{"id":248234,"date":"2017-10-31T16:01:52","date_gmt":"2017-10-31T18:01:52","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248234\/"},"modified":"2017-10-31T16:01:52","modified_gmt":"2017-10-31T18:01:52","slug":"paisajes-de-titan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/paisajes-de-titan\/","title":{"rendered":"Paisajes de Tit\u00e1n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_248236\" style=\"max-width: 231px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/048_tita_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-248236\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/048_tita_02.jpg\" alt=\"\" width=\"221\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/048_tita_02.jpg 221w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/048_tita_02-120x543.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 221px) 100vw, 221px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ESA\/ NASA\/ JPL\/ University of Arizona <\/span><\/a> La polvorienta superficie de Tit\u00e1n, fotografiada por el m\u00f3dulo de aterrizaje Huygens<span class=\"media-credits\">ESA\/ NASA\/ JPL\/ University of Arizona <\/span><\/p><\/div>\n<p>La misi\u00f3n espacial Cassini-Huygens, cuya conclusi\u00f3n est\u00e1 prevista para el mes de septiembre de 2017, orbita al planeta Saturno y sus lunas desde el mes de julio de 2004. Durante su misi\u00f3n, uno de los principales objetivos de la sonda Cassini fue Tit\u00e1n, el mayor sat\u00e9lite natural de Saturno, de un di\u00e1metro un 50% mayor que la Luna de la Tierra. En 2004, durante uno de los primeros sobrevuelos a Tit\u00e1n, la nave lanz\u00f3 la sonda espacial Huygens, que aterriz\u00f3 en el sat\u00e9lite helado. Las fotograf\u00edas tomadas entonces revelaron una superficie repleta de polvo y rocas, cuyas formas redondeadas sugieren que fueron erosionadas por la corriente de un r\u00edo actualmente seco. No obstante, los an\u00e1lisis de las im\u00e1genes divulgadas en agosto de ese a\u00f1o comprobaron que a\u00fan fluyen grandes r\u00edos en Tit\u00e1n, lo cual confirma que, con base en lo que se conoce hasta ahora, este sat\u00e9lite es, adem\u00e1s de la Tierra, el \u00fanico cuerpo celeste del Sistema Solar que alberga l\u00edquidos fluyendo constantemente por su superficie.<\/p>\n<p>\u201cAl igual que en la Tierra el agua circulante en estado s\u00f3lido, l\u00edquido y gaseoso, en Tit\u00e1n es el metano el que puede existir en esos tres estados f\u00edsicos\u201d, sugiere la astr\u00f3noma Rosaly Lopes, jefa de la Divisi\u00f3n de Ciencias Planetarias del Laboratorio de Propulsi\u00f3n a Chorro (JPL, por sus sigla en ingl\u00e9s) de la agencia espacial estadounidense (NASA), la \u00fanica cient\u00edfica brasile\u00f1a participante en la misi\u00f3n. \u201cEn Tit\u00e1n, observamos nubes, nieve, lluvias, r\u00edos y lagos de metano\u201d.<\/p>\n<p>La mayor luna de Saturno posee una atm\u00f3sfera muy densa. Seg\u00fan Lopes, ello dificulta que las c\u00e1maras que captan la luz visible o que los espectr\u00f3metros, dispositivos que identifican la composici\u00f3n qu\u00edmica de las sustancias, divisen claramente su superficie desde el espacio. \u201cEl mejor instrumento para atravesar esa bruma es el radar\u201d, comenta la astr\u00f3noma. Luego de sobrevolar decenas de veces esa luna, el radar de la sonda Cassini obtuvo datos que le permitieron a Lopes y a su equipo internacional de colaboradores elaborar un mapa del relieve de alrededor del 60% de la superficie. Las conclusiones, publicadas en una serie de art\u00edculos en la edici\u00f3n del mes de mayo de la revista <em>Icarus<\/em>, resumen todo lo que se sabe hasta ahora sobre la geolog\u00eda de Tit\u00e1n.<\/p>\n<p>El mapeo que realizaron Lopes y sus colaboradores indic\u00f3 que las lluvias y r\u00edos de metano, un compuesto formado por un \u00e1tomo de carbono y cuatro de hidr\u00f3geno (CH<sub>4<\/sub>), esculpen los paisajes de las regiones cercanas a los polos norte y sur de Tit\u00e1n. En tanto, el relieve del resto del sat\u00e9lite est\u00e1 determinado principalmente por la actividad de los vientos.<\/p>\n<div id=\"attachment_248237\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/050_tita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248237\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/050_tita-300x114.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"114\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NASA\/ JPL-Caltech\/ ASI <\/span><\/a> En la imagen tomada por el radar de la sonda Cassini, los campos de dunas de Tit\u00e1n figuran como l\u00edneas oscuras, al norte de las monta\u00f1as de Xanadu (<em>centro<\/em>). A la derecha, el cr\u00e1ter KSA<span class=\"media-credits\">NASA\/ JPL-Caltech\/ ASI <\/span><\/p><\/div>\n<p>En Tit\u00e1n, los vientos no soplan constantemente ni son tan fuertes como en la Tierra: all\u00e1 las velocidades var\u00edan entre 1 metro por segundo (m\/s) y 10 m\/s, mientras que aqu\u00ed pueden sobrepasar los 100 m\/s. No obstante, el efecto acumulativo a lo largo de d\u00e9cadas es suficiente para modelar grandes campos de dunas en el ecuador y en los tr\u00f3picos de la luna. Las im\u00e1genes que tom\u00f3 la sonda Cassini tambi\u00e9n sugieren que los vientos que alcanzan escala planetaria transportan parte de la arena de los tr\u00f3picos y sedimentos polares hacia las inmensas planicies de suave relieve ubicadas en las zonas templadas.<\/p>\n<p>Si un astronauta explorara la superficie de Tit\u00e1n ser\u00eda capaz de caminar f\u00e1cilmente en un mundo donde la fuerza de gravedad es alrededor de 10 veces m\u00e1s d\u00e9bil que la de la Tierra, aunque deber\u00eda utilizar un traje espacial para protegerse de las g\u00e9lidas temperaturas (alrededor de -180\u00baC) y de la atm\u00f3sfera sin ox\u00edgeno, compuesta principalmente por nitr\u00f3geno y nubes de metano. Aqu\u00e9l que pusiese sus pies all\u00ed tambi\u00e9n necesitar\u00eda linternas, dado que esa luna recibe solamente la d\u00e9cima parte de la luz solar que llega a la Tierra, y un visor infrarrojo para ver a trav\u00e9s de una espesa niebla anaranjada.<\/p>\n<p>Esa niebla est\u00e1 formada por diversos compuestos de carbono e hidr\u00f3geno, tales como etano, propano, acetileno y otros hidrocarburos. Las reacciones qu\u00edmicas que desencadena la luz solar convierten a esos compuestos en un holl\u00edn oscuro compuesto por pol\u00edmeros org\u00e1nicos denominados tolinas, que cubren toda la superficie de Tit\u00e1n, cuya corteza, con monta\u00f1as, valles y depresiones, est\u00e1 formada por agua congelada, dura como roca.<\/p>\n<p>La f\u00f3rmula exacta de la mezcla que compone las tolinas a\u00fan es un misterio, puesto que el metano en la atm\u00f3sfera de Tit\u00e1n funciona como una barrera para el espectr\u00f3metro de la sonda Cassini. \u201cS\u00f3lo pudimos analizar la luz emitida por la superficie en pocas longitudes de onda, entonces no se pudo definir la composici\u00f3n qu\u00edmica de las sustancias que hay all\u00ed\u201d, explica Lopes. La investigadora colabora con Anezina Solomonidou, ge\u00f3loga planetaria que actualmente hace una pasant\u00eda de posdoctorado en el JPL, para combinar los datos del espectr\u00f3metro con los del radar de Cassini. \u201cMientras que el espectr\u00f3metro aporta pistas de la composici\u00f3n qu\u00edmica en cada punto de la superficie, los tres modos diferentes de operaci\u00f3n del radar informan sobre la temperatura, la topograf\u00eda y esbozan una idea de la dureza de la textura del material en cada uno de esos puntos\u201d.<\/p>\n<p>La temperatura de Tit\u00e1n, especialmente en las regiones polares, se torna lo suficientemente baja como para que el vapor de metano presente en la atm\u00f3sfera se precipite sobre la superficie en forma de lluvia o nieve. Ah\u00ed, en las proximidades de los polos, un astronauta podr\u00eda usar una embarcaci\u00f3n para navegar por r\u00edos de metano, donde el mayor de ellos, que se escurre a trav\u00e9s del polo norte, tiene la extensi\u00f3n del Nilo africano. Los r\u00edos de Tit\u00e1n fluyen por el fondo de desfiladeros de hielo, con paredones escarpados de m\u00e1s de 500 metros de altura, un paisaje que recuerda al del Gran Ca\u00f1\u00f3n, en Estados Unidos, tal como confirmaron cient\u00edficos italianos en un estudio que se public\u00f3 en el mes de agosto en la revista <em>Geophysical Research Letters<\/em>. Esos r\u00edos alimentan lagos de metano, algunos de ellos con dimensiones comparables a las de los Grandes Lagos, ubicados en la frontera entre Estados Unidos y Canad\u00e1. \u201cSuponemos que los ca\u00f1ones de Tit\u00e1n se habr\u00edan formado por la erosi\u00f3n causada por los r\u00edos\u201d, explica Lopes. \u201cSin embargo, la mayor\u00eda de esos r\u00edos hoy est\u00e1n secos y dibujan un relieve al que denominamos laberintos polares\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_248238\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/050_tita_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248238\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/050_tita_02-300x254.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"254\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NASA\/ JPL-Caltech\/ ASI <\/span><\/a> En las regiones polares, los r\u00edos excavaron laberintos de ca\u00f1ones con cientos de kil\u00f3metros de extensi\u00f3n<span class=\"media-credits\">NASA\/ JPL-Caltech\/ ASI <\/span><\/p><\/div>\n<p>En tanto, en el ecuador y en los tr\u00f3picos de Tit\u00e1n, un astronauta contemplar\u00eda vastas planicies de dunas, que ocupan todo el horizonte. En este sat\u00e9lite de Saturno, las dunas alcanzan los 180 metros de altura y forman planicies que se asemejan a las que existen en Egipto y Namibia, en \u00c1frica. La diferencia es que all\u00e1, en Tit\u00e1n, la arena de las dunas no est\u00e1 conformada por silicatos, un mineral formado por compuestos qu\u00edmicos inorg\u00e1nicos, sino por granos de hidrocarburos (compuestos org\u00e1nicos) similares a las tolinas. \u201cLa arena de las dunas se genera en la zona ecuatorial, pero no sabemos c\u00f3mo\u201d, comenta Michael Malaska, investigador del JPL y uno de los colaboradores de Lopes.<\/p>\n<p>\u201cLa diferencia entre la composici\u00f3n de los gases, l\u00edquidos y s\u00f3lidos de la superficie de Tit\u00e1n con los que se encuentran en la Tierra resulta fascinante, pese a que la morfolog\u00eda del paisaje de all\u00e1 se parezca a la de aqu\u00ed\u201d, comenta Lopes. Tit\u00e1n es una luna muy din\u00e1mica, diferente al sat\u00e9lite natural de la Tierra, donde pr\u00e1cticamente no ocurre nada desde hace miles de millones de a\u00f1os. \u201cLas alteraciones que observamos a\u00f1o a a\u00f1o con la sonda Cassini son peque\u00f1as, pero hay indicios de que, a lo largo de las d\u00e9cadas, las reacciones qu\u00edmicas en la atm\u00f3sfera y en la superficie de Tit\u00e1n, sumadas a la erosi\u00f3n por el metano l\u00edquido y los vientos, provocan gran variaci\u00f3n en su relieve\u201d.<\/p>\n<p>La astr\u00f3noma estudia la geolog\u00eda de los planetas y sat\u00e9lites del Sistema Solar en el JPL desde 2989. Colabor\u00f3 con la misi\u00f3n Galileo, que explor\u00f3 J\u00fapiter y sus lunas entre 1995 y 2003, y descubri\u00f3 decenas de volcanes en el sat\u00e9lite \u00cdo. Y contin\u00faa a\u00fan actualmente analizando los datos obtenidos por esa misi\u00f3n (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2009\/06\/01\/explosiones-de-otros-mundos\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 160<\/em><\/a>). Su inter\u00e9s especial por los volcanes la impuls\u00f3 a colaborar tambi\u00e9n con la misi\u00f3n Cassini. Lopes identific\u00f3 relieves monta\u00f1osos en esa luna de Saturno que parecer\u00edan ser producto de una actividad de volcanes de hielo o criovolcanes, hoy aparentemente apagados. A diferencia de los volcanes terrestres y de \u00cdo, que expiden lava compuesta por roca incandescente, los criovolcanes son monta\u00f1as de hielo que, durante sus erupciones, expulsan una mezcla de agua, amon\u00edaco y metano, con una consistencia similar a la de un helado. \u201cLos estudios que midieron peque\u00f1as diferencias en la \u00f3rbita de la sonda Cassini alrededor de Tit\u00e1n sugieren que existe un oc\u00e9ano de agua l\u00edquida debajo de la corteza de hielo que forma la superficie de esa luna\u201d, explica.<\/p>\n<p>Es probable que los criovolcanes expulsen material del oc\u00e9ano interior hacia la superficie. Si ocurriera lo contrario y parte del material org\u00e1nico de la superficie pudiera penetrar en el oc\u00e9ano interior de Tit\u00e1n y mezclarse con sus aguas, all\u00ed podr\u00eda existir un \u00e1mbito propicio para el surgimiento de formas de vida, aventura Malaska. \u201cLa superficie de Tit\u00e1n es muy fr\u00eda y muchas de las reacciones qu\u00edmicas que caracterizan la vida terrestre no ocurren a temperaturas tan bajas\u201d, explica el investigador.<\/p>\n<div id=\"attachment_248239\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/051_tita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248239\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/051_tita-300x276.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NASA\/ JPL-Caltech\/ ASI\/ Cornell<\/span><\/a> Ligeia Mare, el mayor lago de Tit\u00e1n, ocupa 130 mil kil\u00f3metros cuadrados y tiene una profundidad de m\u00e1s de 200 metros<span class=\"media-credits\">NASA\/ JPL-Caltech\/ ASI\/ Cornell<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Ca\u00f1ones, laberintos y llanuras<\/strong><br \/>\nLos criovolcanes son bastante raros en la superficie de Tit\u00e1n, siendo menos frecuentes que los laberintos de ca\u00f1ones polares, el cuarto tipo de terreno m\u00e1s com\u00fan ah\u00ed. En tercer lugar se ubican las cadenas monta\u00f1osas de hielo, la mayor\u00eda de ellas situadas inmediatamente al sur del ecuador, en una regi\u00f3n denominada Xanadu. El segundo paisaje m\u00e1s frecuente son los campos de dunas, que se concentran en la regi\u00f3n denominada Shangri-La. Con todo, el panorama predominante en Tit\u00e1n son los terrenos indiferenciados, vastas planicies de relieve muy suave, que se concentran en las zonas templadas, entre los campos de dunas y los laberintos de ca\u00f1ones. \u201cLa mayor\u00eda de mis colegas no quer\u00edan estudiar esos terrenos, porque son achatados y no parecen albergar nada interesante\u201d, relata Lopes. Pero ella piensa de manera diferente. \u201cSi esas llanuras cubren la mayor parte de la superficie, no podremos comprender la geolog\u00eda de Tit\u00e1n sin conocer el origen de las mismas\u201d.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de que parecen ser muy lisos y planos, Lopes sospech\u00f3 desde un comienzo que los terrenos indiferenciados ser\u00edan grandes planicies de hielo, vestigios de derrames de criolava ancestrales. No obstante, sus estudios revelaron que el suelo de esas planicies estaba conformado por una capa de sedimentos con decenas de metros de profundidad y una composici\u00f3n similar a la de las arenas de las dunas ecuatoriales. Al evaluar la orientaci\u00f3n del formato de las dunas y otros relieves, ella y su equipo reconstruyeron la direcci\u00f3n predominante de los vientos en Tit\u00e1n, llegando a la conclusi\u00f3n de que las planicies de la zona templada tambi\u00e9n estar\u00edan conformadas por sedimentos provenientes de los tr\u00f3picos y de los polos tra\u00eddos por los vientos.<\/p>\n<p>\u201cLos estudios de Tit\u00e1n a\u00fan se encuentran en la infancia\u201d, dice Lopes. \u201cLas mejores im\u00e1genes tienen una resoluci\u00f3n relativamente baja y, de todos modos, no vamos a poder mapear la totalidad de su superficie hasta el final de la misi\u00f3n, un hecho que ocurrir\u00e1 en septiembre de 2017\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nLOPES, R. M. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0019103515005576\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Nature, distribution, and origin of Titan\u2019s undifferentiated plains<\/a>. <strong>Icarus<\/strong>. v. 270, p. 162-82. 15 may. 2016.<br \/>\nMALASKA, M. J. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0019103515004431\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Material transport map of Titan: The fate of dunes<\/a>. <strong>Icarus<\/strong>. v. 270, p. 183-96. 15 may. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El metano crea ca\u00f1ones y lagos en la superficie de la mayor luna de Saturno","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,308,309],"coauthors":[103],"class_list":["post-248234","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-geografia-es","tag-geologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248234"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248234\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248234"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}