{"id":248804,"date":"2017-11-08T19:16:38","date_gmt":"2017-11-08T21:16:38","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248804\/"},"modified":"2017-11-08T19:43:29","modified_gmt":"2017-11-08T21:43:29","slug":"el-turno-de-la-tilapia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-turno-de-la-tilapia\/","title":{"rendered":"El turno de la tilapia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_248806\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/066_tilapia_edu_0077_249.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248806 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/066_tilapia_edu_0077_249-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR <\/span><\/a> Ejemplares de Saint Peter, nombre gen\u00e9rico de la tilapia, en el Instituto de Pesca, en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR <\/span><\/p><\/div>\n<p>La tilapia del Nilo (<em>Oreochromis niloticus<\/em>), originaria de \u00c1frica, tal como su nombre lo indica, era consumida por los antiguos egipcios hace m\u00e1s de tres mil a\u00f1os. Hoy en d\u00eda es el pez con mayor producci\u00f3n en Brasil y el cuarto en el mundo, detr\u00e1s de tres especies de carpa, de acuerdo con la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura (FAO). La preferencia de cultivo brasile\u00f1a se inclina por una variedad de piel roja de esa misma tilapia del Nilo, la cual tradicionalmente es negra con rayas m\u00e1s oscuras. Con todo, en forma de filet, ambas no exhiben diferencias de color o de sabor. El tama\u00f1o del mercado productor y consumidor de tilapias en Brasil moviliza a los cient\u00edficos, que investigan formas de mejoramiento gen\u00e9tico, enfermedades y tratamientos, e incluso distintas maneras de comercializar el producto.<\/p>\n<p>La variedad roja lleg\u00f3 al pa\u00eds proveniente de Israel a trav\u00e9s de la empresa Aquaculture Production Technology (APT) en la d\u00e9cada de 1980. \u201cEl nombre que se le dio en Brasil, Saint Peter, prendi\u00f3 autom\u00e1ticamente, como virulana para viruta met\u00e1lica\u201d, sostiene el zoot\u00e9cnico y docente Alexandre Wagner Silva Hilsdorf, del Laboratorio de Gen\u00e9tica de Organismos Acu\u00e1ticos y Acuicultura (Lagoaa) de la Universidad de Mogi das Cruzes (UMC), situada en la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo. Silva Hilsdorf fue uno de los primeros investigadores brasile\u00f1os en trabajar con gen\u00e9tica de tilapias, al coordinar la cr\u00eda de una nueva variedad roja para resolver un problema de Ind\u00fastria Brasileira de Peixe (compa\u00f1\u00eda conocida con el nombre de Royal Fish), una empresa de Jundia\u00ed (interior de S\u00e3o Paulo) que produc\u00eda la variedad Saint Peter a finales de los a\u00f1os 1990 y que atraves\u00f3 dificultades para importar matrices desde Israel.<\/p>\n<div id=\"attachment_248807\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/066_tilapia_edu_0101_249.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248807\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/066_tilapia_edu_0101_249-300x202.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"202\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR <\/span><\/a> Tilapias j\u00f3venes en el Instituto de Pesca, y \u2026<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEn el a\u00f1o 2000, les propuse a los due\u00f1os de la empresa la importaci\u00f3n de una nueva variedad de tilapia roja con la cual yo hab\u00eda trabajado cuando realic\u00e9 mi maestr\u00eda en el Instituto de Acuicultura de la Universidad de Stirling, en el Reino Unido, denominada Red-Stirling, una tilapia del Nilo (<em>Oreochromis niloticus<\/em>) mutante que promueve la ausencia de la coloraci\u00f3n negra silvestre t\u00edpica de la tilapia. Con base en la importaci\u00f3n de esa variedad roja, se puso en marcha un programa de cruzamientos con la variedad Chitralada negra, con el objetivo de mejorar gen\u00e9ticamente su desempe\u00f1o en las condiciones de cultivo de la variedad roja proveniente de la Universidad de Stirling. El resultado de ello fue el pez gen\u00e9ticamente mejorado que actualmente\u00a0 comercializa la empresa\u201d, comenta Silva Hilsdorf (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2009\/09\/01\/un-hibrido-robusto\/?cat=tecnologia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edicion n\u00ba 163<\/em><\/a>). Los experimentos y el desarrollo de la nueva variedad denominada Royal Fish contaron con financiaci\u00f3n de proyectos del Programa de Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as empresas (Pipe) de la FAPESP.<\/p>\n<p>Aun cuando tiene el gusto y el color de los filetes iguales que los de las tilapias negras, las rojas llaman m\u00e1s la atenci\u00f3n de los consumidores en las g\u00f3ndolas. \u201cLa roja es m\u00e1s atractiva, vende m\u00e1s. Hace acordarse de los pescados de mar y por eso tiene una mejor aceptaci\u00f3n\u201d, explica Silva Hilsdorf. Aunque su desempe\u00f1o de crecimiento es menor que la variedad negra, la tilapia roja entera de Royal Fish se vende en el criadero por 9,80 reales el kilo (kg), mientras que la negra sale por 8,50 reales. En S\u00e3o Paulo, el precio promedio del kilo del pescado entero, durante el segundo trimestre de 2016, de acuerdo con un estudio de la estatal Embrapa Pesca y Acuicultura, con sede en la localidad de Palmas (estado de Tocantins), fue de 12,90 reales, y el del filet fresco en los supermercados fue de 43,30 reales. El precio var\u00eda seg\u00fan la regi\u00f3n de Brasil. En el estudio de Embrapa, el valor promedio del kilo del filet \u2013en el Distrito Federal y en los estados de S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, Cear\u00e1, Paran\u00e1 y \u00a0Santa Catarina\u2013 se ubic\u00f3 en 31,23 reales, y el del pescado entero, en 12,42 reales.<\/p>\n<div id=\"attachment_248809\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/066_tilapia_edu_0235_249.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248809\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/066_tilapia_edu_0235_249-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR <\/span><\/a> \u2026y ejemplar adulto sacado de los estanques de cr\u00eda de la represa de Ponte Nova, en la localidad de Sales\u00f3polis (S\u00e3o Paulo)<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cA finales de la d\u00e9cada 1980, el peso comercial de la tilapia se ubicaba alrededor de los 500 gramos con seis meses de cultivo aproximadamente, dependiendo de la regi\u00f3n. Hoy en d\u00eda,\u00a0 en la regi\u00f3n de Santa F\u00e9, en el noroeste paulista, por ejemplo, las tilapias negras cultivadas por Ind\u00fastria Brasileira do Peixe llegan a los 850 g en seis meses. La variedad roja que desarroll\u00f3 la empresa durante la primera etapa de los trabajos de mejoramiento alcanza un peso comercial de 850 g en ocho meses de cultivo, dice Silva Hilsdorf. \u201cCon la experiencia adquirida estamos dando inicio a nuevos proyectos de cruzamientos, asociados con marcadores moleculares que se eval\u00faan en la UMC con alumnos de la carrera de posgrado en biotecnolog\u00eda. Con un mayor conocimiento sobre las regiones gen\u00f3micas de las tilapias, podremos seleccionar peces que puedan asegurarle a su prole las caracter\u00edsticas que pretendemos a los efectos de mejorar la variedad volvi\u00e9ndola m\u00e1s productiva, de mayor tama\u00f1o y con mayor rendimiento de su carne\u201d. Una de esas l\u00edneas de estudio del investigador consiste en la detecci\u00f3n de polimorfismos (diferencias en la secuencia de ADN) en el gen de la hormona del crecimiento de la tilapia. \u201cCon base en el an\u00e1lisis de cuatro variedades criadas en Brasil, hemos detectado polimorfismos en el promotor del gen de la hormona del crecimiento y hemos testeado la asociaci\u00f3n estad\u00edstica de las diferencias halladas entre los peces con el crecimiento.\u201d<\/p>\n<p>Otra l\u00ednea de investigaci\u00f3n orientada a la cr\u00eda de tilapias se relaciona con una herramienta que ya se emplea para la cr\u00eda de ganado bovino. El veterinario Jos\u00e9 Fernando Garcia, docente de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) en la localidad de Ara\u00e7atuba (S\u00e3o Paulo), pretende usar su experiencia en el desarrollo del chip de ADN bovino, utilizado comercialmente para seleccionar mejores reproductores en ganado lechero. Y est\u00e1 elaborando un chip destinado a seleccionar matrices de tilapias que son mejores reproductoras con el objetivo de elevar el rendimiento del pescado con relaci\u00f3n a la producci\u00f3n de carne. \u201cCon un fragmento de aleta de la tilapia logramos extraer el ADN, y en una l\u00e1mina con sensores nanotecnol\u00f3gicos identificaremos y caracterizaremos puntos del genoma denominados SNPs [siglas en ingl\u00e9s de <em>single<\/em> <em>nucleotide polymorphism<\/em>, o \u00a0polimorfismo de nucle\u00f3tido \u00fanico], que son variaciones en el ADN que permiten caracterizar individualmente a cada pez\u201d, explica Garcia. \u201cCon esta herramienta se volver\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil, m\u00e1s r\u00e1pida y m\u00e1s eficiente la selecci\u00f3n de matrices. Cada pareja de tilapias puede producir entre 200 y 300 cr\u00edas por desove, entre tres y cuatro veces por a\u00f1o. El SNPchip facilitar\u00e1 el mejoramiento gen\u00e9tico de la tilapia que a\u00fan es incipiente. El mejoramiento del salm\u00f3n en pa\u00edses tales como Chile y Noruega ha redundado en una duplicaci\u00f3n del tama\u00f1o de esa especie\u201d, dice Garcia.<\/p>\n<div id=\"attachment_248810\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/066_tilapia_edu_0293_249.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248810\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/066_tilapia_edu_0293_249-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR <\/span><\/a> Un SNPChip: se lo emplear\u00e1 para detectar marcadores gen\u00e9ticos en matrices de tilapias<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR <\/span><\/p><\/div>\n<p>Para verificar la variabilidad gen\u00e9tica de los diversos linajes de <em>Oreochromis niloticus<\/em> existentes en el mundo, el grupo de Garcia est\u00e1 recolectando ADN de ejemplares que representan a variedades comerciales o no comerciales del pez. Con las muestras de secuencias del genoma, se identificar\u00e1n los marcadores gen\u00e9ticos. Posteriormente, la empresa Illumina, de California, Estados Unidos, procesar\u00e1 esa informaci\u00f3n y la dispondr\u00e1 sobre una l\u00e1mina de microchip. Con dicha l\u00e1mina, ser\u00e1 posible analizar simult\u00e1neamente centenas de miles de marcadores de la tilapia. \u201cEste producto estar\u00e1 listo en 2017\u201d, sostiene Garcia, quien recientemente solicit\u00f3 una disminuci\u00f3n parcial de su carga horaria en la universidad con el objetivo abocarse m\u00e1s al proyecto de su empresa, la consultora Agropartners.<\/p>\n<p>Las enfermedades de la tilapia tambi\u00e9n son objeto de estudios en Brasil. El m\u00e1s reciente result\u00f3 en una vacuna contra la bacteria <em>streptococcus agalactiae<\/em> desarrollada en la Unesp de Jaboticabal. El microorganismo provoca una mortandad de peces que puede llegar al 90% de la producci\u00f3n en la edad de precomercializaci\u00f3n (con alrededor de 800 gramos). Este pat\u00f3geno normalmente se encuentra presente en el agua y contamina a los peces en forma oportunista, cuando los mismos se estresan con debido a la superpoblaci\u00f3n de los estanques o por alguna variaci\u00f3n brusca de temperatura. La infecci\u00f3n provoca alteraciones neurol\u00f3gicas en la piel y ojos saltones, adem\u00e1s de s\u00edntomas neurol\u00f3gicos tales como el del nadar err\u00e1tico, provocados por la meningoencefalitis hemorr\u00e1gica. Este problema se combate con antibi\u00f3ticos, pero el uso indiscriminado de medicamentos provoca la contaminaci\u00f3n del agua y \u00a0de los cursos de agua. \u201cExisten varias vacunas contra la estreptococosis en el mundo, pero carecemos de informaci\u00f3n sobre la industrializaci\u00f3n, cosa que suele ocurrir debido a la existencia de secretos industriales. Como no existe demasiada informaci\u00f3n, nuestro exalumno de doctorado Paulo Fernandes Marcusso propuso la sonicaci\u00f3n, que es el uso de ultrasonidos como una forma de inactivar a las bacterias, y la utilizaci\u00f3n de dos prote\u00ednas como inmun\u00f3genos en la vacuna\u201d, explica el m\u00e9dico veterinario Flavio Ruas de Moraes, docente de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias (FCAV) de la Unesp, con sede en la ciudad de Jaboticabal (S\u00e3o Paulo). \u201cEn las pruebas que realizamos en el laboratorio, el \u00edndice de supervivencia de los peces vacunados fue del 100%\u201d, dice Fernandes Marcusso, quien actualmente es docente de la Universidad Estadual de Maring\u00e1 (UEM). M\u00e1s all\u00e1 de su presencia en Brasil, se ha informado sobre esa bacteria en criaderos de Estados Unidos, Israel y Jap\u00f3n, afirma el investigador. El siguiente paso consistir\u00eda en la realizaci\u00f3n de pruebas de campo, lo cual requiere financiaci\u00f3n y el compromiso de una empresa, lo cual a\u00fan no se ha concretado.<\/p>\n<div id=\"attachment_248812\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/tilapia1_2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248812\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/tilapia1_2-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ALEXANDRE HILSDORF<\/span><\/a> La tilapia Royal Fish, producto del cruzamiento entre las variedades Red Stirling, roja, y Chitralada, negra<span class=\"media-credits\">ALEXANDRE HILSDORF<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el combate contra las bacterias que pueden infectar a las tilapias, y a su vez para ayudar en el crecimiento de los peces, otra l\u00ednea de estudio apunta al agregado de probi\u00f3ticos, que pueden ser bacterias o levaduras, en el pienso de los peces, tal como lo muestran dos proyectos realizados en el Instituto de Pesca de S\u00e3o Paulo financiados por la FAPESP. En el primero de \u00e9stos, coordinado por el ingeniero agr\u00f3nomo Leonardo Tachibana, se utilizaron las bacterias <em>Enterococcus faecium<\/em>, <em>Bacillus subtilis<\/em> y <em>Lactobacillus acidophilus<\/em> para mejorar el aprovechamiento del alimento, elevar la inmunidad de los animales y disminuir las infecciones causadas por enfermedades. \u201cEste proceso redunda en un crecimiento de los peces de entre un 6% y un 8%\u201d, afirma Tachibana. El<em> E. faecium<\/em> se utiliza actualmente con aves y cerdos, mezcl\u00e1ndoselo con el pienso con esa misma finalidad.<\/p>\n<p>Tachibana sostiene que aunque no cuenta con n\u00fameros, el costo compensa el agregado de probi\u00f3ticos al alimento. \u201cSe requieren s\u00f3lo 200 gramos por tonelada de alimento durante la fase juvenil de los peces\u201d. En el marco de otro proyecto llevado a cabo en el Instituto de Pesca, en S\u00e3o Paulo, la bi\u00f3loga Danielle de Carla Dias busca bacterias en las propias tilapias del Nilo que puedan inhibir a algunas enfermedades de la especie. A tal fin, la investigadora y un grupo de colegas del referido instituto recorrieron diversos lugares de cr\u00eda de Brasil. El resultado de ello fue una recolecci\u00f3n de 1.125 especies de bacterias halladas en los peces, extra\u00eddas de la mucosa, la piel o el intestino. \u201cHasta ahora, y desde comienzos de 2015, hemos recolectado esas bacterias y testeamos 30, de las cuales cuatro pasaron en las pruebas porque demostraron alg\u00fan beneficio\u201d, dice De Carla Dias. \u201cLa idea es que para abril de 2017 contemos con una bacteria probi\u00f3tica espec\u00edfica para la tilapia, y entonces empezar a hacer las primeras pruebas en peces\u201d. La investigadora ha realizado algunas pasant\u00edas posdoctorales con el apoyo de la FAPESP en la Universidad de M\u00e1laga y en el Instituto Espa\u00f1ol de Oceanograf\u00eda, ambos en Espa\u00f1a, donde particip\u00f3 en estudios tendientes a hallar bacterias probi\u00f3ticas para peces marinos que actualmente se utilizan como aditivos en criaderos comerciales de lubina, lenguado y dorada.<\/p>\n<div id=\"attachment_248808\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/066_tilapia_edu_0163_249.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248808\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/066_tilapia_edu_0163_249-683x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"450\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR <\/span><\/a> Estanques de cr\u00eda en la localidad de Sales\u00f3polis, donde la UMC realiza experimentos de cruzamientos para el mejoramiento gen\u00e9tico<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Filetes y cubos<\/strong><br \/>\nLa forma de consumo del pescado tambi\u00e9n es objeto de investigaci\u00f3n. El \u00faltimo proyecto Pipe coordinado por Hilsdorf se destin\u00f3 al conocimiento del mercado consumidor de la tilapia roja y al desarrollo de productos procesados derivados de \u00e9sta. El estudio en el cual participaron Royal Fish, la UMC y el Instituto de Tecnolog\u00eda de Alimentos (Ital) de Campinas (S\u00e3o Paulo) comenz\u00f3 en 2011 y \u00a0cont\u00f3 con aportes de recursos tambi\u00e9n de la Financiadora de Estudios y\u00a0 Proyectos (Finep). El proyecto, que concluy\u00f3 en 2014, gener\u00f3 entre otros productos trozos cocidos en forma de cubos y filetes frescos con salsas similares a los productos existentes en el exterior. Los cubos en envases de aluminio, en forma de <em>sachets<\/em> o bolsas similares a las que se utilizan para salsas y pastas, son in\u00e9ditos en Brasil. Podr\u00e1n consumirse en platos o en forma de tapas o picadas. \u201cHicimos trozos cocidos de tilapia en salmuera. Una vez esterilizado, se sella el producto y est\u00e1 listo para su consumo\u201d, comenta Jos\u00e9 Ricardo Gon\u00e7alves, investigador del Ital. Tambi\u00e9n se realizaron diversas sesiones de percepci\u00f3n de sabor con consumidores. La tilapia cortada en cubos y cocida obtuvo una aceptaci\u00f3n de un 70% y un porcentaje de rechazo del 20%, en tanto que un 10% se mostr\u00f3 indiferente. Tras estos estudios, Royal Fish analiza qu\u00e9 productos podr\u00e1 sacar al mercado.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/tilapia_249_esp.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-248811\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/tilapia_249_esp-300x177.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"177\" \/><\/a>Un crecimiento intenso<br \/>\n<\/strong><em>La producci\u00f3n ascendiente muestra la importancia que tiene la tilapia en la acuicultura brasile\u00f1a<\/em><\/p>\n<p>La tilapia es el pez m\u00e1s cultivado en Brasil. En 2015 fueron 219 mil toneladas pescadas y comercializadas, de acuerdo con el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE). Esa cifra aument\u00f3 un 9,7% con relaci\u00f3n a 2014 y casi 10 veces con relaci\u00f3n a 1998, cuando se vendieron 30 mil toneladas. Las mayores \u00e1reas productoras se encuentran los estados de Cear\u00e1, fundamentalmente en el municipio de Jaguaribara, y de S\u00e3o Paulo, en las ciudades de Santa F\u00e9 do Sul y Rifaina; y a \u00e9stas se suman Toledo, en Paran\u00e1, y Gloria, en Bah\u00eda. Seg\u00fan el IBGE, la producci\u00f3n de tilapias movi\u00f3 1.177 millones de reales en 2015. Entre las variedades con mayor presencia en Brasil se encuentra la Chitralada, existente en el pa\u00eds desde 1996 y descendiente de tilapias de Egipto que fueron seleccionadas en Jap\u00f3n y posteriormente mejoradas en Tailandia. La otra es la variedad Gift, las siglas de <em>genetically improved farmed tilapia<\/em>, originada en el marco de un proyecto que se extendi\u00f3 10 a\u00f1os (1988-1997) en el International Center for Living Aquatic Resources Management (Iclarm), actual WorldFish Center, con sede en Malasia, para producir una variedad de tilapia gen\u00e9ticamente superior. Se la introdujo en Brasil en 2005, mediante una alianza entre la Universidad Estadual de Maring\u00e1 (UEM), en Paran\u00e1, y WorldFish Center, con la colaboraci\u00f3n del ex ministerio de Pesca y Acuicultura y de la Compa\u00f1\u00eda de Desarrollo Agropecuario del Estado de Paran\u00e1 (Codapar). <em>Informativo Mercado da Til\u00e1pia<\/em>, en su edici\u00f3n de febrero de 2016, una publicaci\u00f3n editada por Embrapa Pesca y Acuicultura, de la localidad de Palmas (estado de Tocantins), indica que Brasil export\u00f3 171 toneladas de filetes frescos de tilapia a Estados Unidos en 2015, un 97% del total del comercio exterior brasile\u00f1o, por valor de 1.300.000 d\u00f3lares. Durante el primer trimestre de este a\u00f1o, tambi\u00e9n seg\u00fan Embrapa, las exportaciones superaron a todo 2015, con 188 toneladas por valor de 1.500.000 d\u00f3lares.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1. <\/strong>Agregado de valor al proceso de industrializaci\u00f3n del h\u00edbrido de tilapia roja (<em>Oreochromis niloticus<\/em>) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/45768\/agregacao-de-valor-ao-processo-de-industrializacao-do-hibrido-da-tilapia-vermelha-oreochromis-nilot\/\">n\u00ba 2011\/ 51143-0<\/a>). <strong>Modalidad <\/strong>Programa de Apoyo a la Investigaci\u00f3n en Empresas\/ Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as Empresas (Pappe-Pipe); <strong>Investigador responsable<\/strong> Alexandre Wagner Silva Hilsdorf (UMC); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 102.237,95 (FAPESP) y \u00a0R$ 83.298,37 (Finep).<br \/>\n2. Evaluaci\u00f3n gen\u00e9tica y zoot\u00e9cnica de dos variedades de tilapia del Nilo para el establecimiento de un programa de producci\u00f3n masiva de un h\u00edbrido (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/217\/avaliacao-genetica-e-zootecnica-de-duas-variedades-de-tilapia-nilotica-o-niloticus-var-red-stirli\/\">n\u00ba 2001\/ 08416-4<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Programa Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as empresas (Pipe); <strong>Investigador responsable<\/strong> Alexandre Wagner Silva Hilsdorf (UMC); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 123.642,39 y US$ 8.998,66<br \/>\n3. Selecci\u00f3n de microorganismos aislados de tilapia para su utilizaci\u00f3n como probi\u00f3ticos para peces (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/88886\/selecao-de-microrganismos-isolados-de-tilapia-para-utilizacao-como-probiotico-em-peixes\/\">n\u00ba 2014\/1 5390-1<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>J\u00f3venes Investigadores en Centros Emergentes; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Danielle de Carla Dias (Instituto de Pesca); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ R$ 142.089,84 y US$ 46.703,86.<br \/>\n4. Los probi\u00f3ticos en la alimentaci\u00f3n de la tilapia del Nilo, <em>Oreochromis niloticus<\/em> (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/81714\/probioticos-na-alimentacao-de-tilapia-do-nilo-oreochromis-niloticus\/\">n\u00ba 2013\/ 09731-8<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Leonardo Tachibana (Instituto de Pesca); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 168.296,53 y US$36.739,96.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>DIAS, M. A. y <em>t al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/age.12423\/pdf\">Evaluation of the genetic diversity of microsatellite markers among four estrains of <em>Oreochromis niloticus<\/em><\/a>. <strong>Animal Genetics<\/strong>. v. 47, n. 3, p. 345-53. junio de 2016.<br \/>\nLAGO, A. A. y <em>t. al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0044848616303465\">The development of genetically improved red tilapia lines through the backcross breeding of two <em>Oreochromis niloticus<\/em> strains<\/a>. <strong>Acuaculture<\/strong>. Online. 30 jun. de 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La tilapia cuenta ahora con una nueva variedad y con un chip de ADM","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1561,192],"tags":[275,278,306,312,320],"coauthors":[97],"class_list":["post-248804","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-programa-de-innovacion-tecnologica-en-pequenas-empresas-pipe","category-tecnologia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-genetica-es","tag-innovacion","tag-nutricion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248804"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248804\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248804"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}