{"id":247857,"date":"2017-10-26T15:00:57","date_gmt":"2017-10-26T17:00:57","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=247857\/"},"modified":"2017-10-26T15:03:53","modified_gmt":"2017-10-26T17:03:53","slug":"pesca-prehistorica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/pesca-prehistorica\/","title":{"rendered":"Pesca prehist\u00f3rica"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_247860\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/022_sambaqui_01_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-247860\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/022_sambaqui_01_alta-300x255.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"255\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Elias Levy\/ Flickr  <\/span><\/a> Tibur\u00f3n blanco: una de las m\u00e1s de 20 especies de esos peces que pescaban los pueblos que erigieron los sambaqu\u00edes<span class=\"media-credits\">Elias Levy\/ Flickr  <\/span><\/p><\/div>\n<p>La costa brasile\u00f1a alberga m\u00e1s de dos mil sambaqu\u00edes conocidos, vestigios arqueol\u00f3gicos relacionados con las pr\u00e1cticas funerarias y la dieta de los primeros habitantes del litoral. En el idioma tup\u00ed del cual procede esta palabra, sambaqu\u00ed quiere decir amontonamiento o mont\u00edculo de conchas [conchal o conchero]. Los pescadores y recolectores prehist\u00f3ricos, que ocuparon las costas del Atl\u00e1ntico, enterraban a sus muertos en fosas poco profundas recubiertas por conchas y restos de peces, acompa\u00f1ados de utensilios de piedra y hueso. Con el paso del tiempo, los lugares m\u00e1s utilizados para sepulturas acumularon gran cantidad de materiales y se formaron peque\u00f1as lomas, algunas de hasta 30 metros (m) de altura, tal como puede comprobarse en sitios arqueol\u00f3gicos del estado de Santa Catarina. Seg\u00fan un estudio llevado a cabo por investigadores de R\u00edo de Janeiro, S\u00e3o Paulo y R\u00edo Grande do Sul, la pesca realizada por los amerindios en ciertos tramos del litoral fluminense, cuyos vestigios quedaron registrados en los sambaqu\u00edes, pudo haber representado la primera amenaza significativa a las existencias naturales de ciertas especies de peces, tales como corvinas y tiburones.<\/p>\n<p>Los autores del trabajo analizaron m\u00e1s de seis mil fragmentos \u00f3seos, dientes y otolitos (c\u00e1lculos calc\u00e1reos que se forman en el o\u00eddo interno) de peces hallados en 13 sambaqu\u00edes de la costa de R\u00edo de Janeiro. Estos sitios se encuentran ubicados entre las bah\u00edas de Ilha Grande, en Angra dos Reis, e Ilha do Cabo Frio, en Arraial do Cabo, y su antig\u00fcedad oscila entre 5.600 y 700 a\u00f1os (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/sambaqui_mapa2_esp_247.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>vea el mapa<\/em><\/a>). Un an\u00e1lisis de este material, que forma parte del patrimonio arqueol\u00f3gico del Museo Nacional de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (MN-UFRJ), les proporcion\u00f3 una idea aproximada de la cantidad y del tama\u00f1o de los ejemplares capturados a lo largo de algunos miles de a\u00f1os. Tambi\u00e9n les sirvi\u00f3 como base para arribar a la conclusi\u00f3n de que la captura de peces era una actividad muy desarrollada y diversificada antes de la llegada de los europeos a Brasil. En ese archivo se identificaron 97 especies de peces. \u201cEsa cifra representa el 37% de todas las especies de peces que se han registrado hasta hoy en ese segmento del litoral fluminense\u201d, comenta el paleont\u00f3logo marino Orangel Aguilera, de la Universidad Federal Fluminense (UFF) de Niter\u00f3i, coordinador del estudio, que fue publicado el 29 de julio en el peri\u00f3dico <em>PLOS ONE<\/em>. \u201cEsos pueblos realmente dominaban el arte de la pesca\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/sambaqui_mapa1_esp_247.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-247858\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/sambaqui_mapa1_esp_247-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Las caracter\u00edsticas del registro arqueol\u00f3gico de algunas especies marinas halladas com\u00fanmente en esos conchales indican que ciertos tipos de peces habr\u00edan sido capturados en exceso, o bien bajo la forma de ejemplares muy j\u00f3venes, pescados a veces en \u00e1reas que funcionaban como nido de cr\u00eda de esas especies. Esta pr\u00e1ctica habr\u00eda inaugurado el proceso de vulnerabilidad o incluso el de disminuci\u00f3n de las poblaciones costeras de algunas variedades de peces. Seg\u00fan Aguilera, los pueblos concheros, a los que en portugu\u00e9s se denomina tambi\u00e9n <em>sambaquieiros<\/em>, pescaban en distintos \u00e1mbitos marinos, en \u00e1reas playas y en aguas profundas, desde playas arenosas pegadas a la costa hasta el lecho rocoso del oc\u00e9ano repleto de peces. Pese a que hay registros arqueol\u00f3gicos que indican que el hombre pesca desde hace al menos 40 mil a\u00f1os, existen pocos estudios sobre un eventual impacto ambiental por la captura de peces en la prehistoria. Un trabajo singular, llevado a cabo en 2010 por el Centro de Investigaciones Pesqueras de Cuba, sugiere incluso que los amerindios no dispon\u00edan de la tecnolog\u00eda necesaria como para explotar la mayor parte de la abundancia de seres marinos del Caribe, conclusi\u00f3n refutada ahora por el investigador de la UFF.<\/p>\n<p>Los vestigios marinos recuperados en los sambaqu\u00edes fluminenses son testimonio de una actividad de pesca intensiva en aquella regi\u00f3n. La especie con mayor cantidad de registros y, probablemente, la que capturaron con mayor asiduidad los pescadores-recolectores del litoral fluminense, es la corvina rubia (<em>Micropogonias furnieri<\/em>). Se estudiaron 5.532 otolitos de esta especie, que habita los lechos lodosos y arenosos de las aguas costeras o de estuarios y puede alcanzar unos 70 cent\u00edmetros (cm) de largo. \u201cEn la actualidad, la corvina rubia es la segunda especie m\u00e1s pescada en el litoral brasile\u00f1o, tan s\u00f3lo detr\u00e1s de la sardina\u201d, informa el ocean\u00f3grafo Ac\u00e1cio Tom\u00e1s, investigador del Instituto de Pesca de Santos y coautor del estudio. \u201cLos pueblos primitivos tambi\u00e9n deben haber pescado sardinas, pero desgraciadamente no contamos con registros de esa especie entre el material recolectado en los conchales fluminenses\u201d, explica Tom\u00e1s. En 11 de los 13 sitios arqueol\u00f3gicos estudiados se hallaron vestigios de <em>M. furnieri<\/em>. La ubicuidad de la especie en los sambaqu\u00edes permiti\u00f3 calcular el impacto causado por la pesca en las existencias de corvinas durante los \u00faltimos cinco mil a\u00f1os. Seg\u00fan estimaciones de los cient\u00edficos, se produjo una reducci\u00f3n del 28% en el tama\u00f1o medio de las corvinas desde aquella \u00e9poca hasta los d\u00edas actuales a causa de la explotaci\u00f3n continua de la especie.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/sambaqui_mapa2_esp_247.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-247859\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/sambaqui_mapa2_esp_247-300x170.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"170\" \/><\/a>A Orangel Aguilera y sus colaboradores tambi\u00e9n les llam\u00f3 la atenci\u00f3n la marcada presencia de vestigios de tiburones adultos y cr\u00edas, sobre todo, de algunas especies con h\u00e1bitat oce\u00e1nico (lejos de la costa). Examinaron 660 v\u00e9rtebras fosilizadas, adem\u00e1s de dientes y huesos del cr\u00e1neo de m\u00e1s de 20 especies diferentes de esos peces, tales como el tibur\u00f3n blanco (<em>Carcharodon carcharias<\/em>), el tibur\u00f3n toro (<em>Carcharias taurus<\/em>), el tibur\u00f3n tigre (<em>Galeocerdo cuvier<\/em>) y el tibur\u00f3n martillo (<em>Sphyma lewini<\/em>). Los autores del trabajo interpretan esa abundancia de registros como un indicio de que las poblaciones que erigieron los sambaqu\u00edes eran muy diestras en el arte de la pesca.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los c\u00e1lculos de los investigadores, los huesos estudiados pertenecieron a ejemplares cuya longitud oscilaba entre unos 30 cm, en el caso de las cr\u00edas, y 2,5 m, para los ejemplares adultos. Los tiburones que capturaban estos pueblos eran casi siempre menores que el tama\u00f1o promedio estimado actualmente para esas mismas especies, actualmente consideradas vulnerables o en riesgo de extinci\u00f3n. Probablemente hayan sido fruto de una pesca excesiva en \u00e1reas de cr\u00eda, importante para el mantenimiento de la capacidad reproductiva de esos animales. Entre los restos de rayas presentes en los conchales, los m\u00e1s abundantes fueron los de rayas jaspeadas, tambi\u00e9n denominadas chuchos (<em>Aetobatus narinari<\/em>).<\/p>\n<div id=\"attachment_247861\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/024_sambaqui_01_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-247861\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/024_sambaqui_01_alta-300x110.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"110\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cl\u00e1udio D. Timm\/ Wikipedia  <\/span><\/a> Corvina rubia: esta especie era la m\u00e1s pescada entre los sambaquieiros fluminenses<span class=\"media-credits\">Cl\u00e1udio D. Timm\/ Wikipedia  <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfCanoas y redes de pesca?<\/strong><br \/>\nLa ubicaci\u00f3n de los sitios arqueol\u00f3gicos constituye un indicador de que los amerindios no se instalaron por azar en esas latitudes. Los 13 sambaqu\u00edes se distribuyen sobre una franja de alrededor de 270 kil\u00f3metros del litoral fluminense conocida por ser un \u00e1rea de surgencia o afloramiento de aguas profundas, ricas en nutrientes. En los puntos de la costa donde ocurre este fen\u00f3meno oceanogr\u00e1fico tiende a haber mayores concentraciones de peces. \u201cEstos pueblos eran grandes recolectores de mariscos, pero esa comida no era suficiente para alimentarlos. Su sost\u00e9n eran, b\u00e1sicamente, los peces\u201d, dice la arque\u00f3loga Tania Andrade Lima, del MN-UFRJ, otra de las coautoras del estudio. \u201cEllos conoc\u00edan muy bien el h\u00e1bitat marino y pescaban, tanto en la costa como en alta mar\u201d. M\u00e1s all\u00e1 de que constitu\u00edan la base de la dieta de esos abor\u00edgenes, los seres marinos capturados tambi\u00e9n pudieron utilizarse en rituales funerarios, como es el caso de las conchas enterradas junto a los muertos, o en la confecci\u00f3n de objetos decorativos. Los dientes de tibur\u00f3n se perforaban para utilizarlos como piezas de collares, un tipo de adorno hallado com\u00fanmente en los sambaqu\u00edes.<\/p>\n<p>Si bien todos los conchales analizados en el estudio se encuentran en las cercan\u00edas de una zona de surgencia, los sitios pueden agruparse de acuerdo con algunas particularidades geogr\u00e1ficas. El sambaqu\u00ed de Acai\u00e1 est\u00e1 ubicado en Ilha Grande. Los sitios de Algod\u00e3o, Major, Bigode, Caieira y Peri, se encuentran en islotes o en \u00e1reas rocosas costeras de Ba\u00eda do Ribeira, en Angra dos Reis. Por su parte, Camboinhas se alza sobre una planicie arenosa costera dominada por lagunas en la regi\u00f3n oce\u00e1nica de Niter\u00f3i. Los sambaqu\u00edes de Saquarema, Beirada, Manitiba y Ponte do Girau ocupan un espacio de llanuras arenosas, tambi\u00e9n enmarcado por lagunas costeras, en la regi\u00f3n de Saquarema. Finalmente, Ilha do Cabo Frio, en el municipio de Arraial do Cabo, alberga dos sitios: Usiminas, sobre un sustrato rocoso, y el hom\u00f3nimo Ilha do Cabo Frio, sobre una zona de dunas.<\/p>\n<div id=\"attachment_247862\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/024_sambaqui_02_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-247862\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/024_sambaqui_02_alta-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Lopes <em>et al.<\/em> 2016. <em>PLOS ONE<\/em><\/span><\/a> Dientes de tibur\u00f3n: usados como cuentas de collares<span class=\"media-credits\">Lopes <em>et al.<\/em> 2016. <em>PLOS ONE<\/em><\/span><\/p><\/div>\n<p>Para explotar tal diversidad de ambientes marinos, los investigadores plantean la hip\u00f3tesis de que los pueblos del pasado desarrollaron estrategias y herramientas de pesca. La captura de ejemplares marinos probablemente se habr\u00eda beneficiado por el empleo de l\u00edneas y redes de enmalle fabricadas con fibras vegetales, anzuelos y arpones confeccionados con huesos de animales. La b\u00fasqueda de especies que habitaban lejos de la costa o de islas estrat\u00e9gicas para la pesca en mar abierto requer\u00eda el uso de alguna forma de embarcaci\u00f3n. \u201cNo disponemos de registros arqueol\u00f3gicos de canoas o redes, que se elaboraban con madera y fibras vegetales que no perduran en el tiempo\u201d, explica Aguilera, quien cont\u00f3 con la ayuda de dos alumnas de posgrado de la UFF \u2012Mariana Lopes y Thayse Bertucci\u2012 para la elaboraci\u00f3n del art\u00edculo. Empero, hay evidencias indirectas acerca de que los nativos americanos eran eximios pescadores: en los conchales se hallaron proyectiles hechos de hueso, que se habr\u00edan empleado para asestarle el golpe de gracia a espec\u00edmenes de gran porte; herramientas de piedra, tambi\u00e9n presentes en algunos sitios, podr\u00edan haberse utilizado para la confecci\u00f3n de canoas.<\/p>\n<p>El arque\u00f3logo Paulo DeBlasis, del Museo de Arqueolog\u00eda y Etnograf\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MAE-USP), estudioso de los sambaqu\u00edes de la costa brasile\u00f1a, en particular, los del estado de Santa Catarina, elogia el trabajo de Aguilera y sus colegas. \u201cEl art\u00edculo adopta un abordaje muy interesante al respecto de la relaci\u00f3n de los pueblos de los concheros con la pesca marina\u201d, afirma. Seg\u00fan el arque\u00f3logo del MAE, a\u00fan hoy en d\u00eda, algunos cient\u00edficos m\u00e1s tradicionalistas consideran que, debido a la abundancia de conchas en los sambaqu\u00edes, la base de la dieta de los habitantes prehist\u00f3ricos del litoral estaba constituida por los frutos de mar. \u201cEn Santa Catarina, tambi\u00e9n hay sitios arqueol\u00f3gicos en islas. Desde hace tiempo, tenemos la sospecha de que\u00a0 eran grandes pescadores, adem\u00e1s de cazar mam\u00edferos marinos y terrestres\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_247863\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/025_sambaqui_01_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-247863\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/025_sambaqui_01_alta-300x160.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"160\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Lopes <em>et al.<\/em> 2016. <em>PLOS ONE<\/em><\/span><\/a> Vestigios de otros peces de los sambaquis fluminenses: se analizaron m\u00e1s de seis mil piezas<span class=\"media-credits\">Lopes <em>et al.<\/em> 2016. <em>PLOS ONE<\/em><\/span><\/p><\/div>\n<p>No se sabe hasta qu\u00e9 punto las plantas y los cultivos agr\u00edcolas tambi\u00e9n formaron parte del men\u00fa de los amerindios costeros. Hace cinco a\u00f1os, la bioantrop\u00f3loga Sabine Eggers, del Instituto de Biociencias (IB) de la USP, reconstruy\u00f3 la dieta de Luzio, un aborigen americano que vivi\u00f3 hace unos 10 mil a\u00f1os en un sambaqu\u00ed del r\u00edo de la zona de Vale do Ribeira (S\u00e3o Paulo), a alrededor de 100 kil\u00f3metros de distancia de la costa actual. El resultado de ese estudio fue sorprendente: Luzio se alimentaba con carne de caza, tub\u00e9rculos, frutas y casi ning\u00fan pez o crust\u00e1ceo, ni de agua dulce ni marino. No obstante, a juzgar por el nuevo trabajo realizado con el material de los sambaqu\u00edes de R\u00edo de Janeiro, a los pueblos antiguos de la costa fluminense les gustaba tambi\u00e9n comer un buen pescado.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nLOPES, M. S.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371%2Fjournal.pone.0154476\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The path towards endangered species: Prehistoric fisheries in Southeastern Brazil<\/a>. <strong>PLOS ONE<\/strong>. 29 de jun. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los amerindios pescaban tiburones y corvinas en las costas de R\u00edo de Janeiro","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[270,271,310,320,324],"coauthors":[101],"class_list":["post-247857","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-antropologia-es","tag-arqueologia-es","tag-historia-es","tag-nutricion","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247857","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=247857"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247857\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=247857"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=247857"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=247857"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=247857"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}