{"id":248531,"date":"2017-11-09T14:53:44","date_gmt":"2017-11-09T16:53:44","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248531\/"},"modified":"2017-11-09T15:19:13","modified_gmt":"2017-11-09T17:19:13","slug":"cuando-las-defensas-destruyen-el-cerebro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cuando-las-defensas-destruyen-el-cerebro\/","title":{"rendered":"Cuando las defensas destruyen el cerebro"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_248532\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/052-053_malaria-_250.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248532\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/052-053_malaria-_250-300x289.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"289\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Isabella Hirako\/ Fiocruz<\/span><\/a> Foto de una microscop\u00eda del bazo de un rat\u00f3n: los puntos en colores muestran las c\u00e9lulas dendr\u00edticas<span class=\"media-credits\">Isabella Hirako\/ Fiocruz<\/span><\/p><\/div>\n<p>Un equipo de investigadores de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) con sede en la ciudad de Belo Horizonte, Minas Gerais, detall\u00f3 los mecanismos mediante los cuales las c\u00e9lulas de defensa pueden actuar de manera contraria a su funci\u00f3n primordial que es proteger el organismo. En la malaria cerebral, al combatir la multiplicaci\u00f3n de los protozoos del g\u00e9nero <em>Plasmodium<\/em> en el sistema nervioso central, dichas c\u00e9lulas causan un intenso proceso inflamatorio que agrava la infecci\u00f3n, provoca hemorragias y suele llevar a la muerte. Este trabajo, coordinado por el inmun\u00f3logo Ricardo Gazzinelli, echa luz sobre el origen de uno de los tipos de c\u00e9lulas de defensa \u2013las c\u00e9lulas dendr\u00edticas, que disparan la inflamaci\u00f3n en el sistema nervioso\u2013, expone nuevas rutas de defensa del organismo y puede ayudar a entender mejor el desarrollo de enfermedades asociadas a la neuroinflamaci\u00f3n, tales como el mal de Alzheimer y la esclerosis m\u00faltiple.<\/p>\n<p>Mediante biomarcadores espec\u00edficos y experimentos con ratones, el equipo de Minas Gerais dilucid\u00f3 el origen de las c\u00e9lulas dendr\u00edticas asociadas al paludismo cerebral y peculiaridades de la inflamaci\u00f3n intensa que la caracteriza. De acuerdo con este estudio, las c\u00e9lulas dendr\u00edticas que originan la inflamaci\u00f3n en el cerebro se forman partiendo de otro tipo de gl\u00f3bulos blancos de la sangre, los monocitos, en un \u00f3rgano secundario de defensa, el bazo. Seg\u00fan Gazzinelli, este camino es infrecuente, pues normalmente los monocitos, producidos en grandes cantidades en la m\u00e9dula \u00f3sea, son reclutados para actuar en el campo de batalla \u2013el lugar de la infecci\u00f3n\u2013 y all\u00ed se transforman en c\u00e9lulas dendr\u00edticas, que reconocen los microorganismos invasores y migran hacia los nodos o ganglios linf\u00e1ticos, en donde activan otras c\u00e9lulas de defensa, que a su vez entrar\u00e1n en combate contra los microbios. \u201cEn el paludismo, los monocitos ya alojados en el bazo se diferencian en c\u00e9lulas dendr\u00edticas y luego migran al cerebro\u201d, dice el inmun\u00f3logo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de superar la llamada barrera hematoencef\u00e1lica, que a\u00edsla al sistema nervioso central dificultando el paso de c\u00e9lulas del sistema inmunol\u00f3gico e incluso el de medicamentos, las c\u00e9lulas dendr\u00edticas llegan al sistema nervioso central y producen mol\u00e9culas conocidas como quimiocinas CXCL9 y CXCL10, que atraen a otro tipo de gl\u00f3bulos blancos de la sangre, los linfocitos T activados. As\u00ed, estimulados a combatir los <em>Plasmodium<\/em> alojados en hemat\u00edes adheridos a las paredes de los vasos sangu\u00edneos, los linfocitos provocan una inflamaci\u00f3n exacerbada que contribuye a la ruptura de los peque\u00f1os vasos. Como la barrera hematoencef\u00e1lica tambi\u00e9n se deshace, m\u00e1s c\u00e9lulas dendr\u00edticas y linfocitos T se desplazan hacia los tejidos del sistema nervioso central. Seg\u00fan Gazzinelli, la consecuencia de esta movilizaci\u00f3n de las c\u00e9lulas de defensa contra el par\u00e1sito es una ampliaci\u00f3n del proceso inflamatorio, que provoca extensas lesiones tisulares y los s\u00edntomas cl\u00ednicos caracter\u00edsticos de esta forma de paludismo: par\u00e1lisis de los miembros inferiores, p\u00e9rdida del equilibrio, convulsiones y luego la muerte.<\/p>\n<p>\u201cUn proceso inflamatorio similar se observa en otros \u00f3rganos, tales como los pulmones y la placenta en gestantes, tambi\u00e9n afectados por la infecci\u00f3n causada por el <em>Plasmodium<\/em>; pero la forma m\u00e1s grave de la malaria es la cerebral, a causa de las funciones y de la sensibilidad de los tejidos del sistema nervioso central\u201d, explica la biom\u00e9dica Isabella Hirako, autora principal del trabajo, detallado en un art\u00edculo publicado en octubre en <em>Nature Communications<\/em>. Seg\u00fan el bi\u00f3logo Marco Ata\u00edde, quien tambi\u00e9n es autor de dicho art\u00edculo, y que actualmente se encuentra en la Universidad de Bonn, Alemania, este estudio ayuda a entender los mecanismos de infecciones diversas causadas por virus u otros protozoarios como el de la leishmaniasis, que tambi\u00e9n podr\u00edan exhibir esa misma ruta de las c\u00e9lulas de defensa.<\/p>\n<p>Los investigadores creen que la caracterizaci\u00f3n del proceso autodestructivo mediado por las c\u00e9lulas dendr\u00edticas derivadas de monocitos tambi\u00e9n puede aclarar mejor el origen y la evoluci\u00f3n de enfermedades degenerativas causadas por procesos inflamatorios como el alzh\u00e9imer y las respuestas autoinmunes, mediante las cuales el organismo destruye su propio tejido nervioso, como en el caso de la esclerosis m\u00faltiple.<\/p>\n<p><strong>Una posibilidad terap\u00e9utica<\/strong><br \/>\n\u201cDe confirmarse este proceso en seres humanos, quiz\u00e1 sea posible interferir en el proceso de diferenciaci\u00f3n o en la migraci\u00f3n de estas c\u00e9lulas dendr\u00edticas derivadas de monocitos, a los efectos de aumentar la resistencia contra los agentes infecciosos, o prevenir una reacci\u00f3n inflamatoria delet\u00e9rea, tal como parece ser el caso de la malaria cerebral y tambi\u00e9n el de las enfermedades autoinmunes\u201d, dice Gazzinelli, quien coordina el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda de Vacunas y participa en un convenio destinado a la instalaci\u00f3n de una unidad de la Fiocruz en el campus de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto en la Universidad de S\u00e3o Paulo (FMRP-USP).<\/p>\n<p>Anualmente, alrededor de 200 millones de personas son infectadas por el <em>Plasmodium<\/em> <em>falciparum<\/em>, la especie causante del paludismo en su forma m\u00e1s virulenta. En Brasil la especie predominante es el <em>P. vivax<\/em>. La forma m\u00e1s grave, el paludismo cerebral, causa aproximadamente 570 mil muertes por a\u00f1o, la mayor\u00eda ni\u00f1os de \u00c1frica y con menos de cinco a\u00f1os. Se la trata \u00fanicamente con f\u00e1rmacos de uso general contra el <em>Plasmodium<\/em>. El equipo de la Fiocruz puede haber encontrado nuevas posibilidades terap\u00e9uticas al verificar que las c\u00e9lulas dendr\u00edticas que van hacia el cerebro exhiben un tipo espec\u00edfico de receptor de membrana externa conocido como CC quimiocina receptora de tipo 5 (CCR5).<\/p>\n<p>En ratones gen\u00e9ticamente modificados que no expresan el CCR5, la cantidad de c\u00e9lulas dendr\u00edticas existentes en el cerebro despu\u00e9s de la infecci\u00f3n causada por el <em>Plasmodium<\/em> era dr\u00e1sticamente menor que la existente en animales normales, llegando cerca de cero, y ocasionando una menor movilizaci\u00f3n de linfocitos T. Como consecuencia de ello, los animales del primer grupo exhibieron una inflamaci\u00f3n menos intensa y eran m\u00e1s resistentes a la malaria cerebral. Ese mismo receptor es la puerta de entrada del virus VIH, el causante del Sida, en las c\u00e9lulas del sistema inmunol\u00f3gico. \u201cMedicamentos que bloquean el receptor CCR5 previenen la infecci\u00f3n celular con VIH y se utilizan usualmente en el tratamiento del Sida. Como no provocan grandes efectos colaterales, podr\u00eda evalu\u00e1rselos como medicamentos adyuvantes contra las formas graves del\u00a0 paludismo\u201d, sugiere Gazzinelli.<\/p>\n<p>Para la bi\u00f3loga Maria Regina Lima, investigadora del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ICB-USP), quien estudia la diferenciaci\u00f3n de c\u00e9lulas de defensa y su papel en el combate contra enfermedades tales como el paludismo, el mal de Chagas y la tuberculosis, la dilucidaci\u00f3n del mecanismo del paludismo cerebral puede ayudar a entender mejor el propio sistema inmunol\u00f3gico, encargado de la defensa del organismo contra los tumores, los microorganismos y las toxinas. \u201cEste trabajo incrementa el conocimiento sobre el papel nocivo de las c\u00e9lulas de defensa, pero puede tambi\u00e9n abrir puertas a nuevos estudios sobre el rol protector de los monocitos y de las c\u00e9lulas dendr\u00edticas, y ayudar a echar luz sobre la respuesta inmune, tanto en el caso de la malaria cerebral como en los de otras enfermedades\u201d, dice la investigadora.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nHIRAKO, IC <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC5097164\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Splenic differentiation and emergence of CCR5+ CXCL9+ CXCL10+ monocyte-derived dendritic cells in the brain during cerebral malaria.<\/a> <strong>Nature Communications<\/strong>. v. 7, n. 13277, p. 1-19. 2016.<br \/>\nGAZZINELLI, RT <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/nri\/journal\/v14\/n11\/abs\/nri3742.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Innate sensing of malaria parasites<\/a>. <strong>Nature Reviews Immunology<\/strong>. v. 14, p. 744-57. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un equipo detalla los mecanismos que disparan una inflamaci\u00f3n intensa","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[311,316],"coauthors":[5968,588],"class_list":["post-248531","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248531"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248531\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248531"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}