{"id":248544,"date":"2017-11-09T14:54:20","date_gmt":"2017-11-09T16:54:20","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248544\/"},"modified":"2017-11-09T15:17:34","modified_gmt":"2017-11-09T17:17:34","slug":"gabriela-gonzalez-cuando-el-espacio-se-curva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/gabriela-gonzalez-cuando-el-espacio-se-curva\/","title":{"rendered":"Gabriela Gonz\u00e1lez: Cuando el espacio se curva"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/058-063_entrev_gabriela_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-248550\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/058-063_entrev_gabriela_1-775x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"396\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/a>Durante la ma\u00f1ana del d\u00eda 11 de febrero de este a\u00f1o, la argentina Gabriela Gonz\u00e1lez, una simp\u00e1tica cordobesa radicada en Estados Unidos desde hace casi tres d\u00e9cadas, ten\u00eda un compromiso impostergable en el National Press Club, en Washington. Esta profesora de f\u00edsica y astronom\u00eda de la Universidad Estatal de Luisiana y portavoz de la colaboraci\u00f3n cient\u00edfica del Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferometr\u00eda L\u00e1ser (Ligo) hab\u00eda sido designada para dar a conocer, junto a otros cuatro renombrados cient\u00edficos, un aguardado anuncio: por primera vez se hab\u00eda detectado el paso de ondas gravitacionales por la Tierra. Le cupo a Gaby, tal como le dicen sus amigos y sus pares, detallar el descubrimiento, realizado 100 a\u00f1os despu\u00e9s de que Albert Einstein previera en la teor\u00eda de la relatividad general la existencia de este fen\u00f3meno que deforma el espacio.<\/p>\n<p>Separados por 3.000 kil\u00f3metros (km) de distancia, los dos detectores gemelos de segunda generaci\u00f3n del Ligo \u2013uno en Hanford, en el estado de Washington, y el otro en Livingston, en Luisiana, ambos con brazos en L de 4 km de extensi\u00f3n y dotados de espejos y l\u00e1seres\u2013 registraron casi simult\u00e1neamente las ondas generadas por la colisi\u00f3n y la fusi\u00f3n de dos agujeros negros situados a 1.300 millones de a\u00f1os luz de la Tierra. Esta detecci\u00f3n, que ocurri\u00f3 el d\u00eda 14 de septiembre de 2015, constituye una nueva y fuerte evidencia de la existencia de los agujeros negros, de los cuales nada escapa, ni siquiera la luz (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/12\/20\/otra-ventana-al-universo\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 241<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Gaby estuvo a comienzos de noviembre en S\u00e3o Paulo, en donde dict\u00f3 una conferencia sobre el registro de las ondas gravitacionales producidas por la fusi\u00f3n de agujeros negros durante el simposio organizado para celebrar los cinco a\u00f1os del Centro Internacional de F\u00edsica Te\u00f3rica del Instituto Sudamericano de Investigaci\u00f3n Fundamental (ICTP-SAIFR, en ingl\u00e9s). Este centro es una colaboraci\u00f3n entre el Instituto de F\u00edsica Te\u00f3rica de la Universidade Estadual Paulista (IFT-Unesp), en donde tiene su sede, el Centro Internacional de F\u00edsica Te\u00f3rica Abdus Salan (ICTP), emplazado en Trieste, Italia, y la FAPESP.<\/p>\n<p>\u201cEstamos delante de una nueva astronom\u00eda: la de las ondas gravitacionales\u201d, afirma la investigadora, de 51 a\u00f1os, casada con su compatriota Jorge Pullin, tambi\u00e9n docente (de f\u00edsica te\u00f3rica) de la Universidad Estatal de Luisiana. \u201cEstamos descubriendo el lado oscuro del Universo\u201d. En la siguiente entrevista, concedida durante su paso por la capital paulista, Gaby se refiere a la importancia de la detecci\u00f3n de las ondas gravitacionales, comenta detalles entre bastidores del trabajo en el Ligo, un proyecto que insumi\u00f3 1.100 millones de d\u00f3lares a lo largo de tres d\u00e9cadas, y vislumbra el futuro de esta nueva forma de observaci\u00f3n del Universo.<\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Edad <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>51 a\u00f1os<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Especialidad<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Detecci\u00f3n de ondas gravitacionales<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Estudios <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Graduada en f\u00edsica en la Universidad Nacional de C\u00f3rdoba (Argentina) en el a\u00f1o 1988. Realiz\u00f3 su doctorado en f\u00edsica en la Universidad de Siracusa (EE.UU) entre 1989 y 1995<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Instituci\u00f3n <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Universidad Estatal de Luisiana (EE.UU.)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>114 art\u00edculos. Dirigi\u00f3 una maestr\u00eda y 6 doctorados, y supervis\u00f3 10 posdoctorados<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>Las ondas gravitacionales se detectaron poco tiempo despu\u00e9s de que la segunda generaci\u00f3n de detectores del Ligo entrase en funcionamiento. \u00bfNo sospecharon que podr\u00eda ser un falso resultado positivo?<\/strong><br \/>\nA decir verdad, hac\u00eda varias semanas que est\u00e1bamos registrando datos, pero en modo de diagn\u00f3stico. Est\u00e1bamos calibrando los detectores para dotarlos de mayor sensibilidad. Es necesario empujar los espejos, simulando se\u00f1ales en distintas frecuencias. Est\u00e1bamos intentando entender de qu\u00e9 manera las mediciones se ve\u00edan afectadas por ruidos [interferencias] externos, s\u00edsmicos o ac\u00fasticos. Algunas horas antes de detectar las ondas, hab\u00eda gente en el laboratorio de Livingston averiguando si el frenado de un autom\u00f3vil cerca del edificio podr\u00eda afectar la medici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY puede afectarla?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, si el coche frena muy bruscamente; pero la interferencia no ocurre en la banda de frecuencia que medimos, entre 20 hercios y 5 kilohercios. Los aviones tambi\u00e9n la afectan, pero en menor medida y tambi\u00e9n en otras frecuencias. El ruido s\u00edsmico a bajas frecuencias es muy fuerte y buscamos formas de neutralizarlo. La forma de empujar los espejos, sobre todo para dejarlos alineados, puede introducir ruidos. El ruido cu\u00e1ntico de la luz es otro problema que debe resolverse. El l\u00e1ser est\u00e1 hecho de fotones. En la fotoc\u00e9lula, contamos fotones y existe una incertidumbre cu\u00e1ntica acerca de cu\u00e1ntos fotones detectamos. Ese ruido es muy conocido, es el <em>shot noise<\/em>. Combatimos el <em>shot noise<\/em> aumentando la potencia del l\u00e1ser, utilizando muchos fotones. Otro ruido que nos limita es el movimiento browniano, que es aleatorio y se produce porque los \u00e1tomos se mueven y vibran si la temperatura no es igual a cero.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUstedes se convencieron enseguida de que la se\u00f1al detectada en septiembre pasado correspond\u00eda a ondas gravitacionales? <\/strong><br \/>\nNo fue de inmediato. Primeramente supimos que no era una se\u00f1al falsa, generada por un equipo del propio experimento. A\u00fan no hab\u00edamos aprendido a crear una se\u00f1al falsa con la segunda generaci\u00f3n del Ligo. De todos modos, me pas\u00e9 horas llamando por tel\u00e9fono a mis colegas para cerciorarme de que no era una prueba. Pod\u00edan haberse olvidado de registrar alguna prueba. La se\u00f1al era muy evidente, demasiado buena como para ser verdadera. Deb\u00edamos cerciorarnos y eliminar todas las otras alternativas. Tardamos meses para estar absolutamente seguros. Tuvimos que afinar y revisar todos los c\u00f3digos y los <em>software<\/em> para registrar datos, cosa que a\u00fan no hab\u00edamos ten\u00edamos tiempo de hacer. Nos demand\u00f3 mucho tiempo analizar todos los registros de magnet\u00f3metros, de sism\u00f3grafos y de rayos c\u00f3smicos. Deb\u00edamos tener la seguridad de que no hab\u00eda ocurrido nada que pudiese haber originado esa se\u00f1al. Encontramos varios registros que tuvieron que investigarse a fondo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor ejemplo?<\/strong><br \/>\nEncontramos una tormenta el\u00e9ctrica en \u00c1frica que produjo uno de los rayos m\u00e1s potentes que se hayan registrado con instrumentos modernos. Esto sucedi\u00f3 segundos antes de la detecci\u00f3n de las ondas gravitacionales. Pero con nuestros an\u00e1lisis, comprobamos que ese rayo no estaba por detr\u00e1s de nuestra detecci\u00f3n. Simult\u00e1neamente, tambi\u00e9n requiri\u00f3 tiempo interpretar la se\u00f1al de las ondas gravitacionales, deducir cu\u00e1l era la masa de los agujeros negros, su energ\u00eda. No quer\u00edamos tener ninguna duda. Hab\u00edamos decidido, antes incluso de empezar a recabar datos con la segunda generaci\u00f3n de detectores, que \u00edbamos a escribir un art\u00edculo y mand\u00e1rselo a los revisores cuando tuvi\u00e9semos un posible registro de las ondas. Necesit\u00e1bamos escuchar a gente ajena al proyecto. Somos m\u00e1s de mil personas, y todas quer\u00edamos que el experimento saliera bien.<\/p>\n<p><strong>Pero antes de que hicieran el anuncio del descubrimiento, hubo una segunda y una tercera detecci\u00f3n de ondas gravitacionales. \u00bfEsto ocurri\u00f3 antes de que aceptaran el <\/strong><strong>paper del Ligo?<\/strong><br \/>\nA decir verdad, desde el principio sab\u00edamos que no cont\u00e1bamos con datos suficientes como para excluir la posibilidad de que la se\u00f1al de septiembre fuese una fluctuaci\u00f3n estad\u00edstica aleatoria. Deb\u00edamos registrar al menos un mes de datos en el Ligo, 15 d\u00edas por cada detector. Pero la se\u00f1al era tan fuerte que todos pensamos que era dif\u00edcil extrapolar y saber cu\u00e1ntos m\u00e1s deber\u00edan ocurrir. Pero entonces, el 12 de octubre, hubo una nueva se\u00f1al, aunque muy d\u00e9bil. No serv\u00eda como confirmaci\u00f3n y no nos tranquiliz\u00f3. El 26 de diciembre hubo otra se\u00f1al. No tan fuerte como la primera, pero era estad\u00edsticamente muy significativa. Esa fue la se\u00f1al que nos convenci\u00f3. Proven\u00eda de otro sistema de agujeros negros, distinto al que hab\u00edamos visto. Esa se\u00f1al nos dej\u00f3 m\u00e1s tranquilos, aunque fueron necesarios algunos meses para confirmarlo.<\/p>\n<p><strong>Sin embargo, cuando efectuaron el anuncio del descubrimiento de las ondas gravitacionales, en febrero de este a\u00f1o, s\u00f3lo hicieron referencia a la primera se\u00f1al.<\/strong><br \/>\nS\u00ed, fue as\u00ed porque, aunque ya hab\u00edamos registrado la tercera se\u00f1al, todav\u00eda est\u00e1bamos analizando los datos. No est\u00e1bamos seguros de su naturaleza.<\/p>\n<div id=\"attachment_248552\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/058-063_entrev_gabriela_2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248552\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/058-063_entrev_gabriela_2-300x193.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"193\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">National Science Foundation<\/span><\/a> France C\u00f3rdova, directora de la NSF, David Reitze, director ejecutivo del Ligo, y los f\u00edsicos Gabriela Gonz\u00e1lez, Rainer Weiss y Kip Thorne se preparan para anunciar el descubrimiento de las ondas gravitacionales<span class=\"media-credits\">National Science Foundation<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Si tras la primera detecci\u00f3n no hubiesen registrado ninguna se\u00f1al m\u00e1s, \u00bfhubiesen divulgado el descubrimiento de todos modos?<\/strong><br \/>\nS\u00ed. Aunque no hubi\u00e9semos registrado ni el de octubre ni el de diciembre, no tendr\u00edamos ninguna raz\u00f3n para no dar a conocer el descubrimiento. Todas las evidencias que ten\u00edamos indicaban que se trataba de ondas gravitacionales producidas por agujeros negros. Ser\u00eda un tanto molesto si hubi\u00e9ramos registrado una sola se\u00f1al, pero lo habr\u00edamos anunciadoigual.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn los tres casos, la fuente de las ondas gravitacionales est\u00e1 situada en lugares distintos del Cosmos?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, pero las tres se\u00f1ales son consistentes con la hip\u00f3tesis de que fueron producidos por un sistema compuesto por dos agujeros negros.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lo saben?<\/strong><br \/>\nLa primera se\u00f1al, la de septiembre, es m\u00e1s clara. Cualquier sistema binario, con un par de masas que giran \u2013estrellas de neutrones, enanas blancas, agujeros negros o la Tierra y el Sol\u2013, produce ondas gravitacionales oscilatorias. A medida que las estrellas se acercan, van girando m\u00e1s r\u00e1pido. El per\u00edodo disminuye, pero la frecuencia y la amplitud crecen. Cuando est\u00e1n lo suficientemente cerca, se funden en un s\u00f3lo objeto. En ese caso, se espera una oscilaci\u00f3n que crece y r\u00e1pidamente decrece. Contamos con un banco de datos con centenas de miles de modelos de se\u00f1ales. Por cada par de masa distinta existe una frecuencia distinta, una se\u00f1al distinta. Establecemos una correlaci\u00f3n del modelo con los datos de cada detector en funci\u00f3n del tiempo. Si hallamos una se\u00f1al en un detector, vemos si existe, con una diferencia de no m\u00e1s que 10 milisegundos (que es la velocidad de la luz entre los dos detectores), una se\u00f1al consistente con el mismo modelo. A eso lo denominamos coincidencia. Tuvimos alrededor de mil coincidencias durante los primeros meses que registramos datos en la segunda generaci\u00f3n del Ligo. La mayor\u00eda no corresponde a coincidencias astrof\u00edsicas. Son fluctuaciones aleatorias producidas por un detector. Las dos detecciones m\u00e1s fuertes, la de septiembre y la de diciembre, son muy significativas. Es casi imposible que hayan sido producidas por la fluctuaci\u00f3n de un detector. Estimamos que puede existir una coincidencia aleatoria de esa magnitud cada 200 mil a\u00f1os. En tanto, la se\u00f1al de octubre es mucho menos significativa. En ese caso, creemos que cada un par de a\u00f1os puede haber una coincidencia de este tipo sin que sea de origen astrof\u00edsico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se diferencia una se\u00f1al de un par de agujeros negros con respecto a otra de un sistema de estrellas de neutrones?<\/strong><br \/>\nPor la masa. Las estrellas de neutrones son menores; tienen generalmente una masa solar. A lo sumo se estima que puedan tener menos de tres masas. Todos los sistemas asociados a las se\u00f1ales que vimos son mucho mayores. El menor tiene ocho masas solares. Por eso arribamos a la conclusi\u00f3n de que son ondas gravitacionales originadas por la fusi\u00f3n de agujeros negros.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo evitar que se filtre informaci\u00f3n referente a un experimento en el cual participan tantos cient\u00edficos? En enero, un investigador no perteneciente al Ligo escribi\u00f3 en Twitter que ustedes hab\u00edan descubierto las ondas gravitacionales.<\/strong><br \/>\nTodos debemos atenernos a un t\u00e9rmino de confidencialidad hasta que se haga un anuncio. Todos los miembros del experimento estaban informados acerca de la marcha de los an\u00e1lisis. Reci\u00e9n el 21 de enero nos sentimos seguros como para enviar el art\u00edculo para su publicaci\u00f3n. En diciembre a\u00fan est\u00e1bamos investigando la naturaleza del rayo de \u00c1frica. Pero las personas hablan con sus colegas. Mucha gente sab\u00eda que hab\u00eda algo, pero todos ten\u00edan cuidado, pues era un dato que deb\u00eda confirmarse. Ser\u00eda una verg\u00fcenza decirle a un periodista que hab\u00edamos descubierto algo y posteriormente tener que salir a desmentirlo en p\u00fablico. Ese anuncio en Twitter fue muy desafortunado. Les dec\u00edamos a los periodistas que no ten\u00edamos nada que decir y que est\u00e1bamos analizando datos todav\u00eda; y realmente lo est\u00e1bamos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 sucede cuando los detectores del Ligo registran una se\u00f1al que puede ser de ondas gravitacionales? \u00bfSe enciende una luz roja, o aparece un aviso en una computadora?<\/strong><br \/>\nTenemos programas de computadoras que analizan los datos en forma r\u00e1pida, pero no tan profunda, para detectar se\u00f1ales que pueden tener origen astrof\u00edsico. Todo eso es electr\u00f3nico. Cuando surge una posible se\u00f1al, aparece en minutos el alerta en una p\u00e1gina de internet. Pero no est\u00e1bamos preparados para la detecci\u00f3n del d\u00eda 14 de septiembre.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUstedes no contaban con un procedimiento interno para ingresar datos falsos y verificar si los investigadores del Ligo lograban diferenciar entre una se\u00f1al falsa y una verdadera?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, cont\u00e1bamos con un equipo que hac\u00eda eso desde la primera generaci\u00f3n del Ligo. En algunos proyectos se echa mano de este tipo de expediente para evitar que el equipo tenga alguna actitud inconscientemente comprometida con el resultado que se busca. En nuestro caso, cre\u00edamos que est\u00e1bamos demasiado acostumbrados a los resultados nulos y no est\u00e1bamos preparados para un resultado positivo. Por eso, para ayudar en ese proceso psicol\u00f3gico y cient\u00edfico \u2013al fin de cuentas, a la ciencia la hacen seres humanos\u2013 enviamos se\u00f1ales falsas en 2007 y tambi\u00e9n en 2010, cuando trabaj\u00e1bamos con la primera generaci\u00f3n de detectores. En 2007 enviamos dos se\u00f1ales: una marginal, que fue muy discutida por nuestro equipo, y otra a la que sencillamente no la vimos: pas\u00f3 desapercibida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEsa no detecci\u00f3n, no se deb\u00eda a la escasa sensibilidad de la primera fase del Ligo?<\/strong><br \/>\nNo, se deb\u00eda a que adopt\u00e1bamos un procedimiento mediante el cual, en principio, ve\u00edamos los datos de m\u00e1s calidad, y luego examin\u00e1bamos el resto. Pero en 2007 terminamos olvid\u00e1ndonos de observar el resto de los datos. Eso fue una prueba de que no est\u00e1bamos listos. Despu\u00e9s, en 2010, hubo esa inyecci\u00f3n de datos falsos, que se volvi\u00f3 conocida como Big Dog. Posteriormente descubrimos que era una se\u00f1al falsa, pero no est\u00e1bamos preparados para interpretarla.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUstedes incluso redactaron un <em>paper <\/em>sobre el Big Dog, no es cierto?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, pero ese procedimiento estaba previsto en el proyecto. Hab\u00edamos quedado en no preguntar si la se\u00f1al era falsa o verdadera y en escribir un art\u00edculo en el que se mencionaran los datos. Ese proceso nos demand\u00f3 mucho m\u00e1s tiempo que lo previsto. La segunda vez, est\u00e1bamos preparados para descubrir la se\u00f1al, pero no para interpretarla, para medir sus par\u00e1metros y decir cu\u00e1n grandes eran los agujeros negros o las estrellas relacionadas con la se\u00f1al.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTras los tres registros de ondas gravitacionales del a\u00f1o pasado hubo nuevas detecciones?<\/strong><br \/>\nEl Ligo no ha hecho detecciones desde enero de este a\u00f1o. Debemos reanudar las mediciones este mes, probablemente con una sensibilidad similar a la que ten\u00edamos antes, o quiz\u00e1 un 10% mejor. No hemos hecho progresos en ese sentido tan r\u00e1pidamente como lo hubi\u00e9ramos dese\u00e1do. La segunda generaci\u00f3n de detectores del Virgo [el observatorio de ondas gravitacionales emplazado cerca de Pisa, en Italia] empezar\u00e1 a funcionar durante el pr\u00f3ximo semestre. Y entonces s\u00ed, en alg\u00fan momento del a\u00f1o que viene, tendremos tres detectores en funcionamiento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCon el descubrimiento de las ondas gravitacionales cambia el conocimiento del Cosmos?<\/strong><br \/>\nTengo la impresi\u00f3n de que ese evento fue como cuando Galileo observ\u00f3 el cielo con un telescopio y descubri\u00f3 que Saturno ten\u00eda anillos. Es algo as\u00ed. Es como tener un instrumento que ahora puede ver el cielo de una manera completamente distinta. Podemos ver agujeros negros que no emiten luz. Estamos descubriendo el lado oscuro del Universo. Puedo decir que tambi\u00e9n estamos escuchando el Universo. La banda de frecuencia con que trabajamos es audible. Con las ondas electromagn\u00e9ticas, vemos el Universo. Ahora tambi\u00e9n lo escuchamos con las ondas gravitacionales. Es una revoluci\u00f3n en la astronom\u00eda. Los agujeros negros de estrellas que encontramos son muy grandes, de 30 masas solares. Hay agujeros negros enormes, pero en el centro de las galaxias. Los agujeros negros estelares, seg\u00fan se cre\u00eda, deber\u00edan tener unas pocas masas solares. Podr\u00edan existir fen\u00f3menos desconocidos que no emitan luz, pero que emitan ondas gravitacionales.<\/p>\n<p><strong>Recientemente se suscribi\u00f3 un acuerdo para la construcci\u00f3n de un tercer observatorio del Ligo en la India. \u00bfCu\u00e1ndo empezar\u00e1 a funcionar?<\/strong><br \/>\nEstados Unidos hab\u00eda aprobado inicialmente la construcci\u00f3n de dos detectores en Hanford y uno en Livingston. Despu\u00e9s surgi\u00f3 la idea de erigir el tercer observatorio en otro lugar, primero en Australia y luego en la India. Ese detector ya existe y se instalar\u00e1 en el observatorio que se construir\u00e1 en la India. Creemos que s\u00f3lo empezar\u00e1 a registrar datos en 2024. Antes del Ligo India, entrar\u00e1 en operaci\u00f3n en 2019 un observatorio en Jap\u00f3n, el Kagra, que tambi\u00e9n cooperar\u00e1 con nosotros. Con el Virgo, en Italia, cooperamos desde nuestra primera generaci\u00f3n de detectores. Tambi\u00e9n firman con nosotros el art\u00edculo de este a\u00f1o sobre el descubrimiento de las ondas gravitacionales. Por eso en alg\u00fan momento tendremos cinco observatorios de ondas gravitacionales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo empez\u00f3 a trabajar en el Ligo?<\/strong><br \/>\nEn 1989 termin\u00e9 mi licenciatura en f\u00edsica en Argentina y me fui a Estados Unidos a hacer el doctorado. Estaba estudiando la teor\u00eda de la relatividad. Un profesor que recientemente se hab\u00eda ido a la Universidad de Siracusa, Peter Saulson, hablaba de c\u00f3mo se pod\u00edan medir con precisi\u00f3n las fluctuaciones en el espacio-tiempo. No era f\u00edsica experimental, pero eso me encant\u00f3. En aquella \u00e9poca, el Ligo era un proyecto para el futuro. Sab\u00edamos que ser\u00edan necesarios muchos a\u00f1os para que se pusiera en marcha. Empec\u00e9 a trabajar con el Ligo en 1992, cuando el proyecto fue aprobado en Estados Unidos. En 1995, comenz\u00f3 a constru\u00edrselo. En 1999 estuvieron listos los detectores. En 2001 empezamos a registrar los primeros datos. Durante todo ese tiempo, trabaj\u00e9 en diferentes aspectos del Ligo.<\/p>\n<p><strong>Cuando a\u00fan era f\u00edsica te\u00f3rica, \u00bfcon qu\u00e9 aspecto de la teor\u00eda de Einstein trabajaba?<\/strong><br \/>\nBuscaba soluciones para las ecuaciones. Cuando empec\u00e9 a trabajar en el Ligo, mi tesis fue sobre el movimiento browniano de los p\u00e9ndulos y c\u00f3mo \u00e9ste afecta a distintas frecuencias. Lo importante era saber de qu\u00e9 manera el movimiento browniano, entre todos los ruidos, afectaba a la banda de frecuencias en que el Ligo toma datos. Lo que medimos en el Ligo son distancias entre los espejos de los detectores. Pero los espejos est\u00e1n hechos de \u00e1tomos y conectados por fibras, que tienen \u00e1tomos. Todo eso vibra. Lo que era dif\u00edcil, en mi tesis, era medir en qu\u00e9 cantidad ese ruido aparec\u00eda en la banda de frecuencia del Ligo. Luego de terminar el doctorado en 1995, fui al MIT [Massachusetts Institute of Technology] a trabajar con el profesor Rainer Weiss en el grupo del Ligo. All\u00e1 trabajaba en el dise\u00f1o de los p\u00e9ndulos para la primera generaci\u00f3n de detectores.<\/p>\n<div id=\"attachment_248553\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/058-063_entrev_gabriela_3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248553\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/058-063_entrev_gabriela_3-300x295.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"295\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ligo Laboratory<\/span><\/a> Los dos observatorios del Ligo tienen brazos en forma de L con 4 km de extensi\u00f3n, uno en Hanford, en el estado de Washington, y otro en Livingston, en Luisiana (<em>a la izq<\/em>.)<span class=\"media-credits\">Ligo Laboratory<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfEsperaban ganar este a\u00f1o el Nobel de F\u00edsica por el descubrimiento de las ondas gravitacionales?<\/strong><br \/>\nNo. A decir verdad, no sabemos exactamente c\u00f3mo transcurre el proceso de elecci\u00f3n, cu\u00e1les son los criterios. El bos\u00f3n de Higgs fue para los autores de la teor\u00eda, no para los descubridores de la part\u00edcula. Entonces si Einstein estuviese vivo, podr\u00eda recibir el Nobel otra vez por la predicci\u00f3n de las ondas gravitacionales. No experimentamos ninguna desilusi\u00f3n por no haber ganado. Pero, por supuesto, estar\u00eda muy contenta si algunas de las personas que trabajan en este campo desde hace 40 a\u00f1os recibieran el premio.<\/p>\n<p><strong>Es la tercera vez que es portavoz del Ligo. \u00bfPor qu\u00e9 se postul\u00f3 para ese cargo?<\/strong><br \/>\nEs un cargo para el cual una es electa. Siempre ha habido m\u00e1s de un candidato. Lidero la colaboraci\u00f3n cient\u00edfica desde 2011, \u00e9poca en que hab\u00edamos terminado de registrar datos con la primera generaci\u00f3n de detectores, pero a\u00fan sin analizarlos totalmente. Me parec\u00eda importante que la colaboraci\u00f3n no se disolviera. En este \u00faltimo per\u00edodo en que he venido siendo portavoz, mi prioridad fue que estuvi\u00e9semos preparados para registrar datos en septiembre del a\u00f1o pasado, tal como realmente lo hicimos, y reorganizarnos para trabajar en forma m\u00e1s eficiente. Somos demasiado grandes. Con todo, no fue posible llevar a cabo la reorganizaci\u00f3n. Dedicamos mucho tiempo a prepararnos para recabar datos y cuando empezamos vino la detecci\u00f3n de las ondas, lo que nos demand\u00f3 m\u00e1s tiempo a\u00fan. En marzo dejo el cargo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHay posibilidades de que Brasil tenga una mayor participaci\u00f3n en el Ligo?<\/strong><br \/>\nS\u00ed. Adem\u00e1s de que ya toma parte en los experimentos y en los an\u00e1lisis de datos actuales, pienso que Brasil podr\u00eda contribuir al desarrollo de una tercera generaci\u00f3n de detectores, que podr\u00eda registrar agujeros negros mucho m\u00e1s distantes, es decir, mucho m\u00e1s antiguos, que surgieron al comienzo del Universo. As\u00ed podr\u00edamos saber c\u00f3mo eran los agujeros negros en el transcurso del tiempo en el Universo. Ese proyecto ser\u00eda muy caro y probablemente requerir\u00eda de una colaboraci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s internacionalizada. Eso me parece que es una oportunidad para Am\u00e9rica Latina. \u00bfPor qu\u00e9 no podr\u00edamos instalar un detector ac\u00e1? Podr\u00eda instalarse uno en Estados Unidos y otro ac\u00e1. Me gusta so\u00f1ar con eso.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPara cu\u00e1ndo estar\u00eda esa tercera generaci\u00f3n de detectores?<\/strong><br \/>\nEsos proyectos tardan d\u00e9cadas. Son m\u00e1s o menos unos 10 a\u00f1os para sellar las colaboraciones y la parte econ\u00f3mica, y otros 10 para construirlos. La concepci\u00f3n del Ligo empez\u00f3 en la d\u00e9cada de 1970. Estimo que hoy en d\u00eda no se tardar\u00edan 40 a\u00f1os, pero s\u00ed al menos unos 20. En un proyecto as\u00ed no participan \u00fanicamente investigadores de astrof\u00edsica sino tambi\u00e9n ingenieros, para el desarrollo de tecnolog\u00edas de una nueva generaci\u00f3n de detectores. Es algo que genera muchos recursos humanos para la ciencia y la tecnolog\u00eda. En esta tercera generaci\u00f3n, necesitar\u00edamos detectores nuevos. No se pueden actualizar los que ya existen. Esos detectores ser\u00edan probablemente mayores, lo cual los tornar\u00eda m\u00e1s sensibles. En vez de 3 \u00f3 4 km, tendr\u00edan 10 \u00f3 40 km.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo debe ser el lugar que albergue un detector as\u00ed?<\/strong><br \/>\nDepende si es de superficie o subterr\u00e1neo. En este \u00faltimo caso, no deber\u00eda ser tan grande, pero probablemente ser\u00eda m\u00e1s caro. Para un detector de superficie, lo ideal es encontrar un lugar plano o que sea f\u00e1cil aplanarlo, y que tenga baja sismicidad. No estamos preocupados por terremotos, porque los movimientos tel\u00faricos afectan las mediciones del observatorio independientemente de su localizaci\u00f3n. En los observatorios de Estados Unidos podemos registrar un terremoto en China o en el oc\u00e9ano \u00cdndico. Despu\u00e9s de haber construido los dos observatorios, notamos que es mejor estar asentados sobre un suelo firme y rocoso, que transmite menos los movimientos de la Tierra. La zona de los oc\u00e9anos golpea la costa y produce un ruido micros\u00edsmico. Cuando se est\u00e1 cerca de la costa y el suelo no es rocoso, la amplitud de ese ruido es mayor. Tambi\u00e9n es importante estar cerca de un centro con estructura, internet y recursos humanos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina colaboran con el Ligo?<\/strong><br \/>\nEn este momento, s\u00f3lo Brasil. Hay dos grupos que colaboran con el Ligo. Un grupo experimental del Inpe, en S\u00e3o Paulo, liderado por Odylio Aguiar, investiga otras maneras de detectar ondas gravitacionales con un detector esf\u00e9rico. Ellos tienen mucha experiencia en suspender objetos con bajo ruido y trabajar a bajas temperaturas. \u00c9se es el tipo de experiencia que llevan al Ligo. El otro grupo, el de Riccardo Sturani, que estaba en S\u00e3o Paulo [en el IFT-Unesp] y se mud\u00f3 al Instituto Internacional de F\u00edsica de Natal, hace an\u00e1lisis de datos en busca de sistemas binarios. En Latinoam\u00e9rica, existe mucha gente que investiga la teor\u00eda de la relatividad y las ondas gravitacionales. Pero nadie hace an\u00e1lisis de datos. Espero que eso cambie.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los entretelones de la detecci\u00f3n de las ondas gravitacionales","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[304],"coauthors":[101,105],"class_list":["post-248544","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248544"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248544\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248544"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}