{"id":248599,"date":"2017-11-09T15:01:37","date_gmt":"2017-11-09T17:01:37","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248599\/"},"modified":"2017-11-09T18:57:29","modified_gmt":"2017-11-09T20:57:29","slug":"doctor-benignus-y-los-extraterrestres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/doctor-benignus-y-los-extraterrestres\/","title":{"rendered":"El Doctor Benignus y los extraterrestres"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_248600\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088-091_memoria_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248600\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088-091_memoria_1-383x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"803\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/a> <em>O Globo<\/em> del 1\u00ba de julio de 1875: cap\u00edtulos diarios se transformaron en libro ese mismo a\u00f1o<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p>La primera edici\u00f3n de la novela de aventuras <em>La vuelta al mundo en 80 d\u00edas <\/em>empez\u00f3 a circular en Paris en 1873. <em>La isla misteriosa<\/em> lleg\u00f3 al a\u00f1o siguiente, ambas con la firma del escritor franc\u00e9s Julio Verne (1828-1905), a quien el periodista y escritor S\u00e9rgio Augusto, en un art\u00edculo de 2011 publicado en el peri\u00f3dico <em>O Estado de S. Paulo<\/em>, defini\u00f3 como \u201cel producto literario m\u00e1s delirante que gener\u00f3 el cientificismo del siglo XIX con los ojos mirando hacia el siglo XX\u201d. Augusto se refer\u00eda a los artefactos que \u2012si bien a\u00fan no exist\u00edan\u2012 Verne cre\u00f3 para sus historias: del submarino al ca\u00f1\u00f3n de largo alcance, del gram\u00f3fono a la bomba at\u00f3mica. El 1\u00ba de julio de 1875, <em>O Globo<\/em>, de R\u00edo de Janeiro, empez\u00f3 a publicar los cap\u00edtulos de <em>O doctor Benignus<\/em>, el primer libro de ciencia ficci\u00f3n de inspiraci\u00f3n verneana escrito en Brasil, que sali\u00f3 en libro ese mismo a\u00f1o. Su autor era el escritor y periodista portugu\u00e9s naturalizado brasile\u00f1o Augusto Em\u00edlio Zaluar (1826-1882), admirador de las obras de Verne.<\/p>\n<p>\u201cEl propio Zaluar dijo que Julio Verne era un modelo a quien seguir, pero tambi\u00e9n afirm\u00f3 que su obra era original, porque valoraba, tal como \u00e9l mismo escribi\u00f3, las \u2018prodigiosas riquezas cient\u00edficas de nuestro continente\u2019\u201d, sostiene el historiador Lucas de Melo Andrade, docente del Instituto Federal de Educaci\u00f3n, Ciencia y Tecnolog\u00eda de Paran\u00e1 (IFPR) con sede en la ciudad de Paranava\u00ed, quien analiz\u00f3 <em>O doctor Benignus <\/em>en 2014 como investigador de la Universidad Federal de Ouro Preto (Ufop). Seg\u00fan De Melo Andrade, este libro particip\u00f3 en el proceso de expansi\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n de la ciencia en Brasil \u2013el Jard\u00edn Bot\u00e1nico hab\u00eda sido inaugurado en 1808, la Academia Real Militar en 1810 y el Museo Nacional en 1818\u2013 y en la delimitaci\u00f3n de \u00e1reas de especializaci\u00f3n a cargo de los cient\u00edficos profesionales. Asimismo, expresa la preocupaci\u00f3n por llegar al p\u00fablico en general por medio de la en ese entonces denominada vulgarizaci\u00f3n cient\u00edfica. Aun despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n, Zaluar mantuvo un pie en esa \u00e1rea, al dirigir <em>O Vulgarisador<\/em>, una de las primeras publicaciones nacionales orientadas hacia la divulgaci\u00f3n de las ciencias, impresa en R\u00edo de Janeiro entre 1877 y 1880.<\/p>\n<div id=\"attachment_248605\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088-091_memoria_livro-julio.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248605\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088-091_memoria_livro-julio-683x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"450\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikipedia<\/span><\/a> Ilustraciones de libros de Julio Verne<span class=\"media-credits\">Wikipedia<\/span><\/p><\/div>\n<p>Zaluar empez\u00f3 a construir su base de conocimientos cient\u00edficos al cursar \u2012aunque sin concluir\u2012 en la Escuela M\u00e9dico Quir\u00fargica de Lisboa, en donde naci\u00f3. Embarc\u00f3 rumbo a Brasil en 1849 y asumi\u00f3 su gusto por el mundo de las letras: tradujo obras literarias del franc\u00e9s para peri\u00f3dicos de R\u00edo, public\u00f3 el libro de poes\u00edas <em>Dores e flores<\/em>, fue redactor de <em>O \u00c1lbum Semanal<\/em> y escribi\u00f3 un relato de viajes intitulado <em>Peregrina\u00e7\u00e3o pela prov\u00edncia de S\u00e3o Paulo<\/em>, antes de abocarse a su obra de ciencia ficci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>\u201cO doctor Benignus<\/em> es una obra comprometida pol\u00edticamente, en la cual se defiende el conocimiento cient\u00edfico como una forma de llegar al progreso y de construir la identidad del pa\u00eds\u201d, dice De Melo Andrade. El libro, reeditado en 1994 por la editorial de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro, narra las aventuras de doctor Benignus, un m\u00e9dico y cient\u00edfico amateur, y una comitiva de 30 personas \u2013entre ellas el franc\u00e9s M. Gustavo de Fronville, estudiante de ciencias naturales, y el ingl\u00e9s Jaime River, quien participa en la expedici\u00f3n con la esperanza de encontrar a su padre, el ingl\u00e9s Willian River, quien posiblemente hab\u00eda sido hecho prisionero por ind\u00edgenas\u2013 por el interior de Brasil. Mientras recorren los montes de Minas Gerais y de Goi\u00e1s en busca de indicios de extraterrestres, observan y describen el cielo y los planetas. Al observar Marte a trav\u00e9s de su telescopio, Benignus identifica selvas y llega a la conclusi\u00f3n de que el planeta rojizo estar\u00eda habitado. Luego reconoce las manchas de la superficie del Sol y dice que su n\u00facleo tambi\u00e9n podr\u00eda estar habitado, pues no tendr\u00eda la misma consistencia que su superficie.<\/p>\n<div id=\"attachment_248610\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088-091_memoria_juliozaluar.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248610\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088-091_memoria_juliozaluar-300x228.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"228\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikipedia<\/span><\/a> J\u00falio Verne y Augusto Zaluar (a la der.), su disc\u00edpulo portugu\u00e9s radicado en R\u00edo de Janeiro<span class=\"media-credits\">Wikipedia<\/span><\/p><\/div>\n<p>Benignus pretende probar que el hombre americano habr\u00eda surgido en Brasil y desde aqu\u00ed habr\u00eda migrado a otros continentes, en consonancia con uno de los temas cient\u00edficos que se debat\u00edan en aquella \u00e9poca en el Instituto Hist\u00f3rico y Geogr\u00e1fico Brasile\u00f1o (IHGB). Para fundamentar su visi\u00f3n nacionalista, recurre primeramente al paleont\u00f3logo dan\u00e9s Peter Wilhelm Lund (1801-1880) (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/10\/26\/los-pueblos-de-lagoa-santa-2\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 247<\/em><\/a>), quien defend\u00eda esa propuesta con base en los esqueletos humanos que hab\u00eda encontrado en cavernas de la regi\u00f3n de Lagoa Santa, en el estado de Minas Gerais. Y argumenta tambi\u00e9n con base en los estudios del naturalista suizo Jean-Louis-Rodolphe Agasiz (1807-1873), adepto de las ideas de Lund, quien viaj\u00f3 por Brasil recolectando peces. Como le parec\u00eda impensable que blancos, indios y negros tuviesen el mismo origen, Agasiz se opon\u00eda a la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Charles Darwin (1809-1882), tambi\u00e9n recordado en el libro.<\/p>\n<p>\u201cZaluar se inclina hacia una defensa de las tesis de Darwin, cosa que en s\u00ed misma s\u00f3lo representa una posici\u00f3n bastante distinta a la de sus contempor\u00e1neos\u201d, sostuvo el antrop\u00f3logo Edgar Indalecio Smaniotto, profesor de la Facultade de Ense\u00f1anza Superior del Interior Paulista (Faip) y autor de <em>A fant\u00e1stica viagem imagin\u00e1ria de Augusto Em\u00edlio Zaluar<\/em> (editorial Corifeu, 2007). \u201cHay diversas referencias indirectas a la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n en el libro, hasta que, durante una cacer\u00eda, los hombres que acompa\u00f1an a Benignus matan a un orangut\u00e1n para la cena. Katine, el cocinero de Benignus, se reh\u00fasa a cocinar aquel animal que puede ser uno de sus antepasados \u2018en l\u00ednea transversal\u2019.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_248603\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088-091_memoria_guerra-dos-mundos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248603\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088-091_memoria_guerra-dos-mundos-683x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"450\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/a> Ilustraci\u00f3n de <em>La guerra de los mundos<\/em>, de H. G. Wells<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el medio del viaje, el doctor Benignus se encuentra con un alien\u00edgena proveniente del Sol, supuesto representante de civilizaciones m\u00e1s evolucionadas que la humana. El extraterrestre le dice al m\u00e9dico que siga ense\u00f1\u00e1ndole ciencia al pueblo y le asegura que \u00e9l, en su lucha por el conocimiento, ayudar\u00e1 a transformar el continente en una tierra reconocida \u201cpor las naciones civilizadas y por el pueblo del Sol\u201d. Smaniotto sostiene que el alien\u00edgena del libro no se quedar\u00eda solo por mucho tiempo como personaje literario. Otros aparecen en ciertos libros, como <em>La guerra de los mundos<\/em>, publicado en 1898 por el escritor ingl\u00e9s Herbert George Wells (1866-1946). \u201cLa gran cr\u00edtica que se le hace a Zaluar consiste en que no aprovech\u00f3 la tecnolog\u00eda como podr\u00eda, a no ser cuando menciona los aparatos el\u00e9ctricos de iluminaci\u00f3n, en una \u00e9poca en que la l\u00e1mpara incandescente a\u00fan no hab\u00eda sido inventada\u201d, dice Smaniotto.<\/p>\n<p>Los peri\u00f3dicos de R\u00edo de Janeiro elogiaron el libro. En 1875, <em>Revista M\u00e9dica<\/em> vaticin\u00f3: \u201cSi corrige uno que otro detalle, tal como el de sobrecargar en ocasiones las frases con una gran cantidad de citas t\u00e9cnicas, llegar\u00e1 a tener la popularidad del talentoso escritor franc\u00e9s J. Verne\u201d. Zaluar no lleg\u00f3 a tanto. \u201cSi la estructura picaresca de <em>O doctor Benignus <\/em>no fue suficiente como para asegurarle el nombre a su autor en los compendios de historia de la literatura, es precisamente porque, como literatura, el texto realmente es endeble y aburrido\u201d, afirma Ricardo Waizbort, investigador de la Fiocruz especializado en literatura y en la historia de la biolog\u00eda, en un art\u00edculo de 2012 publicado en <em>Revista Brasileira de Hist\u00f3ria da Ci\u00eancia<\/em>. Smaniotto disiente: \u201cZaluar no entr\u00f3 efectivamente en la elite de los grandes escritores brasile\u00f1os, pero <em>O doctor Benignus<\/em> no es endeble ni aburrido\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_248602\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088-091_memoria_capa-da-edicao.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248602\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088-091_memoria_capa-da-edicao-698x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"440\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikipedia<\/span><\/a> Portada de la edici\u00f3n de 1994<span class=\"media-credits\">Wikipedia<\/span><\/p><\/div>\n<p>El libro empez\u00f3 a circular cuando ciertas novelas (no las de ciencia ficci\u00f3n) conquistaban con rapidez el gusto popular, tales como <em>A m\u00e3o e a luva <\/em>[<em>La mano y el guante<\/em>], de Machado de Asis (1874), y <em>Senhora<\/em>, de Jos\u00e9 de Alencar (1875), que llegaban en la estela de <em>Mem\u00f3rias de un sargento de mil\u00edcias<\/em>, de Manuel Ant\u00f4nio de Almeida, publicada inicialmente en <em>Correio Mercantil<\/em> entre 1852 y 1853. De Melo Andrade reconoce rasgos rom\u00e1nticos en el libro de Zaluar, tales como la visi\u00f3n subjetiva de los fen\u00f3menos naturales y la idea de que el mundo no podr\u00eda entenderse \u00fanicamente mediante la raz\u00f3n. \u201cEl libro es completamente religioso, ya que en todo momento se refiere a la existencia de Dios, otro rasgo rom\u00e1ntico\u201d, afirma De Melo Andrade.<\/p>\n<p>Fue tambi\u00e9n bajo la forma de follet\u00edn que el historiador, novelista y senador Joaquim Fel\u00edcio dos Santos (1828-1895) public\u00f3 en forma discontinua, de 1868 a 1872, en su propio peri\u00f3dico, <em>O Jequitinhonha<\/em>, de la ciudad de Diamantina, de Minas Gerais, sus dos viajes imaginarios: <em>A hist\u00f3ria do Brasil<\/em> <em>escrita pelo dr. Jeremias no ano de 2862<\/em> y su continuaci\u00f3n, <em>P\u00e1ginas da hist\u00f3ria do Brasil escrita no ano de 2000<\/em>. En un art\u00edculo de 2012 publicado en la revista <em>Remate de Males,<\/em> Ana Cl\u00e1udia Romano Ribeiro, graduada en letras, docente de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) e investigadora colaboradora del Instituto de Estudios del Lenguaje (IEL) de la Universidad de Campinas \u00a0(Unicamp), define a ambos trabajos de Dos Santos como \u201cprotoficci\u00f3n especulativa y cr\u00f3nica pol\u00edtica\u201d, ya que los dos trazan un \u201cretrato c\u00e1ustico del Brasil imperial de Pedro II\u201d. Llevado al futuro por un m\u00e9dium, el emperador adquiere un nombre alem\u00e1n, Dr. Muller, y pasea por un Brasil republicano, con 122 estados y 142 millones de habitantes, cuya capital es Guaicu\u00ed, en Minas Gerais.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de <em>O doctor Benignus<\/em>, la ciencia ficci\u00f3n emerge espor\u00e1dicamente en Brasil, como en el cuento <em>O imortal<\/em>, de Machado de Asis, lanzado en 1882 en la revista femenina carioca <em>A Esta\u00e7\u00e3o<\/em>, hasta afirmarse durante la primera mitad del siglo XX con autores dedicados a esta \u00e1rea, como Jeronymo Monteiro (1908-1970), con <em>Tr\u00eas meses no s\u00e9culo 81<\/em>, de 1947, y <em>A cidade perdida<\/em>, de 1948, y Berilo Neves (1901-1974), con su <em>A costela de Ad\u00e3o<\/em>, de 1932, y algunos ocasionales, como el m\u00e9dico Gast\u00e3o Cruls (1888-1959), quien escribi\u00f3 <em>A Amaz\u00f4nia misteriosa<\/em>, de 1925, considerado un cl\u00e1sico del g\u00e9nero en Brasil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Dr. Benignus, la primer novela de ciencia ficci\u00f3n escrita en Brasil","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[310],"coauthors":[5968],"class_list":["post-248599","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248599","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248599"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248599\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248599"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248599"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248599"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248599"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}