{"id":247930,"date":"2017-10-26T15:10:43","date_gmt":"2017-10-26T17:10:43","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=247930\/"},"modified":"2017-10-26T15:10:43","modified_gmt":"2017-10-26T17:10:43","slug":"los-zorros-de-america","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-zorros-de-america\/","title":{"rendered":"Los zorros de Am\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_247931\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/051_raposa_01_247_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-247931\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/051_raposa_01_247_alta-300x192.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"192\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cintia Posas<\/span><\/a> El zorro de dientes peque\u00f1os procrea en el estado de S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Cintia Posas<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con especies distribuidas por todos los continentes, a excepci\u00f3n del ant\u00e1rtico, los zorros no gozan de mucha popularidad en Brasil. No es que tengan mala fama: a decir verdad, su existencia pasa casi desapercibida, pese a que son v\u00edctimas frecuentes de atropellamientos en las carreteras. Los propios bi\u00f3logos no suelen prestarles atenci\u00f3n, pero el grupo del genetista Eduardo Eizirik, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Rio Grande do Sul (PUC-RS), ha empezado a reconstruir la historia de la diversificaci\u00f3n de estos animales en Am\u00e9rica del Sur y apunta de qu\u00e9 modo las alteraciones en el ambiente pueden afectar gen\u00e9ticamente a estas especies, aunque no se puede afirmar que esto les cause problemas a los animales.<\/p>\n<p>De acuerdo con un art\u00edculo publicado en la edici\u00f3n de julio-septiembre de la revista <em>Genetics and Molecular Biology<\/em>, el zorro de dientes peque\u00f1os (<em>Lycalopex vetulus<\/em>) fue la primera especie de este grupo de c\u00e1nidos que divergi\u00f3 evolutivamente de los linajes norteamericanos, hace entre 1 y 1,3 millones de a\u00f1os, despu\u00e9s de que un ancestro com\u00fan atraves\u00f3 el istmo de Panam\u00e1 rumbo al sur. Entre las ocho especies de zorros sudamericanos, \u00e9sta es la \u00fanica que se restringe a Brasil, habitando de toda la extensi\u00f3n del Cerrado, la sabana brasile\u00f1a, y afecta a los paisajes abiertos. Los an\u00e1lisis realizados por la genetista Ligia Tchaicka como parte de su doctorado dirigido por Thales de Freitas, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), y codirigido por Eizirik, muestran que el surgimiento y la diversificaci\u00f3n del g\u00e9nero <em>Lycalopex<\/em> ocurrieron en Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p>Esta conclusi\u00f3n se encuadra en la hip\u00f3tesis planteada por otros grupos, que indica que una elevaci\u00f3n del nivel del mar habr\u00eda separado a Am\u00e9rica del Sur en dos partes durante el Pleistoceno. Esta divisi\u00f3n habr\u00eda dejado a un grupo en el este brasile\u00f1o, que dio origen a la zorro de dientes peque\u00f1os, y a otro occidental, que se expandi\u00f3 hasta la regi\u00f3n de los Andes y all\u00ed se diversific\u00f3 dando origen a las otras especies.<\/p>\n<p><strong>H\u00edbridos<\/strong><br \/>\nAl comparar el material gen\u00e9tico de cinco especies de zorros de Am\u00e9rica del Sur, Tchaicka, en la actualidad docente de la Universidad del Estado Maranh\u00e3o (Uema), not\u00f3 otro enigma: algunos ejemplares que hab\u00edan sido clasificados como zorros grises de las pampas (<em>L. gymnocercus<\/em>) \u2013t\u00edpicos de la regi\u00f3n sur de Brasil, y tambi\u00e9n de Uruguay, Argentina, Paraguay y Bolivia\u2013 ten\u00edan el ADN mitocondrial (transmitido \u00fanicamente por v\u00eda materna) m\u00e1s emparentado con el zorro gris o chilla, <em>L. griseus<\/em>, ampliamente distribuido por Chile y Argentina, por ende, por las dos vertientes de los Andes. Una explicaci\u00f3n posible indicar\u00eda que estos zorros ser\u00edan a decir verdad h\u00edbridos; una conclusi\u00f3n sorprendente, ya que, pese a que existe una superposici\u00f3n entre las distribuciones de ambas especies, no existen registros de lugares donde las dos existan.<\/p>\n<p>Estudios m\u00e1s recientes y a\u00fan no publicados apuntaron otro foco de hibridaci\u00f3n, en este caso entre el zorro gris de las pampas y el zorro de dientes peque\u00f1os, en S\u00e3o Paulo. \u201cCon la desaparici\u00f3n gradual del Bosque Atl\u00e1ntico, el zorro va ocupando \u00e1reas abiertas y expandiendo su distribuci\u00f3n hacia fuera del dominio del Cerrado\u201d, explica el genetista. \u201cYa hab\u00edamos imaginado la posibilidad de que esta especie pudiera terminar encontr\u00e1ndose con el zorro gris de las pampas\u201d. La formaci\u00f3n de h\u00edbridos no es una novedad para \u00e9l, que ya ha encontrado resultados similares entre tigrillos (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2009\/05\/01\/encuentros-furtivos\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 159<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Es precisamente lo que est\u00e1 mostrando el trabajo del bi\u00f3logo Fabricio Garcez durante su maestr\u00eda y ahora en su doctorado, que cursa en el laboratorio de Eizirik, en la PUC-RS. Algunos animales con apariencia de <em>L. vetulus<\/em> tienen ADN mitocondrial de <em>L. gymnocercus<\/em>, una mezcla corroborada por marcadores presentes en el material gen\u00e9tico nuclear que cada animal recibe tanto del padre como de la madre. Garcez ahora est\u00e1 efectuando an\u00e1lisis gen\u00f3micos, con resultados preliminares que indican que todos los zorros paulistas que han tomado parte en muestras hasta el momento combinan material gen\u00e9tico de ambas especies. Los resultados tambi\u00e9n sugieren que al menos algunos de estos animales ya no eran de la primera generaci\u00f3n mestiza. Se\u00f1al de que los h\u00edbridos, en ese caso, son al menos parcialmente f\u00e9rtiles.<\/p>\n<p>\u201cEstamos viendo que el ADN de <em>L. gymnocercus<\/em> est\u00e1 invadiendo m\u00e1s las poblaciones de <em>L.<\/em> <em>vetulus<\/em> y no al contrario\u201d, comenta el docente de la PUC. Es una hibridaci\u00f3n muy probablemente causada por las alteraciones resultantes de la ocupaci\u00f3n humana, cosa que le genera preocupaci\u00f3n. \u201cA\u00fan no sabemos si este proceso causar\u00e1 cambios gen\u00e9ticos profundos, con efectos sobre la existencia de la especie\u201d, reflexiona Eizirik, quien present\u00f3 estos descubrimientos en el simposio sobre los 20 a\u00f1os de la gen\u00e9tica de la conservaci\u00f3n en Brasil, en el marco del congreso de la Sociedad Brasile\u00f1a de Gen\u00e9tica, realizado este mes en Caxambu, Minas Gerais.<\/p>\n<p>Para ampliar los estudios y profundizar la comprensi\u00f3n gen\u00e9tico de lo que est\u00e1 sucediendo con estos zorros, Eizirik sostiene que lo ideal ser\u00eda conformar una red \u2013tanto de investigadores como de gente no vinculada con la esfera acad\u00e9mica\u2013 que pudiera recolectar y compartir informaci\u00f3n, fotograf\u00edas e incluso muestras de material biol\u00f3gico extra\u00eddas de animales atropellados (los donantes involuntarios de material gen\u00e9tico m\u00e1s frecuentes), como as\u00ed tambi\u00e9n datos obtenidos en expediciones de campo y animales mantenidos en cautiverio.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nTCHAICKA, L. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S1415-47572016000300442&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Molecular assessment of the phylogeny and biogeography of a recently diversified endemic group of South American canids (Mammalia: Carnivora: Canidae)<\/a>. <strong>Genetics and Molecular Biology<\/strong>. v. 39, n. 3, p. 442-51. jul.\/ sep. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El desmonte promueve el surgimiento de h\u00edbridos","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,306,335],"coauthors":[1601],"class_list":["post-247930","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-genetica-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247930","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=247930"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247930\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=247930"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=247930"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=247930"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=247930"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}