{"id":245408,"date":"2017-08-23T18:41:50","date_gmt":"2017-08-23T21:41:50","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=245408\/"},"modified":"2017-08-23T18:41:50","modified_gmt":"2017-08-23T21:41:50","slug":"los-efectos-perjudiciales-de-la-caza-ilegal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-efectos-perjudiciales-de-la-caza-ilegal\/","title":{"rendered":"Los efectos perjudiciales de la caza ilegal"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_245415\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_onca-pintada_249-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245415\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_onca-pintada_249-1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">PUEBLO ind\u00edgena Paumari, Andr\u00e9 P. Antunes Y Eduardo Von Muhlen <\/span><\/a> De exportaci\u00f3n: 183 mil jaguares&#8230;<span class=\"media-credits\">PUEBLO ind\u00edgena Paumari, Andr\u00e9 P. Antunes Y Eduardo Von Muhlen <\/span><\/p><\/div>\n<p>Al per\u00edodo que se extiende entre los a\u00f1os 1930 y 1960 se lo denomina de \u201c\u00e9poca de la fantas\u00eda\u201d en muchas partes de la Amazonia. La expresi\u00f3n \u201cfantas\u00eda\u201d [que quiere decir tambi\u00e9n disfraz en portugu\u00e9s] hac\u00eda referencia a las pieles de felinos exportadas al mercado de la moda de Estados Unidos y Europa. S\u00f3lo la venta de pieles de las especies m\u00e1s explotadas \u2013que inclu\u00edan a los caimanes, los manat\u00edes, las corzuelas, los pecar\u00edes, los carpinchos y las nutrias gigantes \u2013 movi\u00f3 alrededor de 500 millones de d\u00f3lares (en valores actuales) durante el apogeo de este comercio. De 1904 a 1969 fueron alrededor 23 millones de animales silvestres de al menos 20 especies que murieron para abastecer el consumo de cueros y pieles. Estos datos, dados a conocer en un art\u00edculo publicado en octubre en la revista <em>Science Advances<\/em>, se refieren \u00fanicamente a lo que sucedi\u00f3 en los estados brasile\u00f1os de Rond\u00f4nia, Acre, Roraima y Amazonas.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo Andr\u00e9 Antunes, primer autor del mencionado trabajo, calcul\u00f3 la cantidad de animales sacrificados durante ese lapso de tiempo al combinar la informaci\u00f3n disponible en los registros comerciales y portuarios con las anotaciones que obran en los llamados manifiestos de carga, listas detalladas de los materiales transportados en los buques que part\u00edan del interior de la Amazonia rumbo al puerto de la ciudad de Manaos.<\/p>\n<div id=\"attachment_245413\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_leopardus_249-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245413\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_leopardus_249-1-300x191.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"191\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">milene thyssen \/ wikipedia<\/span><\/a> &#8230;y 804 mil ocelotes y tigrillos murieron en la Amazonia en el siglo XX como v\u00edctimas de la caza<span class=\"media-credits\">milene thyssen \/ wikipedia<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con los datos reunidos durante su doctorado en el Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa, por sus siglas en portugu\u00e9s), y en colaboraci\u00f3n con otros investigadores de Brasil, Nueva Zelandia, Inglaterra y Estados Unidos, Antunes logr\u00f3 reconstituir la historia del comercio de pieles en la Amazonia occidental durante buena parte del siglo XX, y hacerse una idea m\u00e1s clara acerca de su impacto sobre las poblaciones de las especies m\u00e1s cazadas.<\/p>\n<p>\u201cLa mayor parte de los registros se perdi\u00f3\u201d, comenta el bi\u00f3logo, quien en la actualidad se desempe\u00f1a como investigador de la Wildlife Conservation Society, una organizaci\u00f3n no gubernamental cuyo enfoque es la conservaci\u00f3n de la fauna de la Amazonia y de otras regiones del mundo. \u201cTenemos la suerte de que los datos que restaron son sumamente detallados\u201d. Sin embargo, en algunos casos los documentos no informaban de qu\u00e9 especie eran las pieles transportadas; en otros, declaraban \u00fanicamente el peso del material, en tanto que de determinados per\u00edodos no existe informaci\u00f3n. Esa discontinuidad en los registros requiri\u00f3 el empleo de modelado computacional para estimar la cantidad de pieles de cada especie comercializada en el per\u00edodo estudiado, con base en la tendencia general y en la probabilidad estad\u00edstica.<\/p>\n<p>En poco m\u00e1s de 60 a\u00f1os, seg\u00fan calculan los investigadores, fueron cazados en la Amazonia al menos 13,9 millones de mam\u00edferos terrestres de seis especies: el pecar\u00ed de collar (<em>Pecari tajacu<\/em>), la corzuela colorada (<em>Mazama americana<\/em>), el pecar\u00ed barbiblanco (<em>Tayassu pecari<\/em>), el ocelote (<em>Leopardus pardalis<\/em>), el tigrillo (<em>Leopardus wiedii<\/em>) y el jaguar (<em>Panthera onca<\/em>). Entre \u00e9stos, los pecar\u00edes de collar, quiz\u00e1 por ser m\u00e1s numerosos, parecen haber sido los blancos de caza preferidos: fueron 5,4 millones de ejemplares que murieron entre 1904 y 1969. En ese mismo lapso de tiempo, los cazadores mataron 804 mil ocelotes y tigrillos, adem\u00e1s de 183 mil jaguares, que son los mayores felinos de Am\u00e9rica: casi 8.000 jaguares murieron en 1969 v\u00edctimas de la caza, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la prohibici\u00f3n en Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_245411\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_antunes_249-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245411\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_antunes_249-1-300x175.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"175\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">BIBLIOTECA VIRTUAL DEL IBGE<\/span><\/a> Pieles expuestas en una curtiembre de Manaos en la d\u00e9cada de 1950<span class=\"media-credits\">BIBLIOTECA VIRTUAL DEL IBGE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las estimaciones tambi\u00e9n apuntan la muerte de 1.900.000 mam\u00edferos acu\u00e1ticos tales como el manat\u00ed del Amazonas (<em>Trichechus inunguis<\/em>), y otros que pasan parte de su tiempo en el agua y otra parte en tierra, como los carpinchos (<em>Hydrochoerus hydrochaeris<\/em>), las nutrias gigantes (<em>Pteronura brasiliensis<\/em>) y los lobitos de r\u00edo (<em>Lontra longicaudis<\/em>). Tambi\u00e9n murieron 4,4 millones de caimanes negros (<em>Melanosuchus niger<\/em>), que se encuentran entre los mayores predadores de la Amazonia, con sus 4,5 metros de largo en promedio, codiciados por su cuero negro. \u201cLa extracci\u00f3n de su piel motiv\u00f3 el surgimiento de grandes curtiembres en las ciudades de Manaos y Bel\u00e9m\u201d, comenta Antunes.<\/p>\n<p>Al analizar de qu\u00e9 manera evolucion\u00f3 la caza en la Amazonia en el transcurso de ese tiempo, los investigadores arribaron a la conclusi\u00f3n de que las especies acu\u00e1ticas descritas en el estudio estuvieron muy cerca de desaparecer en buena parte de la zona: dej\u00f3 de v\u00e9rselas durante mucho tiempo en las \u00e1reas donde sol\u00edan abundar seg\u00fan los relatos de los habitantes. En tanto, las poblaciones de especies terrestres se recuperaron razonablemente bien, tal como lo indica la producci\u00f3n estable de pieles a lo largo de las d\u00e9cadas. Ser\u00eda una se\u00f1al de resiliencia ante de la presi\u00f3n de la caza.<\/p>\n<div id=\"attachment_245410\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_00036804_249-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245410\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_00036804_249-1-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar <\/span><\/a> Presas f\u00e1ciles: los carpinchos, que viven generalmente en manada&#8230;<span class=\"media-credits\">eduardo cesar <\/span><\/p><\/div>\n<p>Dos factores ayudan a entender la mayor vulnerabilidad de los animales acu\u00e1ticos. El primero consiste en que algunas especies de mam\u00edferos que pasan al menos una parte del tiempo en el agua suelen exhibir una baja tasa reproductiva. Las nutrias gigantes y los manat\u00edes del Amazonas, por ejemplo, no generan muchas cr\u00edas en cada gestaci\u00f3n, y las gestaciones se concretan a intervalos largos. Otro factor indica que los mam\u00edferos acu\u00e1ticos parecen estar m\u00e1s expuestos a la acci\u00f3n de los seres humanos. \u201cEn la Amazonia, las ocupaciones humanas hist\u00f3ricamente se concretaron a orillas de los r\u00edos\u201d, explica Antunes. \u201cEl acceso a trav\u00e9s de embarcaciones facilita la obtenci\u00f3n de animales acu\u00e1ticos y el transporte de sus pieles, mientras que las especies que viven en los montes de tierra firme cuentan con m\u00e1s refugios y se encuentran lejos de las comunidades ribere\u00f1as\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Al confrontar la tendencia de caza con hechos hist\u00f3ricos del siglo XX, los autores del trabajo identificaron las causas econ\u00f3micas que impulsaron la explotaci\u00f3n comercial de la fauna silvestre amaz\u00f3nica. Alrededor del a\u00f1o 1910, la econom\u00eda de la regi\u00f3n entr\u00f3 en colapso debido a la propagaci\u00f3n de la producci\u00f3n de l\u00e1tex de caucho en Malasia, que deriv\u00f3 en la p\u00e9rdida de competitividad del producto brasile\u00f1o. El comercio de pieles, hasta ese entonces escaso y enfocado en la explotaci\u00f3n de la corzuela colorada, se convirti\u00f3 en una alternativa de generaci\u00f3n de ingresos para parte de los 500 mil migrantes que hab\u00edan llegado a la zona durante las d\u00e9cadas anteriores y para los ind\u00edgenas que participaron en el ciclo del caucho.<\/p>\n<div id=\"attachment_245412\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_javelina_249-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245412\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_javelina_249-1-300x228.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"228\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">wing-chi poon\/ wikipedia <\/span><\/a> &#8230;y los pecar\u00edes de collar, est\u00e1n entre los animales m\u00e1s cazados en la Amazonia<span class=\"media-credits\">wing-chi poon\/ wikipedia <\/span><\/p><\/div>\n<p>Entre 1930 y 1960, la caza comercial pas\u00f3 a ser una de las principales actividades extractivas de la Amazonia. S\u00f3lo en 1967, con la Ley de Fauna, su pr\u00e1ctica qued\u00f3 prohibida. De todos modos, seg\u00fan Antunes, la promulgaci\u00f3n de resoluciones que permit\u00edan liquidar los <em>stocks<\/em> deriv\u00f3 en una intensificaci\u00f3n del comercio ilegal de pieles en la zona a comienzos de la d\u00e9cada de 1970.<\/p>\n<p><strong>El achicamiento de las poblaciones<\/strong><br \/>\nPese a la prohibici\u00f3n en vigencia desde hace casi cinco d\u00e9cadas, la caza sigue practic\u00e1ndose en todo Brasil. Uno de los ambientes en los cuales ese perjuicio se vuelve evidente es el Bosque Atl\u00e1ntico. Un estudio sobre los mam\u00edferos silvestres en el mayor territorio remanente continuo de esa selva, en la parte este del estado de S\u00e3o Paulo, indica que all\u00ed donde persiste la caza, provoca la extinci\u00f3n local de animales de gran porte, tales como el pecar\u00ed barbiblanco y el tapir (<em>Tapirus terrestris<\/em>). Esos grandes mam\u00edferos cumplen un papel fundamental en la dispersi\u00f3n de semillas, en la fertilizaci\u00f3n del suelo y en la renovaci\u00f3n de la selva.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/068-073_caca_esp2017.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-245518\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/068-073_caca_esp2017-300x260.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"260\" \/><\/a>En este trabajo, coordinado por el bi\u00f3logo Mauro Galetti, docente del Departamento de Ecolog\u00eda de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) en la localidad de Rio Claro, los investigadores recorrieron alrededor de 4.000 kil\u00f3metros de 13 \u00e1reas de Serra do Mar y registraron la densidad de 44 especies de mam\u00edferos y la biomasa total de ocho de \u00e9stas. \u201cNo basta con tener muchos mam\u00edferos\u201d, afirma el ec\u00f3logo Ricardo Bovendorp, investigador que actualmente realiza una pasant\u00eda posdoctoral en la Unesp. \u201cEs necesario que existan grandes animales, tales como tapires y pecar\u00edes barbiblancos, que no tiene reemplazantes en las funciones ecol\u00f3gicas que ejercen en el ecosistema\u201d, explica el investigador, uno de los autores del art\u00edculo en el cual se describieron los resultados, en una edici\u00f3n reciente de <em>Animal Conservation<\/em>.<\/p>\n<p>Una de las causas de la caza propagada de animales silvestres es la falta de protecci\u00f3n efectiva en \u00e1reas de protecci\u00f3n ambiental. \u201cEn el Parque Estadual de Ilha do Cardoso, en el litoral sur de S\u00e3o Paulo, dos de los 34 pecar\u00edes barbiblancos que estamos monitoreando con radiocollares fueron cazados\u201d, afirma Galetti.<\/p>\n<div id=\"attachment_245409\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_2jg6147_249-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245409\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_2jg6147_249-1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves, REALIZADA EN EL ACUARIO DE S\u00c3O PAULO <\/span><\/a> Vulnerabilidad en el agua: de los 113 mil manat\u00edes capturados durante el siglo pasado, quince mil fueron cazados en 1938<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves, REALIZADA EN EL ACUARIO DE S\u00c3O PAULO <\/span><\/p><\/div>\n<p>El equipo de la Unesp observ\u00f3 tambi\u00e9n que \u00e1reas de caza intensa pueden albergar una cantidad similar de mam\u00edferos a la de regiones en las cuales no se matan animales. La diferencia radica en que, donde se caza, s\u00f3lo se encuentran pr\u00e1cticamente animales de peque\u00f1o porte, tales como tit\u00edes y roedores, lo que puede traer aparejado un desequilibrio ambiental irreversible. \u201cSin grandes mam\u00edferos, las plantas con semillas grandes corren el riesgo de desaparecer\u201d, comenta la ec\u00f3loga Carolina Bello, alumna de doctorado de Galetti. A finales de 2015, la investigadora y Galetti publicaron en <em>Science Advances<\/em> un estudio en el cual demostraron que la disminuci\u00f3n de la fauna del Bosque Atl\u00e1ntico afecta la capacidad de la selva para retirar carbono de la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>Pero el impacto de la caza sobre las poblaciones de los grandes mam\u00edferos no es una exclusividad de Brasil. Galetti y el ec\u00f3logo brasile\u00f1o Carlos Peres, docente de la Universidad de East Anglia, en Inglaterra, participaron en un estudio internacional en el cual se evalu\u00f3 el estado de preservaci\u00f3n de 301 especies de mam\u00edferos de distintas regiones del mundo que corren riesgo de extinci\u00f3n debido a la caza. La matanza de animales para la alimentaci\u00f3n o para la extracci\u00f3n de marfil, de los cuernos o de los huesos \u2013los dos \u00faltimos tienen fama medicinal en Asia\u2013 est\u00e1n diezmando a algunas poblaciones, de acuerdo con el trabajo publicado en octubre en la revista <em>Royal Society Open Science<\/em>. \u201cLos elefantes africanos han perdido la mitad de su poblaci\u00f3n durante los \u00faltimos 30 a\u00f1os debido a la caza y a la p\u00e9rdida de h\u00e1bitat\u201d, comenta Peres.<\/p>\n<div id=\"attachment_245414\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_melanosuchus_249-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245414\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_melanosuchus_249-1-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"194\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Whaldener Endo\/ wikipedia <\/span><\/a> El caim\u00e1n negro, un predador codiciado por su cuero negro<span class=\"media-credits\">Whaldener Endo\/ wikipedia <\/span><\/p><\/div>\n<p>De acuerdo con el estudio, la mayor\u00eda de los mam\u00edferos amenazados por la caza se encuentran en regiones con grandes desigualdades sociales. En esos lugares, los animales silvestres sirven como fuente de ingresos y de prote\u00ednas, y se los captura con trampas, lo cual magnifica los da\u00f1os. Estudios realizados en \u00c1frica Central muestran que una cuarta parte de los animales capturados en armadillas se pudren en la naturaleza o son devorados por otros animales. Otra tercera parte escapan heridos, y pueden morir horas o d\u00edas despu\u00e9s. En un estudio anterior realizado en un \u00e1rea de conservaci\u00f3n de Zimbabue se verific\u00f3 que 1.400 grandes mam\u00edferos capturados en trampas se pudrieron entre 2005 y 2009. Aparte del desperdicio, esa forma de caza suele arrojar como resultado la captura de hembras, que pueden estar pre\u00f1adas, y de ejemplares j\u00f3venes, que tendr\u00edan una larga vida reproductiva por delante, situaciones sumamente perjudiciales para algunas especies.<\/p>\n<p><strong>Permiso controlado<\/strong><br \/>\nFrente a ese panorama, los investigadores alegan que, en algunas regiones, la prohibici\u00f3n total ser\u00eda m\u00e1s nociva que la autorizaci\u00f3n de captura de animales en condiciones espec\u00edficas y con una rigurosa inspecci\u00f3n. Esta idea no es nueva. En la mayor parte de Estados Unidos, se permite la caza del venado de cola blanca (<em>Odocoileus virginianus<\/em>) y su poblaci\u00f3n se mantiene estable. \u201cEs uno de los mam\u00edferos de gran porte mejor estudiados del mundo, incluso porque es necesario el ajuste de cuotas de caza sostenible\u201d, afirma Peres, quien tambi\u00e9n colabor\u00f3 con el estudio de <em>Science Advances<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_245416\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_south_american_tapir_249-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-245416\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/046_bichos_south_american_tapir_249-1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">charlesjsharp\/ wikipedia<\/span><\/a> El tapir, un dispersor de semillas que desapareci\u00f3 de algunos fragmentos de Bosque Atl\u00e1ntico<span class=\"media-credits\">charlesjsharp\/ wikipedia<\/span><\/p><\/div>\n<p>Peres y Antunes plantean que en Brasil algunos mecanismos podr\u00edan permitir que poblaciones tradicionales de la Amazonia fuesen autorizadas a cazar determinadas especies de animales, s\u00f3lo con fines de subsistencia: la Ley de Delitos Ambientales, de 1998, permite la caza en situaciones excepcionales, tales como las de extrema necesidad. Otra ley, que en 2000 estableci\u00f3 el Sistema Nacional de Unidades de Conservaci\u00f3n, asegura el acceso de las poblaciones tradicionales a los recursos naturales como una forma de valorar su conocimiento y su cultura. No obstante, los investigadores subrayan que ese permiso s\u00f3lo podr\u00eda concretarse mediante un manejo bastante criterioso y continuo, en zonas ampliamente cubiertas de bosques y sin carreteras, de preferencia en unidades de conservaci\u00f3n. Este modelo, seg\u00fan afirman, s\u00f3lo ser\u00eda aplicable en algunas regiones de la Amazonia. \u201cEn el Bosque Atl\u00e1ntico contempor\u00e1neo ser\u00eda inimaginable\u201d, afirma Peres.<\/p>\n<p>La idea ser\u00eda hacer algo en los moldes del manejo del piraruc\u00fa (<em>Arapaima gigas<\/em>) realizado en partes de la Amazonia. La captura del piraruc\u00fa, uno de los mayores peces de agua dulce del mundo, est\u00e1 prohibida en la regi\u00f3n. Pero el manejo comunitario que se lleva a cabo en algunas reservas de desarrollo sostenible y en territorios ind\u00edgenas ha hecho posible la pesca sostenible y el aumento de la poblaci\u00f3n. Los investigadores plantean algo an\u00e1logo para la caza. Peres sugiere que ser\u00eda posible estipular qu\u00e9 especies tendr\u00edan su caza permitida \u2013por ejemplo, aqu\u00e9llas que tienen un alto \u00edndice reproductivo\u2013 o restringir la captura \u00fanicamente a los machos adultos. \u201cDe este modo\u201d, sugiere Antunes, \u201cquiz\u00e1 se vuelva posible contemplar las necesidades de las poblaciones tradicionales y mantener estable la poblaci\u00f3n de esas especies de animales\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nANTUNES, A. P. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/advances.sciencemag.org\/content\/2\/10\/e1600936.abstract\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Empty forest or empty rivers? A century of commercial hunting in Amazonia<\/a>. <strong>Science Advances<\/strong>. 12 oct. 2016.<br \/>\nGALETTI, M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/acv.12311\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Defaunation and biomass collapse of mammals in the largest Atlantic forest remnant<\/a>. <strong>Animal Conservation<\/strong>. En prensa.<br \/>\nRIPPLE, W. J. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/rsos.royalsocietypublishing.org\/content\/3\/10\/160498.abstract\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Bushmeat hunting and extinction risk to the world\u2019s mammals<\/a>. <strong>Royal Society Open Science<\/strong>. v. 3 (20). sept. 2016.<br \/>\nCAMPOS-SILVA, J. V y PERES, C. A. <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC5059620\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Community-based management induces rapid recovery of a high-value tropical freshwater fishery<\/a>. <strong>Scientific Reports<\/strong>. 12 oct. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Prohibida en Brasil desde la d\u00e9cada de 1960, esta actividad diezm\u00f3 poblaciones de diversas especies de animales y elev\u00f3 el riesgo de desequilibrio ambiental ","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275],"coauthors":[105,1539],"class_list":["post-245408","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=245408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245408\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=245408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=245408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=245408"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=245408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}