{"id":248515,"date":"2017-11-09T14:53:31","date_gmt":"2017-11-09T16:53:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248515\/"},"modified":"2017-11-09T18:48:07","modified_gmt":"2017-11-09T20:48:07","slug":"el-costo-de-la-abstinencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-costo-de-la-abstinencia\/","title":{"rendered":"El costo de la abstinencia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_248516\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248516\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_1-775x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"396\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/a> Una pipa de metal usada para consumir crack, la versi\u00f3n para fumar de la coca\u00edna<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 2010, el psic\u00f3logo Andr\u00e9 Constantino Miguel se propuso intentar algo audaz. Con el aval de haber ingresado al doctorado, le propuso al equipo al que se sumaba en la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) el an\u00e1lisis de una t\u00e9cnica psicol\u00f3gica motivacional que todav\u00eda no hab\u00eda sido testeada nunca en Brasil entre los adictos al <em>crack<\/em>. Constantino Miguel retornaba luego de pasar dos a\u00f1os estudiando en Italia, donde hab\u00eda trabajado con adictos a la hero\u00edna, y no pod\u00eda creer que esa estrategia \u2012el manejo de contingencias, \u00fatil para reducir la dependencia al alcohol, el tabaco y la coca\u00edna, seg\u00fan los estudios realizados en el exterior\u2012 a\u00fan no se usara aqu\u00ed. Este a\u00f1o, el investigador concluy\u00f3 su misi\u00f3n al publicar en la revista <em>Psychology of Addictive Behaviors<\/em> los resultados del primer estudio en el que eval\u00faa el uso del manejo de contingencias para ayudar en el tratamiento de la adicci\u00f3n al <em>crack<\/em>.<\/p>\n<p>Posiblemente por su naturaleza pol\u00e9mica, el manejo de contingencias s\u00f3lo fue adoptado en forma reciente para el tratamiento de la adicci\u00f3n a las drogas. El mismo consiste en la oferta de una recompensa siempre que un individuo exhiba un comportamiento al que se considera deseable.<\/p>\n<p>Esta estrategia, que podr\u00eda utilizarse en muchas otras eventualidades, fue desarrollada a partir del trabajo del psic\u00f3logo estadounidense Burrhus Frederic Skinner. En experimentos con animales de laboratorio, Skinner hab\u00eda demostrado que la consecuencia de una acci\u00f3n determinada puede modelar un comportamiento. Por ejemplo, ratas que recib\u00edan comida (consecuencia) al presionar una palanca (acci\u00f3n) tend\u00edan a repetir esa escena. En los a\u00f1os 1960, otros psic\u00f3logos adaptaron el manejo de contingencias a tratamientos contra la dependencia qu\u00edmica, en los cuales la meta por alcanzarse usualmente es la abstinencia o la contracci\u00f3n a un tratamiento.<\/p>\n<p>El adicto que logra pasar un determinado per\u00edodo sin consumir la droga que lo subyuga recibe un incentivo, generalmente econ\u00f3mico. Si permanece limpio, se lo premia con vales de compras, entradas para <em>shows<\/em>, cine o teatro e incluso con dinero. Se trata de una manera sencilla de estimular a alguien a repetir un comportamiento.<\/p>\n<div id=\"attachment_248517\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248517\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_2-300x239.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"239\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/a> Atenci\u00f3n especializada: los adictos al crack en el pabell\u00f3n de desintoxicaci\u00f3n del Cratod&#8230;<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Constantino Miguel descubri\u00f3 una oportunidad para medir la eficacia del manejo de contingencias en el d\u00eda a d\u00eda de los adictos al <em>crack<\/em>, la coca\u00edna fumada, cuando lo invitaron a trabajar en el consultorio ambulatorio de especialidades (AME, por sus sigla en portugu\u00e9s) psiqui\u00e1tricas de Vila Maria, en la zona norte de S\u00e3o Paulo. Hasta entonces, la t\u00e9cnica hab\u00eda sido adoptada en tratamientos experimentales para aumentar la participaci\u00f3n o la permanencia en terapias para obesidad y diabetes, o para el tratamiento de la adicci\u00f3n a la hero\u00edna, alcohol, tabaco y coca\u00edna aspirada, pero no para el caso del <em>crack<\/em>.<\/p>\n<p>Desde agosto de 2012 hasta julio de 2014, Constantino Miguel y otros especialistas invitaron a 65 adictos al <em>crack<\/em> enviados para su tratamiento al AME-Vila Maria a participar en un experimento. Los eligieron en forma aleatoria y durante 12 semanas, 32 de ellos siguieron el tratamiento est\u00e1ndar ambulatorio. Cada participante ten\u00eda derecho a una consulta individual por semana con un cl\u00ednico general, un psic\u00f3logo, un psiquiatra, un terapeuta ocupacional o enfermero y adem\u00e1s podr\u00eda participar en actividades grupales para prevenir las reca\u00eddas. Esos individuos integraron el denominado grupo de control y se les ped\u00eda que recogieran una muestra de orina los lunes, mi\u00e9rcoles y viernes para entreg\u00e1rselas a los investigadores, quienes las hac\u00edan analizar para detectar la presencia de metabolitos de coca\u00edna o marihuana.<\/p>\n<p>\u201cCada vez que el paciente obten\u00eda un examen negativo para coca\u00edna o <em>crack<\/em>, se valoraba la abstinencia\u201d, relata Constantino Miguel. \u201cSi el resultado indicaba el consumo de droga, el grupo elogiaba la contracci\u00f3n al tratamiento y lo estimulaba a intentar la abstinencia\u201d.<\/p>\n<p>Los 33 restantes integraron el grupo experimental, con el cual, adem\u00e1s del tratamiento modelo, se implement\u00f3 el manejo de contingencias. Ellos deb\u00edan presentarse en el AME-Vila Maria tres veces por semana para efectuar los an\u00e1lisis de orina para coca\u00edna y marihuana, y adem\u00e1s, un test con el alcohol\u00edmetro para evaluar el consumo de alcohol.<\/p>\n<div id=\"attachment_248518\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248518\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_3-300x222.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"222\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/a> &#8230;donde tambi\u00e9n reciben tratamiento odontol\u00f3gico<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Siempre que entregaran una muestra de orina libre de coca\u00edna recib\u00edan un premio en forma de vale de compras. Los montos de los mismos arrancaban en 5 reales para el primer examen negativo, y se incrementaban en 2 reales por cada test posterior en el cual no se identificara el consumo de droga, hasta llegar a un m\u00e1ximo de 15 reales por an\u00e1lisis. Se sumaban otros 2 reales si, adem\u00e1s de la abstinencia a la coca\u00edna, el paciente tampoco hubiera consumido bebidas alcoh\u00f3licas. Aqu\u00e9l que registraba los tres an\u00e1lisis semanales negativos para coca\u00edna recib\u00eda una gratificaci\u00f3n de 20 reales. Tambi\u00e9n hab\u00eda un premio de 10 reales si las tres pruebas de orina de la semana no indicaban el uso de marihuana. De modo tal que, quien permanec\u00eda las 12 semanas limpio recib\u00eda un total de 942 reales.<\/p>\n<p>Si se registraba una reca\u00edda \u2012las cuales son comunes en el tratamiento de drogadependientes\u2012, el participante no perd\u00eda el dinero acumulado. En lugar de ello, dejaba de percibirlo cuando el test daba positivo y el valor retornaba a los 5 reales iniciales para el pr\u00f3ximo an\u00e1lisis negativo.<\/p>\n<p>De las 33 personas en el grupo de los vales de compra, 7 (un 21,2%) permanecieron las 12 semanas sin usar <em>crack<\/em>, refieren los investigadores en la revista <em>Psychology of Addictive Behaviors<\/em>. En el grupo de control, nadie mantuvo la abstinencia durante todo el estudio, y s\u00f3lo uno (el 3%) estuvo 8 semanas sin consumir <em>crack<\/em>, mientras que 9 (un 27%) de los que recibieron el est\u00edmulo econ\u00f3mico permanecieron dos meses abstinentes. Los que obtuvieron los vales de compra, de modo general, tambi\u00e9n consumieron menos alcohol y marihuana.<\/p>\n<p>\u201cA medida que lograban mantener la abstinencia y acordaban acumular los premios para recibir montos m\u00e1s altos, algunos de los participantes empleaban los vales para comprarle productos de la canasta b\u00e1sica a su madre o regalos a sus hijos\u201d, recuerda Constantino Miguel.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-248519\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_4-300x196.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"196\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Zanone Fraissat\/ Folhapress<\/span><\/a>Seg\u00fan la psic\u00f3loga Clarice Madruga, docente de la Unidad de Investigaci\u00f3n para Alcohol y Drogas (Uniad) de la Unifesp y coautora del estudio, la aceptaci\u00f3n de acumular los premios al prolongar la abstinencia indica que esos individuos comenzaron a soportar la postergaci\u00f3n de la gratificaci\u00f3n, que hab\u00edan perdido con la dependencia. \u201cEl consumo de <em>crack<\/em> y otras drogas proporciona una recompensa inmediata, que puede ser una sensaci\u00f3n pasajera de bienestar o alivio a la cual se habit\u00faa el cuerpo\u201d, explica. \u201cSe necesita un nuevo condicionamiento para extender el plazo de la gratificaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Seis meses despu\u00e9s de la finalizaci\u00f3n del experimento, los investigadores le ofrecieron a los integrantes del grupo de control la posibilidad de someterse al manejo de contingencias. Nuevamente, alrededor del 20% concluy\u00f3 el tratamiento sin consumir <em>crack<\/em>.<\/p>\n<p>Si bien s\u00f3lo un porcentaje peque\u00f1o logr\u00f3 abstenerse del <em>crack<\/em>, Constantino Miguel recuerda que eso fue posible en una situaci\u00f3n de vida real, con exposici\u00f3n a riesgos, algo distinto a lo que ocurre en las internaciones. \u201cEsta gente lo logr\u00f3 aun estando en el ojo del hurac\u00e1n, con la tentaci\u00f3n al lado\u201d, resalta el investigador, quien llev\u00f3 a cabo ese trabajo bajo la supervisi\u00f3n del psiquiatra Ronaldo Laranjeira, experto en el tratamiento de la adicci\u00f3n al alcohol y a las drogas, y docente de la Unifesp.<\/p>\n<p>La eficacia del manejo de contingencias en diferentes fases del tratamiento de la dependencia hoy en d\u00eda est\u00e1 reconocida por el Instituto Nacional de Abuso de Drogas (Nida) de Estados Unidos, uno de los principales centros internacionales de estudios sobre el abuso de sustancias, que recomienda su utilizaci\u00f3n. \u201cRecientemente asist\u00ed a una reuni\u00f3n en el Nida y ya nadie cuestiona la efectividad de la t\u00e9cnica, adoptada en m\u00e1s del 60% de los servicios estadounidenses de tratamiento de la dependencia al alcohol y las drogas\u201d, relata Laranjeira. \u201cEl debate actual se relaciona con c\u00f3mo implementarlo en forma adecuada\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_248520\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248520\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_5-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/a> Taller de cocina que ayuda a generar v\u00ednculos con los que a\u00fan no hacen tratamiento y brinda capacitaci\u00f3n a los abstinentes en la Unidad Helv\u00e9tia del programa Recomienzo<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>El manejo de contingencias no constituye, por s\u00ed s\u00f3lo, un tratamiento. M\u00e1s bien es una herramienta psicol\u00f3gica destinada a promover la adopci\u00f3n de comportamientos saludables o deseables. \u201cEsta t\u00e9cnica podr\u00eda implementarse tanto en la calle como en las internaciones\u201d, sostiene Laranjeira, quien coordina el Recomienzo, un programa para combatir al <em>crack<\/em> y otras drogas instaurado en 2013 por la gobernaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo. \u201cEspero que, a la brevedad, podamos ver que eso sea lo que ocurra en \u2018Cracolandia\u2019\u201d.<\/p>\n<p><strong>La espiral del vicio<\/strong><br \/>\n\u201cCracolandia\u201d es el nombre con el cual se hizo conocida un \u00e1rea de unas pocas manzanas en el barrio de Campos El\u00edseos, en la regi\u00f3n central de la ciudad de S\u00e3o Paulo. All\u00ed, un p\u00fablico que var\u00eda entre 600 y 1.000 personas, dependiendo de la hora del d\u00eda, fuma piedras de <em>crack<\/em> en la calle, que compran ah\u00ed mismo por un monto que var\u00eda entre 5 y 10 reales. Sucios y vestidos con harapos, generalmente andan descalzos, con los pies magullados y con heridas en el cuerpo que no cicatrizan (los analg\u00e9sicos mezclados con la droga les impiden sentir dolor).<\/p>\n<p>La reducci\u00f3n de la inmunidad, como consecuencia del uso permanente de la coca\u00edna, explica el alto n\u00famero de casos de tuberculosis entre ellos. En tanto, la prostituci\u00f3n y la pr\u00e1ctica de sexo inseguro como moneda de cambio por algunas piedras de coca\u00edna incrementan la frecuencia de las enfermedades de transmisi\u00f3n sexual, tales como la s\u00edfilis y el Sida, bastante m\u00e1s com\u00fan entre quienes frecuentan la zona de \u201cCracolandia\u201d que entre el resto de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El <em>crack<\/em> apareci\u00f3 en Brasil en esa zona hacia el final de los a\u00f1os 1980, antes de difundirse por todo el pa\u00eds. Tanto la coca\u00edna aspirada (en polvo) como la fumada (<em>crack<\/em>) act\u00faan de modo similar en el cerebro: sus mol\u00e9culas, de manera indirecta, aumentan la concentraci\u00f3n del neurotransmisor dopamina en las \u00e1reas ligadas a la motivaci\u00f3n y a la recompensa. El resultado es una sensaci\u00f3n de extrema euforia y bienestar, que, sin embargo, es fugaz.<\/p>\n<div id=\"attachment_248521\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248521\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_6-300x177.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"177\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/a> Los ensayos de la banda Cora\u00e7\u00e3o Valente, del programa Recomienzo, que tienen lugar dos veces al d\u00eda, le imprimen ritmo y organizaci\u00f3n al d\u00eda a d\u00eda de los drogadictos<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Una de las principales diferencias entre la coca\u00edna aspirada y la fumada reside en la velocidad de absorci\u00f3n, que incide en la rapidez con la cual la droga llega al cerebro y el tiempo que permanecer\u00e1 activa, factores determinantes para poder generar dependencia. Al esnifar una l\u00ednea de coca, la droga se absorbe lentamente por la mucosa nasal, entra en el torrente sangu\u00edneo y es parcialmente procesada por el h\u00edgado antes de llegar al cerebro. Tarda algunos minutos hasta que aparecen los efectos, que pueden durar m\u00e1s de media hora. En tanto, con el <em>crack<\/em>, todo ocurre en forma m\u00e1s veloz e intensa. Ni bien el humo llega a los pulmones, la droga pasa a la sangre y \u00e9sta la lleva al cerebro en concentraciones m\u00e1s elevadas. El efecto es casi inmediato: se produce una explosi\u00f3n de placer y euforia, que desaparece en minutos y conduce a una depresi\u00f3n intensa. Ah\u00ed comienzan los problemas.<\/p>\n<p>En busca de esa sensaci\u00f3n de bienestar, se fuma otra piedra. Con el tiempo, las c\u00e9lulas cerebrales intentan reequilibrarse reduciendo la cantidad de dopamina disponible. Entonces resulta necesario fumar m\u00e1s para obtener el mismo resultado. Con el consumo continuo, la coca\u00edna pasa a ser necesaria para mantener los niveles de dopamina a los cuales se habitu\u00f3 el organismo. Sin la droga, aparecen s\u00edntomas desagradables: agitaci\u00f3n, ansiedad, dificultad para concentrarse, brotes de ira y depresi\u00f3n. En este punto ya no se fuma por placer, sino para evitar el sufrimiento.<\/p>\n<p><strong>J\u00f3venes, negros y pobres<\/strong><br \/>\nUn estudio nacional sobre el consumo de drogas que se llev\u00f3 a cabo en 2012, bajo la coordinaci\u00f3n de Clarice Madruga y Ronaldo Laranjeira, estim\u00f3 que el 1,5% de los brasile\u00f1os mayores de 14 a\u00f1os (casi 2,2 millones de personas) hab\u00eda consumido <em>crack<\/em> al menos una vez en la vida. Un porcentaje menor (0,8%, es decir, 1,2 millones de brasile\u00f1os) hab\u00eda usado esa droga durante el a\u00f1o previo al sondeo, un indicador del consumo actual. Estos datos convierten a Brasil en uno de los pa\u00edses con mayor cantidad de consumidores de todo el mundo. En Estados Unidos, donde la coca\u00edna y el <em>crack<\/em> est\u00e1n siendo reemplazados por drogas sint\u00e9ticas, los usuarios actuales constituyen el 0,3% de la poblaci\u00f3n mayor de 12 a\u00f1os, totalizando 8 millones de personas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en 2012, el psiquiatra Francisco In\u00e1cio Bastos y la estad\u00edstica Neilane Bertoni, ambos de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), en R\u00edo de Janeiro, trazaron el perfil de los consumidores de <em>crack<\/em>. Los investigadores visitaron las \u201ccracolandias\u201d y entrevistaron en todos los estados brasile\u00f1os a 7.300 personas que consum\u00edan <em>crack<\/em> con asiduidad. Y comprobaron que en las cracolandias abundan los j\u00f3venes negros y pobres: un 78% varones, el 85% con edades entre 18 y 40 a\u00f1os, el 80% eran negros o mulatos y un 58% s\u00f3lo hab\u00edan estudiado hasta el 8\u00ba a\u00f1o de la ense\u00f1anza b\u00e1sica. Cuatro de cada 10 viv\u00edan en la calle, un 65% trabajaban por cuenta propia, un 10% comet\u00edan hurtos o robos y un 7% se prostitu\u00edan para conseguir la droga, que consum\u00edan desde hac\u00eda bastante tiempo (6 a\u00f1os y medio, en promedio) y en grandes cantidades (13 piedras por d\u00eda).<\/p>\n<div id=\"attachment_248522\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248522\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_7-300x204.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"204\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/a> En el programa Brazos Abiertos, los talleres de pintura, costura y reparaci\u00f3n de bicicletas sirven como espacio para el aprendizaje de un oficio, donde los participantes reciben unos 15 reales por cada d\u00eda de trabajo<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la ciudad de S\u00e3o Paulo existen dos programas \u2012Recomienzo, de la gobernaci\u00f3n del estado, y Brazos Abiertos, del municipio\u2012 que intentan ayudar a los adictos a abandonar el consumo de <em>crack<\/em>. El programa estadual, creado en 2013, inaugur\u00f3 a mediados del a\u00f1o siguiente la Unidad Recomienzo Helv\u00e9tia, uno de los pilares de su gesti\u00f3n, donde los investigadores se proponen adoptar a la brevedad el manejo de contingencias. Esta unidad, instalada en un edificio de 11 pisos en el n\u00famero 55 del bulevar Helv\u00e9tia, ofrece a los usuarios acceso a un centro de convivencia, en el cual pueden ducharse, cortarse el pelo, recibir cuidados especiales para los pies magullados, hacer gimnasia y participar en grupos terap\u00e9uticos de cocina y m\u00fasica. En dos de los pisos funciona una enfermer\u00eda de desintoxicaci\u00f3n que dispone de 21 camas, destinada a las personas que aceptan pasar un tiempo internadas para intentar alejarse del <em>crack<\/em>. Aqu\u00e9llos que superaron esa fase tienen la posibilidad de solicitar una de las 30 vacantes para pasar una temporada en los departamentos de estad\u00eda monitoreada, ubicados en el mismo edificio, en los cuales la \u00fanica exigencia es mantenerse abstinente. Este sistema de atenci\u00f3n sigue un modelo adoptado en Inglaterra y Estados Unidos cuyo objetivo es iniciar el proceso de reinserci\u00f3n social para que estas personas consigan un sueldo y un sitio para vivir fuera de esa regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes de arribar a la Unidad Helv\u00e9tia, la gente de \u201cCracolandia\u201d que acepta el tratamiento es enviada al Centro de Referencia de Tabaco, Alcohol y Otras Drogas (Cratod), ubicado frente al Parque da Luz, a unos 900 metros de all\u00ed. En funci\u00f3n de que es un centro de atenci\u00f3n psicosocial de alta complejidad en alcohol y drogas, el Cratod ofrece la participaci\u00f3n en grupos terap\u00e9uticos, atenci\u00f3n odontol\u00f3gica, derivaci\u00f3n a comunidades terap\u00e9uticas e internaci\u00f3n. Entre abril y junio de este a\u00f1o, el Cratod atendi\u00f3 a unos 2.600 adictos al <em>crack<\/em>, derivados para diferentes tipos de tratamiento: un 42% para atenci\u00f3n m\u00e9dica, un 14% para comunidades terap\u00e9uticas y un 39% para internaci\u00f3n y desintoxicaci\u00f3n. \u201cNuestros servicios ponen \u00e9nfasis en ayudar al paciente a atravesar los primeros 90 d\u00edas de abstinencia\u201d, relata el psiquiatra Marcelo Ribeiro, docente de la Unifesp y director t\u00e9cnico del Cratod.<\/p>\n<p><strong>Comida y albergue<\/strong><br \/>\nEn la calle Helv\u00e9tia, frente al edificio del Recomienzo, funciona una de las unidades del programa Brazos Abiertos, creado al comienzo de 2014 por la Municipalidad de S\u00e3o Paulo. Bajo un amplio tinglado instalado en un terreno municipal, los adictos al <em>crack<\/em> disponen de acceso a ba\u00f1os, comida y un espacio para descansar. Se trata de una especie de puerta de entrada a un servicio pensado exclusivamente bajo el principio de reducci\u00f3n de da\u00f1os, que no le exige nada a cambio a quienes aceptan participar, ni siquiera la abstinencia. \u201cLa reducci\u00f3n de da\u00f1os se basa en la comprobaci\u00f3n de que buena parte de la gente que tiene problemas con las drogas no logra quedar abstinente\u201d, sostiene el psiquiatra Leon Garcia, m\u00e9dico del Instituto de Psiquiatr\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IPq-USP) y uno de los coordinadores del \u00e1rea de salud del programa Brazos Abiertos.<\/p>\n<p>Para el tratamiento de la dependencia qu\u00edmica, la estrategia de reducci\u00f3n de da\u00f1os consiste en sustituir poco a poco el uso de drogas muy nocivas por otras menos da\u00f1inas. En el caso del <em>crack<\/em>, sin embargo, no existe un sustituto eficiente. Por ello, seg\u00fan Garcia, el programa Brazos Abiertos apost\u00f3 por ofrecer comida, seguridad y cobijo para ayudarlos a los adictos a salir del mundo de las drogas, y a su vez, el programa Recomienzo adopta la reducci\u00f3n de da\u00f1os para evitar los embarazos indeseados, ofreciendo implantes anticonceptivos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_8.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-248523\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_8-300x191.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"191\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/a>\u201cLa exclusi\u00f3n social y la miseria preceden al uso del <em>crack<\/em>\u201d, explica el psiquiatra Dartiu Xavier da Silveira, tambi\u00e9n docente de la Unifesp, donde desde hace 30 a\u00f1os coordina un programa de tratamiento de la dependencia qu\u00edmica. Da Silveira, a quien se lo considera uno de los introductores de la reducci\u00f3n de da\u00f1os en el pa\u00eds, particip\u00f3 en la concepci\u00f3n inicial del programa Brazos Abiertos. \u201cEn la \u2018Cracolandia\u2019, la droga es una consecuencia, y no la causa del problema\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Actualmente, alrededor de 500 personas participan \u2012hay otras 200 en lista de espera\u2012 en el programa municipal, que, aparte de comida, techo y trabajo remunerado, tambi\u00e9n ofrece talleres de capacitaci\u00f3n. Recientemente, el equipo de Brazos Abiertos concluy\u00f3 un estudio en el cual analiz\u00f3 el patr\u00f3n del uso de drogas. Los datos indican que, luego de seis meses a un a\u00f1o en el programa, el 88% de los que participan en \u00e9l hab\u00edan reducido el consumo de <em>crack<\/em>, un 85% hab\u00edan disminuido el de otras drogas y un 83% hab\u00edan iniciado el tratamiento para otros problemas de salud, tales como s\u00edfilis y tuberculosis, que all\u00ed son frecuentes. Alrededor de la mitad tambi\u00e9n hab\u00edan retomado el contacto con sus familiares. \u201cAl ingresar en el programa, el 14% de las personas usaban entre 80 y 100 piedras de <em>crack<\/em> por semana, y ahora ese porcentaje es del 2%, en tanto, la cantidad de personas que consum\u00eda entre una y diez piedras pas\u00f3 del 22% al 47%, informa la psic\u00f3loga Maria Ang\u00e9lica Comis, asesora de pol\u00edtica de drogas del municipio y miembro de la coordinaci\u00f3n de Brazos Abiertos.<\/p>\n<p>Aparentemente, ninguna estrategia alcanza \u00edndices elevados de \u00e9xito, especialmente si se la aplica sola. Durante el an\u00e1lisis del manejo de contingencias, el propio Andr\u00e9 Miguel constat\u00f3 que la t\u00e9cnica no funcionaba para todos. \u201cAlrededor del 30% de las personas que recib\u00edan ese tipo de intervenci\u00f3n nunca entregaron una muestra de orina libre de coca\u00edna\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Sus efectos tambi\u00e9n parecen tener una duraci\u00f3n limitada. Los estudios de metaan\u00e1lisis (que combinan los datos de varias investigaciones) del manejo de contingencias para tratar la dependencia a la coca\u00edna sugieren que, tres meses despu\u00e9s del final del tratamiento, el 67% de las personas vuelven a consumir la droga. Una forma de prolongar la abstinencia consistir\u00eda en aumentar la duraci\u00f3n del manejo de contingencias, que, aparte de utilizarse para inducir la abstinencia, puede adoptarse para estimular la reconexi\u00f3n con la familia y la adhesi\u00f3n al tratamiento, tal como se hace en Canad\u00e1 con los adictos a la hero\u00edna. \u201cLa fase inicial de la salida de la dependencia puede generar mucha frustraci\u00f3n, porque hay muchos da\u00f1os que deben repararse\u201d, relata Clarice Madruga.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_9.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-248524\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/042-049_crack_9-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/a>Aqu\u00e9l que estudia la dependencia qu\u00edmica y las formas de combatirla sabe que, de manera general, el tratamiento exige la adopci\u00f3n de m\u00faltiples abordajes para que sea eficaz y produzca efectos duraderos. \u201cEn un mundo ideal, deber\u00edan utilizarse varias estrategias\u201d, explica el psiquiatra Frederico Duarte Garcia, coordinador del Centro de Referencia en Drogas de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). \u201cInicialmente, debe establecerse un v\u00ednculo con el adicto y motivarlo para que ingrese en la cadena de tratamiento\u201d. La terapia puede incluir medidas que van desde la reducci\u00f3n de da\u00f1os a la internaci\u00f3n, adem\u00e1s de la participaci\u00f3n en grupos, como por ejemplo el de alcoh\u00f3licos an\u00f3nimos (AA) y narc\u00f3ticos an\u00f3nimos (NA). \u201cEl objetivo\u201d, dice el investigador de la UFMG, \u201cdebe ser la reestructuraci\u00f3n de la vida del individuo entre una y otra reca\u00edda para promover su reinserci\u00f3n en la sociedad\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong> 1.<\/strong> An\u00e1lisis de la eficacia del manejo de contingencias en el tratamiento asistencial modelo para individuos con diagn\u00f3stico de dependencia al <em>crack<\/em> (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/143222\/avaliacao-de-eficacia-do-manejo-de-contingencias-no-tratamento-ambulatorial-padrao-para-individuos-c\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 2013\/04138-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca en Brasil \u2013 Doctorado Directo; <strong>Beneficiario<\/strong> Andr\u00e9 de Queiroz Constantino Miguel; <strong>Investigador responsable<\/strong> Ronaldo Ramos Laranjeira (Unifesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 93.378,54<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Evaluaci\u00f3n de la eficacia del manejo de contingencias en el tratamiento asistencial modelo para individuos con diagn\u00f3stico de dependencia al <em>crack<\/em> (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/47220\/avaliacao-de-eficacia-do-manejo-de-contingencias-no-tratamento-ambulatorial-padrao-para-individuos-c\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 2011\/01469-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Ronaldo Ramos Laranjeira (Unifesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 80.870,99<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nMIGUEL, A. Q. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/psycnet.apa.org\/journals\/adb\/30\/5\/536\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Contingency management is effective in promoting abstinence and retention in treatment among crack cocaine users in Brazil: A randomized controlled trial<\/a>. <strong>Psychology of Addictive Behaviors<\/strong>. v. 30 (5). p. 536-43. Ago. 2016.<br \/>\nABDALLA, R. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0306460313003213\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Prevalence of cocaine use in Brazil: Data from the II Brazilian National Alcohol and Drugs Survey<\/a>. <strong>Addictive Behaviors<\/strong>. 2014.<br \/>\nBASTOS, F. I. y BERTONI, N. (org.). Investigaci\u00f3n nacional sobre el uso del <em>crack<\/em>. R\u00edo de Janeiro: Editorial ICICT\/ Fiocruz. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La oferta de vales de compras ayuda a adictos a evitar el consumo del crack","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[327,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-248515","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-psiquiatria-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248515"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248515\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248515"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}