{"id":247979,"date":"2017-10-26T15:16:34","date_gmt":"2017-10-26T17:16:34","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=247979\/"},"modified":"2017-10-26T15:34:47","modified_gmt":"2017-10-26T17:34:47","slug":"taller-juquery","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/taller-juquery\/","title":{"rendered":"Taller Juquery"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_247980\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/078_psico_01_247_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-247980\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/078_psico_01_247_alta.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"324\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/078_psico_01_247_alta.jpg 834w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/078_psico_01_247_alta-700x755.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/078_psico_01_247_alta-120x129.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/078_psico_01_247_alta-250x270.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo Os\u00f3rio Cesar\/ Colecci\u00f3n Juquery\/ Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar \t<\/span><\/a> En exposici\u00f3n: obras de autores desconocidos reflejan las emociones de los pacientes del hospital psiqui\u00e1trico<span class=\"media-credits\">Museo Os\u00f3rio Cesar\/ Colecci\u00f3n Juquery\/ Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar \t<\/span><\/p><\/div>\n<p>Retratos en colores vivos muestran hombres y mujeres con ojos grandes y mirada desconfiada. En una pintura, un cuchillo atraviesa una cabeza. En otra, el rojo intenso brota como sangre del lienzo. Entre los casi 100 trabajos reunidos en una exposici\u00f3n en el Museo de Salud P\u00fablica Em\u00edlio Ribas, ligado al Instituto Butantan, en S\u00e3o Paulo, pocos est\u00e1n firmados. Pero todos los autores padec\u00edan trastornos mentales y fueron pacientes del hospital psiqui\u00e1trico de Juquery, uno de los mayores centros de atenci\u00f3n en el \u00e1rea de Brasil. El actualmente denominado Complejo Hospitalario de Juquery lleg\u00f3 a su ocupaci\u00f3n m\u00e1xima en la d\u00e9cada de 1970, con alrededor de 15 mil pacientes, que inclu\u00edan a los detenidos por razones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Las obras, t\u00e1citamente, traen a la luz preguntas con respuestas inciertas \u2013\u00bfqu\u00e9 es arte? \u00bfqui\u00e9n es o qui\u00e9n puede ser artista?\u2013, y expresan expl\u00edcitamente el trabajo innovador del m\u00e9dico, cr\u00edtico de arte y m\u00fasico Os\u00f3rio Thaumaturgo Cesar (nacido en Para\u00edba, 1895-1979). A partir de la d\u00e9cada de 1920, como responsable de la secci\u00f3n de artes y despu\u00e9s como fundador y director de la Escuela Libre de Artes Pl\u00e1sticas de Juquery, valoriz\u00f3 la producci\u00f3n art\u00edstica de las personas con trastornos mentales, paralelo al trabajo iniciado por la psiquiatra Nise da Silveira (nacida en Alagoas, 1905-1999) en el Centro Psiqui\u00e1trico Nacional, en R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>Ambos convivieran con artistas, escritores y otros intelectuales, eran comunistas \u2013estuvieron presos varias veces\u2013 y defend\u00edan la libre expresi\u00f3n art\u00edstica como posibilidad de reequilibrio de las emociones de las personas con trastornos mentales, con base en los estudios sobre el inconsciente del m\u00e9dico neur\u00f3logo austr\u00edaco Sigmund Freud (1856-1939), creador del psicoan\u00e1lisis, y del psiquiatra Carl Gustav Jung (1875-1961), creador de la psicolog\u00eda anal\u00edtica. Este uso del arte despuntaba en Europa, en Estados Unidos y en otros pa\u00edses como Brasil, como una eventual alternativa a los tratamientos violentos que se emplearon a comienzos del siglo pasado, tales como la lobotom\u00eda, el electroshock y la inducci\u00f3n de fiebres para mitigar el descontrol mental. El uso de medicamentos para tratar los trastornos mentales s\u00f3lo empez\u00f3 en la d\u00e9cada de 1950.<\/p>\n<div id=\"attachment_247981\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/079_psico_01_247_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-247981\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/079_psico_01_247_alta.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/079_psico_01_247_alta.jpg 847w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/079_psico_01_247_alta-700x992.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/079_psico_01_247_alta-120x170.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/079_psico_01_247_alta-250x354.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo Os\u00f3rio Cesar\/ Colecci\u00f3n Juquery\/ Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar \t<\/span><\/a> Escultura de Maria Aparecida Dias<span class=\"media-credits\">Museo Os\u00f3rio Cesar\/ Colecci\u00f3n Juquery\/ Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar \t<\/span><\/p><\/div>\n<p>Aunque con las mismas motivaciones, Os\u00f3rio Cesar y Nise da Silveira siguieron abordajes distintos, tal como lo resalta la terapeuta ocupacional Elizabeth Ara\u00fajo Lima, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP) y autora del libro <em>Arte, cl\u00ednica e loucura: Territ\u00f3rio en muta\u00e7\u00e3o<\/em> (Summus Editorial\/ FAPESP, 2009), producto de su doctorado en psicolog\u00eda cl\u00ednica en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica (PUC) de S\u00e3o Paulo. Adepto al psicoan\u00e1lisis de Freud, Os\u00f3rio Cesar dirigi\u00f3 la Escuela Libre de Artes Pl\u00e1sticas con el prop\u00f3sito principal de ense\u00f1arles un oficio a los pacientes, para que pudiesen ejercerlo al dejar el hospital. Da Silveira adopt\u00f3 la psicolog\u00eda anal\u00edtica de Jung y se opon\u00eda a los traum\u00e1ticos tratamientos de la \u00e9poca. En 1946, al asumir la secci\u00f3n de terap\u00e9utica ocupacional del hospital de R\u00edo de Janeiro, empez\u00f3 a desarrollar su propio m\u00e9todo de tratamiento, vali\u00e9ndose de la producci\u00f3n de pinturas y esculturas para promover la reorganizaci\u00f3n mental de los pacientes.<\/p>\n<p>El trabajo de Da Silveira se volvi\u00f3 m\u00e1s conocido que el de Os\u00f3rio Cesar por diversas razones, seg\u00fan Ara\u00fajo Lima. Retratada en varias pel\u00edculas \u2013la m\u00e1s reciente es <em>Nise, o cora\u00e7\u00e3o da loucura<\/em>, de 2015, dirigida por Roberto Berliner\u2013, la psiquiatra cre\u00f3 en 1952 una instituci\u00f3n que se mantiene hasta los d\u00edas actuales, el Museo de Im\u00e1genes del Inconsciente, en R\u00edo de Janeiro, y guardaba los trabajos con cuidado para documentar la eventual mejor\u00eda del estado mental de los pacientes.<\/p>\n<p>Os\u00f3rio Cesar, por su parte, vendi\u00f3 algunas obras para ayudar a mantener su escuela y permaneci\u00f3 en el hospital hasta 1965, cuando se jubil\u00f3 por razones pol\u00edticas. Y la escuela qued\u00f3 desactivada en la d\u00e9cada de 1970. Los trabajos se dispersaron, hasta que los reuni\u00f3 en la d\u00e9cada de 1980 la historiadora del arte Maria Heloisa Corr\u00eaa de Toledo Ferraz, actualmente docente jubilada de la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la USP, con la ayuda de otros investigadores. Autora del libro <em>Arte e loucura: Limites do imprevis\u00edvel<\/em> (Lemos Editorial, 1998), Corr\u00eaa de Toledo Ferraz particip\u00f3 en el rescate de 2.258 trabajos y en la organizaci\u00f3n del Museo Os\u00f3rio Cesar, inaugurado en 1985 en uno de los antiguos pabellones del hospital.<\/p>\n<div id=\"attachment_247983\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/080_psico_01_247_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-247983\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/080_psico_01_247_alta.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/080_psico_01_247_alta.jpg 811w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/080_psico_01_247_alta-700x707.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/080_psico_01_247_alta-120x121.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/080_psico_01_247_alta-250x252.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Alice Brill\/ Colecci\u00f3n Instituto Moreira Salles<\/span><\/a> Producci\u00f3n intensa: taller de artes en la d\u00e9cada de 1950<span class=\"media-credits\">Alice Brill\/ Colecci\u00f3n Instituto Moreira Salles<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cCon su mirada de cr\u00edtico de arte\u201d, dice la historiadora Josiane Oliveira, directora del Museo Em\u00edlio Ribas, \u201cOs\u00f3rio Cesar puso de relieve la calidad de la producci\u00f3n art\u00edstica de las personas con trastornos mentales a punto tal de organizar exposiciones en espacios p\u00fablicos y museos de arte de las obras producidas en el Juquery\u201d. La primera fue en 1933, integrando el <em>Mes de los locos y los ni\u00f1os<\/em>, organizado por el artista Fl\u00e1vio de Carvalho (1899-1973) en el Club de Artistas Modernos. El Museo de Arte de S\u00e3o Paulo (Masp) organiz\u00f3 tres exposiciones de obras del Juquery, la primera en 1948, otra en 1954 y, con la colecci\u00f3n donada por Os\u00f3rio Cesar, la m\u00e1s reciente, en 2015.<\/p>\n<p>Os\u00f3rio Cesar creci\u00f3 en medio de la m\u00fasica en Jo\u00e3o Pessoa, la capital del estado de Para\u00edba. Nieto de un director de bandas que incentivaba a los habitantes a escuchar \u00f3peras, sobrino de un guitarrista y compositor de vals e hijo de un director de coro y profesor de teor\u00eda musical, gan\u00f3 dinero como violinista y profesor de viol\u00edn para mantenerse mientras estudiaba odontolog\u00eda en S\u00e3o Paulo, de 1912 a 1916. Posteriormente curs\u00f3 medicina en R\u00edo de Janeiro y empez\u00f3 a trabajar en 1925 en el Juquery como m\u00e9dico asistente del laboratorio de anatom\u00eda patol\u00f3gica.<\/p>\n<p><strong>Violinista y anatomista<\/strong><br \/>\nOs\u00f3rio Cesar era uno de los encargados de las autopsias, a trav\u00e9s de las cuales se procuraba asociar eventuales alteraciones cerebrales al desequilibrio mental. Quedaron unos 200 cerebros y otras piezas anat\u00f3micas de pacientes de las d\u00e9cadas de 1920 y 1930, mantenidas en frascos con formol en estantes de madera en seis salas de uno los edificios del Juquery. Al atravesar la entrada de una de ellas, puede verse un cerebro de un paciente de 35 a\u00f1os con microcefalia, de fecha no registrada. En una sala situada m\u00e1s adelante se encuentra otro material poco explorado: los libros de autopsias de 1921 a 1979 y decenas de cajas apiladas con alrededor de cinco mil negativos fotogr\u00e1ficos de vidrio.<\/p>\n<div id=\"attachment_247984\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/081_psico_01_247_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-247984\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/081_psico_01_247_alta.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"328\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/081_psico_01_247_alta.jpg 640w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/081_psico_01_247_alta-120x131.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/081_psico_01_247_alta-250x273.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo Os\u00f3rio Cesar\/ Colecci\u00f3n Juquery\/ Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar<\/span><\/a> Ficha laboral de Os\u00f3rio Cesar, en 1937<span class=\"media-credits\">Museo Os\u00f3rio Cesar\/ Colecci\u00f3n Juquery\/ Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Tan pronto como lleg\u00f3 al Juquery, Os\u00f3rio Cesar observ\u00f3 que los pacientes dibujaban en el piso y en las paredes o hac\u00edan esculturas con miga de pan. \u201cLe sorprendi\u00f3 la cercan\u00eda de los trabajos con respecto al arte moderno, valorando as\u00ed el trabajo de los pacientes\u201d, comenta Ara\u00fajo Lima. En Alemania, el efecto fue inverso, acota la investigadora. Los nazis se valieron de la proximidad del entonces as\u00ed llamado arte de locos con respecto al arte moderno para combatir al arte moderno, tenido como indeseable y perjudicial para el pueblo. Seg\u00fan Ara\u00fajo Lima, el m\u00e9dico brasile\u00f1o cre\u00eda que la expresi\u00f3n art\u00edstica de los denominados enajenados \u201cera una necesidad indispensable a la vida de encierro a la que estaban sometidos, al permitirles refugiarse en un mundo de belleza\u201d.<\/p>\n<p>En 1929, Os\u00f3rio Cesar public\u00f3 su primero libro, <em>A express\u00e3o art\u00edstica nos alienados<\/em>, en el cual analizaba dibujos, pinturas, esculturas y poes\u00edas de pacientes del Juquery a la luz de la psicoan\u00e1lisis. \u201cEl loco no es un individuo despreciable que merezca el desinter\u00e9s de la sociedad\u201d, escribi\u00f3. \u201cDentro de su mundo circundante y de su \u2018yo\u2019 interior, tiene su punto de vista anormal. Fuera de all\u00ed es un hombre tan perfecto como cualquier otro.\u201d<\/p>\n<p>Ese libro \u201cfue una obra de referencia obligatoria, no s\u00f3lo para aqu\u00e9llos que se dedicaban a la psiquiatr\u00eda, sino tambi\u00e9n para la intelectualidad de nuestro pa\u00eds\u201d, comenta Corr\u00eaa de Toledo Ferraz en su libro. Psiquiatras de S\u00e3o Paulo y de R\u00edo de Janeiro lo incentivaron a proseguir sus estudios. Jo\u00e3o Fernando Marcolan, profesor de enfermer\u00eda psiqui\u00e1trica de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), viene examinando las historias cl\u00ednicas de los pacientes desde 2015. Y encontr\u00f3 registros de m\u00e9dicos que derivaban pacientes a las clases de arte, lo que indica que los beneficios de esas actividades ya se reconoc\u00edan a finales de la d\u00e9cada de 1920.<\/p>\n<div id=\"attachment_247985\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/081_psico_02_247_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-247985\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/081_psico_02_247_alta.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"418\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/081_psico_02_247_alta.jpg 359w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/081_psico_02_247_alta-120x167.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/081_psico_02_247_alta-250x348.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo Os\u00f3rio Cesar\/ Colecci\u00f3n Juquery\/ Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar<\/span><\/a> Retrato de Freud realizado por un de los pacientes, Istvan Csib\u00e1k<span class=\"media-credits\">Museo Os\u00f3rio Cesar\/ Colecci\u00f3n Juquery\/ Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con buena acogida entre intelectuales y artistas, Os\u00f3rio Cesar conoci\u00f3 a escritores como M\u00e1rio de Andrade y artistas como Di Cavalcanti y Tarsila do Amaral, con quienes vivi\u00f3 y viaj\u00f3 a Europa. \u201cOs\u00f3rio Cesar fue un difusor de la producci\u00f3n de los modernistas en Europa\u201d, dijo Rodrigo Lopes de Barros Oliveira, profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Boston, en Estados Unidos, en una disertaci\u00f3n realizada en la USP el 1\u00ba de septiembre. En julio de 1931, argumenta Lopes de Barros Oliveira, Os\u00f3rio Cesar le envi\u00f3 desde Leningrado, en Rusia, una carta a M\u00e1rio de Andrade pidi\u00e9ndole que el escritor le mandase con urgencia los libros suyos al cr\u00edtico y traductor ruso David Vygodsky (1893-1943), quien estaba reuniendo la producci\u00f3n literaria de Am\u00e9rica del Sur y a\u00fan no ten\u00eda nada de Brasil.<\/p>\n<p>En un desaf\u00edo a los conceptos cl\u00e1sicos de la \u00e9poca sobre aquello que era arte y qui\u00e9n podr\u00eda ser artista, Os\u00f3rio Cesar consideraba que eran artistas los pacientes internados en el Juquery que pintaban y esculp\u00edan. \u00bfLo eran? \u201cEl hecho de denomin\u00e1rselos locos y de estar internados no les imped\u00eda ser artistas, pero tampoco garantizaba que lo fueran\u201d, dice Ara\u00fajo Lima. \u201cOs\u00f3rio Cesar evaluaba las obras con base en su calidad est\u00e9tica, no del estado ps\u00edquico de las personas que las hab\u00edan creado.\u201d<\/p>\n<p>Hab\u00eda controversias. En una conferencia de clausura de la exposici\u00f3n de trabajos del Centro Psiqui\u00e1trico Nacional, organizada por Nise da Silveira en R\u00edo de Janeiro en 1947, el cr\u00edtico de arte M\u00e1rio Pedrosa (nacido en Pernambuco, 1901-1981) adjudic\u00f3 la extra\u00f1eza incluso de artistas de vanguardia a \u201cun resto de prejuicio intelectualista\u201d y a una \u201cnoci\u00f3n en cierto modo anacr\u00f3nica del tema\u201d. Seg\u00fan Ara\u00fajo Lima, la interacci\u00f3n de M\u00e1rio Pedrosa y Nise da Silveira facilit\u00f3 la aceptaci\u00f3n de los artistas que vivieron en hospitales psiqui\u00e1tricos. Uno de los m\u00e1s conocidos es Arthur Bispo do Ros\u00e1rio (nacido en Sergipe, 1909-1989). Actualmente, una de sus obras integra la exposici\u00f3n <em>The keeper<\/em>, en cartelera hasta septiembre en el New Museum de Nueva York.<\/p>\n<div id=\"attachment_247986\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/082_psico_01_247_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-247986\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/082_psico_01_247_alta-300x207.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"207\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo Os\u00f3rio Cesar\/ Colecci\u00f3n Juquery  <\/span><\/a> El Hospital Central de Juquery a comienzos del siglo XX<span class=\"media-credits\">Museo Os\u00f3rio Cesar\/ Colecci\u00f3n Juquery  <\/span><\/p><\/div>\n<p>La arteterapia fue sistematizada por la psic\u00f3loga estadounidense Margareth Naumburg (1890-1983) y por el artista ingl\u00e9s Adrian Hill (1895-1977) en la d\u00e9cada de 1940. En Brasil, actualmente, las actividades art\u00edsticas se emplean fundamentalmente para promover la integraci\u00f3n social y el enriquecimiento cultural de personas con trastornos mentales y de los profesionales de la salud que los asisten, seg\u00fan indica un estudio de un equipo de la FM-USP publicado en enero de este a\u00f1o en la revista <em>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancias, Sa\u00fade \u2013 Manguinhos<\/em>.<\/p>\n<p>La terapeuta ocupacional Ana Tereza Galvanese, responsable de ese estudio, realiz\u00f3 un seguimiento de 126 actividades de ese tipo organizadas por 21 Centros de Atenci\u00f3n Psicosocial (CAPs) de la ciudad de S\u00e3o Paulo y verific\u00f3 que los llamados talleres de arte y cultura abarcan no s\u00f3lo la producci\u00f3n art\u00edstica sino tambi\u00e9n visitas a museos, m\u00fasica, danza, cine, video, fotograf\u00eda y juegos dram\u00e1ticos, dentro y fuera de las unidades de atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo publicado en <em>Psychology and Psycotherapy<\/em> en junio de 2016, investigadores de la Universidad de Sheffield, Inglaterra, reconocen la utilidad de la producci\u00f3n art\u00edstica como una estrategia de tratamiento en salud mental, destacan la importancia de que el propio paciente elija c\u00f3mo quiere ser tratado (con medicamentos o con arteterapia), y advierten acerca de la necesidad de que los profesionales determinen las estrategias m\u00e1s adecuadas a cada paciente.<\/p>\n<div id=\"attachment_247987\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/083_psico_01_247_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-247987\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/083_psico_01_247_alta-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Edificio de la direcci\u00f3n, a\u00fan sin restauraci\u00f3n luego del incendio de 2005<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>En transformaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nProyectado por el arquitecto Francisco Ramos de Azevedo y construido en 1898 en el actual municipio de Franco da Rocha, en el Gran S\u00e3o Paulo, el Juquery fue un lugar aterrador. Pese a iniciativas como la de Os\u00f3rio Cesar para crear espacios amigables, existen relatos de pacientes desnudos abandonados en los patios y de otros que se mor\u00edan inmediatamente despu\u00e9s de ser internados, en general por disenter\u00eda, lo que constituye un reflejo de la desidia con que se los trataba.<\/p>\n<p>Desde hace un a\u00f1o, Marcolan explora con deslumbramiento creciente el a\u00fan poco estudiado archivo de 80 mil historias cl\u00ednicas de los pacientes internados desde 1895, organizadas en una sala ubicada adelante del museo. Examinando los registros, verific\u00f3 de qu\u00e9 manera las internaciones reflejaban los h\u00e1bitos y los valores de la sociedad de comienzos del siglo pasado.<\/p>\n<p>\u201cEra com\u00fan la internaci\u00f3n de mujeres con comportamientos considerados inaceptables, tales como querer ir a bailes solas, desear divertirse o haber perdido la virginidad sin estar casadas\u201d, comenta. \u201cA comienzos del siglo XX, buena parte de los internados eran negros, considerados vagos y degenerados, debido a la creencia en la eugenesia, de purificaci\u00f3n de la raza. El mero hecho de ser negro y de no tener trabajo era de por s\u00ed motivo de internaci\u00f3n por vagancia\u201d. Marcolan encontr\u00f3 registros de los internados por razones pol\u00edticas durante el gobierno de Get\u00falio Vargas (1930-1945), pero no localiz\u00f3 a\u00fan los prontuarios de la \u00e9poca de los gobiernos militares (1964-1985).<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n empez\u00f3 a cambiar a partir de la d\u00e9cada de 1980, con la redefinici\u00f3n de las normas de tratamiento psiqui\u00e1trico que realzaron el valor de la desinstitucionalizaci\u00f3n, y la intervenci\u00f3n de m\u00e9dicos apoyados por el gobernador Andr\u00e9 Franco Montoro (1983-1987), que abrieron las celdas y las alas m\u00e1s degradantes, de las cuales los internados s\u00f3lo sal\u00edan cuando se mor\u00edan. Actualmente, m\u00e1s de la mitad del terreno est\u00e1 ocupada por el Parque Estadual de Juquery, como una forma de preservar los escasos montes nativos del Cerrado. Los equipos de servicios de la municipalidad y de la gobernaci\u00f3n del estado ocupan nueve de los 60 edificios, en general cercados de \u00e1rboles y c\u00e9sped. Un hospital de traumas ocupa un edificio nuevo, inaugurado en 2011, y un centro de atenci\u00f3n integral de la salud mental, con camas para internaci\u00f3n durante un m\u00e1ximo de 45 d\u00edas, funciona en uno de los antiguos pabellones, con 1.500 metros cuadrados.<\/p>\n<p>En seis pabellones a\u00fan viven 123 pacientes, la mayor\u00eda con esquizofrenia o discapacidad intelectual. Tienen en promedio 60 a\u00f1os de edad y 35 de internaci\u00f3n. Sin familias ni espacios externos adecuados, son \u201cremanentes del modelo de internaci\u00f3n de larga duraci\u00f3n\u201d, afirma el farmac\u00e9utico Glalco Cyriaco, director del complejo hospitalario de Juquery desde 2010, cuando hab\u00eda 260 residentes. Cyriano cree que en algunos\u00a0 a\u00f1os no habr\u00e1 m\u00e1s pacientes que vivan en el Juquery.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los 60 edificios est\u00e1n cerrados y desocupados, algunos con paredes que exhiben rajaduras o grande manchas de moho \u2012el edificio de la direcci\u00f3n sigue sin restauraci\u00f3n tras haber sido destruido por un incendio en 2005\u2013, a la espera de la definici\u00f3n de nuevos usos. Seg\u00fan el arquitecto Pier Paolo Bertuzzi Pizzolato, director del n\u00facleo de la colecci\u00f3n, el Plan Director prev\u00e9 la ocupaci\u00f3n de la mayor parte de los edificios actualmente vac\u00edos por una universidad p\u00fablica y la construcci\u00f3n de un hospital de rehabilitaci\u00f3n f\u00edsica de pacientes que necesitan internaci\u00f3n prolongada. El proyecto de renovaci\u00f3n, a\u00fan sin financiaci\u00f3n, prev\u00e9 tambi\u00e9n la construcci\u00f3n de jardines con \u00e1rboles frutales y canteros con flores en los antiguos patios con muros entre los pabellones del hospital psiqui\u00e1trico.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nGALVANESE, A. T. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0104-59702016000200431&amp;script=sci_abstract&amp;tlng=pt\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Arte, sa\u00fade mental e aten\u00e7\u00e3o p\u00fablica: Tra\u00e7os de uma cultura de cuidado na hist\u00f3ria da cidade de S\u00e3o Paulo<\/a>. <strong>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancias, Sa\u00fade \u2013 Manguinhos<\/strong>. v. 23, n. 2, p. 431-52. 2016.<br \/>\nSCOPE, A<em>. et al<\/em>. A<a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/papt.12093\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"> qualitative systematic review of service user and service provider perspectives on the acceptability, relative benefits, and potential harms of art therapy for people with non-psychotic mental health disorders<\/a>. <strong>Psychology and Psycotherapy<\/strong>. On-line. 2016.<\/p>\n<p><em>Libros<\/em><br \/>\nLIMA, E. A. <em>Arte, cl\u00ednica e loucura: Territ\u00f3rio em muta\u00e7\u00e3o<\/em>. S\u00e3o Paulo: Summus Editorial\/ FAPESP. 2009.<br \/>\nFERRAZ, M. H. C. de T. <em>Arte e loucura: Limites do imprevis\u00edvel<\/em>. S\u00e3o Paulo: Lemos Editorial. 1998.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Esculturas y pinturas rescatan el trabajo del m\u00e9dico Os\u00f3rio Cesar","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[273,327],"coauthors":[5968],"class_list":["post-247979","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-artes-plasticas-es","tag-psiquiatria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=247979"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247979\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=247979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=247979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=247979"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=247979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}