{"id":248251,"date":"2017-10-31T16:03:04","date_gmt":"2017-10-31T18:03:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248251\/"},"modified":"2017-11-01T16:48:41","modified_gmt":"2017-11-01T18:48:41","slug":"obama-cruza-el-atlantico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/obama-cruza-el-atlantico\/","title":{"rendered":"Obama cruza el Atl\u00e1ntico"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_248252\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/058_planarias.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248252\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/058_planarias-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fernando Carbayo<\/span><\/a> Presente ahora en jardines y viveros de Europa, la especie Obama nungara era hasta hace poco confundida con la Obama marmorata. Los turbelarios de ese g\u00e9nero, al igual que <em>Obama fryi<\/em> (<em>arriba<\/em>), se asemejan a hojas<span class=\"media-credits\">Fernando Carbayo<\/span><\/p><\/div>\n<p>La isla de Guernsey, a la cual se conoce como un para\u00edso fiscal en el Canal de la Mancha, se transform\u00f3 hace ocho a\u00f1os en la morada adoptiva de un inmigrante clandestino. Proveniente de Brasil, el astuto visitante se instal\u00f3 en jardines y viveros de esta dependencia de la corona brit\u00e1nica en los primeros meses de 2008. Tiempo despu\u00e9s, probablemente en medio de su <em>tour<\/em> europeo, tambi\u00e9n fue detectado en sitios similares de Gran Breta\u00f1a, Espa\u00f1a, Italia y Francia. Inicialmente, se confundi\u00f3 a este refugiado misterioso con un pariente cercano, con rasgos similares, denominado <em>Obama marmorata<\/em>.<\/p>\n<p>En abril de este a\u00f1o, se dilucid\u00f3 la verdadera identidad del viajero, salvo una mejor identificaci\u00f3n futura, mediante el empleo de an\u00e1lisis gen\u00e9ticos e im\u00e1genes de rayos X tomadas mediante microtomograf\u00eda computada. El nombre de esta especie es <em>Obama nungara<\/em>, un turbelario o planaria terrestre de 10 cent\u00edmetros de largo, un tipo de helminto plano o platelminto, que puede hallarse en las \u00e1reas verdes del islote ubicado entre Inglaterra y Francia. \u201cSe trata de la primera especie de planaria neotropical [oriunda de una regi\u00f3n que abarca desde el sur de M\u00e9xico hasta Am\u00e9rica Central y del Sur] detectada en Europa\u201d, explica el bi\u00f3logo Fernando Carbayo, de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades de la Universidad de S\u00e3o Paulo (EACH-USP), responsable principal del encuadre taxon\u00f3mico del turbelario descubierto en Guernsey. La descripci\u00f3n oficial de esta nueva especie se realiz\u00f3 en un trabajo que fue publicado en la edici\u00f3n de mayo del peri\u00f3dico <em>Zoological Journal of the Linnean Society<\/em>.<\/p>\n<p>En ese estudio, se enumeran 10 caracter\u00edsticas anat\u00f3micas que diferencian a las dos especies de <em>Obama<\/em>, que generalmente habitan en un mismo ecosistema. \u201cEn el Bosque Atl\u00e1ntico del estado de Santa Catarina, pueden hallarse debajo de una piedra ambas especies juntas\u201d, compara el investigador. <em>O. nungara<\/em> generalmente es de menor tama\u00f1o que <em>O. marmorata<\/em>. Su cuerpo equivale, por t\u00e9rmino medio, al 72% del tama\u00f1o de la otra especie. Su coloraci\u00f3n es m\u00e1s oscura. La primera especie, presenta tonalidades doradoamarillentas o color miel, con diminutas bandas negras. La segunda, es marr\u00f3n clara, con rayas en tono verde parduzco. Los ojos de estas planarias, que no ven, pero funcionan como sensores de claridad y oscuridad, se encuentran distribuidos en forma distinta por sus cuerpos.<\/p>\n<p>Aparte de esos rasgos, que para los tax\u00f3nomos son m\u00e1s evidentes, el trabajo enumera otras discrepancias, incluso m\u00e1s espec\u00edficas, entre las dos especies de planarias, siendo que algunas de ellas aluden a los aparatos reproductivos masculino y femenino, atributos que s\u00f3lo pueden estudiarse mediante cortes histol\u00f3gicos, practicados en el tejido del animal, o bien, vali\u00e9ndose de im\u00e1genes de rayos X por microtomograf\u00eda computada. Resulta interesante aclarar que la mayor\u00eda de los turbelarios es hermafrodita. En este punto, los del g\u00e9nero <em>Obama<\/em> no son la excepci\u00f3n. Tambi\u00e9n se constat\u00f3 que su ADN presenta particularidades que avalan la clasificaci\u00f3n de las dos formas de planarias como especies distintas.<\/p>\n<div id=\"attachment_248255\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/060_planaria_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248255\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/060_planaria_02-300x286.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"286\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fernando Carbayo <\/span><\/a> Turbelario<em> Platydemus manokwary<\/em> de Nueva Guinea (<em>arriba<\/em>): especie invasora que come caracoles<span class=\"media-credits\">Fernando Carbayo <\/span><\/p><\/div>\n<p>El esfuerzo cient\u00edfico para determinar la especie de turbelario brasile\u00f1o, originario del Bosque Atl\u00e1ntico y hallado ahora en Europa, no surge solamente como una curiosidad acad\u00e9mica inherente a los expertos en esos helmintos. La globalizaci\u00f3n, tanto de personas como de mercanc\u00edas facilit\u00f3 la dispersi\u00f3n for\u00e1nea de flora y fauna, anteriormente circunscritos a determinadas regiones del planeta. \u201cAlcanza con una maceta que contenga un turbelario para introducir una especie ex\u00f3tica en un nuevo ambiente\u201d, cita Carbayo como ejemplo. El arribo de especies a sitios donde nunca antes estuvieron genera preocupaciones de \u00edndole ecol\u00f3gica y econ\u00f3mica. Dentro de la lista de las 100 especies de organismos invasores m\u00e1s peligrosos que elabor\u00f3 la Uni\u00f3n Internacional para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en ingl\u00e9s), figura un tipo de turbelario terrestre originario de Nueva Guinea: <em>Platydemus manokwari<\/em>. Al comienzo de 2014, fue detectado en un invernadero en Caen, al norte de Francia, y gener\u00f3 preocupaci\u00f3n entre los criadores de caracoles comestibles y ambientalistas. El motivo: <em>P. manokwari<\/em> se alimenta b\u00e1sicamente de babosas y caracoles terrestres, generalmente diezm\u00e1ndolos a su paso. Actualmente, hay registros de la especie en 22 pa\u00edses, e incluso en el estado de Florida, Estados Unidos. A\u00fan no se lo ha detectado en Brasil.<\/p>\n<p><strong>Alimento de gusano<\/strong><br \/>\nSe teme que <em>O. nungara<\/em> pueda repetir el derrotero del turbelario de Nueva Guinea. El escenario es factible. \u201c<em>O. nungara<\/em> parece ser una planaria generalista, que se alimenta de diversos tipos de animales\u201d, explica la bi\u00f3loga Ana Maria Leal-Zanchet, de la Universidad Vale do Rio dos Sinos (Unisinos), en S\u00e3o Leopoldo (Rio Grande do Sul). En un estudio que public\u00f3 en la revista cient\u00edfica <em>Zoology<\/em>, en junio de este a\u00f1o, el doctorando Piter Boll, supervisado por Leal-Zanchet, compar\u00f3 los h\u00e1bitos alimentarios de seis especies de estos gusanos platelmintos, cuatro pertenecientes al g\u00e9nero <em>Obama<\/em>. La <em>O. nungara<\/em> fue la que se nutri\u00f3 con m\u00e1s tipos de comidas: caracoles, babosas, lombrices e incluso con otros turbelarios. En teor\u00eda, este platelminto ser\u00eda capaz de instalarse en diversos ambientes, visto que no depende solamente de un tipo espec\u00edfico de alimento para su supervivencia. Habitan en lugares con vegetaci\u00f3n modificada por el hombre, tales como parques, viveros y jardines.<\/p>\n<p>Pareciera ser un chiste o una afrenta que exista un g\u00e9nero de helmintos con el nombre del expresidente de Estados Unidos. El investigador de la USP fue el principal responsable de esa broma, tal como \u00e9l mismo lo admite, un ardid ingenioso para llamar la atenci\u00f3n sobre un grupo de animales que no despierta gran atractivo. Pero hay un argumento cient\u00edfico que avala la adopci\u00f3n de esa denominaci\u00f3n, que comenz\u00f3 a emplearse en 2013. Ese a\u00f1o, Carbayo y otros cient\u00edficos, a partir del an\u00e1lisis de tres regiones del ADN nuclear y de un marcador del ADN mitocondrial, subdividieron al antiguo g\u00e9nero <em>Geoplana<\/em>, que inclu\u00eda m\u00e1s de 100 especies neotropicales, en seis nuevos g\u00e9neros. Uno de ellos era el <em>Obama<\/em>, que actualmente alberga a 36 especies.<\/p>\n<p>Los turbelarios de este g\u00e9nero son bastante achatados, casi tan planos como una hoja, una caracter\u00edstica extremadamente <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/058_planarias.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">evidente en la especie <em>Obama fryi<\/em><\/a>. En la antigua lengua tup\u00ed, \u201coba\u201d significa hoja, y \u201cma\u201d, animal. \u00c9sa es la justificaci\u00f3n de tal denominaci\u00f3n para el g\u00e9nero <em>Obama<\/em>. El t\u00e9rmino <em>nungara<\/em>, que designa a la especie de turbelario que ahora se detect\u00f3 tambi\u00e9n en Europa, procede igualmente del idioma tup\u00ed, y significa similar, o parecido. Es decir, la planaria <em>Obama nungara<\/em> debe su nombre a su similitud con la <em>Obama marmorata<\/em>, con la cual hasta entonces se la confund\u00eda, tal como lo revela el relato de Guernsey.<\/p>\n<div id=\"attachment_248256\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/060_planarias.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248256\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/060_planarias-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fernando Carbayo <\/span><\/a> Corte histol\u00f3gico de un helminto para analizar sus estructuras<span class=\"media-credits\">Fernando Carbayo <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Concentraci\u00f3n en el Bosque Atl\u00e1ntico<\/strong><br \/>\n\u00c9sta es la explicaci\u00f3n oficial para la adopci\u00f3n del nombre del expresidente estadounidense para\u00a0 un g\u00e9nero de turbelarios terrestres. \u201cQueda en ustedes la responsabilidad de discurrir lo que quieran acerca de las verdaderas motivaciones de aqu\u00e9llos que eligieron ese nombre. Pero considero que tenemos derecho a tener buen humor&#8230;\u201d, escribi\u00f3 en su blog el experto en turbelarios Jean-Louis Justine, del Instituto de Sistem\u00e1tica, Evoluci\u00f3n y Biodiversidad del Museo Nacional de Historia Natural de Francia. \u00c9l fue quien descubri\u00f3 al turbelario depredador de Nueva Guinea en Caen, hace dos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Se considera que Brasil es un centro importante de diversidad de los turbelarios terrestres, que generalmente poseen h\u00e1bitos nocturnos, se desplazan lentamente y habitan en sitios h\u00famedos debido a su incapacidad de retener l\u00edquidos. De las 900 especies conocidas, alrededor de 190 son originarias del pa\u00eds, en su mayor\u00eda, del Bosque Atl\u00e1ntico. Puede encontr\u00e1rselos normalmente en el suelo de la selva, debajo de troncos, piedras y hojas, por lo cual no es detectado con frecuencia por ojos no entrenados para buscarlos. En ocasiones, decenas de especies de turbelarios pueden repartirse en una misma zona. \u201cHe detectado 40 especies diferentes en una sola \u00e1rea de un bosque de araucarias en Rio Grande do Sul\u201d, afirma Leal-Zanchet. \u201cAlgunas de esas especies estaban representadas por un \u00fanico ejemplar\u201d. Las pocas especies que habitan en \u00e1reas m\u00e1s urbanizadas pueden ser confundidas con babosas.<\/p>\n<p>En su famosa expedici\u00f3n a Am\u00e9rica del Sur a bordo del Beagle, en la d\u00e9cada de 1830, Charles Darwin se top\u00f3 con turbelarios. En R\u00edo de Janeiro, recogi\u00f3 un ejemplar bell\u00edsimo y colorido en el Bosque Atl\u00e1ntico, cuyo cuerpo era mayormente anaranjado, con dos estrechas bandas blancas y otra raya negra m\u00e1s ancha. En 1844, el naturalista ingl\u00e9s nombr\u00f3 a ese esp\u00e9cimen con el nombre cient\u00edfico <em>Planaria vaginuloides<\/em> (actualmente modificado a <em>Geoplana vaginuloides<\/em>), bas\u00e1ndose en el aspecto externo del ejemplar y en su similitud con las babosas del g\u00e9nero <em>Vaginulus<\/em>. A partir de entonces, las diversas formas de planarias con un patr\u00f3n de colores similar, aunque no siempre id\u00e9ntico, han sido consideradas como ejemplares de esa especie.<\/p>\n<div id=\"attachment_248258\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/061_planarias_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248258\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/061_planarias_02-300x207.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"207\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fernando Carbayo <\/span><\/a> La planaria descrita por Darwin, <em>Geoplana vaginuloides<\/em> (<em>arriba<\/em>), se dividir\u00e1 en varias especies \u00edntimamente emparentadas&#8230;<span class=\"media-credits\">Fernando Carbayo <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Diversificaci\u00f3n de la planaria de Darwin<\/strong><br \/>\nEl equipo de Carbayo acaba de finalizar una revisi\u00f3n taxon\u00f3mica de la especie descrita por Darwin, que actualmente s\u00f3lo puede encontrarse en el Parque Estadual Pedra Branca, en el oeste del municipio de R\u00edo de Janeiro, y propone una divisi\u00f3n de la <em>G. vaginuloides<\/em> en varias especies. A juicio de Ana Laura Almeida, quien present\u00f3 una tesina de maestr\u00eda sobre el tema el mes pasado, la especie original puede desmembrarse en m\u00e1s de cinco nuevas especies. \u201cUna de ellas presenta un patr\u00f3n de colores exactamente inverso al de la <em>G. vaginuloides<\/em>\u201d, dice. <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/061_planarias.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Esta \u00faltima es negra, con dos finas bandas blancas y otra franja anaranjada m\u00e1s ancha<\/a>. Otros ejemplares de turbelarios normalmente clasificados como <em>G. vaginuloides<\/em> tambi\u00e9n exhiben esos colores, aunque presentan una distribuci\u00f3n de tonos distinta en su cuerpo, una singularidad que, seg\u00fan Carbayo, justifica clasificarlos como otra especie. El equipo de la USP todav\u00eda no determin\u00f3 en cu\u00e1ntas especies se dividir\u00e1 el helminto terrestre descrito originalmente por Darwin, ni puede divulgar sus nuevos nombres cient\u00edficos porque el trabajo que aborda estas novedades a\u00fan no fue publicado.<\/p>\n<p>La taxonom\u00eda no s\u00f3lo es importante para los expertos en turbelarios. Como el desplazamiento global de esos gusanos parece estar aumentando, el conocimiento exhaustivo de los tipos existentes de planarias que ahora circulan por el planeta tambi\u00e9n resulta de inter\u00e9s para el control sanitario y para los encargados de salvaguardar la biodiversidad. Seg\u00fan un art\u00edculo informativo elaborado por el experto en turbelarios Ronald Sluys, de la Universidad de Leiden, en Holanda y que se public\u00f3 en la edici\u00f3n de septiembre de la revista <em>American Scientist<\/em>, al menos hay 16 especies de estos helmintos que podr\u00edan considerarse invasores de h\u00e1bitats. El caso de la planaria de Nueva Guinea comedora de caracoles es el m\u00e1s grave, junto al caso de una especie de Nueva Zelanda (<em>Arthurdendyus triangulatus<\/em>), que se alimenta de lombrices y tambi\u00e9n fue detectada en Europa.<\/p>\n<p>El hallazgo del helminto brasile\u00f1o con el nombre del expresidente estadounidense que lleg\u00f3 al viejo continente constituye uno de los episodios m\u00e1s recientes de dispersi\u00f3n de los turbelarios. Por cierto, los investigadores de platelmintos, el filo al que pertenecen los turbelarios y otros helmintos, parecen ser admiradores del actual ocupante de la Casa Blanca. El mes pasado, otro helminto que infecta tortugas en Malasia fue bautizado como <em>Baracktrema obamai<\/em>, en un doble homenaje al hombre m\u00e1s poderoso del planeta.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nRevisi\u00f3n taxon\u00f3mica de los turbelarios terrestres del g\u00e9nero Geoplana (<em>Platyhelminthes, Tricladida<\/em>) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/87275\/revisao-taxonomica-das-planarias-terrestres-de-geoplana-platyhelminthes-tricladida\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 2014\/13661-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Fernando Carbayo (EACH-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 87.241, 45<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nCARBAYO, F. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/zoj.12358\/abstract\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The true identity of Obama (Platyhelminthes: Geoplanidae) flatworm spreading across Europe<\/a>. <strong>Zoological Journal of the Linnean Society<\/strong>. v. 117, n. 1, p. 5-28. May. 2016.<br \/>\nBOLL, P. K. y LEAL-ZANCHET, A. M. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0944200616300216\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Preference for different prey allows the coexistence of several land planarians in areas of the Atlantic Forest<\/a>. <strong>Zoology<\/strong>. v. 119, n. 3, p. 162-8. Jun. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un turbelario oriundo de Brasil se propaga por Europa","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,308,335],"coauthors":[101],"class_list":["post-248251","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-geografia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248251","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248251"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248251\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248251"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}