{"id":245383,"date":"2017-08-23T18:39:48","date_gmt":"2017-08-23T21:39:48","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=245383\/"},"modified":"2017-08-23T18:39:48","modified_gmt":"2017-08-23T21:39:48","slug":"arrecifes-en-la-desembocadura-del-amazonas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/arrecifes-en-la-desembocadura-del-amazonas-2\/","title":{"rendered":"Arrecifes en la desembocadura del Amazonas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_245390\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corais_dupla-abre-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245390\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corais_dupla-abre-1-300x204.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"204\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">alf Cordeiro  <\/span><\/a> Cinco especies de corales p\u00e9treos (<em>del orden Scleractinia<\/em>) encontradas cerca de la desembocadura del Amazonas. Existen en la zona mesof\u00f3tica, donde incide poca luz<span class=\"media-credits\">alf Cordeiro  <\/span><\/p><\/div>\n<p><em>Publicado en enero de 2016<\/em><\/p>\n<p>Situado a 86 kil\u00f3metros de la costa del estado de Maranh\u00e3o, Parcel de Manuel Lu\u00eds es el mayor banco de corales de Am\u00e9rica del Sur. Sus arrecifes, con una profundidad de entre 15 y 45 metros (m), abarcan un \u00e1rea de alrededor de 69 kil\u00f3metros cuadrados. A sus paredones sumergidos se les atribuyen los naufragios de dos centenas de embarcaciones desde el siglo XVI hasta el siglo XX. Protegida por el estatus de parque marino de ese estado brasile\u00f1o, esa formaci\u00f3n es tradicionalmente descrita como el agrupamiento de corales m\u00e1s septentrional del litoral del pa\u00eds. Pero ahora esa condici\u00f3n ha sido puesta en duda por un nuevo estudio. De acuerdo con un art\u00edculo cient\u00edfico publicado en octubre en <em>Bulletin of Marine Science<\/em> por bi\u00f3logos del Grupo de Investigaci\u00f3n en Antozoos (GPA) de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), existen ambientes de arrecifes un poco m\u00e1s profundos y casi desconocidos alrededor de 550 kil\u00f3metros (km) al norte de los arrecifes de Manuel Lu\u00eds, frente a la desembocadura del r\u00edo Amazonas, entre los estados de Par\u00e1 y Amap\u00e1. La mayor parte de esos corales apareci\u00f3 a profundidades que var\u00edan entre los 30 y los 125 m, a lo largo de la llamada zona mesof\u00f3tica, donde incide poca luz.<\/p>\n<p>Luego de rever la literatura cient\u00edfica sobre el tema y escrutar los registros de recolecciones marinas realizadas desde los a\u00f1os 1950 cerca del delta del r\u00edo m\u00e1s grande del mundo, el equipo arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que existen al menos 38 especies de corales en esa zona. La mayor\u00eda de aqu\u00e9llas que fueron identificadas (27) corresponden a la subclase de los octocorales o corales blandos, que tienen ocho tent\u00e1culos en sus p\u00f3lipos e incluyen a las gorgonias, los corales azules y las plumas de mar. Nueve especies son de corales p\u00e9treos, tambi\u00e9n denominados corales verdaderos (del orden Scleractinia), una de coral negro (orden Antipatharia) y una de hidrocoral o coral de fuego (orden Anthoathecata). Las muestras analizadas en el estudio pertenecen a las colecciones del Museo de Oceanograf\u00eda Dr. Petr\u00f4nio Alves Coelho, de la UFPE, y del Smithsonian National Museum of Natural History (EE.UU.). Tambi\u00e9n se identificaron ejemplares recolectados en la zona durante las actividades del proyecto Piatan Oceano, llevado adelante por universidades brasile\u00f1as con patrocinio de Petrobras, que comprendi\u00f3 recolecciones de animales marinos realizadas entre las costas de Par\u00e1 y Amap\u00e1 durante la d\u00e9cada pasada.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corales-edicion-239.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-245395\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corales-edicion-239-300x236.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"236\" \/><\/a>El descubrimiento de colonias de esos invertebrados marinos a lo largo del delta del Amazonas, entre 40 y 250 km mar adentro con relaci\u00f3n a la costa, fue una sorpresa. \u201cSe considera que los r\u00edos constituyen obst\u00e1culos naturales a la existencias de corales, y el Amazonas siempre fue visto como una barrera importante a la formaci\u00f3n de arrecifes\u201d, afirma el bi\u00f3logo Ralf Cordeiro, el primer autor del estudio. El Amazonas transporta una enorme cantidad de sedimentos hacia el oc\u00e9ano y enturbia las aguas marinas. Ese efecto del r\u00edo sobre el oc\u00e9ano es captado en im\u00e1genes satelitales, como la aparece en este reportaje para ilustrar los lugares de existencia de los corales en la regi\u00f3n norte de Brasil. Con menos luz incidiendo sobre sus aguas superficiales, los alrededores de ese delta constituyen un local inh\u00f3spito para la proliferaci\u00f3n de corales. El volumen de agua dulce arrojado en su desembocadura tambi\u00e9n altera considerablemente la salinidad del Atl\u00e1ntico. El Amazonas por s\u00ed solo responde por el 18% de toda el agua dulce que corre hacia para los mares del planeta. Todo esto dificulta la proliferaci\u00f3n de corales, seres vivos que existen en ambientes marinos con par\u00e1metros r\u00edgidos: salinidad entre el 3,45% y el 3,64% y temperatura entre 24,5 y 28,3 grados Celsius (\u00baC). Estudios anteriores realizados en la zona apuntan que la influencia del agua arrojada por la boca del Amazonas en el Atl\u00e1ntico puede sentirse a una distancia de hasta 500 km de las costas de Par\u00e1 y de Amap\u00e1.<\/p>\n<p><strong>Un oasis de vida<\/strong><br \/>\nLas adversidades de las condiciones locales probablemente explican la ausencia de corales en las aguas m\u00e1s superficiales de la desembocadura del Amazonas y la concentraci\u00f3n de esos invertebrados marinos en sectores m\u00e1s profundos del Atl\u00e1ntico. De acuerdo con ese escenario, la existencia de arrecifes en aguas poco profundas se vuelve casi imposible en aquella regi\u00f3n. As\u00ed y todo, a medida que la profundidad aumenta, surgen brechas para el surgimiento de oasis de vida. \u201cA m\u00e1s de 25 m de profundidad, la influencia de los sedimentos y del agua dulce del r\u00edo es menor y las condiciones se vuelven mejores para la existencia de corales\u201d, explica Cordeiro.<\/p>\n<div id=\"attachment_245391\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corais_nidalia-occidentalis-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245391\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corais_nidalia-occidentalis-1-300x279.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"279\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ralf Cordeiro  <\/span><\/a> <em>Nidalia occidentalis<\/em>: una de las 27 especies de octocorales halladas en los alrededores de la desembocadura del Amazonas<span class=\"media-credits\">Ralf Cordeiro  <\/span><\/p><\/div>\n<p>La existencia de corales de profundidad en las cercan\u00edas de las costas de Par\u00e1 y Amap\u00e1 indica un patr\u00f3n de aparici\u00f3n distinto al que se verifica en los puntos de la costa brasile\u00f1a donde hay arrecifes. En Abrolhos, en el sur de Bah\u00eda, e incluso en el placer de Manuel Lu\u00eds, esas formaciones suelen situarse en aguas poco profundas, de hasta 30 m de profundidad. Algunos corales detectados en la boca oce\u00e1nica del Amazonas son end\u00e9micos de Brasil, capaces de construir arrecifes verdaderos, como el coral cerebro <em>Mussismilia hispida<\/em>. Esto indica que puede haber ecosistemas de arrecifes de un tama\u00f1o razonable a mediana profundidad en esa regi\u00f3n, aunque por ahora no exista informaci\u00f3n detallada acerca de su extensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los investigadores de la UFPE creen que buena parte de los corales que existen en el delta del Amazonas provienen de poblaciones ancestrales del Caribe. \u201cPuede haber existido \u2013o quiz\u00e1 a\u00fan existe\u2013 un corredor de corales en la zona mesof\u00f3tica situada entre el Caribe y el Atl\u00e1ntico\u201d, dice el bi\u00f3logo Carlos Daniel P\u00e9rez, coordinador del GPA y docente del Centro Acad\u00e9mico de Vitoria de la UFPE, coautor del estudio. Algunos trabajos sugieren que los corales de Am\u00e9rica Central y los del norte de Brasil estuvieron unidos en un pasado remoto. Un dato que corrobora esta hip\u00f3tesis indica que m\u00e1s de la mitad de las especies de corales del orden Scleractinia encontrados en la costa brasile\u00f1a tambi\u00e9n se encuentran presentes en el Caribe. En la mayor parte de los estudios se estima que la fauna marina de ambas regiones divergi\u00f3 evolutivamente hace entre 5 y 16 millones de a\u00f1os, precisamente cuando el Amazonas pas\u00f3 a desembocar en el Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<div id=\"attachment_245394\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corais_parcel_divulgacao_mma-1-e1503507809118.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245394\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corais_parcel_divulgacao_mma-1-e1503507809118-300x225.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE<\/span><\/a> En Parcel de Manuel Lu\u00eds, los corales est\u00e1n presentes en aguas menos profundas que en las costas de los estados norte\u00f1os de Par\u00e1 y Amap\u00e1<span class=\"media-credits\">MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Estudios con video y fotos<\/strong><br \/>\nPara Alberto Lindner, bi\u00f3logo de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC), el art\u00edculo de Cordeiro y de sus colegas de la UFPE aumenta considerablemente el conocimiento acerca de la presencia de corales en los alrededores del delta del r\u00edo Amazonas y desplaza al placer de Manuel Lu\u00eds como el l\u00edmite m\u00e1s al norte de la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de estos invertebrados marinos a lo largo de la costa de Brasil. \u201cPese a que estudios anteriores indican la existencia de esponjas, peces de arrecifes y de algunas especies de corales en la desembocadura del Amazonas, este nuevo estudio sorprende al contabilizar registros in\u00e9ditos de m\u00e1s de 20 especies de corales en esa regi\u00f3n\u201d, afirma Lindner, coordinador del proyecto intitulado Biodiversidad Marina del Estado de Santa Catarina y estudioso de los corales.<\/p>\n<p>Debido a que es una zona de dif\u00edcil acceso para la realizaci\u00f3n de recolecciones en el Atl\u00e1ntico, la desembocadura del Amazonas exhibe registros incompletos de la existencia de seres marinos. Las aguas turbias y revueltas constituyen un desaf\u00edo para los estudios oceanogr\u00e1ficos y dificultan las actividades de buceo aut\u00f3nomo. Los investigadores estiman que el trabajo de caracterizaci\u00f3n del \u00e1rea deber\u00e1 hacerse mediante la utilizaci\u00f3n de veh\u00edculos submarinos operados remotamente, dado que existen corales a profundidades superiores a los 100 m. \u201cEn raz\u00f3n del calentamiento global, la acidificaci\u00f3n de los oc\u00e9anos y otras amenazas a los corales, tales como la pesca de arrastre, recomendamos la realizaci\u00f3n de mapeos fotogr\u00e1ficos y en video para conocer mejor a esas comunidades marinas sumamente descuidadas\u201d, dice P\u00e9rez.<\/p>\n<div id=\"attachment_245389\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corais_coral-copy-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245389\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corais_coral-copy-1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">heitor evangelista<\/span><\/a> Extracci\u00f3n en un arrecife de Abrolhos &#8230;<span class=\"media-credits\">heitor evangelista<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>La conexi\u00f3n Ant\u00e1rtida-Abrolhos<\/strong><br \/>\n<em>Los procesos clim\u00e1ticos inducidos por el agujero de ozono pueden estar asociados con el crecimiento menor de los corales en el sur de Bah\u00eda<\/em><\/p>\n<p>El agujero en la capa de gas ozono (O<sub>3<\/sub>) sobre la Ant\u00e1rtida, que surge durante la primavera en el hemisferio Sur, puede desempe\u00f1ar un importante papel en una alteraci\u00f3n en curso en el Atl\u00e1ntico tropical, alrededor de 8.000 km al norte del continente helado: la disminuci\u00f3n del \u00edndice de crecimiento de los arrecifes coralinos de Abrolhos, en el sur del estado de Bah\u00eda, desde la d\u00e9cada de 1980. Un estudio de cient\u00edficos brasile\u00f1os, franceses y taiwaneses, publicado el 17 de agosto en <em>Biogeosciences Discussions<\/em>, sugiere que existe una fuerte correlaci\u00f3n entre ambos fen\u00f3menos, pese a la enorme distancia que los separa.<\/p>\n<p>De acuerdo con este trabajo, el agujero de ozono intensific\u00f3 los vientos del oeste, que, al ser m\u00e1s fuertes, pasaron a llevar m\u00e1s aguas superficiales c\u00e1lidas hacia el tramo de mar cercano al litoral del nordeste brasile\u00f1o. Datos de modelos clim\u00e1ticos indican que la temperatura media anual de las aguas del sur de Bah\u00eda subi\u00f3 1 \u00baC: de 24,8 \u00b0C a 25,8\u00ba C, entre 1948 y 2006. Sensibles a m\u00ednimas variaciones en la temperatura del oc\u00e9ano, los corales de Abrolhos, situados a unos 40 km de la costa, empezaron a crecer menos durante las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas. \u201cTesteamos varios par\u00e1metros que podr\u00edan estar relacionados con el calentamiento de las aguas en Abrolhos, tales como el propio calentamiento del clima global y el fen\u00f3meno El Ni\u00f1o\u201d, afirma el geof\u00edsico Heitor Evangelista, del Laboratorio de Radiolog\u00eda y Cambios Globales de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj), el principal autor del estudio. \u201cLo que mejor explica ese cambio es la existencia del agujero de ozono, que modifica los vientos del oeste alrededor de la Ant\u00e1rtida y, por consiguiente, la estructura de los vientos en el Atl\u00e1ntico Sur.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_245393\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corais_omi_to3_2015-10-03_legend-wide-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245393\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/corais_omi_to3_2015-10-03_legend-wide-1-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NASA\/ GODARD Space Flight Center<\/span><\/a> &#8230;y representaci\u00f3n del agujero de ozono (<em>en azul<\/em>) en la Ant\u00e1rtida: el Atl\u00e1ntico m\u00e1s c\u00e1lido afecta el crecimiento de los corales<span class=\"media-credits\">NASA\/ GODARD Space Flight Center<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para determinar la evoluci\u00f3n de los arrecifes de Abrolhos, los cient\u00edficos recolectaron tres muestras de dos especies de corales cerebro en la regi\u00f3n: la <em>Siderastrea stellata<\/em> y la <em>Favia leptophylla<\/em>. Las muestras eran de colonias sanas y se obtuvieron bajo la forma de testigos, peque\u00f1as columnas verticales de 28 \u00f3 50 cent\u00edmetros de altura que pueden usarse para inferir la tasa de crecimiento de los corales en el transcurso del tiempo. Las dos especies mostraron una merma en su ritmo de crecimiento, sobre todo a partir de mediados de la d\u00e9cada de 1970 y comienzos de la d\u00e9cada de 1980. Aunque el agujero de ozono sobre la Ant\u00e1rtida fue identificado en 1985, sus efectos sobre el clima preceden a su descubrimiento.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos que participaron en el trabajo creen haber identificado una teleconexi\u00f3n clim\u00e1tica \u2013un fen\u00f3meno en un rinc\u00f3n del planeta capaz de provocar repercusiones en otra parte del globo\u2013 con implicaciones sobre el ambiente marino del sur de Bah\u00eda. \u201cLa influencia de la Ant\u00e1rtida sobre la circulaci\u00f3n atmosf\u00e9rica ya es conocida\u201d, dice la profesora Ilana Wainer, del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IO-USP). \u201cLo nuevo es ese impacto en el Atl\u00e1ntico tropical, espec\u00edficamente con relaci\u00f3n al crecimiento de corales\u201d. Wainer es experta en modelos clim\u00e1ticos sobre la interacci\u00f3n del oc\u00e9ano con la atm\u00f3sfera en la regi\u00f3n ant\u00e1rtica, y es la coautora del <em>paper<\/em>.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nCORDEIRO, R.T.S. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.ingentaconnect.com\/content\/umrsmas\/bullmar\/2015\/00000091\/00000004\/art00010?crawler=true\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Mesophotic coral ecosystems occur offshore and north of the Amazon River<\/a>. <strong>Bulletin of Marine Science.<\/strong> v. 91, n. 4, p. 491-510. oct. 2015.<br \/>\nEVANGELISTA, H. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.biogeosciences-discuss.net\/12\/13193\/2015\/bgd-12-13193-2015.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Southwestern Tropical Atlantic coral growth response to atmospheric circulation changes induced by ozone depletion in Antarctica<\/a>. <strong>Biogeosciences Discussions.<\/strong> 15 ago. 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La zona del estuario del r\u00edo, situada entre los estados brasile\u00f1os de Par\u00e1 y Amap\u00e1, es el lugar de existencia de corales m\u00e1s septentrional de toda la costa del pa\u00eds ","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-245383","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=245383"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245383\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=245383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=245383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=245383"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=245383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}