00f3n de perros sometidos a un modelo experimental de infarto. \u201cQuedamos satisfechos al observar un resultado similar en este estudio inicial con seres humanos\u201d, dice Porter. \u201cHasta ahora, no hemos detectado complicaciones\u201d, a\u00f1ade Jeane Tsutsui.<\/p>\n<p>La sonotromb\u00f3lisis incit\u00f3 a los investigadores a tratar de resolver un problema que ni siquiera el cateterismo con el implante de estent pudo solucionar: el restablecimiento de la microcirculaci\u00f3n en el coraz\u00f3n, el flujo sangu\u00edneo por los vasos de menor calibre, que se encuentran en contacto \u00edntimo con las c\u00e9lulas y permiten la provisi\u00f3n de ox\u00edgeno y nutrientes. Estudios previos ya hab\u00edan revelado que la mitad de los pacientes sometidos a un cateterismo e implantes de estent, manten\u00edan la microcirculaci\u00f3n obstruida por co\u00e1gulos. \u201cEse tema a\u00fan no ha sido resuelto mediante las t\u00e9cnicas que componen el estado del arte en el tratamiento del infarto\u201d, informa Porter. \u201cEn tanto, el ultrasonido aliado a las microburbujas alivi\u00f3 ese problema\u201d.<\/p>\n<p>Mathias y Porter ya iniciaron negociaciones con un fabricante de dispositivos de ultrasonido para intentar disponer de aparatos port\u00e1tiles. Equipos de tama\u00f1o m\u00e1s reducido har\u00edan posible el uso de la sonotromb\u00f3lisis en ambulancias y dispensarios, permitiendo el inicio del tratamiento del infarto con prontitud. Seg\u00fan opina Mathias, tal difusi\u00f3n podr\u00eda ayudar a reducir los da\u00f1os que causa el infarto en pa\u00edses como Brasil, donde se registran alrededor de 250 mil casos por a\u00f1o. \u201cAqu\u00ed, tan s\u00f3lo el 30% de los pacientes que sufren un infarto disponen de acceso a los medicamentos para evitar la formaci\u00f3n de co\u00e1gulos y un 5% acceden al cateterismo\u201d, dice.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nUso terap\u00e9utico del ultrasonido en el trastorno arterial coronario agudo y cr\u00f3nico (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/46507\/uso-terapeutico-do-ultrassom-na-doenca-arterial-coronaria-aguda-e-cronica-subprojeto-1-uso-terapeu\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2010\/52114-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Wilson Mathias J\u00fanior (InCor-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.295.020,45<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nMATHIAS JR., W. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/content.onlinejacc.org\/article.aspx?articleid=2524700\" target=\"_blank\">Diagnostic ultrasound impulses improve microvascular flow in patients with STEMI receiving intravenous microbubbles<\/a>. <strong>Journal of the American College of Cardiology<\/strong>. 67; 21. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En un test inicial, la terapia restableci\u00f3 el flujo sangu\u00edneo en el coraz\u00f3n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[316],"coauthors":[105],"class_list":["post-237483","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237483","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=237483"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237483\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=237483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=237483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=237483"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=237483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}