{"id":248578,"date":"2017-11-09T15:01:16","date_gmt":"2017-11-09T17:01:16","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248578\/"},"modified":"2017-11-09T15:02:54","modified_gmt":"2017-11-09T17:02:54","slug":"una-lucha-contra-la-desaparicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-lucha-contra-la-desaparicion\/","title":{"rendered":"Una lucha contra la desaparici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_248579\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248579\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_1-300x174.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"174\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/a> Esqueleto en an\u00e1lisis delante de los retratos de 42 hombres y mujeres buscados entre las osamentas exhumadas en 1990<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n nuestros desaparecidos?\u201d Frente a esta pregunta fijada en la pared, rodeada por los retratos de 42 hombres y mujeres desaparecidos durante la dictadura militar, un equipo que incluye a arque\u00f3logos, m\u00e9dicos forenses, odont\u00f3logos forenses, genetistas y bioantrop\u00f3logos trabaja organizando, analizando y registrando osamentas en un proceso que abarca desde ciencia y tecnolog\u00eda hasta el seguimiento de los principios de los derechos humanos. \u201cLa gran diferencia de este trabajo es el enfoque en el equipo multidisciplinario\u201d, declara el m\u00e9dico forense Samuel Ferreira, de la Secretar\u00eda Nacional de Seguridad P\u00fablica (Senasp) del Ministerio de Justicia y Ciudadan\u00eda (MJC) y coordinador cient\u00edfico del Grupo de Trabajo Perus (GTP). En esa casa del barrio paulistano de Vila Mariana, mantenida por la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), funciona el GTP, que pretende identificar rostros del tr\u00e1gico mural en el contenido de las 1.047 cajas que contienen los huesos retirados en 1990 de la fosa clandestina del cementerio Dom Bosco, situado en Perus, distrito de la zona norte de S\u00e3o Paulo. En ese proceso tambi\u00e9n se pretende contribuir para sedimentar el \u00e1rea de la antropolog\u00eda forense en Brasil.<\/p>\n<p>Fundado en 1971, el cementerio Dom Bosco fue objeto de una serie de exhumaciones en 1975. \u201cEso se hace normalmente cuando existe una necesidad de espacio, pero en esa \u00e9poca una parte sustancial del cementerio a\u00fan estaba vac\u00eda\u201d, comenta la arque\u00f3loga M\u00e1rcia Hattori, coordinadora de la parte <em>ante mortem <\/em>del trabajo, quien hace hincapi\u00e9 en el car\u00e1cter sospechoso del referido procedimiento. La fosa clandestina creada en esa \u00e9poca fue reabierta en 1990, fundamentalmente a causa de la presi\u00f3n de los familiares de desaparecidos, que sab\u00edan que all\u00ed hab\u00edan sido enterradas personas como desconocidos. Las osamentas fueron entonces trasladadas a la Universidad de Campinas\u00a0 (Unicamp), bajo la responsabilidad del m\u00e9dico forense Badan Palhares, donde en los primeros a\u00f1os se lleg\u00f3 a hacer dos identificaciones mediante un m\u00e9todo que superpone una fotograf\u00eda al cr\u00e1neo, con base en algunas mediciones est\u00e1ndar. Pero en medio a disputas sobre su financiaci\u00f3n, el trabajo qued\u00f3 interrumpido y el abandono termin\u00f3 sepultando los an\u00e1lisis realizados hasta entonces.<\/p>\n<div id=\"attachment_248580\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248580\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_2-300x230.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"230\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/a> Almacenadas en 1.047 cajas en salas climatizadas&#8230;<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl abordaje actual es cient\u00edfico, es distinto al de antes\u201d, subraya Carla Borges, coordinadora de Derecho a la Memoria y a la Verdad de la Secretar\u00eda Municipal de Derechos Humanos y Ciudadan\u00eda (SMDHC). Seg\u00fan Borges, hubo iniciativas puntuales durante diferentes gestiones, con un solo esfuerzo constante: el de las familias de los desaparecidos, que nunca dejaron de exigir respuestas. La coordinadora subraya que el Estado (y no los gestores individuales, tales como un determinado alcalde o un presidente en ejercicio de sus mandatos) tienen la responsabilidad de buscar a cualquier persona desaparecida en aquella \u00e9poca. \u201cNunca estuvimos tan cerca de dar vuelta esa p\u00e1gina\u201d, afirma, argumentando en pro de la continuidad de este esfuerzo.<\/p>\n<p><strong>El enfoque<\/strong><br \/>\nEl universo de b\u00fasqueda es amplio, pero existen candidatos m\u00e1s probables cuya identificaci\u00f3n ya ser\u00eda un \u00e9xito. \u201cContamos con una indicaci\u00f3n de que los cuerpos de Dimas Ant\u00f4nio Casemiro, Francisco Jos\u00e9 de Oliveira y Grenaldo Jesus da Silva entraron en Perus\u201d, dice Hattori. Los registros no ayudan. \u201cLas calles del cementerio cambiaron de nombre en la d\u00e9cada de 1970, el mapa de las sepulturas es un cuadriculado hecho a mano y, cuando hay registros de exhumaciones, no se sabe ad\u00f3nde se trasladaron los restos\u201d. Hattori y su equipo recabaron informaci\u00f3n de una serie de fuentes para elaborar la lista de buscados. \u201cObservamos de manera sistem\u00e1tica los casos de \u2018desconocidos\u2019 de toda la d\u00e9cada de 1970 con el objetivo de mapear el camino de la muerte en la ciudad de S\u00e3o Paulo durante ese per\u00edodo y comprender la pol\u00edtica de desapariciones.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_248581\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248581\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_3-300x209.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"209\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o ramos<\/span><\/a> &#8230;las osamentas son lavadas bajo la coordinaci\u00f3n de Ana Tauhyl<span class=\"media-credits\">L\u00e9o ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el proceso de investigaci\u00f3n, el equipo encontr\u00f3 fotograf\u00edas suministradas por las familias cuando se abri\u00f3 la fosa de Perus, en un intento por contribuir a la identificaci\u00f3n: eran documentos preciosos, de un per\u00edodo anterior a la fotograf\u00eda digital. \u201cLa investigaci\u00f3n de los delitos de ocultaci\u00f3n termin\u00f3 por profundizar la desaparici\u00f3n\u201d, lamenta Hattori, quien devolvi\u00f3 las copias de las im\u00e1genes a las familias. El GTP inici\u00f3 un trabajo que, adem\u00e1s de lo forense, comprende la atenci\u00f3n referente al dolor de quienes nunca supieron lo que sucedi\u00f3 con sus seres queridos. La realizaci\u00f3n del trabajo fuera del IML de S\u00e3o Paulo, un lugar que en el pasado estuvo asociado con la dictadura, forma parte de esto. Por ese mismo motivo, el proyecto cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de los equipos Argentino y Peruano de Antropolog\u00eda Forense (EAAF y Epaf), que se conformaron inmediatamente despu\u00e9s de los per\u00edodos de dictadura en los respectivos pa\u00edses. Los datos que el equipo <em>ante morten<\/em> recab\u00f3 conforman un cat\u00e1logo de lo que debe buscarse en los an\u00e1lisis de las osamentas: caracter\u00edsticas f\u00edsicas o sucesos que quedan gravados en los huesos, tales como fracturas o perforaciones producidas por armas de fuego. \u201cProcuramos darle materialidad al muerto que fue desaparecido\u201d, aclara.<\/p>\n<p>Este proyecto comprende un tr\u00edpode institucional: la Secretar\u00eda Especial de Derechos Humanos (SEDH) del MJC, de la cual forma parte la Comisi\u00f3n Especial sobre Muertos y Desaparecidos Pol\u00edticos (CEMDP), la Secretar\u00eda Municipal de Derechos Humanos y Ciudadan\u00eda de la Municipalidad de S\u00e3o Paulo (SMDHC) y la Unifesp. En este momento, su continuidad es incierta debido a los cambios de gestiones en la alcald\u00eda paulistana y en el gobierno federal. En la Unifesp, la rectora Soraya Smaili fue votada en noviembre para permanecer en el cargo y ya se manifest\u00f3 favorablemente con respecto a la prosecuci\u00f3n de las actividades.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_250.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-248586\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_250-300x122.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"122\" \/><\/a>En una audiencia p\u00fablica realizada el d\u00eda 28 de noviembre, la secretaria especial de Derechos Humanos del gobierno federal, Fl\u00e1via Piovesan, reafirm\u00f3 el empe\u00f1o de la SEDH para asegurar la continuidad del trabajo. \u201cMe sensibiliz\u00f3 mucho el compromiso con un trabajo tan necesario\u201d, declar\u00f3, despu\u00e9s de haber conocido el funcionamiento del GTP. La contrataci\u00f3n permanente de los profesionales a\u00fan constituye un problema, ya que viene haci\u00e9ndose con recursos de la SEDH mediante una cooperaci\u00f3n internacional. Los contratos tienen una duraci\u00f3n de un a\u00f1o y es incierto lo que suceder\u00e1 a partir de enero de 2017, cuando vence la mayor parte de los mismos. La secretaria sostuvo que est\u00e1 buscando alternativas que aseguren la existencia de un equipo permanente, esencial para mantener la estandarizaci\u00f3n del trabajo, como agregado al de los peritos oficiales que deben continuar con los relevos y a los integrantes de la Epaf. Hay recursos asegurados para el pr\u00f3ximo a\u00f1o, pero son insuficientes para lo que debe hacerse, de acuerdo con la rectora de la Unifesp.<\/p>\n<p>Desde 2014, cuando las cajas con las osamentas fueron trasladadas a la casa bautizada con el nombre de Centro de Antropolog\u00eda y Arqueolog\u00eda Forense (Caaf), el grupo recomenz\u00f3 el trabajo desde el principio y ya ha examinado 580 de ellas. \u201cNecesitamos un a\u00f1o m\u00e1s, al menos, para poder analizar todo\u201d, comenta la arque\u00f3loga Ana Tauhyl, responsable de la apertura de las cajas y de la limpieza de los huesos.<\/p>\n<p><strong>Arqueolog\u00eda reciente<\/strong><br \/>\nEl trabajo implica un rigor muy distinto del que estuvo en juego cuando las osamentas fueron retiradas de la fosa por sepultureros, sin preocuparse por mantener la unidad de cada esqueleto. A\u00fan h\u00famedos de tierra, los huesos fueron dispuestos en bolsas pl\u00e1sticas y de inmediato empezaron a degradarse por la acci\u00f3n del moho. Y eso no fue lo peor: las bolsas, con sillas arrojadas arriba, sufrieron tambi\u00e9n debido a una inundaci\u00f3n en la Unicamp como consecuencia de un grifo que qued\u00f3 abierto.<\/p>\n<div id=\"attachment_248582\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248582\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_4-692x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"444\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/a> Los huesos quedan dispuestos para secarse&#8230;<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>El proceso se rige por un protocolo elaborado por la Epaf y validado por el Comit\u00e9 Internacional de la Cruz Roja y por el Comit\u00e9 Cient\u00edfico del proyecto, que sigue par\u00e1metros nacionales e internacionales. Cada caja es abierta por un integrante del equipo, que dispone los huesos para que se los fotograf\u00ede y pasen por la descripci\u00f3n de Tauhyl en formularios. Adem\u00e1s de los huesos, las cajas albergan tambi\u00e9n pistas de las etapas anteriores. Bolsas de pl\u00e1stico azul con la marca del Servicio Funerario del Municipio de S\u00e3o Paulo algunas veces aparecen deshechas, se\u00f1al de que ya estaban dentro de la fosa, y otras veces est\u00e1n \u00edntegras por ser posteriores. Otras bolsas \u2013de pl\u00e1stico, pa\u00f1o o TNT\u2013 datan del trabajo realizado en la Unicamp, donde siempre que fue posible se sujetaron a los cr\u00e1neos discos de metal con el n\u00famero de identificaci\u00f3n grabado. Muchos de los huesos a\u00fan est\u00e1n recubiertos de tierra. Pese a ser f\u00e1ctico, el registro fotogr\u00e1fico no deja de lado un cuidado que roza lo art\u00edstico en la disposici\u00f3n de los huesos y los embalajes. Todo en medio del polvo y el olor a pintura de la obra en marcha en la casa, cuyas instalaciones no est\u00e1n concluidas.<\/p>\n<p>Una vez lavados y secados, los esqueletos quedan dispuestos en mesas en la posici\u00f3n as\u00ed denominada anat\u00f3mica, con los huesos alineados de acuerdo con su organizaci\u00f3n en el cuerpo. Las mediciones realizadas de esta manera permiten estimar un perfil biol\u00f3gico, que incluye la estatura, la franja etaria, el sexo y otras caracter\u00edsticas identificadoras cuando se las compara con las informaciones <em>ante morten <\/em>referentes a las potenciales identificaciones.<\/p>\n<p>Lo ideal ser\u00eda que este proceso permitiera estrechar la b\u00fasqueda, pero el conjunto de los desaparecidos pol\u00edticos buscados coincide con el perfil de buena parte de los enterrados en la fosa analizados hasta el momento: hombres de entre 20 y 40 a\u00f1os de edad. Por eso mismo, alrededor del 70% de las osamentas no puede descartarse. Frente a tal volumen de trabajo por hacerse, es necesario conjugar rigor y prisa. \u201cEs un trabajo atrasado de por s\u00ed, pues ya pasaron 40 a\u00f1os de espera\u201d, dice la arque\u00f3loga Patricia Fischer, responsable del laboratorio y coordinadora del trabajo <em>post mortem<\/em>. Fischer tambi\u00e9n eval\u00faa que el 25% de las cajas contiene m\u00e1s de un individuo. Cuando aparecen huesos suplementarios, es necesario decidir cu\u00e1les de \u00e9stos no se encajan en el esqueleto en an\u00e1lisis debido al color, el tama\u00f1o u otras caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas. Cuando es posible estimar el perfil biol\u00f3gico, los datos quedan registrados en una ficha identificada como \u201cindividuo B\u201d y los huesos se guardan en bolsas separadas. De este modo, podr\u00edan estar representados hasta 701 individuos en las 580 cajas abiertas hasta ahora.<\/p>\n<div id=\"attachment_248583\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248583\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_5-300x197.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"197\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/a> &#8230;y luego son analizados por Aline Oliveira y Marina Grat\u00e3o<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>En una tarde de trabajo del mes de noviembre, la bioantrop\u00f3loga Mariana Inglez documentaba una serie de fracturas producidas aproximadamente en el momento de la muerte en todo el costado izquierdo de un hombre: en la cabeza, en varias costillas y en el brazo. La investigadora muestra una fractura tipo \u201cmariposa\u201d en el h\u00famero, el hueso del brazo, indicadora de un impacto. \u201cFue golpeado con algo bien grande\u201d, afirma, en coincidencia con la posibilidad de arrollamiento, mientras que sujeta un cr\u00e1neo y dibuja las fracturas en un croquis. Apunta hacia una peque\u00f1a irregularidad en el costado izquierdo de la mand\u00edbula, donde la misma se encaja en el cr\u00e1neo. \u201cQuiz\u00e1 haya sentido dolor en esa articulaci\u00f3n\u201d, supone, y lo anota como una posible caracter\u00edstica que pueda ayudar a la identificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la mesa de al lado, el odont\u00f3logo forense Marcos Paulo Machado, del IML de R\u00edo de Janeiro, analiza la dentici\u00f3n de otro esqueleto. \u201cEs un caso inusual en la fosa\u201d, comenta, \u201cpor ser una mujer muy joven y con acceso al tratamiento dental\u201d. Machado muestra obturaciones con amalgama y tambi\u00e9n la ra\u00edz incompleta del tercer molar, que indica una edad de menos de 21 a\u00f1os. El odont\u00f3logo forma parte del grupo de peritos de varios estados de Brasil que se relevan para contribuir a la marcha del trabajo.<\/p>\n<p>En otra mesa, la arque\u00f3loga espa\u00f1ola Candela Mart\u00ednez consulta a sus colegas Marina Grat\u00e3o y Aline Oliveira sobre dos v\u00e9rtebras fundidas con una fractura ocurrida cerca de la muerte. El reto era describir, sin interpretar excesivamente, fracturas sufridas en varios momentos de la vida en las costillas, en v\u00e9rtebras y en un brazo. Esta \u00faltima se sold\u00f3 sin atenci\u00f3n m\u00e9dica, por lo cual dej\u00f3 una irregularidad en el hueso. \u201cSufri\u00f3 mucha violencia en vida, y agresiones dom\u00e9sticas no bastar\u00edan para explicarlas\u201d, dice Mart\u00ednez sobre el hombre que parece haberse muerto cuando ten\u00eda entre 30 y 47 a\u00f1os de edad, una estimaci\u00f3n realizada con base en los \u00edndices de madurez y desgaste de partes espec\u00edficas del esqueleto. Podr\u00eda ser una persona que viv\u00eda en la calle o alguien que realizaba un trabajo muy pesado, concluyen. \u201cLo que es seguro es que ten\u00eda dificultades de locomoci\u00f3n\u201d, sostiene Grat\u00e3o, una caracter\u00edstica m\u00e1s que puede ayudar a su identificaci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_248584\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248584\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_6-300x171.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"171\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/a> Los huesos alineados en posici\u00f3n anat\u00f3mica permiten registrar las particularidades y da\u00f1os sufridos<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Si bien el GTP se concentra en las v\u00edctimas de la dictadura, las consecuencias de este trabajo podr\u00edan ser mucho mayores. Grat\u00e3o comenta que al comienzo de los trabajos apareci\u00f3 el esqueleto de una anciana con el cr\u00e1neo despedazado. Al juntar las piezas, fue posible vislumbrar la causa de la muerte: un tiro en la cabeza. No hay ancianas en el mural, pero este hallazgo reforz\u00f3 la necesidad de estudiar todos los esqueletos. Tambi\u00e9n existen indicios de que all\u00ed habr\u00edan sido sepultadas v\u00edctimas de un brote de meningitis encubierto por el gobierno entre 1972 y 1974. Fundamentalmente ni\u00f1os en ese caso. \u201cHayan sufrido o no tortura en una c\u00e1rcel, esas personas pueden ser tenidas como v\u00edctimas de la violencia del Estado, de m\u00ednima por omisi\u00f3n de asistencia\u201d, dice Fischer.<\/p>\n<p>El Caaf pretende afianzarse como un centro de investigaci\u00f3n que pueda efectuar convenios con organismos p\u00fablicos o instituciones de la sociedad civil en la investigaci\u00f3n de casos de violencia. El banco de datos resultante del GTP puede permitir la b\u00fasqueda de cualquier persona desaparecida en la d\u00e9cada de 1970, aunque no tuviera nexos pol\u00edticos. Otro proyecto del centro, que se puso en marcha este a\u00f1o bajo la coordinaci\u00f3n del m\u00e9dico pat\u00f3logo Rimarcs Gomes Ferreira, de la Unifesp, incluye un caso m\u00e1s reciente: los asesinatos ocurridos en mayo de 2006 en la zona de Baixada Santista, en el marco de los conflictos entre la polic\u00eda y la organizaci\u00f3n Primer Comando de la Capital (PCC).<\/p>\n<p><strong>Gen\u00e9tica<\/strong><br \/>\nUno de los pr\u00f3ximos pasos del GTP, esencial para la identificaci\u00f3n de los desaparecidos, consiste en recurrir al ADN. Samuel Ferreira extrae personalmente muestras de sangre de familiares para su comparaci\u00f3n con el material gen\u00e9tico que se retirar\u00e1 de los restos mortales. \u201cVamos hasta donde los familiares prefieran\u201d, explica Ferreira, quien ya ha tomado muestras de 31 familias residentes en 16 ciudades de distintos estados brasile\u00f1os. Una vez reunidas las muestras de los familiares y de las osamentas, se las enviar\u00e1 a un laboratorio de Sarajevo, en Bosnia y Herzegovina, especializado en el an\u00e1lisis de restos mortales degradados y relacionados con situaciones de violaci\u00f3n de derechos humanos. \u201cBrasil reunir\u00eda las condiciones t\u00e9cnicas para hacer este trabajo, pero no los an\u00e1lisis a gran escala y a la velocidad que el proyecto requiere\u201d, explica. La extracci\u00f3n del ADN de los huesos no ser\u00e1 f\u00e1cil, seg\u00fan Ferreira, debido a su mal estado de conservaci\u00f3n, y se pondr\u00e1 en marcha este mismo a\u00f1o.<\/p>\n<div id=\"attachment_248585\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248585\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/076-081_perus_7-694x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"443\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/a> La documentaci\u00f3n siempre acompa\u00f1a al material estudiado, hasta que el mismo regrese a la caja respectiva<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>La Unifesp pretende aprovechar esta oportunidad para perfeccionar la formaci\u00f3n en antropolog\u00eda forense, empezando por una especializaci\u00f3n que se contempla que comience en 2017. En Brasil, la formaci\u00f3n en bioantropolog\u00eda depende de la iniciativa de cada profesional. La uni\u00f3n entre derechos humanos y ciencia constituye un legado que el GTP pretende dejarle al pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cEl procedimiento cient\u00edfico que est\u00e1 sigui\u00e9ndose nos brinda seguridad y nos da \u00e1nimo\u201d, afirma Amparo Ara\u00fajo, quien perdi\u00f3 a su marido y a su hermano durante la dictadura. El cuerpo de su marido, sin el cr\u00e1neo, fue hallado en el cementerio de Perus. Ara\u00fajo mantiene la esperanza de identificar a su hermano entre las osamentas de la fosa, y para ello ya extrajeron su sangre algunas veces desde la etapa de la Unicamp. Sin embargo, a causa de la falta de continuidad, las primeras muestras se perdieron. \u201cNunca me explicaban para que servir\u00eda eso, o qu\u00e9 pasaba\u201d, recuerda, en contraste con la transparencia que se pone de relieve en el proceso actual.<\/p>\n<p>Recientemente, Amparo Ara\u00fajo vio un hombre en la calle y por una fracci\u00f3n de segundo pens\u00f3 que era su hermano. \u201cPero no pod\u00eda ser: pasaron 45 a\u00f1os y \u00e9l tendr\u00eda ahora 70 a\u00f1os, ser\u00eda diferente al que yo recuerdo\u201d. La mujer define a la desaparici\u00f3n como una muerte que no termina. \u201cNo vamos a desistir de la presencia de la universidad\u201d, afirma, en nombre del Comit\u00e9 de Seguimiento formado por los familiares.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un grupo procura identificar desaparecidos de la dictadura brasile\u00f1a","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[270,271,278,310,316],"coauthors":[1601],"class_list":["post-248578","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-antropologia-es","tag-arqueologia-es","tag-biologia-es","tag-historia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248578","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248578"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248578\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248578"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}