{"id":248208,"date":"2017-10-31T15:47:25","date_gmt":"2017-10-31T17:47:25","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248208\/"},"modified":"2017-10-31T15:47:25","modified_gmt":"2017-10-31T17:47:25","slug":"thomas-lewinsohn-amplitud-de-pensamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/thomas-lewinsohn-amplitud-de-pensamiento\/","title":{"rendered":"Thomas Lewinsohn: Amplitud de pensamiento"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/028_entrevista_lewinsohn.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-248209\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/028_entrevista_lewinsohn.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"451\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/028_entrevista_lewinsohn.jpg 665w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/028_entrevista_lewinsohn-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/028_entrevista_lewinsohn-250x376.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o ramos<\/span><\/a>Thomas Lewinsohn desaf\u00eda la estrechez de un perfil. Dentro del \u00e1rea cient\u00edfica, fluct\u00faa entre el trabajo de campo, los modelos f\u00edsicos y matem\u00e1ticos, la difusi\u00f3n del conocimiento y las pol\u00edticas de conservaci\u00f3n. Para \u00e9l, no basta con elaborar teor\u00edas si no se comprende c\u00f3mo se comporta el organismo en su h\u00e1bitat. La colaboraci\u00f3n con expertos de varias \u00e1reas, de nacionalidades diversas, contribuye a ampliar los temas de investigaci\u00f3n y las maneras de tratarlos.<\/p>\n<p>Cuando \u00e9l estaba estudiando biolog\u00eda, casi abandona la carrera y pens\u00f3 en dedicarse a la fotograf\u00eda, pero descubri\u00f3 un enfoque abarcador para la ecolog\u00eda evolutiva que lo condujo a formar parte del primer grupo de maestr\u00eda del Programa de Ecolog\u00eda de la Universidad de Campinas (Unicamp), en 1976. Luego se convirti\u00f3 en docente en la misma universidad y, este mes, 40 a\u00f1os despu\u00e9s, se jubila antes de llegar a la edad l\u00edmite.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n, que incluso a \u00e9l le resulta sorprendente, no surge por hallarse cansado de la ciencia. No lo est\u00e1. Se propone replantear su relaci\u00f3n con el trabajo y proseguir investigando, supervisando alumnos, y ampliar su panorama, liberado de los engranajes administrativos de la vida acad\u00e9mica.<\/p>\n<p>En 2014, un mes de residencia acad\u00e9mica en el Centro Bellagio, que posee la Fundaci\u00f3n Rockefeller en Italia, lo puso en contacto con pensadores y artistas de diversos pa\u00edses y \u00e1reas en medio de un paisaje deslumbrante, con ruinas medievales y edificios renacentistas. Un escenario ideal para ampliar horizontes y plantear alguna forma de clasificar la biodiversidad, creando unidades que puedan tratarse para orientar estudios y pol\u00edticas, huyendo de la tendencia a utilizar especies popularmente atractivas. Se trata de una experiencia que se propone repetir en otros lugares.<\/p>\n<p>Mientras prosigue con su labor, tambi\u00e9n se dedica a la fotograf\u00eda y a la m\u00fasica. Lewinsohn naci\u00f3 en Niter\u00f3i, y es hijo de jud\u00edos alemanes que huyeron del nazismo. Est\u00e1 casado con la periodista Gra\u00e7a Caldas y tiene dos hijas y dos nietos.<\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Edad<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>64 a\u00f1os<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Especialidad<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Ecolog\u00eda<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Estudios <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>T\u00edtulo de grado en biolog\u00eda obtenido en la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (1975); maestr\u00eda y doctorado en ecolog\u00eda otorgados por la Universidad de Campinas \u2013 Unicamp (1980 y 1988 respectivamente)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Instituci\u00f3n<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>IB-Unicamp<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>80 art\u00edculos, 6 libros como autor o recopilador, 16 cap\u00edtulos de libros, supervis\u00f3 16 maestr\u00edas (una en curso) y 12 doctorados<br \/>\n(uno en curso)<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>Como voc\u00ea foi parar na Unicamp?<\/strong><br \/>\n<strong>\u00bfC\u00f3mo fue que usted fue a parar a la Unicamp?<\/strong><br \/>\nCuando hac\u00eda la carrera de grado, en la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro, tuve problemas y cerr\u00e9 la matr\u00edcula en tercer a\u00f1o con la intenci\u00f3n de no regresar. Viaj\u00e9 como mochilero por Am\u00e9rica del Sur, y en Venezuela asist\u00ed a un congreso de ecolog\u00eda tropical e hice un curso con Otto Solbrig, de la Universidad Harvard. Quer\u00eda mudarme para all\u00e1, pero retorn\u00e9 a R\u00edo porque estaba haciendo fotograf\u00edas para libros did\u00e1cticos y conoc\u00ed a quien es mi esposa, Gra\u00e7a. Entonces mi vida cambi\u00f3. De regreso en la UFRJ, hice un curso que impart\u00eda all\u00ed Woodruff Benson. \u00c9sa fue la primera vez que vi en Brasil a alguien que hablara de los temas de la biolog\u00eda evolutiva que hab\u00eda visto en Venezuela. Cuando lo contrataron para el Programa de Ecolog\u00eda de la Unicamp, yo lo segu\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 fue lo que le atrajo de la ecolog\u00eda evolutiva?<\/strong><br \/>\nLa comprensi\u00f3n del modo en que los procesos evolutivos se reflejan en las estructuras ecol\u00f3gicas. Luego de venirme ac\u00e1, le\u00ed un trabajo sobre la alteraci\u00f3n de las caracter\u00edsticas de los frutos del guapinol en Puerto Rico, donde no hay un predador importante de semillas y la ecolog\u00eda de la planta \u2012la morfolog\u00eda de los frutos, el comienzo de la reproducci\u00f3n\u2012 era completamente diferente. Ese era un estudio de Daniel Janzen, que trabajaba en la Universidad de Michigan, Estados Unidos, y hab\u00eda salido publicado en la revista <em>Science<\/em>. \u00c9l atribu\u00eda tales diferencias entre Puerto Rico y el continente a la ausencia del predador de semillas. En el primer curso de campo que hicimos en Amazonas observ\u00e9 otra especie de guapinol con marcas de agujeros y comenc\u00e9 a buscar predadores de semillas. Abr\u00ed un fruto e inmediatamente cay\u00f3 una avispa. En 10 a\u00f1os, Janzen nunca hab\u00eda detectado un parasitoide en Costa Rica y sosten\u00eda que eso no era posible, porque el fruto era le\u00f1oso. Realic\u00e9 mi maestr\u00eda en ese sistema de los guapinoles trabajando en ecosistemas diferentes: en el Cerrado, en bosques en tierra firme, a orillas del r\u00edo Tarum\u00e3, en la Amazonia. Fueron tres a\u00f1os de trabajo de campo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 usted se especializ\u00f3 m\u00e1s tarde en ciertas especies de las aster\u00e1ceas, la familia de las margaritas y los girasoles?<\/strong><br \/>\nPorque buscaba una familia cosmopolita, con muchas especies y distribuciones divergentes, y en la Unicamp hab\u00eda dos expertos: Herm\u00f3genes Leit\u00e3o Filho y Jo\u00e3o Semir. Yo quer\u00eda saber cu\u00e1l es la riqueza de especies asociada a las plantas end\u00e9micas en relaci\u00f3n con las distribuidas m\u00e1s ampliamente. Parte de eso se basaba en la idea de una diversidad beta, que mide la diferenciaci\u00f3n entre localidades geogr\u00e1ficas o entre plantas que albergan larvas de insectos. Hab\u00eda poca gente que trabajara en ello, y nadie en ecosistemas tropicales, pero no me di cuenta de que estaba entrando en un territorio poco conocido.<\/p>\n<p><strong>Actualmente usted vuelve a visitar \u00e1reas en las cuales recolect\u00f3 muestras hace 20 a\u00f1os.<\/strong><br \/>\nEn ese entonces realizamos un estudio amplio de todas las aster\u00e1ceas que pudimos abarcar. Nos dirigimos desde Rio Grande do Sul hasta el norte de Minas Gerais, principalmente por las sierras <em>ga\u00fachas <\/em>y por Serra do Espinha\u00e7o. Tropezamos con la realidad cruel de los tr\u00f3picos: la mayor\u00eda de las especies es muy rara. Logramos recolectar m\u00e1s de 600 especies de plantas. De la mitad de ellas, tan s\u00f3lo una \u00fanica muestra. Ahora buscamos las mismas plantas en esos mismos lugares. Quiero comprobar cu\u00e1n diferenciadas geogr\u00e1ficamente son las interacciones, cu\u00e1les son los componentes espaciales y filogen\u00e9ticos. Ahora disponemos de una filogenia para las plantas que en esa \u00e9poca no exist\u00eda. De cualquier manera, dispongo de resultados de aquella \u00e9poca que nadie obtuvo hasta ahora del mismo modo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 tipo<\/strong><strong>?<\/strong><br \/>\nPude ver hasta qu\u00e9 punto la diversidad de dos grupos integrados por una relaci\u00f3n ecol\u00f3gica bien definida var\u00edan en conjunto. En tales estudios de las interacciones, la naturaleza de la observaci\u00f3n var\u00eda bastante. Uno de los frentes que m\u00e1s ha avanzado, aliado a la teor\u00eda de las redes complejas, que cobr\u00f3 relevancia en los \u00faltimos 20 a\u00f1os, fue el estudio de la polinizaci\u00f3n. Una red de polinizaci\u00f3n incluye observaciones de los visitantes florales, que pueden ser polinizadores leg\u00edtimos, ladrones de n\u00e9ctar, astutos, sinverg\u00fcenzas&#8230;<\/p>\n<p><strong>\u00bfA usted le interesa todo ese espectro?<\/strong><br \/>\nCabalmente, cuando se trata de mutualismo, es decir, de la asociaci\u00f3n entre dos seres vivos, tiene que haber polinizaci\u00f3n efectiva. Si observamos qui\u00e9n visita la flor sin comprobar si efectivamente transporta polen, estamos mezclando a los que les prestan un servicio a las plantas con otros que van de paso o que son par\u00e1sitos del sistema. Los investigadores usan redes, insecticidas, aspiradoras de campo, y de alg\u00fan modo capturan a esos insectos sobre las plantas. Yo escog\u00ed asegurarme de la asociaci\u00f3n y concentrarme en las inflorescencias, en las cuales existe una gran diversidad de insectos. El protocolo que desarroll\u00e9 durante el doctorado consist\u00eda en criar a los insectos cuyas larvas ya se hallaban en las flores. En mi primera expedici\u00f3n, pon\u00eda las flores en bolsitas de poror\u00f3 que colgaba en el tendedero del hospedaje, y m\u00e1s tarde opt\u00e9 por los frascos que sigo usando ahora. En la primera noche ya ten\u00eda insectos adentro de las bolsitas. Tal rapidez nos brinda una idea del tama\u00f1o de la biodiversidad en los tr\u00f3picos para los organismos de ese tipo. La base de datos que recopilamos consta solamente de insectos cuyo desarrollo ocurre en la inflorescencia y se cr\u00edan all\u00ed. Por cada d\u00eda de colecta en el campo, se necesita un mes para criarlos a todos, un a\u00f1o para montar y separar, y 10 a\u00f1os para identificarlos. Al haber comenzado con ello hace 30 a\u00f1os, tengo un nivel de identificaci\u00f3n muy grande para esos insectos.<\/p>\n<p><strong>\u00bf Se trata fundamentalmente de moscas?<\/strong><br \/>\nMoscas, mariposas diminutas y escarabajos. Nos hemos abocado con ah\u00ednco a identificarlos y, en la mayor\u00eda de las familias, llegamos al estado del arte, la mejor identificaci\u00f3n disponible. Como buena parte de las identificaciones las realic\u00e9 antes de que se instauraran las leyes actuales, fui varias veces al Museo Nacional de Historia Natural de Washington con una peque\u00f1a maleta de ropa y otra m\u00e1s grande, llena de material vegetal y animal recolectado. Me dirig\u00eda al tercer piso para aclarar dudas sobre plantas, en el sexto piso identificaba a los insectos y trabajaba una o dos semanas con expertos de cada grupo. En la mayor\u00eda de los casos, el estado del arte es muy bueno y llegamos a las especies, describiendo incluso especies nuevas. Estamos abocados a un g\u00e9nero de moscas para dilucidar la variaci\u00f3n gen\u00e9tica y morfol\u00f3gica de la asociaci\u00f3n con sus plantas hu\u00e9spedes, con la posibilidad de ver si hay bacterias del tracto intestinal que intervienen en esa interacci\u00f3n, en una labor conjunta con colegas de Alemania.<\/p>\n<div id=\"attachment_248211\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/031_entrevista_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248211\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/031_entrevista_02-300x209.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"209\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Serra do Espinha\u00e7o: en 1995, junto a Bruno Buys, Paulo In\u00e1cio Prado y Vinicius Motta&#8230;<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfEso es lo principal que usted est\u00e1 haciendo ahora?<\/strong><br \/>\nTambi\u00e9n estamos simult\u00e1neamente desarrollando una teor\u00eda, un nuevo concepto de la idea de especializaci\u00f3n ecol\u00f3gica. Ya en el doctorado comenc\u00e9 a desarrollar una generalizaci\u00f3n del modelo de entrop\u00eda para diversidad de interacciones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo funciona?<\/strong><br \/>\nLa entrop\u00eda es un concepto de la f\u00edsica que tiene que ver con la organizaci\u00f3n de los niveles de energ\u00eda. En la teor\u00eda matem\u00e1tica de la comunicaci\u00f3n desarrollada al final de los a\u00f1os 1940, la entrop\u00eda se utilizaba para evaluar incertidumbre y errores en la transmisi\u00f3n de la informaci\u00f3n. Un sistema es m\u00e1s diversificado si cuenta con mayor cantidad de componentes, pero tambi\u00e9n si tuviera una mayor organizaci\u00f3n de las conexiones entre sus componentes, de las interacciones ecol\u00f3gicas entre ellos. Si todas las especies estuvieran conectadas unas con otras, estar\u00edan conformando una red intrincada sin una estructura cabal. Sin embargo, los sistemas de seres vivos generalmente son bastante estructurados: la mayor\u00eda de las especies tiene interacciones fuertes con una cifra bastante peque\u00f1a de otras especies. Y, justamente, la organizaci\u00f3n de tales interacciones es lo que les viene interesando a un n\u00famero creciente de ec\u00f3logos. Esa idea confronta a dos modos de organizaci\u00f3n diferentes que resultan en los que algunos colegas han denominado arquitectura de la biodiversidad. Se trata de organizaciones diferentes de sistemas de interacciones, una con muchas conexiones entre elementos y otra, donde las conexiones son reducidas y agrupadas. La din\u00e1mica de esos sistemas es muy divergente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tiene que ver eso con la vulnerabilidad del sistema?<\/strong><br \/>\nEn principio, si uno altera un extremo de un sistema altamente interconectado, esa perturbaci\u00f3n puede propagarse a todo el conjunto de especies. Si las entidades interact\u00faan fuertemente entre n\u00facleos aislados entre s\u00ed, tal hecho restringe la propagaci\u00f3n de una perturbaci\u00f3n. Cuando hablamos de alteraciones, puede tratarse de la entrada de un pat\u00f3geno en una comunidad ecol\u00f3gica donde no se registraba esa enfermedad. Cuanto m\u00e1s especializadas son las relaciones habr\u00e1 menos reservorios o predadores alternativos. Si se produjera una disminuci\u00f3n de gran impacto en una especie predadora, tal como ocurre con el yaguaret\u00e9, ello posibilita un crecimiento significativo de las poblaciones de otras especies que eran sus presas, en este caso, las zarig\u00fceyas. Los efectos depender\u00e1n de la variedad de alimentos que ingieren estas \u00faltimas: cuanto m\u00e1s amplia sea la interacci\u00f3n con otras especies, comiendo semillas u otros animales, m\u00e1s van a propagarse esos efectos. La comprensi\u00f3n de la intrincada estructura de esas interacciones es un camino para entender mejor y elevar nuestra capacidad de predicci\u00f3n de los efectos de diferentes alteraciones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n de esto con su estudio de la interacci\u00f3n entre insectos y plantas?<\/strong><br \/>\nQuiero ver la configuraci\u00f3n de las interacciones. Podr\u00eda ser que se trate de una planta comida solamente por un insecto u otra de la cual se alimentan varios, y viceversa: especializaci\u00f3n en ambos sentidos. Durante mi doctorado, ya ten\u00eda bien en claro que mi entidad de observaci\u00f3n es la interacci\u00f3n en s\u00ed misma, pero recolectaba organismos porque necesitaba identificarlos. Vivo en Brasil, entonces, buena parte de ellos se desconoce, o son especies nuevas. Esto obliga a disponer de material, a crear una colecci\u00f3n de referencia.<\/p>\n<p><strong>No se trata, en este caso, de los organismos de mayor \u00e9xito entre el p\u00fablico.<\/strong><br \/>\nLos grandes esfuerzos de conservaci\u00f3n los acaparan los organismos que se mezclan con el imaginario colectivo, son objeto de dise\u00f1o de logotipos de marca y cosas as\u00ed. Tal hecho finalmente acaba pautando iniciativas de conservaci\u00f3n en torno a esas especies. Uno puede disponer de reservas biol\u00f3gicas con apoyo popular, enfocadas en salvar a una especie en particular, como ocurre con el caso del \u00e1guila, s\u00edmbolo de Estados Unidos. Por otra parte, si uno se remite al Convenio sobre Diversidad Biol\u00f3gica, existe un compromiso para preservar, recuperar y utilizar en forma sostenible a los sistemas ecol\u00f3gicos de modo tal que puedan protegerse los procesos y mantenerse los servicios. Todo eso en beneficio de la calidad de vida humana. El panda es un \u00edcono, pero no necesariamente es importante para los servicios ecol\u00f3gicos. Los inventarios de zo\u00f3logos y bot\u00e1nicos no nos brindan las respuestas a corto plazo que precisamos, porque el planeta se est\u00e1 degradando velozmente. Necesitamos otra cosa. Muchos trabajan con la premisa de que si salvamos a los grandes felinos estaremos preservando buena parte de otros procesos, porque ellos funcionan como especies paraguas que resguardan a otras especies y procesos ecosist\u00e9micos. Pero las cosas no son precisamente as\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfA qu\u00e9 se dedic\u00f3 durante su pasant\u00eda acad\u00e9mica en Bellagio, en Italia?<\/strong><br \/>\nPor entonces, propuse el desarrollo de una intervenci\u00f3n operativa para lidiar con la biodiversidad, algo que funcione para la gente de otras \u00e1reas. La idea consiste en dividir la biota en tres grandes segmentos: macro, meso y micro. Los grandes organismos son, esencialmente, las plantas con flores y los vertebrados, con algunos socios honorarios, tales como las mariposas o las hormigas. Se trata de organismos grandes donde la taxonom\u00eda est\u00e1 muy avanzada y esencialmente completa. En el otro extremo, lo micro, solamente se conoc\u00eda la punta del iceberg, pero los m\u00e9todos moleculares nos traen una revoluci\u00f3n. Parte de ello consiste en entender la diversidad microbiana por medio de bibliotecas moleculares y m\u00e9todos centrados en el ADN o el ARN, sin depender de tener que encajar dentro de una clasificaci\u00f3n biol\u00f3gica convencional. Aquello que se encuentra en el bloque del medio es m\u00e1s complicado, porque el procedimiento es la descripci\u00f3n de especies, pero el volumen es gigantesco. Mi planteo es que cada uno de esos tres segmentos tiene propiedades importantes para entender y trabajar con biodiversidad. Si uno se propone catalogar especies, tiene que estudiar a los macroorganismos. Si quiere concentrarse en procesos y servicios ecosist\u00e9micos, debe priorizar la microbiota. Los hongos y bacterias del suelo y del agua son fundamentales en esos procesos, existen relaciones directas entre el perfil de diversidad del suelo y las propiedades funcionales del mismo. El grupo del medio, conformado por artr\u00f3podos y otros organismos peque\u00f1os visibles a simple vista, resulta indispensable para aprender la arquitectura de interacciones y seguirle la pista a ciertos procesos, tales como polinizaci\u00f3n, dispersi\u00f3n y alimentaci\u00f3n. Cada uno de los grupos es informativo al respecto de una escala del ambiente. Las aves pueden deambular f\u00e1cilmente entre fragmentos de selva que para ellas no son aislados. Para los organismos del suelo, cada fragmento es una isla con una din\u00e1mica espacial diferente.<\/p>\n<div id=\"attachment_248210\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/031_entrevista.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248210\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/031_entrevista-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> &#8230;y en 2016, con Leonardo Jorge, Camila Leal y Prado<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se aplica eso a las pol\u00edticas de conservaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nEn primer lugar debe entenderse lo que est\u00e1 sucediendo, para luego formular maneras de monitorear, intervenir o estudiar los efectos de las intervenciones. Todo ello conforma no s\u00f3lo aquello que ser\u00edan pol\u00edticas p\u00fablicas, sino tambi\u00e9n pol\u00edticas de utilizaci\u00f3n de recursos p\u00fablicos y privados. Mi propuesta b\u00e1sica es que cualquier programa m\u00e1s abarcador debe tener una parte destinada a la microbiota, otra para la mesobiota y otra para la macrobiota. Cu\u00e1l ser\u00e1 el grupo en cada caso, va a depender de las oportunidades y de cu\u00e1l se encuentre disponible para trabajarlo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY desde el punto de vista internacional?<\/strong><br \/>\nEs algo muy variable. Estados Unidos dispone de una buena porci\u00f3n de diversidad y de ciencia. En el norte de Europa hay una densidad alt\u00edsima de conocimiento sobre biodiversidad, pero su biodiversidad es baja. Entre los pa\u00edses megadiversos hay una gran variabilidad de recursos cient\u00edficos. Algunos pa\u00edses ni siquiera disponen de un sistema universitario de investigaci\u00f3n. Podr\u00edamos intercambiar experiencias con pa\u00edses que poseen alta diversidad, como en el caso de Brasil, y tambi\u00e9n ciencia institucionalizada. Hace mucho tiempo, yo ten\u00eda una lista: M\u00e9xico, Sud\u00e1frica, Australia e India. En mi opini\u00f3n, valdr\u00eda la pena intentar que se organizara una reuni\u00f3n sur-sur diferenciada con esos pa\u00edses. Sud\u00e1frica y Australia disponen de sistemas avanzados de mapeo de especies. Eso los acerca m\u00e1s a nosotros que a lo que hacen los finlandeses. El estudio de la biodiversidad de Finlandia es algo sencillo. En Australia no es tan as\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se hace para usar el conocimiento que el cuerpo cient\u00edfico de cada pa\u00eds desarrolla para las pol\u00edticas p\u00fablicas?<\/strong><br \/>\nHay dos figuras ficticias que es necesario echar por tierra. Una es la idea de que la ciencia por s\u00ed sola resuelve todos los problemas. El cient\u00edfico le dice al resto lo que hay que hacer. Eso no funciona. En el otro extremo, esa noci\u00f3n casi anticient\u00edfica que aduce que la ciencia es una narrativa como cualquier otra. No lo es. En alg\u00fan punto entre esos dos extremos hay un escenario en el que podemos ingresar con el conocimiento s\u00f3lido, evidencias confiables para el desarrollo de una pol\u00edtica. Creo que nos hallamos muy lejos de eso. F\u00edjese en el tema del C\u00f3digo Forestal. Tenemos huecos brutales, pero trabajar con conocimiento y evidencias decentes ayuda, utilizando a la ciencia no como verdades reveladas, sino como modelos operativos que tiendan un puente entre la investigaci\u00f3n te\u00f3rica y la experimental. El C\u00f3digo Forestal fue una ley bien intencionada en los a\u00f1os 1960. La actualizaci\u00f3n que se hizo en la d\u00e9cada actual era necesaria, pero la ciencia invocada fue un escenario pavoroso, de crisis econ\u00f3mica inminente y en la producci\u00f3n de alimentos: o la legislaci\u00f3n ambiental es compatible con las necesidades de producci\u00f3n de alimentos, con la crisis de los peque\u00f1os propietarios y las necesidades de exportaci\u00f3n, o Brasil se hunde. Los estudios de los cuales se ech\u00f3 mano para sostener esos argumentos no se publicaron en peri\u00f3dicos serios, sino que eran funcionales a intereses muy claros.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa ciencia que podr\u00eda sacar provecho de la ecolog\u00eda para mantener la productividad a largo plazo fue ignorada?<\/strong><br \/>\nSe la dej\u00f3 al margen. Dicen haberla tenido en cuenta, pero eso no es cierto. La lista de gente a la que las comisiones invitaron para hablar en el Congreso era muy grande, y estaba integrada por una cantidad de cient\u00edficos. Empero, cuando busqu\u00e9 las declaraciones, esa lista result\u00f3 ficticia. La mayor\u00eda de los investigadores no parecen haber sido convocados. No se consult\u00f3 a la ciencia m\u00e1s relevante. Una de las eternas luchas consiste en la reivindicaci\u00f3n de la ecolog\u00eda como ciencia, como cualquier otra, y puede ser buena o mala. Si alguien habla sobre qu\u00edmica de materiales, es discutible si es un buen cient\u00edfico o no, pero nadie lo acusa de no ser cient\u00edfico. Al ec\u00f3logo generalmente se lo descalifica bajo el mote de ecologista. Entonces elaboramos un documento que se est\u00e1 distribuyendo entre promotores, asesores parlamentarios y secretar\u00edas. La informaci\u00f3n debe presentarse de manera m\u00e1s efectiva y eso deber\u00eda alcanzar a la ense\u00f1anza de la ciencia. Tiempo atr\u00e1s, trabaj\u00e9 en libros de ciencia, realizando fotograf\u00edas, y eso fue de gran importancia para mi formaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSigue haciendo fotograf\u00eda?<\/strong><br \/>\nEstoy volviendo a hacerlo, pero necesito darle m\u00e1s espacio para hacerlo con mayor seriedad. Me agrada tomar fotos en el escaso tiempo disponible cuando exploro en campo. Tambi\u00e9n hago lo que algunos denominan fotograf\u00eda de autor. En los \u00faltimos seis o siete a\u00f1os comenc\u00e9 a tomar fotos, principalmente de playas. Crec\u00ed en la playa, y andar descalzo por la arena con la c\u00e1mara fotogr\u00e1fica es algo muy placentero. Tengo dos t\u00edas artistas, una fallecida en 2001 y otra muy activa a pesar de sus 82 a\u00f1os. Esta \u00faltima, Anna Bella Geiger, es artista pl\u00e1stica, dedicada principalmente a los grabados, pero trabaja con materiales mixtos y estuvo a la vanguardia con los videos. Mi otra t\u00eda, Fayga Ostrower, fue conocida mayormente como grabadora. Sus obras tienen un lugar en el patrimonio de los mayores museos del mundo. Desde muy chico conviv\u00ed con Fayga, que era la hermana mayor de mi madre. Recuerdo haber visto sus trabajos desde peque\u00f1o, porque formaba parte de las visitas familiares, y not\u00e9 su evoluci\u00f3n. Incluso llegu\u00e9 a trabajar junto a Anna Bella en una obra conceptual. Empec\u00e9 a reflexionar acerca de lo que esa experiencia tan temprana represent\u00f3 para mi manera de ver las cosas y tomar fotograf\u00edas. Tengo bien en claro que no estoy intentando fotografiar a la manera de ellas, aunque mi enfoque contiene esas influencias. Estoy pensando en intercalar algunos de los grabados de ellas dos con mis fotograf\u00edas para comentar sobre las marcas y esa influencia en mi manera de percibir al mundo.<\/p>\n<p><strong>Adem\u00e1s, usted tambi\u00e9n es m\u00fasico.<\/strong><br \/>\nAficionado. Integro un grupo de m\u00fasica antigua, sobre todo la proveniente de los siglos XV a XVII. Hay mucha m\u00fasica en mi formaci\u00f3n, en casa se escuchaba m\u00fasica cl\u00e1sica. En la adolescencia, incursion\u00e9 en el folklore, empec\u00e9 a escuchar MPB (M\u00fasica Popular Brasile\u00f1a), me enamor\u00e9 del <em>jazz<\/em> y del <em>rock<\/em>, estuve bastante tiempo escuchando otras cosas. No se tocaba mucha m\u00fasica antigua cuando yo era ni\u00f1o. Pero formaba parte de un grupo amateur en R\u00edo, cuando ten\u00eda 8 \u00f3 10 a\u00f1os asist\u00ed a una presentaci\u00f3n y me enamor\u00e9 de los instrumentos. Es una m\u00fasica f\u00e1cil para el oyente, con mucha danza, piezas cortas, agradables. Me agradan mucho sus timbres.<\/p>\n<div id=\"attachment_248212\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/033_entrevista.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248212\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/033_entrevista-300x250.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"250\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Formaci\u00f3n actual del grupo Zebu Trif\u00e1sico, de m\u00fasica antigua (<em>de izquierda a derecha<\/em>): Andr\u00e9 Freitas, Lewinsohn, Luciana Castillo, Paulo Dalgalarrondo y Rafael Oliveira<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfUsted fue investigando la m\u00fasica de aquella \u00e9poca?<\/strong><br \/>\nFui comprando discos. Estudi\u00e9 en un colegio experimental en Niter\u00f3i, donde las actividades especiales se tomaban muy en serio. Ah\u00ed fue que comenc\u00e9 a tocar la flauta. M\u00e1s tarde, en los a\u00f1os 1960 y por medio del jazz, ca\u00ed en un c\u00edrculo de m\u00fasicos extraordinarios. Ah\u00ed estaban Vitor Assis Brasil, un saxofonista que era una figura estelar del <em>jazz<\/em> brasile\u00f1o, Luizinho E\u00e7a, que hab\u00eda fundado el Tamba Tr\u00edo, y otros. Me regalaron un saxof\u00f3n cuando rend\u00ed el examen de ingreso, hice las pruebas apurado, porque quer\u00eda salir a tocar. Comenc\u00e9 a tomar clases con un amigo, pero perd\u00ed el incentivo, porque durante la dictadura esa gente se fue de Brasil. Retom\u00e9 con la flauta dulce, tom\u00e9 clases con un flautista muy bueno en R\u00edo de Janeiro, que formaba parte del grupo de Roberto de Regina. Cuando me fui a Inglaterra a hacer el posdoctorado me sum\u00e9 a un grupo amateur serio, que tocaban juntos hac\u00eda mucho tiempo. M\u00fasica renacentista, comienzos del barroco y algo de la Edad Media.<\/p>\n<p><strong>\u00bfFue entonces que comenz\u00f3 a incursionar con otros instrumentos?<\/strong><br \/>\nNo, all\u00e1 s\u00f3lo tocaba la flauta. Cuando regres\u00e9, formamos la base de un grupo que va variando, donde Andr\u00e9 [Freitas, docente del mismo departamento] y yo, tocamos juntos desde hace 25 a\u00f1os. Empezamos a comprar instrumentos, a conseguirlos, a pedirlos prestados. Adem\u00e1s de las flautas (sopranino, soprano, tenor, bajo y contrabajo) tocamos bastante un instrumento denominado <em>crumhorn<\/em>, y otras variantes del mismo, precursores del oboe. Andr\u00e9 tiene un precursor del clarinete, yo compr\u00e9 un instrumento reconstruido a partir de grabados del siglo XVII. Se asemeja a un oboe, pero tiene un capuch\u00f3n, como los <em>crumhorns<\/em>. Andr\u00e9 toca todo, tiene gaitas similares a las medievales. El a\u00f1o pasado compr\u00e9 tres cornamusas, que son variantes de instrumentos de leng\u00fceta. \u00c9l y yo queremos elaborar una filogenia de esos instrumentos. Incluso comenzamos a juntar material, pero nos falt\u00f3 tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un ec\u00f3logo que integra evoluci\u00f3n con modelos f\u00edsicos y matem\u00e1ticos","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[293,304],"coauthors":[1601],"class_list":["post-248208","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-ecologia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248208","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248208"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248208\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248208"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}