{"id":248510,"date":"2017-11-09T14:51:07","date_gmt":"2017-11-09T16:51:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248510\/"},"modified":"2017-11-09T14:51:07","modified_gmt":"2017-11-09T16:51:07","slug":"impacto-mas-alla-de-la-academia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/impacto-mas-alla-de-la-academia\/","title":{"rendered":"Impacto m\u00e1s all\u00e1 de la academia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/038-041_altmetria_250.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-248511\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/038-041_altmetria_250-912x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"337\" \/><\/a>El f\u00edsico y bi\u00f3logo Uri Alon, investigador del instituto de Ciencia Weizmann, de Israel, public\u00f3 en 2009 un art\u00edculo en la revista <em>Molecular Cell<\/em> donde sugiere una serie de factores que investigadores y estudiantes deber\u00edan considerar cuando se aprestan a elegir un objeto de investigaci\u00f3n. En pocas p\u00e1ginas y con cierto matiz de autoayuda, Alon ofrece algunos consejos a los que comienzan su carrera, tales s\u00f3lo comprometerse en serio con un tema luego de tres meses de reflexi\u00f3n o tratar de identificar entre los asuntos emergentes de su campo de investigaci\u00f3n aquello que m\u00e1s despierte su inter\u00e9s personal. El trabajo fue escasamente mencionado en otros art\u00edculos: tan s\u00f3lo tuvo 14 citas, de acuerdo con la base de datos Web of Science, de la empresa Thomson Reuters. Sin embargo, contrariamente a lo que parece, tuvo un impacto notable. Es uno de los trabajos m\u00e1s populares de Mendeley, una red social acad\u00e9mica por medio de la cual, los usuarios pueden almacenar y compartir art\u00edculos en sus perfiles y saber qu\u00e9 <em>papers<\/em> est\u00e1n despertando el inter\u00e9s de otros investigadores.<\/p>\n<p>Al ensayo de Alon ya lo bajaron 130 mil personas en Mendeley. El presidente estadounidense Barack Obama se vio involucrado en una situaci\u00f3n similar. En julio, firm\u00f3 un art\u00edculo sobre la reforma del sistema de salud de Estados Unidos en el <em>Journal of the American Medical Association <\/em>(<em>Jama<\/em>). Solamente tuvo siete citas en trabajos acad\u00e9micos, pero lo mencionaron en m\u00e1s de 8 mil publicaciones en Twitter y en 197 p\u00e1ginas en Facebook. \u201cEstos casos son indicativos de que la forma en que se publica y divulga la ciencia est\u00e1 cambiando con la expansi\u00f3n de las redes sociales\u201d, analiza el bi\u00f3logo Atila Iamarino, uno de los creadores de la red de blogs cient\u00edficos <em>ScienceBlogs Brasil<\/em>.<\/p>\n<p>La cantidad de citas que recibe un art\u00edculo en otros <em>papers<\/em> o el factor de impacto de una publicaci\u00f3n son par\u00e1metros consagrados para evaluar la relevancia de la producci\u00f3n cient\u00edfica. Con todo, en los \u00faltimos a\u00f1os asomaron nuevos indicadores dedicados a registrar el alcance de la ciencia entre p\u00fablicos variados. Esta tendencia hizo surgir la altmetr\u00eda (una palabra proveniente del vocablo ingl\u00e9s <em>altmetrics<\/em>, es decir, m\u00e9tricas alternativas), una rama de la cienciometr\u00eda que apunta a medir la influencia de la producci\u00f3n cient\u00edfica por medio del an\u00e1lisis de las menciones en sitios web, redes sociales, cantidad de descargasy r\u00e9plicas de presentaciones cient\u00edficas en PowerPoint, entre otros ejemplos.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino fue propuesto inicialmente en un tuit de septiembre de 2010 por Jason Priem, quien por entonces hac\u00eda un doctorado en ciencias de la informaci\u00f3n en la Universidad de Carolina del Norte, campus de Chapel Hill, en Estados Unidos, y uno de los creadores de una herramienta de c\u00f3digo abierto que provee datos altm\u00e9tricos, denominada ImpactStory. Actualmente, varios servicios agrupan informaciones de ese tipo. Incluso antes de que se acu\u00f1ara ese t\u00e9rmino, en marzo de 2009, la editorial de peri\u00f3dicos de acceso abierto Public Library of Science (PLOS) cre\u00f3 el PLOS Article Level Metrics (PLOS ALM), un sistema que emplea toda una gama de indicadores, tales como estad\u00edsticas de uso, citas acad\u00e9micas, menciones en blogs o en art\u00edculos en Wikipedia e intercambio en redes sociales, para monitorear la influencia de los <em>papers<\/em> publicados en sus revistas sobre diferentes p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Otras editoriales siguieron el mismo camino. La holandesa Elsevier adquiri\u00f3 Mendeley en 2013, una red que actualmente agrupa a m\u00e1s de 5 millones de usuarios. Recientemente, tambi\u00e9n compr\u00f3 la Social Science Research Network (SSRN), un repositorio de acceso abierto en el cual m\u00e1s de 300 mil investigadores de ciencias sociales y humanas han divulgado art\u00edculos y trabajos in\u00e9ditos, los <em>preprints<\/em> (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/04\/26\/el-futuro-del-acceso-abierto\/?cat=politica\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 245<\/em><\/a>). Ambas adquisiciones buscaron ampliar los negocios de la editorial en el mercado digital y proveerles nuevos indicadores a sus clientes.<\/p>\n<p>El creciente inter\u00e9s por las m\u00e9tricas alternativas llev\u00f3 a la Organizaci\u00f3n Nacional de Normas de Informaci\u00f3n de Estados Unidos (Niso, por sus siglas en ingl\u00e9s) a lanzar una gu\u00eda con directrices para la producci\u00f3n y difusi\u00f3n de las m\u00e9tricas alternativas. El documento, que fue divulgado en febrero, enfatiza la preocupaci\u00f3n por generar indicadores precisos y establece que el origen de las informaciones y la metodolog\u00eda adoptada para interpretarlas deben ser transparentes. La fundaci\u00f3n Wellcome Trust, que financia la investigaci\u00f3n biom\u00e9dica en el Reino Unido, adopt\u00f3 par\u00e1metros altm\u00e9tricos como complemento al an\u00e1lisis de las investigaciones que financia. Un documento publicado el a\u00f1o pasado por la fundaci\u00f3n pone de relieve que esos indicadores permiten evaluar la repercusi\u00f3n de un art\u00edculo cient\u00edfico instant\u00e1neamente y medir un tipo de impacto de las investigaciones en el campo de la salud que generalmente es ignorado. Seg\u00fan se sostiene en el texto, la detecci\u00f3n precoz del inter\u00e9s de los ciudadanos y de los tomadores de decisi\u00f3n por ciertos temas de investigaci\u00f3n ayuda al Wellcome Trust a establecer puntos de contacto en las agendas de la ciencia y la pol\u00edtica. \u201cHay muchos que leen y utilizan art\u00edculos cient\u00edficos sin que eso se traduzca en citas, como en el caso de los profesionales de la salud, divulgadores cient\u00edficos, estudiantes, periodistas y administradores p\u00fablicos\u201d, subraya Iara Vidal Pereira de Souza, doctoranda del Programa de Posgrado en Ciencias de la Informaci\u00f3n del Instituto Brasile\u00f1o de Informaci\u00f3n en Ciencia y Tecnolog\u00eda (Ibict) y de la Escuela de Comunicaci\u00f3n de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>Las nuevas formas de evaluar el alcance de una investigaci\u00f3n no reemplazan ni remotamente a los medios tradicionales que se usan para medir su relevancia. El profesor S\u00e9rgio Salles-Filho, docente del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica de la Universidad de Campinas (DPCT-Unicamp) y coordinador adjunto de Programas Especiales de la FAPESP, resalta que las iniciativas como la del Wellcome Trust a\u00fan son at\u00edpicas. \u201cEn 2009, el Reino Unido adopt\u00f3 un nuevo sistema de evaluaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n, el Research Excellence Framework [REF], que sigue haciendo un gran uso de los indicadores bibliom\u00e9tricos, tales como la cantidad de citas, y se basa mayormente en la evaluaci\u00f3n por pares\u201d, ejemplifica.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/038-041_altmetria_250-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-248513\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/038-041_altmetria_250-1-300x239.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"239\" \/><span class=\"media-credits-inline\">VERIDIANA SCARPELLI<\/span><\/a>Heterogeneidad<br \/>\n<\/strong>El espa\u00f1ol Rodrigo Costas, investigador del Centro de Estudios para la Ciencia y la Tecnolog\u00eda (CWTS) de la Universidad de Leiden, en Holanda, llama la atenci\u00f3n sobre la heterogeneidad de las fuentes de indicadores de la altmetr\u00eda. \u201cLa red Mendeley es b\u00e1sicamente un administrador de referencias bibliogr\u00e1ficas <em>online<\/em> que utilizan los investigadores. El tipo de interacci\u00f3n que observamos en esa plataforma es muy diferente al modo en que se comparten los contenidos en Twitter o Facebook, que son m\u00e1s propicios a la difusi\u00f3n de estudios de inter\u00e9s para el p\u00fablico en general\u201d, dice Costas. Para F\u00e1bio Castro Gouveia, investigador del Museo de la Vida de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), incluso entre Facebook y Twitter hay matices que deben tenerse en cuenta. \u201cEn Facebook, las investigaciones con mayor repercusi\u00f3n son aqu\u00e9llas de inter\u00e9s popular. En tanto, Twitter es m\u00e1s utilizado por cient\u00edficos\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Partiendo de la perspectiva de las m\u00e9tricas alternativas, Gouveia analiz\u00f3 los trabajos publicados por investigadores de la Fiocruz en la revista <em>PLOS ONE<\/em>. En total, se analizaron 416 art\u00edculos, publicados entre 2007 y 2015, utilizando el sistema de Altmetric, una empresa fundada en 2011 por el experto en bioinform\u00e1tica brit\u00e1nico Euan Adie, que provee herramientas para monitorear las referencias a individuos, corporaciones y art\u00edculos cient\u00edficos en internet. Tambi\u00e9n se seleccion\u00f3 aleatoriamente una muestra de control de 500 art\u00edculos publicados en la misma revista, a los efectos de usarla como comparaci\u00f3n. Cuando se observa el desempe\u00f1o de los art\u00edculos en p\u00e1ginas de Facebook, se advierte que el porcentaje de menciones en esa plataforma fue de un 15,4% para los trabajos de la Fiocruz y de un 14,8% para la muestra de control. En tanto, en el caso de Twitter, el 56,5% de los art\u00edculos de la Fiocruz recibieron al menos una menci\u00f3n, en comparaci\u00f3n con el 46,6% de los art\u00edculos de la muestra de control. Tan s\u00f3lo un 2,4% de los art\u00edculos de la Fiocruz fueron citados en blogs, frente a un 5,4% de la muestra de control. \u201cEl desempe\u00f1o altm\u00e9trico de la Fiocruz parece seguir la tendencia global. Por otra parte, el porcentaje de tuit obtenidos fue asombroso\u201d, dice Gouveia. En otro estudio que se public\u00f3 en febrero en la revista <em>Scientometrics<\/em>, investigadores alemanes emplearon los datos de Altmetric para identificar a los pa\u00edses con el mayor n\u00famero de art\u00edculos compartidos en Twitter. Los tres primeros de la clasificaci\u00f3n son Dinamarca, Finlandia y Noruega. Brasil figura en el puesto 14\u00ba (sobre un total de 22), por delante de pa\u00edses tales como China, Corea del Sur, India y Jap\u00f3n. Seg\u00fan los autores, Twitter es una de las redes sociales m\u00e1s utilizadas por investigadores y, por eso, proponen la creaci\u00f3n de un \u00edndice propio para medir el impacto de la producci\u00f3n en esa plataforma.<\/p>\n<p>En una investigaci\u00f3n concluida recientemente se analizaron los 100 art\u00edculos con mayor puntaje altm\u00e9trico, a partir de la base de datos SciELO, vali\u00e9ndose de la herramienta Altmetric. En lugar de analizar los datos de los art\u00edculos, Jo\u00e3o de Melo Maricato, docente de la Universidad de Brasilia (UnB), estudi\u00f3 los perfiles de las personas que compartieron sus trabajos en Facebook y Twitter. Los perfiles quedaron ordenan en dos grupos: impacto acad\u00e9mico, que agrup\u00f3 a aqu\u00e9llos que se identifican como investigadores en sus perfiles, e impacto social, que re\u00fane a los no se identifican como tales. Maricato not\u00f3 fuertes indicios de que el impacto medido por la altmetr\u00eda todav\u00eda se concentra en la relaci\u00f3n entre cient\u00edficos. \u201cPese a ello, resulta interesante observar que el 36% de las actividades de divulgaci\u00f3n de los art\u00edculos se realizaron desde perfiles no acad\u00e9micos\u201d, dice.<\/p>\n<p>Otro de los resultados del estudio muestra que los art\u00edculos con mayor puntuaci\u00f3n altm\u00e9trica fueron los de las \u00e1reas de ciencias de la salud (57%), seguidos por los de ciencias sociales aplicadas (14%), ciencias biol\u00f3gicas (13%), ciencias humanas (11%) y ciencias agrarias (5%). Seg\u00fan Maricato, las m\u00e9tricas alternativas parecen colaborar para evaluar la producci\u00f3n cient\u00edfica de investigadores que intervienen en \u00e1reas sin gran tradici\u00f3n de publicar art\u00edculos en peri\u00f3dicos internacionales, como es el caso de las ciencias humanas y sociales aplicadas. \u201cEn dichas \u00e1reas, los investigadores publican mayormente en libros o cap\u00edtulos de libros y tienden a concentrarse en tem\u00e1ticas locales o nacionales\u201d, explica Maricato.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/038-041_altmetria3_250.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-248512\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/038-041_altmetria3_250-300x167.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"167\" \/><\/a>Puntuaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>El sistema desarrollado por Altmetric es actualmente uno de los m\u00e1s utilizados por los investigadores que buscan generar conocimiento a partir de indicadores alternativos. La empresa desarroll\u00f3 un sistema de puntuaci\u00f3n, el Altmetric Attention Score, que indica el caudal de atenci\u00f3n recibido por el trabajo en diversas plataformas. Esto se mide por la cantidad de menciones y r\u00e9plicas en internet considerando la importancia atribuida al perfil que difunde el art\u00edculo en las redes sociales. Por ejemplo, una menci\u00f3n en la p\u00e1gina de un peri\u00f3dico de gran circulaci\u00f3n punt\u00faa bastante m\u00e1s que un tuit.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Euan Adie, de Altmetrics, un puntaje alto no significa necesariamente que el art\u00edculo repercuti\u00f3 en forma positiva y eso tampoco garantiza su calidad. \u201cHay casos de <em>papers<\/em> que fueron muy comentados en las redes sociales debido a errores o fraudes que se detectaron despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n\u201d, recuerda. En otros casos, el art\u00edculo se difunde ampliamente en internet porque el tema que trata es pol\u00e9mico. En 2014, por ejemplo, Philippe Grandjean, de la Universidad Harvard, en Estados Unidos, y Philip Landrigan, investigador del Centro M\u00e9dico Monte Sina\u00ed, en Nueva York, publicaron un controvertido <em>paper<\/em> en la revista <em>The Lancet<\/em> que obtuvo una puntuaci\u00f3n alta, empleando la metodolog\u00eda de Altmetric. En ese art\u00edculo, los autores sugieren que la humanidad enfrenta una pandemia silenciosa causada por neurotoxinas que se esconden en productos de uso diario, como son los cosm\u00e9ticos, capaces de afectar el desarrollo del cerebro y contribuir para un aumento de la incidencia de enfermedades tales como autismo y dislexia. El <em>paper<\/em> fue acogido con alarma por la prensa y sus resultados fueron cuestionados por investigadores y sociedades cient\u00edficas.<\/p>\n<p>Las m\u00e9tricas alternativas a\u00fan se encuentran en fase de desarrollo, pero van indicando caminos para medir mejor el impacto de la ciencia en la sociedad. \u201cLa altmetr\u00eda acerca oportunidades para estudiar nuevas perspectivas de acceso y difusi\u00f3n de publicaciones cient\u00edficas en las plataformas sociales de internet, llegando a un p\u00fablico m\u00e1s amplio\u201d, concluye el investigador Rodrigo Costas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Indicadores estiman el alcance de la ciencia entre lectores de medios sociales","protected":false},"author":421,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[740],"class_list":["post-248510","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248510","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248510"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248510\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248510"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}