{"id":247990,"date":"2017-10-26T15:16:39","date_gmt":"2017-10-26T17:16:39","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=247990\/"},"modified":"2017-10-27T13:01:42","modified_gmt":"2017-10-27T15:01:42","slug":"las-leyes-de-lo-femenino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-leyes-de-lo-femenino\/","title":{"rendered":"Las leyes de lo femenino"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/084_familia_247_alta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-247991\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/084_familia_247_alta-300x198.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"198\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Larissa Ribeiro<\/span><\/a>Un per\u00edodo de alrededor de 35 a\u00f1os separa a las primeras articulaciones de sectores de la sociedad brasile\u00f1a en favor de pol\u00edticas relacionadas con la regulaci\u00f3n de la fecundidad y los d\u00edas actuales, cuando las reivindicaciones han plasmado, al menos parcialmente, leyes y servicios que se brindan en las redes p\u00fablicas de salud. \u201cHa habido un avance notable en estas casi cuatro d\u00e9cadas\u201d, dice la psic\u00f3loga Margareth Arilha, investigadora del N\u00facleo de Estudios de Poblaci\u00f3n (Nepo) de la Universidad de Campinas (Unicamp). La primera reivindicaci\u00f3n atendida, seg\u00fan la antrop\u00f3loga Andrea Moraes Alves, profesora de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), fue la creaci\u00f3n del Programa de Asistencia Integral de la Salud de la Mujer (Paism), en 1983.<\/p>\n<p>Una importante inflexi\u00f3n del per\u00edodo fue la Comisi\u00f3n Parlamentaria Mixta de Investigaci\u00f3n (CPMI) instaurada en el Congreso en 1992 y que termin\u00f3 sus trabajos en 1993, sobre las denuncias de esterilizaci\u00f3n masiva de mujeres en Brasil que se habr\u00edan concretado en el Centro de Investigaciones de Asistencia Integrada de la Mujer y el Ni\u00f1o (CPAIMC), una entidad privada de R\u00edo de Janeiro, entre otras instituciones. La investigaci\u00f3n termin\u00f3 sin arribar a conclusiones en cuanto a esas acusaciones, pero habr\u00eda marcado un giro hist\u00f3rico, con influjo sobre el tenor de la Ley de Planificaci\u00f3n Familiar (1996), de acuerdo con Moraes Alves.<\/p>\n<p>\u201cLa denuncia contra el CPAIMC, capitaneada por legisladores, entidades feministas y expertos del \u00e1rea de la salud y de estudios poblacionales, contribuy\u00f3 a la promoci\u00f3n del concepto de derecho reproductivo de las mujeres, entonces discutido en la sociedad, pero a\u00fan no establecido legalmente\u201d, afirma la investigadora, quien analiz\u00f3 el desenvolvimiento de la CPMI en la investigaci\u00f3n intitulada \u201cLa trayectoria del CPAIMC: La introducci\u00f3n de la esterilizaci\u00f3n femenina en Brasil\u201d. Adem\u00e1s del seguimiento de las sesiones parlamentarias y su contexto, en ese estudio recorri\u00f3 la trayectoria del fundador y director del centro, el m\u00e9dico Helio Aguinaga, entrevistado por Moraes Alves en 2013, a los 97 a\u00f1os. Muri\u00f3 dos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>El CPAIMC fue creado en 1974 por un grupo de m\u00e9dicos, enfermeros y trabajadores sociales del Hospital S\u00e3o Francisco de Assis, en R\u00edo, y registrado al a\u00f1o siguiente como una \u201csociedad civil sin fines de lucro\u201d. Sus recursos econ\u00f3micos provinieron inicialmente del Fondo de Poblaci\u00f3n de las Naciones Unidas, y luego de la agencia para ayuda internacional del gobierno estadounidense (USAID) y de diversas organizaciones internacionales, sobre todo de Estados Unidos. En esa \u00e9poca, el gran debate internacional sobre el control de la natalidad ten\u00eda como motor la preocupaci\u00f3n con la en ese entonces denominada \u201cbomba poblacional\u201d, la idea basada en proyecciones estad\u00edsticas de que el crecimiento de la cantidad de habitantes del planeta superar\u00eda a la capacidad de generaci\u00f3n de alimentos para todos.<\/p>\n<p>En Brasil, el pensamiento en las filas del r\u00e9gimen militar se divid\u00eda entre los que abrazaban esa idea y los que consideraban que las grandes tasas de fecundidad locales eran oportunas para plasmar la ocupaci\u00f3n del territorio nacional. En los organismos de representaci\u00f3n de la comunidad m\u00e9dica de las instituciones privadas, seg\u00fan Moraes Alves, hab\u00eda una fuerte tendencia a privilegiar la perspectiva de la salud p\u00fablica, con el argumento de que el control de la natalidad contribuir\u00eda al bienestar de la poblaci\u00f3n, fundamentalmente de las mujeres, que deber\u00edan tener hijos solamente cuando quisieran. Para la Iglesia cat\u00f3lica, en ese entonces m\u00e1s influyente que hoy en d\u00eda, es responsabilidad de las parejas regular la fertilidad por medios \u201cnaturales\u201d, para no tener hijos sin condiciones de criarlos, pero consideraba contrario a la naturaleza cualquier m\u00e9todo de anticoncepci\u00f3n artificial.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Moraes Alves, la presencia extranjera \u2013bastante explotada en la CPMI como \u201cinjerencia externa\u201d\u2013 ten\u00eda como principal motivaci\u00f3n el inter\u00e9s en desactivar la \u201cbomba poblacional\u201d all\u00ed donde parec\u00eda m\u00e1s peligrosa, es decir, en los pa\u00edses en desarrollo (en Europa, las tasas de fecundidad estaban cayendo), y el temor, en tiempos de la Guerra Fr\u00eda, de que el aumento de la cifra de miserables les diera sustentaci\u00f3n a los movimientos de insurgencia de orientaci\u00f3n comunista. El objetivo declarado de las donaciones de entidades internacionales era humanitario: promover el control de la natalidad para favorecer la calidad de vida de la poblaci\u00f3n. Un dato objetivo ayud\u00f3 a cambiar el enfoque de esta discusi\u00f3n: la ca\u00edda abrupta de la tasa de fecundidad en Brasil, que pas\u00f3 de 5,8 hijos por mujer en 1970 a 4,4 en 1980, y a 2,9, en 1990. Pero las pr\u00e1cticas de esterilizaci\u00f3n perduraron.<\/p>\n<p>\u201cCon la expansi\u00f3n de las actividades del CPAIMC en las favelas de la ciudad de R\u00edo de Janeiro, empezaron a surgir denuncias de acciones practicadas en las centros comunitarios\u201d, comenta Moraes Alves. La actuaci\u00f3n del centro se apoyaba en convenios con las administraciones municipales y en la creaci\u00f3n de polos aut\u00f3nomos en las barriadas pobres. En 1984, el peri\u00f3dico <em>O Globo<\/em> notici\u00f3 el cierre de una unidad de la instituci\u00f3n que funcionaba dentro de una escuela municipal en el barrio de Acari, por incompatibilidad entre la actividad m\u00e9dica y la educativa. Una habitante de bajos ingresos del barrio se dijo coaccionada a someterse a la cirug\u00eda de esterilizaci\u00f3n. En esa ocasi\u00f3n, Aguinaga declar\u00f3 al diario: \u201cLo que queremos es aportarles mejor\u00edas a esas personas que viven mal, en condiciones subhumanas\u201d. En 1986, el Ministerio de Salud suspendi\u00f3 los test del anticonceptivo Norplant realizados por el centro entre mujeres pobres.<\/p>\n<p>Durante los debates para la redacci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1988, Aguinaga se dedic\u00f3 a una campa\u00f1a personal por la inclusi\u00f3n de la planificaci\u00f3n familiar en el texto constitucional. Las argumentaciones p\u00fablicas del m\u00e9dico, que segu\u00edan vinculando el tema a las condiciones de desarrollo del pa\u00eds, empezaron a ser abiertamente cuestionadas por los defensores de la perspectiva individual de los derechos de reproducci\u00f3n. \u00c9sta era la orientaci\u00f3n un\u00e1nime de las organizaciones feministas, que obtuvieron una victoria con la aprobaci\u00f3n del texto del art\u00edculo 226 de la nueva Constituci\u00f3n, seg\u00fan el cual la planificaci\u00f3n familiar es \u201cde libre decisi\u00f3n de la pareja\u201d y queda \u201cprohibida cualquier forma coercitiva por parte de instituciones oficiales o privadas\u201d. Tres a\u00f1os despu\u00e9s, la Legislatura de R\u00edo de Janeiro instaur\u00f3 una comisi\u00f3n investigadora sobre esterilizaci\u00f3n de mujeres en el estado, e invit\u00f3 a Aguinaga a testimoniar. Tambi\u00e9n en 1991, aislado y sin apoyo econ\u00f3mico, el CPAIMC cerr\u00f3 sus portas.<\/p>\n<p><strong>La omisi\u00f3n del estado<\/strong><br \/>\nEn las investigaciones parlamentarias se plante\u00f3 la sospecha de que las actividades del CPAIMC se orientaban siguiendo prop\u00f3sitos eugen\u00e9sicos, dados los indicios de que la \u201cesterilizaci\u00f3n masiva\u201d apuntaba prioritariamente a las mujeres negras. La comisi\u00f3n investigadora estadual recomend\u00f3 en su informe final la apertura de una investigaci\u00f3n parlamentaria a nivel federal, que fue solicitada por la deputada federal Benedita da Silva y por el senador Eduardo Suplicy, ambos del Partido de los Trabajadores, el PT. Da Silva, identificada con el feminismo y con el movimiento negro, asumi\u00f3 la presidencia de la comisi\u00f3n bicameral. Disputas acerca de metodolog\u00eda estad\u00edstica referentes a la proporci\u00f3n de mujeres negras entre las esterilizadas dejaron sin cierre las conclusiones relacionadas con las acusaciones de eugenesia. El informe final de la CPMI constat\u00f3 una alta incidencia (44%) de esterilizaciones quir\u00fargicas \u201cen detrimento de alternativas anticonceptivas menos invasivas\u201d y apunt\u00f3 la \u201comisi\u00f3n del gobierno brasile\u00f1o\u201d por no investigar las iniciativas privadas de control de la natalidad.<\/p>\n<p>Margareth Arilha, quien estuvo presente en algunas de las etapas cruciales de cambio de perspectivas, como la Conferencia Internacional sobre Poblaci\u00f3n y Desarrollo, en 1994 en El Cairo, ubica los or\u00edgenes de la construcci\u00f3n del concepto de planificaci\u00f3n familiar como un derecho individual en el crecimiento de los movimientos feministas en Brasil a finales de los a\u00f1os 1970, per\u00edodo de distensi\u00f3n de la dictadura militar. \u201cMuchas feministas regresaron del exilio trayendo un debate sobre la m\u00e1xima que dice \u2018nuestro cuerpo nos pertenece\u2019\u201d, dice Arilha. Otro hito importante, seg\u00fan la investigadora, fue la creaci\u00f3n del Consejo de la Condici\u00f3n Femenina de S\u00e3o Paulo, durante la gesti\u00f3n de Andr\u00e9 Franco Montoro, el primero gobernador elegido por voto directo, en 1982, desde la instalaci\u00f3n del r\u00e9gimen militar.<\/p>\n<p>Cristiane da Silva Cabral, docente del Departamento de Salud Materno-Infantil de la Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y colaboradora del Nepo, destaca dos conferencias internacionales sobre poblaci\u00f3n como momentos hist\u00f3ricos. \u201cLa conferencia de Bucarest, en 1974, que arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el mejor anticonceptivo es el desarrollo, y la de El Cairo, en 1994, que defini\u00f3 que la reproducci\u00f3n es un derecho humano fundamental\u201d, dice.<\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n de 1988 y la Ley de Planificaci\u00f3n Familiar de 1996 ser\u00edan consolidaciones de estas iniciativas. Para la aprobaci\u00f3n de la ley, hubo una negociaci\u00f3n con los sectores m\u00e1s conservadores del Congreso y de la sociedad, lo que result\u00f3 en restricciones al acceso a la esterilizaci\u00f3n quir\u00fargica, Entre ellas la condici\u00f3n de que la mujer tenga m\u00e1s de 25 a\u00f1os o dos hijos y la necesidad de la autorizaci\u00f3n del c\u00f3nyuge. \u201cDe todos modos, la ley es satisfactoria al asegurar el acceso amplio y legal a los m\u00e9todos anticonceptivos\u201d, afirma Da Silva Cabral.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo<\/em><br \/>\nALVES, A. M. <a href=\"https:\/\/periodicos.ufsm.br\/index.php\/seculoxxi\/article\/view\/17042\/0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A trajet\u00f3ria do Centro de Pesquisas e Aten\u00e7\u00e3o Integrada \u00e0 Mulher e \u00e0 Crian\u00e7a (1975-1992)<\/a>. <strong>S\u00e9culo XXI, Revista de Ci\u00eancias Sociais<\/strong>. v. 4, p. 180-216. jul.\/ dic. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio recupera la historia de los derechos reproductivos en Brasil","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310,316,329],"coauthors":[137],"class_list":["post-247990","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247990","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=247990"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247990\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=247990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=247990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=247990"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=247990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}