{"id":245399,"date":"2017-08-23T18:40:44","date_gmt":"2017-08-23T21:40:44","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=245399\/"},"modified":"2017-08-23T18:40:44","modified_gmt":"2017-08-23T21:40:44","slug":"la-era-de-oro-de-los-cinodontes-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-era-de-oro-de-los-cinodontes-2\/","title":{"rendered":"La era de oro de los cinodontes"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_245402\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_menadon1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245402\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_menadon1-1-300x136.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"136\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Voltaire Paes Neto<\/span><\/a> Una escena del Tri\u00e1sico: a orillas de un r\u00edo, el cinodonte <em>Menadon besairiei<\/em> con sus cr\u00edas, seguido por una manada de <em>Santacruzodon hopsoni<\/em>. A la izquierda, un <em>Dagasuchus santacruzensis<\/em>, un r\u00e9ptil carn\u00edvoro al igual que el <em>Chanaresuchus bonapartei<\/em> (<em>detr\u00e1s del \u00e1rbol<\/em>)<span class=\"media-credits\">Voltaire Paes Neto<\/span><\/p><\/div>\n<p><em>Publicado en diciembre de 2015<\/em><\/p>\n<p>Decenas de millones de a\u00f1os antes de que los dinosaurios dominaran la Tierra, reinaba sobre los continentes una fauna peculiar. Entre esos animales exist\u00eda un grupo grande y diverso que guarda una curiosa semejanza con los mam\u00edferos actuales. Esos animales primitivos eran los cinodontes, un grupo que comenz\u00f3 a desarrollar las caracter\u00edsticas que hoy en d\u00eda son exclusivas de los mam\u00edferos: sangre caliente, pelaje sobre el cuerpo y diferentes tipos de dentadura: en lat\u00edn, cinodonte significa dientes de perro.<\/p>\n<p>Durante un per\u00edodo extenso, en todos los continentes habitaban cinodontes carn\u00edvoros y herb\u00edvoros como el <em>Menadon besairei<\/em>, que vigila a sus cr\u00edas en la ilustraci\u00f3n de estas p\u00e1ginas y, por lo que ahora se sabe, tambi\u00e9n habit\u00f3 en la zona que corresponde actualmente al sur de Brasil. El <em>Menadon<\/em>, con un tama\u00f1o de alrededor de un metro de largo (el tama\u00f1o de un perro grande), posiblemente haya tenido el aspecto de un v\u00e1stago de una cruza imposible entre un yacar\u00e9 y un carpincho. Era un integrante del linaje de los traversod\u00f3ntidos, el m\u00e1s diverso entre los cinodontes y hoy en d\u00eda extinto. Exist\u00edan muchas otras familias, y una de ellas, la de los mammaliaformes, fue la que origin\u00f3 a los mam\u00edferos.<\/p>\n<p>Los paleont\u00f3logos Tomaz Melo y Marina Soares, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), en colaboraci\u00f3n con el paleont\u00f3logo argentino Fernando Abdala, de la Universidad de Witwatersrand, en Sud\u00e1frica, descubrieron que el <em>Menadon besairei<\/em>, cuyo f\u00f3sil fue hallado inicialmente en rocas de la isla de Madagascar, en la costa oriental de \u00c1frica, tambi\u00e9n vivi\u00f3 en la misma \u00e9poca, hace unos 230 millones de a\u00f1os, en la regi\u00f3n que actualmente ocupa el interior de Rio Grande do Sul. Por ende, el <em>Menadon<\/em> existi\u00f3 hacia mediados del denominado per\u00edodo Tri\u00e1sico, de 250 a 200 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, cuando Am\u00e9rica del Sur, \u00c1frica (incluida la isla de Madagascar) y el resto de los continentes se hallaban unificados en un \u00fanico supercontinente: Pangea.<\/p>\n<div id=\"attachment_245403\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_platecranio1-1-e1503509807120.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245403\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_platecranio1-1-e1503509807120-300x139.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"139\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Tomaz Melo\/ ufrgs  <\/span><\/a> Cr\u00e1neo de un <em>Menadon besairiei<\/em> hallado en Rio Grande do Sul: el ejemplar med\u00eda alrededor de un metro de largo y formaba parte de la familia de los traversod\u00f3ntidos<span class=\"media-credits\">Tomaz Melo\/ ufrgs  <\/span><\/p><\/div>\n<p>El estudio, que se public\u00f3 en el mes de septiembre en la versi\u00f3n <em>online<\/em> de <em>Journal of Vertebrate Paleontology<\/em>, confirma que los traversod\u00f3ntidos, tales como el <em>Menadon<\/em>, habitaban en Pangea de un extremo al otro. \u201cLa mayor\u00eda de los f\u00f3siles de traversod\u00f3ntidos fueron hallados en Sudam\u00e9rica y en el sur del continente africano, pero tambi\u00e9n hay registros en Am\u00e9rica del Norte y en Europa\u201d, explica Soares, quien supervis\u00f3 a Melo en su maestr\u00eda sobre el <em>Menadon<\/em> en la UFRGS. \u201cPuesto que en Pangea no exist\u00edan grandes barreras geogr\u00e1ficas para la fauna, los traversod\u00f3ntidos y otros grupos de animales de la \u00e9poca ten\u00edan esa distribuci\u00f3n cosmopolita\u201d.<\/p>\n<p><strong>De Santa Cruz a Madagascar<\/strong><br \/>\nEn 2001, Abdala, a quien se lo considera uno de los principales expertos en cinodontes a nivel mundial, ya hab\u00eda notado similitudes entre la fauna fosilizada de un estrato de arenisca que aflora en el municipio de Santa Cruz do Sul, en el estado de Rio Grande do Sul, y la fauna f\u00f3sil de la formaci\u00f3n rocosa Isalo II, detectada en Madagascar y descrita por paleont\u00f3logos estadounidenses en 2000. Uno de los traversod\u00f3ntidos descubiertos en Isalo II, el <em>Dadadon isaloi<\/em>, se asemejaba mucho al <em>Santacruzodon hopsoni<\/em>, hallado en Santa Cruz do Sul (es el que aparece en la ilustraci\u00f3n, detr\u00e1s del <em>Menodon<\/em>, en las p\u00e1ginas 64 y 65). Del mismo modo, el <em>Menadon besairei<\/em> presentaba similitudes con el cr\u00e1neo de una especie descubierta en Santa Cruz do Sul, pero que a\u00fan no se hab\u00eda identificado.<\/p>\n<p>El esclarecimiento de ese asunto fue tarea de Melo en su maestr\u00eda, al comparar el cr\u00e1neo que describi\u00f3 Abdala con materiales adicionales \u2013otros cr\u00e1neos, pedazos de mand\u00edbula y algunos fragmentos de huesos del cuerpo\u2013 de la especie no identificada, que se recogieron posteriormente en el mismo sitio y en poder de investigadores de la UFRGS y de la Fundaci\u00f3n Zoobot\u00e1nica de Rio Grande do Sul. \u201cPod\u00eda ser una especie muy cercana, pero al finalizar el an\u00e1lisis no detectamos ninguna diferencia entre ella y el <em>Menadon besairei<\/em>\u201d, explica Melo, quien lleva adelante su doctorado sobre los traversod\u00f3ntidos, bajo la supervisi\u00f3n de Soares. \u201cSer\u00eda la misma especie hallada en Madagascar\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_245400\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_botucaraitherium-final-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-245400\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_botucaraitherium-final-1-927x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"331\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">jorge blanco <\/span><\/a> <em>Botucaraitherium belarminoi<\/em>: un cinodonte carn\u00edvoro algo mayor que una rata&#8230;<span class=\"media-credits\">jorge blanco <\/span><\/p><\/div>\n<p>Este hallazgo ayuda a encastrar mejor dos de las piezas del rompecabezas geol\u00f3gico que los paleont\u00f3logos deben armar para reconstruir la historia de la vida en el Tri\u00e1sico. \u201cNo todos los sitios del mundo conservan rocas de una misma edad\u201d, explica Soares. La semejanza entre las faunas f\u00f3siles de Rio Grande do Sul y Madagascar, algo extraordinario hasta el punto de que comparten una especie, confirma que los estratos de arenisca de Santa Cruz do Sul y de Isalo II tendr\u00edan casi la misma edad, entre 232 y 228 millones de a\u00f1os, las \u00fanicas rocas sedimentarias con esa edad que est\u00e1n preservadas en Am\u00e9rica del Sur y en \u00c1frica. \u201cCada nuevo descubrimiento permite reforzar las correlaciones temporales entre las formaciones rocosas de diferentes partes del mundo\u201d.<\/p>\n<p>Existen lagunas en la historia del Tri\u00e1sico en todos los continentes. En el sur del continente africano, por ejemplo, los paleont\u00f3logos han identificado rocas sedimentarias que se formaron a partir del lodo o de la arena al final y al comienzo de ese per\u00edodo, pero no hay rocas preservadas de la etapa intermedia del mismo, tal como ocurre en Argentina y en Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_245401\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_dente-botucaraiteriun-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245401\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_dente-botucaraiteriun-1-300x159.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"159\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Lu\u00eds Fl\u00e1vio Lopes<\/span><\/a> &#8230;dotado de dientes puntiagudos, adaptados a una dieta a base de insectos<span class=\"media-credits\">Lu\u00eds Fl\u00e1vio Lopes<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Melo, es raro que los cient\u00edficos puedan datar con exactitud la edad de las rocas sedimentarias del Tri\u00e1sico. Algunos estratos en Argentina, por ejemplo, se dataron mediante el m\u00e9todo de decaimiento de is\u00f3topos radioactivos de cenizas volc\u00e1nicas. \u201cNo obstante, en general, dependemos de la comparaci\u00f3n de los f\u00f3siles hallados en capas diferentes para determinar si poseen la misma edad\u201d, dice.<\/p>\n<p>Para establecer las edades relativas de los estratos rocosos, los cient\u00edficos utilizan habitualmente comparaciones entre f\u00f3siles microsc\u00f3picos, tales como granos de polen y esporas de pterid\u00f3fitas, que son abundantes en todas las \u00e9pocas. \u201cNuestro problema radica en que las rocas del Tri\u00e1sico de Rio Grande do Sul se depositaron a orillas de r\u00edos y llanuras inundables, que constituyen ambientes muy aireados\u201d, explica Melo. \u201cEl ox\u00edgeno acab\u00f3 con el polen y las esporas. La \u00fanica manera de datar las rocas es a trav\u00e9s de los f\u00f3siles de los vertebrados\u201d.<\/p>\n<p>El grupo de cinodontes m\u00e1s diversificado a mediados del Tri\u00e1sico fue el de los traversod\u00f3ntidos. A diferencia del resto de los cinodontes, generalmente carn\u00edvoros u omn\u00edvoros, los traversod\u00f3ntidos eran herb\u00edvoros, con dientes especializados para alimentarse con ra\u00edces, hojas o cualquier otro material vegetal disponible en el clima c\u00e1lido y semides\u00e9rtico preponderante en el interior de Pangea.<\/p>\n<div id=\"attachment_245405\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_trucinocinodonte-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245405\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_trucinocinodonte-1-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Adolfo Bittencourt<\/span><\/a> El carn\u00edvoro <em>Trucidocynodon riograndensis<\/em>, que alcanzaba una longitud de 1,20 m&#8230;<span class=\"media-credits\">Adolfo Bittencourt<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>La competencia entre herb\u00edvoros<\/strong><br \/>\nLos traversod\u00f3ntidos habr\u00edan competido por el alimento con los otros grandes herb\u00edvoros de esa \u00e9poca: los dicinodontes, un grupo emparentado con los cinodontes, pero sin las caracter\u00edsticas de los mam\u00edferos; y con los rincosaurios, que eran reptiles. Los grandes predadores de esos herb\u00edvoros eran los pseudosuquios, unos reptiles que parec\u00edan cocodrilos gigantes. Uno de los pseudosuquios que habitaron en Rio Grande do Sul tambi\u00e9n fue descubierto en rocas de Santa Cruz do Sul. Se trata del <em>Dagasuchus santacruzensis<\/em>, descrito por Marcel Lacerda, de la UFRGS, junto a colegas, en un art\u00edculo que se public\u00f3 este a\u00f1o en la revista <em>PLOS ONE<\/em>.<\/p>\n<p>Sin embargo, los estratos rocosos del Tri\u00e1sico, m\u00e1s recientes que los de Santa Cruz do Sul, sugieren que todos los traversod\u00f3ntidos conocidos se extinguieron mucho antes de que finalizara ese per\u00edodo. As\u00ed y todo, otras especies de cinodontes subsistieron hasta el final del Tri\u00e1sico, con ejemplares asombrosos, tales como el <em>Trucidocynodon riograndensis<\/em>, un cinodonte con caninos protuberantes, que med\u00eda 1,20 m de largo y, posiblemente, fuera carn\u00edvoro. La osamenta f\u00f3sil del <em>Trucidocynodon<\/em>, descubierta en 2009 en rocas de 220 millones de a\u00f1os situadas en el municipio de Agudo, tambi\u00e9n en Rio Grande do Sul, es uno de los esqueletos de cinodonte m\u00e1s completos que se hayan encontrado.<\/p>\n<div id=\"attachment_245404\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_trucinocinodonte-figura-11-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245404\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/cinodonte_trucinocinodonte-figura-11-1-300x185.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"185\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">T\u00e9o Oliveira \/ UEFS <\/span><\/a> &#8230;uno de los esqueletos m\u00e1s completos de cinodonte que se hayan encontrado en Brasil<span class=\"media-credits\">T\u00e9o Oliveira \/ UEFS <\/span><\/p><\/div>\n<p>Otro grupo interesante de cinodontes, que solamente se han hallado en las rocas del Tri\u00e1sico Superior (de 230 a 200 millones de a\u00f1os atr\u00e1s) de la formaci\u00f3n Santa Maria, en Rio Grande do Sul, est\u00e1 compuesto por animales peque\u00f1os, de alrededor de 10 cent\u00edmetros de largo y dientes aserrados, \u00fatiles para una dieta a base de insectos. \u201cNo existe otro grupo de cinodontes en el mundo que sea tan parecido a un mam\u00edfero que el de los ejemplares hallados en Rio Grande do Sul\u201d, afirma Soares. Entre esos diminutos cinodontes a los que se les denomina mammaliaformes, la especie que fue descrita m\u00e1s recientemente por ella y sus colaboradores es el <em>Botucaraitherium belarminoi<\/em>, un hallazgo del a\u00f1o pasado en el municipio <em>ga\u00facho<\/em> de Candel\u00e1ria. \u201cHay otras tres especies que estamos analizando\u201d, comenta Soares, quien espera descubrir alguna especie de los primeros mam\u00edferos, que surgieron al final del Tri\u00e1sico y habr\u00edan convivido con los cinodontes. \u201cAlg\u00fan d\u00eda los hallaremos\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nMELO, T. P.; ABDALA, F.; SOARES, M. B.<a href=\"http:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/02724634.2014.1002562\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"> The Malagasy cynodont <em>Menadon besairiei<\/em> (Cynodontia; Traversodontidae) in the Middle-Upper Triassic of Brazil<\/a>. J<strong>ournal of Vertebrate Paleontology<\/strong>. En prensa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una especie descubierta primero en \u00c1frica y ahora en Brasil vivi\u00f3 durante el apogeo de la diversidad de la fauna precursora de los mam\u00edferos","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[103],"class_list":["post-245399","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=245399"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245399\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=245399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=245399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=245399"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=245399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}