{"id":245324,"date":"2017-08-23T18:32:09","date_gmt":"2017-08-23T21:32:09","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=245324\/"},"modified":"2017-08-23T18:32:09","modified_gmt":"2017-08-23T21:32:09","slug":"desafios-a-pedido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/desafios-a-pedido\/","title":{"rendered":"Desaf\u00edos a pedido"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_245325\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/034_centrosprivados-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245325\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/034_centrosprivados-1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">instituto eldorado<\/span><\/a> Laboratorio del Instituto de Pesquisas Eldorado: una inversi\u00f3n para validar sistemas de transmisi\u00f3n wireless<span class=\"media-credits\">instituto eldorado<\/span><\/p><\/div>\n<p><em>Publicado en octubre de 2016<\/em><\/p>\n<p>La cara m\u00e1s notable del sistema de ciencia y tecnolog\u00eda de Brasil est\u00e1 vinculada con la producci\u00f3n de las universidades e instituciones p\u00fablicas y con innovaciones que se generan en las empresas. Pero existe una categor\u00eda poco conocida de organizaciones cuyo desarroll\u00f3 es reciente y ha venido generando aportes: son los institutos privados, en general sin fines de lucro, que realizan investigaci\u00f3n bajo demanda, destinada a empresas y a organismos p\u00fablicos. En el estado de S\u00e3o Paulo existen 18 institutos de este tipo, seg\u00fan se lee en un estudio publicado en el <a href=\"http:\/\/www.fapesp.br\/publicacoes\/relat2015.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>Relat\u00f3rio de Atividades 2015<\/em> de la FAPESP<\/a>, el informe anual de actividades de la Fundaci\u00f3n. Algunos de \u00e9stos est\u00e1n vinculados a nosocomios privados y apuntan a transferir los resultados de investigaciones cl\u00ednicas al tratamiento de pacientes. Otros son centros de Investigaci\u00f3n y Desarrollo (I&amp;D) que se abocan a afrontar retos en \u00e1reas tales como las de tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n, telecomunicaciones y agronom\u00eda.<\/p>\n<p>Uno de los institutos privados m\u00e1s antiguos y que cuenta con una cartera de productos y servicios m\u00e1s amplia es el Centro de Pesquisa e Desenvolvimento em Telecomunica\u00e7\u00f5es (CPqD). El antiguo centro de investigaciones cient\u00edficas de la compa\u00f1\u00eda estatal Telebras se convirti\u00f3 en una fundaci\u00f3n de derecho privado sin fines de lucro hace 18 a\u00f1os, luego de la desestatizaci\u00f3n del sector de telecomunicaciones. Con su plantilla de 1.100 empleados, trabaja en proyectos de \u00e1reas tales como las de comunicaci\u00f3n, computaci\u00f3n, defensa, redes de datos y seguridad, solicitados por empresas que utilizan recursos de la Ley de Inform\u00e1tica, del Fondo para el Desarrollo Tecnol\u00f3gico de las Telecomunicaciones (Funttel), del Fondo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (FNDCT) y del Fondo Tecnol\u00f3gico del BNDES (Funtec). Tambi\u00e9n cuenta con proyectos que lleva adelante en colaboraci\u00f3n con la empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n e Innovaci\u00f3n Industrial (Embrapii) y ofrece consultor\u00eda a empresas.<\/p>\n<p>Este centro desarrolla investigaciones que se ubican en la frontera del conocimiento. Recientemente, un grupo de CPqD que bajo la coordinaci\u00f3n del ingeniero electricista Jacklyn Dias Reis estableci\u00f3 un nuevo r\u00e9cord de distancia y de tasa de transmisi\u00f3n de datos enviados a trav\u00e9s de fibra \u00f3ptica. Mediante la utilizaci\u00f3n de 10 canales en una misma fibra, cada uno de \u00e9stos con una capacidad de tr\u00e1fico de 400 gigabits por segundo (Gbps), el equipo logr\u00f3 que una cantidad enorme de datos viaje a trav\u00e9s de 370 kil\u00f3metros (km) de fibra \u00f3ptica y llegue completa a su destino. Una peculiaridad de CPqD reside en que algunos de sus proyectos se han convertido en empresas emergentes, las denominadas <em>startups<\/em>. Un caso reciente de \u00e9stas es BrPhotonics, una compa\u00f1\u00eda creada en 2014 cuyo enfoque recae en el desarrollo de sistemas de comunicaciones \u00f3pticas de alta velocidad. Anteriormente, otras empresas ya hab\u00edan salido de las costillas de CPqD. \u00c9ste es el caso de Padtec, creada como unidad de este centro en 1999, y que se convirti\u00f3 en una empresa privada en 2001. \u201cAdem\u00e1s del conocimiento que se le transfiere a la sociedad, una parte del equipo suele migrar hacia las <em>startups<\/em>\u201d, afirma Alberto Paradisi, vicepresidente de innovaci\u00f3n de CPqD, quien hace hincapi\u00e9 en que las empresas de arranque tambi\u00e9n se convirtieron en colaboradoras de la fundaci\u00f3n: tanto BrPhotonics como Padtec act\u00faan con la mira puesta en proyectos de comunicaciones \u00f3pticas a pedido de empresas y del gobierno.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/026_centros-privados_esp2017.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-245514\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/026_centros-privados_esp2017-421x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"729\" \/><\/a>Instituto Eldorado, un instituto de investigaci\u00f3n con sede en un \u00e1rea contigua al campus de la Universidad de Campinas (Unicamp), fue creado por la empresa Motorola en 1999, sin fines de lucro. Durante los primeros a\u00f1os, su trabajo pr\u00e1cticamente se destin\u00f3 en exclusividad a la referida empresa estadounidense, con recursos provenientes de fondos de la Ley de Inform\u00e1tica. En 2009 sufri\u00f3 un cambio abrupto, cuando Motorola recort\u00f3 las dos terceras partes de los proyectos que patrocinaba en el mismo. Al a\u00f1o siguiente, la empresa fue vendida. \u201cFue un momento dif\u00edcil, pues pr\u00e1cticamente no tuvimos facturaci\u00f3n y est\u00e1bamos endeudados debido a la construcci\u00f3n de nuestra sede\u201d, recuerda Jaylton Ferreira, superintendente de Instituto Eldorado. \u201cLa soluci\u00f3n consisti\u00f3 en ofrecerles servicios a otras empresas de manera agresiva.\u201d<\/p>\n<p>En la actualidad, el modelo es muy distinto. El a\u00f1o pasado, el instituto concret\u00f3 alrededor de 140 proyectos de investigaci\u00f3n con m\u00e1s de 60 empresas diferentes, entre las cuales puede hacerse menci\u00f3n a Dell, Samsung, IBM y tambi\u00e9n a Motorola. Los proyectos en marcha cuentan recursos de fuentes tales como el Fondo Tecnol\u00f3gico del Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES), aparte de los que provienen de las colaboraciones con Embrapii. Su equipo, compuesto por unos 800 empleados e investigadores, trabaja en unidades con sedes en las ciudades de Campinas, Brasilia y Porto Alegre, donde propone nuevas tecnolog\u00edas y adapta las existentes para su empleo en celulares, <em>tablets<\/em> y otros dispositivos, aparte de realizar pruebas con dichos aparatos para verificar si se encuadran en las normas brasile\u00f1as. Parte de la facturaci\u00f3n se destina a la investigaci\u00f3n en \u00e1reas con potencial, tales como internet de las cosas (la conexi\u00f3n a la web de electrodom\u00e9sticos y autom\u00f3viles), realidad virtual y tecnolog\u00edas asistivas.<\/p>\n<p>Institutos tales como CPqD y Eldorado se dedican tanto a la investigaci\u00f3n como al desarrollo, pero la mayor\u00eda de los centros, sobre todo aqu\u00e9llos ligados a la industria de celulares, act\u00faan concentradamente en la punta del desarrollo, con \u00e9nfasis en las aplicaciones. Las leyes y las pol\u00edticas p\u00fablicas que incentivan la inversi\u00f3n de las empresas en I&amp;D sostienen las actividades de buena parte de estos institutos. El principal ejemplo de ello lo constituye la Ley de Inform\u00e1tica, de comienzos de la d\u00e9cada de 1990, que otorg\u00f3 incentivos fiscales bajo la forma de rebaja del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) a empresas que destinan parte de su facturaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Durante los primeros tiempos de vigencia de dicha ley, la mayor\u00eda de las empresas utilizaban los recursos en colaboraci\u00f3n con las universidades. Posteriormente, las grandes corporaciones crearon centros en general bajo la forma de fundaciones sin fines de lucro, con el objetivo de aprovechar los recursos de manera m\u00e1s flexible.<\/p>\n<div id=\"attachment_245327\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/037_centros_02-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-245327\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/037_centros_02-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/037_centros_02-1.jpg 667w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/037_centros_02-1-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/037_centros_02-1-250x375.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Adriano CARVALHO\/ FUNDECITRUS  <\/span><\/a> Investigaciones referentes a la plaga del greening realizadas en el laboratorio de Fundecitrus, en la ciudad paulista de Araraquara<span class=\"media-credits\">Adriano CARVALHO\/ FUNDECITRUS  <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u00c9ste fue el caso de Alcatel Lucent, por ejemplo, que cre\u00f3 FITec, un instituto con unidades en las ciudades de Campinas, S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, Recife y Belo Horizonte, y de Venturus Inova\u00e7\u00e3o &amp; Tecnologia, creado en 1995 por un consorcio encabezado por Ericsson. \u201cEl que diga que la Ley de Inform\u00e1tica no gener\u00f3 trabajo ni le dio impulso a la tecnolog\u00eda en Brasil no sabe lo que dice. El volumen de investigaciones realizadas merced a los incentivos de esa ley es enorme\u201d, dice Marcelo Abreu, gerente de innovaci\u00f3n y nuevos negocios de Venturus. Con sede en Campinas, dicho instituto cuenta actualmente con una plantilla de 300 empleados, y buena parte de su facturaci\u00f3n proviene de proyectos que solicitan empresas que se benefician con la Ley de Inform\u00e1tica. El centro trabaja para diversos clientes, algunos de los cuales compiten entre ellos, y mantiene salas y equipos dedicados a cada proyecto, con el objetivo de brindar garant\u00edas de confidencialidad.<\/p>\n<p>Uno de sus principales focos es el desarrollo de aplicaciones para telefon\u00eda m\u00f3vil. \u201cFuimos los responsables del desarrollo de las aplicaciones de celulares de los dos \u00faltimos Mundiales de F\u00fatbol que Sony Mobile ofreci\u00f3 a sus clientes de todo el mundo\u201d, comenta Abreu. En un estudio publicado en 2010, Eva Stal, docente de Facultades Metropolitanas Unidas, en S\u00e3o Paulo, demostr\u00f3 que los institutos creados con el est\u00edmulo de la Ley de Inform\u00e1tica desarrollaron capacidades innovadoras, distintas a las que suelen ser producto de las colaboraciones entre empresas y universidades. \u201cAl crear los institutos, las empresas tuvieron la oportunidad de definir qu\u00e9 har\u00edan y desarrollaron compacidades destinadas a atender las demandas de los fabricantes globales\u201d, escribi\u00f3. Y la capacidad para generar soluciones nuevas persiste, sostiene Gedier Ribeiro, gerente de nuevos negocios de Instituto de Tecnologia FIT, un centro de investigaci\u00f3n fundado en 2003 por la industria de productos electr\u00f3nicos Flextronics, de Singapur. \u201cCuando una empresa no encuentra la soluci\u00f3n que necesita en el mercado, creamos una tecnolog\u00eda espec\u00edfica, que puede ser un robot para su l\u00ednea de producci\u00f3n, un conjunto de <em>software<\/em> o un dispositivo de inteligencia artificial, por ejemplo\u201d, explica. Esta instituci\u00f3n, con sede en Sorocaba, cuenta con 260 colaboradores. \u201cEl 70% de los proyectos se apoya en beneficios fiscales. Muchas empresas efect\u00faan pedidos y los pagan con recursos propios.\u201d<\/p>\n<p>El modelo de los institutos brasile\u00f1os privados de I&amp;D se asemeja al de las organizaciones de investigaci\u00f3n y tecnolog\u00eda (RTOs, por sus siglas en ingl\u00e9s) creadas en los pa\u00edses desarrollados. Dichos centros tienen el rol de generar nuevas tecnolog\u00edas y difundirlas, mediante financiaci\u00f3n de gobiernos, de clientes privados y por la v\u00eda de la prestaci\u00f3n de servicios de consultor\u00eda. Tal es el caso de la alemana IABG, por ejemplo, creada por el gobierno alem\u00e1n en 1961 para desarrollar tecnolog\u00edas destinadas a la industria aeroespacial y privatizada en 1993, que actualmente trabaja para la industria automovil\u00edstica y para la de telecomunicaciones.<\/p>\n<div id=\"attachment_245326\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/037_centros-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-245326\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/037_centros-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/037_centros-1.jpg 667w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/037_centros-1-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/037_centros-1-250x375.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ctc<\/span><\/a> &#8230;y variedad de ca\u00f1a de az\u00facar desarrollada por CTC en la localidad tambi\u00e9n paulista de Piracicaba<span class=\"media-credits\">ctc<\/span><\/p><\/div>\n<p>Un caso peculiar entre los institutos privados es el de Centro de Pesquisas Avan\u00e7adas Wernher von Braun, con sede en Campinas, que naci\u00f3 de la iniciativa de un investigador, el f\u00edsico Dario Sassi Thober. La idea inicial consist\u00eda en realizar investigaci\u00f3n pura en f\u00edsica, con potencial aplicaci\u00f3n en la industria. En el transcurso del tiempo, esa instituci\u00f3n sin fines de lucro se fue concentrando en el desarrollo de <em>software<\/em> y semiconductores y en la gesti\u00f3n de sistemas que trabajan con un volumen muy grande de informaci\u00f3n. El centro concibi\u00f3 el sistema de pagos de los peajes que se utiliza en las carreteras de todo Brasil, que se basa en una etiqueta con un chip instalada en cada autom\u00f3vil y en un dispositivo de detecci\u00f3n instalado en las plazas de peaje y en estacionamientos. \u201cMontamos una operaci\u00f3n fabril en Asia destinada a la producci\u00f3n de los semiconductores que desarrollamos, con lo cual se redujo el costo de operaci\u00f3n del cliente\u201d, comenta Dario Thober, quien lamenta la p\u00e9rdida de varios talentos que han dejado el instituto durante el \u00faltimo a\u00f1o. \u201cVarios de ellos fueron a trabajar a empresas de semiconductores de otros pa\u00edses, con sueldos muy superiores a los de nuestro mercado.\u201d<\/p>\n<p><strong>La investigaci\u00f3n en los hospitales<\/strong><br \/>\nOtro ambiente donde la investigaci\u00f3n bajo demanda cobr\u00f3 expresi\u00f3n es el \u00e1rea privada de salud. El Hospital Sirio-Liban\u00e9s (HSL), en S\u00e3o Paulo, anunci\u00f3 en 2015 el desarrollo de test gen\u00e9ticos para orientar la elecci\u00f3n del tratamiento m\u00e1s eficaz contra el c\u00e1ncer y para detectar precozmente la progresi\u00f3n de esta enfermedad y el desarrollo de resistencia contra las drogas utilizadas en el tratamiento. El trabajo, coordinado por la genetista Anamaria Camargo, se llev\u00f3 a cabo en Instituto S\u00edrio-Liban\u00eas de Ensino e Pesquisa (IEP), centro cuyos laboratorios ocupan un \u00e1rea de 1.000 m<sup>2<\/sup>. IEP y otros ocho institutos ligados a hospitales del estado de S\u00e3o Paulo se rigen por un modelo que a\u00fana asistencia, ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n. La investigaci\u00f3n est\u00e1 organizada en dos categor\u00edas: cl\u00ednica y experimental. La primera apunta al estudio de los efectos de los medicamentos y de los tratamientos que se prueban en los pacientes. Dichos trabajos pueden llevarse adelante bajo demanda y contar con patrocinio de la industria farmac\u00e9utica. En tanto, la investigaci\u00f3n experimental apunta hacia el conocimiento destinado a combatir enfermedades o a perfeccionar tratamientos, aunque los resultados no tengan aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica en un primer momento.<\/p>\n<p>Ana Maria Malik, m\u00e9dica y docente de la Escuela de Administraci\u00f3n de Empresas de la fundaci\u00f3n Getulio Vargas de S\u00e3o Paulo (FGV-SP), explica que la estrategia de invertir en investigaci\u00f3n ayuda a los hospitales a convertirse en centros de excelencia. \u201cAdquieren protagonismo, y logran absorber a los buenos investigadores. Eso ayuda a calificar a la plantilla de personal\u201d, sostiene. En 2008, investigadores ligados al hospital publicaron 38 art\u00edculos en revistas indexadas. En 2016, la cifra ascender\u00eda 170. \u201cAlgunos de esos estudios se refieren a casos cl\u00ednicos de pacientes internados\u201d, informa Luiz Fernando Lima Reis, director de IEP-HSL. En 2016, el hospital invertir\u00e1 alrededor de 20 millones de reales en investigaci\u00f3n. La mitad proviene del presupuesto del nosocomio y el resto se obtiene mediante contratos con la industria, en ensayos cl\u00ednicos patrocinados o en proyectos de validaci\u00f3n de tecnolog\u00edas. El monto proveniente de agencias tales como la FAPESP y el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) asciende a un mill\u00f3n de reales. Y otro mill\u00f3n llega a trav\u00e9s de donaciones.<\/p>\n<p>En el centro de investigaci\u00f3n Benefic\u00eancia Portuguesa de S\u00e3o Paulo se realizan investigaciones epidemiol\u00f3gicas, fundamentalmente en las \u00e1reas de cardiolog\u00eda y nefrolog\u00eda, y estudios cl\u00ednicos financiados por la industria farmac\u00e9utica. Los trabajos de seguimiento de pacientes cardiol\u00f3gicos sometidos a procedimientos quir\u00fargicos de revascularizaci\u00f3n y angioplastia datan de 2009. En los \u00faltimos tres a\u00f1os se han publicado m\u00e1s de 107 art\u00edculos cient\u00edficos, que incluyen en buena medida a pacientes bajo seguimiento en el hospital. \u201cEstamos abocados a la b\u00fasqueda de nuevas formas de fomento de la investigaci\u00f3n\u201d, dice Luiz Eduardo Bettarello, superintendente ejecutivo de Desarrollo T\u00e9cnico de Benefic\u00eancia Portuguesa de S\u00e3o Paulo. En tanto, en el Instituto de Educa\u00e7\u00e3o e Ci\u00eancias em Sa\u00fade del Hospital Alem\u00e1n Oswaldo Cruz, la mayor parte de los recursos destinados a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica se obtienen en el marco de colaboraciones con empresas, sostiene el neur\u00f3logo Jefferson Gomes Fernandes, superintendente de Educaci\u00f3n y Ciencias del referido hospital. \u201cEl instituto ha llevado adelante investigaciones cl\u00ednicas que han contado con la participaci\u00f3n de m\u00e9dicos de su cuerpo cl\u00ednico\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_245329\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/039_centros-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245329\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/039_centros-1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">von braun labs<\/span><\/a> Implementaci\u00f3n de un sistema de detecci\u00f3n de autom\u00f3viles en plazas de peaje desarrollado en el centro Von Braun: cada coche lleva una etiqueta con un chip<span class=\"media-credits\">von braun labs<\/span><\/p><\/div>\n<p>Algunas instituciones hospitalarias cuentan con incentivos fiscales para hacer investigaci\u00f3n cient\u00edfica. \u201cEn Brasil, los hospitales de excelencia reciben el incentivo del gobierno para llevar adelante estudios cuyos resultados puedan hacer aportes a la red de salud p\u00fablica\u201d, explica Ana Maria Malik, de la FGV-SP. En la actualidad, seis hospitales se encajan en dicha categor\u00eda: en S\u00e3o Paulo, el Sirio-Liban\u00e9s, el Albert Einstein, el Hospital del Coraz\u00f3n (Hcor), el Samaritano y el Oswaldo Cruz; en Rio Grande do Sul, el Hospital Moinhos de Vento. Todos participan en el Programa de Apoyo al Desarrollo Institucional del Sistema \u00danico de Salud, el Proadi-SUS, y devengan del impuesto a la renta montos destinados a proyectos de investigaci\u00f3n aprobados por el Ministerio de Salud. En el caso del Hospital Oswaldo Cruz, 16 proyectos realizados entre 2012 y 2014 contaron con financiaci\u00f3n merced a una exenci\u00f3n fiscal de alrededor de 105 millones de reales.<\/p>\n<p>En el Hospital Israelita Albert Einstein, la investigaci\u00f3n a pedido representa un 5% de los proyectos que se llevan adelante en la instituci\u00f3n. \u201cLa mayor parte de nuestras investigaciones surge de preguntas que se hacen los m\u00e9dicos\u201d, comenta Luiz Rizzo, director superintendente de investigaci\u00f3n del Instituto Israelita de Ensino e Pesquisa Albert Einstein. Actualmente el hospital cuenta con una plantilla de 15 mil empleados, de los cuales 700 toman parte en actividades cient\u00edficas. En total son 459 los proyectos en marcha. La principal l\u00ednea de investigaci\u00f3n en este momento est\u00e1 relacionada con el envejecimiento. El presupuesto destinado a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en el hospital asciende de 23 millones de reales por a\u00f1o. En 2016, adem\u00e1s de ese monto, el hospital cont\u00f3 otros cinco millones de reales de recursos obtenidos merced a su presentaci\u00f3n en convocatorias emitidas por agencias tales como la FAPESP y el CNPq, y como resultado de colaboraciones con cient\u00edficos extranjeros en proyectos que cuentan con el apoyo por agencias internacionales, tales como los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Entre los hospitales que desarrollan investigaci\u00f3n en S\u00e3o Paulo, algunos despuntan por su historial en determinadas especialidades. \u00c9ste es el caso del A.C.Camargo Cancer Center, uno de los principales centros de investigaci\u00f3n y atenci\u00f3n especializados en oncolog\u00eda de Brasil. Durante 2015, el hospital concret\u00f3 35 millones de atenciones, de las cuales el 62% a trav\u00e9s del Sistema P\u00fablico de Salud, el SUS. Alrededor de 90 profesionales se dedican a la actividad cient\u00edfica, sin contar parte del cuerpo cl\u00ednico y asistencial, que tambi\u00e9n desarrolla proyectos en colaboraci\u00f3n con el Centro de Investigaci\u00f3n, situado en un edificio del barrio Liberdade en S\u00e3o Paulo e inaugurado en 2010, durante la gesti\u00f3n del onc\u00f3logo Ricardo Renzo Brentani. Este experto, director presidente de la FAPESP entre 2004 y 2011, presidi\u00f3 la fundaci\u00f3n Ant\u00f4nio Prudente, que mantiene al A.C.Camargo, y fue responsable de la implementaci\u00f3n de la primera carrera de posgrado en un hospital privado de Brasil, en 1997. \u201cEl profesor Brentani le demostr\u00f3 al cuerpo cl\u00ednico la relevancia de hacer investigaci\u00f3n, no solamente porque esto marca la diferencia en sus trayectorias, sino tambi\u00e9n porque es esencial para combatir el c\u00e1ncer\u201d, recuerda Vilma Regina Martins, superintendente de Investigaci\u00f3n y Ense\u00f1anza del A.C.Camargo Cancer Center. En 2015 se concretaron en el hospital 159 proyectos y se publicaron 168 art\u00edculos en revistas peri\u00f3dicas internacionales, que abordaron temas tales como el diagn\u00f3stico y el tratamiento en oncolog\u00eda, en biolog\u00eda tumoral y en cuidados paliativos.<\/p>\n<div id=\"attachment_245328\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/038_centros-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245328\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/038_centros-1-300x190.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"190\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span><\/a> Laboratorio del A.C. Camargo Cancer Center: 159 proyectos de investigaci\u00f3n en oncolog\u00eda realizados en 2015<span class=\"media-credits\">eduardo cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>El Centro Infantil Boldrini, en Campinas, tambi\u00e9n se dedica a la investigaci\u00f3n en c\u00e1ncer. Construido gracias a donaciones, este hospital filantr\u00f3pico fue fundado en 1978 y se especializ\u00f3 en el tratamiento del c\u00e1ncer y de enfermedades hematol\u00f3gicas de ni\u00f1os y adolescentes. Actualmente se tratan en \u00e9l alrededor de seis mil pacientes, la mayor\u00eda (el 80%) a trav\u00e9s del SUS. En el \u00e1rea de investigaci\u00f3n cl\u00ednica, este centro despunta por haber coordinado desde 1980 diversos protocolos nacionales destinados al tratamiento de la leucemia linfoide aguda infantil, que contribuyeron para elevar las probabilidades de cura del 5% al 80%. \u201cCon esos estudios cooperativos que congregan a varios hospitales del pa\u00eds, Boldrini logr\u00f3 implementar tecnolog\u00edas sofisticadas en ex\u00e1menes: citogen\u00e9tica y t\u00e9cnicas de biolog\u00eda molecular\u201d, dice la m\u00e9dica Silvia Brandalise, directora ejecutiva del centro, que en 2017 inaugurar\u00e1 su Instituto de Ingenier\u00eda Molecular y Celular en un \u00e1rea de 4.000 m\u00b2 en la cuidad Campinas, fruto de una colaboraci\u00f3n con la Unicamp y con el Laboratorio Nacional de Luz Sincrotr\u00f3n (LNLS).<\/p>\n<p><strong>En el agronegocio <\/strong><br \/>\nLas investigaciones aplicadas al campo del agronegocio constituyen el impulso de dos tradicionales institutos privados de investigaci\u00f3n. Uno de ellos es Centro de Tecnologia Canavieira (CTC), creado en 1969. En 2011, CTC se convirti\u00f3 en una sociedad an\u00f3nima y sus principales accionistas son las empresas Ra\u00edzen y Copersucar. As\u00ed fue como sali\u00f3 en busca de nuevas formas de financiaci\u00f3n para impulsar la investigaci\u00f3n orientada hacia la producci\u00f3n de ca\u00f1a de az\u00facar. Un diagn\u00f3stico realizado en esa \u00e9poca demostr\u00f3 que, aunque la productividad de la ca\u00f1a de az\u00facar hab\u00eda venido aumentando durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, exist\u00edan cuellos de botella que imped\u00edan elevarla significativamente. \u201cLa definici\u00f3n de un enfoque y el aumento de las inversiones en investigaci\u00f3n cient\u00edfica son esenciales para incrementar la productividad, y el modelo aplicado parece ser el m\u00e1s adecuado para responder a ese desaf\u00edo, pues permite sellar alianzas estrat\u00e9gicas con otros grupos\u201d, afirma Gustavo Teixeira Leite, presidente de CTC. \u201cLa complejidad gen\u00e9tica de la ca\u00f1a de az\u00facar es muy grande: las investigaciones son m\u00e1s complejas y caras, adem\u00e1s de requerir tiempo, lo cual hace que disminuya el inter\u00e9s de las multinacionales en invertir en su desarrollo\u201d, dice Teixeira Leite, quien fue presidente en Brasil de la multinacional Monsanto.<\/p>\n<div id=\"attachment_245331\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/041_centros-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245331\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/041_centros-1-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"194\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span><\/a> Investigadores, m\u00e9dicos y alumnos de posgrado comparten aparatos en el Hospital Albert Einstein, en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">eduardo cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>La meta de CTC hasta 2025 apunta a introducir tecnolog\u00edas que permitan duplicar la productividad de la ca\u00f1a de az\u00facar, actualmente situada en alrededor de 10 toneladas de az\u00facar por hect\u00e1rea. Para llegar a ello, los aproximadamente 50 millones de reales invertidos anualmente treparon a 200 millones por a\u00f1o. Para poner en marcha este plan, el centro vendi\u00f3 el 19% de sus acciones al BNDES por un valor de 300 millones de reales, aparte de haber obtenido cr\u00e9ditos del propio banco y de la Financiadora de Estudios Proyectos (Finep). Tambi\u00e9n modific\u00f3 su modelo de negocio, al vender tecnolog\u00eda a clientes y obtener regal\u00edas. Su equipo integrado por 450 personas, de ellas 300 en el \u00e1rea de investigaci\u00f3n, est\u00e1 trabajando en diversos frentes. El n\u00famero de programas de mejoramiento gen\u00e9tico trep\u00f3 de uno a seis, con el objetivo de crear variedades de ca\u00f1a de az\u00facar que contemplen las necesidades de las seis regiones de producci\u00f3n de Brasil. \u201cEl tiempo para obtener una nueva variedad, que era de 15 a\u00f1os, se acort\u00f3 a ocho a\u00f1os\u201d. El desarrollo de semillas artificiales es otro programa destacado. \u201cActualmente se planta ca\u00f1a de az\u00facar de la misma manera que se lo hac\u00eda al comienzo de la colonizaci\u00f3n: se cortan tocos, se los pone en la tierra y se espera que crezcan. La idea es producir semillas con base en un embri\u00f3n de la planta y sembrarlas, como se hace con los granos, cosa a\u00fan no existe en el mundo\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Mientras que CTC se convirti\u00f3 en una sociedad an\u00f3nima, otra instituci\u00f3n orientada a la investigaci\u00f3n agron\u00f3mica, Fundo de Defesa da Citricultura (Fundecitrus), desarrolla sus actividades como una asociaci\u00f3n privada sin fines de lucro, mantenida por los citricultores y por la industria de jugos. Fundado en 1977, Fundecitrus invierte actualmente 23 millones de reales anualmente en investigaciones orientadas al control de plagas agr\u00edcolas. Un equipo compuesto por 15 investigadores trabaja en cuatro laboratorios con sede en la ciudad de Araraquara y en 65 campos experimentales situados en tres estados brasile\u00f1os. En la d\u00e9cada de 1990, con el agravamiento de la plaga denominada Clorosis Variegada de los C\u00edtricos (CVC), conocida en Brasil como \u201c<em>amarelinho<\/em>\u201d, Fundecitrus cre\u00f3 su Departamento Cient\u00edfico, que hered\u00f3 los objetivos de una fundaci\u00f3n privada similar llamada Procitrus. Este trabajo, en esa \u00e9poca, se destinaba al monitoreo y a la erradicaci\u00f3n de plantas enfermas. \u201cLlegamos a contar con 4.000 inspectores y mil veh\u00edculos destinados a la inspecci\u00f3n y el control. Actualmente nos hemos convertido en un centro de inteligencia\u201d, dice Juliano Ayres, gerente de Fundecitrus.<\/p>\n<p>El esfuerzo de Fundecitrus, que trabaja con universidades, empresas y unidades de la estatal Embrapa, hizo posible reducir la incidencia de la CVC del 50% de las plantas en la d\u00e9cada de 1990 al 3% en 2016. Este avance se ha logrado en raz\u00f3n de un conjunto de investigaciones que apuntaron a entender los mecanismos de acci\u00f3n de la plaga y a controlarla: el agente etiol\u00f3gico de la enfermedad, la bacteria <em>Xylella fastidiosa<\/em>, fue objeto de la primera secuenciaci\u00f3n gen\u00e9tica de un pat\u00f3geno realizada en el mundo, con financiaci\u00f3n de la FAPESP y con el aporte de esta instituci\u00f3n. \u201cNinguna citricultura del mundo cuenta con programas de investigaci\u00f3n como el nuestro. En la actualidad, la principal amenaza es una plaga conocida como <em>greening<\/em> o huanglongbing, y afecta al 18% de nuestros naranjales, mientras que en Florida ese \u00edndice llega al 80%\u201d, compara Ayres.<\/p>\n<div id=\"attachment_245330\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/040_centros-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-245330\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/040_centros-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"451\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/040_centros-1.jpg 532w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/040_centros-1-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/040_centros-1-250x376.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">l\u00e9o ramos chaves  <\/span><\/a> Cuadros de Cebrap encabezan diversas iniciativas, como la del Centro de Estudios de la Metr\u00f3polis<span class=\"media-credits\">l\u00e9o ramos chaves  <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Una referencia en pol\u00edticas p\u00fablicas<\/strong><br \/>\n<em>Cebrap se mantiene con financiaci\u00f3n privada y de organismos p\u00fablicos<\/em><\/p>\n<p>El Centro Brasileiro de An\u00e1lise e Planejamento (Cebrap), un instituto de investigaci\u00f3n dedicado a las ciencias sociales y a las humanidades, fue fundado a finales de la d\u00e9cada de 1960 bajo el liderazgo de un grupo de intelectuales y docentes cesanteados por la dictadura militar, tales como el soci\u00f3logo y futuro presidente de la Rep\u00fablica, Fernando Henrique Cardoso, y el fil\u00f3sofo Jos\u00e9 Arthur Giannotti. Financiado fundamentalmente por fundaciones con sede en el exterior, tales como Ford y McArthur, Cebrap se dedic\u00f3 en sus primeros 15 a\u00f1os a la realizaci\u00f3n de estudios que luego se convirtieron en referencia en los campos de la salud, la demograf\u00eda y el desarrollo urbano. Tras la redemocratizaci\u00f3n, la financiaci\u00f3n externa mengu\u00f3 y su modelo qued\u00f3 en jaque. \u201cVarios institutos con el mismo perfil terminaron cerrando, pero nosotros logramos adaptarnos\u201d, dice la soci\u00f3loga Angela Alonso, docente de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la USP y actual presidente del centro.<\/p>\n<p>Sin embargo, fue necesario efectuar cambios organizativos. Cebrap incentiv\u00f3 a sus investigadores\u2013 actualmente son 38 fijos y m\u00e1s de un centenar de asociados\u2013 a presentarse en concursos en universidades p\u00fablicas, y dej\u00f3 de pagarles sueldos: los que son docentes de universidades p\u00fablicas trabajan en forma voluntaria. Los recursos obtenidos en las agencias de fomento de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y en organizaciones p\u00fablicas financian grandes proyectos, tales como el Centro de Estudios de la Metr\u00f3polis, uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) de la FAPESP, la participaci\u00f3n en la Plataforma Brasile\u00f1a de Pol\u00edticas de Drogas, y los estudios de pol\u00edticas p\u00fablicas destinados a alcald\u00edas.<\/p>\n<p>Otra \u00e1rea de actuaci\u00f3n la constituyen los proyectos a pedido de instituciones privadas. Uno de los clientes actuales es el banco Ita\u00fa, que solicit\u00f3 a Cebrap estudios sobre la localizaci\u00f3n de puntos de alquiler de bicicletas en las principales metr\u00f3polis brasile\u00f1as. La financiaci\u00f3n p\u00fablica y privada ha mantenido el vigor de la investigaci\u00f3n dentro del Cebrap. As\u00ed y todo, el centro debe hacer frente a ciertos cuellos de botellas. La imposibilidad de usar recursos de proyectos de investigaci\u00f3n para actividades administrativas llev\u00f3 a que afrontase dificultades para llevar adelante una obra sencilla de accesibilidad en su sede, por ejemplo. Y est\u00e1 lanzando una campa\u00f1a de donaciones orientada a empresarios y exalumnos para ayudar a financiar los gastos fijos no relacionados con la investigaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Dieciocho institutos privados de S\u00e3o Paulo realizan investigaciones que contemplan demandas en salud, tecnolog\u00eda, agricultura y ciencias sociales","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[329],"coauthors":[98,740],"class_list":["post-245324","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245324","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=245324"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245324\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=245324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=245324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=245324"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=245324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}