{"id":248226,"date":"2017-10-31T15:54:16","date_gmt":"2017-10-31T17:54:16","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248226\/"},"modified":"2017-10-31T16:00:20","modified_gmt":"2017-10-31T18:00:20","slug":"como-usar-el-conocimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/como-usar-el-conocimiento\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo usar el conocimiento"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/042_aconselhamento.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-248227\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/042_aconselhamento-300x166.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"166\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Marcelo Cipis<\/span><\/a>Ciertos pa\u00edses, tales como Inglaterra, Estados Unidos y Alemania, han generado en las \u00faltimas d\u00e9cadas una serie de propuestas tendientes mejorar la comunicaci\u00f3n p\u00fablica de los resultados de las investigaciones cient\u00edficas, con el objetivo de ayudar a autoridades y administradores a hacer el mejor uso posible de la informaci\u00f3n basada en evidencias cient\u00edficas. Actualmente, un grupo de investigadores brit\u00e1nicos decidi\u00f3 dedicarse a estudiar esas experiencias para evaluar aquello que funcion\u00f3. El resultado de ese empe\u00f1o es el informe \u201cUsing evidence \u2013 What Works?\u201d, un trabajo conjunto de la organizaci\u00f3n no gubernamental The Alliance for Useful Evidence con investigadores de la University College London (UCL) y la fundaci\u00f3n de estudios de la salud Wellcome Trust. El documento completo se encuentra disponible en el portal <a href=\"http:\/\/bit.ly\/AUEvidence\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">bit.ly\/AUEvidence<\/a>. \u201cBuena parte de las investigaciones se financian con recursos p\u00fablicos. Si no comprendemos c\u00f3mo estimular el uso de sus resultados para la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas y programas eficientes, estaremos perdiendo oportunidades\u201d, explica David Gough, docente de la UCL y uno de los coordinadores del informe.<\/p>\n<p>Se evaluaron m\u00e1s de 150 iniciativas descritas en art\u00edculos cient\u00edficos y libros publicados en los \u00faltimos a\u00f1os. Al menos en 30 ejemplos se pudo observar cierto \u00e9xito en la estrategia de ampliar la asimilaci\u00f3n de informaciones cient\u00edficas por la sociedad. Uno de los ejemplos mencionados es el de los denominados <em>journal clubs<\/em>, tal como se conoce a los foros de lectura y debate de art\u00edculos cient\u00edficos creados en departamentos de universidades e institutos de investigaci\u00f3n. Hubo una evoluci\u00f3n en el perfil de esos clubes, que antes eran utilizados principalmente por investigadores de un \u00e1rea determinada. Ahora, esos foros tambi\u00e9n est\u00e1n proliferando en las redes sociales, hoy hay grupos de discusi\u00f3n sobre temas m\u00e9dicos y acad\u00e9micos, sobre todo en Twitter, que intercambian informaci\u00f3n relacionando <em>papers<\/em> de publicaci\u00f3n reciente con un <em>hashtag<\/em> com\u00fan. \u201cLos <em>journal clubs<\/em> les ayudan a los profesionales a hallar las evidencias correctas que se ajusten a sus necesidades\u201d, dice el informe. Al compartir y analizar art\u00edculos cient\u00edficos, los profesionales de un \u00e1rea determinada logran comprender mejor el modo en que las evidencias pueden complementar su trabajo, en lugar de seguir solamente los consejos abstractos sugeridos por los expertos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se mencionan ejemplos exitosos de acercamiento de institutos de investigaci\u00f3n al p\u00fablico lego. La Universidad de Brighton, en el Reino Unido, abri\u00f3 un canal para la participaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n de la regi\u00f3n, mediante el cual los ciudadanos pueden sugerir temas para investigar y participar en su ejecuci\u00f3n. Entre las decenas de proyectos realizados en conjunto por investigadores, estudiantes y miembros de la comunidad, se destaca la creaci\u00f3n de un sistema de alerta sobre la calidad del aire, por medio de mensajes enviados a tel\u00e9fonos celulares.<\/p>\n<p>El informe ve resultados positivos en los programas de capacitaci\u00f3n volcados a administradores y empleados p\u00fablicos. La Universidad Harvard dispone de un programa denominado Evidence for Policy Design, con cursos online que buscan la capacitaci\u00f3n de profesionales para lidiar con la informaci\u00f3n cient\u00edfica. Otro ejemplo es el de la propia Alliance for Useful Evidence, que ofrece un curso para administradores. Esa organizaci\u00f3n se financia con recursos provenientes de una loter\u00eda y del Consejo de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica y Social del Reino Unido (ESRC).<\/p>\n<p><strong>T\u00e9rminos adecuados<\/strong><br \/>\nOtro punto destacado lo constituyen las estrategias tendientes ampliar la percepci\u00f3n del p\u00fablico al respecto de los textos cient\u00edficos. Algunos de los recursos recomendados consisten en relatar historias que cautiven a la audiencia, evitando la jerga t\u00e9cnica, adem\u00e1s de valerse de herramientas de difusi\u00f3n, como es el caso de las redes sociales. En tanto, la experiencia del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC) revela la importancia de hallar las palabras adecuadas para informarle al p\u00fablico lego sobre los resultados de las investigaciones cient\u00edficas. En los dos \u00faltimos informes, ese organismo opt\u00f3 por utilizar t\u00e9rminos tales como \u201cprobable\u201d o \u201caltamente improbable\u201d para comunicarle sus pron\u00f3sticos al p\u00fablico. Si bien no se ajustan a la precisi\u00f3n que se exige al debate cient\u00edfico, tales expresiones resultan m\u00e1s comprensibles para la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Uno de los aportes del informe, seg\u00fan analiza Carlos Joly, bi\u00f3logo y docente de la Universidad de Campinas (Unicamp), radica en que se resalta la importancia del trabajo conjunto entre cient\u00edficos y administradores. \u201cLos casos presentados muestran que se pueden generar \u00e1mbitos de interacci\u00f3n capaces de abarcar a todos los actores involucrados. Ese abordaje es complejo, pero podr\u00eda conducir a soluciones s\u00f3lidas y duraderas\u201d, sostiene. Joly es el coordinador del programa Biota-FAPESP, que se cre\u00f3 en 1999 y cuyos resultados de investigaci\u00f3n inspiraron las leyes ambientales paulistas, sirviendo como referencia para formular 23 resoluciones y decretos estaduales. El investigadro lamenta que el ejemplo del Biota se haya difundido poco en el pa\u00eds. \u201cIncluso en estados donde la comunidad cient\u00edfica es m\u00e1s activa, los cient\u00edficos se enfrentan a obst\u00e1culos para ganar influencia sobre los administradores p\u00fablicos\u201d.<\/p>\n<p>El climat\u00f3logo Carlos Nobre, con vasta experiencia en la administraci\u00f3n p\u00fablica en las \u00e1reas de ciencia, tecnolog\u00eda y educaci\u00f3n, ocupando cargos en el gobierno federal, y en la elaboraci\u00f3n de informes del IPCC, del cual fue miembro, dice que el informe aporta buenas ideas, pero plantea reticencias. \u201cEl documento tiene el m\u00e9rito de se\u00f1alar modos pr\u00e1cticos de incentivar la comunicaci\u00f3n entre cient\u00edficos y tomadores de decisiones. Sin embargo, esos casos tan s\u00f3lo tienen alcance local o regional. No se tiene en cuenta c\u00f3mo puede influir la ciencia en pol\u00edticas a nivel nacional y global, en temas tales como la seguridad nacional o el desarrollo sostenible\u201d, analiza Nobre, quien es miembro de la Red Internacional de Asesor\u00eda Cient\u00edfica a Gobiernos (Ingsa, por sus siglas en ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>Otro aspecto que \u00e9l destaca es que muchos de los ejemplos que cita el documento son del \u00e1rea de la salud. \u201cCuando se trata de salvar vidas, los resultados de la investigaci\u00f3n tienden a absorberse r\u00e1pidamente. En tanto, en otras \u00e1reas, como por ejemplo, la energ\u00eda, eso resulta m\u00e1s dif\u00edcil de identificar\u201d, dice. Seg\u00fan sostiene, se debe incluir a los cient\u00edficos en la concepci\u00f3n de las pol\u00edticas. \u201cLo que usualmente se hace es pedirles su opini\u00f3n a investigadores cuando ya se est\u00e1 tramitando alg\u00fan proyecto de ley en el Congreso\u201d, dice. \u201cEso no basta. Es necesario que los tomadores de decisi\u00f3n, cient\u00edficos y representantes de la sociedad se involucren desde los primeros debates. A este concepto se lo conoce como codise\u00f1o\u201d, dice Nobre.<\/p>\n<p>Un ejemplo de ese tipo de interacci\u00f3n se produjo cuando se elabor\u00f3 el informe \u201cBioenergy &amp; sustainability: Bridging the gaps\u201d, un alianza entre la FAPESP y el Comit\u00e9 Cient\u00edfico para Problemas del Ambiente (Scope, por sus siglas en ingl\u00e9s). El documento, emitido en 2015, se basa en alrededor de dos mil estudios efectuados por 137 expertos de 24 pa\u00edses. \u201cSu objetivo es influir en las pol\u00edticas de bioenerg\u00eda a escala global. Por eso, durante su elaboraci\u00f3n, se concertaron varias reuniones que involucraron a cient\u00edficos y autoridades\u201d, comenta Glaucia Mendes Souza, miembro de la coordinaci\u00f3n del Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n en Bioenerg\u00eda (Bioen) y coeditora del documento.<\/p>\n<p>El informe del Scope provee resultados de investigaciones combinadas con un an\u00e1lisis del panorama actual de la bioenerg\u00eda y una revisi\u00f3n cr\u00edtica de sus impactos. \u201cPara que nuestras recomendaciones tengan un impacto global, necesitamos operar directamente con los gobiernos. Ello implica dialogar con ministerios, algo que requiere un esfuerzo permanente, no s\u00f3lo de comunicaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n de articulaci\u00f3n con todos los actores involucrados\u201d, dice Souza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un informe brit\u00e1nico eval\u00faa el alcance p\u00fablico de informaci\u00f3n cient\u00edfica\r\n","protected":false},"author":421,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[740],"class_list":["post-248226","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248226","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248226"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248226\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248226"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}